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Jubilarse puede causar mayor estrés que trabajar

25 Nov

Jubilarse puede causar mayor estrés que trabajar

MADRID, 23/11/2010 (El País / ProtestanteDigital.com)

Jubilarse viene de júbilo. Se supone que el jubilado debe estar jubiloso. Pero después de años de trabajo no es fácil cambiar de hábitos y la jubilación también trae problemas y puede causar estrés. Los expertos aconsejan preparar el retiro con tiempo, en el día a día y en lo económico.

Los expertos dicen que hay que prepararse para la jubilación en dos cosas, sobre todo. La primera, para el día a día, porque hay más tiempo libre y las relaciones cambian. Y la segunda, en lo económico, porque dejar de trabajar provoca un descenso de ingresos que hay que afrontar con tiempo. Algunos consejos que dan los expertos son renegociar con la pareja, hacer cosas nuevas teniendo en cuenta que no sean rentables, y no acomodarse.

Algunas personas no se quedan inactivas cuando les llega el tiempo de jubilarse. Hay quienes aprueban el acceso a la Universidad para mayores de 25 años y se matriculan en una carrera. Otros optan a dar clases como voluntarios en alguna ONG.

Pero hay quien lleva mal la jubilación, sobre todo al principio. María Dolores Ortiz es psicóloga de Madrid y está especializada en gerontología. “Cuando alguien se jubila”, dice, “al principio suele tener una luna de miel consigo mismo, pero pasados los primeros tiempos pueden venir los problemas. Por eso, hay que prepararse porque jubilarse comporta muchas veces cambios bruscos en lo personal, lo económico y lo social. Hay quien no sabe adaptarse, pero hay oportunidades para hacer nuevas cosas, de seguir activo y abrirse a la experiencia”, recalca esta psicóloga.

Ricardo Moragas es sociólogo, profesor universitario jubilado y está especializado en gerontología. “Con la jubilación pueden aparecer problemas gástricos, insomnio, arritmias e infartos, porque se produce un estrés y muchos no están preparados”, dice Moragas.

OCUPAR EL TIEMPO
“La mayoría de la gente no prepara la jubilación y es un error porque, si preparamos un viaje, ¿cómo no vamos a prepararnos para una etapa tan larga como el retiro? La esperanza de vida tras el retiro puede ser de 20 años”, recalca Moragas. ¿Qué consejos seguir? “Hay que tener actividades, pero hay familias que cargan de tareas a los abuelos, y eso no es bueno”. Este experto investiga en el Parque Científico de Barcelona y ha dirigido cursos para jubilados para hablar de los hábitos saludables de vida y concienciar de que hay que ocupar el tiempo.

Una de las primeras cosas que nota el jubilado es que la primera pensión supone una mengua de ingresos. El Gobierno ya ha aprobado congelar las pensiones el año que viene, salvo las más bajas. La pensión media de jubilación es de 878 euros al mes (datos de marzo de este año). La mínima sin cónyuge es de 557 euros y la máxima está fijada en 2.466 euros. Hay más de cinco millones de pensiones públicas de jubilación y un total de 8,6 millones (incluidas las de viudedad y invalidez y otras), 900.000 más que diez años atrás.

EN LO ECONÓMICO
Para paliar la caída de ingresos, los expertos recomiendan empezar a ahorrar antes del retiro. Una manera de hacerlo es con un plan de pensiones para complementar la pensión pública. Pero muchos sueldos son bajos y a veces cuesta ahorrar. Además, los planes tienen ventajas fiscales, pero no se puede disponer del dinero hasta la jubilación, salvo en algunos casos de fuerza mayor como invalidez o paro de larga duración.

En España ya hay ocho millones de personas que tienen un plan de pensiones privado -individual o a través de su empresa-, dice Mariano Rabadán, presidente de Inverco, la asociación que agrupa a la mayoría de las entidades de inversión colectiva españolas. Estos planes acumulan 85.000 millones de euros.

