Tag Archives: Gays

Abren Iglesias gay cristianas en España

28 Jul

Abren Iglesias gay cristianas en España
Publicado por: Blogs Cristianos el día lunes, julio 26, 2010

La iglesia de origen norteamericano Metropolitan Community Church (MCC) espera abrir una congregación en Madrid, España, este año para celebrar enlaces religiosos entre personas del mismo sexo.

El periódico El Mundo reporta que una pareja de lesbianas nacidas españolas pero radicadas en Canadá llegaron a Madrid para hacer el registro de la congregación MCC ante el ministerio de justicia.
La iglesia de origen norteamericano Metropolitan Community Church (MCC) espera abrir una congregación en Madrid, España, este año para celebrar enlaces religiosos entre personas del mismo sexo.

Una de las integrantes de la pareja, Raquel Benitez, dijo al periódico: “Somos la primera iglesia gay en España. Existen otros grupos cristianos que quieren establecer algún tipo de organización gay entre sus filas, pero no tienen ni la presencia ni el reconocimiento internacional del que goza MCC. Queremos ser la opción espiritual para homosexuales, transexuales y cualquier persona que no se sienta a gusto en otras religiones”.
El matrimonio es legal en España desde el 2005 y las leyes conceden el derecho a celebrar ceremonias si así se desea.
La MCC busca específicamente volverse una opción para familias LGBT y tiene más de 300 iglesias con 43.000 congregantes en su haber. MCC espera abrir sus puertas en Madrid en octubre. La iglesia es apoyada por cristianos cuáqueros, la iglesia unitaria y algunas sinagogas liberales.

Inmoralidad sexual Lc.17:28-30

  • Lc.17:28-30 “Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban;29- mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos.30- Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste”

Ciertamente esta organización de iglesia no tiene nada.La falta de respeto a Dios es un terrible pecado.Hoy existen iglesias para todos los gustos pero solo unas pocas son verdaderas iglesias del Señor.
¡Las cosas de Dios se respetan!

Fuente: noticias.universogay.com
Fuente: http://www.cristoestaalaspuertas.com
Fuente: http://www.noticiacristiana.com

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Éxodo Internacional: ‘Libertad del Lesbianismo a través del poder de Jesucristo’

20 May

Éxodo Internacional: ‘Libertad del Lesbianismo a través del poder de Jesucristo’

Sábado 30 de Agosto del 2008
Moral Cristiana
Estados Unidos

FLORIDA, Estados Unidos (NoticiasCristianas.net) Éxodo Internacional, la organización mundial que promueve el mensaje de “Libertad de la Homosexualidad a través del Poder de Jesucristo” ha puesto en marcha un nuevo ministerio esta semana para atender específicamente a las mujeres que luchan con la atracción entre personas del mismo sexo.

Éxodo Internacional (Exodus International) ha visto más hombres que mujeres buscando ayuda, lo que ha causado preocupación entre los lideres del ministerio, los cuales sienten que las mujeres no obtienen la atención específica que necesitan. Aproximadamente el 60 por ciento de las personas que han buscado ayuda en Éxodo han sido hombres y el resto, mujeres.
Los estudios realizados en los últimos años han demostrado que, a nivel nacional, la homosexualidad es menor entre las mujeres que los hombres.
“Una preocupación que hemos tenido durante muchos años es que, debido a que más hombres acuden a nosotros en busca de ayuda, las mujeres han tenido una tendencia a perderse en nuestro ministerio”, Alan Chambers, presidente de Exodus International, dijo a The Christian Post, “estamos poniendo en marcha este ministerio, porque queremos ofrecer ayuda específica que responda a las necesidades de las mujeres afectadas por la homosexualidad no deseada.”
A pesar de les es más ‘fácil’ salir de la homosexualidad física que a los hombres y suelen tener más éxito a largo plazo, las mujeres luchan con enredos emocionales, imágenes negativas, los estragos del abuso sexual, identidad de género, sentimientos de inferioridad y la intimidación hacia otras mujeres -lo cual requieren un enfoque más especializado- dice Salas.
Éxodo Internacional es una organización cristiana que
fue fundada en 1976 y trabaja actualmente en 19 países.

