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Jericó, la ciudad habitada más antigua del mundo, cumple 10.000 años

31 May
Jericó, la ciudad habitada más antigua del mundo, cumple 10.000 años

EFE | JERICÓ, Cisjordania
La mítica ciudad amurallada Jericó arribó a 10.000 años de historias

Jericó, la ciudad habitada más antigua del mundo y también la más baja del planeta, cumple sus primeros 10.000 años en pleno apogeo turístico y una variada oferta arqueológica que traslada al visitante desde la modernidad hasta los esotéricos rituales de la remota cultura natufiense.

Como mancha verde en un amarillento desierto, Jericó se encuentra en el valle del degradado río Jordán, un nombre que recogido por la Biblia ha impregnado de misticismo toda la región desde tiempos inmemoriales.

“Este fue el primer asentamiento del mundo, representa el paso de la vida en las cavernas a la vida en comunidades urbanas”, afirma sin tapujos Hasan Saleh, alcalde de un Municipio que debe su nombre a la luna.

Así lo indican sus denominaciones semitas -“ariha” en árabe y “yerijó” en hebreo- palabras que, según otras teorías, también podrían apelar a la “fragancia” que se respira en el que ha sido desde siempre el principal oasis del valle del Jordán y donde se entremezclan el perfume del azahar y de los cítricos.

El 10 de octubre de este año 2010 sus 40.000 habitantes festejarán por todo lo alto un aniversario que sin ser científicamente demostrable -en el ayuntamiento reconocen que han aprovechado la coincidencia de “dieces”- no deja de insuflar colorido y expectación en sus calles.

“Esperamos ver Jericó con una nueva cara y que (este aniversario) abra un periodo de prosperidad y paz para todos los palestinos y para el mundo”, declara Saleh al extender una invitación generalizada para que turistas de todo el mundo se acerquen a la ciudad con motivo de la efemérides.
El municipio espera sobrepasar así la barrera del millón de visitantes que tuvieron el año pasado.

Primera ciudad de Cisjordania que entró en el régimen de autonomía palestina durante el fracasado proceso de paz de Oslo entre 1993 y 2000, Jericó fue también la localidad menos afectada por la Intifada de Al-Aksa y, con excepción de un breve período de dos o tres meses, emergió como una isla de paz en medio del mar de violencia que sacudió la región a principios del siglo XXI.

Su regidor insiste en que, como entonces, la ciudad es ahora “totalmente segura” y recuerda que los últimos esfuerzos por la paz en Oriente Medio han conducido a la supresión de los controles israelíes que había a la entrada.

Descrita en la Biblia como “ciudad de las palmeras” por la profusión de estos árboles y la fama que ya entonces tenían sus exquisitos dátiles, Jericó está a unos cientos de metros del río Jordán, a sólo 6 kilómetros del Mar Muerto -el lugar más bajo del planeta- y 15 de Jerusalén, coordenadas estratégicas que no pasaron desapercibidas a ninguno de sus ocupantes.

Diversos pobladores
Sus primeros pobladores conocidos fueron los natufienses, pertenecientes a una cultura anterior al 9.000 a.C. y a la que siguieron una serie de tribus del período Neolítico Pre-Cerámico que dejaron edificaciones aún visibles en el yacimiento de Tel As-Sultán.

Desde ese período y hasta el primer milenio antes de Cristo, la ciudad conoció distintas épocas de florecimiento bajo la tutela de pueblos oriundos de Mesopotamia, que legaron viviendas de adobe y yeso y que acabaron dando vida, alrededor del 2.600, a una ciudad relativamente grande para su época.

Los restos arqueológicos hablan de la expansión de sus murallas en torno al 1.700 a.C., un indicio de prosperidad, pero Jericó fue de nuevo destruida unos 150 años después y quedó deshabitada hasta el siglo IX antes de nuestra era.

Esta cronología es la que siembra numerosas dudas sobre la veracidad del relato bíblico acerca de la conquista de Jericó por Josué después del Éxodo de Egipto, pues ese personaje, si existió realmente, pertenecería a una época anterior.

