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Fe y la Falsamente llamada Ciencia

21 May

Fe y la Falsamente llamada Ciencia
14 MAYO 2010

by Armando Valdez

El apóstol Pablo cerró su primera epístola a Timoteo, exhortando al joven pastor a custodiar el depósito de la verdad que se le había confiado, “evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia” (1 Timoteo 6:20 – 21). En la versión Reina Valera, el famoso texto habla de “la falsamente llamada ciencia”.

A lo largo de la historia humana, todo tipo de ideas especulativas han sido falsamente etiquetadas como “ciencia” y por error se han aceptado como ciencia verdadera y confiable por personas por lo demás brillantes. Los dogmas ahora desacreditados de las viejas teorías científicas son numerosas-y en algunos casos irrisorios. Estos incluyen alquimia (la creencia medieval de que la base de otros metales pueden ser transmutados en oro), la frenología (la creencia victoriana que la forma de un cráneo refleja los rasgos del carácter y la capacidad mental); la astrología (la creencia pagana de que el destino humano está determinado por los movimientos de los cuerpos celestes), y la abiogénesis (la creencia amplia que los organismos vivos se generan espontáneamente por la descomposición de sustancias orgánicas). Todas esas falsas creencias se consideran creíbles como “ciencia” de las principales mentes de su época.

Considere sólo una de esas abiogénesis. Conocida popularmente como la “generación espontánea”, esta idea ha estado durante mucho tiempo, y sigue siendo, una de las expresiones arquetipos de “la falsamente llamada ciencia.” También es una de los más persistentes de todas las ficciones demostrables pseudocientíficas. La idea de que los áfidos surgen naturalmente del rocío sobre las hojas de las plantas, el moho se genera automáticamente por el envejecimiento del pan, y los gusanos son espontáneamente nacidos de la carne podrida son más o menos consideradas evidentes por sí mismas por la mayoría de las más brillantes inteligencias de la humanidad (como Alexander Ross, véase más adelante ) de los tiempos de Aristóteles hasta 1861, cuando Louis Pasteur demostró de manera concluyente que la materia no viviente no puede generar la vida por si misma.

[Nota: Alexander Ross, un escritor e intelectual escocés de principios del siglo XVII, criticó duramente a Sir Thomas Browne por cuestionar el dogma de la generación espontánea. Bajo el título “Los ratones y otras alimañas criados de de putrefacción, incluso en cuerpos humanos”, escribió: “el duda que los ratones pueden ser procreados de la putrefacción. Así el dudaba que los gusanos se generaran en el queso y de la madera; o estiércol si escarabajos y avispas de las vacas, o si las mariposas, langostas, saltamontes, mariscos, caracoles, anguilas, y semejantes, pueden procrearse de la materia en sustancias putrefactas, lo cual den forma de esa criatura a la que están por el poder formativo dispuesto. Cuestionar esto, es cuestionar la Razón, el Sentido, y la Experiencia: Si duda de esto, dejen que vaya a Egipto, y allí encontrara los campos enjambran con ratones engendrados del barro del Nilo”. Microcosmi Arcana, (Londres: Newcomb, 1652), libro 2, capítulo 10, 156.]

Es una de las grandes ironías de la historia científica de que la primera edición de Charles Darwin El origen de las especies fue publicado exactamente dos años antes de que los famosos experimentos de Pasteur demostraran que la vida no puede surgir espontáneamente de la materia no viva. La publicación del libro de Darwin marcó la apoteosis de la teoría de la evolución, y se basaba en el supuesto básico de que bajo las circunstancias adecuadas, la vida puede surgir por sí sola de la materia no viviente. En otras palabras, dos años antes de que la abiogénesis fuese desacreditada científicamente, fue canonizada en efecto como el dogma central de la creencia secular moderna sobre los orígenes de la vida. El descubrimiento de que las pulgas no por arte de magia se forman a partir de la descomposición de la caspa en las espaldas de los perros sucios no disuade a la mayoría en el mundo científico de abrazar la teoría de que toda la vida en el universo surgió por sí misma de la nada. La creencia de que la vida salió espontáneamente de algo inanimado sigue siendo hasta hoy la gran hipótesis (aunque fácilmente refutable) inexplicable que subyace al dogma de la evolución.

La ironía de esto es que esta completamente perdido en muchos en la comunidad científica de hoy, donde la evolución se ha convertido en un artículo de fe –inquebrantable fe, como resultado.

Los evolucionistas convenientemente han “resuelto” el problema de la abiogénesis moviendo reiteradamente sus estimaciones de la edad de la tierra hacia atrás, hacia el infinito. Dado el tiempo suficiente, al parecer, todo es posible. Tratando desesperadamente de mantener el concepto bíblico de la eternidad en la bahía, lo que los evolucionistas han ideado una clase alternativa de infinitud. Cada vez que un desafío a la teoría de la evolución actual se plantea, los geólogos y astrónomos obedientemente añaden miles de millones sobre sus teorías acerca de la edad de la tierra, añadiendo, sin embargo muchas épocas antiguas que se consideran necesarias para cierta imposibilidad para ser explicada.

En la introducción a mi libro del 2001, La Batalla por el Comienzo, sugerí que el naturalismo se había convertido en la religión dominante de la sociedad secular contemporánea. “La religión es la palabra exacta para describir el naturalismo”, escribí. “Toda la concepción se basa en una premisa basada en la fe. Su presupuesto fundamental –un rechazo de todo lo sobrenatural –exige un gran salto de fe. Y casi todas sus teorías de apoyo deben ser tomadas por la fe también” (The Battle for the Beginning , Nashville: W Publishing Group, 2001, p. 11).

Aquí, entonces, esta un ejemplo clásico de lo que estaba hablando: el punto de partida típico del evolucionista es la noción de que la vida surgió espontáneamente de la materia inanimada en algún momento en la eternidad pasada. Esto no sólo requiere la suspensión voluntaria de lo que sabemos con certeza sobre los orígenes de la vida y la imposibilidad de la abiogénesis, sino también delibera mucho la credulidad para creer que las estimaciones en movimiento-objetivo de la antigüedad de la Tierra puede responder lo suficiente a todos los problemas y contradicciones que el naturalismo puro plantea.

Mientras tanto, en los medios populares, la doctrina de la evolución y las nociones en constante expansión de la prehistoria se están promoviendo con todo el celo piadoso de la última secta religiosa. Observe los foros de Internet, los programas en el Discovery Channel, las entrevistas y los artículos publicados en los medios de comunicación, los libros de texto escolares y libros dirigidos a lectores laicos –y lo que generalmente se ve son afirmaciones crudas, demagogia, intimidación, y ridículo (sobre todo cuando los temas del teísmo bíblico y el relato del Génesis de la creación están en relieve).

