Archivo | junio, 2010

¿Qué música estaba de moda en el Medievo?

30 Jun

música en la Edad MediaSin duda alguna, los cantos gregorianos fueron la música sacra más importante durante el Medievo, y monjes y religiosos componían aquellas notas para hacer más solemne la liturgia. Sin embargo, las melodías con las que el pueblo realmente disfrutaba eran las profanas, las entonadas por los trovadores y, siglos más tarde, por los troveros. Los primeros eran poetas y músicos que interpretaban sus cantos en las cortes europeas hacia el siglo XI. Firmaron más de 275 canciones de distinto tipo: cansó (dedicada al amor), sirventés (el  trovador canta al noble que le mantiene) ycanción del alma laís (el amante se despide de su amor). Los troveros tomaron el relevo en el siglo XII, pero con un público vinculado a la burguesía. Legaron un repertorio de 275 melodías de distinta temática como el laís (queja amorosa) o la canción de mal casada (una mujer desposada con un hombre mayor protesta de su marido).

Ana Ormaechea

muyinteresante.es

Anuncios

Wisconsin: Confirman prohibición de matrimonio gay

30 Jun

Wisconsin: Confirman prohibición de matrimonio gay

Associated Press/cbn.com
Wednesday, June 30, 2010

La Corte Suprema de Wisconsin ratificó el miércoles la prohibición constitucional del matrimonio y la unión civil para los homosexuales.

En un fallo aprobado por unanimidad de sus siete miembros, la corte sostuvo que la enmienda constitucional de 2006 fue debidamente aprobada por referendo.

La corte desestimó una demanda según la cual el referendo violó una norma al someter dos cuestiones a votación. El autor de la demanda alegó que el matrimonio y la unión civil eran dos asuntos distintos.

El juez Michael Gableman dijo que las sentencias “impulsan el propósito general de preservar el estatus legal del matrimonio en Wisconsin como una relación entre un hombre y una mujer”.

Empleo para personas mayores de 40 años

30 Jun

Empleo para personas mayores de 40 años
25/06/2010 | La Diputada de Unión Pro, Mónica López, promueve la creación del programa “oportunidad para todos” que busca garantizar empleo genuino, en personas mayores de 40 años que se encuentren actualmente desocupados

Mónica López

PortalBA-. La Vicepresidenta de Unión Pro bonaerense, Mónica López promueve la creación del programa “oportunidad para todos” que busca garantizar empleo genuino, en personas mayores de 40 años que se encuentren actualmente desocupados.

En los últimos años, el aumento de la desocupación y la creciente precarizacion laboral, en conjunto con las exigencias del sector empresario, han aumentado los riesgos de marginación y exclusión de una gran cantidad de jefes de familia que, hoy tienen pocas chances de conseguir trabajo, resumió Mónica López.

Conforme a esta iniciativa las personas comprendidas en el programa tendrán derecho a ser contratados bajo la modalidad de la ley de contrato de trabajo por tiempo indeterminado y percibir una remuneración proporcional a las tareas realizadas según lo establecido en la legislación laboral y provisional actual.

Las empresas que incorporen a las personas comprendidas en el programa, tendrán exenciones impositivas respecto al pago de Ingresos Brutos.

Cuanto mayor es la edad de la persona contratada mayor es el descuento impositivo que oscila entre el 50% y el 100%.

Para poder ser inscripto en el programa se exige tener como mínimo 40 años de edad en mujeres y 45 en hombre, estar desempleado, no tener aportes previsionales acreditados en los últimos 5 años, tener domicilio en la provincia de Buenos Aires con dos años de antigüedad y no percibir pensión o jubilación.

“Este proyecto constituye una herramienta para incluir socialmente a personas desocupados mayores de 40 años, como así también combatir la precarizacion laboral e incentivar al sector empresario, a fin de insertar mas trabajadores en el mercado laboral”, remarcó la legisladora.

