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Drama de un Aborto

29 dic

Drama de un Aborto

Cuando comienza la vida todo es alegría.

Drama de un Aborto

¿Qué es esto? ¿Dónde estoy? Siento que estoy flotando en un océano de agua tibia. ¡Qué placer! Oigo el latido del corazón de mi madre y ese sonido me inunda de seguridad, confianza y amor.

Me siento tan bien, todos los días mi cuerpo crece y me siento diferente. ¡Tengo tantas ganas de vivir! Todo alrededor es maravilloso porque me invade un arco iris de colores y sensaciones placenteras y siento que estoy en el paraíso.

Sin embargo, a veces escucho que alguien llora y eso me pone tan triste que también me haría llorar si pudiera.

Ahora me he dado cuenta que la que llora es mi madre y esto me ha preocupado tanto que ya no veo los hermosos colores que tanto me agradaban sino que me invade una misteriosa oscuridad que me da mucho miedo.

Los días pasan y me he acostumbrado a estar triste, porque mi madre llora todos los días. No se qué hacer para alegrarla, si tan solo pudiera decirle que no se preocupe, que yo la voy a hacer muy feliz cuando nazca, cuidándola, queriéndola mucho y consolándola siempre.

Siento muchos gritos, parece la voz de un hombre, y ahora el mundo parece derrumbarse porque siento que caigo en el vacío violentamente.

No sé qué pasó, creo que alguien golpeó a mi madre y la derribó. Casi no me he hecho nada malo pero sentí un fuerte cimbronazo que me aturdió un poco.

Ahora los dos nos hemos recuperado porque siento que todo está normal aunque mi madre siga llorando.

Hoy me desperté con un presentimiento, no se, siento que va a pasar algo que no me va a gustar. Tengo miedo. ¿Por qué me parece que algo muy terrible va a pasar?

No oigo nada, ningún ruido, sólo un extraño olor a desinfectante, tengo un poco de sueño, creo que dormiré un poco.

¿Pero qué está pasando? Siento que me arrastra la corriente y una enorme tijera me amenaza con matarme.

Trato desesperadamente de refugiarme en un rincón pero es inútil, ese infernal aparato se acerca más y más y ya casi me alcanza.

¡Socorro! ¡Ayúdenme! ¡No me maten! , yo no hice nada, por qué quieren hacerme daño. ¡Quiero vivir!

Un gran dolor me deja sin respiración, siento que mi vida se escurre por esa herida, casi no me queda aliento, sólo pienso en mi a amada madre tan querida que hubiera deseado conocer.

Pero no puedo más, ahora además siento frío y una luz brillante que me hiere, me ahogo, pero sin embargo alcanzo a percibir que estoy bañado en sangre mientras una persona vestida de blanco me sostiene con brutalidad antes de depositarme en una mesa de mármol como si fuera sólo un objeto.

Ahora que todo ha pasado me siento mejor porque me he liberado de mi cuerpo malherido, que por fin ha dejado de sufrir y ha muerto.

Percibo a una mujer en la cama que está despertando, está sola y parece triste. Siento que ella es mi madre, por fin la conozco, es muy joven y muy hermosa.

Todavía llora, quisiera consolarla pero no me escucha, me da mucha pena porque me gustaría estar a su lado para abrazarla, consolarla y decirle que la amo y que la perdono.

Pero es inútil, parece que va a llorar siempre. Mejor me voy porque siento que alguien me atrae, me gustaría que fuera el amor de otros padres que estén juntos y que realmente me quieran.

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La Adolescencia y el Aborto

29 dic

La Adolescencia y el Aborto

Para poder disfrutar no hay que matar

La Adolescencia es una etapa del desarrollo cuyo objetivo principal es la búsqueda de la identidad y del si mismo.

En la pubertad, el cuerpo pasa por una serie de transformaciones hormonales, generadoras de desequilibrios y tensiones y esta carga endógena, difícil de manejar, puede llevar a un adolescente a cometer errores que pueden llegar a comprometer su paz interior y su futuro.

En la adolescencia, tanto la mujer como el varón tienen la obligación de actuar en forma responsable, es decir, haciéndose cargo de todos sus actos, ya que a medida que se hacen adultos aumentan tanto sus derechos como sus obligaciones.

Para un hombre, es bastante fácil y económico evitar embarazar a una mujer y al mismo tiempo preservarse de contraer enfermedades de transmisión sexual. El uso del preservativo está al alcance de todos y solamente es necesario un tiempo breve de entrenamiento para habituarse a él y decidir en forma responsable.

Para la mujer, un acto sexual realizado a las apuradas en cualquier lugar y de cualquier manera, sin protección para evitar el embarazo, no es garantía de alcanzar la misma satisfacción que el hombre y no es condición necesaria para conservar el amor de la pareja.

El acto sexual es una consecuencia del amor y tiene que ser consensuado por ambos, como el paso a una relación más madura y con mayor compromiso.

Una mujer debe respetarse a si misma y no convertirse en un objeto de placer, creyendo que esa es la manera más eficaz de mantener una relación.

Las mujeres fáciles suelen tener parejas ocasionales con las cuales es poco probable que logren una verdadera relación sexual satisfactoria y difícilmente lleguen a consolidar un vínculo estable; simplemente porque en materia sexual, los hombres todavía piensan como en la edad de piedra aunque parezcan muy evolucionados.

Ellos creen que existen dos clases de mujeres, las que son para casarse y las que son para divertirse, y esa clasificación se acciona ni bien entablan una relación con una mujer.

A toda mujer su pareja debe merecerle confianza como para entregarse a él y tener en cuenta que el hombre que ha elegido deberá ser lo suficientemente maduro psicológicamente para asumir las consecuencias; porque todos los métodos anticonceptivos pueden fracasar, principalmente cuando no se tiene experiencia; y aunque esta posibilidad sea pequeña hay que tenerla en cuenta y no olvidarla.

Si una joven queda embarazada deberá hablar con su pareja para compartir tal situación y resolverla entre ambos. Existen muchas salidas honorables y menos cruentas.

