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LA ROPA UNISEX (1 de 3)

25 Abr

LA ROPA UNISEX (1 de 3)

Una tendencia significativa en nuestros tiempos es la confusión en las distinciones de géneros en el vestido. Charles Winick en su libro, The New People Desexualization in American Life escribió: “Siempre desde el Edén la cosa más provocativa sobre cada sexo ha sido que pareciera y oliera muy diferente el uno del otro. A las mujeres les gustaba que los hombres sus trajes los hicieran lucir más fuertes y más grandes. . . Los hombres respondían a las mujeres cuyos vestidos ajustados suavemente indicaban sus curvas debajo discretamente cuyo olor era garantía.” 1

Vive la Similitud . Hoy el mundo de la moda ya no grita ” Vive la diferencia”, sino ” Vive la similitud”!. De hecho, la similitud entre el peinado y la ropa de hombres y mujeres ha llegado a ser tan grande que algunos se divierten sobre el hecho de que uno no siempre puede estar seguro si dos personas jóvenes que caminan en la acera son muchachos, muchachas, o ambas cosas.

Winick ilustró la similitud de estilos al referirse a la obra, ” Lady in the Dark” en la que el héroe nota que la ropa entallada de la heroína es muy similar a la suya. “Debemos ir al mismo sastre,” dijo.2

Winick comentó, “Cada sexo ha estado adoptando cada vez más las modas y las características externas secundarias del otro en el cuarto siglo desde la obra de Moss Hart (El Venado del Pantano). Si la ropa se vuelve mucho más intersexual, podemos necesitar la ropa de ambos para poder decir a los actores por separado sin una tarjeta de puntuación. “3

El objetivo de este tema . Este tema examina lo que entraña la filosofía de la moda unisex lo que se promueve hoy y el impacto de la moda en el hogar, en el lugar de trabajo, y en la iglesia. Consideraremos cual debe ser la respuesta del cristiano en la ropa unisex, y cómo aplicar el principio bíblico de distinciones de género y la selección de vestidos .

Visión Andrógina . La fuerte tendencia detrás de la ropa unisex de nuestro tiempo es la visión feminista de una nueva sociedad sin género, normalmente conocida como la sociedad andrógina. El término andrógino combina las palabras griegas andros (varón), y gune (hembra). Describe a un individuo que reúne las características masculinas y femeninas.

Los feministas contienden que los hombres y las mujeres son esencialmente lo mismo, salvo las diferencias en los órganos reproductores. Las demás diferencias que se perciben se ha dicho que son culturalmente. La razón de que las niñas juegan con muñecas y los niños con automóviles de juguete no es natural, sino cultural. Para lograr una humanidad verdaderamente auténtica, según los feministas, es necesario destruir los estereotipos sexuales, incluyendo las distinciones de género en el vestido. Este ideal es la nueva androgenia que para los feministas sostiene la promesa de una nueva sociedad donde los roles de hombres y mujeres son sin diferencias e intercambiables.

Los feministas ven esta sociedad andrógina como imperativa en lograr la liberación de las mujeres del papel sumiso. “Aunque aquéllos que defienden lo unisex son pocos, ” según Roland Martinson, hay muchas mujeres que siguen un camino masculino hacia lo que creen esa la liberación. ” 4

Los feministas han tenido mucho éxito en vender su visión revolucionaria de una sociedad andrógina. No sólo vemos en la moda unisex, sino en otras áreas también.

Allan Carlson documenta el impacto de la visión andrógina en cuatro segmentos de nuestra sociedad:

“(1) A partir del 1980, el 72% de los profesionales de la salud mental. . . describieron como andrógino a un adulto socialmente competente, maduro y saludable.

(2) Los libros de texto escolares han absorbido la revolución feminista y promueven el ideal andrógino.

(3) Los teólogos en las principales denominaciones protestantes ahora la identifican como andrógina. La principal teóloga feminista Rosemary Reuther defiende esto audazmente en Sexism and the God-talk :Toward a Feminist Theology.

Durante años las nuevas reuniones seccionales de la Sociedad de Literatura Bíblica han dedicado muchos de sus roles de erudición para promover los aspectos del feminismo como andrógino.

(4) Lo Andrógino ha hecho ahora algún avance en la sociedad en incorporar tanto la gerencia como nuestros servicios militares. ” 5

La ropa unisex . Los feministas están explorando las diferentes formas de crear una sociedad sin género. Por ejemplo, Sandra Bem, una psicóloga de la Universidad de Cornell, ha intentado levantar sus propios hijos de género esquemáticamente”,” es decir, sin género de consciencia .

En una entrevista con Don Monkerud, reportero para la revista de Omni, Bem dijo que ella y su marido ” intentaron eliminar el estereotipo sexual de su propia conducta por compartir los quehaceres del hogar, bañando los niños, y haciendo comidas juntos, y dándoles camiones y muñecas independientes de su sexo. ” 6

“A la edad de cuatro años, el hijo de Bem, Jeremías, usaba horquillas [los alfileres que se usaban para mantener el pelo en su sitio] en la escuela de enfermería. Un día un muchacho que repetidamente le decía que ’sólo las niñas llevan horquillas,’ Jeremías intentó explicar que el uso de horquillas no lo hace varón o hembra, sino los órganos genitales. Finalmente, en su frustración, él se bajó los pantalones ” para mostrar que él era varón. Esto no cambió el pensamiento de su amigo que siguió diciendo, “sólo las muchachas usan horquillas. ” 7

Este episodio cómico ilustra la confusión que deriva de promover la ropa unisex.

Los feministas creen que esta confusión es parte del precio que hay que pagar para lograr una sociedad sin género que alegadamente permita una expresión más completa del potencial humano.

En el 1970, la moda de primavera en París que promovía la moda unisex, Diana Trilling escribió en Saturday Review: ” Se fue, o se está yendo… es la diferencia socio-sexual entre hombres y mujeres en término de vestidos y peinados. Mientras confieso no tener amor por la dejadez compartida de tantos hombres y mujeres jóvenes, puesto que veo en ello una depreciación de su orgullo en sí como personas, yo doy la bienvenida al vestido unisex si sólo por su criticismo de una cultura en la que los peinados y los vestidos son sexualmente diferentes, diseñados, no por Dios, sino por el hombre, fueren tratados como si fuesen realidades biológicas. Cuando lo veo, o por lo menos cuando lo espero, cualquier cosa que reduzca las separaciones falsas entre hombres y mujeres ligados para reducir sus sospechas y hostilidades, y de este modo les permita una expresión más completa de su potencialidad humana.”8

Lo Unisex para Lograr la Igualdad . Esta presunción que subyace es que la ropa y peinados de géneros diferentes no es la intención de Dios y contribuyen a la dominación masculina. Por consiguiente, es indispensable eliminar tales distinciones de géneros para lograr la emancipación de las mujeres.

James Laver sostiene: ” En una sociedad patriarcal -en la que el hombre es dominante- la ropa de hombres y mujeres es bastamente diferente. Pero en una sociedad matriarcal [en la que la mujer es la dominante] la ropa usada por los dos sexos llega a ser más y más semejantes. ” 9

La ropa unisex que llegó a ser popular en Norteamérica en los años de 1960 refleja el esfuerzo de las mujeres por lograr la igualdad con los hombres.