Pero la cuestión del dogma de que toda la vida evolucionó de una sola célula generada de manera espontánea, señalan que el universo está lleno de evidencias de un diseño inteligente, o demandan la clase de prueba para los orígenes evolutivos que normalmente son aceptados por los científicos, y el evolucionista ardiente simplemente las descarta como un hereje o un fanático de lo peor. Lo que se reconoce tácitamente es que en la medida en que les corresponda, la evolución es una doctrina que debe ser recibida con fe implícita, no algo que pueda ser comprobado científicamente. Después de todo, las pretensiones de la verdadera ciencia siempre se pueden investigar, observar, reproducir, probar y demostrar en el laboratorio. Por tanto, para insistir en que la evolución y las llamadas doctrinas del “tiempo profundo” deben ser aceptadas sin lugar a dudas es en realidad una admisión tácita de que éstas no son ideas científicas en absoluto.

Considere las siguientes citas de escritores evolucionistas típicos:

Ningún biólogo pensaría hoy presentar un documento titulado “La nueva evidencia de la evolución”, simplemente no ha sido un problema desde hace un siglo. (Douglas J. Futuyma, Evolutionary Biology , 2nd ed., Boston: Sinauer Associates, 1986, p. 15)
Es hora de que los estudiantes del proceso evolutivo, especialmente aquellos que han sido mal citados y utilizados por los creacionistas, que establezcan claramente que la evolución es un hecho, no una teoría. . . . . . . Todas las formas actuales de vida surgieron de formas ancestrales que eran diferentes. Los pájaros surgieron de las no-aves y los seres humanos de los no humanos. Ninguna persona que pretenda tener cualquier entendimiento del mundo natural puede negar estos hechos. (RC Lewontin, “Evolution/creation debate: A time for truth,” Bioscience (1981), 31:559)
Esto es lo que separa a los verdaderos científicos de los pseudocientíficos de la escuela de diseño inteligente. . . . . . . Una cosa en que todos los científicos verdaderos están de acuerdo es el hecho de la evolución misma. Es un hecho que somos primos de los gorilas, canguros, estrellas de mar, y las bacterias. La evolución es tanto un hecho como el calor del sol. No es una teoría, y por amor de Dios, dejemos de confundir a los ingenuos filosóficamente llamándolos así. La evolución es un hecho. (Richard Dawkins, “The Illusion of Design,” Natural History (November 2005), 53)
But as those statements themselves show, evolution is a dogma, not a demonstrable “fact.” Pero a medida que esas declaraciones se muestran, la evolución es un dogma, no un “hecho” demostrable. Yo estoy en la posición que tomé en La Batalla por el Comienzo: “La creencia en la teoría de la evolución es una cuestión de fe pura. [Es] tanto una religión como cualquier cosmovisión teísta” (La Batalla por el Comienzo, p. 12).

Voy a ir aún más lejos: la ciencia no puede hablar con autoridad acerca de cuándo comenzó el universo, cómo llegó a ser, o cómo se originó la vida en la tierra. La ciencia por definición se refiere a lo que se puede observar, probar, medir e investigar por medios empíricos. Los datos científicos, por definición, son hechos que pueden ser demostrados mediante experimentos controlados y repetibles que siempre dan resultados consistentes. El comienzo del universo por su propia naturaleza, no entra en el ámbito de la investigación científica.

Para establecer el caso claramente: no hay manera científica de explicar la creación. Nadie más que Dios realmente se observa la creación. No pasó por ninguna ley natural uniforme, previsible y observable, repetible, o fija. No fue un evento natural o una serie de eventos naturales. La creación inicial de la materia fue un milagro instantáneo, monumental, inexplicable –exactamente lo contrario de un fenómeno “natural”. Y la formación del universo fue una breve serie de acontecimientos sobrenaturales que simplemente no pueden ser estudiados ni explicados por la ciencia. No existen procesos naturales que intervienen en la creación, el acto de creación no se puede repetir, no se puede probar, y por lo tanto las teorías naturalistas que pretenden explicar el origen y la edad del universo no son verificables.

En otras palabras, la creación es una cuestión teológica, no científica. La Escritura es nuestra única fuente creíble de información sobre la creación, porque Dios mismo fue el único testigo del acontecimiento. Podemos creer lo que dice o rechazarlo. Pero ningún cristiano nunca debe pensar que lo que creemos sobre el origen del universo no es más que un asunto secundario, no esencial, o incidental. Es, después de todo, el punto de partida de auto-revelación de Dios.

De hecho, en su brevedad profunda, Génesis 1:1 es un relato muy simple, claro e inequívoco de cómo el universo, la tierra, y todo en la tierra vino a ser: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” Esa no es una declaración ambigua. Hasta que la evolución darwiniana llevó a cabo una campaña para co-optar la historia de la creación y llevarlo al reino de la “ciencia” naturalista y sobre todo antes de que el escepticismo moderno comenzó a filtrarse en la iglesia –ninguno que decía ser cristiano estaba en lo más mínimo confundido por el relato del Génesis.

Los cristianos no deben dejarse intimidar por el naturalismo dogmático. No necesitamos inventar una nueva interpretación del Génesis cada vez que un geólogo o astrónomo declara que el universo debe ser mas antiguo de lo que se pensaba anteriormente. Tampoco hay que imaginar que la ciencia legítima plantea alguna amenaza a la verdad de la Escritura. Por encima de todo, no debemos buscar la manera de eludir el sentido claro de la Palabra de Dios, el compromiso de nuestra confianza en el Creador, o continuamente ceder terreno a cada nueva teoría de la falsamente llamada ciencia. Eso es precisamente de lo que Pablo estaba advirtiendo a Timoteo.

Lamentablemente, parece que el pensamiento evolucionista y los temores sobre el relato del Génesis de la creación han alcanzado niveles de epidemia entre los cristianos profesantes en las últimas décadas. Demasiados líderes cristianos, escuelas evangélicas, y comentaristas de la Biblia han estado dispuestos a dejar de lado el relato bíblico de una tierra relativamente joven con el fin de satisfacer las siempre cambiantes estimaciones de los geólogos y astrónomos naturalistas. Han tirado los principios de una buena hermenéutica, al menos en los primeros capítulos del Génesis –para dar cabida a las últimas teorías de la evolución.