Según el Antiguo Testamento, tras cruzar el Jordán y entrar en la Tierra Prometida, los israelitas destruyeron las murallas de Jericó al toque del “shofar” (cuerno de animal) y tras rodearla siete veces con sus ejércitos.

Ya en siglos posteriores Jericó, que aparece mencionada 70 veces en el Antiguo Testamento, pasaría a manos de israelitas, persas, griegos, romanos, musulmanes y cruzados, dejando todos ellos imborrables huellas que hoy afloran por todos sus rincones.

Los monumentos
El Monasterio de San Jorge en Wadi Kelt, la Tumba del Profeta Moisés (para el islam) y el Palacio del rey Herodes (con restos de la sinagoga más antigua del mundo conocida y que es anterior a Jesús) son algunos de los santuarios más importantes para las tres religiones monoteístas.

También fuera del nucleo urbano, a unos 350 metros y en la casi vertical ladera de una elevada montaña, está el Monasterio de la Tentación, donde según los Evangelios Jesús pasó 40 días de ayuno y meditación enfrentándose a las tentaciones del Diablo.

Desde el monasterio ortodoxo allí levantado se contempla una imponente vista panorámica de la urbe y del valle del Jordán, donde se ubica el sitio bautismal de Jesús.

Su paso por la ciudad es narrado en el evangelio de Lucas en el famoso episodio del sicomoro al que el pecador Zaqueo se subió para ver al maestro, y que es aún venerado.

Completa sus tesoros arqueológicos el Palacio de Hisham, de un esplendor inusual para principios del siglo VIII y ordenado construir por uno de los califas de la Dinastía Omeya como residencia de invierno.

Sus restos son hoy uno de los 113 tesoros arqueológicos y sitios de interés turístico que hacen de Jericó una candidata más que propicia para la Lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, reconocimiento que el alcalde de la ciudad espera que coincida con la celebración de su 10.000 cumpleaños.

Batalla de Jericó

La Batalla de Jericó, representa una de las más gloriosas victorias de los israelíes cuando conquistaron la tierra de Canaã. La ciudad de Jericó, localizada en el margen oeste del río Jordão, era una ciudad fortificada con altos y anchos muros.

En la Bíblia, en el Antiguo Testamento, en el libro de Josué 5:13-6:27, es relatado que después de los israelíes atraviesen el río Jordão, cercaron la ciudad por 7 días, y las murallas fueron desmoronadas con la ayuda divina y entonces la ciudad fue invadida y totalmente destruida, bajo el liderazgo de Josué.

Investigaciones arqueológicas recientes intentan localizar la ciudad y las evidencias de la existencia de los muros, sin embargo no se encontró ningún vestigio de muros, así como cerámicas son muy escasas lo que hace difícil determinar con precisión su caída. Por descontado sólo que la batalla fue posiblemente en 1315 a.C. o 1210 a.C.[1]
↑ J. Bright. Historia de Israel. 6.ed. Paulus, 1978. pp. 166-167.

Fuentes:

El cristianismo y la ciencia

18 Mar

Es común escuchar como la ciencia y la religión son cosas opuestas, o mejor dicho, como la fe y la ciencia son opuestas totalmente. Los naturalistas acusan a los cristianos de inutilizar la ciencia y hacerle más caso a la fe aun cuando la ciencia muestre lo contrario. Es por esto que no es de extrañarnos que veamos como un argumento en contra del cristianismo es puesto dentro de la lista de las “señales del cristiano que no se autocuestiona” dígase, el argumento #8:

8.  Mientras que la ciencia, historia, geología, biología, y física moderna han fallado en convencerte, un idiota volcándose en suelo hablando en “lenguas” puede ser toda la evidencia que necesitas para “comprobar” el Cristianismo.