El aborto para la mujer suele ser la base profunda de una depresión que puede aparecer en la adultez frente a cualquier situación de pérdida.

Este tipo de depresión es muy difícil de sobrellevar porque generalmente son experiencias que no permanecen en la conciencia y quedan latentes en el inconsciente como un duelo no elaborado que se vuelve a recrear antes cualquier situación de abandono o fallecimiento cercano.

Además, una mujer que se somete a un aborto se arriesga a sufrir infecciones graves y hasta puede quedar estéril por lesiones irreversibles.

Los jóvenes creen que un embrión no es una persona, sin embargo desde la concepción una nueva vida siente y cualquier pensamiento de rechazo que reciba comprometerá su desarrollo y su futuro; y si no le permiten nacer quedará para siempre en las conciencias de sus progenitores.

http://psicologia.laguia2000.com/la-adolescencia/la-adolescencia-y-el-aborto

El Aborto

29 dic

El Aborto

“El primer derecho del hombre es el derecho a nacer”

La noticia procedente de Italia sobre un error provocado por un equipo médicos al realizar un aborto, conmueve a la opinión pública.

En el Hospital San Paolo de Milán, la ciudad más industrializada de Italia, cuya población cuenta con un alto standard de vida y un poder adquisitivo que le permite contar con servicios de salud de alta tecnología; recientemente se practicó un aborto selectivo, debido a la detección de una alteración cromosómica en uno de dos gemelos de tres meses de gestación.

Por un error impensado, el equipo médico a cargo, eliminó equivocadamente el feto sano en lugar del que registraba la anomalía.

Los profesionales conocían la posición del embrión afectado, sin embargo antes de la intervención imprevistamente los gemelos cambiaron de posición invirtiendo sus lugares.

La madre, que tiene cuarenta años, luego de someterse a un estudio prenatal para detectar alteraciones cromosómicas u otros trastornos, supo que uno de los fetos nacería con el síndrome de Down, por lo tanto, decidió someterse a un aborto selectivo y continuar con la gestación del feto sano.

Ambos fetos de sexo femenino, no presentaban otras malformaciones visibles, pero al enterarse de la equivocación de los médicos pidió la eliminación del segundo feto.

Como cabe esperar, la mujer presentó una denuncia judicial contra el hospital mientras sus directivos anunciaban que lo que había ocurrido era una fatalidad, pero que realizarían una investigación interna sobre la responsabilidad del equipo médico.

El aborto es una práctica autorizada en Italia por ley en situaciones graves de embarazos múltiples que presentan defectos. Esta es una técnica que según la ciencia médica tiene un mínimo de riesgo para el resto de los embriones.

Este caso nos lleva a replantearnos el significado de lo que se considera normal y anormal en un ser humano.

Al margen de las implicancias morales que tienen estas cuestiones, mi experiencia clínica me ha demostrado que muchas mujeres con trastornos depresivos recurrentes que tuve oportunidad de atender, habían sido sometidas en sus vidas fértiles a uno o varios abortos y para algunas de ellas esta práctica era tan habitual como asistir al dentista

Estas intervenciones abortivas, que por sus propias características no son consideradas, por la mayoría que se somete a ellas, como duelos; producen un trauma que se conserva intacto en la conciencia, el cual aflora ante cualquier situación posterior de pérdidas, que se terminan expresando en forma patológica.

La naturaleza tiene muchas maneras de defenderse de las amenazas contra la vida, y el cambio de posición de los fetos frente a una amenaza real puede ser una de ellas.

Si está comprobado que los fetos sufren la falta de afecto y el rechazo, por qué no podrían percibir también un peligro inminente de muerte?.

Los errores de los médicos se tapan con la tierra de los sepulcros. Todos sabemos que se han practicado amputaciones de miembros sanos por error e intervenciones quirúrgicas que han eliminado órganos sanos, ovarios equivocados; y extraído ojos que ven en lugar de los que no ven.

Una vez que el daño está hecho es irreparable y de nada sirven las indemnizaciones cuando uno se queda ciego, sin las dos piernas o sin ningún hijo, como en este caso.

La ciencia ficción es un pálido reflejo de la realidad que vivimos, que siempre la supera con creces.

http://psicologia.laguia2000.com/general/el-aborto

El Aborto y sus Huellas

29 dic

El Aborto y sus Huellas

Una mujer sola es como una catedral, puede dar mucho amor y cuidar a sus hijos y también a sus padres si fuera el caso, y aunque le cueste más que al hombre encontrar trabajo y ganar un sueldo digno, tiene la fuerza de un titán frente a la adversidad, puede hacer milagros con unos pocos ingresos y aun sin un compañero que la ayude nunca faltará algo para comer en su mesa ni un peso.

He conocido mujeres en mi vida con un carácter envidiable, buen humor, dinamismo, optimismo y tantas ganas de vivir aún en condiciones difíciles haciéndole frente a las necesidades sin bajar la cabeza, dándole ánimo a su familia y la oportunidad a sus hijos para estudiar, y con sobrada fortaleza para seguir adelante con entusiasmo.

En cambio no he conocido ninguna que se haya dado a la bebida y haya abandonado a su familia por miedo a no poder enfrentar sola la responsabilidad de su cuidado.

Y también he conocido a otras mujeres que lo tienen todo, una hermosa casa, hijos buenos, un marido que las quiere, dinero suficiente y tiempo libre para disfrutar de la vida que sin embargo no son felices y se están siempre quejando.

Esta realidad nos está diciendo, como todos sabemos, que el dinero ayuda pero no hace la felicidad; y que las dificultades no son un obstáculo tan difícil de vencer para negarse a tener un hijo en cualquier condición si se tienen agallas.

No hay nada en el mundo que pueda superar a los afectos para poder ser más feliz y tener una vida saludable, ni nada que sea más doloroso que la pérdida de un ser querido.

Renunciar a la maternidad es más que nada una cobardía, una incapacidad para dar lo más importante de este mundo, que es la vida.

No importa quien sea el padre, todos sabemos que el hombre en estos días huye de los compromisos de algún modo, el que puede.

