Tag Archives: Gaza

Israel vuelve a atacar Gaza en respuesta al lanzamiento de cohetes palestinos

30 Ene

Israel vuelve a atacar Gaza en respuesta al lanzamiento de cohetes palestinos

14:13

El Ejército hirió a un militante de Hamas durante una ofensiva en la que también causó lesiones a un grupo de chicos. Fue luego que desde territorio palestino lanzaran nuevos misiles contra el sur del país.

Clarín en Tel Aviv: “Como siempre, los primeros damnificados por la violencia son los civiles”. Por Shlomo Slutzky.

Tras la caída de dos misiles en las inmediaciones de un kibutz en el sur del país, Israel bombardeó durante la noche una fábrica de cohetes caseros de ese tipo en Gaza y luego atacó a un integrante de la organización islámica Hamas. 

Junto al policía de Hamas resultó herida la persona que lo acompañaba en la moto durante el ataque y varios niños en edad escolar. El incidente ocurrió en el sur de la Franja. 

Personal del hospital Nasser de la ciudad de Jan Yunis informaron que el integrante de Hamas se encuentra en estado crítico a raíz de las heridas que recibió. 

El ataque aéreo fue el quinto lanzado por Israel desde la tregua unilateral que hace 12 días puso fin a una feroz ofensiva militar contra la Franja para acabar con el lanzamiento de cohetes palestinos contra localidades en el sur de Israel. 

La tregua entre ambos frentes había comenzado a desvanecerse el martes pasado, luego de que muriera un soldado israelí como consecuencia de un ataque palestino. Después llegó la primera respuesta de Israel. Y ayer también hubo nuevos ataques cuando el Ejército hebreo bombardeó los túneles clandestinos que salen de Gaza hacia Egipto y amenazó con “actuar” nuevamente si siguen los ataques desde ese territorio. 

Mientras las autoridades israelíes daban a conocer esta posición se preparaban para dar la bienvenida al emisario para la región del nuevo presidente de Estados Unidos, George Mitchell, quien tomará contacto con la Autoridad Palestina, Jordania y Arabia Saudita, y tiene como objetivo explícito escuchar a las partes respecto a la solución del conflicto israelí-palestino, pero sin dejar de lado el apoyo a un acuerdo de cese de fuego estable. 

(Fuente: Agencias)

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Israel ”hará todo lo posible” para invalidar la investigación española por un bombardeo en Gaza

30 Ene

29/1/2009 17:40 h COMUNICADO DEL MINISTRO DE DEFENSA

Israel ”hará todo lo posible” para invalidar la investigación española por un bombardeo en Gaza

  1. • En el ataque, en el 2002, murieron un responsable de Hamás y 14 civiles
AFP / EFE
JERUSALÉN

El ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, ha afirmado hoy en un comunicado que “hará todo lo posible” para obtener la anulación de la investigación española [abierta por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu] que califica de “delirante”, sobre un bombardeo israelí en Gaza en el 2002, en el que murieron un jefe de Hamás y 14 civiles.

El juez ha imputado hoy al exministro de Defensa Benjamín ben Eliezer y a seis militares israelís un delito contra la humanidad por un ataque “desproporcionado” en la franja de Gaza, el 22 de julio del 2002.

Andreu admite así a trámite la querella que interpuso el Centro Palestino para los Derechos Humanos por estos hechos: el lanzamiento desde un avión de combate israelí, un F-16, de una bomba de una tonelada en el barrio de Al Daraj contra la casa del dirigente de Hamás Salah Shehade, que se saldó con su muerte y la de 14 civiles, la mayoría niños y bebés, e hirió a 150 personas.

En un comunicado, Barak afirma que “el ministro tiene la intención de batir vigorosamente las acusaciones de España y hacer todo lo necesario para obtener la cancelación de la investigación”.

Dice que el juez vive en “un mundo al revés”

El ministro israelí se opone “con fuerza al anuncio delirante del juez español que ha decidido iniciar una investigación contra los responsables del aparato de Defensa por la muerte de Salah Shehade, hace seis años”.

Barak considera que “el que califica de crimen contra la humanidad la liquidación de un terrorista vive en un mundo al revés”. “Todos los responsables del aparato de Defensa actuaron y siguen actuando de manera conveniente en nombre del Estado de Israel, en nombre de su deber de garantizar la seguridad de los ciudadanos de Israel”, añade el comunicado.

