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Flogger

28 Mar

Flogger

Se conoce como Flogger a una moda adolescente originaria de Argentina, que está estrechamente relacionada con Fotolog.com, un sitio web donde se suben fotos y donde sus usuarios pueden comentar en ellas.

Se ha vuelto muy popular entre los jóvenes, para convertirse en casi un hábito o forma de vida.1 La palabra Flogger proviene de “flog”, apócope de Fotolog. La popularidad de un fotolog se basa en la cantidad de firmas (comentarios) diarias a las fotos y sus amigos/favoritos. Los fotos subidas en sus respectivos fotologs suelen ser autorretratos.

Características

Vestimenta

     

Grupo de floggers en las afueras delAbasto Shopping.

El estilo se compone principalmente por pantalones chupines de colores llamativos (apretados jeans o joggings). Los floggers usan como zapatillas las deportivas de lona o las Converse, el peinado que los distingue es semi-largo en los varones, y un flequillo en ambos géneros el cual tapa parcialmente, o por completo, los ojos. Se conoce como floggers a los jóvenes seguidores y amantes de esta moda. Algunas características de los floggers es su gusto por la moda y por marcas reconocidas.

También son conocidos por utilizar tiradores y chupines con cintura alta, que es lo último en moda de los floggers ya que utilizan la misma ropa que se usaba en otras épocas.

Su estética estereotipada les hizo ganar enemigos desde varias tribus urbanas y subculturas, las cuales consideraron que les habían robado elementos de sus propias estéticas. Por ejemplo, los emosargentinos consideran que los floggers les robaron el peinado, los rolingas creen que los floggers les robaron el uso del característico pañuelo deshilachado atado al cuello, y los punks están peleados con los floggers porque (además de toda la parte ideológica) creen que estos les robaron el uso de los apretados pantalones chupines y zapatillas Converse a los Ramones, la legendaria bandaestadounidense de punk rock, que en especial en Argentina causó sensación tras sus visitas contínuas al país entre 1987 y 1996.

Música

Entre los gustos de estos adolescentes, se encuentra la música electrónica, principalmente techno, sobre la cual han desarrollado una peculiar manera de bailarla llamada Electro. Los movimientos, consisten en extender rápidamente una pierna, golpeando el suelo con el talón, y señalando la otra pierna hacia atrás y, a continuación, cambiar rápidamente la posición de las piernas, y muchas variaciones más.

Esto no impide que hayan floggers que les agraden otros estilos musicales, como el pop, el reggaetón o la cumbia, en especial si los floggers provienen de otras tribus urbanas a las cuales pertenecieron con anterioridad.

Ideología

Criticas

El hecho de ser o considerarse un flogger ha sido criticado desde algunos sectores sociales haciendo hincapié en la sobreexposición de los adolescentes, señalando la particularidad de la publicación de fotos sugerentes, o en algunos casos escasas de ropa, ya que Fotolog.com no presenta un filtro para su protección, ni requiere una edad mínima para su registro.2 Sin embargo, si bien existe la posibilidad de publicar ese material, es poco frecuente, ya que tales fotos son borradas por parte de los administradores del sitio y suelen causar el cierre del flog.

El fenómeno también es criticado por poder resultar tendiente a la frivolidad y superficialidad.3 Los floggers suelen ser catalogados comoestereotipados y seguir un patrón común de conducta y estilo, por lo cual suelen ser motivo de burla o rechazo por parte de otras subculturas de jóvenes, principalmente desde los «cumbieros».4 5 Otras tribus que los criticaron por su relación con la moda, lo referente a lo comercial, y la falta de una ideología política y social, fueron los rolingas, los punks y los metaleros. Los floggers son una tribu originada en sectores socioeconómicos adinerados, por eso las personas que rechazan la tribu los llaman también “chetos” (término referido a un joven adinerado y frívolo, equivalente a los términos “fresa” en México y “pijo” en España). Hay casos donde un joven que pertenecía a una tribu urbana, la dejó para unirse a la de los floggers (tema del que trata la canción “Los floggers” de la banda de cumbia villera El perro), lo cual es visto comúnmente como una traición o como una forma de corromper la integridad, la moral o los valores de uno a cambio de simpatía en otros grupos humanos, fama, aceptación en otra tribu, o cualquier otro tipo de beneficio personal en desdén de las amistades anteriores (“venderse”). Esto queda evidenciado por las críticas que recibieron durante las entrevistas hechas a los floggers, donde el tema delconsumismo relativo a los floggers era el eje de la nota.

(…) la búsqueda de popularidad es el eje central y se logra con una cámara de fotos, un par de poses y la subida constante de estas imágenes al sitio para que otros dejen mensaje y te valoren dentro del grupo.
(…) aflora la personalidad individual dentro de esa masa grupal en que se cruzan la banalidad de la pose ensayada y la profundidad de la búsqueda de identidad e identificación. (…) Consolidaron en un “estilo de vida” parámetros rechazados, como la superficialidad, el narcisismo excesivo y el culto a la imagen (…) Lo suyo, claro, no es coraje, es impunidad. Es la que les da la adolescencia y la conciencia de saber que es un tiempo ideal para ser inmaduro. “No tenemos ideología”, aseguran y dan el tiro de gracia al afirmar: “Nosotros sabemos que esto es pasajero porque somos adolescentes”. (…) Pero como cualquier moda, ésta es una construcción que requiere tiempo, esfuerzo y dinero. “Yo pongo carita de lástima y mi papá me da plata”, dice una de las chicas.
(…) “Es una envidia que tienen hacía nosotros, porque no se pueden vestir como nosotros”, sentencia María José y agrega: “los varones floggers son muy metrosexuales”. Esa dedicación a la apariencia no pasa desapercibida en casa. (…) “Somos demasiados superficiales”, dicen de ellos mismos.
(…) “Trolas, putos, gays, Patito Feo son las cosas que nos gritan”, cuentan. Ellos, con altanería, miran de reojo y hacen oídos sordos enarbolando la consigna que una de las chicas tiene en su fotolog y que sintetiza el espíritu flogger: “tu envidia alimenta mi ego”.   

