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Y con gran poder daban ellos testimonio de las atracciones del mundo

19 Sep

Y con gran poder daban ellos testimonio de las atracciones del mundo
Publicado por Luis Rodas –

Hemos hecho todo lo contrario a Juan el Bautista. Cuando le decían que Jesús le estaba robando protagonismo, él dijo: “Es necesario que él crezca y que yo mengue” (Juan 3:30).
Nosotros hemos crecido, y él ha menguado.

Hablo de nuestra autosuficiencia. Hablo de que “Dios resiste a los soberbios pero da gracia a los humildes” (Santiago 4:6). Hablo de que son “bienaventurados los pobres en espíritu”, y “bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”. Pero “ay de vosotros ricos, porque ya tenéis vuestro consuelo” (Lucas 6:24).

Nuestro orgullo nos ha transformado en todo lo contrario a la mujer con el vaso de alabastro en la mano, todo lo contrario a aquel publicano en el templo gimiendo: “Dios, sé propicio a mí, pecador”, todo lo contrario a vasos de barro quebrados mostrando ese tesoro incalculable.
Hemos dejado la cruz por ser muy pesada y molesta enseñando que Dios es una especie de Banco con muchos beneficios, y que él es el padre que para sus hijos solo quiere LO MEJOR DE LO MEJOR. Hemos enseñado que Dios es “dueño del oro y de la plata”, por lo tanto si hay personas que deben disfrutar de las riquezas son los hijos de Dios.
Hemos cambiado el negarnos a nosotros mismos diciendo que para amar a los demás es muy importante primero amarnos a nosotros. Y los libros de autoestima se venden por millones.

Cuando Dios buscaba quebrarnos en sus manos, reprendíamos al diablo.
Ante las criticas o problemas con alguien hemos cerrado las puertas bruscamente. Mientras el Señor dijo: “Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os ultrajan y os persiguen” (Mateo 5:44), nosotros actuamos exactamente igual que cualquier persona de este mundo.
Y finalmente nos hemos endurecido tan fuertemente contra Dios que nos ha quedado solo una religión humana.
Algunos a puro grito y metas a alcanzar, y otros muy tranquilitos y metódicos.

¿Y el Señor?
Hemos dejado la cruz a un costado. Hemos aborrecido la muerte de nuestra carne. Y esta se ha apoderado de nosotros.

¿Y Dios?….. ¿Dios?…. Fuera de nuestros templos….. Llamando: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo” (Apocalipsis 3:20).

David Legge, pastor bautista irlandés: “Lo que se volvió para muchos un Cristianismo normal es anormal de acuerdo al registro del Nuevo Testamento; y aquellos quienes están buscando vivir lo que la Biblia estipula como una experiencia cristiana normal son vistos como anormales. Yo no sé si estás de acuerdo o no, pero yo pienso que una cosa es segura: en nuestras Iglesias, en nuestra sociedad, y (si somos honestos delante de Dios) en nuestras vidas personales, hay una clara ausencia de la bendición de Dios, una clara ausencia de conciencia de Dios y una clara ausencia de la ministración y ministerio del Espíritu Santo” (Sermón “Avivamiento del Espíritu Santo”).

F.E. Marsh: “Alguien ha dicho, al contrastar la Iglesia primitiva con la cristiandad de hoy: ‘…Si el evangelista Lucas estuviese describiendo la cristiandad moderna en lugar de la primitiva, tendría que variar un tanto la fraseología de Hechos 4:32-35, para decir lo que sigue: ‘… Y la multitud de los que habían profesado eran de un corazón duro y de alma de piedra, y cada uno de ellos decía que lo que poseía era suyo; y todos tenían las cosas a la moda. Y con gran poder daban ellos testimonio de las atracciones del mundo, y abundante egoísmo había sobre todos. Así que había muchos entre ellos que carecían de amor, porque todos lo que eran poseedores de fincas compraban más, y a veces daban un poco de ello para el bien público, para que sus nombres fueran (anunciados desde el púlpito), y se hacía distribución de elogios a cada uno según deseaba’.” (“Fully Furnished”. Pag. 74).

¿Qué hacer?
Postración, reconocimiento de pecado, arrepentimiento, humillación y total dependencia en la obra de Jesús en la cruz.

“Todo avivamiento verdadero constituye un retorno de las personas a Dios” (Richard Owen Roberts – Sermón “La predicación que pone barreras al avivamiento”).

