Tag Archives: palabra de Dios

Los evangélicos modernos y la Palabra de Dios

17 Jul

Los evangélicos modernos y la Palabra de Dios
Enero 13, 2010
Por admin
Autor: Stevan Henning

Cuando Pablo estaba a punto de morir, sabiendo que su martirio estaba cercano, le escribió a su hijo en la fe, Timoteo, advirtiéndole del peligro de los postreros tiempos. En los últimos dos capítulos de la segunda epístola a Timoteo, Pablo describe una situación amenazante para a la iglesia en general. El dice:

También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán la apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita (II de Timoteo 3:1-5).

Lo sorprendente de este pasaje no es que esto caracteriza el mundo porque ésta siempre ha sido la descripción del mundo, sino que Pablo está describiendo la condición de la iglesia visible en los postreros días. El mundo no tiene una apariencia de piedad, pero la iglesia visible sí la tiene.

Ser evangélico es popular hoy en día. Tenemos voz y poder en la sociedad; somos aceptados. Tenemos nuestros partidos políticos, nuestros colegios y escuelas, nuestras universidades, nuestras librerías, y hasta nuestros canales de televisión. Para muchos, es una señal de victoria espiritual, de avivamiento, y del avance del reino de Cristo. Sin embargo, Pablo le recuerda a Timoteo que la piedad verdadera no será aceptada. El le escribe, “ Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución .”

Entendamos bien lo que Pablo está diciendo aquí. Habrá una fachada de piedad que será aceptable y popular, pero es nada más que una fachada. Sin embargo, habrá un remanente que verdaderamente son piadosos. Ellos serán odiados y padecerán persecución. La característica de estas personas es que viven en Cristo Jesús . ¿Qué significa vivir en Cristo Jesús ? ¿Es este vivir algo subjetivo según las inclinaciones espirituales de ellos o es algo objetivo, basado en algo firme, algo fuera de sus experiencias? El pasaje exige que este vivir sea algo firme porque Pablo termina el capitulo diciendo:

Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra (II de Timoteo 3:14-17).

¿A dónde lleva Pablo a Timoteo? A las Escrituras donde se revela la fe que es en Cristo Jesús.

Podemos resumir este capítulo de esta manera: en los postreros días, la mayoría de los que profesan el cristianismo tendrán una fachada de piedad, pero por dentro son iguales a los impíos. “ Siempre estarán aprendiendo pero nunca podrán llegar al conocimiento de la verdad ” porque han rechazado la autoridad de esta verdad sobre ellos. Sin embargo, al lado de ellos vivirán los que son verdaderamente piadosos. Estos siguen la doctrina apostólica, conocen las Escrituras, y viven conforme a ellas. Ellos serán odiados, aun por los que forman parte de la iglesia visible.

Tal es nuestro día. Un gran porcentaje de los que forman parte de la iglesia visible se preocupa más por su experiencia, su opinión, su salud, su éxito, y sus bienes que por una obediencia a la totalidad de las Escrituras.

No hay tiempo para hablar de los falsos profetas de nuestros días que andan promoviendo un evangelio de sanidad corporal, éxito profesional, y riqueza material como si fuera la voluntad de Dios para toda Su iglesia. Pero, sí nos queda una pregunta para dirigir el resto de este ensayo: ¿dónde está la iglesia que se aferra a las Escrituras y qué sucedió en la historia para que la iglesia sacrificara la autoridad de las Escrituras en su práctica y en su predicación? Hay por los menos tres factores en la historia que contribuyeron al analfabetismo moderno de la Palabra de Dios. Estos factores son el menosprecio de un estudio sólido de la Biblia, una confianza espiritual en uno mismo (experiencia), y un sacrificio de las grandes doctrinas bíblicas.

Estos tres factores tuvieron su origen en los Estados Unidos y fueron transportados al mundo entero por medio del movimiento misionero, las publicaciones cristianas, los medios de comunicación, y la práctica.
El menosprecio de un estudio sólido de la Biblia

En los días de Jorge Whitfield, Jonathan Edwards, y los hermanos Wesley, las colonias norteamericanas estaban bajo la monarquía inglesa. Estos y otros hombres eran instrumentos de Dios para el avivamiento, conocido hoy como el Gran Despertar. Dos de estos hombres, Whitfield y Juan Wesley veían al clero mismo como parte del problema de la falta de vitalidad espiritual en las iglesias. En parte, su diagnóstico era correcto. Es triste, pero a muchos pastores les faltó la vitalidad espiritual, y no alimentaron al rebaño del Señor. No obstante, al denunciar al clero profesional, muchos laícos perdieron su respeto y confianza en el clero. Cuando Whitfield pasaba por las colonias predicando que muchos de los hombres que ocupaban los púlpitos no eran regenerados, fue una gran tentación para los laicos considerarse iguales o hasta más capacitados para la obra de Dios que el clero que se había preparado en las universidades. Este movimiento democrático coincidió con la Revolución de las colonias, y las ideas de la democracia política echaron raíces aun en las iglesias. Las denominaciones tradicionales como la presbiteriana, la congregacionista, y la reformada perdieron muchos miembros. Estas demoninaciones, en las mentes de una gran parte de la población, fueron consideradas anti-democráticas, mientras que las iglesias metodistas y bautistas, con su voto congregacional, ganaron miembros y llegaron a ser considerados las denominaciones del hombre común.

No hubo ningún abandono inmediato de las doctrinas cardinales de la Reforma, pero poco a poco con el avance del liberalismo y la ignorancia pastoral de las doctrinas bíblicas, las denominaciones se hallaron sin vitalidad y compás doctrinal para guiarlos por las aguas oscuras del racionalismo y arminianismo. Lastimosamente, las iglesias con un credo tradicional y bíblicamente ortodoxo, como las presbitérianas, las bautistas y las reformadas, no proveyeron ningún ejemplo de una espiritualidad bíblica.

Cansados de una ortodoxia muerta que afirmaba el poder de Dios pero que negaba la eficacia de ella en la vida, muchos en las denominaciones democráticas se convencieron de que había que ser algo más vital, más vibrante en la vida cristiana. Correctamente fueron a las Escrituras, pero lo que nos interesa es: ¿cómo se acercaron a las Escrituras? Y aquí es importante destacar dos cosas: su actitud y su método ante las Escrituras.

No hay duda de que la iglesia en general careció de la vitalidad que debía tener. Incluso, podemos decir que segunda de Timoteo 3 se aplicó tanto hace cien años como para hoy. Pero, la actitud de estas personas fue, por lo general, menospreciadora de la ortodoxia. Consideraron un estudio serio de las doctrinas centrales de la iglesia como algo sin mucha importancia y ¿por qué no? dado que la ortodoxia no había evitado el liberalismo y la frialdad espiritual. No estuvieron satisfechos con la mera declaración de que estaban sin condenación (Rom. 8:1). Lo que deseaban era sentirse espirituales y llenos. Fueron convencidos que la vida cristiana debe ser sobre todo una vida de experiencias gozosas y de éxtasis. Este sacrificio de la ortodoxia dejó este movimiento de santidad sin ningun fundamento firme para establecerse y como tantos otros movimientos que eventualmente abandonaron las doctrinas más importantes, sus inicios estuvieron sin la firmeza de una teología bien formada. Más bien, al estudiar la historia de este movimiento de la santidad, podemos decir que pocos de verdad se preocuparon por un estudio serio de, por ejemplo, la inspiración, la justificación por la fe, la expiación, y la Trinidad.

La Nueva Hermeneútica

Empero, este movimiento sediento por la vitalidad espiritual se preocupó por el estudio de la Palabra de Dios y debemos felicitarlos por su inquietud con la ortodoxia muerta. Sin embargo, con relativamente poca preparación doctrinal, estos creyentes se sentaban y “estudiaban” la Biblia en una manera inusual. En aquellos tiempos, las biblias de estudio estaban ganando en popularidad. Estas biblias de estudio contenía una cadena de referencias de varios temas. Sus estudios bíblicos consistían en un grupo de personas que se sentaban para leer una lista de versículos sobre cierto tema, y después ofrecían opiniones sobre lo que habían aprendido.