¿Cuánto dinero tienen de media cada una de las ocho millones de personas con plan de pensiones? Los de empleo o de empresa, 30.000 euros, y los individuales, 6.000, contesta Rabadán.

“El sistema público de pensiones es sólido. Los que están cerca de la jubilación y los jubilados no tienen ningún problema. Pero cada vez habrá más pensionistas y, si pensamos en alguien que tiene 25 años, lo razonable es que se haga un plan de pensiones para complementar la pensión pública”, dice.

JUBILADOS EUROPEOS
Hay datos que indican que los españoles son colistas en Europa a la hora de planificar su jubilación. Los países del sur de Europa como España (pero también Grecia, Portugal y Francia) preparan menos la jubilación que los del norte (Suecia y Alemania, por ejemplo), según un sondeo de la firma de estudios de mercado TNS para la gestora de fondos de inversión Fidelity. En los países del sur de Europa, solo una tercera parte de los que reúnen las condiciones para jubilarse han empezado a ahorrar para prepararla. En los del norte, entre la mitad y dos tercios se preparan, según el sondeo de TNS.

El dinero tiene su influencia, pero “lo importante es mantener la actividad y encontrarse bien”, recalca el presidente de la Asociación de Jubilados Gambrinus, Antonio García. Esta asociación radicada en Sevilla está formada por jubilados de la antigua empresa Cruz Campo (hoy Heineken) y toma el nombre de Gambrinus, el rey de leyenda de igual nombre, considerado el patrón de la cerveza. “En nuestra asociación buscamos prevenir los casos de personas jubiladas que no se adaptan bien y ayudarles a superarlos”, dice el presidente de la asociación. “Somos 516 socios. Aquí se aprende cómo convivir con los nietos, hacemos salidas culturales, viajes, manualidades, pintura. Hemos viajado por casi toda España y también a Portugal. No es preciso tener mucho dinero para hacer cosas”, dice el García.

ESPERANZA DE VIDA
Los últimos datos del Ministerio de Sanidad abundan en lo dicho por otros informes: la vida se alarga. Hay 7,8 millones de personas en España que tienen más de 65 años, el 16,7% de la población. Y de ellos, el 28% tiene más de 80 años. La percepción mayoritaria es que se es mayor a partir de los 70 años.

La media de vida es de 84 años para las mujeres y de 78 para los hombres, según la encuesta sobre personas mayores de 2010 del Ministerio de Sanidad presentada a final de abril. Esta encuesta incluye datos que muestran que los jubilados se preocupan de estar ocupados. Pero hay respuestas distintas. El 30% de los mayores dice estar demasiado ocupados, el 52% no tiene muchas ocupaciones y solo el 15% no tiene nada que hacer, destaca la encuesta del Ministerio de Sanidad. El estudio también arroja el resultado de que el 55% de los mayores está satisfecho con su situación, aunque la satisfacción baja con la edad y es mayor en las zonas rurales que en las urbanas.

La psicóloga María Dolores Ortiz recalca que la jubilación produce un cambio de horarios. “No hay que confundir lo que uno es o hace con el empleo que ocupa. Eso les pasa más a los hombres, porque suelen asociar su estatus profesional con su personalidad y cuando dejan de trabajar lo padecen. Pero el puesto que uno ocupa es una cosa y quién es uno, otra”, recalca esta psicóloga.

“Si se vive en pareja, hay que hablar de las tareas de casa. Vemos a gente a la que le cuesta disponer de su tiempo libre”. Y añade: “Hay que ir hacia el envejecimiento con éxito o activo. En varios ámbitos: manteniendo el ejercicio físico y con la alimentación adecuada”; pero también “ejercitando la memoria, trabajando con la mente, leyendo, estudiando y manteniendo la relación social”.

