Tag Archives: gays desnudos

¡El último refugio del varón heterosexual!

11 Nov

Lunes 3 de Noviembre de 2008

¡El último refugio del varón heterosexual!

Un Patético Pedido de Perdón de un Gusano Despreciable 

¡Perdón, perdón perdóooonnnn! ¡Perdón a la Comunidad Homosexual Argentina, a los homosexuales que no están anotados en la cosa esa, a los homosexuales reprimidos, a los homosexuales que ni en sus sueños más salvajes imaginan que les gusta cargar carne por popa, perdón por el chiste homofóbico fácil, por decir –un suponer- “les gusta cargar carne por popa” o “¿te tomaste el tren, bala?”, etc. y sobre todo hacerlos sin la más mínima culpa. 

Usté me tiene que entender, sinior, siniora, usté me tiene que entender, perdone a este miserable cerdo asqueroso que se arrastra sobre sus propias miasmas como un perro débil y viejo, el último eslabon de la cadena, mordido en las patas por el resto de los “Machos Alfa” intentando salvar su vida sin valor, gimiendo y pidiendo Piedad, perdón. Perdónnnnnnnnnnnn, (ruido de aire y saliva escapando por entre los resquicios de la boca), no tengo nada contra el sinior homosexual o la siniora homosexuala, ahahhhahhahhahahhha, es que es un momentico dificilucho para ser un hombrecito, es difícil, no es como en el siglo XVIXX o el XIIIXVI o el VIIIIX, esos siglos, esos siglos donde ser hombre implicaba agarrarse a garrotazos o empujar un burro de sol a sol (si, ya sé, en otras clases o países más desgraciado los hombres siguen haciendo esas cosas, ¡perdón! ¡Perdón! ¡Perdón por ser tan pequeño burgués y etnocentrista, perdón por mi dinero, mi casa, mi Taunus “L”, mi trabajo de “yuppie” del arte, todo eso. ¡Perdón!). Yo no puedo, digo, nosotros los hombresuchis estos de ahora no podemos, no sabemos, tenemos manos de princesa, nos salen ampollas si barremos el piso más de media hora (porque aparte barremos el piso). Lo de los garrotazos tampoco, porque duelen y a los hombresuchis de hoy no nos gusta el dolor. ¡No, no me pegue, no me pegue, duele, aaaaaia! ¡Ta bien, ta bien, no levanto la cabeza, no levanto la cabeza! hhahhahaahhahahhaaahhhhhh

No descubrimos continentes, no mantenemos a nuestras mujeres, no imponemos “cosas” a los demás –no se puede, los demás no nos dejan- ni siquiera por la vía judicial, no ponemos orden “con cuatro gritos” (te duele la gargaaaaaanta) no hacemos mega-obras de ingeniería y si las hacemos la mitad de nuestras compañeras son mujeres así que no nos sirve para ser hombres. ¡Boooo hooooh hooooh! 

¿Entiende nuestra posición, sinior homosexual, siniora homosexual? No tenemos forma de demostrar que somos hombres, ta bien, lo dice el DNI pero ahora te lo podés cambiar con un trámite así que eso no sirve para nada, ¿el órgano? ¿cómo que te muestre el órgano? Eso es igual de incivil que andar a los garrotazos. No podemos demostrarlo y sin embargo, le tenemos cariño a nuestra condición, al hecho de tener el órgano y de ser emocionalmente toscos y nunca entender por qué alguien llora. Nos parece lindo. ¡Perdón porque me parece lindo! ¡Sí, ya sé, no me tiene que parecer lindo porque es una forma de decir que otra cosa que no sea esa me parece fea, ¿no?! ¡Castígueme! ¡Castígueme! ¡Por favor, necesito un castigo! Un castiguiiiito, dele. Castiguiiiiiiiito. Merezco unas nalgadas, lo sé, yo mismo le alcanzo la vara de pino, mire, aquí hay una con muchos pinchecitos, ¡Aiaaaa! Duele hahhaahhaaaaahhhh (más ruido salival). ¿Mentiende? 

Estamos tan desesperados por demostrar que somos hombres que compramos prótesis masculinas, y no me refiero a cosas con forma de pene. Me refiero a esa “subcultura James Bond” que hay ahora, de niños grandes que fuman habanos o toman whisky. Mire, sinior homosexual, ahora salió una promo de “Lucky Strike” en la que te regalan UNA PETACA! Una petaca plateada, para cargarla con tu “bourbon”, será de Dios. Para que los estudiantes de periodismo o los licenciados en mercadotecnia (es decir, gente que está más para cargar carne por popa que para matar un espía ruso, ¡ayyy!, perdón, metí un chiste homofóbico sin querer!) se autoengañen mirándose al espejo y creyendo que tienen algo en común con Humphrey Bogart. ¿Se da cuenta del los problemitas que tenemos? 

(Con lágrimas feas, pesadas, viscosas, escapándosele por el costado de los ojos) Nuestro único orgullo, nuestro último sacrosanto refugio en donde podemos acariciar nuestro órgano (metafóricamente) y nuestra frigidez emocional es el hecho innegable de que nos gustan las mujeres. Y punto. Eso es lo que el varón hetero de hoy considera su hazaña que, ya sé, no se compara a plantar una bandera en el Ártico (bueno, bueno, ta bien, ni siquiera se compara a caminar media cuadra y comprar medio kilo de milonguitas): que le gustan las mujeres. 

Es como esos viejos escritores que en las entrevistas dicen “ah, a mí siempre me han gustao mucho las mujeres (dice “gustao” porque se me ocurrió caracterizarlo como un escritor caribeño, perdón, perdón por este artificio innecesario, perdónnnnnnn)”, como si los tuviéramos que felicitar porque les gusta algo. Como si fuera un mérito. Como si el hecho de que les gustan las mujeres los convirtiera automáticamente en donjuanes empedernidos, y no es así, a mí, por ejemplo, me gusta mucho –aunque no lo soy- ser multimillonario y sin embargo llego a fin de mes con el socorro de mangazos, contabilidad creativa y alitas de pollo al horno. ¿Me entiende, sinior, siniora? ¡Perdón, perdón! No sé por qué, pero perdón. ¡Perdónnnnnnnn! ¡Perdón-nnnn-nnnn! 