Por ejemplo, si una iglesia quisiera aprender de la creación, podría buscar la palabra crear en todos sus textos bíblicos y ofrecer comentarios sobre el significado de este tema en su vida. Fue popular, democrático, y bien intencionado. Es cierto que uno puede aprender mucho, pero lastimosamente, la mayoría de estos estudiantes de la Palabra de Dios ignoraron el contexto de los pasajes, no se esforzaron a utilizar los idiomas originales, y violaron muchas leyes de la hermeneútica. Ni se preocuparon por estas cosas porque, como hemos visto, no respetaron a los eruditos de los seminarios, ni tampoco a los lideres de la iglesia del pasado. Lo que buscaban era un avivamiento inmediato. Querían algo que los llenara. Fue incomprensible para ellos que el estudio serio de las doctrinas formales de la Reforma pudiera ser el medio de una satisfacción gozosa en sus vidas espirituales. Así que, utilizaron los textos fuera de sus contextos y, a veces, llegaron a conclusiones nuevas y erróneas. Pero sobre todo, ellos querían experimentar algo más que no habían experimentado jamás en su experiencia espiritual. Buscaban algo más que el gozo de la salvación. La justificación por la fe fue importante, por supuesto. Pero hallaron en el Pentecostés la respuesta para su hambre de una experiencia. Si solamente pudieran volver a experimentar lo que sucedió el día que el Espíritu Santo vino sobre la iglesia, tendrían la experiencia que tanto anhelaban. No obstante, esto abrió la puerta para sujetar las Escrituras a la autoridad de la experiencia.

El egoísmo espiritual

El segundo factor que ha producido esta crisis en muchas iglesias evangélicas es el énfasis de la experiencia como una autoridad para interpretar los acontecimientos y hasta las Escrituras mismas. Antes de criticar a los demás, cada creyente que no cree en hablar con lenguas debe preguntarse: ¿qué haría yo si , de repente, comenzara a hablar en lenguas en un culto, junto con otras veinte personas? ¿Sería la experiencia suficiente para convencerlo de que su experiencia está de acuerdo con la Palabra de Dios? Tristemente, la mayoría de las personas afirmarían que sí. John Deere, un lider en el movimiento pentecostal, dice, “Hay una razón básica de que los cristianos creyentes, que creen en la Biblia no crean en los dones milagrosos del Espíritu para hoy. Es sencillamente ésta: no los han visto.” Podemos deducir, entonces, que para muchos y probablemente la mayoría, la experiencia es una autoridad irrefutable.
Sola Scriptura y la experiencia

Esta ilustración nos sirve para probar la amenaza de la experiencia a la autoridad de las Escrituras dentro del cristianismo. ¿Cómo sabremos la verdad? ¿Hay dos respuestas: la experiencia y las Escrituras? Sin embargo, la Reforma luchó fuertemente para establecer las Escrituras como la única autoridad para guiar nuestra conducta y fe. Es cierto que el asunto material para Lutero fue la sola fide , pero el asunto formal de la Reforma fue la sola scriptura . En el momento que elevamos la experiencia al nivel de autoridad que tienen las Escrituras, hemos perdido, prácticamente, no históricamente, el tesoro espiritual de los reformadores.

Pero, uno responde, ¿quién puede discutir con los hechos de mi experiencia? Pues, en primer lugar Dios discute con la experiencia. En el juicio, los hombres, convencidos de que tienen derecho al reino de Dios, exponen lo que han hecho y visto. Ellos dicen haber hecho milagros, grandes predicaciones, y exorcismos. Es interesante que Dios no niega su experiencia. No discute con ellos. Sencillamente, Él no reconoce sus experiencias como prueba de una relación con Él. (Vea Mateo 7:21-23.)

Pero, hay algo más profundo, más sútil aquí. Para ilustrar, permítame hacerle una serie de preguntas. ¿Cuántos hemos sido engañados por alguien? Todos. ¿Estuvimos concientes del engaño? Por supuesto que no. Un engaño no funciona si se reconoce como tal, ¿verdad? Ahora, ¿cuál es la cosa más engañosa que hay? Jeremías nos cuenta que es nuestro propio corazón:

Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras ” (Jeremías 17:9-10).

La exaltación de la experiencia personal sencillamente es el fruto del orgullo espiritual. La Biblia nos reta a no poner nuestra confianza en ningún hombre ni tampoco en nosotros mismos. Proverbios 14:12 nos dice claramente: “ Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte .”

Y Proverbios 3:5-7:

Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión; teme a Jehová, y apártate del mal .”

Así que, las Escrituras enseñan que no podemos confiar en nosotros mismos. Si mi experiencia está en contra de la Palabra de Dios, estoy obligado a desechar mi experiencia, no como un acontecimiento, porque es posible que mi experiencia sea real, pero no una guía para mi conducta y fe, pedirle a Dios el perdón, y volver a la Biblia como mi única fuente de autoridad para esta vida. Dios tiene palabras fuertes para el hombre que confía en su propio corazón: “ El que confía en su propio corazón es necio; mas el que camina en sabiduría será librado ” (Proverbios 28:26).

La experiencia y la cruz

Pero este énfasis sobre la experiencia es aun más dañino porque menosprecia la obra del Salvador. Los evangélicos que exaltan la necesidad de experiencias extraordinarias tienen que preguntarse si la Biblia y la obra consumada de Cristo son suficientes para producir vidas verdaderamente vitales y espirituales. Para el cristiano que anhela más y más experiencias, la respuesta es no. En adición a la doctrina de la Biblia y la obra objetiva de Cristo, ellos insistían en que había que tener un llenar subjetivo para experimentar las emociones y los sentimientos de uno. La satisfacción recibida por esta experiencia es superior a la declaración legal de que estamos ante los ojos de Dios sin pecado (Romanos 8:1).

Sin embargo, este énfasis sobre la experiencia pretende reemplazar el gozo del creyente basado en la obra expiatoria de Cristo para nuestra justificación que es la base de toda nuestra santificación progresiva con un gozo que se halla en la experiencia por medio de la obra del Espíritu Santo experimentada en los hechos y las señales. Así que, el mayor gozo del creyente experimental no se basa en lo que Cristo hizo por él en la cruz, sino que se basa en lo que el Espíritu hará por medio de él en esta vida.

Esto inmediatamente produce una división entre la segunda y tercera Personas de la Trinidad, dado que Cristo dijo que el Espíritu no vendría para hablar de si mismo, sino para recordar a todo creyente lo que Cristo enseñó (Juan 16:13). Tenemos que hacernos la pregunta: ¿Realizó Cristo la obra propiciatoria para satisfacernos con el obrar del Espíritu en nuestra experiencia, sentimientos, y emociones? O, ¿realizó el Espíritu Santo Su obra regeneradora y selladora para satisfacernos con la obra de Cristo, imputada a nuestra cuenta? Conforme a la respuesta, uno puede discernir si hay un entendimiento de la obra de Cristo o no.

Ahora, ¿cómo afecta lo subjetivo a la eficacia de la Palabra de Dios en uno? Para muchos, establece y exalta la autoridad de la experiencia. En ninguna parte de la Biblia somos llamados a creer las cosas porque las experimentamos. Somos llamados a creerlas porque la Biblia es la Palabra de Dios. Somos presuposicionalistas. El puritano Juan Owen escribió sobre esta fe que agrada a Dios hace trescientos años,

Creemos todo lo que se revela y se declara en las Escrituras. Lo creemos porque se revela, no por ninguna razón externa…Esto se debe a la evidencia sobre la cual se basa es de Dios y por ende es infalible .”

Lo que Juan Owen quiere decirnos es que la Biblia no requiere ninguna prueba para ser autoritaria. Es autoritaria porque es la revelación de Dios. Su autoridad se deriva de si misma. Un ejemplo bíblico aquí es útil. Cuando Pablo escribió a los corintios, él usó la razón y la prueba para defender la doctrina de la resurrección. Sin embargo, ¿debemos creer porque quinientas personas dieron testimonio ocular de la resurrección? O, ¿debemos creer porque Pablo lo vió personalmente? Son dos argumentos persuasivos, pero según Pablo la razón que debemos creer es el primero de sus argumentos:

Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras. (I de Corintios 15:3).

¿Por qué debemos creer que Cristo fue resuscitado? Sencillamente, porque Dios dice que es así en Su Palabra. Mas, hoy en día, la autoridad de la Biblia enfrenta una oposición seria. Más peligroso es este rival que el liberalismo. Este enemigo es el humanismo y su nombre es la experiencia. La triste verdad es que la oposición más fuerte viene no de los impíos, sino de los que se llaman evangélicos. Sin embargo, somos llamados a establecer y promulgar la verdad, no actuar conforme a la razón de nuestra experiencia. Un buen ejemplo de esto sucedió en los días de Jeremías. En medio de hambre y pobreza, Judá tomó la decisión de volver a sacrificar a la reina de los cielos porque los tiempos fueron mejores cuando adoraron a ella que cuando ellos, obedientes al profeta, abandonaron esa práctica (Jeremías 44:16-23). Sin duda, la experiencia de los judíos les enseñó la bendición al pueblo al desobedecer a Dios. Las cosas andaban mejor cuando servían a esta diosa, pero la experiencia no estaba de acuerdo con la Palabra de Dios, y su decisión de actuar así resultó en el juicio doloroso de pueblo. Así que, hermanos, no podemos apoyarnos ni en nuestras experiencias ni tampoco en nuestros sentimientos cuando chocan con las verdades bíblicas. Afirmamos con nuestros padres en la fe que la única regla para nuestra fe y práctica son las Sagradas Escrituras.