ADELANTE, LLORE

30 Jun
David Wilkerson Today

WEDNESDAY, JUNE 30, 2010

ADELANTE, LLORE

Cuando tenga el mayor dolor, ¡vaya a su lugar secreto y llore toda su
desesperanza!

Jesús lloró. Pedro lloró, ¡amargamente! Pedro llevó consigo el dolor de
negar al mismo hijo de Dios. Aquellas lágrimas amargas obraron en él un dulce
milagro. Él volvió para sacudir el reino de Satanás.

Jesús nunca aleja su mirada de un corazón que llora. Él dijo: “Al corazón
contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios” (Salmos 51:17). Jamás
dirá el Señor: “¡Guarda la compostura! ¡Ponte de pie y toma tu medicina!
¡Cálmate y seca tus lágrimas!”. ¡No! Jesús guarda toda lágrima en su
frasco eterno.

¿Le duele? Entonces adelante ¡llore! Y siga llorando hasta que sus lágrimas
dejen de correr. Pero que dichas lágrimas sólo provengan del dolor, y no de
la incredulidad ni de la autocompasión.

La vida continúa. Se sorprendería si supiera cuánto puede soportar cuando
Dios lo ayuda. La felicidad no es vivir sin dolor o heridas. La verdadera
felicidad es aprender cómo vivir cada día, a pesar de todo el dolor y la
pena. Es aprender a regocijarse en el Señor, sin importar lo que haya sucedido
en el pasado.

Quizás usted se sienta rechazado o abandonado. Su fe puede haberse debilitado.
Quizás piense que está de capa caída. En ocasiones, la tristeza, las
lágrimas, el dolor y el vacío pueden absolverlo, pero Dios sigue en Su trono.
¡Él sigue siendo Dios!

Usted no se puede ayudar a sí mismo. No puede detener la pena y el dolor. Pero
nuestro bendito Señor vendrá a usted. Y colocará su mano amorosa debajo de
usted para levantarlo y sentarlo otra vez en los lugares celestiales. Él lo
librará del temor a morir. Él le revelará su amor infinito.

¡Alce sus ojos! Aliéntese en el Señor. Cuando la neblina le rodee, y no
pueda ver salida alguna para su dilema, recuéstese en los brazos de Jesús y
solamente confíe en Él. Él quiere su fe, su confianza. Quiere que usted
levante su voz: “¡Jesús me ama! ¡Él está conmigo! ¡Él no me va a
fallar! ¡Él está obrando en ello ahora mismo! ¡No seré derribado! ¡No
seré derrotado! ¡No seré una víctima de Satanás! ¡Dios está de mi lado!
¡Yo lo amo y Él me ama!

El centro de todo es la fe. Y la fe descansa sobre esta verdad absoluta:
“Ninguna arma forjada contra ti prosperará…” (Isaías 54:17).
 



Read this devotion online: http://www.worldchallenge.org/es/node/8991

Batallando la Incredulidad de la Vergüenza Inapropiada

30 Jun

Batallando la Incredulidad de la Vergüenza Inapropiada

© Desiring God

  • 2 Timoteo 1:6-12 “Por lo cual te recuerdo que avives el fuego del don de Dios que hay en ti por la imposición de mis manos. Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Por tanto, no te avergüences del testimonio de nuestro Señor, ni de mí, prisionero suyo, sino participa conmigo en las aflicciones por el evangelio, según el poder de Dios, quien nos ha salvado y nos ha llamado con un llamamiento santo, no según nuestras obras, sino según su propósito y según la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús desde la eternidad, y que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Cristo Jesús, quien abolió la muerte y sacó a la luz la vida y la inmortalidad por medio del evangelio, para el cual yo fui constituido predicador, apóstol y maestro. Por lo cual también sufro estas cosas, pero no me avergüenzo; porque yo sé en quién he creído, y estoy convencido de que es poderoso para guardar mi depósito hasta aquel día.”

