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Los genes no lo son todo

3 Abr

Ciencia

Los genes no lo son todo

Estudios recientes demuestran que podemos introducir cambios en nuestro genoma que pasarán a nuestros descendientes. Al parecer, los genes no pueden determinar por sí mismos cómo somos. ¿En qué medida nuestra conducta puede modificarlos?

Domingo 29 de marzo de 2009 | Publicado en lanacion.com
Los genes no lo son todoLo realmente importante para la vida no es si tenemos tal o cual gen, sino qué genes están encendidos y cuáles apagados Foto: Ilustración: NUNÖ

Descubrir que no tenemos muchos más genes que un gusano o que una mosca fue un duro golpe para el orgullo sapiens, y quizá también para los científicos que pensaban que el ADN brindaría todas las respuestas sobre la condición humana. Aquello de “es genético” o “tiene el gen de…” dejó de tener demasiado sentido ya a principios del milenio con la secuenciación del genoma humano. Y cada vez está más claro que lo que cuenta no es el ADN y su configuración, sino lo que lo rodea. La realidad es que no somos lo que está escrito en nuestros genes, sino lo que hacemos con ellos. La realidad es que podemos introducir cambios en nuestro genoma, y que las modificaciones que introduzcamos pasarán a los hijos y a los nietos.

Lo realmente importante para la vida no es la composición de la doble hélice, si tenemos tal o cual gen, sino qué genes están encendidos y cuáles apagados. Una de las pruebas más palpables y sobre todo visibles de este hecho la obtuvieron Randy Jirtle, un investigador de la Universidad Duke (Estados Unidos), y su equipo. Sus ratones fueron concebidos, nacieron y crecieron en el laboratorio de Jirtle, y aunque parezca increíble son genéticamente idénticos. La única y fundamental diferencia entre ambos se encuentra en las condiciones en las que discurrió su gestación.

La consecuencia última de la visible diferencia va más allá de la estética, porque el animal amarillo desarrollará obesidad mórbida, diabetes y muy probablemente morirá de cáncer, mientras que su hermano marrón tiene todos los elementos para vivir una vida sana y tranquila.

El experimento de Jirtle ha puesto en juego elementos que intervienen en la vida cotidiana de los humanos, y aunque los investigadores son prudentes a la hora de trasladar las conclusiones de una especie a otra, admiten que cada vez hay más datos que indican que lo que se ha observado con los ratones podría extrapolarse a los humanos. En una primera parte del experimento, el equipo de la Universidad Duke expuso hembras de ratón en gestación a un agente químico, el BPA, que forma parte del plástico que se encuentra en todas las casas (envases, recipientes, biberones, etcétera). Todos los vástagos que nacieron eran amarillos, o, lo que es lo mismo, con predisposición a sufrir las enfermedades mencionadas arriba.

En la segunda parte del estudio nacieron los ratones marrones, los dos de la misma madre y con la misma carga genética. Durante la gestación del roedor amarillo, la madre recibió el BPA y una dieta normal. Sin embargo, durante la gestación del marrón, la progenitora, que también recibió el compuesto del plástico, siguió una dieta especial enriquecida con ácido fólico y genesteína, un folato presente en la soja.

El resultado exterior está a la vista, pero vayamos al interior de las células para ver lo que ha provocado esa diferencia entre hermanos genéticamente idénticos. Lo ocurrido es tan simple como el mecanismo de un interruptor de luz. En este caso, la bombita sería un gen asociado con la obesidad, la diabetes y el cáncer. El interruptor de encendido, el BPA; el de apagado, la dieta. Es decir que, aunque el componente plástico tiene un efecto tóxico que enciende el gen patológico, con la dieta es eliminado. Todo ello se produce a través de una serie de marcas químicas que cuando están presentes en la estructura del gen lo inactivan.

En lo que se refiere a los humanos, recientemente se ha publicado un nuevo estudio en Proceedings of the National Academy of Science, de Estados Unidos, en el que se ha visto cómo pacientes con tumores de próstata lograron apagar dos familias de genes que favorecen la enfermedad. El apagado se produjo tras tres meses de un estilo de vida diferente: llevaron una dieta baja en grasas, con alimentos no procesados y verduras; practicaron técnicas de control del estrés y ejercicio físico, y, por último, también se ocuparon de su mente, asistieron a grupos de apoyo psicosocial -se sabe que el estrés psicológico provoca el encendido y apagado de genes-. Las conclusiones del trabajo son preliminares, pero están en consonancia con las de otros similares, de modo que el camino parece ser el adecuado.

“Hay que luchar contra el determinismo genético. El genoma nos da una tendencia a ser de cierta manera, pero es cómo vivimos lo que hace que seamos de una forma determinada”, explica Manel Esteller, director de epigenética del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (Madrid) y del Instituto Catalán de Oncología (Barcelona). Esteller es un reconocido experto en epigenética. Esta disciplina, con poco más de una década de existencia, es una auténtica revolución en la biología; algunos la llaman el segundo genoma o el interlocutor entre genoma y ambiente. La epigenética ha podido dar respuestas donde la genética ya no tenía ninguna; por ejemplo, por qué pueden ser tan diferentes ratones que son genéticamente idénticos.

Huellas “La diferencia entre genética y epigenética probablemente puede compararse con la diferencia que existe entre escribir un libro y leerlo. Una vez que el libro ha sido escrito, el texto (los genes) será el mismo en todas las copias. Sin embargo, cada lector podría interpretar la historia del libro de una forma ligeramente distinta, con sus diferentes emociones y proyecciones, que pueden ir cambiando a medida que se desarrollan los capítulos”, comenta Thomas Jenuwein, investigador austríaco.

No tan espectaculares a la vista como los ratones americanos, pero tanto o más significativos, son los resultados del grupo de Manel Esteller. Sus investigaciones con personas genéticamente idénticas son conocidas en todo el mundo por su importancia y trascendencia. El investigador español ha estudiado a decenas de parejas de gemelos de distintas edades, y ha podido observar cómo el tipo de vida va dejando sus huellas en el ADN en forma de genes que se encienden y se apagan. Un solo dato ilustra bastante bien los hallazgos de Esteller: las diferencias en las marcas químicas presentes en los genes de gemelos de 50 años son cuatro veces mayores que las que se pueden encontrar en gemelos de sólo tres años. Además, la disparidad aumenta a medida que aumentan las diferencias en el estilo de vida.

Obviamente, la influencia de la epigenética en nuestras vidas no se limita a las patologías como el cáncer, que es el principal objetivo de Manel Esteller, sino que condiciona el proceso de envejecimiento, el comportamiento y, por supuesto, la salud emocional y mental. “Estamos estudiando la enfermedad de Alzheimer, y hemos encontrado que el patrón epigenético [las marcas químicas en el ADN] de un cerebro con esta patología es diferente del de uno sano”, explica Esteller. También en las cada vez más frecuentes enfermedades autoinmunes se han observado cambios epigenéticos que hacen que algunos genes se expresen y, por tanto, se produzca una respuesta inmune contra el propio organismo. Tampoco los trastornos cardiovasculares escapan de esta sutil marca.

Y lo más importante es que todos los cambios epigenéticos se transmiten a las generaciones futuras. Son ya famosos los experimentos que llevó a cabo Michael Meaney, de la McGill University de Montreal (Canadá), con ratas; en ellos se observó que cuando las hijas de madres descuidadas y poco amorosas eran criadas por ratas cariñosas y afectivas la herencia genética quedaba de lado, y cuando esas hijas se convertían a su vez en progenitoras se comportaban como sus madres adoptivas y no como las biológicas. Dicho de otro modo, la herencia no es ni mucho menos una fatalidad, porque es posible cambiarla.