¡Por favor, perdone a este gusano patético e inservible! Me arrastraré por vidrio molido, cubriré mis cabellos con ceniza o cutículas, me tatuaré “sonso” en la planta de los pies (dueleeee), saldré a la calle con un cartel que diga “pegue que no duele” (pero dueleeeeeeeeee), pero perdóneme por mis infantilismo, por mi conformismo y mis ansias de autojustificación. No soporto no ser querido. Ódieme, pero ocúltenmelo, sinior, siniora, y a cambio pondré todos mis bienes a su disposición y una vez al mes le limpiaré la casa con mis encías! ¡Castíguemeeeee! (Habla como un subnormal, pone como una cara medio de Jerry Lewis, es muy desagradable) Soy un niñito muy malo y merezco unas nalgadas en la coliiiiitaaaaa. Ñññññññññññ. (Se arrastra y se va mojando el pecho y la barriga con su propia estela de lágrimas) ¡Ay, ay, ay, ay, pobre desgraciado, pobre infeliiiiiz! ¡Aaaaaaaaaaahhhhh! ¡Aaaaaaaaaaaaaahhhh! (hipa) ¡Ah-ah-ah-ahhhhhhhhhhhh! ¡Güiiiiii! ¡Güiiiii!!!! ¡Ñe, ñe, ñe, ñe, ñiiiii, güiiii! ¡Güiiii, güiiii, güiiiii! Yaka yakka yakka bingo bongo. Booo hooo hooooh!!! (Quejido, hipo, carraspeo) ¡HOOOOOONNNNNNNNNGGGGGGRRRRR! 

(Bofetada) Ay, ay, ay, perdón, sinior homosexual y siniora homosexuala, me dejé llevar. Entonces, ¿qué hacemos? ¿Qué hacemos para que el órgano no se quede ahí, con vergüencita, desamparado, vendiendo estampitas bajo la nieve? ¿Qué hacemos para llevar en andas nuestro gusto por las mujeres, que es a lo más que hemos llegado? ¿Qué hacemos, eh? ¿Eh? ¿Ehhhehheheehehehheh? 

Hacemos chistes homofóbicos; en los que el homosexual en realidad no es un objeto de escarnio como en los chistes de negros o de judíos. La verdad es que el homosexualismo nos ne frega: después de todo somos hombresuchis del siglo XXI, no del VIIXXIV. O sea, son chistes homofóbicos, pero están destinados a nuestros colegas heterosexuales. Es como una paradoja espacio-temporal. Y es que en realidad son una forma de contarle a todo el mundo –sin la necesidad de andar con un cartel- que nos gustan las mujeres. Tal como los carneros deciden quién es el más macho a los cabezazos, nosotros –como lo he descripto alguna vez– nos exhibimos y probamos nuestra condición de “machos alfas” con chistes homofóbicos o juegos de palabras con orificios u objetos oblongos, o hacer cosas con la boca o injertar cosas en el recto. Ah, sí, lo único que nos exhibimos entre nosotros. No frente a nuestras mujeres, porque queda mal. Es como una cosa medio homoerótica. ¡Perdón por hacer algo homoerótico! Ah, no, eso está bien. ¿No está bien? ¿Está bien o está mal? ¿Me pueden decir? ¡Alo, alo! ¡No importa, castígueme igual, por las dudas! 

(Rompe un jarrón de la Dinastía T’ang) ¡Mire, le rompí el jarrón! Hahahaahhhhaaahaha (ruido de saliva, aire y como un silbidito) Ahora me tiene que castigar. ¡Perdóneme! ¡Pero déjenos con nuestros chistes homofóbicos! Déjenos decir que tal debutó con un pibe o que a aquel le gusta el totolocho o que uy uy uy la cara de tragaldabas que te salió en esta foto. Mejor eso que, no sé, matar a alguien, ¿no? O atropellar a alguien, o robar, o hacer negociados con leche. (Uy, uy, uy, a este le gusta hacer negociados con leche. ¡Perdón! ¡Perdón! íDeeeeeeeje. Deeeeeeeeeeeeeeeeeeje. Ay, ay, ay, ay. (Empieza a dar vueltas en el piso como Curly, un Curly lastimero y un poco siniestro) haahhhhahahaaaaa, perdóooon, perdóooon, perdónnn, güi güi güiiiiiii! (Más ruidos y chilidos caninos) 

(Se arrastra a un rincón en posición fetal, y se queda alli, incapaz de redondear o poner una frase, o un remate, o de golpe un chiste homofóbico que ejemplifique toda la tesis. Se queda ahí una horita, y después se queda dormido. A las dos horas se despierta, se acomoda la ropa, dice “uy, qué tarde” y se va corriendo)

Anuncios

La historia de las políticas gay de Cuba

23 Sep
11-09-2008

La historia de las políticas gay de Cuba

La Habana – (Queerty)

Cubag.JPG

Cuba ha madurado mucho a nivel político en los últimos meses. El pasado mes de febrero, luego de 49 años en el poder, el legendario mandatario Fidel Castro se hizo a un lado y le entregó la presidencia a su hermano Raúl. A pesar de que todo quedó en familia, muchos han visto el ascenso de Raúl al poder como una movida positiva para la isla, una señal de que el gobierno comunista puede llegar a evolucionar.

Un mes más tarde, Mariela Castro, la hija del presidente y líder del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), dio un importante paso cuando solicitó al gobierno que reescribiera el Código de la Familia de los años 70 para poder darle lugar a la unión civil.

La “redefinición revolucionaria” del concepto de familia, según el vocero del CENESEX, Alberto Roque Guerra, es el principal problema de los gays en Cuba. “La familia es la base de la sociedad. La homofobia y la transfobia se ven primero que nada dentro del ámbito familiar. La lucha contra la homofobia está enfocada en la familia como principal disparador”. A pesar de lo cierto de este argumento, la declaración de Guerra deliberadamente ignora las décadas de homofobia sancionada por el mismo estado. Además, la intención del CENESEX de luchar por la igualdad se abstiene de mencionar lo primero que se necesita para conseguirla: la asimilación.