Dios está retornando Su pueblo a él.
El primer paso es reconocer nuestra actual condición con la más cruda sinceridad:
“Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo… acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe…” (Hebreos 10:19-22).

¿Lo quieres?

http://poruncristianismoradical.blogspot.com/2010/09/y-con-gran-poder-daban-ellos-testimonio.html

El costo de no seguir a Jesús

17 Ago

El costo de no seguir a Jesús

Una de las cosas que aprendes en la escuela de negocios es que cada decisión potencial tiene que ser sometida a un análisis de costo-beneficio. Los riesgos, los alcances y las limitaciones son indispensables para tener una perspectiva clara y concisa de lo que está delante.

El doctor Lucas nos narra en su evangelio, en el capítulo 14, el discurso del Señor Jesús con respecto al costo de ser su discípulo. Así que, siguiendo la lógica inversa, ¿Cuál sería el costo de no seguir a Jesús?

a. El costo para Jesús.

La verdad es que Jesús no pierde absolutamente nada si no le seguimos. Sus planes de establecer un reino no serán impedidos. Jesús no está en necesidad de nosotros. Nosotros lo necesistamos a él desesperadamente. Nosotros somos los pecadores, no Él. Nosotros somos los seres creados, no él. Así que no pienses por ningún motivo que la Gloria de Cristo es afectada por aquellos que no le siguen. Tú y yo no somos tan impresionantes; Jesús si.

b. El costo para ti.

Si decidimos no seguir a Jesús, nosotros somos los más afectados. Romanos 6:23 dice “La paga del pecado es muerte“. Si conocemos el mensaje de Jesús y consideramos el costo de servirle y preferimos vivir nuestro sueño hedonista creyendo que Jesús tomará en balde sus propias palabras, en aquel día de Juicio se va a dirigir hacia ti diciendo “Nunca os conocí“ (Mt. 7:21). El costo de no seguir a Cristo es la muerte. Somos los más grandes afectados, y es una advertencia para ti como lo es para mi.

c. El costo para el mundo.

El pecado es viralmente contagioso. No pienses por ningún motivo que eres el único afectado de tus propias decisiones. Si, eres el más grande afectado pero no el único. Especialmente si eres creyente y por tu testimonio muchas vidas siguen su rumbo en dirección hacia el Infierno. Lo último que quieres tener en tus manos son vidas que Dios ha puesto en tu camino para que les compartas el Evangelio y en aquel día, Cristo te pregunte “¿Qué fueron de ellas?“. Dice Mateo 18:7 “¡Ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!“.

Así que verás, desde una perspectiva eterna, el costo de no seguir a Jesús es mucho, mucho mayor que el de seguirle, pues este momentáneo costo de seguir a Jesús será para un mayor peso de gloria cuando estemos con él.

“Nunca hice un sacrificio“. -David Livingstone

  • copiado de aca

PABLO: EL ALBOROTO EN EFESO

8 Ago

PABLO: EL ALBOROTO EN EFESO

En el tercer viaje apostólico de Pablo, éste se dirigió hacia Efeso, capital de la provincia romana de Asia, donde estuvo unos tres años predicando la palabra de Dios, tanto a judíos como a gentiles. La ciudad de Efeso en tiempos fue un puerto principal situado sobre las rutas comerciales entre Grecia y Asia Menor. Aquí Pablo se enfrentó a los miembros de un culto pagano muy venerado, el de Artemisa. Cuenta la historia que Efeso fue fundada al parecer en el siglo XI a.C por griegos jónicos, pero antes de que éstos llegaran ya existía en ese lugar el culto de una diosa conocida como Artemisa que se extendía a lo largo de las rutas comerciales.

La Artemisa efesia era una modalidad de la antigua diosa madre de Asia y Anatolia siendo adorada en casi todo el litoral del mediterráneo. Se comenta que los griegos la definieron con su Artemisa (la Diana romana) hija de Zeus y Leto y hermana de Apolo, pero en realidad era muy diferente de esta virgen cazadora, diosa de la luna y protectora de la castidad, por el contrario la Artemisa efesia era la patrona de la fertilidad y se le representaba con numerosos senos y unos vestidos adornados con animales y aves.