Cuando me encuentro con personas que piensan que la doctrina evolucionista triunfa sobre el relato bíblico de la creación, me gusta preguntar ¿desde dónde comienza su creencia en la Biblia? ¿Es en el capítulo 3, donde se relata la caída de Adán y el pecado original? ¿Es en los capítulos 4-5, donde esta la crónica de la historia humana antes del tiempo? ¿En los capítulos 6-8, con el registro del diluvio? ¿En el capítulo 11, con la Torre de Babel? Porque si usted trae el naturalismo y sus presupuestos a los primeros capítulos del Génesis, estará sólo a un pequeño paso para negar todos los milagros de la Escritura, incluyendo la resurrección de Cristo. Si queremos hacer que la ciencia pruebe la verdad bíblica y no al revés, ¿por qué no lo hacen dando tanto sentido a la pregunta del relato bíblico de la resurrección como lo hacen al rechazar el relato del Génesis? Pero ¡“y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados! . . . . . Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres” (1 Corintios 15:17-19).

http://evangelio.wordpress.com/2010/05/14/fe-y-la-falsamente-llamada-ciencia/

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VIOLACIÓN SEXUAL Y EVOLUCIÓN

14 Mar

VIOLACIÓN SEXUAL Y EVOLUCIÓN

Este artículo, es del blog Una cruzada por la credibilidad:

«Me he tomado la libertad de copiar el texto aparecido en la Revista ‘Creation’ (septiembre-noviembre del 2001), correspondiente a una entrevista que el periodista John Lofton, columnista y comentarista de televisión sobre asuntos políticos, culturales y religiosos, le hace uno de los autores evolucionistas del libro: ‘A Natural History of Rape: Biological Bases of Sexual Coercion’. (Una historia natural de la violación sexual: Las bases biológicas del abuso sexual).

Anticipo que mi intención no es satanizar a nadie, sino invitar a una reflexión sobre el peligro de una vida donde la moralidad dependa de una hipotética ‘evolución natural’ del pensamiento humano. ¿Por qué es malo provocar dolor humano, si estamos aquí por accidente y por qué no lo es, que un tigre mate al inocente ciervo, con la misma frialdad conque una serpiente se traga a un hombre?

John Lofton, un cristiano, entrevista a Craig Palmer, quien con Randy Thornhill participó en la redacción del libro, que argumenta que la violación sexual es algo que debe esperarse. Ambos se basan en nuestra alegada herencia evolucionista; pero debe puntuarse que otros evolucionistas han atacado su contenido. Esta entrevista saca a relucir brillantemente las inconsistencias entre la evolución y la idea de los valores morales en una sociedad. No conocemos al entrevistador, pero le felicitamos por su disposición a debatir con la verdad de una forma sabia y perspicaz.

Entrevista:

JL: Bueno, ¿cómo resumiría el mensaje de su libro?

CP: Pues, que existe una base evolucionista para la violación sexual, de la misma manera que existe una base evolucionista para todos los aspectos de la vida. En el libro perfilamos dos razones específicas y evolucionistas, que explican por qué la violación sexual existe en nuestra especie. Una de las razones sería que es simplemente un subproducto de las diferencias evolutivas entre las sexualidades de los machos y las hembras. Y la otra es que la violación sexual podría ser una adaptación. Podría existir una selección favorable a los machos que abusaron sexualmente en el pasado, y por lo tanto, podría haber unos aspectos del cerebro masculino diseñados específicamente para violar sexualmente bajo ciertas circunstancias.

JL: ¿Qué quiere decir con ‘razones evolucionistas’?

CP: Una razón evolucionista también se conoce como la máxima explicación. Tiene que ver con la cuestión de porqué somos lo que somos. Y la respuesta evolucionista es que unas fuerzas selectivas favorecieron esos atributos en cientos o miles de generaciones pasadas y resultaron en lo que tenemos hoy.

JL: Así que si los hombres han violado por razones evolucionistas entonces no son responsables por sus actos.

CP: ¡Absolutamente no! Eso no…

JL: ¿Cómo pueden ser responsables? ¿De qué?

CP: ¿Disculpe?

JL: El hombre evolucionista le rendiría cuentas ¿a qué; a quién?

CP: El asunto de la casualidad es diferente al de la responsabilidad. La típica explicación es que la cultura, su cultura, es la causa de que viole sexualmente. ¿Por qué entonces la gente no dice: ‘pues él no puede ser responsable de sus actos, porque su cultura y otras razones, le provocaron?’

JL: Supongo que cree que la violación sexual está mal, y que debe ser un crimen.

CP: Por supuesto que sí.

JL: Pero, si simplemente evolucionamos, ¿cómo puede existir el bien y el mal?

CP: Ese es un buen punto. Pero debe evitar la falacia naturalista. Lo que la selección natural favoreció no necesariamente es bueno o malo. No se puede suponer que si algo es natural, favorecido por la evolución, entonces es bueno. Esta es la falacia naturalista.

JL: Pero ¿usted es un evolucionista naturalista, verdad?

CP: Nunca había oído este término.

JL: Quiero decir que cree en una de dos: O que Dios causó la evolución y por ese medio creó a las personas, o que todo ocurrió naturalmente.

CP: Pues ante las dos opciones supongo que sería el evolucionista naturalista.

JL: Entonces repito la pregunta: ¿de dónde surgen el bien y el mal en un mundo completamente natural donde las cosas simplemente ocurren?

CP: No surgen de lo que fue seleccionado. Yo sugiero que surgen cuando nos enfocamos en las consecuencias de una conducta y no en las causas. Así se tiene libertad para escoger qué consecuencias son deseables, buenas y fomentables, y cuáles son malas, debiendo ser impedidas.

JL: Dejemos a un lado lo abstracto. Yo le estoy hablando a usted, Dr. Palmer. Usted dice que la violación sexual está mal y que debe ser ilegal ¿verdad?

CP: Claro que sí.

JL: Sin embargo, si no hay una ley en contra del abuso sexual, ¿por qué apoyaría su ilegalidad? ¿Por qué cree que está mal? ¿En qué criterio se basa?

CP: Porque causa dolor humano.

JL: Sí, pero está esquivando la pregunta. ¿Por qué está mal causar sufrimiento humano? En términos naturalistas y evolucionistas, ¿qué es un ser humano para que sea malo hacerle sufrir? Después de todo, usted cree que el ser humano es sólo un accidente, simplemente ocurrió.

CP: Sí, estaría de acuerdo con eso.

JL: Entonces si los seres humanos simplemente ocurrieron, ¿qué tiene de malo causarles sufrimiento?

CP: Tenemos libertad para juzgar las cosas que consideramos malas. Le pregunto: ¿es usted creacionista?

JL: Soy un cristiano que cree en la Biblia.

CP: Ah, ya veo.

JL: Y usted, ¿es cristiano?