En su libro “Historic Costume”, Katherine Lester escribió sobre la moda unisex naciente durante los años de 1960: ” Con muchas mujeres usando pantalones y muchos hombres disfrutando más ropas y peinados aventureros, las modas de ambos sexos llegaron a ser similares. Esta tendencia, de término ‘unisex,’ fue con el cambio hacia la igualdad económica y sexual de hombres y mujeres, y la confusión de los roles tradicionales del varón y la hembra en la sociedad.”10

Para lograr la igualdad con los hombres, los feministas han promovido las modas masculinas para las mujeres. “La notable Dra. Mary Walker vistió toda su vida con ropa de hombre y promovía la igualdad de los sexos al fundar una colonia femenina llamada ‘Eva sin Adán` para probar que la anatomía de una mujer era similar a la del hombre.11

Los hombres también han adoptado los estilos femeninos. Durante los años de 1960, los hombres adoptaron ” ropas y peinados que fueron primeramente femeninos. En parte, éste fue un mecanismo para llamar la atención, y darse a conocer. No sólo los grupos de cantantes tales como los Beatles y los Rolling Stones, sino también los varones en las artes y en el teatro favorecieron este corte femenino.”12

“Por 1984, ” escribió a Don Monkerud, ” Boy George pudo dirigirse alegremente, por televisión nacional diciendo: ‘ quiero agradecer a Norteamérica por conocer a una mujer prominente cuando me ven.”13

La Importancia de Distinciones del Género. A pesar de su popularidad, el esfuerzo por eliminar las distinciones del género en la ropa así como en los roles están claramente condenados en la Biblia. Las Escrituras enseñan a respetar las distinciones de géneros en la ropa, así como en los roles funcionales, ya que ellos son parte del orden de la creación.

No es divertido para un hombre vestirse y adornarse como una mujer, o viceversa, porque Dios tuvo la intención de que debe haber una clara distinción entre la apariencia exterior del hombre y de la mujer.

Esto está sencillamente enseñado en Deuteronomio 22:5: ” No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace.”

Algunos interpretan esta ley como dirigida contra un cambio simulado de sexo para propósitos inmorales. La mayoría de los comentaristas cuestionan esta interpretación ya que no se ha encontrado ningún dato histórico a esta presunción.” 14 Como Keil y Delitzsch notaron, ” El diseño inmediato de esta prohibición no era para prevenir el libertinaje, o de oponerse a las prácticas idólatras. . . sino de mantener la santidad de la distinción de los sexos, la cual fue establecida en la creación del hombre y la mujer, en la cual Israel no estaba en pecado.

Cada violación o eliminación de esta distinción. . . era antinatural, y por tanto una abominación al Señor.” 15

Esta interpretación se apoya en las estipulaciones de los versículos 9-11 de Deuteronomio 22, qué prohíbe la amalgamación de diferentes clases de semillas o animales, para evitar su confusión y preservarlos intacto, tales como Dios los creó.

La Biblia da gran importancia a la preservación de las distinciones de géneros, no sólo en el vestido, sino también en los roles funcionales. La razón, como ya he mostrado en estudios anteriores,16 es que esto es fundamental para nuestra comprensión de quiénes somos y qué rol quiere Dios que cumplamos. Hay profundas relaciones mutuas de la ropa y la conducta las cuales están edificadas en nuestro mismo idioma. Un traje incluye la costumbre, y el hábito que llevamos se relaciona a los hábitos que tenemos.

¿Naturaleza o Cultura? El esfuerzo por eliminar las distinciones de géneros en la ropa y en los roles funcionales de la suposición que las tales distinciones son grandemente el resultado de la cultura en vez de la naturaleza, la conducta sabia, en lugar de la biología. Para decirlo en otra forma, las distinciones de géneros son culturales en lugar de creacionales. Así es necesario modificar o eliminar esos factores sociales y culturales, tales como las diferencias adoptadas del sexo en la conducta para llegar a ser una sociedad andrógina.

Es digno de notar que la credibilidad de esta visión popular andrógina está siendo desacreditada incluso hoy por los científicos feministas.”

Allan Carlson escribió: “La verdad horrible sobre esta revolución andrógina, es que teórica y científicamente es enferma. La investigación honesta durante la última década ha demostrado concluyentemente que el andrógino psicológico es broma.” 17

Carlson apoyó esta valoración devastadora por las fuentes científicas bien documentadas, incluyendo, una inmensa serie de artículos, informes de investigación, y abstractas.

Uno de los autores que Carlson mencionó es Melvin Konner que nos ha dado un tratamiento comprensivo del asunto. Aunque un evolucionista convincente, simpático a las aspiraciones andróginas feministas, Konner reconocía que las diferencias del sexo en la conducta son más biológicas que culturales.18

Fuente: http://30demayo.wordpress.com/2009/04/23/la-ropa-unisex-1/

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El Cristiano debe estar Perfeccionándose

25 Abr

El Cristiano debe estar Perfeccionándose

Marzo 24, 2009

Muchos de Uds. han aprendido de memoria II Timoteo 3:16:
“Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, reprender, corregir e instruir en justicia. “

Es posible saber algo y hasta memorizarlo pero no vivirlo, usarlo, aprovecharlo. Lo que tenemos que preguntarnos es: ¿Qué me ha enseñado hoy? ¿Cuándo fue la última vez que me reprendió? ¿Cuál es la corrección que estoy practicando? ¿Qué me ha enseñado sobre la vida de justicia que Dios quiere que practique?

Con la Palabra inspirada y útil hacemos la obra de Dios. Con las palabras nuestras o las de los hombres hacemos la obra humana o carnal. Las Escrituras son nuestra espada para pelear “la buena batalla de la fe” y el machete para trabajar en la mies del Señor. Sin la Biblia en nuestra boca y corazón somos como soldados sin arma u obreros sin herramientas. ¿No será por esto que muchas veces no somos obreros efectivos?

Siempre debemos recordar lo que dice el versículo 17: “para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” El hombre o la mujer de Dios es obrero y necesita ser perfecto o apto para el trabajo y equipado para toda buena obra. Esto sucede cuando yo soy enseñado, reprendido, corregido e instruido en justicia diariamente por la Palabra divina. Si no está sucediendo lo primero, no sucederá lo segundo. Estas disciplinas son las que sacan filo a nuestra espada o machete. ¿Quién ha intentado trabajar con una herramienta sin filo? Les aseguro que es casi imposible lograr algo con un hacha, sierra, cuchillo, azadón, talacho, machete o tijeras sin filo.

Reconozco que la mayoría de mis Amigos del Camino tienen que luchar para lograr un tiempito en las Sagradas Escrituras diariamente. Por esto es tan fácil perder la costumbre y excusarnos con el “no tengo tiempo”. Pero tenemos tiempo para comer, bañarnos, ver TV, leer el periódico, etc. Amigo, es cuestión de deseo y de prioridades. Tenemos tiempo para lo que queremos hacer y lo que nos urge hacer. Yo te digo que necesitas hacer el tiempo diario para practicar una, dos o aún más de las cinco disciplinas que siempre recomendamos a los nuevos cristianos: oír, leer, estudiar, memorizar y meditar la Palabra de Dios, para que “la Palabra de Dios more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría…” (Col. 3:16). ¿Es ésta una descripción de tu vida, amigo querido? ¿Debería ser así? ¿Quieres que sea la experiencia diaria de tu vida? Entonces, ¿qué vas a hacer?