El sacrificio de las grandes doctrinas de la Reforma

Finalmente, nos toca ver las influencias que apoyaron el movimiento hacia la la autoridad de la experiencia en sus principios y como estas influencias afectaron su entendimiento de la Biblia. El siglo 19 fue un siglo de trastornos filosóficos. Hombres como Marx, Freud, y Darwin escribieron durante este siglo y el mundo entero fue trastornado por estas influencias.

También, la iglesia experimentó grandes cambios. Ya hemos tocado el abandono de las doctrinas como la inspiración de las Escrituras y la justificación por la fe. No es que estas doctrinas fueron negadas. Fueron aceptadas, pero no con la prioridad que habían recibido en los tres siglos inmediatamente después de la Reforma. Novedades doctrinales fueron introducidas que nunca se habían visto. Estas nuevas enseñanzas—el rapto pre-tribulacional, un nuevo Pentecostés, y el perfeccionismo—dejaron sus huellas sobre la iglesia. Estas innovaciones afectaron todas las doctrinas centrales de la Biblia. (Indirectamente, las solas de la Reforma fueron afectadas indirectamente por la negligencia, y las doctrinas de la escatología y la santificación fueron afectadas directamente por nuevas perspectivas de estas doctrinas.)

Un estudio histórico de la salud espiritual de la iglesia revelará que cuando la justificación por la fe, la expiación vicaria de Cristo en la cruz, la inspiración y eficacia de las Escrituras, y la encarnación de Cristo son estudiados y entendidos, la iglesia ha prosperado. Esta prosperidad se ha manifestado en momentos de avivamiento y progreso en la influencia de la iglesia sobre la cultura Pero cuando estas doctrinas han sido negligentes, la iglesia ha perdido su vitalidad. Hoy en día, la iglesia, en general, está en un caos doctrinal. Cuando un lider evangélico puede compartir su visión y describir el peinado, la estatura, y los chistes que Cristo le compartió y ser recibido y loado por los oyentes, la iglesia está en una crisis a proporciones jamás vistas.

El vacío espiritual es profundo y la falsa doctrina ha llenado el vacío. Muchas doctrinas han sido afectadas, pero específicamente las doctrinas de la escatología, la unidad del cuerpo de Cristo, y la santificación.

La Escatología: La Nueva Medida de la Ortodoxia

Entre todas las doctrinas, la escatología es una de las doctrinas más discutidas entre buenos hermanos. Hace doscientos años, hubo un acuerdo a desacordar y seguir como amigos por las diferencias de opinión respecto a esta doctrina dificil. Pero dentro de unos años, la ortodoxia iba a ser redefinida para incluir una novedad. En vez de enfatizar la justificación por la fe, el enfoque escatológico iba a ocupar el estudio y formar un gran parte de los nuevos credos. Alrededor de 1830 Juan Nelson Darby empezó a enseñar la teoría del rapto pre-tribulacional. Pronto, esta posición en la historia de la iglesia fue diseminada y aceptada. A la vez, el resurgimiento de milenialismo acompañó esta enseñanza. Uno puede decir que el pre-tribulacionalismo dio un nuevo sabor al milenialismo. Esta posición fue adoptada aun por varias sectas como los testigos de Jehová, los mormones, y los adventistas. Hasta hoy, este énfasis sobre esta escatología ocupa una influencia fuerte en la definición de la ortodoxia entre ciertos evangélicos. Entre ellos hay los fundamentalistas modernos que consideran que la creencia de un rapto pre-tribulacional es señal de que uno interpreta la Biblia en una forma sana (literal).

Todo esto demuestra el cambio de dirección doctrinal en las iglesias de esa época. Este convencimiento de que el Señor iba a venir en cualquier momento sin señales hacía que muchas iglesias buscaran pasajes que tratan de los postreros días y los aplicaran a ellos mismos. Ideas como la “lluvia tardía” fueron adoptados. De Joel, sacaron las ideas de un nuevo cumplimiento de Pentecostés que vendrían poco antes de la segunda venida de Cristo. Pero, lo que nos interesa aquí es como esta fascinación con la escatología afectó una sana interpretación bíblica. Junto con las sectas, muchos empezaron a poner fechas para el rapto de la iglesia. Además, el interés en los acontecimientos hizo que la Biblia fuera interpretada por medio de las periódicos y las revistas. Conozco a muchas personas que se consideran expertos en la escatología, no por un estudio arduo de los pasajes proféticos, sino por las noticias en la tele. En una manera, muchos de estos expertos de la profecía no podrían explicar la doctrina de la justificación por la fe. Podemos decir que esta fascinación con 666 y el anti-cristo, y las guerras, distrae al pueblo de Dios del estudio de la soteriología y sus doctrinas.

¡Somos Superiores!

Otro efecto de este énfasis escatológico es un egoismo denominacional. Después de la Reforma y por más de doscientos años, existía un respeto mutuo entre las denominaciones que estaban de acuerdo soteriólogicamente hablando, pero que tenían diferencias menos importantes. Casi todas las denominaciones consideraban que la soteriología era la doctrina primordial y ésta fue el estandar para determinar la comunión y la separación. Pero, esto cambió con la adopción de la perspectiva dispensacional de la escatología por los fundamentalistas. Pronto, había sospechas acerca del hermano que no compartía la idea del rapto pre-tribulacional y el milenio. También, este dispensacionalismo cambió la perspectiva respecto a Israel y la iglesia. Esta adopción de las enseñanzas del dispensacionalismo ha afectado la unidad de la Biblia, y, por ende, toda doctrina ha sido afectada. Un autor dijo sobre el peligro de esta escatología, “La popularidad del premilenialismo [pretribulacionalismo] en las iglesias evangélicas coincidió historicamente con la popularidad de pietismo no bíblico, el arminianismo, el dispensacionalismo, y escapismo.”

Permítame pausar aquí para decir que estoy hablando en generalidades. Hay muchas excepciones, y no toda persona que cree esta enseñanza del rapto pre-tribulacional y la división entre los santos del Antiguo Testamento y la iglesia ha caído en dichas trampas. Pero, recalco que sobre todo, esta novedad del rapto pre-tribulacional ha creado una generación nada preparada para el tipo de persecución que la iglesia enfrentará en los postreros días. Nuestra supuesta “edad de oro” puede concluir en cualquier momento y los días de gran persecución pueden comenzar. ¿Cuántos estarán preparados? ¿Cuántos vivirán en santidad y perseverarán en la fe? Estas preguntas nos llevan a considerar la próxima doctrina afectada.

La santificación también fue otra doctrina afectada por los eventos del siglo antepasado. Con el abandono de estudiar la expiación vicaria y la justificación por la fe, el evangelio fue desnudado de su poder. Un ejemplo de esto se ve en el evangelista más famoso de ese siglo, el famoso de Charles Finney. Finney se reconoce como el padre moderno del avivamiento. Sin embargo, él fue un hombre cuyo entendimiento de las doctrinas cardinales se alejó mucho de la ortodoxia. El negó la doble imputación de la obra expiatoria de Cristo. Sabemos que cuando Cristo murió, El no proveyó un ejemplo del amor o la ira de Dios, sino que El murió como nuestro Sustituto. Sin embargo, Finney negó la doctrina de la expiación vicaria de Cristo. La Biblia nos enseña que nuestros pecados fueron imputados a Su cuenta mientras que Su justicia es imputada a nuestra cuenta por medio de la fe. Esta es la esencia del evangelio, pero Finney predicó otro evangelio, un evangelio basado sobre el poder de la decisión humana, en vez de la obra soberana de Dios. Muchas innovaciones fueron implementadas, pero cuando Finney volvió a predicar en los lugares de sus previas campañas evangelisticas, él se dio cuenta de que sus metodos habían producido “tierra estéril.”

El halló la solución en el perfeccionismo, una distorsión de la doctrina de la santificación. El enseño que cada creyente tiene la capacidad y habilidad de no cometer más el pecado. Esta fue la idea aceptada de la santificación cuando el movimiento de santidad comenzó a buscar su nuevo Pentecostés.

