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Pastor salvadoreño involucrado en red de lavado de dinero por narcotráfico

1 Jun

Pastor salvadoreño involucrado en red de lavado de dinero por narcotráfico

Los investigadores tienen en su poder información que involucran a un pastor evangélico y a su familia con la red que dejó Crespín Fuentes. Según las pesquisas policiales, en febrero de 2009 el líder religioso inscribió dos sociedades comerciales.

El Salvador | Lunes 31 de Mayo, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña
(NoticiaCristiana.com).

El asesinato del hondureño Juan José Peña González, asentado en El Salvador desde abril de 2005 a quien se le conocía por el nombre de Pedro Crespín Fuentes, ha dado la pauta para que autoridades policiales salvadoreñas investiguen las supuestas actividades de narcotráfico, tráfico de personas y lavado de dinero que él y sus allegados efectuaban en El Salvador, según notificó el comisionado Howard Cotto, subdirector de investigaciones de la Policía.

Las investigaciones han comenzado a dar resultados, han afirmado otras fuentes policiales allegadas a la indagación, a tal grado que han detectado ya a varios de los más estrechos colaboradores que tenía Crespín, quien murió el 25 de abril al enfrentarse a balazos con Narciso Ramírez, alcalde de San Francisco Menéndez, en Ahuachapán.
Los investigadores tienen en su poder información que involucran a un pastor evangélico y a su familia con la red que dejó Crespín Fuentes. Según las pesquisas policiales, en febrero de 2009 el líder religioso inscribió dos sociedades comerciales. En una de esas empresas, dedicada al ramo de la enseñanza, sus socios son la mujer, una hija de 20 años y dos hijos adolescentes. La otra empresa se supone que se dedica al rubro de la publicidad.
Pero entre los miembros de la familia del pastor evangélico destaca una hija de este, una joven que a sus 21 años es accionista de una de las empresas de su padre y la representante legal de una sociedad dedicada al cultivo, comercialización y distribución de pescado y camarón.
Es en esa sociedad donde, según las fuentes policiales, aparece más claro el vínculo del pastor evangélico con los Crespín Fuentes. Las fuentes policiales sostienen que la sociedad tiene como domicilio el mismo cantón en el que está localizada la hacienda de “Los Catrachos”, en Sonsonate, y la única socia de la hija del pastor es Esperanza G., de 55 años, de origen hondureño, pero que se identifica también con un documento único de identidad salvadoreño.
De acuerdo con fuentes de El Diario de Hoy, las autoridades sospechan que Esperanza G. podría ser la madre de Juan José Peña González o Pedro Crespín Fuentes, pues, según documentos de identidad hondureños de Peña González, así se llama la madre de éste.
F: Diario de Hoy

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LA VUELTA DE LAS OPERACIONES POLÍTICAS

31 Mar

LA VUELTA DE LAS OPERACIONES POLÍTICAS
EXCLUSIVO: EL KIRCHNERISMO PREPARA DENUNCIA CONTRA DE NARVÁEZ POR TRÁFICO DE EFEDRINA