El modesto progreso del gobierno cubano tiene tanto que ver con la supervivencia política y las relaciones públicas como con la evolución cultural.

Fidel Castro, en una entrevista realizada en el año 1965, inauguró la amenaza hacia los gays, cuando declaró ante el periodista norteamericano Lee Lockwood que “los jóvenes no deberían caer en manos de los homosexuales”.

Nada le impide a un homosexual profesar una ideología revolucionaria y consecuentemente, exhibir una posición de corrección política. Sin embargo, jamás creeríamos que un homosexual podría dar cuerpo a las condiciones y requerimientos de conducta que se necesitan para ser un verdadero revolucionario, un verdadero militante del Comunismo. Una “desviación de la naturaleza” chocaría con el concepto de lo que un militante comunista debería ser.

cubaraulcrally.jpg cubamarielacastrolgbt.jpg
Por consiguiente, en su entusiasmo revolucionario, el régimen de Castro erigió campos de reeducación donde los disidentes, los líderes religiosos y los gays intentaban ser despojados de su “comportamiento antisocial” y eran entrenados para servir a la revolución. En el año 2006, en una discusión respecto a estos controvertidos campos de reeducación, Castro reconoció su existencia, pero se negó a relacionarlos con la “supuesta persecución a los homosexuales”. A pesar de que los campos han sido abolidos, la búsqueda de integración por parte de la Revolución sigue siendo igual, aunque con algunos ajustes a tiempo.

Sostener que la Revolución deliberadamente generó la homofobia en la isla sería injusto. Existieron otros factores en juego, incluyendo a la Iglesia Católica y quizás lo más importante de todo, el machismo. Esta clase de hombre flexionó su músculo social, mientras que los hombres con modales más afeminados debían guardarse en la sombra o sufrir las consecuencias. En la actualidad, el machismo aún domina la cultura cubana, asegura Leonardo Chacon, un activista gay cubano quien se mudó a Miami el año pasado. “Ser gay en la isla es una señal de debilidad. Según nuestra tradición, alguien que es gay no es considerado un hombre. Y ese “no hombre” nunca ha sido una figura de peso en la sociedad cubana”.

De más está decir que estos “desviados sexuales” representaban un importante riesgo a la cohesión social y política, según lo declaraba el Congreso de Educación de Cuba del año 1971: “El carácter patológico de desviación homosexual ha sido reconocido. Se ha llegado a la resolución que todas las manifestaciones de desviación homosexual serán firmemente rechazadas y se prevendrá su expansión”. El gobierno ha tenido que mantener su promesa a toda costa y además de los campos de reeducación, durante años se llevaron a cabo repetidas redadas a los cubanos gays, incluyendo arrestos, ataques, deportaciones masivas y la puesta en cuarentena durante los años 80 de los cubanos HIV+.

A pesar de su historia violenta y represora, el gobierno cubano ha tenido modestas actitudes positivas en las décadas desde la revolución, incluyendo la revocación de las leyes de sodomía del año 1979. La CENESEX en el año 1989 llevó los derechos trans al escenario nacional y el gobierno finalmente comenzó a permitir las operaciones de cambio se sexo en el país. Luego, en el año 1992, 21 años luego de la descriminalización de la sodomía, el gobierno decidió normalizar las leyes de edad de consentimiento, una suerte de igualización simbólica del sexo gay y hetero. Dos años más tarde, Castro describiría a la homosexualidad como algo “natural” y hace solamente unos meses atrás, el gobierno permitió la conmemoración del Día Internacional Contra la Homofobia.

Según un reporte acerca de los derechos humanos en Cuba realizado por el Departamento de Estado de los EE.UU del año 2007, “la discriminación social contra los homosexuales aún persiste, ya que la policía ocasionalmente patrulla las áreas donde se suelen congregar los gays”.

“No existe ninguna justificación para arrestar a un hombre por ser gay ya que la condición sexual no es considerada un crimen por nuestro código criminal”, asegura Guerra. Puede que esto sea verdad, que el gobierno no arreste a nadie por “ser gay”, pero eso no impide que la policía decida detener a activistas por otras razones, lo cual es una manera de mantener alejados a los adversarios por medio de esta fachada. Algunos dicen que la reciente actitud “aceptadora” del gobierno no es nada más que una simple manipulación política. Y probablemente tengan razón.

© Traducción de Esteban Rico para SentidoG.com

Detenidos 50 jóvenes por participar en boda gay

23 Sep

Detenidos 50 jóvenes por participar en boda gay

image

Fueron arrestados el martes por la noche durante una redada. “Se ponían ropa de mujeres”, según fuentes policiales

ARABIA SAUDITA.- Cincuenta jóvenes de diversas nacionalidades fueron detenidos por las fuerzas de seguridad de Arabia Saudí en la noche del martes por participar en una boda homosexual en la región de Al Qatif, en el este del conservador país, según la página web del diario Al Hayat.El periódico, que cita a fuentes de la seguridad, no especifica las nacionalidades de los detenidos, mientras explica que fueron arrestados en la noche del martes en una redada en una granja de la localidad de Seihat, en Al Qatif.

En la redada participaron varios miembros de la policía religiosa saudí o Comisión para la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio, encargada de vigilar el respeto por la población de las normas islámicas aplicadas de forma estricta en este reino árabe.

“Dos de ellos se ponían ropa de mujeres y estaban bailando cuando fueron arrestados (..) todos están ahora sometidos a interrogatorios”, dijeron las fuentes policiales.

La policía religiosa detuvo a 21 supuestos homosexuales a finales de junio en un edificio de Al Qatif, donde decomisaron grandes cantidades de alcohol, ropa interior femenina y maquillaje.

La homosexualidad es considerada como un delito en Arabia Saudí, donde también está prohibido el consumo de alcohol.