Las consecuencias de este tipo de santificación es que se vuelve en un legalismo que dice que complacemos, servimos, y honramos a Dios al no usar maquillaje, cortarse el cabello, evitar vicios. Uno de los comentarios más frecuentes del rebaño que pastoreo es que sus familiares carasmáticos los menospecian por usar shorts, cortarse el cabello, o nadar en grupos. Esta actitud de menosprecio es jactanciosa, sectaria, y prejuicial al espíritu del evangelio.

Pero más triste aún es que esta perspectiva de la santificación le roba al creyente de toda vitalidad y progreso en la santificación. La vida cristiana se vive a la luz de lo que Cristo ha hecho por el cristiano. La pregunta para el éxito del progreso en la santificación no es ¿qué haría Jesús? sino que, ¿qué hizo Jesucristo? II de Corintios 5:21 enfatiza la obra terminada de Cristo para nosotros y cómo nos afecta todos los días: “ Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. ” Pablo escribió en su gran tratado sobre la justificación por la fe:

Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él se el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús. ¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida” (Romanos 3:24-27a).

La salvación es una continua confianza en la obra de Cristo como nuestra salvación y único y suficiente mérito delante de Dios.

La vida cristiana no consiste en alcanzar un alto porcentaje de obediencia a los diversos mandamientos, sino una fe ardiente en la obra de Cristo. A menos que uno me acuse del nominalismo, no niego la necesidad de andar en obediencia a los mandamientos de Cristo, pero la Biblia nos cuenta que este andar se realiza en una plena dependencia del poder que Dios suple (Romanos 8:13; I de Pedro 4:11). La santificación es el fruto del gozo en lo que Cristo hizo por nosotros; no un medio de descubrir un gozo más sublime no realizado en la experiencia. El mayor apoyo para la santificación es la comtemplación de Cristo. Pablo nos dice que somos transformados diariamente al contemplar al Señor y Su obra (II de Corintios 3:18). Sencillamente, no importa cuan conformistas somos a las normas bíblicas, si no vivimos a la luz de lo que Cristo hizo por nosotros, no hay santificación, sino un legalismo de los Gálatas y un ascetecismo de los Colosenses. Y Pablo vio este legalismo y ascetecismo como negar la fundación entera del evangelio. Escribiendo a los Gálatas, él dijo:

Mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? Guardáis los días, los meses, los tiempos, y los años. Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con vosotros (Gal. 4:9-11).

La historia de la iglesia nos enseña del peligro de una noción falsa de la santificación. No es meramente que haya recompensas perdidas, sino las pérdidas de esta guerra contra la sola scriptura son las almas. Los puritanos creyeron que sin la perseverancia en la obediencia de la fe, el resultado sería destrucción eterna, no un nivel inferior de santificación. Como la santificación no es opcional, tampoco es una obra que nos encomienda a Dios.

El abandono de un estudio serio de la Palabra de Dios, la exaltación de la experiencia, y la ignorancia de las grandes doctrinas de las Escrituras han producido un vacio en la iglesia de nuestro siglo, y donde hay un vacío, sabemos que cualquier cosa puede entrar. Sin embargo, hay esperanza. Dios, en Su misericordia, nos ha revelado en Su Palabra Su voluntad. Aquí y solamente aquí, tiene la iglesia la revelación de lo que Dios exige de ella. Al obederle, experimientaremos una vida espiritual de vitalidad, gozo y satisfacción.

Por ende, la iglesia debe entregarse nuevamente a una devoción absoluta a las Escrituras. Son nuestra autoridad. Son nuestra guía para crecimiento espiritual. Sobre todo, las Sagradas Escrituras son suficientes. Además, debemos comprometernos a enseñar las doctrinas básicas y centrales de nuestra fe. Pero además hay una advertencia para nosotros: si no recuperamos este respeto para las Escrituras relativamente pronto, pudiéramos hallarnos en una nueva época de oscuridad espiritual como Europa enfrentó antes de la Reforma. Si no recobramos este amor para la Biblia como nuestra única y suficiente autoridad, no habrá ningún evangelio para nuestros hijos y nietos, y posiblemente, ellos se levantarán en el día del juicio para maldecir nuestra pereza espiritual. Así que, hermano lector, que no nos contentemos con el estado de nuestra iglesia. Dios no nos recompensará conforme a la cantidad de personas que acuden a nuestros cultos, sino por nuestra obediencia a Su voluntad. Recordemos el reto de los padres de la Reforma y lo apliquemos a nuestras iglesias: Semper reformanda.

Referencias

Wells, David. God in the Wasteland . (Grand Rapids: Eerdmans Publishing Company, 1994) páginas 63-67.

MacArthur, John. Charismatic Chaos . (Grand Rapids: Zondervan, 1992) página 37.

Edga r, Thomas R. Satisfecho con la Promesa del Espíritu Santo . (Grand Rapids: Editorial Portavoz, 1996), página 19.

Owen, John. The Spirit and the Church . (London: The Banner of Truth Trust, 2002) página 9.

Charismatic Chaos , p. 362

Waldron, Samuel. The End Times Made Simple . Amityville, New York: Calvary Press, 2003) páginas 202-203
MacArthur, John. Ashamed of the Gospel . (Wheaton: Crossway Books, 1993) página 158-159.

Ibid , página 234.

Piper, John. Brothers, We are not Professionals . (Nashville: B&H Pushlishers, 2002) página 106.

Relacionados:

http://fereformada.org/?p=196

Anuncios

la homosexualidad en la palabra de Dios

4 Jul

El Poder de la Palabra

22 Jun

¿Qué pensaríamos acerca de una medicina que proclamara ser el tónico contra la ansiedad, la tristeza, la decepción, la ira, el desánimo, la depresión, el orgullo, la arrogancia, la hipocresía, la inseguridad, la maldad, la insensibilidad y una lista que sigue y sigue? Si en verdad existiera y se comprobara que es eficaz, creo que la valoraríamos por encima de casi todas las cosas.

Esta es la realidad de la Palabra de Dios, la Biblia, el Libro de libros donde Él se ha revelado tal y como es. Ella dice de sí misma que “vive y permanece para siempre” (1 Pedro 1:23), que “es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12). Al Señor le plació revelar su Persona y Su voluntad por escrito a través de la Biblia ¡Cuánto deberíamos valorar y apreciar ese libro en el cual el mismo Dios Creador se ha manifestado! Es la antorcha encendida que Él ha dejado para guiar a Sus Hijos a través de la vida terrenal, una antorcha que, con toda seguridad, nos guiará por el camino de la Verdad.

Sin embargo, debido a nuestra debilidad y pecaminosidad a menudo no valoramos las Escrituras como debiéramos. Sí, nos esforzamos en leerla todos los días y a veces vamos un paso más allá estudiándola o aun todavía más lejos meditando en ella, pero somos inconstantes y fácilmente nos desalentamos ¿Por qué? Porque no tenemos sed, hambre de ella. En palabras de D.A. Carson: “Si me dices que estudiar la Biblia es aburrido, sólo puedo suponer que lo has hecho muy poco[1]”.

Desde hace algunas semanas, me propuse retomar con seriedad una práctica que pienso que en nuestros días ha sido más olvidada y desatendida que nunca: La memorización de las Escrituras. Ésta no es un fin en sí misma, sino que es un medio para conocer más a Dios, meditar en Él, fortalecer nuestra fe, vencer la tentación, testificar a los inconversos e incontables beneficios más. Creo que sería imposible enumerar de manera exhaustiva todas las bendiciones que un creyente puede extraer cuando guarda la Palabra en su corazón; no cuando simplemente la memoriza, sino cuando piensa en ella constantemente, haciéndola suya.

Y es que ella posee una característica importante que no debemos olvidar: La Palabra de Dios es viva y eficaz. Es una palabra que tiene poder, vida y la capacidad de lograr el efecto para el cual su Autor la envió. Cuando guardamos esa Palabra en nuestros corazones a través de la memorización, el Señor la irá usando para transformarnos, obrar en nosotros, doblegar nuestras almas a Su voluntad y grabar en nosotros la imagen de Cristo. No obstante, es importante aclarar que el poder de las Escrituras no radica en la mera repetición de versículos y capítulos un sin número de veces, como un mantra, para llegar a un plano espiritual superior. El poder no está en la repetición, el poder está en la palabra porque es la Palabra de Dios que a medida que la atesoramos, le prestamos atención y oramos con ella, ésta penetrará en nuestros corazones rompiendo y poniendo en orden lo necesario.

Podemos ver que el salmista lo entendía así:

¡Cuánto amo tu ley!

Todo el día es ella mi meditación.

Jamás me olvidaré de tus preceptos,

porque por ellos me has vivificado.