En el caso de los humanos, algunos estudios de poblaciones han encontrado que el tipo de alimentación de los abuelos tiene un efecto sobre el riesgo que tendrán los nietos de desarrollar diabetes o enfermedades cardiovasculares. De modo que no sólo somos lo que comemos nosotros, sino lo que comieron, lo que respiraron, lo que sintieron nuestros ancestros. Hasta ahora, estas tendencias no tenían una confirmación biológica, pero “cada vez hay más datos que sugieren que la epigenética sana se transmite a las generaciones futuras, y la alterada, también”, asegura Esteller. O sea, como ha dicho un conocido genetista del University College London, “todos somos guardianes de nuestro genoma”.

De hecho, la epigenética, además de su impacto directo en nuestra vida, remueve los cimientos de la mismísima teoría de la evolución. Parece que Charles Darwin no tenía toda la razón. Por su parte, el despreciado Jean-Baptiste Lamarck, un naturalista francés ligeramente anterior a Darwin que de alguna manera ya había descrito la epigenética en el siglo XIX, debería obtener finalmente su lugar en el olimpo científico. Para Darwin, los cambios en el ADN que se dan en el proceso evolutivo son fruto del azar, mientras que Lamarck sostenía que se producen debido a la interacción con el medio ambiente y a la adaptación a él. Los seguidores de Darwin despreciaron y casi borraron de la historia de la ciencia la teoría lamarckiana, hasta que las investigaciones epigenéticas aparecieron en escena y comenzaron a dar pruebas objetivas de su validez. “Lamarck no debería haber sido tan denostado”, opina Esteller.

Efecto placebo Continuando con la idea de modificar la biología, Bruce Lipton, en el libro mencionado anteriormente, va un paso más allá en las implicaciones de la epigenética y la pone en relación con el cerebro y el poder de la mente para producir cambios biológicos. El denominado efecto placebo es el más claro de ellos: un alto porcentaje de pacientes se curan porque creen que están recibiendo un medicamento cuando lo que están tomando es un simple caramelo. El científico estadounidense menciona el caso de una mujer que participaba en un ensayo clínico con un antidepresivo y que mejoró espectacularmente de una depresión de años. La participante no recibía el antidepresivo, sino placebo, pero lo destacado del asunto es que las pruebas de imagen mostraban que la actividad de su cerebro había cambiado. La biología respondió a algo tan inmaterial como la sugestión o el pensamiento. Y para ilustrar que lo contrario también se cumple, el caso de un hombre que, tras ser diagnosticado de cáncer de esófago y haber recibido los tratamientos pertinentes, muere tal y como sus médicos le habían asegurado y vaticinado. Lo curioso del caso es que cuando le practicaron la autopsia no encontraron suficientes signos de cáncer como para haberle causado la muerte. Uno de los terapeutas que lo atendieron dijo en un programa de Discovery Health Channel: “Murió con cáncer, pero no de cáncer”.

Existe un cada vez más nutrido grupo de investigadores que estudian los aspectos más misteriosos del cerebro, como la conciencia, los límites de la mente y esa capacidad para cambiarse a sí mismo que tiene efectos sobre la biología. Ahí entran los numerosos experimentos que se han realizado en torno a la meditación, las terapias conductistas y la visualización, entre otras. Sin embargo, siguen siendo cuestiones controvertidas, y muchos neurocientíficos prefieren no entrar en ellas por considerar que no son materia de ciencia. Se ha dicho muchas veces que éste es el siglo del cerebro, de modo que es de esperar que, al igual que la epigenética ha aparecido para cubrir las lagunas que dejaba la genética, surja una epineurología (epi, prefijo griego que significa sobre o por encima).

Por Angela Boto (EL PAIS S.L.)
revista@lanacion.com.ar

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Sexualidad Humana

3 Abr
Sexualidad Humana

Un escritor cuenta que tenía un amigo brillante, exitoso como pocos en su trabajo, en su vida familiar, en su iglesia. Pero un día todo eso acabó.
Muchas noches, él navegaba en internet; primero, en busca de cotizaciones de la bolsa de valores, luego buscando pasajes aéreos rebaj ados, hasta que accidentalmente fue a dar con un sitio pornográfico. Se quedó boquiabierto al ver las imágenes: cuerpos que se tocaban, muy íntimamente. Oyó a su esposa en el pasillo y con un click volvió al sitio de noticias. ¡Era fácil! Se fue a acostar, pero en su mente flotaban aquellas imágenes antes de quedarse dormido.
Desde entonces, volvió a buscar el sitio, luego otro y otro. Muy pronto se encontró en un sitio de “charla electrónica”, y se quedó allí escuchando y aprendiendo: la consigna era charlar lo más indecentemente posible.
Un día él también empezó a entremezclarse en el chat, hasta que recibió un mensaje de una mujer sugiriéndole que se encontraran. Se frenó. Era creyente y podía dominarse.
Notaba a su esposa malhumorada al verlo ocupado en la computadora cada noche, pero él se justificaba’ diciendo que no le alcanzaba el tiempo en el trabajo. Ella pareció aceptar la excusa.
Pero al poco tiempo no se conformó con la charla electrónica y accedió al encuentro. Un encuentro breve pero ardiente.
Pero… ¿Es esa la verdadera sexualidad?
Finalmente llegó a la conclusión de que esa desconocida era más apasionada que su esposa y que aquella ya no lo satisfacía. Así perdió su familia, su autoridad como padre, su respeto como esposo, su testimonio como creyente, su santidad. ¡Y todo por sus ocultos momentos de lascivia que parecía que no afectarían a nadie!
“Y creó Dios al hombre a mi imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y vio Dios lo que había hecho, y he aquí era bueno en gran manera”. Génesis: 1:27 y 31 x,
El tema de la sexualidad humana, abarca un extenso capítulo dentro de la educación cristiana. En la actualidad, recibimos información e influencia que provienen de la sociedad de consumo. Esa información está distorsionada en muchas oportunidades. El tema del sexo ha sido un tema tabú, un tema difícil. El sexo ha causado derrotas, cuando ha salido del propósito para el cual Dios lo creó.
Para el mundo es un tema preocupante: grandes científicos, psicólogos, psiquiatras buscan respuestas sobre la conducta humana con relación a la sexualidad.
Cuánto más, el pueblo de Dios, debe buscar en la Palabra de Verdad, el secreto del triunfo en todas las áreas de la vida.
La Biblia no es un libro de sexología, pero habla de qué forma el Creador quiere que el sexo sea utilizado.
Importancia de la educación sexual, según la palabra de Dios.
1. La educación sexual no depende de modas, ni de tabúes, ni de épocas:
Toda información acerca de la sexualidad humana está en la Biblia, y la misma no está sujeta a modas; ella nos enseña la exacta verdad hoy y siempre.
“El cíelo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”. Mateo 24:35.
La Biblia habla que el sexo ha sido creado por Dios, y entrega indicaciones precisas para aprovecharlo.
Debemos conocer que el sexo es un área de la vida que ha sido tomada por el pecado y como el resto de todas las áreas de nuestra vida la victoria está en Cristo, nuestro Señor.
2. El sexo fue creado por Dios en el Jardín del Edén:
Creemos que Dios creó al hombre y la mujer. Génesis 1:27-28. Esta creación fue vista y aprobada por el Dios Creador.
Lo que debemos destacar es que Dios no habla de evolución, y que el sexo fue creación de Dios antes que el pecado entrara a la vida del hombre. La Biblia nos revela claramente acerca de la forma en que Dios creó al hombre.
En Génesis 2:7 dice:
“Entonces Jehová Dios forma al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente”.
También la Biblia habla de la creación de la mujer en Génesis 2:21. Podríamos decir en forma simpática que se realizó la primera anestesia general sobre Adán quien a la vez, fue el primer donante de órganos. “Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla, que Jehová Dios tomó del hombre, hizo la mujer”.
La Biblia pide que reconozcamos a nuestro Creador: Salmo 100:3.
“Reconoced que Jehová es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos”.
El pensamiento del mundo es tratar de persuadirnos sobre la existencia de un tercer sexo, un sexo indefinido o un sexo por elección; todo lo cual es contrario a la creación de Dios. Anterior a la aparición de Satanás en el huerto, Dios indicó claramente al hombre:
“Fructificad, multiplicaos, llenad la tierra, sojuzgadla y señoread sobre la tierra”. Génesis 1:28
3. El sexo ha sido limitado al matrimonio para que tenga su realización plena:
Dios enseña que el sexo ha sido creado para utilizarlo dentro de la unión matrimonial.
“Por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán una sola carne”. Génesis 2:24.
El sexo dentro del matrimonio es la expresión corporal del amor. Dios ha bendecido al hombre y la mujer con la sexualidad, para que en el límite del amor en el matrimonio sean una sola carne. De una persona, es decir de Adán, Dios creó a dos, Adán y Eva, a fin de que en el matrimonio, los dos vuelvan a ser uno. Creó Dios a la mujer de la costilla del hombre; no de la cabeza, para estar sobre ella; no de los pies, para pisotearla; sino del costado, para caminar a su lado, debajo del brazo para defenderla, cerca del corazón para amarla.
“Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud”.Proverbios 5:18
El manantial se refiere a la esposa propia. El hombre debe encontrar su gozo y su compañerismo en la mujer de su juventud. Al rehusar a todas las demás encuentra riquezas sin fin en esta relación exclusiva.
“Goza de la vida con la mujer que amas”. Eclesiastés 9:9
Se debe aprovechar al máximo la relación que existe en el matrimonio.
 4. El sexo tiene satisfacción plena cuando los esposos llegan a conocerse en espíritu, alma y cuerpo.
La relación sexual dentro del matrimonio ha sido creada por Dios. Dios mismo ha bendecido la unión matrimonial. La falta de satisfacción lleva a la esclavitud al hombre como es el sexo fuera del matrimonio, la pornografía y también la masturbación.
Conocer acerca de la fisiología femenina y la fisiología masculina ayudará a tener una mejor comprensión del don que Dios ha dado al matrimonio.
Existen diferencias muy importantes que deben ser tenidas en cuenta cuando consideramos nuestras conductas, intereses o roles. Dios ha permitido que el matrimonio opere de forma diferente en cuanto a su vida sexual y el cumplimiento de sus-roles.
Para el hombre resulta bastante sencillo llevar a cabo el conocimiento sexual, porque está física y mentalmente adaptado. El hombre es más práctico, más mental, más racional.
Algunos han explicado que el alma del hombre es como un pasillo largo que a cada lado presenta puertas, con habitaciones diferentes e independientes. Una con otra no tienen relación. Es decir el hombre camina por ese pasillo y en una habitación está el trabajo, en otra el deporte, en otra la familia, en otra la vida sexual.
Cada habitación es independiente, por tanto si existen problemas en el trabajo, la habitación de los amigos no se ve afectada; si el problema es con los hijos, la vida sexual no se ve afectada. Pero cuando uno estudia detalladamente la fisiología y el rol de la mujer se da cuenta que la mujer actúa totalmente diferente. Es más sensible, más emocional y más romántica. El conocimiento sexual puede llevarle mucho tiempo. Para entregar su cuerpo necesita conocer el alma y el espíritu de su esposo.
La fisiología femenina se compara a un monoambiente, en donde no hay pasillos, no hay habitaciones independientes ; de manera que si hay algo mal, con un solo punto que se encuentre flojo todo estará mal, todo estará flojo.
Dios bendijo la unión del primer matrimonio que aparece en la Biblia: Adán y Eva. Dios bendecirá al matrimonio celestial entre Cristo y su esposa la Iglesia. Además Cristo comenzó su ministerio terrenal dando su bendición y su milagro, cuando se celebraba un matrimonio. Todo un libro de la Biblia nos habla de lo hermoso que es delante de los ojos de Dios la unión matrimonial y el lecho sin mansüla.
 