La Definición y Las Causas de La Vergüenza
Empezamos con una definición del diccionario de la palabra vergüenza. Vergüenza es una emoción dolorosa causada por una conciencia de culpa o deficiencia o indecencia.
Déjame ilustrar cada uno de estos casos:
1. Primero, la causa de culpa. Digamos que actúas en contra de tu conciencia y ocultas información en la declaración de la renta. Durante un par de años no sientes nada porque lo has olvidado y no te pillaron. Luego Hacienda te llama para rendir cuentas y se hace público el hecho de que mentiste y robaste. Tu culpa sale a la luz y ahora sientes el dolor de la vergüenza.
2. O miramos la causa de deficiencia. En los Juegos Olímpicos, suponemos que vienes de un país pequeño donde eres uno de los mejores en 3000 m lisos. Luego compites delante de miles de personal en Seúl y la competición es tan dura que cuando vas por la última vuelta estás una vuelta detrás de todos los demás y tienes que seguir corriendo solo mientras todo el mundo te observa. Aquí no hay culpabilidad. Sin embargo, la humillación y la vergüenza pueden ser muy grandes.
3. O en el caso de indecencia. Estás invitado a una fiesta y descubres cuando llegas, que te vestiste mal. De nuevo, no hay maldad ni culpabilidad. Solamente un error social, una impropiedad que te hace sentir estúpido y avergonzado.
Vergüenza Apropiada Vs. Inapropiada
Una de las cosas que destacan de esta definición de culpabilidad es que hay culpabilidad justificada y culpabilidad no justificada. Existen situaciones en las que deberías sentir culpa y otras en las que no deberíamos sentirlo. La mayoría de las personas diría que el mentiroso debería avergonzarse y probablemente diría que el corredor no debería avergonzarse ya que hizo lo mejor que pudo. Decepción sería apropiado, pero no vergüenza.
Déjame que te ilustre estos dos tipos de vergüenza en las Escrituras. La Biblia lo hace muy claro que existen una vergüenza que deberíamos sentir y otra que no. Llamaré una vergüenza inapropiada y la otra vergüenza apropiada.
Vergüenza inapropiada (la que no deberíamos sentir) es la vergüenza que sentimos cuando no hay una razón verdadera para sentirlo. Bíblicamente esto significa que de lo que tú te avergüenzas no es una deshonra para Dios; o que ES una deshonra de Dios pero tú no tenías nada que ver con eso. En otras palabras, vergüenza inapropiada es vergüenza por algo bueno—algo que no deshonra a Dios. O es vergüenza de algo malo pero que tú no tenías nada que ver con pecado en ese. Es el tipo de vergüenza que no deberíamos sentir.
Vergüenza apropiada (la vergüenza que deberías sentir) es la vergüenza que sientes cuando hay una razón buena para sentirlo. Bíblicamente esto significa que nos avergonzamos de algo porque lo que hicimos deshonró a Dios. Deberíamos avergonzarnos cuando hemos hecho algo para deshonrar a Dios con nuestras actitudes o acciones.
Quiero asegurarme de que entiendas la importancia Dios tiene en esta diferenciación entre vergüenza inapropiada y vergüenza apropiada. Tener o no tener algo que ver en el honrar o deshonrar a Dios es lo que marca la diferencia. Si queremos combatir la vergüenza desde la raíz tenemos que saber qué relación tiene con Dios. Y DEBEMOS combatir la vergüenza desde la raíz—toda la vergüenza. Porque tanto vergüenza inapropiada como apropiada nos puede paralizar si no sabemos como tratarla desde la raíz.
Miramos algunos pasajes de la Biblia que ilustran vergüenza inapropiada y otras que ilustran vergüenza apropiada.
Vergüenza Inapropiada

  • 2 Timoteo 1:8 “Por tanto, no te avergüences del testimonio de nuestro Señor, ni de mí, prisionero suyo, sino participa conmigo en las aflicciones por el evangelio, según el poder de Dios.”