Antiguamente los hombres eran guerreros o cazadores, dos buenas excusas para estar lejos y no ocuparse más que de si mismos.

Ahora tienen sus profesiones, sus ejercicios físicos, sus encuentros furtivos para proporcionar algo de sabor a sus vidas insatisfechas, porque están haciendo cosas que no les gustan con el único propósito de ganar dinero.

Lo cierto es que un hijo no cabe en la vida de un hombre soltero con agenda completa, que sólo puede encontrar un lugar en ella para acompañar a su pareja al ginecólogo para que se haga un aborto.

Esto sería en el mejor de los casos, porque muchas mujeres tienen que ir solas, tomar esa decisión desgarrante y enfrentar el peor momento de sus vidas, al elegir separarse de alguien que jamás podrán olvidar mientras vivan.

Porque para que se desarrolle una depresión se necesitan dos cosas, el campo propicio y una situación que no se ha podido elaborar, una circunstancia mal vivida, a veces tan antigua que parece inofensiva, pero que sin embargo arruina el resto de la vida.

La naturaleza tiene su manera de hacer equilibrio y no deja espacios vacíos, los llena de melancolía, y el dolor se enquista, forma tumores, la culpa no permite conciliar el sueño, no disfrutar de la vida y aunque se tengan otros hijos nunca serán suficientes porque no estará aquel que por propia iniciativa han perdido.

Un hombre se puede reemplazar, pero nunca a un hijo.

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Que Hacer Con El Abuso En El Matrimonio?

29 dic

Si sientes que ha habido algún tipo de abuso en tu matrimonio, que puedes
hacer!

Si sientes que eres víctima de algún tipo de abuso en tu matrimonio, primero
que nada, debes analizar muy bien los hechos, ponerte en oración y discernir
si tú mismo(a) has provocado el abuso con alguna actitud tuya.

Si es la mujer la que se ha sentido abusada, debe hablar con su esposo con
respeto, pero a la vez con firmeza y sin temor, expresándole sus
sentimientos y orando al Señor para que traiga entendimiento y sabiduría al
corazón de su esposo.
Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos, para que
también los que no creen a la palabra sean ganados sin palabra por la
conducta de sus esposas, al considerar vuestra conducta casta y respetuosa.
Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o
de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible
adorno de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de
Dios, I Pedro 3:1-4
Esta es la manera que Dios el Creador de la raza humana instruye a sus hijas
a manejar los conflictos con sus esposas.

Primero que nada con respeto, con
una buena actitud, vestidas de un espíritu afable y apacible. No reclamando,
ni irrespetando, ni juzgando, ni criticando a su esposo. Normalmente, cuando
un esposo siente el cariño y la comprensión de su esposa, estará mucho más
dispuesto a reconocer sus errores y a cambiar.

Si después de tener una actitud correcta como esposa, el abuso llega a
niveles que te lastiman muy fuertemente, entonces debes buscar ayuda de
inmediato en tu Iglesia o alguna Institución que te proteja.

Hay muchos
 casos de hombres que no pueden controlarse y lastiman a su cónyuge y luego
se arrepienten, pero vuelven a caer. Entonces ese hombre necesita una
sanidad interior que le ayude a controlar esa área.

No devolváis mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario,
bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados a heredar bendición. I Pe 3:9.

Devolviendo insulto por insulto o mal por mal, no se gana nada; Empeora.
Entonces la instrucción es perdonar y bendecir a quien nos haya ofendido.

Tu matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado.

CUÍDALO!

Pr. Luis Alberto y Hannia Fernández.
matrimonios@happy4ever.org

La exaltación de la sensualidad

21 dic

Tabla de contenidos en Como en los días de Noé

  1. Cristianismo sin sangre
  2. La exaltación de la sensualidad
  3. El divorcio y el dios de la música

Mat 24:38-39  Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.

Los sensualesEl Diccionario de la Real Academia Española define la sensualidadcomo una propensión excesiva a los placeres de los sentidos. Una persona sensual se dedica a satisfacer los gustos naturales, losdeleites de la carne, y se ocupa de las cosas que incitan y satisfacen su vista, su tacto, su gusto, su oído y su olfato.

1Jn 2:15-16 No améis al mundo,  ni las cosas que están en el mundo.  Si alguno ama al mundo, el amor del  Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo,  los deseos de la carne,  los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida,  no proviene del Padre,  sino del mundo.

La versión Biblia en Lenguaje Sencillo (BLS) lo pone en estas palabras:

1Jn 2:15-16 No quieran ustedes ser como los pecadores del mundo, ni tampoco hacer lo que ellos hacen.  Quienes lo hacen, no aman a Dios el Padre. Las cosas que ofrece la gente del mundo no vienen de Dios, sino de los pecadores de este mundo.

Y estas son las cosas que el mundo nos ofrece: los malos deseos, la ambición de tener todo lo que vemos y el orgullo de poseer muchas riquezas.

¿ Quiénes son los sensuales?

Judas 1:17-19  Pero vosotros,  amados,  tened memoria de las palabras que antes fueron dichas por los  apóstoles de nuestro Señor Jesucristo; los que os decían: En el postrer tiempo habrá burladores,  que andarán según sus malvados deseos. Estos son los que causan divisiones; ¨ los sensuales¨,  que no tienen al Espíritu.

En esta escritura, la palabra sensuales se tradujo del griego psuquikos, que define a una persona sensitiva, llevada por la mente natural, esto es, que no ha nacido de nuevo.  Diríamos, siguiendo con la línea de esta serie, que se trata de alguien que practica un cristianismo sin sangre.  Este mismo término,psuquikos, aparece también en una de las cartas del apóstol Pablo:

1Co 2:14  Pero el hombre natural (psuquikos) no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

Y revisando otras traducciones de Judas 1:19 podemos encontrar más detalles sobre el hombre sensual:

Biblia Al Día (BAD):  Estos son los que causan divisiones y se dejan llevar por sus propios instintos, pues no tienen el Espíritu.