Salas explicó que Éxodo Internacional ha querido poner en marcha un ministerio para la mujer durante años, ya que un mayor número de mujeres han solicitado ayuda específica, pero la organización internacional no tenia los recursos o el personal para satisfacer tal demanda. Ahora, Éxodo ha puesto en marcha una iniciativa que está siendo dirigido por Yvette Schneider que ha estado fuera del estilo de vida lésbico desde 1992, después de haber ofrecido su vida a Jesucristo y a trabajado con varios ministerios para ayudar a las mujeres afectadas por el lesbianismo.
“La Iglesia Cristiana debe ser un lugar en donde se transmita poderosamente un sentimiento verdadero y compasivo a las mujeres heridas”, dijo Schneider en un comunicado. “Mi meta es ayudar a más mujeres a encontrar una esperanza real y ayudar que el camino hacia la plenitud de su feminidad esta en Cristo y, para equipar a otros a hacer lo mismo a otras lesbianas.”
En su nuevo papel, Schneider tiene previsto dar un mensaje bíblico y compasivo a la mujer, proporcionar ayuda práctica y todos los recursos para que las mujeres se ocupe de su confusión de género. Usar la Palabra de Dios en conferencias a las mujeres y ayudar a otras organizaciones a satisfacer mejor las necesidades de las mujeres afectadas por el lesbianismo.
Aunque Éxodo Internacional ha estado ayudando a las mujeres por más de 32 años, el recién lanzado ministerio a la mujer, servirá de tal manera que satisfaga el problema de la confusión de género.

Sitio web de Exodus International (en inglés):

http://www.exodus.to

Gómez Navarro y la imposición de la moral “gay friendly”

15 Nov

Gómez Navarro y la imposición de la moral “gay friendly”

Javier Gómez Navarro, ex Ministro y conocido empresario, se atrevió el otro día a decir:

 Las madres con hijos gays prefieren que sean diplomáticos para verles poco 

Y, como no, le llovieron todo tipo de críticas. Pues sí señor. Es una verdad que, a poco que pregunten un poco a la gente de 50 años en adelante, confirmará que es cierto. Entre  los homosexuales de familias bien era común optar por la carrera diplomática. Y no sólo porque las madres no quisieran verles, sino también porque podían mantener relaciones homosexuales al margen de la presión del entorno familiar y social.

Tal vez la forma de expresarlo por el exMinistro no ha sido la más adecuada, pero ha sido una pauta habitual hasta hace apenas unos años.

Entonces, ¿por qué tantas críticas?¿Acaso porque es mentira? ¿Implica un desprecio a la homosexualidad? ¿Es Gómez Navarro un peligroso homófobo? En absoluto, simplemente constata una realidad de las familias bien españolas.

Al final, en materia de corrección política lo de menos son los datos objetivos y contrastables. Los colectivos homosexuales parecen buscar continuamente una aprobación social de su modelo y opción personal. No se dan cuenta que esa continúa búsqueda de la aprobación social no tiene fin y jamás terminará, y por ello tienden a mantener un tono de indignación y enfado constante. La búsqueda continúa del beneplácito del resto de los ciudadanos les convierte en algo tedioso, aburrido e infeliz. Antes la homosexualidad tenía un cierto aíre contestatario y rebelde y, en torno a estos colectivos, surgían personas llenas de vitalidad y creatividad. Ahora se limitan a imponernos la celebración, reiterada y bajo cualquier circunstancia, de su opción personal. Y ojo al que no milite en este movimiento “gay friendly”, porque será acusado de los peores pecados: intolerante, fascista, machista…etc.

Al final estos movimientos se han acabado convirtiendo en lo que antes odiaban: conservadores garantes de una moral determinada, mojigatos, amigos del poder y la subvención e intolerantes con los que se atreven a realizar cualquier calificación que no festeje la homosexualidad.