Flogger Power, Diario Los Andes, 22 de junio de 2008

Mientras que algunos los critican por el sólo hecho de no gustarles su estética, sus costumbres, la música electrónica o su falta de ideología, también se los critica por la utilización lucrativa que las empresas, tanto grandes como pequeñas, efectuan sobre ellos, ya que hay tanto cadenas internacionales como pequeños comerciantes que aprovechan la moda para vender productos relacionados de alguna forma con ella. Son criticados por subculturas marginales como los punks y los rolingas, por relacionarlos con las clases socioeconómicas más altas, y con el establishment. Parte de esta acusación es debida al conocimiento sobre los manejos de enormes cantidades de dinero entre los floggers más representativos y los negocios. Las empresas de publicidad rastrean a los floggers más conocidos para utilizarlos en sus campañas publicitarias, como el caso de Agustina Vivero (alias “Cumbio”) con Nike y el de Marco Colom (alias “el principito”) con una marca de ropa. En las fiestas de 15 de Argentina, los floggers son contratados y llegan a cobrar hasta $2000.6 Estas empresas también los convocan para hacerle propaganda a accesorios y fiestas en locales bailables. Por ejemplo, a fines de 2008, Marco Colom asistió a una fiesta de fin de añoen un local bailable de Parque Leloir. Los floggers más representativos cobran una suma de entre $400 y $600 por realizar una jornada donde caminan por una pasarela, firman autógrafos y se toman fotografías con fanáticos de ellos. Los viernes y sábados son contratados para desfilar en locales bailables de Buenos Aires, el conurbano bonaerense, y de todo el país en general, e incluso llegan a hacer este tipo de presentaciones en algunos países limítrofes. Esta participación en eventos y fiestas especiales continuó activa en la costa atlántica deArgentina durante el verano, como es el caso de Marco, quien fue agredido en una de sus salidas nocturnas veraniegas. En el 2008 se crearon dos asociaciones con fines de lucro relacionadas con los floggers: “Flogger Party” (auspiciada por agencias locales y promocionada por una cadena de venta de ropa) y “Flogger Tour”, una agencia que se dedica a participar en fiestas de 15, donde cada uno de los miembros de la agencia cobran $2000 al finalizar la fiesta.

Como queda dicho, la vestimenta flogger también es criticada, por el hecho de ser uniforme y estereotipada, y porque hay tribus y subculturas urbanas que creen que los floggers les robaron algún elemento de su estética.

Repercusión pública en la cultura popular argentina

La tribu urbana de los floggers se hizo famosa en los comienzos de 2008 pero ya venía gestándose desde antes. Ya existía desde varios años antes una relación entre la juventud de posición socioeconómica acomodada (que desde luego, ya por ese entonces odiaba a los cumbieros ysu música) y la música electrónica, promovida por el festival de Creamfields en Buenos Aires (cuya fama aumentó desde su primer presentación en la ciudad, en el 2001) y por los diversos locales bailables del país, donde los disc jockeys se hacían conocer.

De la misma manera las bandas pop de Argentina y las de su rock que eran más glamourosas también habían contribuido a gestar la tribu. En los últimos años se había vuelto popular Miranda! con su electro pop rotando en radios típicamente rockeras como la Mega 98.3, acompañadas de otras bandas pop menores como Azafata (que llegó a hacerse conocida a principios de 2007 con sus hit “Estupendo”),Cuentos Borgeanos y Adicta, y de exitosos solistas pop como Emmanuel Horvilleur, el cual había conseguido de diversas maneras hits como“Soy tu nena”“Fan” y “Radios” (este último, un tema del verano en 2008, justo antes de que la moda de los floggers estallara). Babasónicos, banda que en los últimos años había pasado del rock indie de sus principios al electro pop mainstream también había influido, al haberse vuelto una de las bandas más famosas de Argentina. El éxito del pop rock de Gustavo Cerati (que ya era calificado desde sus tiempos enSoda Stereo como frívolo) como músico solista en el 2006 con su disco Ahí vamos (con los hits “La excepción” y Crimen), y la gira “Me verás volver” de Soda Stereo en la segunda mitad del 2007, también habían ayudado. Desde luego, todos estos personajes del rock y del pop de Argentina, ya eran rechazados desde antes de los floggers. Miranda! había sido abucheado en el Pilsen Rock de 2006 en Paraguay7 , el público, en su mayoría punk (se estaban presentando ese día Ataque 77 y 2 Minutos) les arrojó barro a los integrantes del grupo, que al final pudieron tocar únicamente 3 temas. Además, a Miranda! los acusaban constántemente de putos, por su estética sugerentemente homosexual8 que generaba rechazo en el público argentino en general. Soda Stereo y Gustavo Cerati mismo también eran rechazados por serchetos y por ser emparentados con el establishment. Prueba de esto es que en los recitales de diversos subgéneros de rock de Argentina se cantaba “¡Luca no se murió!, ¡Luca no se murió!, ¡que se muera Cerati la puta madre que lo parió!”.