5. La sexualidad debe ser enseñada dentro de un ámbito de amor y respeto:
“Siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en Aquél que es  la cabeza, esto es, Cristo”.Efesios 4:15
El enseñador debe ser confiable y creíble. El hogar y la Iglesia es el lugar apropiado. Los hombres han vuelto este tema lleno de prejuicios y con doble sentido.
En la historia de la humanidad, filósofos y religiosos tuvieron diferentes pensamientos:
San Agustín: Creyó que el impulso y el deseo sexual eran malos; la humanidad estaba libre de este mal hasta que Adán y Eva cayeron en el pecado y como castigo recibieron el deseo sexual. Además decía que el deseo sexual era malo aun dentro del matrimonio.
Los teólogos de la Edad Media: Determinaron que como la mujer era la que despertó en el hombre el deseo sexual, hicieron caer sobre ella el pecado original. Decían que el diablo actuaba a través de ella.
En tiempo de la Reforma los hombres sostenían que el sexo era un gran pecado, pero en el matrimonio era un pecado menor que Dios tenia a bien disimularlo.
Etica puritana: Esta teoría afirmaba que el sexo era la creación de Satanás y que sólo servía para multiplicarse. |  Platón: Dijo que el cuerpo es una prisión donde el alma se libera con la muerte. El cuerpo resulta una fuente de problemas sin fin. Demóstenes: Filósofo que denigraba a la mujer, desvirtuando al sexo, decía: “Tenemos los dioses del Olimpo para que nos den placer espiritual; tenemos las prostitutas en las calles para obtener placer sensual y tenemos a nuestras esposas para que nos den hijos”.
En medio de tantos pensamientos falsos, debemos basar nuestra enseñanza en las “verdades bíblicas”.
6. Sexualidad humana: Bases fisiológicas:
Es posible encontrar en la biología diferentes datos que confirman la creación de dos sexos, y sus correspondientes características. En primer lugar debemos hablar de sexo cromosómico: los cromosomas son filamentos que se encuentran en los núcleos de las células de los seres vivos. En los cromosomas se encuentra el código genético que se trasmite de padres a hijos. Cada especie tiene un número constante de cromosomas; en la raza humana son 46.
Dentro de los 46 cromosomas, dos de ellos son cromosomas sexuales. Estos cromosomas sexuales transmiten todaslas características referidas al sexo y se han identificado con las letras X- Y.
Si dentro del núcleo de una célula humana, identificamos dos cromosomas sexuales: XX, esto determina el sexo femenino. Por otro lado, si identificamos en el núcleo de cada célula humana un cromosoma sexual X y otro Y, el sexo es masculino.
Al considerar este punto, qué importante resulta pensar que cada célula, en la infinita parte que significa un cromosoma, lleva el carácter sexual que el Creador ha designado.
Por más que el hombre o la mujer quieran cambiar externamente o modifiquen su apariencia no podrán modificar el sello genético que ha tenido desde su creación.
Sexo Gonadal:
Es el conjunto de órganos internos, cuya función es producir células sexuales para la reproducción. Las células sexuales se identifican según el sexo: en el hombre espermatozoide y en la mujer óvulo.
Además este grupo de órganos sexuales internos son los responsables de producir hormonas que son las responsables de los caracteres secundarios a cada sexo.
Sexo Genital:
Es el grupo de órganos externos que permiten la unión sexual, el placer mutuo y de esta manera la fecundación. Este grupo de miembros cumple el propósito de Dios al crear al matrimonio:
“Se unirán y serán los dos una sola carne”.
En el límite del matrimonio, en el límite del respeto y del amor, Dios permite la unión sexual. Es por ello que estos miembros que nos parecen menos dignos, a estos debemos vestirlos de dignidad y los miembros que creemos menos decorosos los debemos tratar con mucho decoro. No existe en la Biblia otro tipo de práctica sexual, sino la que cada órgano genital tiene.
Sexo educacional:
Son las características externas que la persona adopta por la educación que ha recibido. Por lo tanto debemos estar de acuerdo con lo importante que es la información adecuada.
Para muchas personas la conducta sexual ha sido el resultado de la educación recibida en sus hogares. Para muchos la experiencia fue con madres dominantes, personas que buscaron en la homosexualidad la salida, o de padres golpeadores cuyas hijas resultaron lesbianas.
La educación debe ser progresiva y adecuada a cada edad. Muchas veces deseamos trasmitir todos los conocimientos de educación sexual en cursos prematrimoniales de una semana antes de la boda.
Si atendemos al testimonio de muchos matrimonios que fracasaron, la gran mayoría estaba poco preparada para enfrentar esta etapa de la vida.
En la educación debemos utilizar un idioma apropiado, a cada órgano llamarlo por su verdadero nombre. Es importante marcar respeto por el sexo y el rol que cada uno cumple. No es prudente referirse con un vocabulario no adecuado o vulgar. Debemos buscar ayuda en los libros que nos permitan prepararnos para enseñar. Siempre enseñemos de sexo en el contexto maravilloso de la Palabra de Dios…
El Secretario de Educación en Estados Unidos afirmó en una oportunidad:
“Los estudios muestran que cuando los padres en el hogar, son la fuente primera de educación sexual, cuando esta educación es sólida, existe una tendencia mucho menor a mantener algún problema con el sexo”.
7. Santidad en el cuerpo:
“Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual esta en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”. (1a Cor. 6:18-20)