La homosexualidad: ni “vicio” ni virtud

13 Nov

La homosexualidad: ni “vicio” ni virtud

Javier Ruiz Portella

Antinoo, el amante griego del emperador Adriano
Que nuestros lectores se tranquilicen si la homosexualidad no despierta en ellos ninguna fobia u horror: están tan sanos —se lo aseguro—, tan ávidos de vida, tan llenos de amor hacia el mundo como lo estaban los hombres y mujeres de todas las sociedades orgánicas, bien estructuradas y jerárquicas del pasado. Ninguna de ellas ha experimentado ningún pretendido horror ante la homosexualidad. O si ésta ha sido perseguida, lo ha sido con cortapisas y tolerancias diversas.
Debo reconocer que tiene su parte de razón el artículo publicado ayer en nuestro periódico cuando señala las implicaciones entre lo que se entiende por “cultura gay” y el imperio del individualismo contemporáneo: ese culto al hedonismo bobalicón en el que sólo cuenta la satisfacción narcisista del individuo que no conoce la fortaleza de vínculos, historia, familia… —del individuo que sólo sabe sonreír (“hacer un guiño”, decía Nietzsche). Sí, todo esto es cierto, pero hay en tal planteamiento un problema. Por un lado, parece como si fueran los homosexuales quienes promovieran el nihilismo narcisista, cuando sucede al revés: el nihilismlo lo invade todo en nuestra sociedad, y por tanto también sus hábitos eróticos (tanto homosexuales como heterosexuales). Pero es que, además, todo ello plantea otro problema mucho más grave.
Denunciar tal implicación de la “ideología gay” y hablar del “horror” que produce o debería producir la homosexualidad y su “pecado nefando”, es algo que tiene dos consecuencias: la primera, llenar de estupefacción y horror a quienes pensamos que la homosexualidad es, en sí misma, una inclinación sexual tan honorable como cualquier otra; la segunda, fortalecer aún más de lo que ya está el nihilismo y el individualismo que este periódico se da por misión combatir.
Cuando la santurronería clerical aplicada durante cuarenta años a nuestro país en materia de moral y “buenas” costumbres ha producido —aunque ésta  no es la única causa del fenómeno— la reacción consistente en hacernos saltar al extremo opuesto; cuando en un abrir y cerrar de ojos, como quien dice, hemos pasado de un país de beatas y santurrones al país de los chikilicutres, pijos pogres y demás engendros que aborrecemos; cuando ello es así, volver a ensañarse contra los homosexuales y su antinatural “vicio”, volver a horrorizarse ante la transgresión de la ley natural o divina que cometen tan desgraciadas criaturas, no puede tener sino un solo efecto: deslegitimizar toda denuncia del orden nihilista y narcisista que nos corroe; hacer que todo nuestro combate aparezca como una vulgar defensa de la moral conservadora y clerical… —que es precisamente lo que se pretende defender con tales planteamientos.
No estamos hablando aquí de las extravagancias e imposiciones del lobby gay: soy el primero en repudiarlas. Estamos hablando de la homosexualidad como tal; de esa homosexualidadque debería producir en los lectores de Elmanifiesto.com un “horror” tan álgido como el que despertaba —parece— en las sociedades bien vertebradas de otros tiempos. Que nuestros lectores, sin embargo, se tranquilicen si la homosexualidad no despierta en ellos ninguna fobia u horror: están tan sanos —se lo aseguro—, tan ávidos de vida, tan llenos de amor hacia el mundo como lo estaban los hombres y mujeres de todas las sociedades orgánicas, bien estructuradas y jerárquicas del pasado. Ninguna de ellas ha experimentado ese pretendido horror ante la homosexualidad. Es cierto, sin embargo: desde que el cristianismo impuso su ley, se ha experimentado algo parecido al horror, pero éste se encontraba matizado por la duplicidad que en materia sexual siempre ha caracterizado a esta religión: por un lado, la condena pública, manifiesta, del “pecado”; por otro, su tolerancia, al menos en parte, el hacer manga ancha, el abrir cauces para evitar tener que quemar en la hoguera a la mayoría de los “sodomitas”. (Rodolfo Vargas Rubio lo ha explicado por lo demás, con todo lujo de detalles, en los números 1 y 3 de nuestra revista teórica.)
Pero si esta duplicidad —otros quizá prefieran decir: “esta hipocresía”— ha sido lo propio de los últimos mil setecientos años, otras sociedades hubo antes en Europa en las que la homosexualidad —dentro, es cierto, de unas determinadas normas— era una actividad considerada tan normal como honorable. Y, sin embargo, ni el nihilismo narcisista, ni el egoísmo individualista, ni la falta de vínculos superiores corroía en lo más mínimo a tales sociedades. Al contrario, tan fuertes eran Grecia y Roma que no sólo se sostuvieron a sí mismas durante siglos, sino que, al fundar a Europa, crearon la más alta de todas las civilizaciones. Hay, es cierto, entre ellos y nosotros, una diferencia fundamental: si efebos y homosexuales no les molestaban en lo más mínimo; si los mostraban sin el menor reparo; si Adriano, por ejemplo, erigió a su joven amante Antinoo, el templo que, al morir, le levantó en Egipto, era sin duda porque, para aquellos paganos, Eros yAfrodita no eran cosa pecaminosa. Eran cosa divina. Ni siquiera sabían lo que fuera el “pecado” —sólo conocían la virtus: el imperativo de buscar la excelencia, la grandeza, el honor. Aún no había llegado la religión para la cual un Dios de bondad —dicen— se dedica a coartar aquellos instintos que Él mismo infunde a sus criaturas.
Temas relacionados