Una vez que estalló la popularidad de la tribu urbana de los floggers, se generó un rechazo a estos desde varias subculturas que ya existían y que tenían una impronta callejera o barrial, como los punks, los metaleros, los rolingas y los cumbieros, todas de orígenes marginales. Además, algunas de las tribus los criticaron por considerar que los floggers les habían robado alguna característica de su propia estética. Sin embargo, cabe destacar que en el caso de los cumbieros hubieron casos donde ellos abandonaron dicha tribu y se convirtieron en floggers. Otra tribu que no los rechazó y que desapareció (coincidiendo con el traspaso de muchos de ellos a la tribu de los floggers) fue la de losalternos, cuyas características influenciaron notablemente a los floggers y sirvieron de precursores antes de que estos últimos aparecieran.

Por otro lado, con la fama de esta tribu urbana, las empresas comenzaron a utilizar los temas de los fotologs y los floggers como atractivo publicitario para hacer promoción televisivamente de sus nuevos productos, como el caso de la marca de galletitas “Club social” (propiedad deKraft Foods)9 y la marca de postres “Exquisita” (propiedad de Molinos Río de la Plata S.A.)10 . Esto no tardó en generar críticas tanto desde las subculturas más comprometidas políticamente (como los punks y los metaleros) como en la sociedad en general, ya que interpretaron que las empresas estaban aprovechando una moda para publicitar sus productos y así ganar dinero, utilizándola con fines lucrativos. El resultado fue aumentar más la brecha en la relación de los floggers con las subculturas anteriores, muchas de ellas agravada por la interpretación de una relación con el establishment (enemigo en algunas subculturas enfrentadas a los floggers, como los punks y los rolingas). Generó más rechazo entre los demás detractores, que ya habían tildado anteriormente a los floggers como “niños buenos”“niños mimados”“niños afeminados” o “niños frívolos”, además de rechazarlos por gustarles la música electrónica. Otras empresas aprovecharon el auge de la moda flogger para vender ropa que la tribu urbana acostumbra a usar, es el caso de la cadena internacional de negocios de ropa C&A creando una sección en sus negocios llamada “Mundo Flogger”, y el de muchos negocios medianos y pequeños que en el verano 2009 pusieron en ventaanteojos típicamente utilizados por floggers: los Vintage con rejillas en el marco, cubriendo el frente de los lentes oscuros de los anteojos.

La popularidad de la tribu urbana se extendió de tal forma que aparecieron personajes públicos o de la farándula argentina que comenzaron a usar el look de los floggers. Un ejemplo de ello es el caso de algunos jugadores de fútbol, muchos de ellos ya lo usaban desde antes que la moda estallara, como el caso de Fabián Assmann, tal vez el primer futbolista flogger de la historia. Incluso, en ciertas notas periodísticas lo califican de flogger11 12 13 . Otro futbolista que causó polémica con una serie de fotografías que se sacó autorretratándose en poses floggertípicas fue Mauro Zárate14 . Otros futbolistas floggers fueron Pablo LuguercioPablo MoucheLeonel NúñezExequiel BenavídezMarcos AngeleriAlejandro “Papu” GómezGastón Machín y Leo “la pulga” Messi.

Después de unos pocos meses, la moda de los floggers se había extendido hacia todas las partes de Argentina, e incluso llegó a ser exitosa en Uruguay.

Referencias

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Fuente: wikipedia

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Cumbio auténtica

23 Mar

Cumbio auténtica

Cumbio fuera de su contexto habitual: sin floggers amigos a su alrededor, lejos de un estudio de televisión, sin la necesidad de dar explicaciones sobre si los floggers odian a “los cumbieros” o viceversa. Una Cumbio a secas. 

Por: N.P.

Invitada a “Mundo Bloggers“, un evento para conversar y aprender sobre blogs, emprendedores webs y redes sociales; Agustina Vivero junto a Constanza Petti (Conz) fueron las encargadas de exponer sobre “Vidas Virtuales”. 

¿Cuáles son los límites de exposición pública de la vida privada? ¿qué consecuencias trae el salto a la popularidad? ¿son referentes de una generación? ¿cómo fue trascender las fronteras virtuales a otros medios y territorios? Fueron algunas de las cuestiones que se sobrevolaron la charla para tratar de comprender este fenómeno inédito. Y desde la simpleza de una chica de 17 años, “la flogger más famosa del país” aclaró todo ese ruido mediatizado que rodea su figura con pura autenticidad. 

Primero repasó -una vez más- un poco su historia: que sacó un fotoblog y comenzó a tener amigos; decidió reunirlos en el Abasto y los amores/odios que despertaban su figura no hicieron más que hacerla conocida; luego una marca de ropa deportiva la eligió como modelo y todos se preguntaron quién es esta chica; los medios se interesaron por ella y le pusieron un micrófono en casi todos los programas de televisión abierta; sacó un libro, consiguió 22 millones de visitas y fue tapa del diario The New York Times. Todo en un lapso de pocos meses.