UNA NUEVA VISION DEL COMPLEJO DE EDIPO Y LA TEORIA QUEER

23 Sep

UNA NUEVA VISION DEL COMPLEJO DE EDIPO Y LA TEORIA QUEER

Los tiempos cambian y con ello se releen y reinterpretan teorias aun vigentes, como el caso del porque de la homosexualidad y del Complejo de Edipo, en los ultimos años nuevas teorias mas exactas estan demostrando que la homosexualidad y el Complejo de Edipo no son como creiamos. Por ejemplo que la homosexualidad no es una identificacion con la figura femenina de la madre sino mas bien un construccion social de la identidad y que en el complejo de Edipo, no es este último el culpable de todo.

En un blog lei:
“En su teoría psicoanálitica de la neurosis O. Fenichel afirma que la probabilidad de orientación homosexual es tanto mayor cuanto más se identifique un niño con su madre. Esta situación se produce especialmente cuando la figura materna es más brillante que la del padre, o cuando el padre está ausente totalmente del cuadro familiar como en los casos de muerte o divorcio, o cuando la figura del padre si bien presente resulta repulsiva por algún motivo grave, como el alcoholismo, la excesiva severidad o la violencia extrema del carácter. El niño necesita de un heróe adulto que le sirva como modelo deconducta; mediante la identificación, el niño irá absorbiendolas características de conducta de sus padres, y aunque de cierta manera se rebele a obedecer sus órdenes, inconcientemente incorporará costumbres y aun manías de sus progenitores, perpetuando los rasgos culturales de la sociedad en la que vive.

Una vez identificado con su padre, sigue Fenichel, el niño adopta la visión masculina del mundo, y en nuestra sociedad, la occidental, esa visión tiene un componente de agresividad – un rastro de su antes indiscutida condición de amo – que ayuda al niño a imponer su nueva presencia. Por el contrario, el niño que está adoptando como modelo la figura materna y no encuentra a tiempo una figura masculina que contrarrestre la fascinación materna, será socialmente menospreciado por sus rasgos afeminados, ya que no ostenta la rudeza de un muchachito normal. 



Freud al respecto, comenta en su obra “De la transformación delos instintos” que en el varón homosexual, la más completa masculinidad mental puede a veces combinarse con la total inversión sexual, entendiendo por masculinidad mental rasgos como el valor, el espíritu de aventura y experimentación, y la dignidad. Pero en su obra posterior “Una introducción al narcisismo”, elabora una teoría según la cual el varón homosexual empezaría por una efímera fijación materna, para finalmente identificarse él mismo como mujer. Si el objeto de sus deseos pasa a ser un joven, es porque su madre lo amó a él, que era un joven. O porque él querría que su madre lo hubiese amado así. En fin de cuentas, el objeto de su deseo sexual es su propia imagen. Para Freud entonces tanto el mito de Edipo como el de Narciso son componentes del conflicto original que da origen a la homosexualidad. Pero de todas las observaciones de Freud sobre la homosexualidad, ésta ha sido la más atacada, objetándosele principalmente que los homosexuales cuya identificación es altamente femenina sienten como objeto de deseo sexual a tipos muy masculinos, o de edad pronunciadamente mayor.”

Con respecto a la homosexualidad:¿Es la teoría queer el talón de Aquiles del psicoanálisis, “eso” de lo que no se quiere saber nada? ¿Es la obra de Lacan un paradigma heterocentrado, o plantea nuevas líneas de fuga para disolver la esperanza de un sujeto completo y la presunta armonía entre los sexos? ¿Cuáles son los desafíos actuales de la teoría queer y de su práctica política?

La teoría Queer (por el término inglés queer, ‘raro’, utilizado durante mucho tiempo como eufemismo para nombrar a los homosexuales) es una teoría sobre el género, que afirma que la orientación sexual y la identidad sexual o de género de las personas son el resultado de una construcción social, y que por lo tanto no existen papeles sexuales esencial o biológicamente inscritos en la naturaleza humana, sino formas socialmente variables de desempeñar uno o varios papeles sexuales.

De acuerdo con ello, la teoría queer rechaza la categorización del individuo en categorías universales como “homosexual”, “heterosexual”, “hombre” o “mujer”, sosteniendo que éstas esconden un número enorme de variaciones culturales, ninguna de las cuales sería más fundamental o natural que las otras; contra el concepto clásico de género, que distinguía lo “normal” (en inglés regular) de lo “anómalo” (queer), la teoría queer afirma que todas las identidades sociales son igualmente anómalas. La teoría queer critica las clasificaciones sociales de la psicología, la filosofía y la sociología tradicionales, basadas habitualmente en el uso de un sólo patrón de segmentación —sea la clase social, el sexo, la raza o cualquier otro— y sostiene que las identidades sociales se elaboran de manera más compleja como intersección de múltiples grupos, corrientes y criterios. 

Con respecto al Complejo de Edipo: OTRA VERSION POSIBLE DEL MITO FUNDANTE DEL PSICOANALISIS.

El complejo de Edipo es algo de lo que todo humano con una pequeña gota de neuronas siempre se ha preguntado, como Edipo (Freud) de hijo a madre (deshaciendonos de la figura paterna) o como Electra (Jung) de hija a padre, el complejo es uno de los mas visibles y a su vez uno de los mas ocultos en lo profundo del inconsciente. Esta conflictiva edípica debe ser reprimida para favorecer el desarrollo natural de la sexualidad del niño. Más cuando la conflictiva edípica se dirige al inconsciente, entonces se pone en funcionamiento el complejo de castración, que aporta al niño una respuesta rudimentaria al enigma que le plantea la diferencia anatómica de los dos sexos (posesión o privación del pene) que el niño atribuye al cercenamiento del pene en la niña. El niño teme el cercenamiento del pene como castigo de sus actividades sexuales, lo cual le provoca una intensa angustia de castración. En la niña, la ausencia de pene es sentida como un perjuicio sufrido que psicológicamente intentará negar, compensar o reparar.