La palabra fornicación abarca todo tipo de práctica sexual ilícita. Dentro de nuestra historia contemporánea la revolución sexual alcanzó mayor fuerza en la década de los años sesenta, donde las leyes morales sufrieron una relajación. Los hippies, el libertinaje, el sexo en libertad se confundieron con la proclama de amor y paz. En la década siguiente el instinto sexual pareció librarse de toda restricción. En los años setenta por un lado la mujer se sintió liberada por las pildoras anticonceptivas que alejaban el temor del embarazo.
Por otro lado el temor a enfermedades de transmisión sexual fue controlado con la aparición de nuevos antibióticos. A todo esto se agregó, como una industria económicamente poderosa: la pornografía, la prostitución, la música y la drogadicción, elementos que cambiaron sustancialmente el punto de vista que se había tenido de la sexualidad. El resultado más evidente es el aumento de casos de infidelidad conyugal, separaciones, divorcios y el aumento del número de personas que buscan en la calle, por medio de encuentros casuales, satisfacer sus necesidades sexuales.
El comienzo de los años 80 marca el fin del optimismo que reinaba entre los defensores de la libertad sexual. El síndrome de inmuno deficiencia adquirida termina con la vida de cientos de personas. En 1981 se descubre el virus que provoca esta enfermedad S.I.D.A. En ese momento, cuando se descubre el virus de inmunodeficiencia, se detectaban 256 casos de enfermos, pasado el año 2000 podemos afirmar que existen mas de 40 millones que se encuentran infectados.
La práctica del sexo fuera de los límites que Dios ha puesto deja consecuencias dolorosas en la vida del ser humano. El sexo es un don de Dios, es puro y maravilloso cuando lo empleamos como Dios lo ordenó. Sin embargo el área sexual ha sido motivo de fracaso ante las
tentaciones sexuales.
El templo de Dios, nuestro cuerpo, muchas veces se ha visto profanado por prácticas equivocadas, pero al estar en Cristo y su poder, podemos ser más que vencedores y dominar nuestras pasiones desordenadas.
Es hermoso conocer que Dios nos da mandatos específicos de amor, para que al cumplirlos recibamos protección y provisión.
  
8. Relaciones sexuales extramatritnoniales:
“¿Y por que, hijo mío, andarás ciego con la mujer ajena, y abrazarás a la extraña? Porque a causa de la prostitución el hombre es reducido a un bocado de pan. ¿Tomará el hombre fuego en su seno sin que sus vestidos ardan? ¿Andará el hombre sobre brasas sin que sus pies se quemen? Mas el que comete adulterio es falto de entendimiento; corrompe su alma el que tal hace. Proverbios: 5:20, 6:27, 28-32
Hechos que sorprenden:
En 1981 una encuesta realizada en los Estados Unidos reveló que entre los 16 y 20 años de edad el 81% de muchachos solteros y el 60% de muchachas solteras han tenido relaciones sexuales.
En la misma encuesta se revela que por año son casi 30.000 adolescentes que quedan embarazadas, de las cuales muchas llegan a ser madres solteras, que necesitarán ayuda económica.
El gran porcentaje de adolescentes madres que se casan por haber quedado embarazadas se divorcian antes de los cinco años de matrimonio.
Otro   gran  problema  del   sexo   en  libertad,   que   se   pudo comprobar a través de estas estadísticas es el aumento del S.I.D.A. y las enfermedades venéreas.
Pero lo más penoso es la consecuencia anímica que deja: sentimiento de culpa, falta de respeto de uno mismo, mentira, destrucción, desilusión con el sexo. Satanás y sus maquinaciones siguen haciendo estragos en las vidas jóvenes.
Comienzo del problema:
Durante la pubertad el cuerpo sufre una serie de cambios debido al flujo de hormonas que las glándulas de secreción interna producen. Las hormonas son sustancias químicas que envían un mensaje sobre cada célula para crecer o madurar, también las hormonas provocan el
deseo sexual.
En general la pubertad es un periodo de confusión, de curiosidad y de muchos temores. Los sociólogos afirman que esta etapa en la vida del hombre y la mujer se presenta más precozmente. Se estudió que hace 100 años la pubertad comenzaba a los 17 años de edad.
Hace 50 años este periodo de la vida se adelantó a los 14 años de edad. Hoy podríamos afirmar que la preadolescencia y la adolescencia llegan a los 11 ó 12 años de edad.
Esto pone en evidencia que todos estos cambios físicos, deseos sexuales y nuevos sentimientos llegan a la vida de los jóvenes cuando no se ha completado la madurez y aún no se ha logrado un equilibrio.
El conocimiento de Dios nos prepara para saber conducirnos en esta etapa, como e,n cada etapa de la vida. Debemos recordar que, el adolescente necesita sentirse aceptado y querido frente a tantas dudas y complejos.
Si el afecto proviene de personas extrañas, personas fuera del hogar o de la iglesia, personas que no conocen el principio de la sabiduría, no nos sorprenda que la mayor influencia se reciba del mundo y de la calle.
Influencia de la sociedad:
Debemos reconocer que la sociedad está influenciada fuertemente por los medios de comunicación, uno de esos medios es la televisión.
Según estadísticas realizadas entre jóvenes y adolescentes, el televisor estaría encendido entre cinco y siete horas por día; esto nos da como resultado que una persona puede estar sentado frente al televisor entre cuarenta y cincuenta horas semanales.
Si admitimos que el método audiovisual es el mejor sistema para introducir una enseñanza, el televisor logra ejercer tremendo impacto en la vida.
En diversos países industrializados la programación televisiva que se presentó durante un año mostró más de 9000 escenas que sugieren relaciones sexuales o mensajes subliminales de relaciones sexuales fuera del matrimonio.
Si estas cifras las aplicamos a un joven de 20 años que miró televisión durante 10 años, estaremos hablando de una persona que recibió mas de 90.000 escenas de comentarios acerca del sexo a través de la televisión.
Se asegura que el período que se mira más televisión es entre los 3 y los 18 años. Éste periodo de 15 años, es en el cual la persona está dispuesta a ver entre tres y seis horas de televisión. En un promedio de cuatro horas por día, estaremos mirando unas 1.440 horas anuales de televisión, y en un lapso de quince años tendremos unas 21.600 horas.
La influencia ejercida es sobresaliente en especial sobre personas que no tienen en su hogar una buena información, en hogares destruidos. Querer contrarrestar la influencia de casi 20.000 horas de televisión sobre la mente, con un programa de 3 horas semanales de instrucción bíblica, nos llevaría más de 150 años. Estamos frente a un fenómeno extraordinario.
 