Yo creo que cualquiera puede y debe practicar una, dos o más de estas disciplinas cada día. No digo que debe pasar horas haciéndolas. Eso no es factible aunque es muy “padre” hacerlo de vez en cuando. Lo que estoy tratando de mostrarles es que se pueden practicar en los ratitos que normalmente desaprovechamos cada día. ¡Qué pérdida es para la vida espiritual! Permítanme recordarles algunas soluciones prácticas:

PARA OÍR LAS ESCRITURAS
En estos días de tantos aparatos de sonido para el bolsillo, para el ejercicio, en el coche y en el hogar, podemos comprar o hacer unos CDs o cassettes de libros de la Biblia y escucharlos. Casi todo el mundo tiene un teléfono celular. Podemos llamar a un amigo y compartir un versículo para el provecho de los dos.

PARA LEER LAS ESCRITURAS
Un programa de lectura de toda la Biblia en un año les cuesta 20-30 minutos por día. Son momentos muy ricos con Dios. Un programa más corto de un capítulo del Nuevo Testamento más un Salmo por día les permitirá leer todo el Nuevo Testamento en unos meses. Llevar un Nuevo Testamento de bolsillo nos permite aprovechar colas o esperas en consultorios y oficinas durante el día.

PARA ESTUDIAR LAS ESCRITURAS
Hay libros de estudio bíblico muy buenos que uno puede hacer poco a poco cada día. Todos debemos pertenecer a un grupo de estudio, o estudiar con otra persona para profundizar los grandes temas.

PARA APRENDER DE MEMORIA LAS ESCRITURAS
No hay otro método tan adaptable para el aprovechamiento del tiempo como la memorización de pasajes bíblicos. Se adapta a toda clase de aprendizaje (libros de la Biblia, capítulos, pasajes o versículos favoritos) y métodos (tarjetas, libretas, hojas pegadas en la casa, el escritorio o el coche).

PARA MEDITAR LAS ESCRITURAS
Esta disciplina debe ser aplicada con todas las demás para sacar el mayor provecho. Así masticamos mejor el alimento espiritual. Haciendo preguntas es la mejor forma de meditar: ¿Quién está hablando? ¿A quién? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué? ¿Qué está enseñando? ¿Cómo puedo aplicar esta enseñanza hoy?

Amigos, necesitamos repasar las cosas que sabemos todo el tiempo porque se nos olvidan y luego somos culpables de no practicar lo que sabemos, y somos como los oidores olvidadizos que no hacen las cosas buenas, iguales a aquel que no sabe nada (Stgo. 1:22-25). No hay nada nuevo en estas sugerencias, estoy muy consciente de eso, pero me pregunto ¿cuántas de ellas estoy haciendo?

Tal vez por esto no somos obreros a quienes Dios puede enviar a la mies. ¿Qué vamos a decir si no tenemos Su Palabra en nuestra boca? Recuerden, sólo podemos dar lo que tenemos, y sólo tenemos lo que hemos metido en el corazón por uno de estos métodos. “…todo escriba que se ha convertido en un discípulo del reino de los cielos es semejante al dueño de casa que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas” (Mateo 13:52).

Hagamos el propósito de hacer este año, el año que permanezcamos en Su Palabra para ser verdaderamente Sus discípulos y conocer la verdad para ser libres en Cristo.

Abrazos. Samuel

Estudios en el Evangelio de Mateo

25 Abr

Estudios en el Evangelio de Mateo

Unidad 1: La presentación del Maestro y Salvador

Estudio 3. Los seguidores de Jesús

Texto Completo: Mateo 3:13-17; 4:17-25

Texto Básico: Mateo 3:13-17; 4:17-25

Texto para Memorizar: “Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.  Mateo 4:17

Verdad Central: La aceptación de Jesús como Maestro y Salvador implica obedecerle y aceptar el compromiso de compartir su ministerio.

Introducción

      La única manera de llegar a conocer realmente a Jesús es estar dispuesto a seguirle.  Como antaño, Jesús vuelve a pasar a nuestro lado y nos hace su invitación ¡Sígueme!.  En la medida en que respondemos a esa invitación, y le seguimos, vamos comprendiendo quien es Jesús.

      Los evangelios dan poca información sobre la vida del Señor Jesús en los años previos a su ministerio público.  El interés de los autores es explicar ese ministerio y, dentro del mismo, su preocupación es describir los acontecimientos de la pasión.  Su entrada en el ministerio público comenzó con su bautismo. 

  1. Comienzo de una vida consagrada.  Mateo 3:13-17

     Jesús recorrió a pié aproximadamente unos 90 kilómetros para ser bautizado. De la provincia de Galilea a la provincia de Perea. Si queremos calcular el tiempo de viaje, podríamos decir que a marcha forzada, le habrá llevado a los menos dos días, o tal vez tres, desde Nazaret hasta el recodo del río Jordán donde Juan estaba bautizando. 

     Hay algo tremendamente majestuoso en la aparición que Jesús hace cuando por primera vez en este evangelio de Mateo se presenta en escena; aunque también algo igualmente humilde.  En forma inesperada se presenta ante el gran heraldo que ha venido proclamando su venida y propone someterse al bautismo que Juan está administrando.  Juan había vacilado en si bautizar o no a Jesús, no porque entonces supo que era el Mesías, sino debido a que vio en él a Uno infinitamente superior a él en lo mora.  Jesús no niega esta superioridad, sino que la admite; pero ordena a Juan, sólo por esta vez, que le ceda la posición inferior que voluntaria se arroga.  Las palabras de Juan no deben desestimadas.  La manera como Juan trata a Jesús es muy distinta a la de la manera en que trata a los fariseos y saduceos.  A estos rehusó bautizarlos en razón de sus pecados y de su impenitencia; se rehúsa a bautizar a Jesús en razón de su falta de pecado y considerándose a sí mismo pecador.

¿Por qué fue bautizado en agua para arrepentimiento, si no cometió pecado?  De este modo se identifica con su pueblo, no en cuanto que él sea pecador, sino en cuanto que simpatiza con los pecadores en su odio del pecado, en su pesar por la carga que el pecado supone, y en su esperanza y anhelo de ayuda.  Sólo quienes simpatizan pueden salvar.

¿Por qué Jesús se sometió y aún pidió ser bautizado por Juan?  Con su sometimiento al bautismo le pone el sello de aprobación a la obra de Juan como obra “no de los hombres sino de Dios”, y confirma que la palabra de Juan de que el arrepentimiento y la confesión de los pecados son absolutamente necesarios para quienes hayan de entrar en el Reino de los cielos.

     Así como el bautismo era para cada uno de los penitentes el comienzo de una vida nueva aceptable a Dios, así también el bautismo de Jesús fue su entrada en el ministerio público.  No tenía vida de pecado que tuviese que dejar en las aguas del jordán, pero sí dejó en ellas la vida hogareña de Nazaret.

     Cuando Juan reconoció quien era Jesús, se sintió tan indigno que exclamó “yo necesito ser bautizado por ti ¿y tú vienes a mí?”. A todos nos ocurre lo mismo: Si nos apartamos del pecado y nos esforzamos para vivir en santidad y pureza de vida, podemos considerarnos mejores que otros porque nuestra conducta es mejor que la de ellos, pero cuando nos acercamos a la santidad de Dios, inmediatamente nos vemos tal como somos: miserablemente pecadores. Juan se sintió así ante la santidad de Jesús.

     La palabra “justicia” en griego dikaiosunhn dikaiosunen significa “lo que Dios demanda; lo que es recto, justo y bueno” y también se emplea para el cumplimiento de los deberes religiosos. De tal manera que podemos traducir “deja ahora, porque conviene que cumplamos todo lo que Dios demanda”. Esto nos indica que Jesús no se había bautizado en base al arrepentimiento de sus pecados, porque el no tuvo ningún pecado, sino en base a su deseo de hacer la voluntad de Dios, su Padre. A primera vista parecería injusto que Jesús se bautice junto con las prostitutas, los ladrones, los publicanos y otras personas de mala conducta, pero ante Dios él estaba cumpliendo con lo que era realmente justo y para mostrarnos un camino para que nadie diga luego “si Jesús no se bautizó no es necesario que yo me bautice porque lo estoy imitando en todo”

¿Qué nos sugiere la frase “después que fue bautizado, subió luego del agua”?