CP: No. Me crié en el cristianismo… fui congregacionalista. Ahora soy un agnóstico; no tengo evidencia que confirme que Dios no existe.

JL: La razón por la cual los hombres violan, es por el Pecado Original; así el abuso sexual se explica fácilmente. Pero como usted no cree, no tiene una respuesta a la cuestión.

CP: ¿No le gustó lo del sufrimiento humano?

JL: Cómo dije antes, esa respuesta evade la pregunta porque no explica por qué es malo provocar dolor humano. Yo, siendo un cristiano que cree en la Biblia, afirmo que la violación sexual está mal y que no se debe infligir sufrimiento humano porque Dios dice que está mal. Dios dice que la violación sexual es un crimen y que causar sufrimiento humano está mal porque fuimos creados a la imagen de Dios. Pero usted no puede afirmar nada de esto.

CP: Es verdad; no puedo ofrecer ese racionamiento supremo. Tiene toda la razón.

JL: Sin embargo sigue creyendo que la violación sexual está mal. Pero, ¿de dónde surgen el bien y el mal en un mundo evolucionista en el cual las cosas simplemente ocurren? ¿No cree que desde su perspectiva, tenemos un problema?

CP: De hecho, creo que lo que está diciendo es verdad. Me gusta la perspectiva que dice que poseemos un libre albedrío para decidir entre lo malo y lo bueno, y que no tenemos que hacerle caso a unas escrituras.

JL: Pero, si disponemos de este libre albedrío, entonces quiere decir que cada uno de nosotros puede decidir si el abuso sexual es malo o bueno. Un violador puede llegar a la conclusión de que para él, violar está bien. Y una víctima de una violación puede decidir que la violación está mal. Y si todo esto es cierto, pues realmente no existe ni el bien ni el mal en relación con el abuso sexual. Sólo hay opiniones.

CP: Sí, pero tenemos leyes y democracias.

JL: Está bien, pero usted dijo que cada cual decide según su libre albedrío si violar es bueno o malo.

CP: Un individuo puede decidir que el canibalismo está bien, pero otros tienen el derecho de estar en desacuerdo y pasar leyes y votar para que ese individuo no actúe así.

JL: Pero en el libre albedrío que usted predica, cada cual decide lo que cree que está bien o mal; por definición significa que no existe ningún argumento absoluto y trascendente en contra de la violación sexual o cualquier otra cosa.

CP: También está la ley de la mayoría y eso, sí hay que considerarlo.

JL: Pues claro que no. Eso no necesariamente ata a ningún individuo. Es más, lo que acaba de decir es simplemente una opinión más que yo puedo rechazar o aceptar de acuerdo a mi libre albedrío. ¿Usted realmente cree que los violadores respetan la ley de la mayoría?

CP: Bueno, quizá si, si supieran que la mayoría ha pasado leyes que los pueden encerrar por el resto de sus vidas.</font<

JL: Pero es que el problema que usted tiene es que la forma en que razona, y es la única forma en que puede razonar siendo un evolucionista naturalista, es que cada uno decide por sí mismo, según su propio libre albedrío que dicho sea de paso, piensa que lo tiene pero en realidad no, lo que está bien o mal. Y esto significa que no hay bien ni mal; cada cual se inventa su propia religión, su propio bien y mal. Esa es precisamente la situación que predomina en nuestra sociedad hoy en día, y es por eso que tenemos un caos moral. De hecho, a esto se refiere Dios en el libro de los Jueces en el Antiguo Testamento, un tiempo en la historia de Israel cuando existía un caos porque ‘cada uno hacía lo que bien le parecía’ (Jueces 21:25).

CP: Bastante interesante.

JL: Claro que lo es. Pero contésteme, por favor; durante generaciones se ha enseñado su perspectiva en nuestras escuelas públicas. Se les ha enseñado a los niños la evolución, que son animales que han evolucionado de especies inferiores. ¿Cree que está dando buenos resultados? Yo por lo menos no creo que esté funcionando.

CP: Estoy absolutamente de acuerdo con usted.

JL: Entonces, ¿por qué no cambia su creencia? Si honestamente reconoce que la enseñanza de su creencia no funciona, entonces ¿por qué no la cambia?

CP: A lo mejor le sorprenda, pero creo sinceramente que la religión surte un buen efecto en las personas porque ha sido el vehículo para que generación tras generación haya transmitido los códigos morales.

JL: Pero no estoy hablando de simplemente ‘religión’; no soy religioso. Pienso que la ‘religión’ no salva a nadie. La ‘religión’ es algo sobre la cual la gente parlotea y alaba cuando no sabe lo que está diciendo. La religión no necesariamente es buena ni mala. Todo depende de si está hablando de una religión verdadera o falsa.

CP: Ah.

JL: E insisto ¿por qué se aferra a una creencia que usted admite no ha funcionado al enseñarlo a nuestros niños en las escuelas públicas? ¿No le importa si la realidad le refuta su creencia?

CP: ¿Sería posible que mi perspectiva de cómo llegaron a ser las cosas, sería lógicamente consistente; posiblemente, que lo que yo creo es verdad, y sin embargo la enseñanza de esa verdad conlleva consecuencias que consideraríamos malas? Creo que es posible. ¿Y que su perspectiva, aunque no sea cierta, pueda tener mejores consecuencias al enseñarla? Creo que eso es posible.

JL: (Riéndose) ¡Vaya! Una de las cosas que tengo en mi vida es que le agradezco a Dios que nunca fui a la universidad, es por eso que soy tan inteligente. Pero no, su opinión no es posible porque contradice la Palabra de Dios. Su opinión es una interesante evasiva para tratar de salir del callejón sin salida en el que se encuentra. Pero no es posible.

Las consecuencias de enseñar su perspectiva son malas porque su creencia está mal, es falsa. Pero si realmente cree que su perspectiva trae malas consecuencias al enseñarla, ¿de qué vale? ¿Y qué es lo que se debería enseñar en las escuelas?

CP: Pienso que hay aspectos de la enseñanza religiosa que traen maravillosas consecuencias sociales y particularmente el estímulo a la moralidad y el auto-sacrificio que acompaña la religión y…

JL: Insisto, por favor. Olvide la religión. No soy religioso. Defiendo el cristianismo.

CP: Claro, claro; verdaderamente todo esto acompaña al cristianismo. Realicé un trabajo (aunque nunca lo llegué a publicar) que argumenta que todos los tipos de crímenes sexuales aumentan cuando las tradiciones religiosas y morales en general deterioran.