Lo que este texto dice es que si te avergüenzas de testificar de Jesucristo tienes vergüenza inapropiada. No deberíamos avergonzarnos de eso. Honramos a Cristo cuando hablamos bien de él. Y lo deshonramos cuando nos callamos por miedo. Así que no es vergüenza testificar de él, sino algo vergonzoso no hacerlo.
En segundo lugar, el texto nos dice que si te avergüenzas de que un amigo está en apuros (en este caso la cárcel) por causa de Cristo, entonces tu vergüenza es inapropiada. El mundo lo puede ver como señal de debilidad y derrota, sin embargo, los cristianos sabemos que no es así. Dios es honrado por el valor de que sus siervos van a la cárcel por causa de su nombre. No deberíamos avergonzarnos por relacionarnos con algo que honra a Dios de esta manera, no importa cuanto desdén da el mundo.

  • Marcos 8:38 “Porque cualquiera que se avergüence de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre también se avergonzará de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.”

La vergüenza es inapropiada cuando la sentimos por causa de la persona o de las palabras de Jesús. Si Jesús dice “Amad a vuestros enemigos” y otros se ríen y lo llaman irrealista, no debemos avergonzarnos. Si Jesús dice “La fornicación es un mal” y yuppys liberales lo llaman anticuado, no debemos avergonzarnos. Eso sería vergüenza inapropiada porque las palabras de Jesús son verdaderas y honran a Dios, y da igual que el mundo las hace parecer tontas.

  • 1 Pedro 4:16 “Pero si alguno sufre como cristiano, que no se avergüence, sino que como tal glorifique a Dios.”

El sufrimiento y el ser burlado como cristiano no es una vergüenza porque es una oportunidad de glorificar a Dios. En otros pasajes de la Biblia, el criterio de lo que es vergüenza apropiada e inapropiada no es cuan estúpido pareces a los hombres, sino si de hecho honras a Dios o no.
¡Es muy importante entender esto! Porque mucho de lo que nos avergonzamos no es que hemos deshonrado a Dios mediante nuestras acciones, sino que hemos fallado en mostrar la apariencia que otra gente admira. Mucha de nuestra vergüenza no se centra en Dios sino en nosotros mismos. Hasta que no controlamos esto no seremos capaces de combatir el problema de la vergüenza desde la raíz.

  • Romanos 1:16 “Porque no me avergüenzo del evangelio, pues es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree.”

La razón por la cual la vergüenza en el evangelio sería vergüenza inapropiada es que el evangelio es el poder de Dios para salvación. El evangelio magnifica a Dios y humilla al hombre. Por eso, para el mundo, el evangelio no parece un poder para nada. Parece debilidad (pidiendo las personas ser como niños y depender de Jesús en vez de depender de ellas mismas). Pero para los que creen es un poder del todopoderoso Dios para salvar a los pecadores.

  • 2 Corintios 12:9-10 “Jesús dijo (a Pablo), “Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad.” Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí. Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor a Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

Ahora bien, debilidad e insultos ordinarios son razón de vergüenza. Sin embargo, para Pablo fue razón para exaltación. Pablo opina que vergüenza por su debilidad y por los insultos y persecuciones sería vergüenza inapropiada. ¿Por qué? Porque el poder de Cristo se perfecciona en la debilidad de Pablo.
De todos estos textos llego a la conclusión de que el criterio bíblico para vergüenza inapropiada es radicalmente centrado en Dios. El criterio bíblico dice, no te avergüences de algo que honra a Dios, piensen lo que piensen los no creyentes de ti.
Vergüenza Apropiada
Los pasajes que vamos a ver ahora ilustran la vergüenza apropiada y también se centran en Dios.

  • 1 Corintios 15:34 ” S
      • ed sobrios, como conviene, y dejad de pecar; porque algunos no tienen conocimiento de Dios. Para vergüenza vuestra lo digo.”

