cris2.jpgAsí como los rusos, los israelíes, los españoles y los mexicanos, entre otros, compran muy ávidamente las novelas argentinas, que en el rubro, junto con las mexicanas y en los últimos años también las brasileñas, son de las más requeridas por el mercado comprador, porque el público mundial las pide y pide, ahora, pareciera ser que los norteamericanos, que sí han sido desde siempre los reyes de las sitcoms, pero nunca se caracterizaron por ser productores, ni consumidores del género novelesco, vaya uno a saber si como producto de la presente crisis financiera que afrontan, que los ha acercado mucho más al tercermundismo, hoy, se muestran bastante interesados en la importación de este tipo de contenidos…

Y decidieron empezar a probar el interés del público con uno de los grandes novelones argentinos de la actualidad: “La Maldita Inflación”, protagonizada por El INDEC, el matrimonio Kirchner y las mediciones opositoras, este culebrón que venía cautivando únicamente a propios, por estos días, se ha mudado a la tierra de Bush gracias a la presencia de la presidenta Cristina Kirchner en el país del norte.

Chascarrillos aparte, el tema es que la presidenta, durante una conferencia de prensa que brindó ante el Consejo de las Américas, volvió a defender las últimas mediciones que el INDEC, el organismo que se encarga en Argentina de ese menester, publicó y que hablan de una inflación que se ubica en el 0,5 %, número que se enfrenta no únicamente a la realidad de los bolsillos argentinos, sino a los números que muestran los relevamientos no oficiales y que hablan de una cifra mucho más abultada 1,8 %.
Muy enojada, la presidenta, atribuyó a la oposición las cifras extraoficiales e invitó a todos los empresarios a que visiten el INDEC para comprobar ellos mismos la fidelidad del método de medición. Más que una novela ya parece una comedia.

Foto: Clarín