“Yo no lo busqué”, dijo Cumbio sobre la explosión mediática de su figura. “No soy referente de nada”, “mis amigos verdaderos son cuatro, los demás son contactos en el fotoblog y el MSN”, “estudio periodismo porque quiero aprender a comunicar las cosas que quiero contar”, “lo que publico es parte de mi vida y me siento orgullosa de haberlo hecho porque no es nada malo”. 

Sus frases dieron en el blanco ante el heterogéneo público de jóvenes, padres y docentes de todas las edades que colmaban la sala. Es más, algunos pidieron la palabra para felicitarla por su claridad y caer en la cuenta de que no es más que una adolescente con buenas intenciones, que un día empezó a publicar fotos en internet y de repente alcanzó cierta fama con la cual ahora debe lidiar. 

Es cierto que jamás esquivó los flashes, obtuvo en rédito económico en toda esta historia (“no gané tanta plata como muchos creen”, aclaró), y tuvo que aprender a sobrellevar la críticas despiadadas que hacen sobre su persona. Pero nada de todo esto parece inquietarla: sabe que es una chica con mucho por aprender, conoce el lugar que ocupa y por sobre todas las cosas, tiene claro lo que no es a pesar de las representaciones que le adjudican.

“Tengo una vida aparte de lo que es internet” llegó a decir, como si hiciera falta.

Fuente: http://www.ciudad.com.ar/2009/03/21/actualidad/01882042.html

Cumbio llegó al New York Times

14 Mar

Cumbio llegó al New York Times

Sábado 14, Marzo 2009 11:06 | Clarin.com
La flogger más famosa de Argentina logró tener un perfil en el prestigioso diario. En el artículo, que recorre su vida, habla de la realidad adolescente del país.
“En Argentina, una cámara y un blog hacen una estrella”. Así tituló el diario el artículo de Agustina.

Agustina Vivero lo logró. Después de aparecer en todos los canales de televisión, de dar entrevistas a todos los medios, de tener su libro, de actuar en teatro y de filmar publicidades, ahora la flogger logró salir en el New York Times. Bajo el título de

Argentina, una cámara y un blog hacen una estrella, el diario eligió a Cumbio como el perfil de sábado. 

Agustina, más conocida como Cumbio (le dicen así porque le gusta la cumbia), salió hoy en el diario estadounidense, donde en un artículo muy extenso cuenta su ascenso a la fama y analiza la situación de los floggers en el país. Es que el caso de Cumbio dejó al descubierto la realidad de miles de chicos que se sacan fotos y las suben a Internet para mostrarse. 

 En el perfil, Cumbio cuenta que cuando la gente la ve en la calle “a veces se ponen a llorar o quieren abrazarne y besarme. O de repente me odian. Es todo muy raro”. Además agregó que ella se va “a diverter mientras dure. Cuando se termine, listo. Pero siempre tendré las fotos”.

Piden hasta 23 años de cárcel para skinheads

4 Feb

POR CRIMEN DE UN JOVEN

Piden hasta 23 años de cárcel para skinheads

Cuatro jóvenes están siendo juzgados por la muerte de un adolescente a patadas y puñaladas a la salida de un bar de la Avenida de Mayo.
09.04.2008
Personal de la División Homicidios de la Policía Federal traslada a Luis Roldán, un hombre de 32 años acusado de ser el autor material del asesinato de Iván Kotelchuk, el joven atacado por una banda de skinheads en la puerta de un boliche. (DyN)

La fiscalía pidió penas de hasta 23 años de cárcel para cuatro jóvenes “skinheads” (cabezas rapadas) acusados de haber matado a puñaladas y patadas en 2005 a un adolescente a la salida de un bar “Dark”, situado en Avenida de Mayo y Piedras, en pleno centro porteño.

El planteo fue formulado ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 28 por el fiscal José Gabriel Chakass, en la primera jornada de alegatos del debate que se sigue a los imputados por el crimen de Iván Kotelchuk, informaron fuentes judiciales.

En su exposición, Chakass pidió que Julio César Ramundo, alias “El Negro Julio”; Matías Rodríguez Suárez, alias “El pollo” y Baltazar Moyano, alias “Sandobal”, sean condenados a 23 años de prisión por ser partícipes necesarios del homicidio.

En tanto, reclamó una pena de 17 años de cárcel para Luis Alejandro Roldán, alias “Fiambrín”, y sostuvo que no halló elementos para acusar al supuesto líder de la banda, Ariel Pardal, alias “El Pelado”, por lo que resultaría absuelto.

Chakass entendió que los cuatro acusados para los que solicitó pena actuaron a sabiendas de que si golpeaban a Kotelchuk podrían provocar su muerte y que en el grupo había otros dos menores de edad que también participación y no están siendo juzgados.

Por eso, el fiscal pidió al TOC 28 la captura de esos jóvenes, conocidos como “El Aguila” y “Nico”, algo que el tribunal decidirá al momento de dictar el veredicto, previsto para esta semana.