Dios Habla Hoy (DHH): Estos son los que causan divisiones, viven sensualmente y no tienen al Espíritu.

Biblia de Navarra (EUNSA): Estos son los que crean divisiones, hombres meramente naturales, que no tienen el Espíritu.

La Biblia de Las Américas (LBLA):  Estos son los que causan divisiones; individuos mundanos que no tienen el Espíritu.

Palabra de Dios para Todos (PDT): Esos son los que causan división, viven de acuerdo a los instintos naturales y no tienen el Espíritu.

Biblia Versión del Oso (SSE):  Estos son los que hacen divisiones, son como animales, no teniendo el Espíritu.

Yo creo, yo pienso, yo siento…Los seres humanos tenemos, todos, un lado sensual que debe sersujetado y dominado por el nuevo hombre.  El cristianismo actual, sin embargo, en lugar de sujetarlo parece alentarlo con frases como yo creoyo sientoyo pienso, todo se centra en el yo, en los sentidos naturales, en lo terrenal

Es así como el pragmatismo, una filosofía que básicamente rechaza la existencia de verdades absolutas, parece reinar entre muchos que se dicen creyentes.   No son pocos los que diciéndose cristianos, afirman que las ideas pueden cambiar y los conceptos variar para acomodarse a la actualidad, a la moda.  Así por ejemplo, aunque el mandamiento bíblico dice “no fornicarás”, el pragmático dice “bueno, ciertamente eso dice la Biblia, pero si la pareja se ama, entonces no es malo”.

También está entre nosotros en la iglesia de hoy el subjetivismo, que es lo relativo al modo personal de pensar o de sentir.  Así por ejemplo, aunque la Biblia es clara respecto a la existencia del infierno como un lugar de castigo al que van los que no han desdeñado al Señor, hay quienes dicen “yo pienso, yo creo, yo siento que un Dios de amor no echará a nadie al infierno”.

Y qué decir del sincretismo, que es un sistema filosófico que trata de conciliar doctrinas diferentes en una sola.  El ecumenismo irracional es el mejor ejemplo de ello.

¡Todas estas filosofías están inmersas en la forma en que muchos viven el cristianismo hoy en día! Se trata de un cristianismo sensual, promovido por hombres carnales que han entrado a la iglesia pero no han nacido de nuevo, no han sido lavados por la sangre de Cristo ni tienen al Espíritu Santo, tal como era la gente en los días de Noé.

Mat 24:38  Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo…

Revisemos las palabras usadas en el original para tener un mayor entendimiento al respecto.

Comiendo se tradujo del griego trogo que habla de mordisquear, morder o mascar en un proceso lento.  Se trata de una práctica a la que los mundanos sensuales se dedicaban de una manera excesiva, sólo para satisfacer los sentidos, que los llevó a dejar lo verdaderamente importante, el amar a Dios, el caminar con Dios, el obedecer a Dios.

Bebiendo se tradujo del griego pino, que significa literalmente embriagarse con vino, tal como ahora mismo ocurre con las ovejas de un pastor que se jacta de llevarlas él mismo a beber a un antro, en una actitud claramente contraria al cuidado que el Señor demanda a los pastores.  Pero también tiene un significado figurado, que podemos encontrar aquí:

Apo 18:3-4 Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella,  y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites. Y oí otra voz del cielo,  que decía: salid de ella,  pueblo mío,  para que no seáis partícipes de sus pecados.

Aquí la palabra deleites se tradujo del griego strenos, que figurativamente habla de un lujo insolente y voluptuoso, de orgullo, soberbia, desvergüenza, de complacencia en los deleites sensuales.  Es lo que caracteriza en nuestros días al enfoque que algunos predicadores le dan al evangelio, centrado en la obtención de riquezas y beneficios para el creyente, alejado ya del verdadero cristianismo.

Rom 1:29-32  estando atestados de toda injusticia,  fornicación,  perversidad,  avaricia,  maldad;  llenos de envidia,  homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores,  aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios,  que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.

Revisemos, para un mejor entendimiento, Romanos  1:32 en varias versiones:

(BLS) Saben que Dios ha dicho que quienes hacen esto merecen la muerte, pero no sólo siguen haciéndolo sino que felicitan a quienes también lo hacen.

(DHH) Saben muy bien que Dios ha decretado que quienes hacen estas cosas merecen la muerte; y, sin embargo, las siguen haciendo, y hasta ven con gusto que otros las hagan.

Todo por verse mejorLa sensualidad es una característica de los hombres de los últimos tiempos; el culto al físico y al goce del entretenimiento son algunas de las industrias más prósperas.  La gente de hoy no escatima en gastos y en esfuerzos para verse mejor y disfrutar de la vida a cualquier precio. Aparecen ofertas  en hoteles, casinos, resorts y lujosos cruceros a donde la gente acude gozosa, en medio de un frenesí de sensualidad, de algarabía y de diversión.  No son pocos los que incluso se ocupan de modificar su rostro y de cultivar su cuerpo en gimnasios o clínicas de cirugía estética, todo con tal de desarrollar los músculos y proyectar la imagen de símbolo sexual, mientras las mujeres se afanan en engañar al tiempo estirando sus arrugas e incrementando el volumen de sus pechos, sus  glúteos y todo lo que sea necesario para asemejarse a las figuras del cine y de la farándula.

Esa misma sensualidad, hay que decirlo, ha invadido la Iglesia. El hedonismo y la sensualidad ha alcanzado lo mismo a predicadores que a cantantes que sólo salen a ministrar habiendo pasado por las manos de su maquillista o su asesor de imagen, quienes presentan desde actos de circo hasta desfiles de moda en sus congregaciones, cuyas reuniones se han transformado en verdaderos espectáculos que buscan competir -casi siempre sin éxito- con las grandes producciones del mundo.  Los cautivantes y rimbombantes eventos cristianos son una alfombra roja para el paso del placer y del glamour, una aproximación al mundo.