Aparte de ser un argumento muy acusativo e insultante, es una falacia. Aunque no creo en la vigencia del don de lenguas, poseo hermanos en Cristo que si lo creen y no creo que “un idiota volcándose en el suelo” describa lo que ellos hacen. Ciertamente, hay algunas denominaciones que hacen esto, con lo cual no estoy de acuerdo, pero hacer una generalización de esta manera cae en falsedad.

Por otro lado, la ciencia, la historia, la geología, la biología y la física moderna comprueban y afirman la existencia de Dios y son evidencias claras de que el Cristianismo es cierto. Mejor dicho, el Cristianismo se basa gran parte en estas ciencias. La excelencia y realidad del Evangelio es que en realidad pasó y es un hecho histórico: Cristo existió y vino al mundo donde murió y resucitó, el Mar Rojo se abrió en dos, Pablo existió, así como las civilizaciones mencionadas tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. No nos basamos en un invento del hombre, sino en la Biblia, la cual es Palabra de Dios y narra hechos históricos y ciertos (esto sin mencionar las profecías).

El apóstol Juan y Lucas, ambos investigaron estas cosas y expusieron el Evangelio de esa manera. Lucas en su Evangelio nos dice:

1 Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, 2 tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, 3 me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo, 4 para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido. Lucas 1:1-4

Y el apóstol Juan en 1 Juan 1 nos dice:

1 Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida 2 (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); 3 lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. 1 Juan 1:1-3

Algo interesante, y que cabe mencionar, es que antes (en los años 1800 y a principios de los 1900) se decía que la arqueología sería capaz de mostrar la fallas históricas y especificaciones de civilizaciones de las cuales la Biblia habla. Al día de hoy, cada vez más, la arqueología comprueba cada una de las civilizaciones mencionadas en la Biblia y descubre lugares de los cuales no había menciones escritas fuera de la Biblia.

Por otro lado, este argumento para indicar que la ciencia es capaz de demostrarlo todo, lo cual es falso. Más adelante estaré exponiendo las cosas que la ciencia no puede comprobar, pero un ejemplo de esto sería la lógica misma. La ciencia presupone la existencia de la lógica, y si tratara de comprobar la misma, caería en un argumento circular.

Por estas razones, y me atrevería a decir que por muchas más, este argumento es una falacia. El Evangelio es cierto. Su negación hace imposible la existencia del hombre, y sin el mismo, nada de lo que ha sido hecho, existiría. Como cristianos, no debemos negar la realidad del mismo, ni olvidarnos que la fe y la ciencia son compatibles. Como naturalistas, ateos y agnósticos es necesario que analicen las inconsistencias que poseen. Tal vez, “el idiota volcándose en el suelo” no esté proclamando la verdad, pero tampoco creo que el “intelectual con una bata blanca” lo esté haciendo.