Fuente: http://www.criticadigital.com.ar/index.php?secc=nota&nid=1996&pagina=2

Matan a un joven flogger a la salida de una disco cordobesa

4 Feb

Matan a un joven flogger a la salida de una disco cordobesa

21-12-2008 / Un adolescente de 16 años murió ayer, luego de ser atacado a golpes por una patota a la salida de un boliche de la localidad cordobesa de Las Tapias. Los investigadores creen que la víctima fue agredida por su aspecto y vestimenta vinculados a la tribu urbana flogger.
Guillermo Cáceres (derecha) tenia 16 años y habia ido a bailar con amigos 
Guillermo Cáceres (derecha) tenía 16 años y había ido a bailar con amigos

Un amigo de la víctima, testigo directo del hecho, admitió que a veces son discriminados por pertenecer a esa moda, aunque dijo que el ataque no estuvo motivado por esa situación. 
Por la muerte de Guillermo Joel Cáceres, cuyas causas aún se procuran determinar, fueron detenidos tres sospechosos, dos de ellos menores. 
Cáceres fue encontrado a las 6.50, gravemente herido en la calle, cerca del local nocturno “Nabuco”, ubicado en la zona céntrica de boliches de Las Tapias, vecina a Villa Dolores, en el Valle Traslasierra, unos 200 kilómetros al oeste de Córdoba capital. 
Lo atacó un grupo de ocho chicos a la salida de un boliche de Las Tapias. La policia lo encontró malherido en la calle. Lo llevaron de urgencia a un hospital, pero no resistió. Uno de los amigos del adolescente dijo que suelen ser discriminados por la forma en que se visten. Hay tres detenidos
 

Juan Pablo, un amigo de Cáceres, dijo que eran un grupo de cinco chicos que habían ido a bailar y que se retiraron de ese local cerca de las 6. 
“Hicimos unos 150 metros y aparecieron ocho tipos, de entre 17 y 20 años, y nos empezaron a gritar cosas y a seguir. Algunos salimos corriendo pero Guillermo tuvo la mala suerte de que tropezó y así lo agarraron entre todos”, relató. 
El chico indicó que en ese momento, a su amigo “lo agarraron a patadas en el piso”. 
Consultado de si los atacaron por su aspecto de floggers, Juan Pablo dijo: “Nos discriminan por eso, dicen que parecemos mujeres por los pantalones que usamos. Pero no fue por eso. La cosa venía de antes y por otro chico”. 
Por su parte, el comisario mayor Oscar Criado, jefe de la Departamental San Javier, informó que efectivos a bordo de un patrullero recorrían la zona en tareas de prevención cuando uno de los jóvenes del grupo de Cáceres los alertó de que el chico se encontraba herido y tirado en la calle. 
“Cuando los policías arriban al lugar, se encontraron con este chico, onda flogger, bastante grave, en estado desesperante, por lo que fue trasladado de inmediato al hospital”, explicó. 
La víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Regional de Villa Dolores, cabecera del departamento San Alberto, donde finalmente murió a las 7.40. 
“Entró al hospital con un paro cardiorrespiratorio por lo que se le realizaron las tareas de reanimación, aunque lamentablemente murió minutos después”, precisó Criado. 
Mientras Cáceres era llevado al hospital, un testigo refirió a los policías que estaban en el lugar de la agresión que quiénes serían los autores del ataque se encontraban en las proximidade. Poco después, apresaron a tres sospechosos, un joven de 20 años y dos menores de 16, que primero quisieron huir por lo que hubo una breve persecución.

Fuente:

Floggers: Blanco de la intolerancia

11 Ene

Sociedad

Floggers: Blanco de la intolerancia

Son blanco de constantes agresiones, los adolescentes de otras “tribus” urbanas dicen detestarlos y a diario reciben insultos de quienes rechazan su glorificación de la imagen y su afán de notoriedad: tras la muerte de un joven en el pueblo de Las Tapias, en Córdoba, golpeado sólo por flogger , crece el temor a la estigmatización social de este grupo juvenil. Qué hay detrás de este rechazo y por qué la floggerfobia comienza a ser motivo de preocupación
Por Lorena Oliva

Domingo 11 de enero de 2009 | Publicado en Lanacion.com


Blanco de la intolerancia Foto: Arte de tapa: Silvina Nicastro

 

Ignacio no parece un flogger , pero lo es. Desapareció el flequillo largo peinado sobre la cara, lleva una gorra de lana calada roja y blanca y su ropa es de una monocromía que no coincide con el “uniforme” colorido que caracteriza a la tribu adolescente a la que dice pertenecer.

“Después de lo de Córdoba, mi vieja me obligó a cortarme el pelo, y como lo tengo ondulado, no me queda bien”, se excusa.

Lo de Córdoba a lo que alude Ignacio no es otra cosa que la muerte de Joel Guillermo Cáceres, el joven que el 21 de diciembre pasado murió a la salida de un boliche en la localidad cordobesa de Las Tapias, luego de ser golpeado por su condición de flogger .

Este hecho -por su desenlace el ejemplo más dramático de la intolerancia que muchos floggers padecen de manera cotidiana- está lejos de ser el único caso de agresión o discriminación contra este grupo que, coinciden adolescentes y especialistas, se ha convertido en el blanco preferido de las burlas, los insultos y las intimidaciones físicas y verbales de otros jóvenes.

Los floggers se hicieron conocidos para el gran público a partir de las peleas -no siempre buscadas por ellos- en que se trenzaron algunos de sus miembros con integrantes de otras tribus urbanas en las escalinatas del shopping Abasto. Pero entonces, en septiembre pasado, las agresiones se distribuían en forma más o menos equitativa entre los distintos grupos. Hoy, en cambio, hay una creciente preocupación entre jóvenes y especialistas de que los floggers se hayan convertido en el chivo expiatorio preferido de otros jóvenes.