En medio de la tregua, un nuevo incidente deja dos muertos en Gaza

27 Ene

En medio de la tregua, un nuevo incidente deja dos muertos en Gaza

Martes 27, Enero 2009 08:59 | Clarin.com

Primero murió un soldado israelí, luego de que detonara una bomba junto a una patrulla de Ejército. Más tarde, tropas israelíes respondieron el ataque y perdió la vida un palestino.
Rompiendo la tregua que reina en la Franja de Gaza desde hace nueve días, cuando finalizó la ofensiva israelí y se detuvo el lanzamiento de cohetes palestinos, un soldado israelí y un palestino murieron hoy en diferentes ataques.

Primero, un grupo de milicianos palestinos detonó una bomba junto a una patrulla de Ejército israelí al norte de Kissufim, del lado israelí de la frontera, y provocó la muerte de un soldado israelí y heridas en otros tres.

Como respuesta, tanques israelíes dispararon granadas contra territorio palestino, causando la muerte de al menos una persona, según indicaron trabajadores sanitarios palestinos.

Un portavoz del grupo radical Yihad Islámica dijo que el ataque contra los soldados israelíes se realizó con un lanzagranadas y no con una bomba.

Como consecuencia de la ofensiva israelí en Gaza, que comenzó el 27 de diciembre y finalizó días atrás, más de 1400 palestinos murieron y el territorio de la Franja quedó prácticamente destruido.

(Fuente: Agencias)

Hamas se mostró dispuesta a negociar un alto al fuego con Israel por un máximo de dieciocho meses

26 Ene

Domingo 25 de enero de 2009 15:48
Guerra en Medio Oriente

Hamas se mostró dispuesta a negociar un alto al fuego con Israel por un máximo de dieciocho meses

La organización para la resistencia islámica Hamas está dispuesta a negociar un alto el fuego con Israel de máximo 18 meses, según informó hoy en El Cairo el representante de la organización palestina, Aiman Taha, a la prensa árabe.

El representante palestino afirmó al canal de noticias en árabe Al Arabiya que su organización “no está dispuesta a aprobar un alto el fuego indefinido”.

Las declaraciones de Taha se produjeron luego que una delegación de Hamas y otras facciones palestinas se reunieran hoy en El Cairo con representantes egipcios con el objetivo de continuar las conversaciones sobre el alto el fuego en la Franja de Gaza, según informó la agencia oficial de noticias local MENA.

El objetivo de estas conversaciones es prolongar el alto el fuego en la Franja de Gaza, iniciado hace una semana, tras tres semanas de la ofensiva militar israelí que dejó más de 1.300 muertos palestinos (un tercio de ellos niños) y más de 5 mil heridos.

Sin embargo, el líder del movimiento de resistencia islámica Hamas en el Líbano, Osama Hamdan, dijo hoy en Beirut que la organización palestina continuará armándose y desarrollando su capacidad militar, y que “nadie podrá impedir que alcance sus objetivos”, informó la agencia de noticias italiana ANSA.

“Ni los portaaviones ni los controles aéreos y marítimos pueden impedirnos obtener armas o ingresar armas en la Franja de Gaza y en Cisjordania”, dijo Hamdan durante una reunión.

“La resistencia debe continuar y debemos vencer, y por eso debemos tener armas. Es un derecho legítimo. No importa cuales medidas sean tomadas. No cederemos y continuaremos comprando armas para poner a disposición de la resistencia”, subrayó Hamdan. (Télam)

Japón envía una ayuda humanitaria para Gaza

23 Ene
Viernes 23 de enero de 2009 08:03
Tras la guerra en Medio Oriente

Japón envía una ayuda humanitaria para Gaza

   El gobierno japonés envió hoy un millón de dólares en ayuda humanitaria a los palestinos en la Franja de Gaza, informaron las autoridades.

   La ayuda quiere facilitar la creación de refugios temporales para las víctimas civiles de los ataques militares israelíes en la zona, que destruyeron miles de hogares, según despacho de la agencia de noticias DPA.

   El envío incluye 29.000 mantas, 20.000 colchonetas y 8.000 sábanas plásticas, y será entregada a la agencia de ayuda de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA).

   Japón ya contribuyó con 10 millones de dólares de ayuda de emergencia para la reconstrucción en la Franja de Gaza.