Es una pena observar que por este despliegue de sensualidad, muchas iglesias están llenas a reventar. La sensualidad, según se ve, atrae a las multitudes; el fin, para los pragmáticos, justifica los medios.  Muchos líderes han sido ya seducidos y se están acomodando a las corrientes del mundo; vociferan que las estrategias que aplican están dando resultados, y predican un evangelio diluido, falso, no les importa utilizar métodos fraudulentos y medios que ciertamente atraen a las personas, pero que no convierten el corazón.

Algunos argumentan con base en 1 Corintios 9:20 que así como Pablo se hizo judío para ganar a los judíos, así nosotros debemos aplicar los métodos del mundo para atraer a la gente y podemos hacernos raperos, góticos, darkettos, emos o cualquier otra cosa para alcanzarlos a todos.  Los que plantean este argumento, simple y llanamente, están dando rienda suelta a su sensualidad.  El ejemplo de Pablo no es argumento para defender lo anterior: ser judío no es una moda ni un estilo, lo que el apóstol enseña en ese pasaje está muy lejos de lo que hoy plantea el liberalismo de los líderes sensuales.Pablo jamás comprometió las verdades esenciales del Evangelio para ganar para Cristo a las personas, él nunca traicionó el Evangelio, ni lo diluyó, ni lo abarató como suelen hacerlo los sensuales infiltrados en la iglesia de hoy.

Lo que realmente convierte al pecador es exclusivamente la locura de la predicación del Evangelio de la Cruz, de la negación del yo, andar por el camino angosto, el arrepentimiento, el nacer de nuevo.

Showman

En este escenario de evidente sensualidad religiosa, incluso, han emergido talentosos showmanautoproclamados predicadores, gente que posee la chispa y el carisma artístico para mantener entretenidas y embelesadas a cientos de miles de personas embelesadas que disfrutan de su capacidad histriónica, de su don de bufones.  Estos actores, al final de su show evangélico, le dan una pequeña embadurnada de Biblia a sus mensajes citando algún pasaje para aparentar ser predicadores de la Palabra de Dios. ¡Qué insulto al Señor!  ¡Cristo no fue un payaso que deseaba entretener a su audiencia, ni bailoteó al son que le tocó el mundo! Él es el Rey Soberano que volverá por aquellos que le amaron y que lo esperaron con anhelo y paciencia como Noé, que tardo 120 años en construir el Arca que lo salvó, y que mientras venía el juicio se dedicó a pregonar el arrepentimiento y el volver a Dios.  Pero sospecho que como sucedió en los días de Noé, que sus contemporáneos no le creyeron y siguieron dándole rienda suelta a su sensualidad, así está la presente generación: su corazón está lleno de glotonería evangélica sensual y su alma está contenta al satisfacer sus sentidos con un buen show milagrero y aparentemente evangélico.

Los sensuales modernos son enemigos de la cruz de Cristo.

Fil 3:18-19  Porque por ahí andan muchos,  de los cuales os dije muchas veces,  y aun ahora lo digo llorando,  que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición,  cuyo dios es el vientre,  y cuya gloria es su vergüenza;  que sólo piensan en lo terrenal.

(BAD)  Fil 3:18-19 Como os he dicho a menudo, y ahora lo repito hasta con lágrimas, muchos se comportan como enemigos de la cruz de Cristo.  Su destino es la destrucción, adoran al dios de sus propios deseos y se enorgullecen de lo que es su vergüenza. Sólo piensan en lo terrenal.

Pocas veces habló Pablo con la intensidad con que expresa estas palabras a los Filipenses:  ¡él mismo reconoce que las dice llorando! La razón de su dolor es muy precisa: está desenmascarando a los enemigos de la cruz de Cristo. ¿Qué cosa tan grave hacían que provocaron tanto dolor en el amado apóstol? Dos cosas se pueden ver en estos versículos como características de esta clase de cristianos: susensualidad y su amor al mundo.

“Cuyo dios es el vientre”, dice Pablo.  Esto nos habla de personas que viven en deleites, en placeres. Sonsensuales.  Pablo identifica a esta clase de supuestos cristianos como “amadores de los deleites más que de Dios” en 2ª Tim.3:4.  Pedro por su parte también hace referencia a ellos en 2ª Pedro 2:13 como “los que tienen por delicia el gozar de los deleites cada día”. Y en Judas 18-19 se les describe como “burladores que andarán según sus malvados deseos…  los sensuales, que no tienen al Espíritu”.

Si en los días en que Pablo escribió a los Filipenses ya existían los sensuales, en estos últimos tiemposhan inundado la Casa de Dios, son una plaga que ha crecido a pasos agigantados.

Queda claro: como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.  Esos días se han acercado.  Los estamos viviendo.  Apenas un poco más y el que ha de venir, vendrá.

La cohabitación

21 dic

La cohabitación
Kerby Anderson

Introducción

“La cohabitación está reemplazando al matrimonio como la primera experiencia de convivencia para hombres y mujeres jóvenes. Y las personas que viven juntas antes de casarse ponen en peligro su casamiento futuro”. Estas son algunas de las conclusiones de los sociólogos David Popenoe y Barbara Dafoe Whitehead en su estudio para el Proyecto Nacional de Matrimonio.{1}

En este artículo vamos a tratar este fenómeno social de la cohabitación. Solía denominarse “vivir en pecado” o “juntarse”. Hoy se ha reemplazado por los términos más neutrales “convivir” o “cohabitar”. Voy a emplear, para este artículo, el término “cohabitación”, puesto que es la palabra generalmente aceptada en la sociedad y la ley. La cohabitación ha sido descrita como ‘dos personas no relacionadas, de sexos opuestos, que comparten una vivienda en una relación sexualmente íntima sin aprobación legal o religiosa’.{2}

La cohabitación, como estilo de vida, está en aumento. Considere el significante crecimiento de las tasas de cohabitación en las últimas décadas. En 1960 y 1970, alrededor de medio millón de personas convivían. Pero para 1980 el número ya era de 1,5 millones. Para 1990, la cifra era de casi 3 millones. Y, para 2000, la cifra era de casi 5 millones de personas.{3}