JL: Querrá decir el cristianismo, puesto que no existen ‘tradiciones morales en general’. Soy un tanto quisquilloso con este asunto porque Dios, el Señor Jesucristo, se merece toda gloria por todas las cosas buenas que ocurren. Y hablar de ‘tradiciones morales en general’ le roba esa gloria.

CP: Está bien, estaría de acuerdo en decir que las tradiciones cristianas fuertes guardan correlación con la disminución de toda clase de crimen, y quizás particularmente los crímenes sexuales. Y también estaría de acuerdo en decir que en nuestra sociedad hemos visto las tradiciones cristianas debilitadas.

JL: Es usted un maestro de la descripción mesurada y comedida.

CP: Y que eso, la debilitación del cristianismo es un factor responsable por el incremento en las violaciones y crímenes sexuales, violencia y asesinato en nuestras escuelas, lo cual ha mencionado. Así que, se puede decir que estamos de acuerdo en este pequeño punto.

JL: Entonces ¿qué ocurre con usted y con lo que cree? Si el orden humanista secular se está desmoronando a nivel mundial, y esto está pasando, ¿en qué queda usted, ya que admite que enseñar esta perspectiva provoca consecuencias negativas? ¿Y qué son estas consecuencias de enseñar la evolución naturalista?

CP: La pregunta debe ser si el beneficio de esta enseñanza compensa el costo. Mi perspectiva puede aumentar el conocimiento, generar predicciones que a su vez pueden ser probadas y entonces descartamos lo que no vale y guardamos lo que aporta al conocimiento. El inconveniente, en mi perspectiva es que tiende a, (usted diría que tiene que), disminuir el papel que juega la religión. Y yo creo que la religión hace que las personas sean más cooperadoras, más auto-controladas, altruistas…

JL: Volvimos otra vez a la religión.

CP: Está bien, cristianismo, perdón. Soy un antropólogo y me he acostumbrado a hablar en esos términos. Intentaré quedarme con el cristianismo. Mi perspectiva aleja a las personas del cristianismo. Los cristianos son mejores personas, más altruistas, están más dispuestos a sacrificarse por otro, están dispuestos a refrenarse por otro más, que alguien que no practica, yo diría cualquier religión, que en la evolución. Así que usted tiene que escoger al igual que yo he escogido. ¿Cuáles son los beneficios de tener más conocimiento, contra el costo de esta pérdida de, digamos, la conducta cristiana?

Es interesante que empecé una tesis sobre la religión y encontré que tuve que tomar una decisión. Sí pensé que podía aumentar el conocimiento sobre la conducta religiosa, sus causas, etc. Pero al hacerlo, las personas a las que convencía tendían a dejar de practicar su cristianismo. Y realmente no estaba seguro de que esto fuera bueno; es más, sentía que esto les volvía más egoístas y menos colaboradores.

JL: Pero cuando usted, siendo alguien que no cree, se preocupa que las personas vayan a dejar su cristianismo aún cuando usted no es un cristiano, ¡se convierte en un hipócrita! En serio, ¿cómo puede hacer eso cuando usted también rechaza el cristianismo?

CP: Le entiendo perfectamente. Yo intentaba llevar una conducta buena, caritativa, desinteresada y moderada…

JL: Una conducta como la de Cristo, querrá decir. ¡El Cristo en el cual no cree!

CP: Sí. Exacto. Bien dicho.

JL: Su problema es que quiere un cristianismo sin Cristo

CP: Sí, la conducta sin tener que…

JL: ¡Pero no lo va a conseguir! ¡No puede tener un cristianismo sin Cristo! No hay fruta sin el árbol. ¿Lo ve?

CP: Ajá.

JL: Usted me recuerda de una anécdota sobre el ateo francés Voltaire. Se dice que cuando invitaba a sus amistades ateas a comer, hablaban abiertamente de su ateísmo mientras eran servidos. Pero Voltaire les dijo que se callaran porque no quería que los sirvientes escucharan esas conversaciones tan anti-Dios, ya que podrían asesinarlo mientras dormía y robarle.

CP: (Riéndose) Eso está bastante bien.

JL: Y muy cierto también, y aplicable a usted. Lo que tiene que hacer es arrepentirse de su pecado de incredulidad y creer en el Señor Jesucristo. Tiene que admitir que su filosofía atea ha sido un fracaso rotundo. Pero creo que aún no ha llegado a ese punto.

CP: No, creo que no. Pero sí he disfrutado mucho esta entrevista.»

Fuente: VIOLACIÓN SEXUAL Y EVOLUCIÓN

Alerta mundial ante la propagación del virus de la gripe porcina

27 Abr

Alerta mundial ante la propagación del virus de la gripe porcina 

Abril 26, 2009

El País Digital

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), el brote de gripe porcina declarado en México y Estados Unidos “es muy grave”. Tales fueron las palabras de la doctora Margaret Chan, directora general del organismo internacional, en una conferencia de prensa telefónica convocada apresuradamente ayer por la tarde en Ginebra.

Tampoco es optimista el mayor responsable de la vigilancia sanitaria de EE UU. Los responsables del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) alertaron ayer de que, pese a que sólo se han detectado ocho casos en el país, el virus se propaga fácilmente y no se podrá contener. “Hay que estar preparados para lo peor. Estamos muy preocupados”, dijo la directora en funciones de salud pública del CDC, Anne Schuchat.

“La situación debe ser vigilada muy de cerca”, afirmó Chan, quien destacó igualmente que “un nuevo virus” es responsable de los casos registrados y que “la situación evoluciona muy rápidamente”. Según Chan, “una enfermedad nueva es difícilmente comprendida por definición” y aclaró que “los virus de la gripe son particularmente impredecibles y están llenos de malas sorpresas, como estamos viendo ahora”.

En la tarde de ayer los responsables de la OMS se reunieron para analizar la presente crisis sanitaria y decidir, entre otras cosas, si se declara una alerta de epidemia o “sólo una emergencia sanitaria”. En su comparecencia, Chan afirmó que la amenaza es “un virus animal que se ha transmitido al hombre”. Esta situación tiene un potencial pandémico, “pues comienza a transmitirse entre seres humanos”.

La OMS pidió a todas las naciones “estar alerta ante casos anormales de neumonía o de gripe fuera de la estación habitual o de los grupos que normalmente son los más afectados”. De hecho, según el informe de la OMS, casi todos los casos detectados se han dado en adultos sanos, “lo que es inusual puesto que la gripe afecta en general a los más pequeños y los ancianos”.

La variedad actual de la gripe porcina A/H1N1 no ha sido detectada anteriormente ni en cerdos ni en humanos. El virus se ha mostrado resistente a los tratamientos a base de amantadina y rimantadina, aunque reacciona positivamente al oseltamivir (el famoso Tamiflú del que los países hicieron acopio en previsión de una posible epidemia de gripe aviar, y que podría servir para esta otra, si finalmente se produce).