Aquí Pablo dice que estas personas deben avergonzarse. “Para vergüenza vuestra lo digo.” Su vergüenza sería apropiada si vieran su deplorable ignorancia de Dios y cómo se desarrolló a doctrinas falsas (no resurrección) y pecado en la iglesia. En otras palabras, vergüenza apropiada es vergüenza de lo que deshonra a Dios—ignorar a Dios, pecar contra Dios, falsas creencias acerca de Dios.
1 Corintios 6:5
Los cristianos fueron a tribunales seculares para resolver sus disputas entre ellos mismos. Pablo les reprende.
Para vergüenza vuestra lo digo. ¿Acaso no hay entre vosotros algún hombre sabio que pueda juzgar entre sus hermanos?
De nuevo dice que deberían avergonzarse: “Para avergonzaros lo digo.” Su vergüenza sería apropiada porque su comportamiento acredita a su Dios cuando pelean entre sí y buscan ayuda de los impíos para resolver sus disputas. Una vergüenza apropiada es la vergüenza que sientes porque lo que has hecho es una deshonra para Dios.
Y debemos observar esta implicación: esta gente hacía todo lo que podía para parecer fuertes y correctos. Querían ser vindicados por los hombres. Querían ganar en los tribunales. No querían que nadie les atropellara como si no tuvieran derechos. Eso parecería débil y vergonzoso. Así que para evitar situaciones que al mundo le parece vergonzoso, cayeron en un comportamiento que es de vergüenza para Dios.
La conclusión es: cuando deshonras a Dios debes avergonzarte, a pesar de lo fuerte, sabio o correcto que parezcas desde el punto de vista de los hombres.

  • Ezequiel 43:10 “Y tú, hijo de hombre, describe el templo a la casa de Israel, para que se avergüencen de sus iniquidades, y tomen las medidas de su plano.”

Dios dice que Israel debería avergonzarse de sus iniquidades. Pecado es siempre una razón apropiada para avergonzarse ya que con el pecado deshonramos a Dios.
(Ver también Romanos 6:21, 2 Tesalonicenses 3:14 para más ejemplos de vergüenza apropiada.)
La conclusión que podemos sacar de todos estos textos es que los criterios bíblicos para vergüenza inapropiada y vergüenza apropiada son radicalmente centrados en Dios.
Los criterios bíblicos para vergüenza inapropiada dice, no te avergüences por algo que honra a Dios, sin importarte lo débil o estúpido que parezcas a los hombres. Y no te avergüences de circunstancias malas en las que no tienes parte el deshonrar a Dios.
Los criterios bíblicos la vergüenza apropiada dice, SÍ avergüénzate si has deshonrado a Dios, a pesar de lo fuerte, sabio o correcto que parezca desde el punto de vista de los hombres.
Y ahora, ¿cómo combates este sentimiento tan desagradable llamado vergüenza? La respuesta es que la combatimos al combatir la incredulidad que da lugar a la vergüenza. Y luchamos por fe en la promesa de Dios que supera la vergüenza y nos alivia el dolor.
Tres Ejemplos de Batallar la Vergüenza Inapropiada
Déjame que lo ilustre con tres ejemplos.
1. Cuando la Vergüenza Apropiada Perdura Demasiado Tiempo