Unos investigadores calculan que hoy en día hasta el 50% de estadounidenses cohabitan en alguno que otro momento antes de casarse.{4} El estereotipo de dos jóvenes sin hijos que viven juntos no es del todo correcto; actualmente, alrededor del 40% de las parejas que cohabitan incluyen niños.{5}

Estados Unidos parece estar cambiando su actitud acerca de la cohabitación. George Barna ha informado que 60% de los estadounidenses creían que la mejor manera de establecer un matrimonio exitoso era cohabitando antes de casarse.{6} Otra encuesta halló que dos tercios (66%) de muchachos del cuarto año de la secundaria estaba de acuerdo o casi de acuerdo con la siguiente afirmación: “por lo general, es bueno que una pareja conviva antes de casarse para averiguar si realmente se lleva bien”.{7}

La cohabitación no es lo mismo que el matrimonio. No es reconocida como matrimonio por el estado. Y los participantes viven juntos porque su propósito es no casarse, al menos por el momento.

Aunque algunos dirán que una pareja que cohabita “está casada a los ojos de Dios”, eso no es cierto. No están casados a los ojos de Dios porque está viviendo en contra de los preceptos bíblicos referentes al matrimonio. Y no están casados a sus propios ojos porque han decidido específicamente no casarse.

La cohabitación está cambiando, sin duda, el paisaje cultural de nuestra sociedad. La proporción de primeros matrimonios precedidos por cohabitación se ha multiplicado por diez en las últimas décadas. Y el creciente número de parejas que cohabitan transmite un mensaje contradictorio a nuestros niños. Por una parte, escuchan a los padres y a los pastores proclamar el valor del matrimonio. Y, por otra parte, ven una sociedad que tolera la cohabitación.

La cohabitación y las relaciones de prueba

“Pienso que deberíamos vivir juntos antes de casarnos para ver si somos compatibles”.

¿Cuántas veces hemos escuchado esa frase? Sin embargo, muchas de las suposiciones actuales sobre la convivencia son incorrectas.

Linda Waite y Maggie Gallagher escribieron conjuntamente The Case for Marriage: Why Married People Are Happier, Healthier and Better Off Financially [El caso a favor del matrimonio: Por qué las personas casadas son más felices, más saludables y están mejor económicamente].{8} El libro no sólo defiende la causa del matrimonio sino cuestiona también suposiciones actuales acerca de la cohabitación.

La tesis del libro es simple. Allá por los ‘50, las reglas eran claras: primero el amor, luego el matrimonio, y sólo entonces el cochecito de bebé. Pero el “tsunami” social que arrasó los ’60 cambió todo. La píldora, la revolución sexual, el orgullo gay, el feminismo, las madres en el trabajo, el divorcio sin culpa y el aumento de nacimientos ilegítimos cambiaron nuestras opiniones acerca del matrimonio y la familia. Los autores presentan las evidencias para demostrar que el matrimonio es algo bueno. Como dice el subtítulo del libro, las personas casadas son más felices, tienen mejor salud y están mejor económicamente.

No obstante, la sabiduría convencional sugiere que uno debe “probar antes de comprar”. De hecho, una de las preguntas que se suelen repetir para justificar la convivencia es: “Usted no compraría un coche sin probarlo antes, ¿no?”. El problema de este tipo de preguntas y frases hechas es que deshumanizan a la otra persona. Si decido no comprar un coche (o un par de zapatos, o cualquier otro objeto inanimado), el coche no se siente rechazado. Cuando uno prueba un coche, no pone su equipaje personal en el baúl. Y, cuando uno rechaza un modelo de coche no crea un equipaje emocional que arrastra a la siguiente prueba de coche. El coche no necesita asesoramiento psicológico para que pueda confiar en el siguiente comprador de coches. Francamente, probar una relación como se prueba un coche sólo es positivo si usted es el conductor.

La investigación ha mostrado que la gente que cohabita tiende a ver el matrimonio de forma negativa porque involucra asumir nuevas responsabilidades que contrastan con sus antiguas libertades. Por otra parte, las personas que se casan después del camino convencional del noviazgo no se sienten constreñidos por el matrimonio, sino liberados por él.{9}

Considere el contraste. Una pareja que cohabita tiene casi todo lo que ofrece el matrimonio (incluyendo el sexo), pero pocas obligaciones y responsabilidades. Por eso, las personas que cohabitan se sienten atrapadas cuando entran al matrimonio. Deben asumir grandes responsabilidades nuevas pero no reciben nada que no tenían antes.

Las parejas que se casan después del noviazgo experimentan justo lo contrario, especialmente si mantienen su pureza sexual. El matrimonio es la culminación de su relación y ofrece la plena profundidad de una relación que han anhelado por mucho tiempo.

Esto no quiere decir que la cohabitación garantice un fracaso matrimonial, ni tampoco que el matrimonio a través de la ruta convencional garantice el éxito matrimonial. Existen excepciones a esta regla, pero una pareja que cohabita antes del matrimonio está apostando contra ellos y su futuro matrimonio.

La cohabitación y las percepciones

Si usted cohabita antes de casarse, está poniendo en peligro su futuro matrimonio. Esta es la conclusión de un informe reciente sobre la cohabitación. Las 5 millones de parejas que cohabitan en Estados Unidos viven juntas para ahorrar dinero, para probar la vida casada o para evitar la soledad. Pero la práctica puede causar un daño significativo al matrimonio.

Los sociólogos David Popenoe y Barbara Dafne Whitehead publicaron su estudio a través del Proyecto Nacional de Matrimonio de la Universidad de Rutgers. Su estudio confirma unos estudios previos acerca del peligro de la cohabitación y agrega detalles adicionales.

Hallaron que la cohabitación parece ser tan contraproducente para un matrimonio duradero que las parejas no casadas deben evitar vivir juntas, especialmente si hay hijos. Sostienen que la cohabitación es “una estructura familiar frágil’” que plantea un mayor riesgo para mujeres y niños.