En mi experiencia personal no puedo evitar no ser victima de este, la carencia de una imagen paterna y el autoaniquilamiento de cualquier cosa parecida al padre, crearon en mi fuertes lazos con mi madre, sumandole a estos su ausencia durante muchos años mas, provocaron que mi dependencia hacia ella en algun momento fuese casi absoluta, como en el amor mientras menos se tiene a la persona que se ama, mas grande es este sentimiento. a veces pasa que nos sentimos culpables por este sentimiento, a veces los hombres se preguntan porque en cada mujer buscan a su madre y otros hombres no buscan mujeres porque ya tienen a su madre y se dedican quizas a buscar la figura ausente, en ese caso la paterna; a veces ese sentimiento nos causa culpa y en casos mas exagerados incluso desgracias y tragedias como las que cuenta el mito de edipo, una vez conoci a alguien que a tempana edad habia perdido a su padre y tres años antes a su madre, era obvio y el lo aceptaba incluso, que buscaba en los hombres a esa imagen paterna ausente a temprana edad, y que no buscaba mujeres porque estaba casi convencido de que estaba enamorado de su madre muerta (quizas solo fuese una idealizacion debido a la ausencia), me revelo un dia que lo del complejo de Edipo en realidad no estaba tan mal y que quizas algun dia el se lo hubiera tomado de manera literal … obviamente yo tomo el complejo por otro lado, de todas formas esto es solo un ejm de lo que cruza en la mente de todos los seres humanos , la diferencia esta en que todos reprimimos ese enamoramiento, es como si la sociedad nos castrara o nos condenara por ello, por eso tendemos a desviar nuestro amor o nuestra busqueda de complementacion (el unico instante en el que fuimos totalmente completos fue en el vientre de la madre) hacia otro lado y no en nuestra madre.

De todas formas desde el punto de vista del psicoloanalisis, Freud puso el acento en la culpabilidad del pequeño Edipo, algo criticable en esto es que quizas se olvido de analizar otros factores externos, como las conductas de su madre o de su padre, desde Freud se interpreta el amor del hijo hacia su madre, pero quizas es en realidad del padre hacia su hijo. todo esto me lleva a una nota que lei recientemente en un diario local (Pagina 12 escrito por Silvia Fendrik), acerca de otra version posible del mito fundante del psicoanalisis :” Las notas de Arminda Aberastury sobre el complejo de Edipo, recopiladas después de su muerte –en La paternidad, por Eduardo Salas, ed. Kargieman, 1978–, revelan un giro inédito. ¿No quiso publicarlas porque sólo eran ideas en borrador o porque no se atrevió a revelar su enojo con la concepción freudiana del Edipo? Este giro es que incluye una fuerte crítica a Freud. Arminda se pregunta por qué Freud habría ignorado u omitido el papel de Layo, el padre de Edipo, en el destino de su hijo, en lugar de postular el complejo de Edipo como el núcleo duro de la neurosis infantil y adulta, que como bien se sabe se centra en el niño y no en sus padres. Arminda Aberastury interpreta que, sometido a su padre, Freud no se habría animado a juzgar a Layo, y por eso puso el acento en la culpabilidad del pequeño Edipo.”

La verdadera historia del Complejo de Edipo:

“Una revuelta política en Tebas había obligado a éste a refugiarse junto al rey Pélope, quien lo nombró preceptor de su hijo Crisipo. Pero Layo traicionó la confianza de Pélope al raptar y violar a Crisipo. Pélope invocó la ayuda de los dioses para castigar a Layo: “Layo, Layo, jamás tengas un hijo, y si llegaras a tenerlo, que sea el asesino de su padre”. Años más tarde, de retorno a Tebas y deseando un heredero, Layo, temiendo que se cumpla la maldición de Pélope, consulta al oráculo de Delfos, que le responde de este modo: “Layo, pides la dicha de tener hijos. Un hijo te daré pero está decretado que has de perder la vida a manos de él”. El oráculo reformula así la maldición de Pélope, condenando a Layo a morir a manos de su propio hijo. Pero Layo desafiará al destino –¿tal vez su deseo “homosexual” de ser padre fue más poderoso que la predicción del oráculo?– pero la tragedia de Edipo ya estaba escrita. El resto es conocido. Para escapar de la maldición oracular, ambos, él y su esposa Yocasta, intentan librarse del bebé Edipo, arrojándolo al vacío desde el monte Citeron. Pero Edipo sobrevivirá, y años más tarde matará a Layo y se casará con Yocasta.”

“Edipo sobrevivirá también en la historia del psicoanálisis que lo descubrió, lo formuló, lo interpretó, y lo condenó, sin conocer, o atreverse a revelar su “verdadera” historia. En efecto, Arminda dirá que Freud no tomó en cuenta que la homosexualidad de Layo precede la historia de Edipo. ¿El padre primordial, terrible, el que sustituye en Arminda al freudiano padre de la horda, será entonces Layo? La conclusión inevitable sería que el asesinato del padre (Layo) que roba –y seduce– niños no instaura la prohibición del incesto, sino que conduce a él. No puede ser de otro modo, ya que el padre que el psicoanálisis ha excluido será precisamente el que experimenta deseos (homo)sexuales hacia sus hijos.Si el deseo de ser padre tiene su origen en la homosexualidad y/o en la envidia a la madre –otra versión de la paternidad–, el incesto queda favorecido en lugar de prohibido. Y el hijo –al igual que Edipo– será condenado y se condenará a sí mismo por un doble crimen del que no es culpable: haberse convertido sin desearlo en asesino de su padre y en esposo de su madre. Pero Arminda no le reprocha a Layo el haber desobedecido al oráculo, que destinaba a Edipo a convertirse en el asesino de su padre y de ahí en más en esposo de su madre. En cambio, le reprocha a Freud haber culpado a Edipo sin hacer ninguna mención a “los crímenes” de Layo.¿A qué apunta el argumento de Arminda? ¿Layo constituye acaso un posible paradigma del deseo homosexual de un hombre de tener un hijo en su propio cuerpo, a fin de devenir un buen padre? Por supuesto que, si pasa al acto, como Layo, corre el riesgo de ser asesinado, por la madre, por el hijo, por los psicoanalistas o por la ley social. En cambio, si ignora o reprime las fuentes homosexuales de su deseo-de-padre, podrá salvar su vida, pero estará “psicológicamente ausente” y se verá impedido de acercarse a su hijo, y de disfrutar de su paternidad.