En el caso de vergüenza apropiada por pecado el dolor debe estar allí pero no debe quedarse allí. Si lo hace, es debido a la incredulidad en las promesas de Dios.
Por ejemplo, una mujer viene a Jesús en casa de un fariseo llorando y lavando sus pies. Sin duda sintió vergüenza cuando Simón, mediante su mirada, informó a todos los presente que esa mujer era una pecadora y que no tenía derecho a tocar a Jesús. Efectivamente, era una pecadora. La vergüenza era apropiada. Pero no por mucho tiempo. Jesús le dijo, ”Tus pecados te son perdonados” (Lucas 7:48). Y cuando los que estaban presentes empezaban a murmullar sobre esto, Él fortaleció su fe otra vez diciendo: “tu fe te ha salvado, ve en paz” (v. 50).
¿Cómo la ayudó Jesús a combatir los efectos agobiantes de la vergüenza? La dio una promesa: “Tus pecados te son perdonados. Tu fe te ha salvado. Tendrás un futuro de paz.” Así el dilema que tenía ella ahora era qué creer. ¿Creería las condenaciones fulminantes de los allí presentes? ¿O creería en las palabras tranquilizantes de Jesús de que su vergüenza era suficiente ya? Estaba perdonada. Estaba salvada. Podía ir en paz.
Esta es la manera que cada uno de nosotros debemos combatir los efectos de la vergüenza apropiada que amenaza con durar demasiado tiempo y agobiarnos. Debemos combatir la incredulidad cogiéndonos a las promesas tales como,
Pero en ti hay perdón, para que seas temido. (Salmos 130:4)
“Buscad al SEÑOR mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cerca. Abandone el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase al SEÑOR, que tendrá de él compasión, al Dios nuestro, que será amplio en perdonar. (Isaías 55:6-7)
Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad. (1 Juan 1:9)
Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, entre los cuales yo soy el primero. (1 Timoteo 1:15)
Todo el que cree en El recibe el perdón de los pecados por su nombre. (Hechos 10:43, 13:39)
2. Avergonzarse de Algo Que Glorifica a Dios
El segundo ejemplo de combatir la vergüenza es en los casos cuando nos avergonzamos por algo que ni siquiera es malo sino de hecho glorifica a Dios—como Jesucristo o el evangelio.
Nuestro texto muestra como Pablo batallaba contra esta vergüenza inapropiada. En el versículo 12 dice: “Por lo cual también sufro estas cosas, pero no me avergüenzo; porque yo sé en quién he creído, y estoy convencido de que es poderoso para guardar mi depósito hasta aquel día.”
Pablo lo hace muy claro aquí que la batalla contra la vergüenza inapropiada es una batalla contra la incredulidad. “No me avergüenzo PORQUE SÉ EN QUIEN HE CREÍDO Y ESTOY SEGURO DE SU PODER.” Luchamos contra los sentidos de vergüenza en Cristo y el evangelio y la ética cristiana cuando combatimos la incredulidad de las promesas de Dios. ¿Creemos que el evangelio es el poder de Dios hasta la salvación? ¿Creemos que el poder de Cristo se perfecciona en nuestra debilidad? La lucha contra la vergüenza inapropiada es la lucha contra la incredulidad de las promesas de Dios.
3. Avergonzarse de Algo Que No Hicimos
Finalmente, el último caso de combatir la vergüenza es el caso cuando otros intentan hacernos sentir vergüenza de circunstancias pecaminosas cuando realmente no teníamos nada que ver en el deshonrar a Dios.
Esto pasó a Jesús. Le llamaron bebedor de vino y comilón. Le llamaron destructor de templo. Le llamaron hipócrita: Ayudó a otros, pero no fue capaz de ayudarse a sí mismo. El propósito de todo esto era cargarle con una vergüenza que no era suya.
Lo mismo pasó con Pablo. Le llamaron loco cuando se defendió a sí mismo ante el tribunal. Le llamaron enemigo de las costumbres judías y un trasgresor de la ley mosaica. Dijeron que él enseñaba que pecaras para que abundara la gracia. Todo esto para cargarle con una vergüenza que no era suya.
Y esto te ha pasado a ti. Y pasará de nuevo. ¿Cómo batallas esta vergüenza inapropiada? Creyendo las promesas de Dios que al final todos los esfuerzos por avergonzarnos fallarán. Puede que estemos luchando ahora para saber cuándo sentir vergüenza y cuándo no. Pero Dios tiene una promesa para nosotros para ambos casos:

  • Israel ha sido salvado por el SEÑOR con salvación eterna; no seréis avergonzados ni humillados por toda la eternidad. (Isaías 45:17; 49:23)
  • TODO EL QUE CREE EN EL NO SERA AVERGONZADO. (Romanos 10:11; 9:33)

En otras palabras, por todo juicio y crítica malos y engañosos que otros puedan utilizar para cargarnos con una vergüenza que no es nuestra, y por toda angustia malestar espiritual que conlleva, la promesa asegura que no lo lograrán al final. Todos los hijos de Dios vencerán. La verdad saldrá a la luz. Y nadie que pone su esperanza en las promesas de Dios será avergonzado.

Visto aca

LA MEDIDA DE LA GLORIA DE DIOS

30 Jun
David Wilkerson Today

TUESDAY, JUNE 29, 2010

LA MEDIDA DE LA GLORIA DE DIOS

“Les dijo también…con la medida con que medís, os será medido, y aun se
os añadirá a vosotros los que oís. Porque al que tiene, se le dará; y al
que no tiene, aun lo que tiene se le quitará” (Marcos 4:24–25).

Jesús sabía que estas palabras pudieran sonar extrañas en oídos no
espirituales, así que precede Su mensaje diciendo: “Si alguno tiene oídos
para oír, oiga” (Marcos 4:23). Jesús nos está diciendo: “Si tu corazón
está abierto al Espíritu de Dios, entenderás lo que tengo que decirte”.

¿Qué, exactamente está diciendo Jesús en este pasaje? Está hablando de la
gloria de Dios en nuestras vidas, esto es, la presencia manifiesta de Cristo.
En resumen, el Señor mide su presencia gloriosa en diversas cantidades, sea en
iglesias o en individuos. Algunos no reciben nada de su gloria. Sin embargo,
otros reciben una medida siempre creciente, que emana de sus vidas e iglesias
en cantidades cada vez mayores.

Dios ha prometido derramar su Espíritu a su pueblo en estos últimos días. De
hecho, toda la Escritura apunta a una iglesia triunfante, llena de gloria al
final de los tiempos. Jesús mismo dijo que las puertas del infierno no
prevalecerán contra la iglesia. No iremos cojeando al cielo, golpeados,
deprimidos, derrotados, desanimados. No, nuestro Señor dará más poder a su
iglesia. Este poder no será manifestado tan sólo con señales y prodigios.
Será revelado en su pueblo, en la gloriosa transformación de corazones
tocados por el Espíritu de Dios.

¿Cómo podemos obtener una mayor medida, siempre creciente de la gloria de
Cristo? El Señor nos los dice muy claramente: “con la medida con que medís,
os será medido” (Marcos 4:24). Jesús está diciendo: “Según la porción
de ti mismo que me des a mí, te devolveré una porción similar. Trataré
contigo en la manera en que tú tratas conmigo. Cualquiera que sea la medida
que me atribuyas, Yo te la atribuiré a ti”.

Si usted atribuye a Dios pereza y flojera, tomando por sentada su gran obra,
usted será tratado con un espíritu de sueño. “La pereza hace caer en
profundo sueño, y el alma negligente padecerá hambre” (Proverbios 19:15).
Como resultado, su alma tendrá hambre, incapaz de ser saciada.

El amor, la misericordia y la gracia de Dios hacia nosotros son ilimitados. El
asunto aquí no es obtener su amor, misericordia o gracia, sino tener la
bendición de su gloria en nuestras vidas.

Jesús declara que Él mide distintas cantidades de Su gloria en nosotros,
según cómo lo medimos a Él en nuestro corazón. Nuestra labor es simplemente
acercarnos siempre a Él, en nuestra adoración, obediencia y diligencia.
 



Read this devotion online: http://www.worldchallenge.org/es/node/8990

La Batalla de Cada Hombre Joven

29 Jun