   Más de 1.400 personas murieron y 5.500 resultaron heridas en la ofensiva israelí. (Télam)

Más sobre lo de Gaza (y usted y yo)

23 Ene

Carta palestina a los lectores

Más sobre lo de Gaza (y usted y yo)

José Javier Esparza
23 de enero de 2009
JOSÉ JAVIER ESPARZA

israelitasypaletinso

Hacía mucho tiempo que un artículo de “Elmanifiesto.com” no suscitaba tantos, tan extensos, tan encendidos y tan contradictorios comentarios como el que ha despertado mi texto “Lo de Gaza”. Gracias, en primer lugar, a los lectores que han dejado su comentario —también a los que me han puesto a caldo—, porque el nivel medio general de sus contribuciones es muy elevado, lo cual honra a este periódico y al que firma, que soy yo. El agradecimiento, eso sí, no obsta para dejar ahora una melancólica reflexión: sospecho que la mayoría de los lectores no ha entendido nada. ¿Mea culpa? No sólo.
 
Yo había intentado plantear el asunto desde la estricta perspectiva de la política mundial. Deliberadamente dejé de lado enfoques históricos, ideológicos, culturales, etc., porque, a mi modo de ver, en este asunto son secundarios. Eso no quiere decir que no sean importantes, sino, más bien, que no permiten llegar a una toma de posición. Por el contrario, la mayor parte de los comentarios recibidos aporta argumentaciones de tipo histórico. También intenté situarme fuera de los campos en liza, sin una toma de partido a priori. Y por el contrario, una vez más, la mayor parte de los comentarios se orienta expresamente a defender a uno u otro bando contendiente.
 
No es que las interpretaciones históricas sean desdeñables —lo dice alguien que cultiva con enorme placer el campo de la divulgación histórica—, pero creo que es necesario reconocer los límites de ese género de perspectivas. Remontarse a la época bíblica para sostener una u otra posición en el conflicto de Palestina es un ejercicio de erudición siempre enriquecedor, pero sus efectos sobre el análisis del conflicto son escasos. Con los mismos títulos, los europeos de civilización cristiana deberíamos reivindicar la devolución de la vieja Mauritania Tingitana, solar de San Agustín, y es obvio que nadie osaría hacer hoy tal cosa en el ámbito de una negociación con el Magreb.
 
En cuanto a las tomas de partido por cualquiera de los contendientes, lo que yo quisiera explicar con la mayor claridad posible es esto: en política internacional, nada hay menos político que tomar partido en nombre de los intereses de otro. Aquí sobran las consideraciones de “corrección” o “incorrección” política, porque éstas pueden aplicarse a tomas de postura públicas sobre asuntos de carácter ideológico, pero mi tesis (evidentemente, no sólo mía) es que, en política exterior, la ideología es un camino como cualquier otro hacia el suicidio. La realidad material, fáctica, al final se impone siempre, y así debe ser, porque lo que está en juego no es quién tiene razón, tú o yo, sino la potencia o, más modestamente, la supervivencia de nuestro país y nuestra gente en el tablero despiadado del mundo.
 
Cuando alguien intenta mantener pese a todo una fachada de carácter ideológico por encima del interés político material, el resultado es inevitablemente la más sórdida hipocresía. Tenemos un ejemplo cercanísimo: Zapatero. Nuestro presidente del Gobierno ha sido el líder europeo más inequívocamente pro palestino en este conflicto. Al mismo tiempo, Israel es el segundo mejor cliente de nuestro Ministerio de Defensa, cuyas órdenes de venta firma Zapatero. El PSOE se rasga las vestiduras por las fotos de niños palestinos muertos, pero los que disparaban a esos niños lo han hecho con armas vendidas, entre otros, por el gobierno español del PSOE. Da asco.
 
Es llamativo que mi propuesta de analizar el conflicto por encima de los intereses de las partes haya sido entendida, en muchos casos, como una toma de partido por alguna de las partes. Esto da fe de hasta qué extremo los conflictos actuales se han globalizado, universalizado. Esta incapacidad nuestra para juzgar los hechos de la política mundial desde fríos criterios puramente políticos —es decir, de poder— es algo que merece reflexión, porque indica hasta qué punto hemos entrado en una fase nueva de la evolución del planeta. Desde 1945, toda la superficie del globo entró en una especie de preguerra civil mundial. La ordenación de la Tierra —su Nomos, que decía Schmitt— en función de grandes bloques de poder, con ambiciones de dominio planetario, ha despertado una dinámica que no deja fuera a nadie. Para las naciones pequeñas, las exigencias llegan a hacerse perentorias: hay que alinearse. Semejante exigencia interpela también a las personas y se manifiesta de manera radical: o conmigo, o contra mí.
 