     La frase nos sugiere que si “subió luego del agua” después de ser bautizado, tuvo en “entrar al agua”. No entró al agua para mojarse los pies ni para que Juan le moje la cabeza con un poco del agua del río Jordán. Para eso no era necesario entrar al río. Él entró al agua para ser sumergido por Juan, porque la misma palabra “bautizar” que se emplea aquí significa “sumergir”.

¿Qué significa la frase “en ti tengo complacencia”?

     Algunos teólogos han visto en el bautismo de Jesús la presencia de la Trinidad: El Hijo que estaba siendo bautizado, el Espíritu Santo que descendió sobre él como una paloma y el Padre que habló desde el cielo diciendo “Este es mi Hijo, el amado, en quien estoy muy complacido” (traducido en forma literal). La palabra que se traduce por “complacencia” es eudokhsa eudokesa que significa “estar satisfecho, complacerse en, tener agrado”. La Biblia Latinoamericana traduce “Este es mi Hijo el Amado, al que miro con cariño” y la Nueva Biblia Española dice “Este es mi Hijo, a quien yo quiero, mi predilecto”

¿El Espíritu Santo tiene forma de paloma? ¿Qué dice el texto?

     No dice que fuese una paloma sino “como paloma” o “al igual que una paloma”. Probablemente Juan vio algo que bajaba sobre Jesús que le hizo asociar al descenso de una paloma en vuelo. Nosotros también empleamos figuras de dicción como por ejemplo “esa carta me cayó como una bomba” para expresar el tremendo impacto que tuvo sobre nuestras emociones, pero de ninguna manera la imaginamos esa carta en forma de explosivo o de una granada.

     No debemos suponer que con anterioridad había carecido de la presencia del Espíritu, ni que esta ocasión asumiese una relación nueva con el Padre; pero en esa hora de su bautismo sí le llegó una nueva garantía de su poder divino y de su filiación.  La visión fue del “Espíritu de Dios que descendía como paloma”, símbolo de dulzura y mansedumbre, porque el Rey iba a ser humilde y sencillo en espíritu y ministerio.  Se oyó la voz del Padre que decía, “Este es mi Hijo amado en quien tengo complacencia”, con lo que afirmaba que Jesús era el Mesías, el mismo Cristo de Dios.

     Los judíos jamás hubieran relacionado los dos aspectos del ministerio de Cristo: Rey (Mesías) y siervo sufriente, ya que el reino mesiánico sería para ellos una época de batalla y victoria.  Por eso, más tarde le crucificarían rechazando tal tipo de Mesías.  Tampoco, los discípulos mismo comprendieron este papel sufriente de Jesús (16:21-28)

     Esta fue la verdadera unción del Rey.  En el A.T. lo que eran escogidos como gobernantes de Israel eran ungidos con óleo para indicar que el Espíritu divino, así simbolizado, les concedería la gracia que necesitarían para el cumplimiento de su misión; así también nuestro Señor salió del escenario de su bautismo ungido con el Espíritu Santo, y completamente preparado para su ministerio real.

¿Qué propósito tenía Mateo al incluir este bautismo en su Evangelio?  Mateo se encara con dudas de dos lados: de los fariseos que negaban que Jesús había cumplido la profecía, y los rebeldes dentro de la iglesia que no querían respetar las demandas proféticas.  Por eso Mateo puso bien en claro que Juan y Jesús se habían identificado estrechamente para cumplir toda justicia.

      Puede ser que hubo molestias de “ciertos discípulos” de Juan el Bautista (hechos 19:1-7).  Estos, más tarde insistieron en la prioridad de Juan sobre Jesús, ya que él era antes de Jesús y él lo bautizó.  El evangelio de Juan refutó este error (Juan 1:6-30; 3:22-30), y probablemente Mateo enfrentó también esta amenaza.  Para hacerlo, él citó las palabras de Juan mismo: Yo necesito ser bautizado por ti. 
 

  1. Llamamiento a una vida consagrada.  Mateo 4:17-22

     Jesús regresó a Galilea después de las tentaciones en el desierto, sabiendo que Juan el Bautista estaba preso y habiendo dejado Nazaret, habitó en Capernaúm.  Tanto Nazaret como Capernaúm se encuentran en Galilea, pero aquella estaba retirada, en las montañas.  Capernaúm era un centro comercial situado a orillas del mar de Galilea.  Las grandes rutas del mundo la atravesaban.  Capernaúm sirvió como sitio ideal para que Jesús iniciara su ministerio, y encontrara allí sus primeros discípulos.

     Capernaúm era una ciudad de Galilea que se encontraba situada en la región de Zabulón y Neptalí, sobre la ribera noroeste del mar de Galilea.  Galilea era la región más fértil y septentrional de Palestina, su extensión era más de 96 kilómetros de longitud norte sur y 40 kilómetros de anchura.

     Históricamente galilea fue conquistada varias veces.  Una cantidad considerable de sus pobladores habían sido deportados por los asirios.  La mayor parte de sus habitantes no eran judíos, por lo que contaba en su seno con una mezcla de razas.  Por su tradición legalista, los judíos excluían a dichas personas, pero ahora Jesús incluiría a todos en su reino.  Jesús traía la luz de la salvación, rescatando a los que andaban en tinieblas.  A los que moraban en sombra de muerte les impartía la vida eterna.

     A pesar de que Galilea ocupaba un territorio escaso, se encontraba superpoblada por distintos grupos de personas.  Las características generales de Galilea le hacían ser el lugar idóneo para que Jesús iniciara allí su ministerio.

     Jesús no fue aceptado por los que estaban dentro del judaísmo, sino por los que estaban fuera del mismo.  Mateo reflejó el hecho de que Jesús no hizo allí muchos milagros a causa de la incredulidad de ellos.  Este acontecimiento en Nazaret explica por qué Jesús fue y habitó en Capernaúm. 
 

¿Cómo nos imaginamos al mar de Galilea? o ¿qué sabemos acerca de este mar?

     El mar de Galilea, llamado también mar de Tiberíades o Lago de Genesaret, tiene la forma de una lira o un corazón. Tiene 21 kilómetros de largo y su parte más ancha es de 12 kilómetros. Forma un circuito de 60 kilómetros de superficie y su profundidad máxima está entre 12 a 18 metros.

     El mar de Galilea era un sitio populoso de la región de Galilea; allí zarpaban y anclaban barcos pesqueros. Las actividades laborales consistían en su mayoría en la pesca.  Los pescadores se caracterizaban por ser personas que no habían recibido una gran instrucción académica ni constituían un grupo socioeconómico elevado.  Esto significaba que este grupo estaba formado por otros rechazados por los judíos y excluidos de las sinagogas de ellos.

¿Qué diferencia encontramos entre “saber pescar” y “ser un pescador”? Porque Jesús les dijo “os haré pescadores de hombres”

     Muchas personas saben pescar pero no son pescadores de oficio. Cuando Jesús les dijo “os haré pescadores de hombres” les  prometió que los convertiría en pescadores de hombres de oficio, es decir, que ese tipo de pesca se convertiría en su medio de vida y el objeto de su existencia. Jesús no les dijo que les enseñará a pescar hombres sino que hará de ellos pescadores de hombres. Porque “ser” es mucho más que “saber”.