Obtenido de:

http://www.elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=2394

¡El último refugio del varón heterosexual!

11 Nov

Lunes 3 de Noviembre de 2008

¡El último refugio del varón heterosexual!

Un Patético Pedido de Perdón de un Gusano Despreciable 

¡Perdón, perdón perdóooonnnn! ¡Perdón a la Comunidad Homosexual Argentina, a los homosexuales que no están anotados en la cosa esa, a los homosexuales reprimidos, a los homosexuales que ni en sus sueños más salvajes imaginan que les gusta cargar carne por popa, perdón por el chiste homofóbico fácil, por decir –un suponer- “les gusta cargar carne por popa” o “¿te tomaste el tren, bala?”, etc. y sobre todo hacerlos sin la más mínima culpa. 

Usté me tiene que entender, sinior, siniora, usté me tiene que entender, perdone a este miserable cerdo asqueroso que se arrastra sobre sus propias miasmas como un perro débil y viejo, el último eslabon de la cadena, mordido en las patas por el resto de los “Machos Alfa” intentando salvar su vida sin valor, gimiendo y pidiendo Piedad, perdón. Perdónnnnnnnnnnnn, (ruido de aire y saliva escapando por entre los resquicios de la boca), no tengo nada contra el sinior homosexual o la siniora homosexuala, ahahhhahhahhahahhha, es que es un momentico dificilucho para ser un hombrecito, es difícil, no es como en el siglo XVIXX o el XIIIXVI o el VIIIIX, esos siglos, esos siglos donde ser hombre implicaba agarrarse a garrotazos o empujar un burro de sol a sol (si, ya sé, en otras clases o países más desgraciado los hombres siguen haciendo esas cosas, ¡perdón! ¡Perdón! ¡Perdón por ser tan pequeño burgués y etnocentrista, perdón por mi dinero, mi casa, mi Taunus “L”, mi trabajo de “yuppie” del arte, todo eso. ¡Perdón!). Yo no puedo, digo, nosotros los hombresuchis estos de ahora no podemos, no sabemos, tenemos manos de princesa, nos salen ampollas si barremos el piso más de media hora (porque aparte barremos el piso). Lo de los garrotazos tampoco, porque duelen y a los hombresuchis de hoy no nos gusta el dolor. ¡No, no me pegue, no me pegue, duele, aaaaaia! ¡Ta bien, ta bien, no levanto la cabeza, no levanto la cabeza! hhahhahaahhahahhaaahhhhhh

No descubrimos continentes, no mantenemos a nuestras mujeres, no imponemos “cosas” a los demás –no se puede, los demás no nos dejan- ni siquiera por la vía judicial, no ponemos orden “con cuatro gritos” (te duele la gargaaaaaanta) no hacemos mega-obras de ingeniería y si las hacemos la mitad de nuestras compañeras son mujeres así que no nos sirve para ser hombres. ¡Boooo hooooh hooooh! 