Las señales de intolerancia comienzan incluso a ser materia de exportación. En estos días puede verse en Punta del Este, frente a La Mansa, un enorme grafiti con la leyenda “Floggers putos”.

En ese contexto, no es de extrañar que la comunidad flogger haya comenzado a tomar ciertas precauciones: ahora prefieren organizar salidas grupales (un flogger sólo es presa fácil, admiten ellos) y muchos optaron por un perfil más reservado. “A veces uno lo hace más que nada presionado por sus viejos, que como tienen miedo nos piden que evitemos salir muy producidos”, explica Joaquín (14), que es flogger desde hace más o menos un año.

Con él están Ignacio (15), quien reconoce que se agarra a las piñas casi a diario para defenderse de algún tipo de agresión, y Julián (16), quien recuerda un episodio ocurrido un par de semanas atrás. “Ibamos caminando por el estacionamiento del supermercado Jumbo de Unicenter y nos cruzamos con un grupo de negros (sic). Y uno de ellos dijo: “esos son floggers , vamos a pegarles”. Ellos eran más, así que si no salíamos corriendo, nos cagaban a piñas”, dice con impotencia.

El adolescente asegura que su caso no es excepción. “Estoy lleno de amigos que padecen este tipo de cosas todo el tiempo. Por ejemplo Gonza, uno de mis mejores amigos, al que hace pocos días le robaron todo en Carapachay y le dijeron que era por ser flogger . Unos días antes, estábamos con él en una fiesta y, de la nada, vino un flaco que era skinhead y le empezó a pegar. Lo más loco es que nadie nos ayudó y la dueña del lugar nos pidió que nos fuéramos sólo a nosotros.”

¿Floggerfobia?

María José Hooft, autora del libro Tribus urbanas , cree que hay motivos para la preocupación y desliza un término inquietante: floggerfobia . La palabra deriva de un término que circuló por México hace un año: emofobia , que aludía a una serie de incidentes que tuvo a los integrantes de otra tribu urbana, los emos, como protagonistas y víctimas. En marzo del año último, miembros de otros grupos se organizaron vía Internet para boicotear sus reuniones y agredirlos en varias ciudades.

Para reforzar su idea, Hooft enumera algunos de los mensajes que circularon por aquí en la Red después de la muerte de Cáceres: “Hay que matarlos a todos como cucarachas”, “Haga patria, mate a un flogger ” o “La revolución no usa chupines” fueron algunos.

Pero, ¿por qué los floggers y qué hay detrás de esta agresividad de la que parecen ser objeto?

“Los floggers son, generalmente, receptores de violencia. No la incitan, al menos de manera consciente, pero lo cierto es que algunos aspectos de su estilo generan irritación entre otros grupos. Su apariencia los presenta como seres que viven en un mundo feliz, sin grandes preocupaciones, muy frívolos y hedonistas, y con un nivel socioeconómico supuestamente elevado. Todas estas características son interpretadas como una provocación por algunos miembros de otras tribus juveniles, como los cumbieros, y también por ciertos grupos marginales”, explica Hooft.

Agustina (14), María Josefina (15) y Delfina (15) viven en Martínez y no tienen apariencia de cumbieras ni, mucho menos, de marginales. Sin embargo, aseguran odiar a los floggers . “Nosotras no somos floggers . Somos normales”, dice de manera provocadora María Josefina el miércoles último, en el patio de comidas del shopping Unicenter.

“Es que los floggers son unos anormales. Son unos grasas que se quieren hacer los chetos. Y me da bronca que les hagan notas por no hacer nada. A la que más odio es a Cumbio, porque es una groncha que sale todo el tiempo por televisión”, agrega Delfina.

A ellas se suman Tomás A., de 16 años, y Lucas T. de 17. Tomás tiene una gorra blanca que esconde un flequillo peinado al costado, al mejor estilo flogger . “Antes era flogger , pero por la imagen. Es que soy tarjetero de un boliche (Abadía) y eso te da más levante. Pero en realidad yo vivo en Munro, en una zona llena de villas. Soy amigo de villeros que, conmigo, todo bien. Pero que si ven a un flogger son capaces de robarle, molestarlo o hacerle algo.”

El caso de Lucas, mejor conocido como “Mmuza”, es peculiar. Se presenta como un ex flogger . “Dejé de usar el Fotolog como antes, después de un día en el que estuve muy viciado con el tema (sic). Tengo amigos que no salieron durante todo el verano pasado por estar con la compu.” En el momento de la entrevista, el último posteo de fotos de Mmuza había sido el día anterior. Allí se lo puede ver con un amigo, posando con el pelo revuelto, al mejor estilo de un modelo.

Muy cerca de ellos, Lucía, de 17, ofrece otra muestra de intolerancia cuando recuerda que hace pocos días empujó a una flogger, a pesar de no tener motivo alguno para hacerlo. “Los odio, no sé muy bien por qué. Pero los veo y me dan ganas de pegarles. Ellos se quedan en el molde y no se defienden. Entonces da para pegarles”, cuenta.

De todas maneras, para la titular del Inadi, María José Libertino, está más que claro lo que pasa con estos jóvenes. “Creo que estas disputas no están muy lejos de otros casos de discriminación, tal vez, más naturalizados en nuestra sociedad, como cuando los de la platea les gritan “villeros” a los de la popular.”

Y agrega: “El verdadero problema aquí no son los floggers ni los villeros, sino lo que tiene que estar pasando en el mundo adulto, la poca contención que les estamos brindando a nuestros jóvenes, para que esto llegue a la gravedad de una muerte”.