Por Christian Sanz

    Alguien dijo alguna vez que “la política es el arte de lo imposible”. No sólo es una frase dolorosamente real, sino que se potencia si uno vive en la Argentina. La idiosincracia de los funcionarios vernáculos es tal, que su propia falta de escrúpulos, lleva a la realidad política a superar cualquier ficción posible.
    Cualquiera que haya seguido de cerca lo ocurrido durante los últimos 20 años en el país, sabrá que no hay veta por explotar ni operación por realizar por parte de los referentes políticos argentinos de todo signo partidario. Menemistas, delarruistas, duhaldistas, kirchneristas: todos han colaborado en “embarrar la cancha” de la política con el único fin de lograr imponer sus caprichos.
    En el mismo sentido, la anticipada campaña electoral de estos días, reflota el tópico de hacer posible lo imposible por parte del matrimonio de Néstor y Cristina Kirchner.
    ¿Qué significa esto? que el kirchnerismo comienza a mostrar cierta preocupación por lo que depara junio de 2009, especialmente de cara a los números que arrojan las encuestas -privadas- de los últimos días. Más allá de lo que puedan decir públicamente ciertos funcionarios oficialistas para ostentar cierta subestimación hacia la oposición política, la realidad muestra que hay figuras que están creciendo día a día en la preferencia del electorado argentino. Tal es el caso de Francisco de Narváez, seguro vencedor en algunos distritos del conurbano bonaerense si las elecciones fueran hoy mismo.
    El colombiano candidato no sólo está en los primeros lugares de las preferencias del electorado, sino que crece a diario y muestra una proyección peligrosa para el kirchnerismo en los próximos meses. Un dato: si el crecimiento de De Narváez pudiera sostenerse de manera constante -es lo que se espera-, en junio daría una fuerte paliza al oficialismo.
    Conocedor de este panorama, Néstor Kirchner es quien más intranquilo se encuentra en estas horas. A pesar de estar dispuesto a “rebajarse” a ser diputado, luego de haber ostentado la primera magistratura del país, el ex mandatario finalmente ha caído en la cuenta de que eso no será suficiente.
    Por tal motivo, luego de discutirlo someramente con su esposa, Néstor ha apelado en las últimas horas a uno de sus hombres de mayor confianza, Ricardo Echegaray, a efectos de asestar un elocuente golpe de efecto contra De Narváez.
    En el día de ayer, lunes 30 de marzo, a las 17 hs., en dependencias de la Aduana, el titular de la AFIP, junto a la directora General de esa dependencia, Silvina Tirabassi, ha comenzado la redacción de una denuncia judicial por tráfico ilegal de efedrina contra el colombiano candidato.
    El texto de la embestida contra De Narváez se dará a conocer en las próximas horas y será el puntapié inicial de una sucia campaña política por parte del oficialismo. Habrá que acostumbrarse a este tipo de condimentos, ya que los próximos meses estarán plagados de aprietes, denuncias falsas y hasta embestida a ciertos medios de información independientes.
    En sentido similar y, mientras estas líneas son escritas, a lo largo de todo el país se están gestionando pertinentes documentos de identidad a cambio de votos afines al kirchnerismo, a través de selectas organizaciones sociales obsecuentes al gobierno, a través del Ministerio de Desarrollo Social. “Esto viene impuesto desde el Ministerio de Justicia y las autoridades de los registros civiles no pueden hacer nada, porque son gestiones paralelas al Registro Nacional de las Personas”, aseguró a este medio una importante fuente de Balcarce 50.
    Muchos creen que sería bueno cruzar los dedos y esperar que la situación no se desborde. La realidad indica lo contrario: lo mejor es involucrarse con responsabilidad en la vida civil y seguir de cerca todos los actos gubernamentales.
    Es la única vacuna contra el fraude y la corrupción oficial.

Christian Sanz

 


Buenos Aires – Argentina

info@PeriodicoTribuna.com.ar

Colombia: cuatro militares muertos y seis desaparecidos

24 Mar
Martes 24 de marzo de 2009 16:19 (LNP)
Choque con las FARC

Colombia: cuatro militares muertos y seis desaparecidos

   Al menos cuatro militares colombianos murieron, otro está herido, y un oficial y cinco soldados están desaparecidos, tras combates con la guerrilla de las FARC, en el departamento del Guaviare, sur del país.
   Así lo informó hoy en Bogotá el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, quien desmintió la versión inicial de la supuesta desaparición de 25 uniformados, como aseguraron autoridades del Guaviare.
   “No sabemos de dónde salió esa información, no sabemos por qué especularon con el número de soldados desaparecidos, de soldados muertos”, afirmó Santos.
   Fue el gobernador de Guaviare, Fabio Acevedo, quien había dicho horas antes que eran unos 25 los militares desaparecidos y que se desconocía si estaban muertos, secuestrados o refugiados.
   El gobernador dijo que los combates en esa zona del sur del país fueron permanentes en las tres últimas semanas y que, pese a la notoria presencia del Ejército, en la región operan los frentes 7 y 47 de las FARC.
   En su contacto con la prensa, Santos detalló que los hechos en los que fallecieron los cuatro militares ocurrieron ayer en una zona selvática del Guaviare llamada “Caño Flauto”, cuando el grupo séptimo de las FARC atacó con explosivos a los soldados que intentaban rescatar los cuerpos de dos guerrilleros muertos en combates.    
   Santos descartó que la muerte de los militares esté relacionada con el denominado “marzo negro”, supuesto plan violento que desplegarían las FARC para conmemorar las muertes de los ex número uno y dos de la organización, Manuel Marulanda y Raúl Reyes. (Télam)