Mis ojos se anticipan a las vigilias de la noche,

para meditar en tu palabra.

Me regocijo en tu palabra,

como quien halla un gran botín.

Mucha paz tienen los que aman tu ley,

y nada los hace tropezar (Salmos 119:93, 97, 148, 162, 165, LBLA).

Uno de los pasajes que memoricé recientemente fue el Salmo 131. Mientras pensaba en el texto, me preguntaba cómo David podía afirmar delante del Señor que su corazón no se había envanecido y que había acallado su alma como un niño recién nacido. Si había algo que yo no podía asegurar delante de Dios era eso. Así que decidí hacer de ese salmo una oración, una petición al Todopoderoso para que me diera ese corazón acallado como un niño en el regazo de su madre.

Dios respondió esa oración sin que yo me diera cuenta. Fue trabajando en mi corazón poco a poco hasta que pude ver cambios que no pueden ser explicados de otra manera que por la obra del Señor, a través de Su Palabra. Es una realidad el hecho de que mientras más nos sumergimos en la Biblia, más la desearemos, más estaremos —como el salmista—, anticipando las vigilias de la noche para meditar en ella y nos gozaremos en ella como un preciado tesoro. Entonces el Señor nos dará de esa paz que sobrepasa todo entendimiento.

Que esta petición de John Wesley sea nuestra oración, que el Señor Todopoderoso ponga una verdadera sed por Su Palabra que nos lleve a memorizarla y a que permanezca en nosotros de tal modo que experimentemos, en nuestras vidas, el poder transformador de Dios a través de la Biblia.

Pienso que no soy sino una criatura de un sólo día, que pasa

por la vida como una flecha que surca el aire.  Soy un espíritu

que viene de Dios y regresa a Dios, y que entre tanto flota

sobre el gran abismo, hasta que en breve ya no se me verá más.

¡Soy como una gota que cae en la eternidad inmutable!

Sólo una cosa deseo saber: cómo llegar a salvo a esa costa

feliz. Dios mismo se ha dignado a enseñar el camino: Puesto

que a ésto bajó del Cielo ¡Él lo ha escrito en un libro! ¡Oh,

dadme ese libro! A cualquier precio, ¡Dadme el libro de Dios!

Lo tengo: Aquí hay conocimiento suficiente para mí. Concededme

ser un hombre de un solo libro[2].

Recursos Recomendados:

  • Piper, John. “Si mis palabras permanecen en vosotros”. © Desiring God. Website: desiringGod.org

Sermón predicado por John Piper para motivar a su congregación a la memorización de las Escrituras. Puede leer una transcripción traducida al español o descargar el audio en inglés.

Tres programas de radio de 24 minutos en los cuales la autora Janet Pope comparte cómo ha memorizado catorce libros de la Biblia. Puede leer la transcripción en inglés o descargar el audio.


[1] “If you tell me Bible study is a bore, I can only guess that you have done precious little of it.” Carson, D.A. Citado por Robin Boisvert en “The Life, Word, and Love of God”. Traducción libre. Dominio: http://www.covlife.org/resources/3633133-The_Life_Word_and_Love_of_God

[2] Wesley, John. Citado por Robin Boisvert en “Salvation Appreciation”. Covenant Life Church. Dominio: http://www.covlife.org/resources/3623213-Salvation_Appreciation

©Trastornando al Mundo. Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

Visto aca

EL PODER DE LA PALABRA DE DIOS

7 May

EL PODER DE LA PALABRA DE DIOS

Este es un escrito de una enseñanza dada por John MacArthur, en la cual el pastor Paul Washer hizo de traductor al español