     Cuando leemos por primera vez el relato del llamamiento de los discípulos de Jesús, nos sorprendemos de la rapidez de su respuesta: “dejando al instante las redes” le siguieron. Pero debemos tener en cuenta que tanto Mateo como Marcos pasaron por alto el proceso por el cual transitaron antes de esta decisión.

     Cuando respondemos “al instante” a un desafío o a un llamado, es porque ya habíamos creído, lo meditamos profundamente, evaluado los pro y los contra,  y solamente nos faltaba que nos digan “vengan”. Eso es precisamente lo que ocurrió con ellos. Tanto Lucas como Juan dan más detalles de este proceso.

     Dios había preparado la circunstancia del tiempo y el lugar. Pedro podría aun estar en alta mar pescando, pero en ese momento se encontraba en la playa lavando las redes cuando oyó “sin querer” la predicación de Jesús.  Lucas 5:1-11

      Dios había preparado la circunstancia de la multitud que se agolpó sobre Jesús y lo obligó a subirse justo en el barco de Pedro, y utilizar esta embarcación como plataforma y púlpito.

      Dios había preparado la circunstancia del fracaso alejado los peces del barco de Pedro durante toda la noche para que no pescara nada y estuviera allí solamente para escuchar a Jesús, porque si hubiera pescado estaría en el mercado vendiendo el producto de su pesca.

      Dios había preparado la circunstancia de la pesca súper-abundante como jamás había nadie visto, hasta romper las redes, para conmover a Pedro y hacer que caiga de rodillas ante Jesús.

      No hay casualidades para Dios. Todo lo que nos ocurre tiene un propósito ordenado por el Señor para llevarnos a una bendición mayor, a una vida superior y a un futuro mejor del que jamás habíamos imaginado.

     La invitación que Jesús les hacía era para que ellos le hicieran una entrega total de sus vidas, lo que requería una lealtad absoluta de su parte.  Es probable que su respuesta fue así porque ya tenían previo conocimiento de Jesús pues en Juan 1:32-42 son mencionados como discípulos de Juan el Bautista., pero ahora se les invitaba a dejar sus casas y su vida ordinaria para consagrar todo su tiempo y energías a su servicio. 

  1. El ejercicio de una vida consagrada. Mateo 4:23-25

     El rechazo sufrido en Nazaret, más el hecho de llamar a los rechazados no impidieron que Jesús recorriera toda Galilea enseñando en las sinagogas de ellos.  Todavía él estaba dentro de las filas del judaísmo tratando de ganar a los de su raza, pero pronto le rechazarían otra vez (8:34; 9:34).  Mateo subrayó de ellos porque los judíos excluyeron a él mismo y a los cristianos de las sinagogas, especialmente después de la destrucción de Jerusalén en el año 70 d. de J.C.

     A pesar de todo, Jesús reveló la naturaleza de su reino por medio de tres ministerios: la instrucción, la predicación y la sanidad.  En realidad, la instrucción se basó en la predicación, razón por la cual se dice que estaba enseñando y predicando el evangelio del reino.  El mensaje para la mente y el corazón del hombre fue uno: las buenas nuevas del amor divino son para todos.  Además, este amor incluyó el bienestar físico, por eso Jesús recorría la región sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.  Es claro que el reino fundado por Jesús satisfizo toda necesidad mental, espiritual y corporal.

     La fama de Jesús corrió por toda Siria y también le siguieron de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán.  Desde estos territorios judíos y gentiles llegaron grandes multitudes, mayormente de gente sencilla y necesitada.  Jesús verificó su papel mesiánico sanando a los que padecían diversos males físicos, espirituales, mentales y emocionales.  No cabe duda que el reino fue ofrecido a toda raza y fue capaz de satisfacer toda necesidad humana. 
 
 
 

II. Aplicación práctica 

     Cuando Dios nos llama a servirle, todo nuestro futuro cambia para bien y para una mayor bendición, tanto para nuestras propias vidas como para toda nuestra familia. Por eso, uno de los privilegios más grandes que tenemos es el privilegio de dar testimonio acerca de Jesucristo como lo hizo Andrés con Pedro y Felipe con Nathanael, para que, así como Dios transformó sus vidas, también transforme a aquellos que tanto apreciamos.

     Que cada miembro de la clase dedique un tiempo para orar todos los días de esta semana para que Dios prepare las circunstancias para dar testimonio, primeramente a sus parientes, luego a sus amigos y por último a sus compañeros de trabajo, estudio o simples conocidos. Podemos quedar sorprendidos de la maravillosa obra que Dios hará en ellos.  

Tarea: buscar los discípulos del Señor, donde se encuentran, y cómo fueron llamados.

Fuente: http://74.125.47.132/search?q=cache:x3kKT6Wp1G0J:www.educacioncristiana.cl/EEDD/lecciones/libros/Mateo3.doc+Israel+es+tipo+y+simbolo+de+Cristo,+el+siervo+sufriente&cd=10&hl=es&ct=clnk&gl=ar&client=firefox-a

TIPO Y ANTITIPO

25 Abr

TI P O Y A N T I T I P O

T I P O. El término tipo lo encontramos 16 veces en el Nuevo Testamento griego con diferentes significados (Juan. 20:25; Hch. 7:43, 44; 23:25; Rom. 5:14; 6:17; 1 Cor. 10:6, 11; Fil. 3:17; 1 Tes. 1:7; 2 Tes. 3:9; 1 Tim. 4:12; Tit. 2:7; Heb. 8:5; 1 Ped. 5:3). En 1 Co. 10:6 y 11 tiene el significado que queremos considerar aquí. La palabra castellana proviene del latín typus, y este del griego tupon; y el diccionario la define, en las dos primeras conceptos, como: (1) Modelo, ejemplar; (2) símbolo representativo de algo figurado”. Se llama antitipo a la realidad del Nuevo Testamento que se corresponde con el tipo del Antiguo; aunque el término griego también se traduce “figura” en la versión castellana de la Biblia (Heb. 9.24; 1 Ped. 3:21).

El término Antitipo es un término teológico, quizás no muy conocido por muchos, pero que se aplica al cumplimiento del sacrifico expiatorio de Cristo en el Nuevo Testamento teniendo como base las figuras o sombras, como es, en este caso, el sacrifico de animales físicamente aptos (sin defectos, o puros) de acuerdo a la ley Levítica (Lev.4:35) para el perdón de los pecados.

En Heb.10:1., el autor explica, dentro de la perspectiva de la Gracia, tomando en cuenta la vieja ley, que la sombra, es decir, los sacrificios de animales conforme al culto levítico para la expiación de los pecados vendría a ser el objeto principal para que los bienes del futuro o venideros pudieran darse y que se traducen en la muerte de Cristo para la restauración del hombre con Dios:

1- Reconciliación: Rom.5:10; 2 Cor..5:19, para la satisfacción de las demandas de acuerdo al carácter santo y justo de Dios con respecto al castigo del pecado

2- Propiciación: Rom.3:25, para la compra del esclavo del pecado para que sea libre

3- Redención: 1 Cor.1:13, 14,

4- Salvación. La salvación eterna como la consumación del propósito eterno para los que fueron comprados con sangre en la cruz y fueron fieles y que tendrán relación eterna con Cristo en su segunda venida “…así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.” (Heb.9:28; ver también Heb.9:15).