Parte de la razón para el peligro es la diferencia de percepción. Por lo general, los hombres entran a la relación con menos intención de casarse que las mujeres. La consideran más como una oportunidad sexual sin los lazos de un compromiso de larga duración. Sin embargo, las mujeres suelen ver el arreglo de vivienda como un paso hacia un matrimonio final. Así que, mientras las mujeres podrán creer que van hacia el matrimonio, los hombres tienen otras ideas. Algunos hombres, en realidad, desprecian a las mujeres con quienes viven y las consideran como fáciles. Una mujer así no es su idea de un cónyuge fiel.

Las personas que viven juntas en relaciones sin compromiso probablemente no estén dispuestas a resolver problemas. Como no hay compromiso a largo plazo, es fácil dejar el acuerdo de vivienda en vigor y buscar relaciones menos díscolas con una nueva pareja.

La multiplicación por diez de la cohabitación en las últimas décadas es pasmosa. Y las razones de este crecimiento son muchas: menos tabúes contra el sexo prematrimonial, madurez sexual más avanzada, casamientos más tardíos, ingresos adecuados para vivir aparte de sus familias.

Independientemente de las razones para la cohabitación, este estudio documenta los peligros. Las parejas que conviven tienen mayores probabilidades de divorciarse que las que no lo hacen. Son menos felices y tienen un menor puntaje en los índices de bienestar, incluyendo la satisfacción sexual. Y las parejas que cohabitan a menudo son más pobres que las parejas casadas.

Aunque millones de personas lo hagan, cohabitar es una mala idea. Como veremos más adelante, hay claras prohibiciones bíblicas en contra del sexo prematrimonial. Pero, aparte de estas declaraciones bíblicas, hay predicciones sociológicas ominosas de fracaso cuando una pareja piensa cohabitar en lugar de casarse. Las investigaciones más recientes apoyan lo que la Biblia ha dicho por milenios. Si usted quiere un buen matrimonio, no haga lo que dice la sociedad. Haga lo que la Biblia enseña que hagamos.

Las consecuencias de la cohabitación

Al contrario de la sabiduría convencional, la cohabitación puede resultar dañina para el matrimonio así como para las parejas y sus hijos. Un estudio basado en la Encuesta Nacional de Familias y Hogares halló que matrimonios que tuvieron una cohabitación previa tenían una probabilidad de hasta 46% mayor de divorciarse que los que no habían cohabitado. En base de esta encuesta y un estudio de estudios anteriores, los autores concluyeron que el riesgo de que se rompa el matrimonio luego de una cohabitación “está comenzando a asumir la condición de una generalización empírica”.{10}

Algunos han intentado sostener que la correlación entre la cohabitación y el divorcio es artificial, porque las personas dispuestas a cohabitar son poco convencionales y están menos dedicadas al matrimonio. En otras palabras, la cohabitación no produce el divorcio sino que está asociada con él simplemente porque la misma clase de gente está involucrada en ambos fenómenos. Sin embargo, aun cuando se controla cuidadosamente en la estadística este “efecto de selección”, sigue habiendo un “efecto de cohabitación”.

Los matrimonios se mantienen unidos por un compromiso mutuo que no se encuentra en la mayoría (o en ninguna) de las relaciones de cohabitación. Los integrantes de las parejas que conviven valoran la autonomía por sobre el compromiso y tienden a estar menos comprometidas que las parejas casadas con la continuación de su relación.{11}

Un estudio halló que “convivir con una pareja romántica antes de casarse está asociado con un apoyo y un comportamiento más negativos y menos positivos en la solución de problemas durante el matrimonio”. La razón es simple. Como hay menos seguridad de un compromiso de larga duración, “puede haber menos motivación para parejas que cohabitan para desarrollar sus habilidades para resolver conflictos y de apoyo”.{12}

Las parejas que conviven, sin embargo, pierden más que sólo los beneficios del matrimonio. Las tasas anuales de depresión entre parejas que conviven son más de 3 veces las de las parejas casadas.{13} Las personas que cohabitan tienen una mayor probabilidad de ser infelices en el matrimonio y una mucha mayor probabilidad de considerar el divorcio.{14}

Las mujeres que están en relaciones de cohabitación tienen el doble de probabilidad de sufrir abuso físico o sexual que las mujeres casadas.{15} Otro estudio encontró que las mujeres en relaciones de cohabitación tienen una probabilidad nueve veces mayor de ser muertas por su compañero que las mujeres de relaciones matrimoniales.{16}

La cohabitación es especialmente dañina para los hijos. En primer lugar, algunos estudios han hallado que los niños que viven con una madre y su pareja no casada tienen significativamente más problemas de comportamiento y un desempeño académico menor que los niños de familias intactas.{17} En segundo lugar, existe el riesgo de que la pareja se separe, creando todavía más dificultades sociales y personales. En tercer lugar, muchos de estos niños no nacieron de la relación actual, sino de una unión previa de uno de los adultos de la pareja, generalmente la madre. Vivir en una casa con una madre y un novio es una situación endeble, en el mejor de los casos. Las demandas legales de sostén para los hijos y otras fuentes de ingresos familiares están ausentes.

La cohabitación y la Biblia

Hasta ahora, hemos hablado de las consecuencias sociales y psicológicas de la cohabitación. Busquemos ahora una perspectiva bíblica.

La Biblia enseña que las relaciones sexuales pueden tener un efecto de vinculación muy fuerte en dos personas. Cuando ocurre dentro del matrimonio, el hombre y la mujer se convierten en una sola carne (Efesios 5:31). Pero las relaciones sexuales fuera del matrimonio también tienen consecuencias. Al escribir a la iglesia de Corinto, el apóstol Pablo dijo que el hombre que se une a una prostituta se hace un solo cuerpo con ella (1 Corintios 6:16).

El contexto de la discusión surgió de un problema dentro de la iglesia. Un hombre de la iglesia tenía relaciones sexuales con la esposa de su padre (1 Corintios 5:1-3.). Pablo dice que esta relación es inmoral. Ante todo, era incestuosa, lo cual estaba condenado por el Antiguo Testamento (Levítico 18:8, Deuteronomio 22:30). En segundo lugar, no había ninguna unión matrimonial, sino un ejemplo de cohabitación. Pablo nos aconseja huir de la inmoralidad sexual (1 Corintios 6:18).