¿El padre que el psicoanálisis de niños habría rescatado del olvido freudiano es que aquel que “se permite” reconocer su homosexualidad, ayudando a la madre en la crianza de los hijos? Así, aquel niño devendrá “naturalmente” un padre maternal comprensivo que brindará su ayuda cuando la madre o el niño lo requieran.Siempre en estas notas sobre la paternidad, Aberastury agrega que, en el varón, el agujero anal es la vía para recuperar la fusión con la madre, de la que surgirá el deseo (que la cultura más tarde se encargará de reprimir) de concebir un hijo en su propio cuerpo. Ulteriormente, el deseo del niño de ser padre no será sino la “lógica” continuación de su deseo de (ser) madre. ¿Se sostiene así la concepción de un hijo en continuidad con la primitiva fusión con la madre? ¿Concepción de sí mismo como hijo-madre? Sea como fuere, llegar a ser padre, en el psiquismo inconsciente, parece, para Aberastury, no diferir sustancialmente de llegar a ser madre. El pene sólo aparecerá como signo de la diferencia sexual anatómica. Las diferencias sexuales anatómicas le permitirán afirmar que para el niño el padre y la madre sólo serán o habrán sido necesarios como soportes identificatorios para cumplir con el mandato biológico de reproducción, que necesita “dos” sexos.

“¿No es Edipo el culpable ni en quien deberia recaer este sentimiento de culpabilidad si no quizas lo serian los sentimientos homosexuales del padre quienes en realidad originan todo este complejo, y que a su vez serian innato a la naturaleza del hombre como tal?, es una pregunta dificil de contestar, como alguna vez me dije a mi mismo, el psicoanalisis no es una ciencia y no podria serlo, ya que su objeto del estudio es la conducta humana, la ciencia se basa en una estructura para el estudio de sus objetos, pero el psicoanalisis jamás podria basarse en una estructura para estudiar la conducta del hombre, puesto que el hombre no es un objeto, si no un sujeto, y cada uno es tan diferente del otro … , los psicoanalistas dicen que para la creación de un sujeto es necesario el complejo de edipo con lo cual se saldria de los vinculos parentales, necesario o no, bueno o malo, la sociedad que tenemos funciona asi, y en ello ha basado su perpetuidad.

La homosexualidad no tiene nada que ver con la feminidad, dentro de la masculinidad los hombres son capaces de amar a otros hombres.

¿Son lícitas las relaciones sexuales antes del matrimonio?

28 Ago

Jóvenes

¿Son lícitas las relaciones sexuales antes del matrimonio?

sexo-custom

 

1ª Corintios 6:13 b dice: “Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.”

¿Sabías tú que en la Biblia a las relaciones sexuales antes del matrimonio se les llama ‘fornicación’? Ese es el nombre correcto. El mundo no le llama fornicación, porque el mundo quiere presentar esa relación como inocua, atractiva y placentera, y como que no deja ninguna secuela, ni produce ningún problema; es solamente una ‘interesante relación’, ‘un buen momento’, etc. Pero es una fornicación.

Si hacemos un seguimiento en el Nuevo Testamento de los fornicarios, encontramos hasta en Apocalipsis que éstos son excluidos de todas las bendiciones que vienen. No se puede concebir que un hijo de Dios sea un fornicario. Si alguno cae en fornicación, por supuesto, que tiene oportunidad para el arrepentimiento, pero sin duda que van a quedar secuelas: en su alma, en su corazón, en la otra persona. Las secuelas pueden se variadas, y tal vez la más terrible de todas, en lo que afecta a una tercera persona, sea un hijo.

Dice: “El cuerpo no es para la fornicación”. Pablo le habla aquí a los corintios, a los hijos de Dios. Este no es un mensaje para el mundo, sino para los hijos de Dios: “El cuerpo no es para la fornicación (y se refiere a este cuerpo), sino para el Señor y el Señor para el cuerpo”. Luego dice, en los versículos 18 y 19: “Huid de la fornicación, cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo, mas el que fornica contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios y que no sois vuestros?”.

El mayor pecado: el pecado contra el cuerpo

Leamos también el 16 y el 20: “¿ O no sabéis que el que se une con una ramera es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne … Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” .

Aquí se habla de que hay que huir de la fornicación, (después vamos a ver que ante estas cosas tú puedes huir o no huir). Lo que aquí se dice es que hay que huir, ¿y uno huye delante de qué? ¡Uno huye delante de un peligro! Yo creo que no es necesario decirte que huyas cuando ves a un león, ¡lo haces espontáneamente! Pero de este otro asunto probablemente tú no huyas espontáneamente, al contrario, te vas a sentir atraído, y por eso la Escritura dice: “Huid de la fornicación”. Así como en otro lugar de las Escrituras dice: “Huye de las pasiones juveniles” (2ª Tim2:22).

Aquí se dice algo que es privativo de la fornicación, que lo diferencia de cualquier otro pecado. ¿Qué es eso? ¿Y cuál es la gravedad de este pecado por sobre otros? Es que el que fornica, peca contra su propio cuerpo, en cambio los otros pecados están fuera del cuerpo.

Vamos a explicar. Ustedes saben que en la cópula sexual entre un hombre y una mujer se produce la unión de ambos. Fíjate que la Escritura dice que en el matrimonio ambos serán una sola carne. Perfecto. Tú podrás decir: “Claro, en el momento en que se unen sexualmente un marido y su esposa, ellos son una sola carne.” ¡Perfecto! ¡Eso es perfecto, es maravilloso, está dentro de lo normal, de lo legítimo! Pero mira cuán espantoso es que aquí se diga que “el que se une con una ramera es un cuerpo con ella”, y se cumple la palabra que dice “los dos serán una sola carne”, o sea, significa eso que no sólo puede ser una sola carne un matrimonio legítimamente constituido, sino también un hombre y una mujer solteros que fornican. ¡Mira qué terrible es eso! Lo que en el matrimonio es una bendición, en la fornicación es una maldición.