Independientemente de los animales escogidos para el sacrificio expiatorio (Heb.9:13.), la importancia estriba o se centra en el derramamiento de sangre para la expiación del pecado (Heb.9:19-21). La ofrenda de sangre del macho cabrío y el envío del otro macho cabrío al desierto proporcionaban perdón solo en el sentido de que tipificaban el sacrificio final de Cristo. Así, en el Antiguo Testamento: “Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión” (Heb.9:22). Bajo el sacrificio levítico, era imposible obtener la purificación de manera completa. Es sabido que la conciencia del pecado obraba aún. Por tal causa, los sacrificios por los pecados se realizaban de manera repetitiva en el Antiguo Testamento: “Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan. De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado. Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados; porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.” (Heb.10:1-4).

Por otro lado, con Cristo, el Antitipo, la posibilidad para que los pecados sean purificados es absoluta, por medio de un sacrificio único: “He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último.” (es decir, la ofrenda levítica de animales sacrificados eran los precursores, eran una sombra: Heb.10:9). Tambien leemos:: “cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?” (Heb.9:14).

Cristo es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo (Juan.1:29) porque conceptualiza el cordero pascual (Ex.12:3), y se identifica con el macho cabrío del Día de la Expiación (Lev. 5:16). Es el Antitipo, además, del segundo macho cabrío, que era ungido con la sangre del macho cabrío sacrificado, el cual se le dejaba huir al desierto para que muriera, llevando los pecados de Israel, según esta tipología. Cristo como Cordero de Dios viene a dar la expiación universal de los pecados de los hombres que han creído en él (Juan.3:16).

«Así que, hermanos, teniendo plena confianza para entrar al lugar santísimo por la sangre de Jesús…» (Heb.10:10).

A N T I T I P O. Los tipos del sacrificio expiatorio de Jesucristo, son dados en el Antiguo Testamento, y anuncia la Gracia venidera para la justificación de los elegidos de Dios que han creído en Él por medio de Jesucristo en su muerte (Cap. 5 de Ro.; cap 1, 2 de Ef.; Jn.3:16). Podemos ver en el libro de Génesis, como Dios suple la necesidad de la desnudez del hombre al proveerlo de pieles de animales sacrificados. Aunque no se menciona el sacrificio de dichos animales, la deducción es lógica y racional. Este acto del Soberano Dios en Adán y Eva, prefigura la muerte vicaria y expiatoria de Jesucristo en la cruz del Gólgota (Gn. 3:21). Otro tipo, es el sacrificio levítico de animales puros, en el día de la expiación para los pecados de los sacerdotes y del pueblo judío (yom kippurim), que se llevaba a cabo anualmente. El yom kippur, es la topología representativa más importante de la obra redentora de Jesucristo (Lev.23:26-32). Pero en el libro de de Isaías se revela el “siervo sufriente”, un ser humano, el Hijo de Dios, el antitipo que librará al hombre de los efectos letales del pecado por medio de un sacrifico expiatorio cruento y único, justificándolo ante Dios para salvarlo y hacerlo idóneo para el Reino Venidero terrestre de mil años (Ap.20:6):

«Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándola a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, vera linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada » (Is. 53:10).

Juan el Bautista, llama a Cristo, “el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. Conocía perfectamente bien que la expiación anual conforme el rito de sacrificios levítico era a través de animales puros, sin defecto alguno. Es por eso, que relaciona a Cristo con un tipo de esas características, un “cordero”, debido al carácter santo y puro que le hacía capaz al impecable Señor para la consumación redentora del inherente pecado en el hombre (Juan 1:29; Heb.7:26). Importante es mencionar, que el alcance de expiación para los pecados mediante el culto levítico, era limitado a Israel, pero el sacrificio salvador del Cordero Pascual, se establece para alcanzar a todo pecador en cualquier lugar del mundo, que cree y obedece al mensaje del Mesías Salvador. Mar. 16:16

“el cual quiere (Dios) que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad». (1 Tim.2:4).

“que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados” (2 Co.5:19).

La sombra vino a ser, y el Cordero fue inmolado. Y no sólo para justificar al hombre del pecado con su sangre preciosa (Ef.1:7), ni únicamente para darle vida en su resurrección al dislocar la muerte que era inquebrantable de otra forma (1 Cor. 15), sino para cumplir el propósito final de Dios, que es la herencia Eterna a los santos redimidos que han sido añadidos a su iglesia. Hech 2:47

“que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.” (1 Ped.1:5).

“Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” (2 Ped:1:11).

Bendiciones.

Fuente:http://www.onechurchad33.org/iglesiadecristo/pdf/Curiosidades/Tipo%20y%20antitipo.pdf

Autoridad vaticana pide a obispos del mundo omitir término “Yahvé” en Liturgia

25 Abr

Autoridad vaticana pide a obispos del mundo omitir término “Yahvé” en Liturgia

VATICANO – El Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Cardenal Francis Arinze, envió una carta a las conferencias episcopales del mundo en la que solicita no utilizar el término “Yahvé” en las liturgias, oraciones y cantos.

La misiva se refiere precisamente al uso del nombre “YHWH” con el que se designa a Dios en el Antiguo Testamento y que en español se lee “Yahvé”. En la carta, el Purpurado explica que este término debe traducirse de acuerdo al equivalente hebreo “Adonai” o del griego “Kyrios”; y pone como ejemplos traducciones aceptables en cinco idiomas: Lord (inglés), Signore (italiano), Seigneur (francés), Herr (alemán) y Señor en español.

Tras comentar que el nombre de Dios exige a los traductores un gran respeto, el Purpurado precisa que la palabra “YHWH” es “una expresión de la infinita grandeza y majestad de Dios” que se mantuvo “impronunciable y por ello fue reemplazada en la lectura de las Sagradas Escrituras con el uso de la palabra alternativa ‘Adonai’ que significa Señor”.

Esta tradición de la traducción es importante para entender a Cristo, prosigue el Cardenal Arinze, ya que el título de “Señor” se vuelve “intercambiable entre el Dios de Israel y el Mesías de la Fe Cristiana”.

“Las palabras de las Sagradas Escrituras contenidas en el Antiguo y Nuevo Testamento expresan la verdad que trasciende los límites impuestos por el tiempo y el espacio. Son la palabra de Dios expresada en palabras humanas, y por medio de estas palabras de vida, el Espíritu Santo introduce a los fieles en el conocimiento de la verdad total, y por ello la palabra de Cristo aparece ante los fieles en toda su riqueza”, explica el Cardenal. [Tomado de Aciprensa, Perú]

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La misión de Jesucristo, el siervo sufriente, y de SBU, de acuerdo con Isaías 49.1-6

25 Abr

La misión de Jesucristo, el siervo sufriente, y de SBU, de acuerdo con Isaías 49.1-6

Cantos del siervo del Señor
Parte II

1 «Óiganme, países del mar,
préstenme atención, naciones lejanas:
El Señor me llamó desde
antes de que yo naciera;
pronunció mi nombre
cuando aún estaba yo
en el seno de mi madre.
2 Convirtió mi lengua en espada afilada,
me escondió bajo el amparo de su mano,
me convirtió en una flecha aguda
y me guardó en su aljaba.
3 Me dijo: “Israel, tú eres mi siervo,
en ti me mostraré glorioso.”
4 Y yo que había pensado:
“He pasado trabajos en vano,
he gastado mis fuerzas sin objeto,
para nada.”
En realidad mi causa está
en manos del Señor,
mi recompensa está en poder de mi Dios.
5 He recibido honor delante del Señor mi Dios,
pues él ha sido mi fuerza.
El Señor, que me formó desde
el seno de mi madre
para que fuera su siervo,
para hacer que Israel, el pueblo de Jacob,
se vuelva y se una a él,
6 dice así:
“No basta que seas mi siervo
sólo para restablecer las tribus de Jacob
y hacer volver a los sobrevivientes de Israel;
yo haré que seas la luz de las naciones,
para que lleves mi salvación
hasta las partes más lejanas de la tierra.”»