La inmoralidad sexual se condena en más de 25 versículos del Nuevo Testamento. El término en griego es porneia, una palabra que abarca todas las formas de relaciones sexuales ilícitas. Jesús enseñó que “de adentro, del corazón humano, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los homicidios, los adulterios, la avaricia, la maldad, el engaño, el libertinaje, la envidia, la calumnia, la arrogancia y la necedad. Todos estos males vienen de adentro y contaminan a la persona” (Marcos 7:21-23).

Pablo dijo que “la voluntad de Dios es que sean santificados; que se aparten de la inmoralidad sexual; que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo de una manera santa y honrosa, sin dejarse llevar por los malos deseos como hacen los paganos, que no conocen a Dios” (1 Tesalonicenses 4:3-5).

El matrimonio es el plan de Dios. Ofrece una compañía íntima de por vida (Génesis 2:18). Provee un contexto para la procreación y el crianza de los hijos (Efesios 6:1, 2). Y por último, el matrimonio brinda una expresión dada por Dios del deseo sexual (1 Corintios 7:2).

En el Nuevo Testamento, se advierte a los creyentes contra el pecado habitual, que incluye el pecado sexual (1 Corintios 5:1-5). La iglesia tiene que hacer que los creyentes se hagan responsables de su conducta. Los creyentes deben juzgarse ellos mismos para no caer en las manos de Dios (1 Corintios 11:31, 32). El pecado sexual no debería mencionarse siquiera entre creyentes (Efesios 5:3).

Convivir fuera del matrimonio no solamente viola preceptos bíblicos, sino que expone a la pareja y su futuro matrimonio al riesgo. En este artículo, he reunido varias estadísticas que hacen reflexionar acerca del impacto que puede tener la cohabitación en usted y en su relación. Si quiere tener un buen matrimonio, no haga lo que dice la sociedad; haga lo que nos enseña que hagamos la Biblia.

Traducción: Shawn Right
Artículo original: Cohabitation

Notas
1. David Popenoe and Barbara Dafoe Whitehead, “Should We Live Together? What Young Adults Need to Know about Cohabitation before Marriage,” The National Marriage Project, the Next Generation Series, Rutgers, the State University of New Jersey, January 1999.
2. P.G. Jackson, “On Living Together Unmarried,” Journal of Family Issues 4(1983), 39.
3. U. S. Bureau of the Census, Current Population Reports, Series P20-537; America’s Families and Living Arrangements: March 2000 and earlier reports.
4. Larry L. Bumpass, James A. Sweet, and Andrew Cherlin, “The Role of Cohabitation in the Declining Rates of Marriage,” Journal of Marriage and Family 53(1991), 914.
5. Ibid., 926.
6. George Barna, The Future of the American Family (Chicago: Moody Press, 1993), 131.
7. Jerald G. Bachman, Lloyd D. Johnston, and Patrick M. O’Malley, Monitoring the Future: Questionnaire Responses from the Nation’s High School Seniors, 2000 (Ann Arbor: MI: Institute for Social Research, University of Michigan, 2001).
8. Linda Waite and Maggie Gallagher, The Case for Marriage: Why Married People Are Happier, Healthier and Better Off Financially (New York: Random House, 2000).
9. R.E.L. Watson, “Premarital Cohabitation vs. Traditional Courtship: The Effects of Subsequent Marital Adjustment,” Family Relations 32(1981), 139-147.
10. Alfred DeMaris and K. Vaninadha Rao, “Premarital Cohabitation and Subsequent Marital Stability in the United States: A Reassessment,” Journal of Marriage and Family 54(1992), 178-190.
11. Stephen Nock, “A Comparison of Marriages and Cohabiting Relationships,” Journal of Family Issues 16(1995), 53-76.
12. Catherine L. Cohan and Stacey Kleinbaum, “Toward A Greater Understanding of the Cohabitation Effect: Premarital Cohabitation and Marital Communication,” Journal of Marriage and Family 64(2002), 180-192.
13. Lee Robins and Darrel Reiger, Psychiatric Disorders in America (New York: Free Press, 1990), 72.
14. Andrew Greeley, Faithful Attraction (New York: Tom Doherty, 1991), 206.
15. Jan E. Stets, “Cohabiting and Marital Aggression: The Role of Social Isolation,” Journal of Marriage and Family 53(1991): 669-680.
16. Todd K. Shackelford, “Cohabitation, Marriage and Murder,” Aggressive Behavior 27(2001), 284-191.
17. Elizabeth Thompson, T. L. Hanson, and S.S. McLanahan, “Family Structure and Child Well-Being: Economic Resources versus Parental Behaviors,” Social Forces 71(1994), 221-242; Rachel Dunifon and Lori Kowaleski-Jones, “Who’s in the House? Effects of Family Structure on Children’s Home Environments and Cognitive Outcomes,” Child Development, forthcoming.

© 2003 Probe Ministries

Acerca del autor

Kerby Anderson es el director nacional de Probe Ministries International. Recibió su B.S. de Oregon State University, M.F.S. de Yale University, y M.A. de Georgetown University. Es autor de varios libros, incluyendo Genetic Engineering (Ingeniería genética), Origin Science (La ciencia de los orígenes), Living Ethically in the 90s (Cómo vivir éticamente en la década del 90), Signs of Warning (Señales de advertencia), Signs of Hope (Señales de esperanza), y Moral Dilemmas (Dilemas morales). Director general y colaborador de los libros Marriage, Family and Sexuality y Technology, Spirituality, & Social Trends, de Kregel Publications. Es un columnista nacionalmente sindicado cuyas editoriales han aparecido en los periódicos Dallas Morning News, Miami Herald, San Jose Mercury, y Houston Post. Es el anfitrión de “Probe,” y suele servir como anfitrión invitado en el programa radial “Point of View” (Punto de vista – USA Radio Network).

http://www.razones.org/razon_dia-119.htm

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