¿Entiende nuestra posición, sinior homosexual, siniora homosexual? No tenemos forma de demostrar que somos hombres, ta bien, lo dice el DNI pero ahora te lo podés cambiar con un trámite así que eso no sirve para nada, ¿el órgano? ¿cómo que te muestre el órgano? Eso es igual de incivil que andar a los garrotazos. No podemos demostrarlo y sin embargo, le tenemos cariño a nuestra condición, al hecho de tener el órgano y de ser emocionalmente toscos y nunca entender por qué alguien llora. Nos parece lindo. ¡Perdón porque me parece lindo! ¡Sí, ya sé, no me tiene que parecer lindo porque es una forma de decir que otra cosa que no sea esa me parece fea, ¿no?! ¡Castígueme! ¡Castígueme! ¡Por favor, necesito un castigo! Un castiguiiiito, dele. Castiguiiiiiiiito. Merezco unas nalgadas, lo sé, yo mismo le alcanzo la vara de pino, mire, aquí hay una con muchos pinchecitos, ¡Aiaaaa! Duele hahhaahhaaaaahhhh (más ruido salival). ¿Mentiende? 

Estamos tan desesperados por demostrar que somos hombres que compramos prótesis masculinas, y no me refiero a cosas con forma de pene. Me refiero a esa “subcultura James Bond” que hay ahora, de niños grandes que fuman habanos o toman whisky. Mire, sinior homosexual, ahora salió una promo de “Lucky Strike” en la que te regalan UNA PETACA! Una petaca plateada, para cargarla con tu “bourbon”, será de Dios. Para que los estudiantes de periodismo o los licenciados en mercadotecnia (es decir, gente que está más para cargar carne por popa que para matar un espía ruso, ¡ayyy!, perdón, metí un chiste homofóbico sin querer!) se autoengañen mirándose al espejo y creyendo que tienen algo en común con Humphrey Bogart. ¿Se da cuenta del los problemitas que tenemos? 

(Con lágrimas feas, pesadas, viscosas, escapándosele por el costado de los ojos) Nuestro único orgullo, nuestro último sacrosanto refugio en donde podemos acariciar nuestro órgano (metafóricamente) y nuestra frigidez emocional es el hecho innegable de que nos gustan las mujeres. Y punto. Eso es lo que el varón hetero de hoy considera su hazaña que, ya sé, no se compara a plantar una bandera en el Ártico (bueno, bueno, ta bien, ni siquiera se compara a caminar media cuadra y comprar medio kilo de milonguitas): que le gustan las mujeres. 

Es como esos viejos escritores que en las entrevistas dicen “ah, a mí siempre me han gustao mucho las mujeres (dice “gustao” porque se me ocurrió caracterizarlo como un escritor caribeño, perdón, perdón por este artificio innecesario, perdónnnnnnn)”, como si los tuviéramos que felicitar porque les gusta algo. Como si fuera un mérito. Como si el hecho de que les gustan las mujeres los convirtiera automáticamente en donjuanes empedernidos, y no es así, a mí, por ejemplo, me gusta mucho –aunque no lo soy- ser multimillonario y sin embargo llego a fin de mes con el socorro de mangazos, contabilidad creativa y alitas de pollo al horno. ¿Me entiende, sinior, siniora? ¡Perdón, perdón! No sé por qué, pero perdón. ¡Perdónnnnnnnn! ¡Perdón-nnnn-nnnn! 