De manera que si tú eres un hijo de Dios, tú vienes a ser uno con una mujer o con un hombre que no es tu marido o tu esposa, y todos los pecados, toda la condenación y todas las frustraciones y toda una posible legión de demonios que eventualmente tenga esa otra persona se traspasarán a ti, porque eres uno con ella (o con él). ¿Entiendes? Del momento que se produce la fusión –obvio– todo lo de uno pasa a ser del otro. ¿Te das cuenta? Por eso que es un pecado grave el que se produzca la unión del cuerpo de un varón creyente con una ramera, o viceversa.

Luego dice: ” ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo?”. El cuerpo del Señor Jesús fue, en sus días, el templo perfecto para el Espíritu Santo. Hoy día el templo del Espíritu Santo es tu cuerpo. Qué tremendo es eso: el Espíritu Santo habita dentro de ti y dentro de mí.

Cuidando el vaso

Vamos a ver ahora 1ª Tesalonicenses 4:3-4: ” Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación, que os apartéis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor”. La Versión Moderna dice: “Que cada uno de vosotros sepa señorearse de su propio cuerpo en santificación y honra” . Noten ustedes que acá se dice “cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor”, y en la otra versión dice “cada uno se enseñoree de su propio cuerpo en santidad y honor”. ¿Por qué aquí dice “su esposa” y allí “su cuerpo”? En el original griego la palabra que se usa allí es “vaso”. Dice : “Cada uno tenga su propio vaso en santidad y honor”, entonces, los traductores han pensado de la siguiente manera: como en 1ª de Pedro se dice que la mujer es un vaso más frágil, ellos han dado por supuesto que aquí debe traducirse “esposa”. Pero ahí en realidad dice “vaso”, y el “vaso” a la luz de 2ª de Corintios y de muchos otros pasajes, incluido Timoteo también, es el “cuerpo”, es nuestro cuerpo, nuestro cuerpo es un vaso que contiene un tesoro, un tesoro en vasos de barro, este es el vaso de barro: el cuerpo, tomado de la tierra.

¿Qué es lo que significa “cada uno sepa señorearse de su cuerpo”? Significa que tú puedes tener dominio sobre tu cuerpo. Ése es el punto. De ti depende, amado, si tú lo entregas a la fornicación o no. Tú tienes poder para señorearte sobre tu cuerpo. Esto es “en Cristo”. Se está hablando a creyentes. ¡Cristo en nosotros!

El triste saldo de la fornicación

pui

Vamos ahora a Proverbios 5:1-6: “Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu oído, para que guardes consejo, y tus labios conserven la ciencia. Porque los labios de la mujer extraña destilan miel, y su paladar es más blando que el aceite; mas su fin es amargo como el ajenjo, agudo como espada de dos filos. Sus pies descienden a la muerte; sus pasos conducen al Seol. Sus caminos son inestables, no los conocerás, si no considerares el camino de la vida.”

Por favor, hagamos el contraste aquí entre “antes” y “después” del acto sexual, de esta fornicación. “Antes”, los labios de la mujer destilan miel y su paladar es más blando que el aceite. Pero “después de” la miel se transforma en ajenjo, y el paladar blando como el aceite, en una espada con dos filos; ¿su fin?, la muerte, el Seol. Todo eso, por 30 segundos de placer de la carne. O un minuto. Y eso es todo. La miel en ajenjo. El paladar suave y blando, en una espada de dos filos. Es así, exactamente.

Consérvate puro

Para terminar esta parte, veamos 1ª de Timoteo 5:22. Sabemos que Timoteo era un joven. Y Pablo le escribe esta carta aconsejando al siervo joven. Vamos a leer la última frase que aparece al final del versículo 22 : “Consérvate puro”. Luego en 2ª de Timoteo 2:22, dice: “Huye también de las pasiones juveniles”. Aquí está de nuevo el “Huye”. Hay un peligro allí: las pasiones juveniles. También se puede traducir “pasiones juveniles” como “deseos desordenados”. Este es el amor pasional del que hablábamos antes.

Timoteo también estaba expuesto, también tenía oportunidad de sentir aquello, también surgía en su corazón ese deseo, pero Pablo le dice “Huye de aquello”.

¿Cómo conservarse puro?. Vamos a leer el Salmo 119:9-11: “¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. Con todo mi corazón te he buscado; no me dejes desviarme de tus mandamientos. En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti”. Lo primero, amado hermano joven, es tener la palabra del Señor en el corazón, tenerla cerca, leerla, llenarse de la palabra.

Vamos a poner un ejemplo: esta cuestión es absolutamente proporcional. Cuando tu espíritu, el espíritu que de Dios tienes, está fuerte, bien alimentado y vigoroso, entonces el alma (y el cuerpo) es dócil, es como un siervo obediente y tú la puedes manejar, la puedes controlar. Pero, al revés, cuando el espíritu está debilitado, el alma (y el cuerpo) manda y se convierte en un amo terrible que no acepta ser desobedecido. Como ves, esto es inversamente proporcional. El espíritu está fuerte; el alma es sumisa; el espíritu está débil, el alma es un amo terrible.

La palabra de Dios es lo que fortalece y alimenta tu espíritu, es el maná que tú necesitas comer cada día. El alimento físico lo necesitas por lo menos tres veces al día para estar bien, ¿y no le darás a tu espíritu por lo menos una comida al día? Si no se lo das, por favor, no digas después: “Oh, hermano, es que no pude resistir, es que no tuve fuerzas, es que ando mal, ando decaído, ando bajoneado”. Pero, hermano joven, ¡no le has dado alimento a tu espíritu hace meses! ¿Cómo quieres que esté vigoroso, cómo quieres que se enseñoree del alma y del cuerpo? La palabra, hermano, es el maná, es Cristo mismo que nos es impartido a nosotros.