Libros, revistas, pornografía:
Existe un marcado aumento en la literatura y cinematografía relacionada a la libertad sexual. Toda esta “industria” crea una conciencia que acepta todo tipo de sexualidad. Se ofrece a todo color y explícitamente todo tipo de aberración con respecto al sexo.
Música sensual:
La música sensual ejerce su influencia especialmente en vidas jóvenes. Lamentablemente el mensaje que se trasmite es el mensaje del amor en libertad, de parejas que se pueden intercambiar, de sexo entre personas del mismo sexo, todo lo usual en un mensaje subliminal y escondido llevan al corazón a alejarse de Dios.
Amistades y compañías:
¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios”.Santiago 4:4
Las diferentes presiones que ejerce la sociedad sobre el creyente, incitan a la juventud a tener relaciones sexuales, hasta hacer pasar la virginidad como una gran vergüenza. También es importante destacar la forma de hablar y de comunicarnos.
“No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres”. 1a Corintios 15:33
LA OTRA CARA DE LA SALUD
La educación sexual debe ser basada en los principios que Dios tiene revelados en su Palabra. La verdadera educación no depende de modas, ni épocas, ni tabúes. El sexo ha sido creado por Dios, y limitado su uso al matrimonio.
El matrimonio es una institución divina, que Dios ha bendecido desde el primer momento. La plenitud sexual entre los esposos llega como consecuencia de un conocimiento completo de espíritu, alma y cuerpo.
La educación sexual debe ser efectuada en un medio de amor y respeto; es por ello que el hogar y la iglesia deben ser lugares preparados para dar esta instrucción.
Basados en fundamentos biológicos y fisiológicos podemos asegurar ia creación del ser humano por Dios, y no la evolución. Esta creación incluye el sexo y su función dentro del matrimonio. Dios pide que el área sexual sea un área separada para Él.
La influencia de Satanás y la sociedad siguen destruyendo hermosas vidas que quedan llenas de cicatrices, dolores y heridas muy difíciles de curar.

Lavado de Cerebro

3 Abr

Lavado de Cerebro

Enviado por: Creencias el Domingo, 24 de Abril de 2005 – 01:22 AM AT

Los inquisidores modernos han encontrado hace ya tiempo un caballito de batalla infalible: el “lavado de cerebro”. Mediante este concepto con pretensiones científicas suelen dar explicación a las adhesiones a las “sectas” de “personas normales” sin necesidad de satanizar más que a sus líderes. No obstante, el “lavado de cerebro” ha existido históricamente, incluso ese era el término utilizado por los victimarios. Sin embargo, los cazadores de sectas no suelen reparar en este hecho. Es que la lógica y el mecanismo del “lavado de cerebro” real es en realidad la negación del carácter mágico imprescindible para que sea la muletilla que “explica” sin que se haga necesario dar explicación alguna.

Si en algún lugar ha existido algo similar a la fantasía del lavado de cerebro como explicación casi mágica de cambios que nos resultan inaceptables en el pensamiento y conducta de personas que vemos nuestros iguales, fue en la China revolucionaria. Como para caricaturizar algo más el asunto, sería nada más y nada menos que el famoso “lavado de cerebro comunista”, peligrosa arma que amenazó el imaginario de nuestras capas medias durante toda la guerra fría.
De hecho el concepto tiene en el chino su origen (hsi nao), técnica con la que los comunistas ponían de su lado a soldados enemigos.
Sin embargo, ni en este explicito lavado se visualiza algo similar a esta manipulación ineludible del programador, frente al cual la única solución segura es correr lo más rápido posible.
¿Estos soldados no eran acaso campesinos luchando contra el ejercito de su clase? Por lo tanto se trataba de objetivar una situación que aparecía de por si absurda, sólo era condición asumir como válidos los criterios socialistas de lectura de la realidad, hecho no muy dificultoso para un hombre que convivió con la explotación más salvaje durante toda su vida. Sólo era necesario reconocer que la identificación con el enemigo era una vía artificial de superación del estado de opresión y que aquí estaba un poderoso ejercito de explotados esperándolo para liberarse objetivamente de ella ¿Era esto algo distinto a asumir una realidad contundente?
Distinta era la situación posterior a la toma del poder por los maoístas, la escasez de cuadros e intelectuales y las necesidades de propaganda internacional llevo a sus lideres a intentar resocializar a miembros de las clases dominantes, para quienes el cambio no resultaba tan natural. El más famoso de estos casos fue el del mismísimo emperador Pu Yi, proceso bellísimamente retratado por Bertollucci en El Ultimo Emperador.
El emperador manchú, cómplice de los japoneses en crímenes que ni en cantidad ni en calidad tienen algo que envidiar a los nazis, culminará su vida como un comunista convencido. Que mayor prueba en ello que una enorme manipulación mental
Sin embargo, la realidad objetivada será también en este caso el componente básico de este “lavado”.
Sin duda las reconstextualizaciones de las percepciones del mundo estarán muy bien afirmadas en las condiciones de aislamiento y convivencia con otros resocializados en el centro de resocialización, pero, como bien muestra la película, la identidad imperial es un elemento lo suficientemente duro de roer por el sólo cambio de ámbito. Pu Yi y el Emperador eran una misma cosa en la mente de este sujeto.
No quedaba otra que acudir a una fuerte dosis de aquella realidad social que determino esta fusión primaria para disolverla y convertirlo en hombre.
Para ello, el sujeto debía primero desvalorizar eso que era. En el caso de Pu Yi, una buena objetivización de la realidad desde los criterios apropiados podría realizar un excelente trabajo.
Pu Yi no era más que un neurótico cruel y asesino desvalorizado moralmente desde cualquier cosmovisión humana. Sólo su condición divinizada de Hijo del Cielo cambiaba de caracteres sus atrocidades. Era preciso dejarlo sólo en la tierra, colocarlo en la realidad de la prisión donde una fuerza que el no podía refrenar colocaba hasta a su paje como un par.
En este marco, la lluvia de exposiciones de los crímenes de los que fue coautor erosionaron lentamente el orgullo de ser quien era, hasta convertir su carácter imperial en un peso del que el hombre que emergía con el sufrir deseara disociarse.
El criterio de valoración aristocrático desaparece entre los prisioneros y es reemplazado por el de la nueva sociedad, absolutamente opuesto al anterior: el trabajo. Para este, la nobleza está capacitada de modo inversamente proporcional a sus jerarquías, aquí Pu Yi era el principal inútil, el de menores posibilidades de adaptación. Su autoestima es un manojo de culpas e insuficiencias.
Golpeada de este modo su identidad, el siguiente paso será una primera mano tendida, la cosmovisión dominante (no una antojadiza, sino la triunfante y ahora socialmente hegemónica), ofrecía una explicación externa a su lamentable ser. El no sería más que el producto de una determinada ubicación en una estructura social especifica. Ese cúmulo de miserias era la categoría social que lo había construido y la angustia que ahora sufría por ello demostraba que su personalidad podía trascenderla.
Pero para ello la nueva sociedad debía ofrecerle un camino, y lo hará: un lugar más en la aniquilación de la formación social que lo produjo como un demonio y en la construcción de la nueva sociedad, construcción en la que se convertirá en un hombre nuevo.
¿Es esto un lavado de cerebro acorde a la imagen que nos refiere ese concepto? Si lo es ¿No debemos encontrar al menos elementos de ello en cualquier operación de socialización o resocialización cotidiana? ¿Que es el Psicoanálisis?
El lavado de cerebro requiere para existir según los postulados de nuestra imaginación que ella contenga también una realidad objetiva inalterable, dada independientemente de las diversas interacciones sociales y de la convivencia de cosmovisiones resultantes de ellas.
Sino, sólo se presenta como una solución real o artificial, precaria o sólida de estados de insatisfacción social producto del choque entre la construcción que la sociedad hace de nosotros desde sus necesidades de legitimación, desde su “deber ser”, y las imposibilidades objetivas de devenir con esta construcción en el cínico seno de su “ser”.