TIEMPO LIBRE
Montserrat Fornós, psicóloga psicoterapeuta, habla sobre el uso del tiempo libre. “Falta cultura del tiempo libre porque el trabajo suele ocuparlo casi todo, cuando, en realidad, es un tiempo en la vida. Muchas personas son alguien que trabaja en algo, más que ellos mismos. Hay quien se jubila y lo pasa mal al principio hasta que coge la ruta”.

La formación suele ser una de las actividades por las que optan algunos jubilados. Hay aulas para personas mayores en toda España. Las aulas de extensión universitaria para gente mayor de Barcelona acogen a 4.000 alumnos y a 88 profesores, dice el presidente de la entidad, Francesc Pons. “Empezamos hace 30 años con 13 alumnos. La mitad del coste lo cubre la Administración. El alumno paga 78 euros por curso. Estudian, no una carrera, sino para tener conocimientos de materias. La Universidad de Barcelona nos cede locales para impartir las clases”, dice el presidente de esta entidad.

Es interesante la observación que hace Victor Reca, psicólogo que trabaja con personas mayores: “Las mujeres se adaptan mejor a la jubilación que los hombres, quizá porque suelen trabajar más en casa, y muchos hombres solo tienen el trabajo en la empresa y les cuesta más hacer otras cosas”.

Fuente: El País – Edición: ProtestanteDigital.com

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Meditar para reducir el estrés

15 Mar
MeditarNo tienes que visitar a un gurú para obtener los beneficios de la meditación. Y es que está práctica ha sido desvirtuada por los cientos de personajes que la han transformado en una industria mística. La meditación es un método simple para aliviar los desórdenes de la mente. Al concentrarte sólo en la respiración, te entrenas para encontrarte aislado en tu interior.

Es una forma de decir que aprendes a ignorar los miles de pensamientos que llenan tu mente. Y es que la meditación no es sólo sentarse en la posición de loto. En realidad se trata de prestar atención al propósito, ya sea que estés cortando verdura o jugando con los niños. La idea es que te concentres en el momento. No debes tener la mente en piloto automático o estar pensando en algún lugar diferente del que te encuentras.

Es probable que ya hayas practicado algún tipo de meditación y no lo sepas, por ejemplo: cuando ves algún partido de futbol y pierdes la noción del tiempo. En ese momento estás realizando lo que se conoce como “meditación activa”. Es decir, has alcanzado la clase de meditación que te concentra y te relaja. Meditar no consiste en seguir un montón de reglas rígidas, lo único que necesitas es llevar a cabo una serie de pasos:

Ponte cómodo. Lo primero que debes haces es buscar un lugar tranquilo donde no serás molestado. Usa ropa holgada y cómoda. Siéntate en una silla de respaldo recto o en el suelo sobre una almohada. No es necesario que adoptes la posición de loto, pero deberás sentarte derecho y evitar encorvarte.

Enfoca tu atención en un objeto cualquiera o cierra los ojos con suavidad, lo que te haga sentir mejor y te parezca más natural. La idea es que te relajes al máximo. Si te quedas dormido en alguna ocasión está bien, pero no lo conviertas en habito ya que eso es una siesta y no meditación.

Respira profundamente. Una vez que te encuentres cómodo, concéntrate únicamente en tu respiración. Hay varias maneras de hacer esto. Por ejemplo, mientras respiras repite para ti mismo las instrucciones: “inhalar, exhalar, inhalar, exhalar. Ciertos practicantes recomiendan concentrarte sólo en exhalar, otros en repetir alguna frase que tenga un significado para ti.

El método que elijas no es importante mientras que ayude a mantener alejado el estrés que te provoca el pensar en todo lo que tienes que hacer una vez que termines. Debes sentir que no tienes nada que hacer, cada respiro debe sentirse como una mini vacación. Al principio tendrás dificultades en concentrarte en tu respiración, te sorprenderá la cantidad de distracciones que te vendrán a la mente.