Evitar malas compañías

Veamos ahora algo más sobre esto. El versículo 63 de este mismo capítulo 119: “Compañero soy yo de todos los que te temen, y guardan tus mandamientos”. Te pregunto directamente: ¿De quién eres compañero? ¿De los que temen al Señor, de los que guardan sus mandamientos? Mira, si tú eres compañero de los que no temen al Señor y no guardan su palabra, entonces, estás en peligro.

Hay una pregunta que se hace un profeta en el Antiguo Testamento: “¿Caminarán dos juntos si no estuvieren de acuerdo?” No. Claro que no. De tal manera que si tú caminas junto a uno que no conoce a Dios y que está lleno de pasiones, significa que tú estás de acuerdo con él. Es necesario estar de acuerdo, y estar juntos, y caminar, y ser compañero de los que temen al Señor y de los que guardan su palabra.

No jugar con fuego

Proverbios 6:27-28. Estos dos versículos son sumamente aclaradores: “¿Tomará el hombre fuego en su seno sin que sus vestidos ardan, andará el hombre sobre brasas sin que sus pies se quemen?”. Las respuestas son obvias, están incluidas en la pregunta. La respuesta es ¡no!. Si tú tomas fuego aquí, sobre tu pecho, te vas a quemar. Si tú caminas sobre brasas, también te vas a quemar. Entonces, el punto es este: si tú coqueteas con el sexo, no te quejes después que te dio un zarpazo; si tú caminas sobre brasas, no te quejes después de que te quemaste los pies. Fíjate, es imposible escapar si tú consientes en ir allí en vez de huir.

Un ejemplo de cómo escapar

Veamos ahora a Génesis 39. Este pasaje es de una enseñanza preciosa. Es la historia de José y de una mujer casada. José es un siervo de Dios, joven y atractivo. El es esclavo de una persona importante en Egipto, su amo lo admira, le tiene mucho aprecio, y le tiene tanta confianza que le pone como administrador de su casa, a cargo de criados, de esclavos y de todos sus bienes. Y sucede que la esposa de este hombre se enamora de José, con ese amor pasional, con ese amor que surge con el ímpetu de una llama.

Dice en los versos 7 al 9: “Aconteció después de esto que la mujer de su amo puso sus ojos en José, y dijo: Duerme conmigo (seguramente buscó el momento apropiado, estaban los dos solos en al casa, el amo afuera atendiendo sus asuntos, los criados alejados astutamente por la mujer: todo estaba ordenado). Y él no quiso, y dijo a la mujer de su amo: He aquí que mi señor no se preocupa conmigo de lo que hay en casa, y ha puesto en mi mano todo lo que tiene. No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?.

Hablando ella a José cada día y no escuchándola él para acostarse al lado de ella, para estar con ella (para tener una relación sexual con ella), aconteció que entró él un día en casa para hacer su oficio y no había nadie de los de casa allí. Y ella lo asió por su ropa (lo cogió con violencia), diciendo: Duerme conmigo. (No solamente las palabras; ahora había acción allí). Entonces él dejó su ropa en las manos de ella, y huyó y salió. Cuando vio ella que le había dejado su ropa en sus manos, y había huido fuera, llamó a los de casa, y les habló diciendo: Mirad, nos ha traído un hebreo para que hiciese burla de nosotros. Vino él a mí para dormir conmigo, y yo di grandes voces; y viendo que yo alzaba la voz y gritaba, dejó junto a mí su ropa, y huyó y salió”.

Y después, cuando llegó su marido, le contó la misma historia: “Aquí está la ropa, él huyó. Me quiso violar”. José fue encarcelado por eso, injustamente, y nosotros sabemos que después, estando él en la cárcel, Dios vio la justicia, la santidad y la pureza de José, y lo honró en la cárcel, lo sacó de allí, y lo hizo gobernador de Egipto.

La clave de la victoria

¿Cuál fue la clave de cómo y de por qué José escapó de esta tentación tan grande? La clave está al final del versículo 9, donde José concluye sus palabras a la mujer: “¿Cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?”.

Mira esto: José no temía pecar contra su amo, tanto como pecar contra Dios. En ese momento no estaba el amo allí, por lo tanto, podía haber realizado el acto sexual sin que nadie se diera cuenta; pero ¿acaso Dios no sabía y lo veía todo? La salvación de José, la clave de su victoria fue que él tenía temor de Dios. Mira, amado joven, si tú no tienes temor de Dios, en vez de huir, vas a quedarte allí. En el fondo, en lo que a nosotros respecta, es el temor de Dios el que nos libra, porque nosotros queremos agradar a Dios. Pero hay algo más.

El Señor libra a los piadosos

Vamos a ver 2ª de Pedro 2:9. Este versículo tiene una frase tan preciosa que para ti va a ser de un tremendo aliento y de una tremenda fortaleza. Nos vamos a apropiar de este versículo y lo vamos a creer para escapar de toda tentación, de toda fornicación.

Dice el versículo 9: “Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos”. Mira, aquí hay un hecho de Dios: El Señor libra de tentación a los piadosos. Pero esto es también una promesa para ti y para mí. Sin embargo, estas palabras también implican –aunque no lo dice– que el Señor no libra de tentación a los que no son piadosos. ¿Por qué cayó el cristiano tal o la cristiana tal en fornicación o en adulterio? Porque su corazón no era piadoso; porque si lo hubiese sido, podemos tener la absoluta seguridad de que Dios le hubiera librado.

¿Cómo lo hace el Señor? Veamos un ejemplo. Tú estás en una situación en la que adviertes que comienza a presentarse el ambiente adecuado para llegar a una relación ilícita. Tú comienzas a ceder; pero en tu corazón tú amas al Señor y has tenido una oración permanente delante de Él. Entonces, de pronto, cuando el peligro se hace mayor, algo ocurre: una interrupción inesperada, un hecho aparentemente fortuito que da al traste con el clima de la seducción. ¡El Señor te ha librado! Entonces, tú puedes escapar, ¡no has perdido nada! ¡Dios se interpuso! Hermano, si tú amas al Señor, si lo amas de verdad, el Señor te va a librar.

http://www.aguasvivas.cl/joven/20.htm