Alejandro Irazabal
airazabal@creencias.com.ar

Fuente: http://www.creencias.com.ar/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=52&mode=thread&order=0&thold=0

Las bendiciones y maldiciones de Deutoronomio

3 Abr
   Las bendiciones y maldiciones de Deutoronomio
      Jaime Mazurek (Año: 2006 – Num.: 1)

 “¡Serás cabeza y no cola!”  ¿Has oído aquellas palabras en alguna oración o exhortación últimamente?  Yo sí.  Lo oigo a menudo.  Confieso que en la primera instancia no podía recordar precisamente de dónde venía aquella frase, pero bastó una mirada a la concordancia para verificar que se trataba de una expresión tomada de Deuteronomio 28:13.

            El tema de las bendiciones y maldiciones de Deuteronomio 28 y otros pasajes del Antiguo Testamento ha cobrado mucho vigor durante los últimos años, inclusive en América Latina.  En medio de un ambiente donde aún existen pobreza y grandes necesidades, es bueno saber que Dios bendice a quienes le sirven y obedecen.  Sin embargo, tal como sucede con muchísimas otras verdades bíblicas, a veces se consideran estas palabras afuera de su contexto escritural y sin tomar en cuenta todo lo que la Biblia tiene que decir sobre el punto.  Es importante, entonces, que comprendamos bien esto de las bendiciones y maldiciones del Deuteronomio, y como encaja con el resto de la revelación divina.

            El Deuteronomio fue escrito como la reiteración del pacto entre Dios e Israel, después de los cuarenta años de peregrinación en el desierto bajo Moisés.  Las investigaciones de George Mendenhall han hecho ver que las divisiones del libro corresponden a las partes de los pactos de soberanía heteos, pues contiene los siguientes elementos: prologo histórico (cap. 1-5), cláusulas y provisiones del tratado (cap. 5-26), maldiciones, bendiciones y ratificaciones (cap. 27-30), disposiciones para la continuación de la alianza, invocación de testigos, custodia y lectura pública del pacto (cap. 31-33).  El capítulo 28 concierne entonces las bendiciones y maldiciones que vendrían sobre la nación de Israel en respuesta a su fidelidad o su incumplimiento de las demandas del pacto.  Es un pasaje que cumple una función específica dentro de un contexto mayor, cual es los términos del pacto de Dios con Israel.

            Algo importante a notar de esos pactos de soberanía, es que eran siempre las condiciones de paz dictadas por un rey soberano a un vasallo conquistado.  En ningún momento dictaba el vasallo los términos del pacto.  De la misma manera, en el Deuteronomio, y en todas las reiteraciones del pacto de Dios en la Biblia, es Dios quien dicta las condiciones, obligaciones, bendiciones y maldiciones de su pacto, y nunca el hombre.  Existe hoy una corriente teológica que enseña que el creyente puede y debe “hacer pactos con Dios”, sobre todo en lo referente a su prosperidad financiera personal.  Pero, Dios no es nuestro vasallo.  Es nuestro soberano; y es él quien hace los pactos, no nosotros.

Debemos también notar que en los pactos heteos, las “bendiciones” dadas al vasallo no eran deudas contraídas por el soberano, sino gestos de beneficencia por gracia, ya que en verdad, el soberano no le debía nada en absoluto al vasallo vencido. De la misma manera, las bendiciones de Dios no son en absoluto un asunto en que Dios “nos paga lo que nos debe”, pues no nos debe nada.  Son manifestaciones de su bondad y gracia, por los cuales solamente podemos estar eternamente agradecidos.

Una verdad muy interesante que se observa al leer Deuteronomio 28 es que contiene dos listas muy paralelas, tanto de bendiciones como maldiciones, que siguen un paralelismo antitético.  Es decir, se dice lo mismo pero en sentido opuesto a lo anterior, tal como se puede apreciar en la muestra a continuación.                   

BENDICIONES

MALDICIONES

v.2  Y vendrán sobre ti y te alcanzarán todas estas bendiciones, si escuchas la voz de Jehová, tu Dios.

v. 15  Pero acontecerá, si no oyes la voz de Jehová, tu Dios, . . . .  vendrán sobre ti y te alcanzarán todas estas maldiciones.

v. 3  Bendito serás tú en la ciudad y bendito en el campo.

v. 16  Maldito serás tú en la ciudad y maldito en el campo.

v. 4  Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas.

v. 18  Maldito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas.

v. 5  Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar.

v. 17  Maldita serán tu canasta y tu artesa de amasar.

v. 6  Bendito serás en tu entrar y bendito en tu salir

v. 19  Maldito serás en tu entrar y maldito en tu salir.

v. 7  Jehová derrotará a los enemigos que se levanten contra ti; por un camino saldrán contra ti y por siete caminos huirán de ti.

v. 25  Jehová te entregará derrotado delante de tus enemigos; por un camino saldrás contra ellos y por siete caminos huirás de ellos.

v. 12 –  Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos.

v. 23, 24  Los cielos que están sobre tu cabeza serán de bronce, y de hierro la tierra que está debajo de ti. 24Dará Jehová como lluvia a tu tierra polvo y ceniza; de los cielos descenderán sobre ti hasta que perezcas.

v. 12, 13  Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado. Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios,

v. 43, 44  El extranjero que estará en medio de ti se elevará sobre ti muy alto, y tú descenderás muy abajo.  Él te prestará a ti y tú no le prestarás a él; él estará a la cabeza y tú a la zaga.

            Queda claro que hay un elocuente paralelismo en estas expresiones.

En segundo lugar, se puede observar fácilmente que a pesar del paralelismo ya señalado, la extensión de lo dicho sobre las maldiciones es mucho mayor que lo dicho acerca de las bendiciones.  En el capítulo 28 las bendiciones se narran en solamente 14 versículos (v. 1-14), las maldiciones, sin embargo, se narran en 31 versículos (v. 15-45).   En este lugar Dios tiene más del doble de cosas que decir sobre las maldiciones que las bendiciones, y además de eso, el tema de las maldiciones continúa en el capitulo 29.  Interesantemente, varios que he oído predicar sobre el tema de las bendiciones de Deuteronomio 28, apenas mencionan las obligaciones establecidas en el pacto para alcanzar dichas bendiciones, y menos las tristes maldiciones que vienen contra quienes no las cumplen.  Hacen mas bien, una lectura bastante selectiva del texto.

Estas bendiciones y maldiciones son en instancias de carácter muy particulares y no solamente generales.  Es decir, se profetizan realidades específicas que efectivamente se cumplieron en la historia.  Por ejemplo, en Deuteronomio 28:36 y 49 se advierte a Israel del exilio que sufrirían en tierras lejanas por consecuencia de su desobediencia a las obligaciones del pacto.  En los vs. 53-55 se anuncia el antropofagismo (consumo de carne humana) que sucedería en el asedio de la ciudad, cosa que efectivamente aconteció en Samaria (2 Reyes 6:28-29).  Esto deja ver claramente la aplicación exacta de estas bendiciones y maldiciones a la nación de Israel.

No debemos pensar que este pasaje está enseñando una suerte de “fórmula garantizada para alcanzar la prosperidad personal”.  Aunque el pacto establece estas bendiciones y maldiciones como los dos posibles destinos para la nación de Israel, aun en el mismo Antiguo Testamento vemos que el trato de Dios con individuos a veces trastornaba tales esperanzas sobre-simplificadas.  Era entonces y es hoy un error pensar que al que le sirve a Dios, todo siempre le va a salir muy bien, y que al que no le sirve, todo siempre le va a salir mal.  Asaf el salmista lamentaba su frustración y envidia al ver “la prosperidad de los impíos” (Salmo 73:3).  El libro de Job es precisamente un estudio profundo del misterio de por qué a veces las cosas van mal para los justos. Hay que entender a Deuteronomio 28 por lo que es: una parte de un pacto entre Dios y la nación de Israel con perspectivas proféticas exactas. 

Surge entonces la pregunta, y ¿cómo debe entender el cristiano de hoy a estas bendiciones y maldiciones?  ¿Tienen aplicación directa con nosotros?