¡Por favor, perdone a este gusano patético e inservible! Me arrastraré por vidrio molido, cubriré mis cabellos con ceniza o cutículas, me tatuaré “sonso” en la planta de los pies (dueleeee), saldré a la calle con un cartel que diga “pegue que no duele” (pero dueleeeeeeeeee), pero perdóneme por mis infantilismo, por mi conformismo y mis ansias de autojustificación. No soporto no ser querido. Ódieme, pero ocúltenmelo, sinior, siniora, y a cambio pondré todos mis bienes a su disposición y una vez al mes le limpiaré la casa con mis encías! ¡Castíguemeeeee! (Habla como un subnormal, pone como una cara medio de Jerry Lewis, es muy desagradable) Soy un niñito muy malo y merezco unas nalgadas en la coliiiiitaaaaa. Ñññññññññññ. (Se arrastra y se va mojando el pecho y la barriga con su propia estela de lágrimas) ¡Ay, ay, ay, ay, pobre desgraciado, pobre infeliiiiiz! ¡Aaaaaaaaaaahhhhh! ¡Aaaaaaaaaaaaaahhhh! (hipa) ¡Ah-ah-ah-ahhhhhhhhhhhh! ¡Güiiiiii! ¡Güiiiii!!!! ¡Ñe, ñe, ñe, ñe, ñiiiii, güiiii! ¡Güiiii, güiiii, güiiiii! Yaka yakka yakka bingo bongo. Booo hooo hooooh!!! (Quejido, hipo, carraspeo) ¡HOOOOOONNNNNNNNNGGGGGGRRRRR! 

(Bofetada) Ay, ay, ay, perdón, sinior homosexual y siniora homosexuala, me dejé llevar. Entonces, ¿qué hacemos? ¿Qué hacemos para que el órgano no se quede ahí, con vergüencita, desamparado, vendiendo estampitas bajo la nieve? ¿Qué hacemos para llevar en andas nuestro gusto por las mujeres, que es a lo más que hemos llegado? ¿Qué hacemos, eh? ¿Eh? ¿Ehhhehheheehehehheh? 

Hacemos chistes homofóbicos; en los que el homosexual en realidad no es un objeto de escarnio como en los chistes de negros o de judíos. La verdad es que el homosexualismo nos ne frega: después de todo somos hombresuchis del siglo XXI, no del VIIXXIV. O sea, son chistes homofóbicos, pero están destinados a nuestros colegas heterosexuales. Es como una paradoja espacio-temporal. Y es que en realidad son una forma de contarle a todo el mundo –sin la necesidad de andar con un cartel- que nos gustan las mujeres. Tal como los carneros deciden quién es el más macho a los cabezazos, nosotros –como lo he descripto alguna vez– nos exhibimos y probamos nuestra condición de “machos alfas” con chistes homofóbicos o juegos de palabras con orificios u objetos oblongos, o hacer cosas con la boca o injertar cosas en el recto. Ah, sí, lo único que nos exhibimos entre nosotros. No frente a nuestras mujeres, porque queda mal. Es como una cosa medio homoerótica. ¡Perdón por hacer algo homoerótico! Ah, no, eso está bien. ¿No está bien? ¿Está bien o está mal? ¿Me pueden decir? ¡Alo, alo! ¡No importa, castígueme igual, por las dudas! 

(Rompe un jarrón de la Dinastía T’ang) ¡Mire, le rompí el jarrón! Hahahaahhhhaaahaha (ruido de saliva, aire y como un silbidito) Ahora me tiene que castigar. ¡Perdóneme! ¡Pero déjenos con nuestros chistes homofóbicos! Déjenos decir que tal debutó con un pibe o que a aquel le gusta el totolocho o que uy uy uy la cara de tragaldabas que te salió en esta foto. Mejor eso que, no sé, matar a alguien, ¿no? O atropellar a alguien, o robar, o hacer negociados con leche. (Uy, uy, uy, a este le gusta hacer negociados con leche. ¡Perdón! ¡Perdón! íDeeeeeeeje. Deeeeeeeeeeeeeeeeeeje. Ay, ay, ay, ay. (Empieza a dar vueltas en el piso como Curly, un Curly lastimero y un poco siniestro) haahhhhahahaaaaa, perdóooon, perdóooon, perdónnn, güi güi güiiiiiii! (Más ruidos y chilidos caninos) 