No pienses en los problemas. Cuando te invada algún pensamiento, tómalo en cuenta conscientemente; después, lentamente vuelve a concentrarte en la respiración. No te preocupes por si crees que lo estas haciendo mal, ya que eso sólo te distraerá más.

No hagas nada. Debes mantenerte concentrado en tu respiración durante 15 minutos. Si al principio te resulta difícil, empieza con sesiones de 5 minutos y aumenta el tiempo gradualmente. Una vez que pase ese tiempo, no te apresures retomar de inmediato tu rutina. Regresar a la vida real muy rápido puede aumentar la ansiedad o el estrés.

Lo mejor es darte unos minutos para dejar que los pensamientos regresen poco a poco. Camina si es posible lentamente para que te reincorpores a la actividad. No esperes la salvación.

La meditación diaria no provocará por si misma que te caiga del cielo una luz brillante que te llene de sabiduría, de hecho, nada dramático debe suceder durante la práctica. Al cabo de unos días te darás cuenta de que el estado de conciencia que experimentas al meditar se refleja en tu vida diaria. A mi me ha resultado al menos en forma parcial ya que aun no puedo dominar algunas formas de estrés que se me presentan; sólo espero que con el tiempo las pueda superar.

El Control del Estrés

10 Mar

El Control del Estrés
Publicado por Malena el 9 de Marzo de 2010

No es la vida moderna la que crea el estrés, somos nosotros mismos lo que lo provocamos al elegir reaccionar emocionalmente a las exigencias externas.

Las reacciones que tenemos frente a situaciones que no podemos controlar pueden ser autodestructivas.

Si analizamos fríamente lo que nos ocurre en cada caso en particular, todo tiene una solución alternativa. Pero cuando nos aferramos a que se cumpla lo que pensábamos y nos frustramos, nos sentimos molestos e incómodos, nos quejamos, nos violentamos y en consecuencia nos estresamos.

El estrés no lo produce lo que pasa sino lo que hacemos con lo que nos pasa.

Como ejemplo, mi experiencia de hoy pudo haber sido generadora de estrés, pero yo decidí a tiempo no involucrarme emocionalmente con ese contratiempo.

Como aún no había recibido la liquidación de mi tarjeta de crédito, fui al Banco a buscar una copia.

Saqué un número y me senté a esperar que el único empleado designado para esa tarea atendiera a todos los que estaban esperando.

Cuando llegó mi turno, el hombre, de aspecto depresivo y cara de piedra, después de intentar infructuosamente con la computadora entrar en mi cuenta, me dijo que el sistema estaba muy lento y que sólo me podía dar el saldo.

Aunque mi intención era conseguir la copia de la liquidación, decidí en ese mismo instante no decir nada, aceptar lo que me daba y tratar luego de obtenerla por mi cuenta a través de Internet, aunque esa opción también era dudosa porque no dispongo de tarjeta de débito de ese banco, requisito aparentemente imprescindible para sacar una clave de acceso.

En otro momento tal vez me hubiera enojado, por perderme toda la mañana para no conseguir lo que deseaba.

Las máquinas se han adueñado del mundo pero lejos de facilitar algunas operaciones las han complicado.

Los clientes pagan cada vez más caros los servicios y sin embargo están obligados a aprender a operar las máquinas y a atenderse solos.

Pero si queremos liberarnos del estrés, tenemos que cambiar estos pensamientos por otros más sanos, que no incluyan hacer justicia ni elevar una queja; porque el estrés se adueña de nosotros cuando nos empeñamos en interpretar cada una de las situaciones como injustas principalmente porque nos apartan de nuestras expectativas, en este caso, sin tener en cuenta las limitaciones que tienen los sistemas automatizados y los seres humanos que están a cargo.

El empleado en cuestión me invitó cortésmente a volver al día siguiente, confirmando mi incuestionable convicción de que todo trámite requiere como mínimo dos visitas para su eventual solución, sea quien sea el responsable.