Como cristianos debemos reconocer que el Deuteronomio es Palabra de Dios para nosotros tal como cualquier otro libro de la Biblia.  En las bendiciones y maldiciones descritas hay una revelación profunda de la bondad y la justicia de Dios. Se ve la personalidad y la grandeza de Dios, quien en su gloriosa y eterna trascendencia muestra una senda al hombre para que este pueda tener comunión con él.  También se aprecia la soberanía de Dios, quien como el soberano dirige la marcha de naciones enteras.  Se ve el celo de Dios por su adoración exclusiva, y su repudio de los dioses falsos.  Deuteronomio 28 sigue hablándonos hoy al mostrar la justa ira de Dios contra la desobediencia y la infidelidad, y la misericordia que extiende al pecador arrepentido.

Sin embargo, el pacto del Deuteronomio no es el pacto bajo el cual vivimos. Somos gente del Nuevo Pacto que Cristo ha efectuado por su sangre.  Debemos ir prioritariamente a las páginas del Nuevo Testamento para entender nuestra realidad en Dios.

La verdad es que vivimos bajo un pacto aun mucho mejor que el del Deuteronomio (Hebreos 8:6  “Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas”).  Pablo advierte que la vida bajo el pacto antiguo no había alcanzado la salvación, pues por su desobediencia Israel nunca llegó a conocer aquellas bendiciones tan deseables, sino las maldiciones.  Cristo, en cambio, al hacer un nuevo pacto, nos ha librado de la maldición que era la ley imposible de cumplir, del viejo pacto.  Recibimos las bendiciones de Dios por su gracia y no por méritos.

Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.  Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá; y la ley no es de fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas.  Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición.” Gálatas 3:10-13ª)

 

La pregunta entonces que nos debemos hacer no es si nos corresponden o no las bendiciones y maldiciones de Deuteronomio 28, sino, ¿cuáles son las exigencias y las bendiciones del Nuevo Pacto?  El mismo pasaje de Gálatas antes citado continúa diciendo, para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu” (Gálatas 3:14).

¿Cuál es la “bendición de Abraham” de que habla el pasaje?  ¿Acaso se trata de toda la prosperidad agrícola y paz política que ofrece Deuteronomio 28:1-14? No; se trata de la justificación.  Se trata de conocer a Cristo y de que seamos todos, judíos y gentiles, uno en El.  (Véase el resto de Gálatas cap. 3).

Pero, cabe la pregunta, ¿acaso Deuteronomio 28 no refleja de alguna manera las bendiciones que podemos esperar de Dios como cristianos?  Seguramente que sí. Dios sigue prosperando a su pueblo, pero dentro de los parámetros de la ética señalada por Cristo en el Sermón del Monte. 

No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.  Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?  (Mateo 6:19-21, 24,25)

Finalmente, no debemos pensar en la bendición de Dios siempre en términos de dinero y salud, o como algo independiente de la relación con Cristo.  Cristo mismo es la bendición de Dios para nosotros.  Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.” (Efesios 1:3)

Todo lo demás es añadidura.

Notas:

 Gleason Archer, Reseña crítica de una introducción al Antiguo Testamento,  Portavoz: Grand Rapids, 1987, pag. 281.

 

Escuelas de interpretación del Apocalipsis

3 Abr

Escuelas de interpretación del Apocalipsis

Gustavo López (Año: 2006 – Num.: 1)

Es indudable que el libro de Apocalipsis es uno de los que despierta mayor curiosidad entre los creyentes. Para algunos, es un libro vedado al cual les da temor acercarse, otros manifiestan interés en su estudio con el fin de pronosticar los eventos del fin de los tiempos. Sin duda, esto no es nuevo. Desde hace siglos, tanto los creyentes comunes como aquellos que tienen distintos grados de erudición han reflejado este interés de estudiar el Apocalipsis. Tal ha sido el compromiso de algunos al enfrentar su estudio, que han dado origen a lo que se conoce como las escuelas de interpretación del Apocalipsis.

No podemos negar la complejidad que acompaña la interpretación de este libro. Por lo tanto, al acercarnos a él debemos tener definida una estrategia de estudio, ya que es la única parte de la Palabra de Dios acerca de la que se han desarrollado varios sistemas básicos de interpretación, que por supuesto, tienen un fundamento y un argumento sólido, desarrollados durante mucho tiempo. Un breve análisis de estos sistemas, conocidos como escuelas de interpretación, nos ayudarán a tomar una línea para interpretar los contenidos del libro. Cuatro son las escuelas más conocidas, en base a las cuales generalmente se hacen las interpretaciones respectivas del Apocalipsis.

1) ESCUELA PRETERISTA: Este sistema de interpretación enseña que el autor describe sólo sucesos que tuvieron lugar durante el imperio romano, durante la misma época del autor, y en especial hacia el fin del primer siglo. Indudablemente que el punto de vista pretérito hay que tenerlo en cuenta en la interpretación de los mensajes a las siete iglesias, pero no podemos decir que el resto del libro se refiere a los sucesos del siglo primero. Esta escuela realmente niega el carácter profético del libro.

2) ESCUELA IDEALISTA: Este sistema de interpretación postula que el objetivo del libro no es instruir a la iglesia acerca del futuro, ni predecir sucesos futuros específicos, sino tan solo enseñar principios espirituales fundamentales. El objetivo del libro es el de enseñarnos la historia espiritual de la iglesia de Cristo, advertirnos de aquellos peligros espirituales a los que estamos sujetos, describir la gran lucha contra el mal, y consolarnos con la seguridad del triunfo final sobre los poderes de las tinieblas.

Si bien todo esto es verdad ya que el libro contiene principios espirituales además de un mensaje de consuelo en la seguridad que nos da el triunfo final de Cristo, el libro de por si contradice este punto de vista que afirma que no revela el futuro profético.

3) ESCUELA HISTORICISTA: Esta escuela presenta al Apocalipsis como un cuadro de toda la historia eclesiástica, desde la primera venida de Cristo hasta su segunda venida, y más allá. En este método se procura hacer que las secciones del Apocalipsis encajen con eventos históricos específicos. La bestia es vista como la manifestación del tirano contemporáneo al intérprete, como el papado lo fue en el tiempo de la Reforma. Esta posición es insostenible porque habrá una gran variedad de interpretaciones a través de las edades. Pero, dado que los principios son válidos para todas las generaciones, como sugeriría el idealista, cada generación debería poder identificar los personajes retratados por Apocalipsis.

4) ESCUELA FUTURISTA: No se puede negar que Apocalipsis sea un libro de profecías. Negarlo equivale a hacer caso omiso del estilo, el tema y los sucesos futuros que el libro expresa tan concretamente. La escuela futurista insiste en que las profecías de este libro, se cumplirán en el final, y hacia el final de los tiempos.

Las objeciones que se oyen tan a menudo, de que es extraño tener en nuestro Nuevo Testamento un libro que en gran parte contiene asuntos que pertenecen al final de los tiempos, no se sostienen cuando uno tiene presente la verdad fundamental respecto a las profecías de largo alcance de las Escrituras. No es ilógico, por tanto, que la Biblia se cierre con un libro de profecías, que en gran parte se cumplirán en la consumación final de los tiempos.
Otras escuelas menos trascendentes, pero que también han tenido un importante grado de influencia en la interpretación del Apocalipsis son las siguientes:

a. La escuela crítica: Esta se basa en un criterio racionalista para hacer su acercamiento al libro y como esta corriente supone, rechaza toda inspiración y canonicidad del Apocalipsis. Ve al libro como una buena novela de Juan, muy entretenida y atractiva, pero que no es ninguna revelación divina respecto del Cristo resucitado ni su supuesto triunfo final. Esto último debemos buscarlo en la interpretación de la palabra revelada en su contexto general y no es necesario acudir a un libro, que en el fondo no es revelado y que es invención humana.

b. La escuela alegórica: Se basa en buscar una interpretación en las palabras del libro, rechazando su contexto histórico y literal, estableciendo de esta manera un significado espiritual. Como el lector conocerá, la interpretación alegórica de un pasaje escritural por una parte, es bastante común entre los creyentes y por otra, es la interpretación que conduce a mayores errores en la vida cristiana, y justamente, es una escuela que produce tales interpretaciones que es casi imposible ubicarlas en algún contexto.

c. La escuela cíclica: Esta mantiene un pensamiento similar a la escuela historicista, es decir, que el libro es una clara descripción de la historia de la Iglesia, cuyos eventos se van repitiendo por ciclos, viendo en esto un conjunto de tendencias paralelas profetizadas.