El tigre de un narco detenido lleva años en libertad en los bosques de Colombia, devorando el ganado

24 Mar

23/3/2009 Edición Impresa LOS ANIMALES DE LA DROGA

El tigre de un narco detenido lleva años en libertad en los bosques de Colombia, devorando el ganado

  1. • Todo capo que se precie ha de tener su zoo
 <b>Exuberante </b> El Rasguño.
Exuberante El Rasguño.
MAURICIO BERNAL
BARCELONA

Junto a las mansiones con grifería de plata, las camionetas de gigantes ruedas y vidrios oscuros y las cadenas de oro, las mujeres voluptuosas y las camisas abiertas prácticamente hasta el ombligo, una de las costumbres más exuberantes de la cultura narcotraficante colombiana es el zoológico: todo capo que se precie debe tener uno. Interpretan, al parecer, que poseer elefantes africanos, hipopótamos del Serengeti o camellos importados de algún remoto país asiático es un signo de poder. Se da por sentado que el más grande y nutrido fue el que mandó hacer Pablo Escobar en la hacienda Nápoles, a unos 200 kilómetros de Medellín, y desde entonces se ha tenido habitualmente noticia –en esta segunda generación de narcos– de cómo se las gastan los imitadores. Lo último que se supo tiene que ver con el zoológico privado de Hernando Gómez Bustamante, alias Rasguño, uno de los jefes del cártel del Norte del Valle hasta que fue detenido en el 2004. La noticia es esta: su tigre de Bengala anda suelto.
Los testimonios que se escuchan en Obando y La Victoria, dos poblaciones del Valle del Cauca (suroeste del país), hablan de un tigre de unos dos metros de largo que desde hace eso, cinco años, campa a sus anchas por los bosques de la región, devorando el ganado de las fincas de la zona e incluso, en una ocasión, comiéndose un caballo de paso fino de 300 kilos. Los campesinos están más o menos convencidos de que se trata del tigre asiático de Rasguño, entre otras cosas porque ninguno de los felinos de la región (jaguares y leopardos) tiene la fuerza necesaria para arrastrar 300 kilos varios cientos de metros hasta una cueva. Que fue lo que ocurrió. Del corpulento caballo solo encontraron el esqueleto.

Cuando un capo con zoológico es detenido o abatido, las autoridades no tienen más remedio que hacerse cargo de los animales (la hacienda Nápoles, por ejemplo, es ahora el parque temático Nápoles, con los mismos animales de Escobar y la réplica del avión en el que hizo su primer transporte de droga, solo que ahora suele estar lleno de familias con niños). Pero parece, según informó hace días la revista Semana, que cuando Rasguño fue asesinado alguien simplemente dejó en libertad al animal antes de que las autoridades tomaran posesión de sus fincas. Lo cual no sería demasiado raro. Los colombianos han recordado un episodio similar ocurrido hace unos años, cuando tres hipopótamos se fugaron de Nápoles y acabaron en el río Magdalena, donde las autoridades tuvieron que desplegar un rimbombante operativo para capturarlos. Son cosas que ocurren.