No podemos pensar en términos de justo o injusto, porque entonces cada circunstancia de nuestra vida será vivida con estrés, y en lugar de razonar en silencio mientras estamos en una fila por segunda o tercera vez, lo mejor es cambiar el razonamiento por otro menos tóxico y teórico, pero más realista.

Nadie es culpable porque las cosas en este mundo son así, en todos lados, los empleados no nos odian, hacen su trabajo como pueden en el mejor de los casos y nosotros tenemos que mantener los buenos modales y la calma, porque los contratiempos pueden molestarnos pero nunca merecen desequilibrarnos.

No podemos otorgarle ese poder ni a las personas ni a las cosas; y si el problema es una agenda llena, tampoco importa, pasemos los compromisos para el día siguiente, o bien para el otro, o atrevámonos a cancelar los asuntos que sabemos que no podremos cumplir en forma definitiva; sin olvidar que los contratiempos pueden llevarnos a encontrar otros caminos y otras soluciones.

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La temporada navideña aumenta el estrés en las mujeres

23 Feb

navidades
La temporada navideña aumenta el estrés en las mujeres


Casi la mitad de todas las mujeres en Estados Unidos sufren de más estrés durante los días navideños, un trastorno que contribuye a que coman y beban más como vía para combatir la ansiedad, lo que puede conducir a un aumento de peso, de acuerdo con un sondeo conducido en octubre por la Asociación Americana de Psicología (APA, por sus siglas en inglés).
19 Dec 2006 | AP

Según un sondeo nacional sobre el estrés que efectuó la asociación en enero, una de cada cuatro personas en EEUU afirmó que ”cuando siento estrés o enfrento un problema la comida me ayuda a sentirme mejor”. El sondeo efectuado en octubre indicó que la proporción aumenta a una de cada tres personas durante los días de fiestas.

El aumento de la ingestión de comidas y bebidas para sentirse bien también ocurre entre los hombres pero es más común en las mujeres.

El 41 por ciento de las mujeres encuestadas aseguró que comen por puro placer durante las Navidades, comparado con 31 por ciento durante el resto del año. Entre los hombres, 25 por ciento reporta comer más en esta época del año, comparado con 19 por ciento durante igual período, de acuerdo con la encuesta.

Algunos ni siquiera notan el aumento de peso, afirmó Russ Newman, director ejecutivo de práctica profesional para la APA.

La temporada de fin de año es para muchos norteamericanos la más estresante del año, especialmente para las mujeres, quienes a veces se sienten presionadas de hacer las festividades algo especial para regocijo de quienes quieren, comentó Sharon Gordetsky, una psicóloga que se especializa en niños, familias y problemas de desarrollo femenino.

Incluso en familias donde los padres tienen un rol mayor en el cuidado de los hijos y los trabajos caseros, ”las mujeres tienden frecuentemente a estar más a cargo de la planificación y de la organización social de la familia”, indicó Gordetsky, profesora adjunta del Centro de Evaluación Total de la Familia, del Tufts-New England Medical Center.

Ello es muy cierto, agregó Sissy McPhearson, quien trabaja en una disertación doctoral y al mismo tiempo enseña en la Facultad de Teología de la Universidad de Harvard.

”Mi esposo y yo trabajamos y usualmente compartimos por igual las responsabilidades de la casa. Pero durante los días festivos a él no le importa tanto decorar la casa o envolver regalos u ofrecer comidas, por lo que soy yo quien lo hace, a pesar de que trabajo unas 70 horas a la semana”, comentó.

McPhearson declaró que el estrés de los preparativos para las Navidades, más el aumento de las invitaciones para salir, facilitan el aceptar un trago extra.

Entre los métodos más saludables que los expertos recomiendan para aliviar el estrés de estos días están: optar por fiestas menos elaboradas; evitar esas deliciosas porciones de carnes asadas, lasagna, chocolate y la segunda copa de vino.