El querer hacer una interpretación inédita del libro, resultará infructuoso si no se asume alguno de los criterios mencionados. Esto se ve reflejado en la multiplicidad de literatura escrita al respecto, que en definitiva es el reflejo de alguna de las escuelas, aun cuando varíen en la interpretación de determinados acontecimientos o personajes, que resulta más bien en matices personales que el autor quiere darle al libro, pero que sin duda es el reflejo de un sistema de interpretación definido.

Algunos comentarios intentan ofrecer una mezcla de algunas de las escuelas, con el objetivo de no transformar el escrito en otro punto de vista, sino más bien entregar algo concreto al lector, algo que le sea útil para su vida en el Señor y no simplemente un relato de algo que parece ajeno a su realidad de creyente en Cristo.

Entonces, a la hora de estudiar la variedad de comentarios que hoy existe sobre el Apocalipsis, procure ver bien de qué escuela o escuelas suscribe cada autor. Esto le ayudará a comprender el sentido que cada comentarista intenta exponer.

Fuente: http://www.conozca.org/articulo.cfm?art_id=1324&rev_id=A2006N1

El sueño hace espacio dentro del cerebro para seguir aprendiendo

3 Abr

Lo demostraron en la mosca de la fruta

El sueño hace espacio dentro del cerebro para seguir aprendiendo

Es lo que indican dos trabajos que se publican hoy en la revista Science

Viernes 3 de abril de 2009 | Publicado en LANACION.COM
El propósito del sueño es uno de los rompecabezas más complicados de la biología. Algunos científicos creen que los animales dormitan especialmente para ahorrar energía. Otros han propuesto que tiene una relevancia especial para el aprendizaje y la memoria. Ahora, dos trabajos que se publican hoy en Science toman algo de cada una de estas teorías y sugieren que dormir nos ayuda a hacer espacio para nuevos aprendizajes “apagando” las sinapsis que han sido establecidas durante el día. Este “enfriamiento” de las sinapsis ayuda a ahorrar energía y también asegura que las sinapsis no pierdan la habilidad de fortalecerse si se las requiere para codificar nuevas experiencias al día siguiente.

Los estudios, realizados en la mosca de la fruta, el organismo modelo para experimentos que tengan que ver con el sistema neurológico, presentan las evidencias más convincentes reunidas hasta hoy de que durante el sueño se “reinician” las sinapsis.

Una de las preguntas esenciales que intentaron contestar los científicos es cuántas sinapsis o lugares donde las células nerviosas se comunican entre sí son modificadas por el sueño. Los neurólogos creen que la creación de nuevas sinapsis es uno de los modos en que el cerebro codifica nuevos recuerdos y aprende, pero esto no puede continuar indefinidamente. Y ahí es cuando interviene el sueño.

“Hay un número de razones por las que el cerebro no puede agregar sinapsis indefinidamente, incluyendo las limitaciones de espacio del cráneo ?dijo el autor principal de uno de los trabajos, el doctor Paul Shaw, profesor de neurobiología de la Universidad de Washington en San Luis, en un comunicado de esa casa de estudios?. Pudimos registrar la creación de nuevas sinapsis en moscas de la fruta durante el aprendizaje de nuevas experiencias y mostrar que el sueño las reducía.”

Los científicos aún no saben cómo son eliminadas esas sinapsis. De acuerdo con estas teorías, sólo se “recortan” las menos importantes, mientras se mantienen las conexiones que codifican recuerdos importantes.

Muchos aspectos del sueño de la mosca de la fruta son similares al de los seres humanos; por ejemplo, tanto humanos como moscas de la fruta privados de sueño un día van a tratar de recuperarlo al día siguiente. Se sabe que el sueño promueve el aprendizaje, pero hace años Shaw dio vuelta esa asociación y reveló que el aprendizaje también aumenta la necesidad de dormir.

Logran comprobar que las células cardíacas se regeneran

3 Abr

En Suecia / Responden una antigua pregunta

Logran comprobar que las células cardíacas se regeneran

El ritmo de renovación es de alrededor del 1% anual a los 25 años y del 0,5%, a los 75

Viernes 3 de abril de 2009 | Publicado en LANACION.COM

Logran comprobar que las células cardíacas se regeneran

 

Nicholas Wade 
The New York Times 

NUEVA YORK.- En un hallazgo que puede abrir nuevos caminos para el tratamiento de la enfermedad cardíaca, investigadores suecos pueden haber tenido éxito en comprobar una propiedad controvertida del corazón humano -el ritmo al cual las células musculares se renuevan durante la vida de una persona-.

El hallazgo refuta lo que era la creencia convencional: que el corazón no puede producir nuevas células musculares y, por lo tanto, las personas mueren con el mismo corazón con el que nacieron.

A los 25 años, alrededor del 1% de las células cardíacas se renuevan anualmente, y ese ritmo cae a menos del 0,5% anual a los 75 años, concluyó un equipo de científicos suecos conducido por el doctor Jonas Frisen, del Instituto Karolinska, de Estocolmo.

Esto significa que alrededor de la mitad de las células musculares del corazón se renuevan a lo largo de una vida normal, calcula el grupo sueco. Sus resultados se publican hoy en Science .

“Creo que éste será uno de los más importantes trabajos de la medicina cardiovascular en años -dijo el doctor Charles Murry, investigador de la Universidad de Washington en Seattle-. Ayuda a resolver una antigua controversia acerca de si el corazón humano tiene la capacidad de regenerarse.”

Si el corazón puede renovar sus células, los científicos pueden alentar la esperanza de desarrollar fármacos que aceleren el proceso, ya que el corazón no alcanza a reemplazar las células que mueren durante un ataque cardíaco.

El dogma que decía que el corazón no puede regenerar sus células fue desafiado desde 1987 por un solitario escéptico, el doctor Piero Anversa, ahora en la Escuela de Medicina de Harvard. Anversa sostiene que las células cardíacas se renuevan tan rápido que una persona que se muere a los 80 las ha reemplazado completamente cuatro veces.

La renovación de las células cardíacas puede medirse fácilmente en animales marcándolas radiactivamente y viendo qué tan rápido son reemplazadas. Tal experimento no podría hacerse en personas por cuestiones éticas. Pero el doctor Frisen se dio cuenta hace varios años de que las armas nucleares que se probaron en la atmósfera hasta 1963 habían, de hecho, marcado las células de la población mundial.

Las explosiones nucleares generaron una forma de carbono radiactivo, el carbono-14. La cantidad de este elemento en la atmósfera ha descendido gradualmente desde ese año, cuando se prohibieron las pruebas.

En el cuerpo, el carbono-14 de la dieta ingresa en las nuevas células y se mantiene intacto durante la vida de esa célula. Debido a que el nivel de carbono-14 de la atmósfera decae cada año, su cantidad en el ADN puede servir para indicar la fecha de nacimiento de esa célula.

Hace cuatro años, Frisen utilizó este nuevo método para calcular el ritmo de regeneración de varios tejidos del organismo y concluyó que la edad promedio de las células de un organismo adulto puede ser de entre siete y 10 años. Pero hay un amplio rango de edades, desde la de las células de la sangre, rápidamente reemplazadas, hasta las de las mayormente permanentes del cerebro.

Frisen ahora aplicó con éxito su método a las células cardíacas, pero tuvo que sortear una serie de obstáculos técnicos debidos a su especial comportamiento. Muchas tienen dos núcleos en los cuales el ADN puede estar duplicado. “Me impresionó el nivel de rigor de este análisis”, dijo Murry.