A pesar de que los cantos del siervo sufriente reflejan temas propios de la sección del año eclesiástico que comúnmente llamamos Cuaresma, en la iglesia antigua, especialmente en las Iglesias del Oriente, este segundo canto en particular era leído durante el período de la Epifanía.

¿A qué se debe esta elección? Al parecer, la respuesta se encuentra en la relación semántica entre el significado del término «epifanía» y una de las palabras clave del segundo canto del siervo sufriente. Es decir, la palabra «epifanía» viene del griego y significa «traer a la luz», «revelar», «manifestar», «poner al descubierto». La palabra «luz», tan sobresaliente en otros textos de Isaías (como el 60.1-3), tiene también aquí importancia medular.

La misión del siervo sufriente fue, de acuerdo con 49.6, la de «ser luz de las naciones». Es probable, entonces, que la iglesia antigua leyera este texto durante la época de la Epifanía, para subrayar esta característica tan esencial de la misión del siervo enviado por Dios, Jesucristo, que vino para iluminar los caminos y ser luz a toda la gente (véase Mt 4.15-16).

Y para que el siervo fuera luz para toda gente y nación tendría que cumplir una misión especial. En las palabras del profeta, en el siervo de Yavé, la gloria de Dios sería manifestada. El siervo fue comisionado para llevar sobre él mismo el peso de la gloria o majestad (kabod, kebuddah) de Dios, con la finalidad de que hasta las tierras más lejanas pudieran conocer la luz que conduce al seno del Dios, Creador de los cielos y de la tierra.
La asignación del siervo para su misión ocurrió aun antes de su nacimiento. En el segundo canto, es el mismo siervo el que habla de su comisión:

«Óiganme, países del mar,
préstenme atención, naciones lejanas:
El Señor me llamó
desde antes de que yo naciera;
pronunció mi nombre cuando
aún estaba yo en el seno de mi madre.»

Por estas palabras, comprendemos que el siervo de Dios no inició su misión como resultado de sus propios planes ni intereses; no tomó la decisión —por sí mismo— de venir y ser el redentor del mundo. Fue designado para tal misión por Dios.

El siervo meramente consintió en hacer la voluntad de Dios. Por el Nuevo Testamento, la imagen resulta aún más asombrosa cuando queda claro y límpido que este siervo obediente, desde su nacimiento era el Hijo de Dios Padre. De las páginas del Nuevo Testamento, aprendemos también que su nombre sería Jesús, como fue revelado por el ángel Gabriel a María y, después a José. La función iluminadora de Jesús ya estaba integrada en su propio nombre, que significa: «Dios es salvación».

Y para que el siervo cumpliera plenamente su misión, Dios lo preparó cuidadosamente, como dijo:

«[Dios] convirtió mi lengua
en espada afilada,
me escondió bajo el amparo de su mano.»

Cuando pensamos en una espada, por lo regular pensamos en fuerza, en poder militar. Pero si asociamos la figura del siervo con la persona de Cristo Jesús, vemos que su fortaleza no consiste en ninguna armadura ni en cualquier arma física que un soldado podría llevar.

El poder del siervo, esencialmente del siervo Jesucristo, estaba en sus palabras. ¡Cuántas personas habiendo escuchado a Jesús una sola vez hicieron el siguiente comentario: «Nadie jamás habló como este hombre» (Jn 7.46). ¿Cuál era el contenido de sus palabras para que se comparasen al poder de una espada afilada? Jesús traía a la luz, ponía al descubierto, manifestada con palabras y hechos la más pura Palabra de Dios.

Como escribió el autor de la carta a los Hebreos (4.12):
«Cada palabra que Dios pronuncia tiene poder y tiene vida. La Palabra de Dios es más cortante que una espada de dos filos, y penetra hasta lo más      profundo de nuestro ser. Allí examina nuestros pensamientos y deseos, y deja en claro si son buenos o malos.»

Y la palabra de Dios, proclamada por Jesucristo, llegaba a lo más profundo del corazón y del alma de las personas, echando en el mar lo que necesitaba restauración, trayendo a la luz la sonrisa de una nueva criatura.
El profeta echa mano también de otra metáfora para describir la palabra que el siervo Cristo proclamó:

«[Dios] me convirtió en una flecha aguda
y me guardó en su aljaba.»

Dios hizo que la palabra de su siervo tuviera precisión y fuerza. Las personas que vieron a Jesús, que lo oyeron hablar y dieron testimonio de sus hechos, todos, de una u otra manera, fueron «traspasados» hasta el corazón. La primera reacción de la mayoría fue el espanto, el mismo espanto de Isaías cuando, durante su vocación, fatalmente se reconoció pecador ante el santo, santo, santo Dios de Israel (Is 6.5).

Reacción semejante a la de Pedro, de Leví y de tantos otros que, pecadores como nosotros, no tenían nada de bueno que presentar al portavoz del santo Dios, al Verbo del Señor. Comprenderían todos ellos y nosotros, poco más tarde, que su misión no se agotaba en eso de denunciar el pecado. Jesucristo vino para llevar sobre sí el pecado de la gente como parte de su vocación, como sacerdote de una nueva alianza bautizada con el derramamiento de su sangre y no con la sangre de animales.

Como bien sabemos, Jesucristo, el siervo sufriente, no comenzó su misión iluminadora inmediatamente. Dios lo escondió en la oscuridad durante su niñez y preadolescencia. Pero cuando llegó el tiempo designado por Dios, él mismo públicamente declaró a Cristo como el Salvador de todo el mundo, tal como se verificó en su bautismo, cuando el Padre declaró: «Éste es mi Hijo. Yo lo amo mucho y él me da mucha alegría» (Mt 3.17). Desde aquel momento, Jesucristo y su palabra de poder salieron de la oscuridad.

Él comenzó su ministerio público y caminó de sitio en sitio predicando y enseñando, primeramente entre los de su pueblo Israel. Si, en los primeros días de su misión, el siervo debería priorizar la tarea de hacer volver al Dios verdadero a Jacob y a su gente. Como le planteó Mateo: él debería «traer de vuelta las ovejas perdidas de la casa de Israel» (Mt 15.24). Y eso fue lo que precisamente hizo Jesucristo durante casi tres años.
¿Tuvo éxito en este tiempo? ¿Se convirtió todo  el pueblo a Dios? Sabemos que no. Y así como tantos profetas del Antiguo Testamento, el siervo del Señor también, en algún momento de su vida, fue presa del desánimo, y dijo:

«He pasado trabajos en vano,
he gastado mis fuerzas sin objeto, para nada.» (Is 49.4)

El apóstol Juan pone esto de otra manera, como dice:

«Él vino para los que eran suyos, pero los suyos
no lo recibieron.» (1.11)

La gran mayoría de los paisanos contemporáneos de Jesús no aceptaron la oportunidad de cambiar sus vidas, y las flechas que recibieron en su corazón fueron para su ruina y perdición. Fue tal su rechazo de la Palabra encarnada que conspiraron para eliminar su vida, y pensaron que lo habían logrado cuando lo crucificaron.