”El ejercicio ayuda… yo lo hago. Y el martes me voy a dar un masaje”, comentó McPhearson.

El sondeo del estrés de fin de año fue conducido entre el 2 y 5 de octubre por Greenberg, Quinlan Rosner Research, con sede en Washington. La encuesta telefónica, con un margen de error de más o menos 3.5 por ciento, se hizo entre 369 hombres y 417 mujeres, de acuerdo con la edad, la raza y la educación.

http://www.laflecha.net/canales/curiosidades/noticias/la-temporada-navidena-aumenta-el-estres-en-las-mujeres

Daña estrés crónico la barrera que protege cerebro y médula espinal

28 Jun

Daña estrés crónico la barrera que protege cerebro y médula espinal

Por: Adrián Fiegueroa
Sabado 28 de Junio de 2008

Atesis. El estudio de Gómez González es para su doctorado en psicología.
Uno de los efectos que provoca el estrés crónico es el daño a la barrera hematoencefálica —sistema que protege al cerebro y médula espinal— y puede causar lesiones neuronales con los consecuentes problemas motores, de aprendizaje y atención, señala la investigadora Beatriz Gómez González.
El trabajo es parte de su tesis doctoral en Psicología y lleva cuatro años de desarrollo. Está dirigida por el doctor Alfonso Escobar, neurólogo e investigador emérito del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM.
Los científicos explican que al entrar al sistema nervioso elementos tóxicos que generalmente no pasarían a través de la barrera hematoencefálica, como el glutamato y potasio en altos niveles y que circulan en grandes cantidades en la sangre o algunos medicamentos, se provocaría una serie de daños en el sistema nervioso que alterarían su funcionamiento normal.
Señalan que su invasión podría matar las neuronas, evitar las conexiones que se desarrollan entre unas y otras —llamadas sinapsis— o registrarse un decremento de este tipo de células en regiones cerebrales como el hipocampo.
ESTUDIO. El trabajo se realiza en modelos animales —ratas, durante la gestación y los primeros 30 días postnatales. Se somete a la mamá a un período de estrés crónico y, cuando nace la cría, es separada de la madre, para tenerla bajo ese mismo estado. “En ese momento la barrera hematoencefálica aún no está bien formada ni todo el sistema nervioso central, tal y como sucede en los humanos, y podemos ver los efectos adversos al permeabilizarla”, detalla Beatriz Gómez.
Tras esto, añade, estudiamos cómo un colorante, que en condiciones normales no atravesaría la barrera hematoencefálica, pinta el cerebro y médula espinal y es la señal de que la barrera no está funcionando.
“Esto puede provocar una serie de daños que en circunstancias normales no se presentarían”.
Después de un mes de nacidas, las ratas tienen formada completamente la barrera hematoencefálica y el sistema nervioso se desarrollo totalmente, pero los daños producidos por el estrés crónico ya están presentes: el cerebro no se formó adecuadamente, agrega.
A los animales que se les ha sometido a estrés crónico desde la gestación y en sus primeros días de vida, en la etapa adulta presentan alteraciones motoras y bajo aprendizaje para tareas espaciales en laberintos.
Es posible que estos efectos puedan traspolarse al ser humano, y sería la explicación de algunos de los daños que se presentan en los niños, puntualiza.
Al respecto, Alfonso Escobar detalla que otros efectos del estrés crónico van desde la caída de pelo, úlcera péptica, diarrea, estreñimiento, dermatitis o disfunción eréctil en los hombres. “Se han realizado experimentos en primates que revelan que un cuadro de estrés crónico les causa la muerte, y éste podría ser la respuesta al fallecimiento de personas que nunca han sufrido de males cardiovasculares, su fallecimiento súbito”.
Beatriz Gómez señala que este proceso de permeabilidad aumentada de la barrera hematoencefálica puede ocurrir en distintas etapas de la vida y constituye otro más de los efectos dañinos del estrés crónico sobre el funcionamiento del organismo.