Similares, pero diferentes

A diferencia de los grupos urbanos de otra época, si algo caracteriza a estas tribus de la posmodernidad es la falta de una ideología, llana o profunda. Y los floggers son, en ese sentido, el mejor exponente. “Más allá de que uno pueda estar de acuerdo o no con lo que postulaban, algunas de las tribus de otras décadas se planteaban como una contracultura. Hippies , punks , góticos o rockeros tenían, en general, algún tipo de ideal. Los floggers , en cambio, no quieren cambiar nada. Quieren divertirse mientras dure”, describe Hooft, a cargo de la cátedra de Subculturas Juveniles en el Instituto Bíblico del Río de la Plata.

Adoradores de la popularidad que suponen obtener al recolectar una determinada cantidad de firmas en sus fotologs, los floggers parecen estar en pose permanente. Pantalones chupines y coloridas remeras con escote en V, enormes anteojos, determinados modelos de zapatillas, así como collares con cierto toque artesanal, componen su uniforme. No debe faltar el flequillo peinado hacia el costado, tapando toda la frente.

Claro que, frente al desprecio que comienzan a percibir a su alrededor, es frecuente encontrar ahora jóvenes vestidos así que se esfuerzan en aclarar que no son floggers , así como jóvenes que lo son aunque no vistan de esa manera.

“Yo era re flogger hasta que me cansé”, afirma Daniel, de 14, delante de todos sus amigos, quienes a sus espaldas corean que de lo que se cansó Daniel no es de usar Fotolog, sino de que lo bardearan (sic).

A su lado está Nicolás, un adolescente de 15 años y modos afeminados que se hace llamar “ex yeguo star”. Recuerda que su condición de flogger le valió una agarrada a las piñas el viernes último en Pinar de Rocha. Dice que ganó él, pero sabe que su contrincante se la tiene jurada.

Aunque la violencia entre grupos es tan antigua como los grupos mismos, en la actualidad se imponen ciertas formas novedosas de agresividad: los insultos y las agresiones -potenciados por el anonimato que ofrece Internet y por un contexto social desigual y desintegrado- no son sólo potestad de los integrantes de las diversas tribus, sino también de individuos que, sin pertenecer a grupo alguno, se suman a esta dinámica.

“La no tribalidad es también una forma de identificación. El no tribal no entraba anteriormente en este tipo de disputas, se mantenía al margen. Pero ahora toma una posición más activa”, afirma la socióloga Laura Goszczynski, coautora junto con Marcelo Urresti del libro Ciberculturas Juveniles .

Son las agresiones de este último grupo, justamente, las que más molestan a Agustina Vivero, más conocida como “Cumbio”, una adolescente de 17 años que alcanzó una extraordinaria popularidad con su Fotolog, hasta el punto de encabezar campañas publicitarias y, hace poco más de un mes, publicar un libro ( Yo, Cumbio , de Ed. Planeta).

“Hay gente grande, te diría que de entre 20 y 30, que cuando ve a floggers superproducidos les gritan ” floggers de mierda”, “putos”, “payasos”. Te dan ganas de escupirlos, porque no hay motivo para que los agredan. ¿Qué hacemos de malo? ¿Tanto problema porque nos juntamos y tenemos amigos? Tal vez me vista de colores. ¿Y cuál es?”, dice desafiante.

Cumbio es consciente de que, en el marco de las disputas tribales que se dirimen en la Web, los floggers son quienes reciben la mayor parte del odio y la agresividad. “Es lógico, porque concentramos todas las visitas. Ya hay casi 6 millones de fotologs en el país”, enfatiza.

Pero el dramático traspaso de ese odio virtual a la vida real que simbolizó la muerte de Guillermo Cáceres, en Córdoba, la llenó de preocupación: “Cuando me enteré, se me puso la piel de gallina. Sabía que había amenazas en Internet, pero esto es demasiado. Da miedo. No a mí personalmente, que siempre estoy acompañada por alguien que me cuida, pero sé de amigos que hoy tienen miedo.”

Según el sociólogo Luis García Fanlo, titular de la cátedra de Sociología de la argentinidad en la UBA, la estigmatización del que es diferente fue parte del proceso de construcción de nuestra identidad como sociedad. Pero esta estigmatización de los floggers le parece contradictoria: “Cuando se los discrimina, se pasa por alto que estos chicos sólo pueden ser el producto de una sociedad de consumidores como la nuestra, que instalan la idea de que está bueno ser flogger ya que, en una sociedad sin estímulos o espacios de inclusión, es una manera de salvarse. Otros van a lo de Tinelli y bailan por un sueño”.

En todo caso, la muerte de Cáceres recuerda que la intolerancia y la discriminación del que es diferente son también formas de una violencia que nos interpela como sociedad.

© LA NACION

Hechos de violencia

5 de marzo de 2008:
Un grupo de jóvenes se enfrentó a los golpes y provocó destrozos en el shopping Abasto. La pelea habría sido por una disputa entre floggers , según los efectivos de seguridad del lugar.

8 de septiembre de 2008:
Otro enfrentamiento en Abasto, protagonizado por miembros de diferentes tribus. Veinte jóvenes fueron detenidos.

12 de octubre de 2008:
Una gresca en la ciudad de Mendoza, iniciada por una joven flogger y otra cumbiera, desencadenó un enfrentamiento entre distintas tribus.