Peligrosamente cerca
Solo que una cosa es un hipopótamo y otra muy distinta un depredador hambriento, y en Obando, La Victoria y otras poblaciones cercanas (Sevilla, Bugalagrande y Ansermanuevo), la gente está empezando a tener miedo. Y no solo por sus vacas. Los últimos ataques del tigre han tenido lugar a una distancia alarmantemente pequeña del casco urbano de Obando, y desde hace un mes el ayuntamiento ha prohibido las caminatas ecológicas por los alrededores. No solo eso: la Corporación Autónoma del Valle (CAV), responsable del manejo y la protección de la fauna, ha puesto en marcha una operación, primero, para identificar al felino, y segundo, para tratar de capturarlo.
Los técnicos de la CAV han instalado plataformas de vigilancia en lo alto de los árboles y han establecido turnos de guardia de seis de la tarde a seis de la mañana, que es cuando el tigre suele cometer sus fechorías. Su teoría es que no es uno, sino que son varios felinos, pero de momento, y ya llevan dos semanas, no han conseguido nada. El tigre de Rasguño salió mañoso. Como su dueño.

México bajo fuego: en el frente de la narcoguerra

22 Mar

México bajo fuego: en el frente de la narcoguerra

Domingo 22, Marzo 2009 10:45 | Clarin.com

Luchan el Ejército contra los carteles y los narcos entre ellos. Hay 45.000 soldados en las calles. Hubo 8.000 muertos en 18 meses. Un conflicto que amenaza propagarse al resto del continente.

ATRAPADO. Policías y soldados arrestan a unos narcos en una calle de Ciudad Juárez.

Quebraron al “Dorado” Rentería a la salida del rancho de los Carrillo Fuentes, dijo la voz profunda del otro lado de la línea. El reportero Martín Durán recibió la llamada mientras intentaba buscar una pista de otro caso en la redacción de su diario La I de Culiacán, la capital narco que destronó a las colombianas Cali y Medellín de los titulares en todo el mundo. Corrió hasta la sala donde trabaja su colega Noel Vizcarra del diario El Debate, de la misma empresa. El fotógrafo Abel Avilés y yo lo seguimos mientras alistamos los equipos. Noel ya sabía que había dos cuerpos baleados dentro de una camioneta en la zona de Guamuchilito, camino a la sierra, a unos 25 kilómetros de Culiacán, en pleno territorio del cartel del narcotráfico de Sinaloa. Y que era en los campos del mítico “Señor de los Cielos”, Amado Carrillo Fuentes, el piloto de avionetas del narco más audaz de la historia, que en los 90 había trasladado parte de sus negocios y a su familia a Buenos Aires y que, se dice, murió en una cirugía de cambio de identidad. 

Un minuto más tarde volábamos por una carretera repleta de camiones, gente caminando y varios retenes de la policía local y federal. En un momento nos tuvimos que detener a un costado de la ruta para dejar pasar a un convoy del ejército. Cuarenta minutos más tarde dejamos el asfalto y nos internamos unos 2.000 metros por un camino de tierra. El lugar estaba infectado de uniformados y en el medio de un potrero relucía al sol la camioneta Chevrolet Blazer verde selva, patente VJP-4973, rodeada de forenses y policías de la división homicidio. Al volante, caído sobre la ventanilla estaba el cuerpo de Daniel Díaz Escobar, un tipo de 48 años que algunos creen que era un jefe sicario y otros que era un productor agrario que estaba en una mala compañía en un mal momento. Aún sangraba de una de las heridas de la cabeza. Del otro lado, tirado hacia el costado interior se encontraba lo que había quedado de Gaspar “el Dorado” Rentería Lara. Los proyectiles del “cuerno de chivo”, que es como acá denominan al AK-47, le habían arrancado buena parte de la cabeza. 