Padre te pedimos esta noche, que nos hables a través de tu palabra. Señor tantas veces hablamos de cuanto valor tiene tu palabra, pero Señor, no estoy seguro de que amemos tu palabra como decimos, me pregunto: ¿Meditamos en tu palabra, cuando no podemos dormir en la noche? Me pregunto Señor, si sacrificamos de verdad los deleites de este mundo para estudiar tu palabra más. Señor, como resultado de esta enseñanza en esta noche, es mi deseo que amemos tu palabra, en el nombre de Cristo Jesús, Amen.
Voy a hablar en esta noche con ustedes acerca de la Palabra Perfecta de Dios, uno de los peligros que tenemos cuando asistimos a una conferencia como esta es que todos dicen “¡Si debemos que creer la Biblia!” pero me pregunto ¿Cuántas Escrituras conoces en tu corazón? ¿Cuánto tiempo memorizas las Escrituras? Vamos a suponer que la persecución empezará mañana aquí en Perú, y algunos de nosotros estuviéramos en la cárcel, ¿Cuánta Escritura podríamos predicar en la cárcel sin una Biblia? Es un reto para los pastores, si no amas la palabra de Dios, si no memorizas la palabra de Dios, si no meditas en la palabra de Dios, no puedes esperar que tu congregación ame, memorice y medite en la palabra de Dios.
No importa si estas delante del pueblo diciendo que este es el libro, pero ¿Cómo puedes hacer esto cuando tu mismo no pasas tiempo con la palabra de Dios en tu casa?
Cuando haces esto llegas a ser hipócrita, ¿Practicas lo que predicas?, vamos a hacer un viaje desde el Antiguo Testamento al Nuevo Testamento. Y lo que voy a enseñarles es lo que la Escritura dice acerca de si misma. Nosotros creemos que Dios es el Autor de este Libro ¿no? Si Dios es el Autor de este Libro tenemos que oír lo que el dice.
Esta mañana estábamos en una mesa haciendo preguntas, y algunos pastores hicieron preguntas sobre Escrituras muy difíciles de entender, estoy de acuerdo con Pedro, mucho de lo que esta escrito en la Biblia es difícil de entender, pero no es porque hay un problema con la palabra de Dios, Dios nos a dado una palabra perfecta, si no entendemos algo acerca de su palabra, si no entendemos su palabra debemos buscar a Dios pidiendo ayuda para entender su palabra, pero no podemos tomar la opinión de que “hay un problema en la palabra de Dios y tenemos que arreglarla” necesitamos ser buen pastores y enseñar simplemente lo que dice Dios en su palabra.
Vamos a empezar en el Antiguo Testamento y vamos a trabajar hasta el Nuevo Testamento. Si tienes lapicera y una hoja, necesitas escribir las referencias, las citas; y después de esta enseñanza tú puedes ir a tu casa y buscar estos textos para ver lo que la Biblia dice.
Yo voy a citar estos textos de memoria pero el hermano Washer va a leer estos textos en la Biblia.
Deuteronomio 4:2
No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordene.
No tienes ninguna autoridad de añadir a la palabra de Dios. No tienes ningún derecho de quitar nada de la palabra de Dios. La única manera de ser obediente a su palabra, es obedecer simplemente lo que dice.
Deuteronomio 12:32
Cuidarás de hacer todo lo que yo te mando; no añadirás a ello, ni de ello quitarás.
Moisés nos da una advertencia acá, debemos tener bastante cuidado con nuestro trabajo en la palabra de Dios. No tenemos derecho de sentarnos en grupos pequeños, no tenemos derecho de unirnos a grupos pequeños y simplemente dar nuestra opinión “para mi dice esto, para mi dice otra cosa” y todas las respuestas y opiniones que las personas están dando no están de acuerdo, la pregunta correcta es ¿Qué dice la palabra de Dios? No ¿Cuál es tu opinión?.
Pastores ustedes tienen que tener bastante cuidado, tienen que señalar la palabra de Dios, tienen que predicarla. No necesitamos las opiniones de los hombres, tampoco necesitamos las opiniones de los hombres grandes, no hay hombres grandes. Tenemos un Dios Grande y nada mas, y el nos ha dado una Palabra Grande. Debemos tener cuidado de cómo manejamos la palabra de Dios.
2 Samuel 22:31
En cuanto a Dios, perfecto es su camino,
Y acrisolada la palabra de Jehová.
Escudo es a todos los que en él esperan.
Fíjense lo que dice el texto aquí en segunda Samuel, pastor el Dios que tu sirves es perfecto, y su palabra, cada palabra es verdad.
Una vez preguntaron a spurgeon como el defendía la palabra de Dios, y el dijo “De la misma manera en que yo defendería a un león; no tienes que defender a un león, suéltalo el va a defenderse a si mismo” la palabra de Dios no necesita nuestra ayuda.
Proverbios 30:5-6
Toda palabra de Dios es limpia;
El es escudo a los que en él esperan.
No añadas a sus palabras, para que no te reprenda,
Y seas hallado mentiroso.
No debemos añadir a la palabra de Dios, porque un día vas a pararte ante Dios. Si Dios te reprende cada vez que te reprende el va a tener razón, y tu vas a estar equivocado, mentiroso.
Nunca en tu ministerio, ni en tu vida vas a encontrar un error en la palabra de Dios, donde Dios estaba equivocado y tu tenias razón. Pastores tenemos que aprender a confiar en la palabra de Dios, tenemos que estudiar la palabra de Dios, tenemos que predicar la palabra de Dios, es una palabra buena.
Jeremías 1:17
Tú, pues, ciñe tus lomos, levántate, y háblales todo cuanto te mande; no temas delante de ellos, para que no te haga yo quebrantar delante de ellos.
Pastor, no hay una tarea mas grande en todo el mundo, que predicar la palabra de Dios, que Dios te ha dado. No importa si tienes una congregación de tres personas o de tres mil personas, el pastor tiene el gran privilegio de dar y enseñar la palabra de Dios al pueblo de Dios.
Es mi deseo que tú encuentres gozo en hablar a favor de tu Dios.
Jeremías 26:2
Así ha dicho Jehová: Ponte en el atrio de la casa de Jehová, y habla a todas las ciudades de Judá, que vienen para adorar en la casa de Jehová, todas las palabras que yo te mandé hablarles; no retengas palabra.
Pastores escúchenme, les voy a ayudar; a veces quizás tu pastor pienses “No se si debo predicar así, porque si predico asi tal persona se va a enojar” “Si yo predico esas cosas algunas personas se van a molestar” Pero pastor tu no predicas para los hombres, tu predicas para Dios, es el problema de Dios preocuparse por lo demás. Si estas estudiando bien la palabra de Dios, entonces simplemente debes predicarla; no eres un político, no eres alcalde, eres pastor debes predicar la palabra de Dios. No solamente debes hablar de predicar la palabra de Dios, ¡Debes predicarla!
Salmos 19:7-11
La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma;
El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.
Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón;
El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.
El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre;
Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.
Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado;
Y dulces más que miel, y que la que destila del panal.
Tu siervo es además amonestado con ellos;
En guardarlos hay grande galardón.
Voy a enseñarte tres cosas de este texto. En el versículo siete; fíjate el salmista ni tiene un Nuevo Testamento, el ni tiene todos los profetas, el salmista tiene la ley de Moisés y nada mas; el salmista esta diciendo ¡Que el libro de Levítico es perfecto! ¿Cuántos de ustedes pasan mucho tiempo leyendo el libro de Levítico? ¡Pero el salmista dijo que el libro de Levítico es perfecto y renueva su alma! ¡David encontró vida en la ley de Moisés! Es mi deseo que leas la palabra de Dios y encuentres allí gozo para tu corazón.
La segunda cosa que quiero enseñarte acerca de este texto en el versículo diez “deseables son mas que el oro” ¿Tienes una idea de lo que los hombres harían para encontrar oro? Matarían a otros hombres para encontrar oro, matarían una ciudad entera para encontrar oro, hay países enteros que han sido destruidos por causa del oro. En los Estados Unidos en tiempos pasados muchas personas perdieron sus vidas viajando al Oeste en busca de oro, la gente tiene la buena voluntad de dejar absolutamente todo solamente para encontrar oro; pero ¿Que dice el salmista a nosotros los hombres de Dios? ¡Este Libro es más deseable que oro! Debemos dejar de preocuparnos por cosas que no tienen tanto valor debemos pensar en la Palabra. Algunos de ustedes pasan más tiempo leyendo libros de hombres, que leyendo el Libro que fue escrito para los hombres. Muchas personas quieren leer los libros de John MacArthur, es bueno, esta bien, pero ¿Qué dice el Apóstol Pablo? ¿Qué dice Moisés? ¿Qué dice Salomón? Como mi profesor en hebreo me dice “La Biblia es superior a los hombres siempre” ¿pero es verdad en tu vida? Tu puedes decir “Amen” es fácil, pero ¿Has dado tu vida para conocer la palabra de Dios? ¿Has perdido sueño, para conocer la palabra de Dios? ¿Te has puesto de rodillas, memorizando las Escrituras, meditando en las Escrituras? ¿Deseas Su Libro mas que oro? Oye, se honesto porque tu esposa sabe la verdad, y tus hijos también saben la verdad.
Quizás pienses que soy un poco duro pero es la verdad; en mi casa ponemos la mesa, pero antes de que mis hijos y yo podamos comer, tenemos que citar nuestros versículos de memoria; ¿Por qué? porque es Bíblico, la comida de Dios, la comida del alma es más importante que la comida para el cuerpo. De verdad no estoy bromeando, es lo que hacemos en nuestra casa, tengo una niña de tres años, y ella tiene que memorizar algunas líneas de la palabra de Dios, mi hijo de ocho años tiene que memorizar versículos cortos, y mis hijos mayores tienen que memorizar textos mas grandes. Pastores es un gozo tan grande tener un tiempo así con tu familia, memorizando la Escritura, y hablando de la Escritura. Cuando ves el valor de conocer la palabra de Dios, y cuando amas a tu familia vas a empezar a hacer cosas así.
Salmos 119:89
Para siempre, oh Jehová,
Permanece tu palabra en los cielos.
En hebreo la palabra significa literalmente, que su palabra, que la palabra de Dios esta fija, establecida en los cielos.
Hacemos grandes discusiones acerca de la palabra de Dios, hombres hablando de cómo la palabra de Dios a cambiado, pero la palabra de Dios nunca cambiara. No debemos tratar de cambiar la palabra de Dios, simplemente debemos someternos a ella.
Salmos 119:97-104
¡Oh, cuánto amo yo tu ley!
Todo el día es ella mi meditación.
Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos,
Porque siempre están conmigo.
Más que todos mis enseñadores he entendido,
Porque tus testimonios son mi meditación.
Más que los viejos he entendido,
Porque he guardado tus mandamientos;
De todo mal camino contuve mis pies,
Para guardar tu palabra.No me aparté de tus juicios,
Porque tú me enseñaste.
¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras!
Más que la miel a mi boca.
De tus mandamientos he adquirido inteligencia;
Por tanto, he aborrecido todo camino de mentira.
¿El versículo 97 es verdad en tu vida? ¿a través del día, cuando no tienes otra cosa que hacer, tu mente comienza a pensar en las Escrituras? Si alguien te pregunta: ¿En que estas pensando? ¿Puedes responder: “Estoy pensando de Eclesiastés capitulo siete versículo once”? La palabra de Dios tiene que ser tu meditación, tienes que fijar tu mente en la palabra de Dios; esta era la posición del salmista en el ministerio, su tarea más grande era meditar en la palabra de Dios.