Aunque Artemisa era famosamente adorada en diversas partes del Imperio Romano, su radio de acción estaba situado en Efeso. En el siglo VI a.C el arquitecto Quersifrón construyó un gran edificio en honor de Artemisa, que dos siglos más tarde se derrumbó gracias a un incendio. El mismo fue reconstruido posteriormente más grande y muy majestuoso cobrando fama como una de las siete maravillas del mundo antiguo. La ciudad de Efeso es mencionada en Hechos 19:35 “La custodia de la gran Artemisa y de su estatua venida del cielo”, dicha estatua tal vez haya sido un meteorito que los efesios asociaron con la diosa y lo conservaron como santuario.

En Hechos (19:23-41) se pueden apreciar las dificultades que Pablo tuvo a la hora de predicar, los plateros y orfebres del lugar que vivían de la venta de objetos asociados con el culto de Artemisa sintieron temor de la doctrina que él predicaba por que ponía en aprietos su fuente de trabajo. Pero vamos a darle un repaso a lo sucedido-Pablo decidió ir a la ciudad de Jerusalén, pasando por las regiones de Macedonia y Acaya. Luego pensó ír de Jerusalén a la ciudad de Roma, así que envió a Timoteo y Erasto, que eran dos de sus ayudantes a la región de Macedonia, mientras el se quedaba unos días más en Asia.

En Efeso las cosas para Pablo no fueron muy alentadoras prsentándose algunos problemas, uno de ellos fue provocado por un hombre llamado Demetrio que se dedicaba a fabricar y vender figuras de plata de la diosa pagana Artemisa. Pero, la cosa tomó otro curso cuando Demetrio reunió con sus ayudantes y con las demás personas que se dedicaban a hacer más o menos o mismo que él.

En un discurso dijo y cito:-Amigos, ustedes saben cuanto necesitamos este trabajo para vivir bien, Pero, según hemos visto y oído, este hombre llamado Pablo ha estado alborotando a la la gente de Efeso y de toda la provincia de Asia.

Según él, los dioses que nosotros hacemos no son dioses de verdad y de mucha gente que ha creído, amigos reunidos replicó Demetrio: Pablo no sólo está dañando nuestro negocio, sino que también esta quitando fama al templo de la gran diosa Artemisa. Hasta el momento, ella es amada y respetada en toda la provincia de Asia y en el mundo entero, pero muy pronto nadie va a querer saber de ella. Cuando los presentes oyeron el discurso se enojaron y comenzaron a gritar: “Viva Artemisasss”, “Viva Artemisaaaaa” la diosa de Efeso. Con los ánimos encendidos algunos de los reunidos fueron y apresaron a Gayo y Aristarco los ayudantes de Pablo que fueron arrastrados hasta un teatro.

Pablo al darse cuenta del suceso decide entrar al teatro, pero muchos de los seguidores de Jesús y autoridades del lugar le aconsejaron que no lo hiciera. Dentro del teatro todo era confusión, muchos gritaban sin saber exactamente lo que pasaba, había tremendo tumulto, todos hablaban a la misma vez. Un hombre llamado Alejandro fue empujado al frente casi obligado por un grupo de judíos para que ver lo que pasaba. Este, como quien no quiere la cosa, alzó la mano y pidió silencio para defender a los judíos, pero cuando se dieron cuenta que era judío el gallinero volvió a agitarse y la gente se puso a gritar por más de media hora-“Viva Artemisa, Viva Artemisaaaaaaaaaa”.

Amigos, no había control en aquel lugar hasta que vinieron las autoridades, el secretario de la ciudad tomó la palabra y dijo: “Habitantes de Efeso, nosotros somos los encargados de cuidar el templo de la gran diosa Artemisa y sus estatua, la cual bajó del cielo. Esto lo sabemos todos muy bien, así que no hay caso para que esten tan alborotados, ahora, por favor, se me calman y piensen las cosas bien. Ahora bien, estos hombres que ustedes han traido aquí no han hecho nada en contra del templo de Artemisa, ni han hablado mal de ella. Si Demetrio y sus ayudantes tienen algo en contra de ellos que vayan directamente a los tribunales y hablen con los jueces.

De esta manera allí cada uno podrá defenderse, y si aún tuvieran otra cosa de que hablar, deberán tratar el asunto cuando las autoridades de la ciudad se reunan. No tiene ningún motivo para causar este alboroto, más bien, se nos podría acusar ante los jueces de alborotar a la gente. Cuando el secretario terminó de hablar hubo un silencio y este le dijo a la multitud que se marcharan a ssu casas. Cuando todo aquel tumulto finalizó Pablo mandó a buscar a todos los que le creían y les dijo que no dejaran de confiar en Jesús y luego se despidió de ellos y se fue hacia Macedonia.