Margaret Chan desmintió los rumores sobre “el contagio de numerosos trabajadores sanitarios”. Según aclaró la máxima responsable de la OMS, “en México hay dos trabajadores sanitarios que han contraido la enfermedad, y los expertos de la OMS junto a las autoridades mexicanas estudian en qué circunstancias ha ocurrido este caso”.

La OMS afirma por su parte que está en estrecho contacto con las autoridades de México, Estados Unidos y Canadá, quienes toman la situación “con suma seriedad” e intentan “comprender los riesgos y dar una respuesta adecuada”. La OMS confía en “emitir recomendaciones temporales para salvaguardar la salud pública” a la mayor brevedad. Entre dichas medidas no se encuentra, de momento, el cierre de fronteras.

En España, el Ministerio de Sanidad mantuvo ayer una teleconferencia con las comunidades autónomas para informarles de la situación. De momento, no se considera necesario evitar los viajes a México, pero sí se recomienda prudencia: extremar la higiene y acudir al médico si se sienten síntomas parecidos a los de la gripe común durante los 10 días siguientes a haber estado en México. Donde sí empezará la vigilancia es en los aviones: la tripulación tiene instrucciones de estar pendiente por si algún pasajero muestra síntomas de gripe. En ese caso, deberá aislarse al viajero y notificarlo al aeropuerto de llegada.

fuente: Visto en oldearth.wordpress.com

Secuenciado el genoma de la vaca

27 Abr

Secuenciado el genoma de la vaca 

Abril 25, 2009

vaca
L1 Dominette 01449, el ejemplar de vaca Hereford que ha servido como base para la secuenciación. MICHAEL MACNEIL/USDA/ARS

Público Digital

La profesora de la Universidad Autónoma de Madrid Marta Izquierdo abría su libro sobre ingeniería genética con una cita muy familiar, pero poco habitual en un texto científico: “Tengo una vaca lechera, no es una vaca cualquiera. Me da leche merengada, ay que vaca tan salada”. Izquierdo introducía así las nuevas tecnologías genéticas, cuyas repercusiones se extienden al campo práctico de la mejora agrícola y ganadera. La vieja canción y su interpretación biológica están ahora más cerca con el hito que hoy publica Science: la secuencia completa del genoma de la vaca doméstica.

El logro es producto del trabajo de tres centenares de científicos de 25 países durante seis años, un ejemplo de los grandes proyectos de colaboración que se han convertido en norma en los estudios genéticos. Roderic Guigó, coordinador del programa de Bioinformática y Genómica del Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona, que ha dirigido uno de los grupos participantes en el Consorcio del Genoma Bovino, explica la necesidad de estos grandes conglomerados: “Secuenciar un genoma todavía es técnicamente complejo”, dice.

Pero, al mismo tiempo, subraya una aparente paradoja: “Las máquinas de última generación permiten simplificar la secuenciación, que se puede completar en un sólo laboratorio. Por ejemplo, el CRG trabaja en los genomas de la remolacha, el melón y el pulgón. Pero en cambio, el análisis de la información es cada vez más complejo”. “Por eso es dudoso que los genomas humanos personales, que en dos años podrían estar disponibles por menos de 1.000 euros, sean de gran utilidad para la gente que los encargue”, añade.

Es precisamente este terreno del análisis computacional el que aporta el grupo de Guigó a los proyectos genómicos. En el caso del genoma de la vaca (Bos taurus), obtenido a partir de la raza Hereford, el análisis revela que, como en la canción, el genoma vacuno no es un genoma cualquiera, sino bastante particular. La primera sorpresa, señala Guigó, es que “los humanos estamos más próximos evolutivamente a los roedores que a la vaca, pero sin embargo los genomas de humanos y vacas se parecen más”. “De los 22.000 genes de la vaca, compartimos el 80%”, agrega.

Una aventura evolutiva

No obstante, incluso con esta similitud y según destaca otro de los investigadores del consorcio, Harris Lewin, de la Universidad de Illinois (EEUU), el genoma humano ha sido “relativamente conservado” durante su evolución. En comparación, la vaca es casi una aventura de la naturaleza. Entre los genes exclusivos de esta especie que no se han hallado en otros mamíferos destacan los relacionados con la digestión, la inmunidad y la producción de leche.

En el primer caso, las singularidades del genoma vacuno se traducen en la presencia de cuatro estómagos o cámaras estomacales que les permite aprovechar vegetales poco nutritivos, como la hierba. En cuanto a la leche, los genes de la vaca posibilitan un producto rico en proteínas y con actividad antimicrobiana. De hecho, Theresa Casey, investigadora de la Universidad de Michigan (EEUU) que se ha centrado en este aspecto, opina que “la leche evolucionó con una función inmunitaria”.

Pero las peculiaridades de los cromosomas vacunos van más allá de los genes inventados por esta línea evolutiva, como señala Lewin: “La vaca tiene uno de los genomas más reorganizados entre todos los mamíferos”. Ciertos fragmentos de los cromosomas pueden cambiar de lugar, invertirse o duplicarse. Los puntos de ruptura en la vaca acumulan una especial abundancia de segmentos duplicados y secuencias repetidas, y estos cambios no son inocuos, sino que afectan a genes relacionados con la fisiología digestiva, inmunológica o glandular de la vaca. Es por esto que para Lewin, esos puntos de ruptura son “sitios calientes de evolución en el genoma”.

La vaca ofrece además otra particularidad: es la única especie de ganado secuenciada hasta ahora. Comparando diversas razas, los investigadores han extraído conclusiones de aplicación práctica en la actividad ganadera. En el ADN vacuno, concluyen los científicos, ha quedado impresa la huella de la mano humana que ha seleccionado los rasgos más deseables para la producción de carne y leche. A lo largo de esta selección artificial, el genoma vacuno no se ha empobrecido. “Yo no creo probable que la reorganización sea producto de la domesticación, pero no lo sabremos hasta que secuenciemos otros rumiantes”, reflexiona Guigó.

Los genes de la vaca gozan de buena salud: las 800 razas reúnen una diversidad genética comparable a la humana. En el futuro, los investigadores confían en que el mayor conocimiento de los genes de esta especie y de sus funciones ayude a mejorar las razas para obtener animales más resistentes a infecciones, poco exigentes y mejores productores de carne y leche, sobre todo para favorecer a los países en desarrollo.