Creo que si queremos mantener una cierta razón política, hemos de alejarnos de esa lógica en la medida en que sea posible. Por supuesto que la esencia de lo político es el reconocimiento de un enemigo, pero esta operación no se subordina al enemigo, sino a los intereses de la propia comunidad política. Si perdemos de vista esto, que es literalmente esencial, estamos renunciando al principio verdadero de nuestra soberanía como país, como agente histórico colectivo. Mis intereses como comunidad política no se definen por lo que le venga bien a otro (sean los Estados Unidos, Israel, los palestinos o el eje francoalemán), sino por lo que me viene bien a mí, es decir, a España. Y mi enemigo no será sino éste: el que con más fuerza amenace mi supervivencia.
 
Otra cosa interesante es el final en falso de esta guerra: los combatientes de Hamas se han retirado antes de recibir las bombas, han reaparecido después y se han proclamado vencedores, pues no han sido muertos ni capturados (lo que haya pasado con la población civil, al parecer, no cuenta). Esta estrategia ya la empleó Sadam Hussein después de la primera guerra de Irak, y con cierto éxito momentáneo. Es una circunstancia que hay que poner en relación con lo dicho antes sobre el nuevo escenario mundial: hemos entrado en una fase en la que Clausewitz ya no vale y, al contrario, se universaliza el modelo del Partisano de Schmitt. Pero esto sería materia para otro artículo.
 
P.S.: A propósito, quiero subrayar —y sé que aquí expreso también la línea editorial de este periódico— que me parecen completamente inaceptables determinados comentarios de lectores que condenan a musulmanes o a judíos con argumentos más propios de las peores campañas de los años treinta. Esos comentarios sólo pueden venir guiados por el odio. Y pensar desde el odio es el mejor modo de no pensar nunca nada en absoluto.

Lo de Gaza

22 Ene

¿Por qué no es posible la paz?

Lo de Gaza

A todos nos conmueve ver fotos de niños muertos. Pero todos sabemos, o deberíamos saber, que las fotos sólo muestran una parte de la realidad –la realidad retratada. Bajo las fotos, la realidad es ésta: Hamas rompió una tregua, lanzó misiles sobre Israel y éste ha respondido a lo bestia. Podemos condenar la desproporción de la respuesta israelí, pero no sin condenar la ruptura de la tregua por Hamas, que ha expuesto a su población –a sabiendas– a una violencia decisiva. Al final, los juicios sobre este conflicto responden a prejuicios morales que, vistos en perspectiva, no dejan de ser gratuitos.

 

19 de enero de 2009

JOSÉ JAVIER ESPARZA

La “moralización” de las guerras es una característica mayor del siglo XX. Los Estados Unidos entraron en la primera guerra mundial “para defender la libertad de los mares” y desde entonces hemos asistido a tremendas hecatombes en nombre de la democracia, los derechos humanos, la emancipación del proletariado, la libertad y, por supuesto, la paz. El conflicto de Palestina es un perfecto ejemplo de esa artificiosa “moralización”, donde unos y otros se presentan ante la opinión pública mundial como víctimas de una secular injusticia. 

En ese plano, digamos “moral”, “humanitario” o como se le quiera llamar, hay tantas razones para entender el derecho de Israel a defenderse contra los terroristas de Hizbola y Hamas, como para entender el derecho de los palestinos a poseer su propio Estado frente a Israel. Esto no es equidistancia; es, simplemente, la constatación de un callejón sin salida. En ese callejón sin salida lleva metido el mundo más de medio siglo. Ni lo hemos inventado nosotros ahora ni, probablemente, podamos tampoco resolverlo esta vez.  

Naturalmente, no faltará quien diga que el derecho de los palestinos, reconocido por la ONU, ha sido vulnerado repetidas veces por Israel. Pero a eso podrá oponerse, con la misma soltura, que los palestinos han demostrado no estar a la altura del derecho reconocido, y que ese derecho, en todo caso, no incluye el uso de coches suicidas, ayer, y de cohetes hoy. Toda toma de partido nos devuelve al callejón sin salida inicial. Pero es que en esas posturas se olvida siempre lo esencial, a saber, lo que cada contendiente, y el conflicto en sí mismo, significan en el contexto de la política mundial.

Para el mundo occidental, es decir, para el bloque vencedor de la segunda guerra mundial y de la Guerra Fría, liderado por los Estados Unidos, Israel es imprescindible. En la práctica, Israel está siendo el muro que impide la formación de un poder alternativo al de Occidente en el mundo islámico. Esto no ha sido así siempre, pero sí desde los años setenta y, con más razón, desde la década siguiente. Una victoria palestina –una victoria real, es decir, con derrota política y militar de Israel y con la consiguiente ocupación de territorios- significaría que hay alguien más poderoso que el bloque occidental.