©Trastornando al Mundo

http://www.trastornandoalmundo.com/2010/03/17/el-cristianismo-y-la-ciencia/

Identifican el palacio de los primeros omeyas en el mar de Galilea

16 Mar

Identifican el palacio de los primeros omeyas en el mar de Galilea

El palacio, construido por el primer califa, Muawiya, en el siglo VII, ha sido identificado en las proximidades de la moderna Beth Yerah o Jirbet el Kerak, a orillas del bíblico lago, en un yacimiento descubierto hace décadas, informó hoy en un comunicado la Universidad de Tel Aviv (UTA).
“Tiene gran relevancia no sólo por la importancia en sí del palacio omeya, sino también por su exclusiva cercanía a una iglesia del período bizantino más temprano y por la corta distancia a la que se encuentra de un cementerio de pioneros sionistas”, dice en la nota el arqueólogo Raphael Greenberg, del departamento de Arqueología de esa universidad.
Textos antiguos del primer siglo del Islam ubicaban el palacio en un lugar conocido como al-Sinnabra, dato que hasta ahora no había ayudado a los arqueólogos a dar con su emplazamiento.
Excavaciones en la misma zona de Beth Yerah entre 1950 y 1953 dieron como resultado el hallazgo de una estructura fortificada que los expertos fecharon en el período bizantino (330-620 D.C), una evaluación puesta en tela de juicio cuando, poco después, se encontró una gran sala orientada hacia Jerusalén y con el dibujo de un candelabro de siete brazos en una piedra.
En 2002, a raíz de otros descubrimientos menores, un arqueólogo estadounidense de Chicago afirmó que la sala no era una sinagoga sino que parecía ser el mítico palacio de los Omeya en Tiberíades, construido por el califa Muawiya, que gobernó desde Damasco entre el 661 y el 680.
Historiadores de esa época relatan que, desde Muawiya hasta Abdel Malik (685-705), constructor de la conocida mezquita de la Cúpula de la Roca en Jerusalén, todos los califas usaron el palacio en los meses de invierno, por el cálido clima de la zona.
La identificación del palacio, trabajo en el que también ha participado la Universidad Hebrea de Jerusalén, fue posible después de un exhaustivo examen de los cimientos de la sala que hasta ahora se creía una sinagoga.
Monedas halladas bajo el suelo y otras estructuras subterráneas demuestran que el edificio no pudo haber sido construido antes del 650.
Así lo indican también unos suntuosos baños encontrados junto al muro exterior del palacio y que son fechados a finales del siglo VII, y los restos de conductos agua y tuberías de cerámica, que apuntan a la existencia en su día de un sofisticado sistema de distribución alimentado por un acueducto.
El palacio en la zona de los Omeya estaba cerca de la ciudad de Tiberíades, fundada en el 20 d.C. por Herodes Antipas en honor del emperador romano Tiberio y que fuera capital de la zona hasta la conquista musulmana.
En su época de gloria, el palacio fue el centro de la actividad real de la dinastía omeya y, con la caída del Califato de Damasco alrededor del 750, declinó también la importancia de al-Sinnabra.
Greenberg destaca que los restos, entre ellos muros de dos metros de espesor, permiten delimitar la base estructural del recinto, los baños y las torres de defensa que el palacio tuvo durante el trascendental primer siglo de vida del Islam. EFE elb/aca/is

Descubren muralla de la Ciudad Vieja de Jerusalem

10 Mar

Descubren muralla de la Ciudad Vieja de Jerusalem


AJN.- Las excavaciones realizadas por la Universidad Hebrea revelaron una sección de una muralla de la ciudad antigua en Jerusalem, que habría sido construida por el Rey Salomón.

Una sección de una muralla ubicada en la ciudad antigua de Jerusalem, que probablemente estuvo construida por el Rey Salomón, fue revelada en excavaciones arqueológicas dirigidas por el Dr. Eilat Mazar y conducidas bajo el auspicio de la Universidad Hebrea.

La sección de la muralla revelada, que tiene 70 metros de largo y 6 metros de profundidad, está ubicada en un área conocida como “The Ophel”, entre la Ciudad de David y la parte sur del Monte del Templo.

Las excavaciones fueron realizadas durante tres meses, con fondos que fueron brindados por una pareja de Nueva York que estaba interesada en Arqueología Bíblica.
“La muralla de la ciudad que fue descubierta testifica una presencia de reglas. Su fuerza y la forma de su construcción indica un elevado nivel de Ingeniería”, afirmó uno de los arqueólogos que llevaron a cabo el hallazgo.

AF

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Encuentran en Jerusalén una muralla que podría ser obra del Rey Salomón

10 Mar

ISRAEL-ARQUEOLOGÍA
Encuentran en Jerusalén una muralla que podría ser obra del Rey Salomón
24.02.10 | 12:13 h. AGENCIA EFE


Arqueólogos israelíes han descubierto en excavaciones realizadas junto a la ciudad antigua de Jerusalén los restos de una muralla del siglo X a.C. que podrían confirmar la descripción bíblica de los tiempos del rey Salomón.