EDWIN KAKO VAZQUEZ

ESCRITOR E HISTORIADOR BIBLICO

Joyce Meyer: Como Oir a Dios

28 Jul

Dante Gebel: Las Arenas Del Alma

27 Jul

Diálogo: ¿Cuál es el mayor mandamiento? ¿Qué implica?

21 Jul

Diálogo: ¿Cuál es el mayor mandamiento? ¿Qué implica?

AMARAS AL SEÑOR CON TODO TU CORAZON

1.       El pueblo que Dios libera no puede ser como los demás y hacerse un dios a su imagen, proyección de sus propios deseos. Por ello ya el Decálogo marca un estilo de vida distinto. Lo hace en el contexto de un diálogo: Escucha, Israel (Dt 5,1), cuida de practicar lo que te hará feliz (6,3), yo soy el Señor, tu Dios, el que te sacó de Egipto (5,6).

2.       Los profetas denuncian la ilusión de una religión convencional e hipócrita, que olvida la palabra de Dios y sigue a otros dioses: Vosotros os fiáis de palabras  engañosas que no sirven de nada. ¿De modo que robáis, matáis, adulteráis, juráis en falso, quemáis incienso a Baal, seguís a dioses extranjeros y desconocidos, y después entráis a presentaros ante mí en este templo, que lleva mi nombre, y decís: Estamos salvos, para seguir cometiendo estas abominaciones? ¿Creéis que es una cueva de bandidos este templo que lleva mi nombre? (Jr 7, 8-11).

3.       Ahora bien, el Evangelio hace un barrido de leyes. La tradición judía tiene 613 leyes positivas, 365 prohibiciones y 248 prescripciones; en total, 1226. Y el Código de Derecho Canónico tiene más: 1752. Entonces surge la pregunta: ¿viene el Evangelio a destruir el Decálogo? La sospecha está en el ambiente y Jesús se ve obligado a precisar: No penséis que he venido a abolir la Ley y los profetas. No he venido a abolir sino a dar cumplimiento (Mt 5, 17). Subiendo al monte, como un nuevo Moisés, Jesús se explica. No se trata de una conversación informal, sino de una catequesis básica, fundamental. Va dirigida a sus discípulos, a la muchedumbre, a todos aquellos que quieran escuchar su palabra: Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo… Es el proyecto del hombre nuevo, del hombre que nace de la palabra de Dios y vive conforme a ella.

4.       Cuando el joven rico le pregunta qué ha de hacer para tener en herencia vida eterna, responde Jesús: Ya sabes los mandamientos: No cometas adulterio, no mates, no robes, no levantes falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre  (Lc 18, 20). Todos, los cinco, se centran en el amor al prójimo. Los fariseos no lo ven claro y le preguntan: ¿Cuál es el mayor mandamiento de la Ley? Responde Jesús: Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Por el segundo no preguntan, pero añade Jesús: El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los profetas (Mt 22, 34-40; ver 1 Jn 4, 20).

5.       Pues bien, Jesús les enseñaba diciendo: Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los no violentos, porque ellos poseerán la tierra. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos (Mt 5, 3-10). ¡Dichosos! Jesús anuncia una dicha que los discípulos ya experimentan: ¡Dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! (13, 16). Los discípulos perciben las señales del reino de Dios (Lc 10, 17). Y esto pasa a ser el centro de la vida. Por tanto, no sólo no tendrás otros dioses, sino que buscarás por encima de todo el reino de Dios y su justicia (Mt 6, 33). Lo demás se os dará por añadidura.

6.       En el Decálogo, los mandamientos que se refieren directamente a Dios son tres. El primero es: No tendrás otros dioses (Ex 20, 3). El Dios vivo es un Dios celoso (20, 5), que no tolera los ídolos. Los dioses de las naciones no son ni siquiera dioses (Jr 2, 11), no existen (5,7). Este es el credo fundamental de Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu fuerza (Dt 6, 4-5). El Señor es el primero y el último: Antes de mí no hubo dios alguno, y ninguno habrá después de mí; yo, yo soy el Señor, y fuera de mí no hay salvador (Is 43, 10-11). El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob es el Señor de la historia. Es un Dios presente, que abre un camino de liberación y revela su nombre: Estoy con vosotros (Ex 3, 15).