De verdad hermanos, pasamos mucho tiempo hablando de la palabra de Dios, pero cuanto tiempo pasamos estudiando y meditando en la palabra de Dios.
La meditación y el estudio de la palabra de Dios afecta nuestra manera de predicar, cuando algunas personas predican simplemente hablan de un asunto, pero cuando tu memorizas, y meditas en la palabra de Dios, cuando predicas la palabra, sale de tu corazón, es una realidad para ti; es tu pasión y también tu confianza porque es la realidad de quien eres.
San Mateo 5:18
Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.
Cuando dice “ni una jota ni una tilde”, en el idioma hebreo del Antiguo Testamento una jota y una tilde es la marca mas pequeña en todo el idioma, ni un puntito de la palabra de Dios pasara. Por eso, pastor, debes dedicar tu vida al estudio de la palabra de Dios porque nunca va a cambiar.
San Juan 17:17
Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.
¡Es la palabra de Dios que va a separar tu vida del mundo y hacerte santo! Pastores, ¿Cómo pueden ustedes ser santos si no van a pasar tiempo en la palabra de Dios? Dios nos ha dado su palabra para santificarnos; si descuidas la palabra de Dios, si abandonas la palabra de Dios no vas a crecer en santificación.
Tito 2:1
Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina.
La única manera de que tu puedas enseñar sana doctrina es conociendo lo que la Biblia dice, si conoces la palabra de Dios; ¿Sabes porque tenemos falsa doctrina por todas partes del mundo? ¿Sabes porque tenemos profetas falsos por todas partes del mundo? Es porque los pastores no han estudiado la palabra de Dios, y no pueden proteger su rebaño de los falsos profetas. Muchos pastores se quedan ahí cayados porque no pueden hablar Bíblicamente, no pueden defender su posición. Hay que enseñar la palabra de Dios al pueblo para que ellos no sigan a hombres como Benny Hinn y otros, es un falso profeta; podemos ver esto solamente con leer el libro de Ezequiel capitulo 17; Primera de Juan capitulo cuatro versículo uno a seis, nos describe que es un falso profeta.
Tenemos que enseñar al Pueblo de Dios la Sana Doctrina. ¡No podemos decir que Dios no nos ha dejado una palabra buena y segura! ¡El problema es que nosotros no conocemos la palabra que el nos ha dado! Por eso es tan necesario que nosotros como pastores invirtamos mucho tiempo en el estudio de la palabra de Dios.
Apocalipsis 22:18-19
Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro.
Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.
En este pasaje de la Escritura, el Señor nos advierte. Dios nos ha dado una buena y clara advertencia. No debemos intentar cambiar algo de la palabra de Dios. Si intentas añadir algo a la palabra de Dios estas diciendo que la palabra de Dios no es perfecta. Si quitas algo de la palabra de Dios estas diciendo que Dios escribió algo que no debería haber escrito.
Debemos predicar la Palabra. Debemos estudiar la Palabra. Debemos meditar en la Palabra de Dios. No estoy pidiendo que adores el Libro, porque las Escrituras hablan de el; meditamos en este Libro, ¡porque este Libro nos enseña acerca del Dios que debemos adorar!
Terminamos con algunas enseñanzas prácticas.
La memorización de la Escritura es un trabajo difícil, lo siento es así, tienes que hacerlo. Como una práctica en mi vida, trato de memorizar un pasaje de las Escrituras cada semana, Antiguo Testamento Nuevo Testamento, cada semana.
Puedes, por ejemplo, buscar un tema, en esta noche yo les he dado un tema de versículos, una serie de versículos; mi tema era “La Palabra de Dios es Perfecta”, entonces empecé en el Antiguo Testamento termine en el Nuevo Testamento, memorice todos esos versículos que hablan de la perfección de la palabra de Dios; y la memorización de la palabra de Dios también tienes que enseñarle a tu esposa y también a tus hijos; y también debes enseñar estas mismas verdades a los lideres en tu iglesia, a las mujeres en la iglesia, y ¿Sabes lo que va a ser el resultado? Los miembros de tu iglesia van a empezar a creer, pastor, que amas la palabra de Dios; y ellos van a comenzar a pensar “Si mi pastor ama la palabra de Dios tanto, yo debo amar la palabra de Dios de la misma manera”.
Perdimos tanto tiempo haciendo cosas que de verdad no tienen importancia, pastores, Dios les ha dado la responsabilidad mas grande en todo el mundo, no hay una tarea mas grande en todo el mundo; vamos a pensar en el numero de pastores solamente en este salón, hay mas de siete millones de personas en esta ciudad que no son pastores como ustedes, tu corazón debe estar lleno de gozo porque Dios tiene la buena voluntad de usar una persona como tu; es un Dios bueno, muchas veces Dios escoge el peor hombre que hay para hacer su trabajo, ¿Por qué hace esto? Porque por medio de trabajar con los peores el recibe toda la gloria; es lo que las personas en Tejas dicen de mi “¿Dios puede usar ese hombre?” el tiene que ser un Dios Grande, porque este predicador tiene fallas, ¿No es cierto que Dios debe recibir toda la gloria y nosotros nos regocijamos en el?
Es mi deseo que haya sido animado para estudiar la palabra de Dios.

http://edificandolafe.obolog.com/amar-palabra-dios-meditarla-memorizarla-250243

Solo la Escritura

23 Abr

La Palabra de Dios

8 Mar

La Palabra de Dios

  • Efesios 4:12 “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.”

Una confrontación directa entre Jesús y Satanás vino durante un período especial de tentación por el enemigo. En este encuentro, una de las porciones principales de nuestro plan de batalla espiritual fue revelado. Antes de proceder con esta lección, lee los registros de esta tentación en Mateo 4:1-11, Marcos 1:12-13, y Lucas 4:1-13.

Primero Satanás trató de que Jesús convirtiera piedras en pan. El poder de Jesús el cual convirtió agua en vino seguramente podría haber convertido piedras en pan. Pero hacer esto en esta situación habría sido actuar independientemente de Dios y usar Su poder para beneficio personal.

Luego Satanás trató que Jesús se arrojara del pináculo del Templo. Ten en cuenta que Satanás dijo “Arrójate”. Satanás no podía arrojarlo, porque el poder de Satanás es un poder limitado.

Satanás puede persuadirte a pecar, pero él no puede arrojarte. Como has aprendido, cada hombre es tentado cuando de sus propios deseos es atraído. Él no es forzado, sino seducido. En esta tentación, Satanás usó la Palabra de Dios para fundamentar su apelación, pero no la aplicó correctamente (Mateo 4:6). Aplicación errónea de la Palabra de Dios es una de las estrategias fundamentales de Satanás.

En las dos primeras tentaciones Satanás dijo “SI tú eres el Hijo de Dios”, haz estas cosas. Para Jesús haber obedecido habría sido la admisión que la verificación por el Padre de Su vínculo de Hijo era inadecuada. Dios ya había hablado desde el cielo confirmando esta relación (Mateo 3:17). Satanás siempre centra sus ataques en tu relación con Dios. La tentación final fue un intento de recibir adoración. En respuesta, Satanás le entregaría a Jesús todos los reino del mundo.

En estas tres situaciones de tentación puedes ver las fuerzas del mal del mundo, la carne y el diablo batallando contra Jesús. Jesús confrontó las tentaciones de Satanás con la Palabra de Dios. La Biblia es una muy importante arma espiritual y parte de la armadura de Dios la cual estudiarás luego. Es llamada “la espada del Espíritu”. La Palabra de Dios es el único manual divinamente inspirado para la guerra espiritual. Otros libros son útiles solamente en la medida que están en armonía con la Palabra de Dios.

Al confrontar las tentaciones de Satanás, Jesús usó la Palabra de Dios,. Jesús citó escrituras específicas aplicables a la batalla inmediata. No citó pasajes de cronología o historia del Antiguo Testamento. Jesús dijo “está escrito…”. Cuando usas Escrituras específicas, asegúrate que están en balance con el resto de la Palabra de Dios. Deben ser vistas en su contexto y aplicadas en armonía con la totalidad de la Palabra revelada de Dios.

En vistas a usar la Palabra de Dios efectivamente en la guerra espiritual, debes conocer la Palabra de Dios. Debes estudiar, meditar, y memorizarla. Muchas derrotas en la vida vienen porque no conocemos la Palabra de Dios:

“Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios” (Mateo 22:29).

La Palabra de Dios es nuestro manual de guerra y revela el plan espiritual de Dios para la batalla.

Poder delegado y autoridad

La segunda parte del plan de batalla está basada en el poder y autoridad sobre Satanás el cual Jesús delegó a Sus seguidores:

“Reuniendo a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades” (Lucas 9:1).

Autoridad y poder son dos cosas diferentes. Considera el ejemplo de un policía. Él tiene una insignia y un uniforme los cuales son símbolos de su autoridad. Su autoridad viene a causa de su posición en el gobierno. Pero puesto que no todas las personas respetan  esa autoridad, el policía también lleva un arma. El arma es su poder.

Tu autoridad sobre el enemigo viene mediante Jesucristo y tu posición  en Él como creyente. Tu poder sobre el enemigo viene mediante el Espíritu Santo:

“Ciertamente, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis investidos de poder desde lo alto” (Lucas 24:49).

Como el policía, debes tener tanto autoridad como poder para ser efectivos. Algunos creyentes reciben autoridad mediante la experiencia del nuevo nacimiento y su posición en Cristo pero nunca siguen adelante para recibir el poder del Espíritu Santo, el cual ha de ser combinado con la autoridad para una guerra efectiva.

El poder que Jesús dio es poder para propósitos específicos. Estos incluyen:

Poder sobre el enemigo:

“Reuniendo a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades” (Lucas 9:1).

Poder sobre el pecado:

“Y al decir esto, sopló y les dijo: —Recibid el Espíritu Santo.23 A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados, y a quienes se los retengáis, les serán retenidos” (Juan 20:22-23).

Poder para extender el Evangelio:

“Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

La Biblia no es solamente un libro. Es la misma Palabra de Dios y tiene vida. Dios nos dio la Biblia como una divina carta de amor. Esta es una de las formas especiales que Dios tiene para comunicarse con nosotros. Cuando leemos la Biblia nos da aliento a nuestro espíritu.

La Biblia es todavía el libro de mayor venta en el mundo. Se relaciona con cada área de nuestra vida. Hay historias de aventura, romance y traición. La Biblia anota pecados como adulterio, violación, asesinato, mentira, abuso del alcohol y avaricia. También relata sobre personas que sufren de depresión, soledad, mala comprensión, problemas familiares y maritales. La Biblia trata de personas reales y es para personas reales. Contiene cantos, poemas, diálogos, parábolas, visiones y narrativas históricas.