(Se arrastra a un rincón en posición fetal, y se queda alli, incapaz de redondear o poner una frase, o un remate, o de golpe un chiste homofóbico que ejemplifique toda la tesis. Se queda ahí una horita, y después se queda dormido. A las dos horas se despierta, se acomoda la ropa, dice “uy, qué tarde” y se va corriendo)

Los gays, “satisfechos” tras la rectificación de la Casa Real

1 Nov
       POLÍTICA
 

Agradecen la “pronta reacción” de la Reina “ante la indignación de los colectivos homosexuales”

Los gays, “satisfechos” tras la rectificación de la Casa Real

JOSÉ MARÍA GARRIDO | Elplural.com | 31/10/2008

Tras la polémica suscitada por las declaraciones de la Reina en el libro de Pilar Urbano, la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) ha indicado a través de un comunicado de prensa que se da “por satisfecha” con la rectificación pública de la Casa Real sobre las palabras de la Reina.

Cabe recordar que ayer por la noche, la Casa Real se vio obligada a difundir un comunicado en el que Doña Sofía lamentaba “la inexactitud de las palabras que se le atribuyen”, que “en todo caso se han hecho en un ámbito privado”.

Agradecimiento
“Mantener una actitud respetuosa y neutral con los asuntos políticos y sociales es su obligación como parte de la institución que representa la Corona y la FELGTB agradece que se mantenga en su lugar y la pronta reacción ante la indignación de los colectivos”, asegura a este respecto la FELGTB.

Frivolidad
Asimismo, la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales recuerda que “es papel de los movimientos sociales reivindicar que las instituciones públicas se desempeñen su labor” y por ello la Federación ha reaccionado ante “la frivolidad con que se tratan ciertos temas, como el matrimonio entre parejas del mismo sexo o el Orgullo, en dicha publicación”.

Derechos
“Aún queda mucho por trabajar por los derechos de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales y la FELGTB continuará haciéndolo para conseguir que estas reivindicaciones sean las reivindicaciones de la ciudadanía y de las instituciones que la presentan”, sentencia este colectivo.

jmgarrido@elplural.com

Cabe recordar que ayer por la noche, la Casa Real se vio obligada a difundir un comunicado en el que Doña Sofía lamentaba “la inexactitud de las palabras que se le atribuyen”, que “en todo caso se han hecho en un ámbito privado”.

Agradecimiento
“Mantener una actitud respetuosa y neutral con los asuntos políticos y sociales es su obligación como parte de la institución que representa la Corona y la FELGTB agradece que se mantenga en su lugar y la pronta reacción ante la indignación de los colectivos”, asegura a este respecto la FELGTB.

Frivolidad
Asimismo, la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales recuerda que “es papel de los movimientos sociales reivindicar que las instituciones públicas se desempeñen su labor” y por ello la Federación ha reaccionado ante “la frivolidad con que se tratan ciertos temas, como el matrimonio entre parejas del mismo sexo o el Orgullo, en dicha publicación”.

Derechos
“Aún queda mucho por trabajar por los derechos de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales y la FELGTB continuará haciéndolo para conseguir que estas reivindicaciones sean las reivindicaciones de la ciudadanía y de las instituciones que la presentan”, sentencia este colectivo.

jmgarrido@elplural.com

Otro no de la Iglesia a los homosexuales

1 Nov
La formación de los sacerdotes

Otro no de la Iglesia a los homosexuales

Un nuevo documento de la Santa Sede rechaza la admisión de personas con “tendencias arraigadas”

Viernes 31 de octubre de 2008 | LaNacion.com

Por Elisabetta Piqué 

Corresponsal en Italia

ROMA.- El Vaticano presentó ayer un documento que les cierra definitivamente las puertas del sacerdocio a los homosexuales. Además, formula un llamado a los obispos diocesanos y a los rectores de los seminarios para que realicen test psicológicos a los candidatos al sacerdocio.

Con el título de Orientación para el uso de las competencias psicológicas en la admisión y en la formación de los candidatos al sacerdocio y presentado por la Congregación para la Educación Católica, el documento reitera que los homosexuales -incluso los que se mantienen castos- no pueden ser curas, así como tampoco pueden serlo los heterosexuales que no saben controlar sus instintos sexuales.