Arqueólogos israelíes han descubierto en excavaciones realizadas junto a la ciudad antigua de Jerusalén los restos de una muralla del siglo X a.C. que podrían confirmar la descripción bíblica de los tiempos del rey Salomón. EFE/Universidad Hebrea Jerusalén
Una sección de la muralla, de 70 metros de longitud y seis de altura, fue encontrada en una localización de nombre Ofel, entre la conocida como Ciudadela de David y la pared sur del Monte del Templo judío, coronado por la musulmana Explanada de las Mezquitas.

Desarrolladas en los últimos meses, las excavaciones forman parte de un proyecto de la Universidad Hebrea de Jerusalén, la Autoridad de Antigüedades de Israel y otras instituciones, y cuenta con la financiación de mecenas estadounidenses.

Su directora, Eilat Mazar, data la muralla en base a fragmentos de vasijas descubiertos en los alrededores, que afirma son de tiempos en que reinó Salomón, el período de mayor construcción hasta ese momento en Jerusalén y cuando se levantó el Primer Templo judío, según el Antiguo Testamento.

“Esta es la primera vez que se descubre una estructura de ese período que puede tener una correlación con las descripciones de los edificios de Salomón en Jerusalén”, afirma.

“La Biblia nos cuenta que Salomón construyó -con ayuda de los fenicios, que eran excelentes constructores- el Templo y su nuevo palacio y que los rodeó con una ciudad, lo más probable es que estuviera conectada a la muralla más antigua de la Ciudad de David”, explica la directora de las excavaciones.

En el lugar se han desenterrado también una monumental caseta de vigilancia de seis metros de altura y una torre que serviría de mirador para proteger la entrada a la ciudad, que son características del estilo del Primer Templo.

De este período son las antiguas poblaciones israelitas de Meguido o Beer Sheva, declaradas en 2005 Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco.

Para la arqueóloga, los restos de la muralla suponen una muestra adicional de la exactitud con que las sagradas escrituras describen el esplendor del período de los reyes David y Salomón.

Y cita el Primer Libro de Reyes (3:1), en el que “Salomón hizo parentesco con Faraón rey de Egipto, pues tomó a su hija y la trajo a la ciudad de David, mientras que acababa de edificar su casa, y la casa de Jehová, y los muros de Jerusalén alrededor”.

Las investigaciones sugieren que los restos de la muralla revelan la presencia de una monarquía y que la fortaleza y forma de construcción indican un alto nivel de conocimientos de ingeniería.

Los vestigios se emplazan en un punto estratégico, en lo alto del valle del Kidrón, hoy aledaño a la ciudad antigua de Jerusalén.

“Al comparar los últimos descubrimientos de las murallas y puertas de la ciudad del período del Primer Templo y los restos de vasijas encontrados en el lugar podemos asegurar con alto grado de certeza que los muros son de la ciudad construida por el rey Salomón en Jerusalén en la última parte del siglo X a.C”, afirma Mazar.

La inscripción hallada un fragmento de vasija reza: “del supervisor del pa…”, que la arqueóloga cree se refiere al “supervisor del panadero”, un oficial responsable de controlar la provisión de productos leudados a la corte real.

Otros fragmentos contienen las palabras “del rey”, y también fueron encontrado sellos de cera con decenas de nombres.

El explorador británico Charles Warren describió el trazado de la torre en 1867 pero sin atribuirlo a la época del monarca conocido por adoptar decisiones justas o salomónicas.

En este contexto de difícil equilibrio cabe preguntarse si la Biblia puede servir o no de guía arqueológica, una polémica que enfrenta a dos tendencias en la arqueología israelí y especialmente peliaguda en lo que se refiere a los descubrimientos en torno al período del rey David y su hijo Salomón.

