Se llevó 17 triunfos, sobre 23, en las elecciones del domingo. Aunque a muchos les habrán pesado los resultados favorables que obtuvo el gobierno venezolano el domingo pasado en las elecciones regionales que se celebraron en el país, entre los que me incluyo, nobleza obliga confesar la distancia que me separa del pensamiento del titular del ejecutivo Hugo Chávez, no en lo que respecta a su color político, porque a mi juicio seas de derecha o de izquierda lo mismo da, está probado que ninguno tiene la llave del éxito absoluto.

En tanto, lo absolutamente reprochable no son los ideales comunistas que ostenta el bolivariano, como a el le gusta que lo llamen como consecuencia de su devoción por Simón Bolívar, sino la falta de apertura y de libertad de expresión que viene ostentando el país desde que el asumió el poder, pero bueno lo cierto es que a los ciudadanos venezolanos parece poco les importa los modos de su líder y el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) se impuso ampliamente por sobre sus adversarios, quedándose con 17 gobernaciones, de las 23 en disputa y Chávez pudo reafirmarle al mundo que lo detesta y lo quiere ver bien lejos, lo aceitado y asentado que está su poder.

Miranda, Caracas, Zulia, Carabobo, Táchira y Nueva Esparta son las regiones que les dijeron NO a la cerrada política del venezolano, quien por supuesto se puso al hombro la campaña de su partido desde el primer momento y combatió con duras acusaciones e insultos a sus rivales, tal es su fiel costumbre, pero esta vez no fueron suficientes para amedrentar al pueblo de estas zonas.

Sin dudas, fue un triunfo importantísimo, pero para los que no comulgamos con el pensamiento del “Bolivariano”, les digo, que no todo está perdido, hoy fueron seis, mañana puede ampliarse más la brecha…

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