“Si alguien muestra tendencias homosexuales fuertemente arraigadas, no puede ser admitido en un seminario”, aseguró ayer el cardenal Zenon Grocholewski, prefecto de la Congregación para la Educación Católica, al presentar el documento, que fue aprobado por el Papa el 9 de junio último.

“No porque cometa pecado, sino porque la homosexualidad es una desviación, una irregularidad, una herida para poder ejercer el sacerdocio, que consiste también en ser un padre espiritual y en saber relacionarse con los otros”, agregó el purpurado, al explicar los fundamentos de la restricción.

Evaluar la orientación Después del estallido del escándalo por abusos sexuales de niños cometidos por sacerdotes en Estados Unidos, que significaron para la Iglesia Católica un terrible daño de imagen así como el pago de millonarias indemnizaciones, el Vaticano ya había publicado en 2005, hace tres años, una nota que prácticamente les prohibía a los homosexuales el ingreso a los seminarios.

Ahora, la Santa Sede no sólo refirma su posición, sino que en el nuevo documento se muestra más categórica y advierte que “no basta cerciorarse de la capacidad de abstenerse del ejercicio de la genitalidad, sino que es necesario evaluar la orientación sexual”.

“El camino formativo deberá ser interrumpido en caso de que el candidato, pese a su empeño, el sostén del psicólogo o la psicoterapia, continuara manifestando la incapacidad de enfrentar de manera realista, si bien con la gradualidad de cualquier crecimiento humano, las propias graves situaciones de inmadurez (fuertes dependencias afectivas, notable falta de libertad en las relaciones, excesiva rigidez de carácter, falta de lealtad, identidad sexual incierta, tendencias homosexuales fuertemente arraigadas)”, indica el texto.

“Lo mismo debe valer también en el caso en el cual resultara evidente la dificultad a vivir la castidad en el celibato, vivido como una obligación tan pesada que compromete el equilibrio afectivo-relacional”, agrega el documento.

El Vaticano llama a los rectores de los seminarios a que recurran a psicólogos y utilicen tests mentales para evaluar si los candidatos al sacerdocio reúnen los requisitos exigidos, práctica que en verdad varias casas de formación ya utilizan, pero que jamás había sido formalmente auspiciada por un documento, según pudo saber LA NACION.

“Los errores de discernimiento en las vocaciones no son raros y muchas ineptitudes psíquicas, más o menos patológicas, se hacen manifiestas sólo después de la ordenación sacerdotal. El detectarlas a tiempo permitirá evitar muchos dramas”, señala el documento.

También señala: “Aquellos que hoy piden entrar al seminario reflejan, de modo más o menos acentuado, el malestar de una mentalidad emergente caracterizada por el consumismo, por la inestabilidad en las relaciones familiares y sociales, por el relativismo moral, por visiones erradas de la sexualidad, por la precariedad de las elecciones, y por una sistemática negación de valores, sobre todo de parte de los medios de comunicación masiva”.

Psicología y consentimiento El uso de psicólogos, que deberán tener una formación católica, sólo podrá tener lugar con el consentimiento del candidato que será analizado, y con pleno respeto de su privacidad.

Se decidirá cuando haya dudas, en cada caso, y no sólo con el fin de desvelar patologías psíquicas o la posible homosexualidad del candidato, sino también las potenciales dificultades de los aspirantes heterosexuales a la hora de mantenerse célibes. Porque “vivir la castidad del celibato como una obligación insoportable puede comprometer el equilibrio afectivo y relacional”, dice el documento.

Como era de esperar, el nuevo documento vaticano provocó fuertes reacciones en el mundo gay. “Estamos en presencia de un verdadero racismo de parte de los aparatos clericales”, denunció Franco Grillini, presidente de Gaynet.

“Si para ser cura -agregó-, el requisito principal es la castidad, o la (imposible) renuncia a cualquier actividad de carácter genital, la orientación sexual debería ser irrelevante. Y en cambio no, si uno es gay, nada de sacerdocio”.

Notas relacionadas

31.10.2008 | Acercamiento