Mazar pertenece a la corriente que acepta por válido el relato de la Biblia, mientras que arqueólogos de la Universidad de Tel Aviv creen que el Pentateuco no está exento de intereses políticos de sus autores y que las monarquías de ambos reyes no eran una potencia regional como describe el texto más leído de la historia.

http://www.telecinco.es/informativos/cultura/noticia/1217907/1217907

Descubren un sello del siglo VI con la figura de Jesús

10 Mar

Descubren un sello del siglo VI con la figura de Jesús

EFE.- Un sello poco usual del siglo VI que lleva la imagen de Jesús en una cara fue descubierto ayer, jueves, en una excavación arqueológica en la ciudad antigua de Tiberíade, en el norte de Israel.

En la otra cara del sello, encontrado por dos voluntarios dependientes de las embajadas de EEUU y Gran Bretaña, está dibujada una cruz y la inscripción ‘Christos’.

El profesor Yizhar Hirschfeld, de la universidad Hebrea de Jerusalén, que dirige la excavación, dijo que el sello pertenecía probablemente a un destacado sacerdote.

A principios de este mes un grupo de presos descubrió un mosaico y unas ruinas en unas excavaciones en la prisión de Meguido, también en el norte de Israel, que podrían pertenecer a la iglesia cristiana más antigua del mundo.

Arqueólogos israelíes hallan en Magdala una sinagoga donde podría haber enseñado Jesús

4 Mar

Arqueólogos israelíes hallan en Magdala una sinagoga donde podría haber enseñado Jesús
13/01/2010

La sinagoga se encuentra debajo del monte Arbel, al norte de Tiberias, frente a las playas del mar de Galilea. Se ubica exactamente al borde de la antigua ciudad de Migdal (Magdala), que antes fue una próspera comunidad de 30 mil habitantes y hogar de María Magdalena.

Dina Avshalom-Gorni es la arqueóloga que dirge la excavación. Cuando ella descubrió la sinagoga supo que era algo muy especial. “Me pregunté, Dina, ¿será posible que estés parada en una sinagoga del primer siglo? no lo pude creer”.

Gorni dice que por la edad de la sinagoga, su ubicación y la historia de Galilea, es muy probable que Jesús enseñara ahí. “Podemos asegurar que Jesús se paró como rabino de la comunidad aquí, junto a esta mesa de oración para orar y dar su mensaje a su comunidad. Sin duda”.

Los arqueólogos siguen trabajando y esperan descubrir más de lo que podría ser uno de los hallazgos más significativos de la historia reciente. Tras años de excavar en la región, esta es la primera sinagoga del primer siglo descubierta en Galilea. Para los arqueólogos, el milagro es que yació bajo la superficie durante dos mil años.

Los restos de la sinagoga fueron encontrados muy cerca de la superficie, a sólo unos centímetros. Pasaron dos mil años para excavarla, para encontrarla y sacarla a la luz, para que todo el mundo la pueda ver. “Esta sinagoga no había sido tocada, así que pienso que es un milagro. Un milagro arqueológico”, afirma Gorni.

MESA DE ORACIÓN
Lo más singular de la sinagoga es una base de piedra que a un lado tiene tallado una menorá ó candelabro judío. Los arqueólogos creen que el artista copió la menorá de una que vió en el templo de Jerusalén.

El tallado de la menorá es el primero del primer siglo que se haya encontrado fuera de Jerusalén. Es también la primera menorá reconocida como símbolo del judaísmo. Gorni dice que la base de piedra en sí misma tenía una función clave en la sinagoga.

“Creemos que fue la base de una mesa de oración. Si uno examina la piedra, puede ver que tiene cuatro columnas de piedra y creemos que encima de ellas había una tabla, como una mesa, y que la persona que se paraba junto a ella oraba y proclamaba su mensaje a la comunidad”.

Los excavadores seguirán clasificando y anotando sus hallazgos. Gorni espera que la sinagoga se abra al público en unos años, para que el mundo vea el lugar donde Jesús pudo haber enseñado.

Fuente: CBN News – Traducción: Mundo Cristiano – Edición: ACPress.net

http://www.noticiascristianas.org/noticia/israel/arque_logos_israel_es_hallan_en_magdala_una_sinagoga_donde_podr_.html