7.       Ahora bien ¿qué significa no tener otros dioses? En el fondo, dios es el interés más incondicionado, lo que es absoluto, lo que se pone por encima de todo: familia, dinero, poder… Dice C.G. Jung (1874-1961) en su libro Psicología y religión: “Rara vez se encuentran personas que no estén amplia y preponderantemente dominadas por sus inclinaciones, hábitos, impulsos, prejuicios, resentimientos y toda clase de complejos. La suma de estos hechos naturales funciona exactamente a la manera de un Olimpo poblado de dioses que reclaman ser propiciados, servidos, temidos y venerados, no sólo por el propietario particular de esa compañía de dioses, sino también por quienes les rodean. Falta de libertad y posesión son sinónimos”.

8.       El Catecismo de la Iglesia Católica lo presenta así: “El primer mandamiento llama al hombre para que crea en Dios, espere en El y lo ame sobre todas las cosas”; llama también a “adorar a Dios, orar a El, ofrecerle el culto que le corresponde, cumplir las promesas y los votos que se le han hecho”. La superstición, la idolatría, las distintas formas de adivinación y de magia, la acción de tentar a Dios, el sacrilegio y la simonía son pecados contra el primer mandamiento; también el ateísmo “en cuanto niega o rechaza la existencia de Dios” (2134-2140).

9.       Ahora bien, ¿qué entendemos por reino de Dios? Dios reina sobre el mundo porque (a pesar de todo) dirige la historia, actúa en medio de los acontecimientos y los juzga, reina sobre el pueblo creyente que observa el cumplimiento de su voluntad. El reino trascendente de Dios se instaura sobre las ruinas de los imperios humanos (Dn 2, 44). Jesús anuncia el reino de Dios. Es una realidad misteriosa que no viene de modo aparatoso y fulgurante: está en medio de nosotros (Lc 17, 21). Lo descubren los pequeños (Mt 11, 25).  El reino viene cuando se dirige a los hombres la palabra de Dios (13,19). Debe crecer como una semilla sembrada en el campo (13,3-9). Crecerá por su propio poder, como un grano de mostaza (13, 31-32). Levantará al mundo, como la levadura levanta la masa (13, 33).

10.  Es algo que escandaliza a los sabios de este mundo. El Dios vivo se manifiesta en la historia humana. Con plena conciencia lo podemos descubrir y anunciar. Es el corazón del Evangelio. Dice el teólogo Romano Guardini (1885-1968) que a Dios se le descubre no sólo en la naturaleza, sino en la historia: “Parece como si hubiéramos tenido ante nosotros únicamente las estrellas, relacionadas entre sí de modo severo y frío, o el mar, del que, contemplamos sus olas nunca comprendidas y de pronto surgiera de ellas un rostro vivo y claro. Permanece intacto todo lo que había antes; pero estos conceptos se completan con la idea de que Dios es una persona. Ya no es el Dios de los filósofos, ni tampoco el Dios de los poetas, sino el Dios vivo, del cual nos habla la Sagrada Escritura”.

11.  Es una realidad que cualquiera puede vivir: “¿Cómo se podría expresar esto? Precisamente en este momento te llega una noticia: Ha ocurrido tal cosa. Las cosas han ocurrido de esta manera y de esta otra. Alrededor de ti se está cerrando un círculo, el conjunto de estas cosas y hechos y exigencias. Y todo este círculo te está mirando. Esto, la situación, pero ¡si no es un Esto! ¡Despierta tu más profunda comprensión! ¡Es El! No te hace falta fingirte una conciencia de algo, sino afirmarte en la verdad. No tienes más que mantenerte despierto y alerta, y algún día se te revelará que Dios está aquí y que te está mirando, y tú te sentirás guiado por su palabra y exhortado. Entonces entrarás dentro de esta unidad, como ser vivo, y obrarás, en su virtud, impulsado por aquellas palabras y exhortaciones” (R. GUARDINI, El espíritu del Dios viviente, Ed. Paulinas, Madrid, 1976, 20-25). Entonces dirás: Heme aquí que vengo para hacer tu voluntad (Sal 40, 8-9).

* Diálogo: ¿Cuál es el mayor mandamiento? ¿Qué implica?

http://www.comayala.es/Proyecto/espa/pc3/22diosesno.htm

EL FRUTO DEL ESPÍRITU ES PACIENCIA

20 Jul