21 de diciembre de 2008:
Joel Guillermo Cáceres, un adolescente de 16 años, murió luego de ser golpeado por otro debido a su apariencia flogger .

Agresiones en el mundo virtual

Videos, páginas y foros son algunos de los medios de los que se vale la intolerancia dentro del mundo virtual. Dirigida hacia todo tipo de grupos sociales, las nuevas tribus urbanas ( floggers , emos, cumbieros, etc.) no son la excepción.

En el caso de la extensa comunidad flogger , las páginas ofensivas se colaron también en Fotolog , la red social que funciona como el primer territorio en el que sus miembros nacen, se conocen y se conectan.

Tal es el caso de www.fotolog.com/odio_a_los_floggers , en el que su administrador, un joven formoseño explica en idioma flogger el por qué de su rechazo e invita opinar: “…en realidad esta buena la onda,, osea a mi me gusta,,el bailecito poronga ja,,y los chupines…:D pero aca en fsa ai algunos q se abusan,,y de ser un stilo para algunos pocos nada mas…se me hicieron todos floggers!!!!

También dentro de Fotolog, Cumbio_es_cumbia es otro espacio antiflogger. “Tanto éxito por hacer nada. Fotolog contento. Si no sos gold te cierran la cuenta. Una ofensa contra los derechos, de parte de quien dice ser una “compañia global”, asegura su titular que, amparado en el anonimato, parafrasea al humorista Diego Capusotto: “Antes quemaban cuarteles, ahora se sacan fotos…”

En Facebook , la aversión hacia esta tribu también hizo pie de manera peligrosa. Muerte a los Flogger , Haga patria, mate un Flogger o Le ruego a dios que mi hijo no sea floguer (sic)” son tres sitios que circulan por este portal y que suman seguidores.

“HOLA SI. NO SOPORTO A LOS FLOGGERS!!!!!!!! ME DAN ASKO, DETESTO A LA GENTE SIN PERSONALIDAD…… ” es uno de los comentarios que puede leerse en la página www.alfabetizacionflogger.com , que se burla del lenguaje utilizado por este grupo.

L. O. 

Lo habrían matado por ser flogger

22 Dic
En Villa Dolores, Córdoba 

Lo habrían matado por ser flogger

Tenía 16 años y estaba con otros miembros de esa tribu urbana; una patota lo atacó a golpes

Lunes 22 de diciembre de 2008 | Lanacion.com


Lo habrian matado por ser  flogger Guillermo Cáceres, en una foto publicada en su fotolog

 

Juan Carlos Vaca
Corresponsal en Córdoba

CORDOBA.- Un adolescente de 16 años murió a raíz de las lesiones provocadas por una paliza que le propinó un grupo de jóvenes, quienes aparentemente descargaron sobre él su intolerancia a la moda de los floggers .

El episodio ocurrió ayer a las 6.50, fuera de un boliche de la localidad de Las Tapias, vecina de la ciudad de Villa Dolores, en el llamado Valle de Traslasierra, a 189 kilómetros de la capital provincial.

El chico, de nombre Guillermo Joel Cáceres, de 16 años, se estaba retirando del local Nabuco junto a unos amigos, cuando se cruzaron con otra barra de entre cuyos integrantes -chicos de entre 17 y 20 años- habrían partido burlas o agresiones verbales, aunque el origen del diferendo no está del todo claro. Una versión la atribuye a la aversión de los atacantes a los floggers ; otra, a una pendencia anterior.

De acuerdo con el relato de uno de los compañeros de la víctima, Juan Pablo, ellos no respondieron y, por el contrario, se quisieron alejar corriendo. Fue entonces cuando Guillermo Joel tropezó y cayó al suelo. Algunos del otro grupo lo agarraron a patadas y lo dejaron tirado, malherido.

Dio aviso a una de las patrullas que hacen la vigilancia nocturna en ese sector de Las Tapias, donde funcionan varios boliches. Los efectivos constataron el grave estado en que se encontraba y lo trasladaron al hospital regional de Villa Dolores, al cual ingresó con un paro cardiorrespiratorio del que no se pudo reponer. Simultáneamente, sobre la base del testimonio de Juan Pablo, otra dotación de efectivos procedió a detener a tres miembros del grupo agresor, un mayor y dos menores. Uno de éstos, apodado “Tito”, habría sido identificado como uno de los autores de la paliza.

El jefe de la Departamental San Javier de la policía, comisario Oscar Criado, fue una de las fuentes que vincularon el hecho a los floggers . Declaró al periodismo que el chico muerto adhería a la onda flogger y que “aparentemente hay una fobia contra esta moda, y esa podría haber sido la causa del homicidio”.

En el caso, tomó intervención el fiscal de Villa Dolores Emilio Andruet, pero, por la participación de menores, se entendía probable que pasara al fuero de la minoridad.

Quiénes son

Pertenencia. Los floggers son considerados una de las nuevas tribus jóvenes que surgieron con Internet y con los fotologs, la herramienta que les permite relacionarse.

Referentes. Los chicos suben sus fotos y las comparten con otros a través de la Web y hacen comentarios a partir de su vestimenta o actitud. Hay referentes como Cumbio o Marco, dos floggers que se transformaron en fenómenos de la Web.

Incidentes. Los floggers suelen hacer reuniones masivas. En marzo, una de estas reuniones en el shopping Abasto terminó en una batalla campal entre competidores.