Datos básicos para un DNI genético

22.000 genes

El genoma de la vaca contiene unos 22.000 genes, una cantidad en el mismo orden de magnitud que los humanos.

29 pares de cromosomas

La vaca tiene 29 pares de cromosomas, además de los sexuales X e Y. Este último, el masculino, no se ha secuenciado.

80% de genes compartidos

El 80% de los genes vacunos están presentes en los humanos.

14.345 genes en otras especies

Los 14.345 genes de la vaca presentes en otras siete especies de mamíferos sugieren su posible uso en estudios biomédicos.

5 genes ausentes

Cinco genes del metabolismo humano faltan en la vaca, lo que revela su singularidad metabólica.

El ovillo evolutivo de la oveja

También en la edición de hoy de ‘Science’, otro estudio explora la historia genética de la oveja a través de un tipo particular de elementos del ADN, los retroposones, secuencias similares a retrovirus internos naturales que son capaces de saltar de un lugar a otro de los cromosomas. Por primera vez se ha empleado esta técnica para rastrear la evolución de una especie. El estudio muestra que las ovejas se dispersaron por Eurasia y África en varias migraciones entre 10.000 y 6.000 años atrás. Las variedades actuales de mayor interés por su producción de carne y lana proceden de una expansión desde el suroeste de Asia que arrinconó las razas más primitivas en áreas remotas donde hoy persisten en estado semisalvaje. Un ejemplo es la oveja de Soay, en el archipiélago escocés de Saint Kilda.

Cinco milenios cabalgando

Recientemente, un estudio arqueológico concluía que la relación entre humanos y caballos se remonta a hace unos 5.000 años, y que las primeras granjas de domesticación se crearon en las estepas de Asia, en Kazajistán. Un nuevo análisis de cómo ha evolucionado la coloración del pelaje de los equinos confirma hoy en ‘Science’ estos resultados. Los investigadores analizaron ADN de fósiles de caballos de distintas épocas procedentes de Europa central y oriental, Siberia y la Península Ibérica. Así logran concluir que los primitivos caballos salvajes presentaban coloraciones uniformes negras o rojizas, y que todas las demás tonalidades y patrones variegados surgieron rápidamente hace unos cinco milenios en Siberia y Europa oriental como efecto de los cruces seleccionados.

fuente: Visto en oldearth.wordpress.com

¿Hay materia prebiótica en el espacio?

2 Abr

¿Hay materia prebiótica en el espacio? 

Marzo 31, 2009

polvo
Partícula de polvo interplanetario . Foto: Guillermo Muñoz y Virginia Souza-Egipsy (CAB) / SINC

Visto en SINC

Un astrofísico español y otro francés han identificado una banda en el rango del infrarrojo que sirve para rastrear la presencia de materia orgánica rica en oxígeno y nitrógeno en los granos de polvo interestelares. Si algún telescopio detecta esa banda se podría confirmar la presencia en el espacio de aminoácidos y otras sustancias precursoras de la vida.

“Hemos comprobado en el laboratorio que una materia orgánica de interés prebiótico denominada yellow stuff (sustancia amarilla) presenta una banda de absorción muy característica que se puede buscar en zonas del espacio con presencia de granos de polvo para tratar de identificar sustancias similares”, señala a SINC Guillermo Muñoz, investigador en el Centro de Astrobiología (INTA-CSIC).

El científico explica que los granos de polvo que se observan en las nubes interestelares y alrededor de las estrellas jóvenes suelen “estar rodeados de diminutos mantos de hielo ricos en agua y otras moléculas simples, como el monóxido de carbono (CO), el metanol (CH3OH) o el amoniaco (NH3), sobre los que incide la luz ultravioleta y los rayos cósmicos”.

Muñoz y su colega francés Emmanuel Dartois, del Instituto de Astrofísica Espacial de París (Francia), han recreado en el laboratorio esas condiciones interestelares mezclando diversos gases a muy baja presión y temperatura (-263ºC), e irradiando con luz ultravioleta el hielo de tipo interestelar que se forma. Como resultado se genera el yellow stuff , una sustancia amarillenta rica en carbono pero con hidrógeno, nitrógeno y mucho oxígeno asociado. Este material está compuesto por numerosas moléculas orgánicas, como ácidos carboxílicos, glicina y otros aminoácidos (las moléculas esenciales en la composición de las proteínas).

La banda de absorción del yellow stuff se sitúa en los 3,4 micrómetros del espectro del infrarrojo medio, y al representarla en una gráfica su perfil presenta dos picos característicos. “Esto permite su posible detección en regiones de formación planetaria parecidas a nuestra nebulosa solar y en cuerpos del Sistema Solar”, señala Muñoz.

“Además la síntesis de compuestos orgánicos por irradiación de hielo podría estar relacionada con la presencia de esta sustancia en cometas, como el Halley, y también podría explicar la composición isotópica del material carbonáceo detectado en el polvo interplanetario y en un tipo de meteoritos ricos en carbono denominados condritas carbonáceas”, añade.

Hasta ahora los científicos no han observado la banda infrarroja del yellow stuff en el espacio interestelar, y tampoco en cuerpos del Sistema Solar, pero postulan que podría deberse a las limitaciones de las técnicas actuales. En el caso de las condritas carbonáceas y el polvo interplanetario, ambas contienen carbono asociado a isótopos pesados del hidrógeno (deuterio sobre todo, 2H) y nitrógeno (15N) característico de reacciones químicas a temperaturas muy bajas, como las que se generan en el hielo irradiado, pero ese tipo de carbono meteorítico es distinto al yellow stuff.

Los productos prebióticos derivados de la irradiación de hielos pierden su carácter orgánico y su alto contenido en hidrógeno, nitrógeno y oxígeno cuando se calientan a más de 300 ºC, como ocurre en las proximidades del Sol. “Esa especie de yellow stuff calentado, que todavía preserva un alto contenido en isótopos pesados, podría ser el que se encuentra formando parte de las condritas carbonáceas y el polvo interplanetario”, indica a SINC Muñoz.

La sonda espacial Rosetta de la Agencia Espacial Europea tratará de detectar aminoácidos y otras moléculas de interés prebiótico en el núcleo del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, cuando lo alcance en el año 2014.

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Referencia bibliográfica:

Guillermo M. Muñoz Caro y Emmanuel Dartois. “A tracer of organic matter of prebiotic interest in space, made from UV and thermal processing of ice mantles”. Astronomy and Astrophysics 494 (1): 109-115, 2009.

