Como bien sentencia un famoso dicho, a Eduardo Duhalde, Francisco de Narváez, Mauricio Macri y Felipe Solá, entre otros, no los une el amor, sino el espanto que les provoca pensar un posible escenario futuro en el cual el ex presidente y actual “Primer Caballero” de la Argentina, Néstor Kirchner, sea elegido diputado por la provincia de Buenos Aires en las elecciones legislativas que se llevarán a cabo el próximo año.

Es que resulta ser que como viene sucediendo desde siempre en la historia política de la Argentina, cuando un político conoce y disfruta de las mieles del poder, una vez que por una cuestión de temporalidad de los cargos se ve fuera de la escena política, normalmente, hay una fiebre por volver y recuperar algo de protagonismo y principalmente de ese poder que alguna vez supo ostentar.

Y este parece ser el caso del ex presidente Kirchner, porque además, convengamos, que desde que se corrió para dejarle el lugar a su esposa Cristina Fernández no hizo otra cosa más que robar cámaras y meterse en cada uno de los conflictos que su mujer tenía que resolver (campo, bonistas, oposición).

Entonces, ante esta casi segura candidatura del ex mandatario argentino, es que la oposición, encabezada por uno de sus enemigos públicos número uno, Eduardo Duhalde ya está unida y casi dominada bajo las órdenes del ex gobernador bonaerense que quiere tomarse revancha.

Una de las ideas más firmes que pulula por estas horas en el búnker opositor es realizar una interna abierta en la que participen varias figuras conocidas y otras por conocer todavía y de este modo desarticular el poder de Kirchner en un distrito tan decisivo como lo es la provincia de Buenos Aires.

Así que ya sabe Don Néstor que es lo que está pasando si le duelen y se le ponen muy coloradas las orejas.

Foto: El Periodista Digital