¿Quién sería ese alguien? Este es otro problema, pero aquí reside también buena parte de la cuestión. Por el cariz que han tomado las cosas en los últimos veinte años, y sobre todo después de las sucesivas guerras de Irak, la derrota israelí significaría la victoria de las facciones más radicales del islamismo político. Eso no interesa a Occidente, pero es que tampoco interesa a la mayoría de los gobiernos musulmanes, que inevitablemente se verían abocados a una serie de fuertes conmociones en su interior. De ahí el doble juego de los países árabes pro americanos: por un lado apoyan públicamente la causa palestina, porque les interesa políticamente y porque nunca es malo desestabilizar al enemigo, pero, por otro lado y al mismo tiempo, jamás apoyarán de manera oficial y regular a Hamas y Hizbola en su guerra contra Israel.

En una tesitura así, lo más razonable es apelar a los sentimientos pacíficos y tratar de que se plasmen en una voluntad política por ambas partes. Como esto no es así ni, según parece, puede serlo, la única opción posible es examinar de qué lado quedan los propios intereses de uno, o sea, de nuestro país. ¿Suena cruel? Sin embargo, la política nunca ha sido otra cosa que eso. Ahora bien, para definir tal cosa hay que saber cuáles son los propios intereses, y estos se definen siempre en términos de poder. Pero si no hay poder, ¿cómo definir interés alguno?

Hay muchos amigos que sueñan con un bloque euroasiático de poder (Europa más Rusia) que permita a nuestro continente, a nuestros países, recuperar el trono que perdieron en 1945. Para quienes piensan así, apoyar a los palestinos es una forma de disminuir la hegemonía americana. Ese “sueño eurasiático” podrá parecer sugestivo, pero no deja de ser una elucubración teórica. La realidad es que Europa carece de la voluntad de afirmarse como potencia singular. En esas condiciones, dejar que se caiga ese “muro oriental” que es Israel tendría algo de suicida, porque dejaría crecer en Oriente Próximo y Medio un poder alternativo con una clara voluntad política –este sí- de expansión a nuestra costa.

Otros muchos amigos sueñan con un “mundo libre” edificado sobre la hegemonía americana con el inequívoco respaldo de una Europa fiel aliada de Washington, única oportunidad de futuro –dicen- para nuestro continente. Para ellos, la victoria del “mundo libre” exige la derrota de los palestinos, que no podrán tener estado propio hasta que sean capaces de organizar una democracia homologada y, en todo caso, sin merma alguna de la potencia de Israel, que en este dibujo es nuestro aliado. Ahora bien, eso es inviable porque no hay estado palestino posible sin mengua del poder israelí, ni parece probable que esos palestinos adopten un sistema democrático que no funciona en ningún otro país musulmán. Esa solución no haría sino perpetuar un foco de insurrección permanente a pocos kilómetros de las costas europeas. De hecho, es lo que ha venido ocurriendo hasta hoy.

En la vida real sucede con frecuencia que un problema político se manifiesta como irresoluble. En estos casos, que en la Historia universal son abundantísimos, la única solución suele ser la guerra. El conflicto entre Israel y los palestinos tiene todos los visos de ser uno de esos problemas. La Historia enseña que, cuando dos pueblos quieren matarse, la única salida es la guerra. Ante semejante situación, los “terceros”, los que miramos lo que pasa, hemos de definir prioridades.

La prioridad para Europa es que haya paz en Oriente Próximo. No (sólo) por razones de tipo ético, sino también por interés político inmediato. Ahora bien, puesto que los agentes no quieren la paz, la única forma de conseguirla es imponérsela. Como imponérsela por la fuerza armada sería contraproducente (es tapar una guerra con otra), lo sensato es extremar la acción diplomática sobre las dos partes no para que se avengan a ser buenos chicos, sino para que, por temor a las sanciones, dejen de sacudirse. Tanto Israel como los palestinos viven, en buena medida, de la ayuda internacional (ciertamente, más los segundos que el primero). Suspender esas ayudas sería una buena forma de obligar a los contendientes a recapacitar. Esto exige, por supuesto, un acuerdo previo de esos “terceros”. ¿Está Europa en condiciones de lograr tal acuerdo?

En todo caso, como no se llegará a ningún sitio es contemplando un conflicto bélico como si fuera un relato moral. La política siempre se ha gobernado por criterios distintos. La vida es así. No dejará de serlo, por más que a los occidentales nos guste soñar con paraísos sobre la tierra.

Fuente:

elmanifiesto.com