George Bush: “Mi creencia de que Dios creó el mundo es compatible con las pruebas científicas de la evolución”

14 Ene


George Bush: “Mi creencia de que Dios creó el mundo es compatible con las pruebas científicas de la evolución”

Miércoles 10 de Diciembre de 2008
Política
Estados Unidos


En una entrevista del lunes con la televisora ABC, el mandatario saliente hablo sobre sus creencias religiosas. Argumentó que la decisión de ir a la guerra en Irak no estuvo relacionada con sus creencias religiosas.

El presidente George W. Bush dijo que su creencia de que Dios creó el mundo es compatible con las pruebas científicas de la evolución.

En una entrevista del lunes con la televisora ABC, el mandatario saliente dijo que quizá no tome literalmente a la Biblia, aunque como persona se puede aprender mucho, incluyendo la enseñanza del Nuevo Testamento sobre que Dios envió a su único hijo a la Tierra.

Cuando se le preguntó sobre la creación y la teoría de la evolución, Bush dijo: “Creo que se pueden tener las dos, creo que la evolución puede … me estas sacando de mis asuntos. Sólo soy un simple presidente. Pero bueno, creo que Dios creó la tierra, creó el mundo, pienso que la creación del mundo es tan misteriosa que se necesita de algo tan grandioso y poderoso y no considero que sea incompatible con las pruebas científicas sobre la evolución”.

Después dijo: “Sucede que no creo que la evolución explique completamente el misterio de la vida”.

El presidente dijo que Dios es tan grande como para amar a personas con diferentes creencias religiosas. “Sí creo que hay un Todopoderoso que es suficientemente grande y suficientemente amoroso para incluir a mucha gente”.

Cuando se le preguntó si pensaba que no podría haber sido presidente si no fuera por su fe, Bush respondió: “No lo sé, es difícil decirlo. No sé qué podría haber sido de mí. Estoy muy seguro de que habría sido una persona bastante egoísta”.

Bush, que pondrá fin el 20 de enero a su gobierno de ochos años, indicó que en muchas ocasiones se le pregunta si considera que fue elegido por Dios para ser presidente de Estados Unidos.

“No lo puedo saber”, dijo, “No tengo tanta seguridad acerca de conocer al Todopoderoso como para decir, ‘Sí, dios me quería para todas esas personas”’.

También dijo que la decisión de ir a la guerra en Irak no estuvo relacionada con sus creencias religiosas.

“La basé en la necesidad de proteger a la población estadounidense del peligro”, dijo Bush.

Descubren cómo las bacterias se hacen resistentes a los antibióticos

16 Dic

Descubren cómo las bacterias se hacen resistentes a los antibióticos 

Diciembre 16, 2008

Posted by Manuel 

villa
Alejandro Vila (izq.) y Pablo Tomatis, autores del trabajo que se publica hoy en PNAS

Foto: Mario García

Nora Bär- LA NACIÓN- Edición Digital

Por su efectividad para curar enfermedades que en otras épocas eran mortales, hasta no hace mucho los antibióticos tenían aura de medicamentos mágicos. Las bacterias, sin embargo, se encargaron de demostrar lo contrario. Datos internacionales indican que hasta un 70% de los patógenos causantes de infecciones pulmonares son resistentes a uno de los antibióticos de primera línea y hasta el 60% de las infecciones hospitalarias se deben a microbios resistentes.

Actualmente, la resistencia bacteriana es un verdadero dolor de cabeza para los sanitaristas. Pero al menos por ahora investigadores argentinos ganaron unround en el combate contra los microorganismos patógenos: un trabajo que hoy se publica en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences logra desentrañar una de las claves de la resistencia bacteriana a los antibióticos: mostraron a través de estudios estructurales, bioquímicos y microbiológicos dónde se registran los cambios moleculares que les permiten a los microorganismos desactivar estos fármacos.

“Desde que, hace un siglo y medio, Darwin publicó El origen de las especies , la palabra “evolución” designa el proceso de cambios genéticos que llevan a la aparición de nuevas especies o su adaptación a distintos ambientes -cuentan Alejandro Vila, del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario, del Conicet y la Universidad Nacional de esa ciudad, y Pablo Tomatis, autores del trabajo-. Algo menos conocido, sin embargo, es que no sólo evolucionan los organismos completos, sino también las moléculas. El concepto de evolución también se aplica a las proteínas y es crucial para la aptitud o supervivencia de los organismos, ya que permite que éstos se adapten a nuevas condiciones de su entorno. Sin embargo, el curso de la evolución de las proteínas no se entiende en su totalidad porque depende de una compleja interacción entre su secuencia, su estructura, su función y su estabilidad.”

En su intento de entender los mecanismos de resistencia de las bacterias patógenas a los antibióticos, Vila y Tomatis trabajan en unas enzimas (proteínas que catalizan reacciones químicas) llamadas metalobetalactamasas que les confieren esa capacidad. Es decir, la bacteria se defiende haciendo que evolucione esta proteína; lo que significa que todo un organismo depende de una proteína, una molécula.

Los científicos reprodujeron ese proceso in vitro, agregando mayores cantidades de antibióticos e induciendo mutaciones en la proteína. “Emulamos en el laboratorio el proceso natural de evolución de esta proteína -explica Vila-. Ya habíamos visto que podíamos tener una bacteria más resistente a los antibióticos haciendo evolucionar las betalactamasas. En este trabajo, logramos hacer evolucionar una de estas enzimas en el laboratorio y obtuvimos una más eficiente.”

El resultado los sorprendió: “Uno esperaría mutaciones en los sitios de contacto con el antibiótico. Lo raro es que los cambios que hacen que la enzima desactive más rápidamente los antibióticos ocurren lejos del sitio donde se une a éstos, algo que hubiera sido imposible de predecir racionalmente basándose en los enfoques convencionales. Es una idea que contradice la intuición”. Aislando un grupo de proteínas mutantes, los investigadores trazaron su estructura metalográfica y pudieron visualizar cada uno de los sitios en que la proteína va evolucionando, qué hacen y cómo se conectan entre sí. “Vemos que hay interacciones muy débiles que van de un punto a otro de la proteína y le dan mucha flexibilidad, de modo que se puede abrir y cerrar mucho más rápido en la cavidad donde se une con el antibiótico -dice Vila-. Lo que nos sorprende es que lo hace a distancia.”

El de las betalactamasas es un sistema modelo para estudiar la evolución en general de las proteínas y arroja también otras conclusiones. “Mostramos que estas proteínas que se hace mutar en el laboratorio permiten predecir futuros escenarios de resistencia y abren la puerta al diseño de nuevos antibióticos -afirma Vila-. Nuestra idea es adelantarnos a la evolución. Podemos anticipar en qué dirección va a ir la resistencia de las bacterias, con lo que este conocimiento tendría un carácter predictivo.”