Inspiración

La Biblia es la Palabra de Dios que inspiró para que el hombre la escribiera. La Biblia fue escrita hace más de 1800 años en los idiomas hebreo y griego. La versión Reina Valera fue traducida al idioma español a comienzos de los años 1600. Es una compilación divina de 66 libros que revelan el origen y el destino de las cosas. Es la mejor fuente de información para aquellos que quieren saber de dónde vienen y lo que deben esperar del futuro. Se interpreta a sí misma y cubre cualquier tema del conocimiento humano y sus necesidades actuales y eternas.

Muchos cristianos aceptan la Biblia como la Palabra de autoridad de Dios y buscan en ella dirección para vivir sus vidas actuales y futuras. Este libro revela la mente de Dios, el camino de salvación, el gozo y la paz.

EXACTITUD CIENTÍFICA

Otras asombrosas evidencias de inspiración divina se encuentran en el hecho que muchos de los principios de la ciencia moderna fueron registrados como acontecimientos de la naturaleza en la Biblia, mucho antes que los científicos los confirmaran experimentalmente. Un ejemplo de éstos incluiría:

  • La redondez de la tierra (Isaías 40,22)
  • La casi infinita extensión del universo sideral (Isaías 55,9)
  • La ley de la conservación de la masa y de la energía (II Pedro 3,7)
  • El ciclo hidrológico (Eclesiastés 1,7)
  • El vasto número de estrellas (Jeremías 33,22)
  • La ley de la creciente entropía (Salmo 102, 25-27)
  • La primordial importancia de la sangre en el proceso vital (Levítico 17,11)
  • La circulación atmosférica (Eclesiastés 1,6)
  • El campo gravitacional (Job 26,7)
  • Y muchos otros.

Desde luego que estos ejemplos no han sido expuestos en lenguaje técnico de la ciencia moderna, sino en términos del mundo elemental de la experiencia cotidiana del hombre; sin embargo, todos ellos están completamente de acuerdo con los hechos científicos más modernos.

Es también significativo que jamás ha sido demostrado un error real en la Biblia, en ciencia, en historia, o en algún otro argumento. Desde luego que ha habido muchos reclamos, pero los investigadores conservadores de la Biblia siempre han sido capaces de ofrecer soluciones razonables a tales problemas.

Traducciones

En años recientes muchas traducciones han sido publicadas, son más fáciles de leer y entender. La mayoría de estas traducciones provienen de las versiones originales de los idiomas hebreo y griego.

La Biblia continúa siendo el libro de mayor venta en el mundo. Millones de personas la leen diariamente para encontrar la dirección de sus vidas. Una persona puede encontrar en la Biblia la solución para muchos de sus problemas.

Las enseñanzas de Jesús, el Hijo de Dios, son anotadas en los primeros cuatro libros del Nuevo Testamento – Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Estos cuatro libros narran la historia desde una perspectiva diferente. El libro de Juan es un buen lugar para comenzar a leer la Biblia. Jesús enseñó a multitudes de personas usando parábolas que ellos entendían y obró muchos milagros para revelar la gloria de Dios de tal forma que ellos creyeran que Él era el Hijo de Dios.

El Nuevo Testamento narra mucho de la vida de Jesucristo. El Antiguo Testa-mento narra los eventos desde la creación del mundo hasta 400 años antes del nacimiento de Cristo. Es bueno leer una porción de las Escrituras diariamente como alimento para su espíritu, tal como usted come todos los días para alimentar su cuerpo. A medida que las Escrituras lleguen a ser parte de su vida, usted encontrará una paz interna y un gozo verdadero si obedece Sus enseñanzas.

http://www.elhijodedios.com/biblia.htm

EL PODER DE LA FE EN LA PALABRA DE DIOS

7 Mar

EL PODER DE LA FE EN LA PALABRA DE DIOS

(NUMEROS 21: 4-9)

Un mes después de la muerte de Aarón, Moisés ordenó levantar el campamento y enfilar nuevamanrte rumbo a la tierra prometida. El sabía que no faltaba mucho para llegar, los cuarentas años de peregrinación por el árido desierto habían terminado. Desde la gran rebelión de Coré, Datan y Abiram miles de niños se habían convertidos en hombre y niñas en mujeres en esa tierra ardiente, seca, desolada en la cual se habían visto obligados a vivir.

Estos hombres y mujeres se habían casado y tenían sus propios hijos, esperando que los años pasaran y anhelaban el día cuando se les permitiera entrar en Canaán. Luego que la caravana se pusiera en camino el pueblo israelita noto algo raro, en vez de dirigirse al norte estaban yendo hacia el sur en dirección al Mar Rojo, rodeando la tierra de Edom. Este movimiento quebrantó el corazón y la moral del pueblo israelita que comenzó a murmurar de Moisés y de Dios.

En otras palabras hermanos el pueblo se desalentó y temían que luego de haber pasado por tantas dificultades perdieran la oportunidad de entrar a la tierra prometida. Tanto fue el enojo que el pueblo murmuró: “Por que nos habéis sacado de Egipto a morir en el desierto, no hay pan ni agua y estamos ya cansados de un tan ligero manjar como este”. Ellos se quejaban de que no había agua, tenían fastidio del pan liviano, la palabra fastidio es odiar, en otras palabras estaban diciendo que aborrecían el pan, las cosas eran malas, si, pero habían sido peores antes y Dios los había librado. De esta manera el gallinero se alboroto y todo parecía indicar que se formaría una nueva rebelión.

Pero, los israelitas no se imaginaban lo que iba a acontecer gracias a su descontento, por todas partes del desierto comenzaron a llegar serpientes venenosas, miles y miles. Estaban por todas partes, en las tiendas, en las camas, en las provisiones y para colmo mordieron a miles de ellos y morían. Los israelitas a ver la situación trataban de matar las serpientes, pero mientras más mataban, mas serpientes aparecían.

No había manera de librarse de las serpientes y los israelitas fueron a hablar con Moisés y le pidieron que los ayudara diciendo: “Hemos pecado, murmurando contra Dios y contra ti, pide a Jehová que aleje de nosotros las serpientes”. De esta manera Moisés intercedió por el pueblo. Dios no le explicó cómo libarse de las serpientes, sino como curar a las personas que habían sido mordidas, le dijo:

“Hazte una serpiente ardiente y ponla sobre un asta y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella vivirá”. Y Moisés hizo una serpiente de bronce y procedió según las indicaciones de Jehová.De momento de todas partes del campamento comenzaron a oírse gritos de alegría proveniente de los que solo poco antes yacían moribundos, porque al mirar la serpiente de bronce se curaban al momento. Por todo el campamento se repetía la escena y los hijos de Israel aprendieron una lección que mucho necesitaban:

“¨El poder de la fe en la palabra de Dios”

Los hijos de Israel guardaron la serpiente de bronce durante mucho tiempo. Pero en el transcurso de los años se olvidaron de su verdadero significado y la convirtieron en un ídolo. Esta le quemaba incienso como si fuera su dios. Siglos más tarde, el rey Esquías la destruyo llamándola “Nehustan”, que significa cosa de bronce. Y el nombre era acertado, porque solo se trataba de un pedazo de bronce, un simple objeto de metal, que no podía ayudar ni sanar. Siglos más tarde Jesús le dijo a Nicodemo:

“A la manera que Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es preciso que sea levantado el Hijo del hombre, para que todo el creyere en el tenga vida eterna”.

REFLEXION

No era la serpiente de bronce lo que los sanaba, no hermanos, una serpiente de bronce no podía ayudar a nadie, más de lo que podría hacerlo un elefante o una cabra de bronce. Sin embargo, cuando ellos hicieron exactamente como Dios indicó y miraron la serpiente, su fe le impartió poder en su vida y fueron sanados de sus mordeduras.

Jesús fue levantado sobre la cruz de Calvario y desde entonces miles de personas de todo el mundo lo han mirado con fe y han sido salvadas de la maldición del pecado y de la muerte eterna que esta conlleva.

Su promesa todavía tiene valor, es para ti y para mí, es para cada niño y para cada niña de este mundo. Hermano si has sido mordido por la antigua serpiente, llamada Diablo y Satanás, mira a Jesús, piensa en su cruz, recuerda su promesa de que todo el que cree en El no perecerá sino que tendrá la vida eterna. Y la vida de Dios fluirá en tu vida con todo su poder sanador, purificador y perdonador.

EDWIN KAKO VAZQUEZ

ESCRITOR E HISTORIADOR