Pero así como la vida de Cristo no llegaría a su fin en la cruz, un viernes santo, tampoco su misión iluminadora se agotaría dentro de los límites de la Palestina. La vida de Jesús tuvo su manifestación máxima de gloria en su victoria sobre la muerte en la mañana pascual. Y su misión tuvo su plenitud cuando les dio como regalo —a los que rescató de la muerte con su sangre— el privilegio de ser misioneros propagadores de su mensaje después de su ascensión a los cielos. Así se cumpliría lo que dijo el profeta en el segundo canto del siervo sufriente:

«No basta que seas mi siervo
sólo para restablecer las tribus de Jacob
y hacer volver a los sobrevivientes de Israel;
yo haré que seas la luz de las naciones,
para que lleves mi salvación
hasta las partes más lejanas de la tierra.»

Qué bendición es saber que la salvación, tal como Dios la planificó, debería extenderse a toda gente y nación. Como una ola santa de restauración, el mensaje de la salvación protagonizada por el siervo debería llegar, y está llegando hasta las partes más lejanas de la tierra.

Tal como llegó a unos pocos gentiles durante el tiempo en que Cristo caminó entre nosotros, a la mujer samaritana en el pozo de Jacob, a la mujer sirofenicia, al centurión de Cafarnaúm, hoy día el mensaje nos ha alcanzado a nosotros, a nuestras familias y a un sin número de personas de nuestros pueblos, países y etnias.

Por la gracia de Dios, fuimos alcanzados por las «flechas afiladas» de su siervo sufriente. Por la gracia de Dios, como Sociedades Bíblicas Unidas, fuimos llamados a ser cooperadores de la misión de su siervo sufriente.

Si en algún momento nos sentimos desorientados en cuanto a la tarea que el Señor nos ha confiado, recordemos el segundo canto del siervo sufriente como una brújula que apunta muy cabalmente a quiénes somos como individuos y como Sociedades Bíblicas —es decir, somos todos siervos del Siervo, para que, a través de nosotros, de alguna manera, una nueva Epifanía se encienda y la luz de Dios llegue más lejos aún e ilumine este mundo sepultado en tinieblas, seguros de que:

«El Señor nos llamó desde antes

de que nosotros naciéramos;
pronunció nuestros nombres
cuando aún estábamos
en el seno de nuestras madres.
Convirtió nuestra lengua en espadas afiladas,
nos escondió bajo el amparo de su mano,
nos convirtió en una flecha aguda
y nos guardó en su aljaba.
Nos dijo: “SBU, vosotros sois mis siervos,
en vosotros me mostraré glorioso.”
Y nosotros que habíamos pensado:
“Hemos pasado trabajos en vano,
hemos gastado nuestras fuerzas
sin objeto, para nada.”
En realidad nuestra causa
está en manos del Señor,
nuestra recompensa
está en poder de nuestro Dios.
Hemos recibido honor
delante del Señor nuestro Dios,
pues él ha sido nuestra fuerza.
El Señor, que nos formó
desde el seno de nuestras madres
para que fuéramos sus siervos,
para hacer que Israel, el pueblo de Jacob,
se vuelva y se una a él,
dice así:
“No basta que seáis mis siervos
sólo para restablecer las tribus de Jacob
y hacer volver a los sobrevivientes de Israel;
yo haré que seáis la luz de las naciones,
para que llevéis mi salvación
hasta las partes más lejanas de la tierra.”»
(Paráfrasis de Is 49.1-6)

Aquel que ha comenzado la buena obra en nosotros ha de completarla hasta aquel día. Amén.

Paulo Teixeira. Biblista y editor, Secretario de Traducciones y Publicaciones de la Sociedad Bíblica de Brasil.

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De ese libro que me apasiona y me escandaliza

25 Abr

De ese libro que me apasiona y me escandaliza

“¿No ardía nuestro corazón,mientras nos hablaba en el camino..?” (Luc. 24:32)

Ignacio Simal, España

Sí, no se equivoca mi lector. Me refiero a la Biblia. Ese Libro, o esa colección de escritos, que nos facilita, de una forma singular, el encuentro personal e intransferible con el Dios que se manifestó en la vida y en los hechos del profeta de Nazaret. Ese Libro que nos ayuda a orar, que pone palabras en nuestra lengua en momentos en los que ellas nos faltan y que nos sirve de paño de lágrimas cuando éstas afloran a través de nuestros ojos me apasiona y me escandaliza al mismo tiempo.

Fue ese Libro -más exactamente el Evangelio según Mateo- el que me decidió por el seguimiento de Jesús. La Biblia, ese texto que reorientó y dio un sentido nuevo a mi existencia. Dicho en pocas palabras, las Escrituras me apasionaron y me siguen apasionando.

Sí, la Biblia, me apasiona. Pero también he de volver a confesar que, al mismo tiempo, me escandaliza. Y en el escándalo que ocasiona a mi espíritu me conduce a su comprensión, a entender su naturaleza y a la madurez como ser humano.

Me escandaliza cuando leo textos como aquel que afirma la dicha de aquel que coja a los niños y niñas babilonios y los estampe contra una roca (Sal. 139:9). O ese otro que desea para los enemigos que sus vidas sean cortas, que sus hijos queden huérfanos, anden mendigando y que no haya nadie que sienta compasión por ellos (Sal. 109). Podría citar muchos textos más, pero es del todo innecesario. Textos como les que acabo de citar, reitero, me escandalizan, me duelen, sí.

Sin embargo, y al mismo tiempo, esos mismos textos nos introducen en la comprensión de la pasta que da cuerpo a la Biblia y a los seres humanos. Una pasta donde se mezcla el rostro mas brutal de la naturaleza humana con las mas altas cotas que podemos alcanzar las personas (somos portadores de la imagen de Dios). Una pasta donde el carácter humano de esas mismas Escrituras se mezcla con el singular encuentro con Dios que esa colección de escritos posibilita a todo aquel que se dedica con avidez a su estudio. A través de textos dulces y amargos nos colocamos ante el Misterio de Dios.

La Biblia ese texto que surge de la pasión de Dios y de las pasiones de la raza humana nos conduce a Jesús de Nazaret y, por ende, a la madurez. Una madurez que asume todos los textos, todas las teologías que de ellos surgen, y que no nos obliga a hacer lecturas interesadas, sesgadas, parciales y disonantes con la totalidad del texto bíblico. Madurez que nos conduce a hablar con Dios, a entender -limitadamente- a Dios y a comprender que Dios no se ha hecho Letra, sino carne, vida, camino y esperanza en el Mesías Jesús.

Hace unas semanas celebrábamos la resurrección de Cristo, y hoy celebramos, como cada día de nuestra vida, que ese mismo Cristo se manifiesta todos los días a través de esa misteriosa combinación de palabra humana y Palabra Divina que son las Escrituras.

Ese Libro, decía, me apasiona y me escandaliza. En este momento, si mi lector me lo permite, me quedo con el apasionamiento por esos textos. Ya que ellos se convierten en el tabernáculo donde Dios se manifiesta y se da a conocer a los seres humanos. Ese Dios merece ser seguido pues nos conduce hacia un horizonte en el que podemos vislumbrar la fraternidad universal, el reino que anuncio Jesús de Nazaret.

Ese Dios que transciende la Letra, y todas las letras, merece ser amado y seguido pues se ha hecho nuestro hermano y amigo en el Mesías Jesús.

Ignacio Simal es director/presidente de Ateneo Teológico – Lupa Protestante y pastor de la Iglesia Evangélica Betel (Iglesia Evangélica Española)