El silencio casi total que había en el lugar se rompió cuando de la nada apareció un grupo de chicas y una de ellas gritó “¡Ay, papito, ay.¡¿Qué te pasó?!, papito!”. Las otras la contuvieron y el sollozo se acalló por un momento. El silencio se hizo más profundo y los forenses se detuvieron unos segundos, tal vez por respeto. Incluso en un país en el que se vive una verdadera guerra contra el narcotráfico y entre los carteles que quieren dominar el paso de las drogas hacia Estados Unidos, con 8.000 muertos en 18 meses, hay espacio para que el ser humano se conmueva. Incluso, si ese ser humano es un narco como el “Dorado” Rentería y lo que ocurrió acá hace apenas un rato fue un simple ajuste de cuentas entre el cartel de Sinaloa y el de Juárez o el del Golfo. México está en guerra. Se discute si se trata ya de un “Estado fallido” que no puede imponer la ley, la corrupción está arraigada hasta la médula de esta sociedad, el Ejército patrulla las calles como si se tratara de Irak, las bandas se matan entre ellas y caen sicarios como moscas; el negocio de las drogas de entre 25.000 y 40.000 millones de dólares por año penetra en los poros de los mexicanos. Pero no puede destruir ese sentimiento de respeto y convivencia que México tiene con la muerte.

La guerra se desató cuando el presidente Felipe Calderón decidió sacar el Ejército a la calle para intentar imponer un orden que el Estado comenzaba a perder en al menos 10 provincias. “Esto no puede seguir así porque un día nos vamos a levantar y va a estar gobernando el narcotráfico” llegó a sincerarse el ministro de Finanzas. Pero lo que en realidad destapó la ofensiva es la enorme corrupción que carcome a todos los estamentos del gobierno y el Estado. Al menos el 50% de la policía, tanto municipal, estatal como federal, está involucrada de alguna manera con el narcotráfico. No sólo se arrestaron a decenas de altos jefes policiales sino que cuando se sometió a toda la fuerza a una prueba de honestidad, la mitad de los uniformados no la pasó. Un negocio de esta magnitud puede comprar muchas voluntades. Y lo hace desde hace décadas. La semana pasada el director de la Oficina de Narcotráfico Internacional del Departamento de Estado, David Johnson, dijo que de acuerdo a fuentes de inteligencia unos 450.000 mexicanos trabajan directamente para el narcotráfico que el año pasado produjeron 16.000 toneladas de marihuana, 18 toneladas de heroína y transportaron 300 toneladas de cocaína proveniente en su mayoría de Colombia. De las drogas sintéticas no se sabe las cantidades pero México pasó a ser el principal exportador de todo el mundo. Todo eso para el mercado estadounidense que es donde se encuentra el 95% de los consumidores del producto de estos narcotraficantes. Hay más de 13 millones de consumidores en Estados Unidos. Y de allí, del otro lado de la frontera, es de donde proviene el espectacular arsenal que manejan los narcos. En un radio de 150 kilómetros a lo largo de toda la valla que divide a ambos países hay 6.500 armerías y se realizan 150 ferias de armamento por año a las que acuden sin falta los más famosos lugartenientes de los grandes capos.

Una guerra que también se libra entre los propios carteles que se encuentran en el medio de una sangrienta disputa territorial. Hay cuatro grandes carteles históricos en México: Sinaloa, Juárez, Tijuana y Golfo. A esto hay que sumarle otras veinte organizaciones criminales con control de territorio y más de 600 pandillas. Hace ya al menos cinco años que estas organizaciones criminales comenzaron a pasar las fronteras de unos y otros para apoderarse de plazas dentro del territorio enemigo. “Hay una guerra de todos contra todos que va a acabar cuando se logre un acuerdo sobre cómo se va a repartir el negocio. Y habrá que ver si en ese pacto entrará también el Estado o no, si el gobierno de Calderón negocia o tiene la fuerza suficiente para derrotar a los carteles”, me explica mientras tomamos un café en una de las tiendas Sanborns del sur de la Ciudad de México el periodista Ricardo Ravelo de la revista Proceso, uno de los grandes investigadores del tema.

En las sierras de Sinaloa se cultivan amapolas para producir opio y heroína desde principios del siglo pasado cuando llegaron inmigrantes chinos a construir una red de ferrocarriles. En la Segunda Guerra Mundial, los traficantes fueron tolerados porque el ejército estadounidense necesitaba ese opio para producir la morfina necesaria para atender a los miles de soldados que regresaban heridos de los campos de batalla europeos y asiáticos. En los setenta, era muy popular para los estadounidenses comprar la marihuana sinaloense, considerada una de las mejores del mundo. Esa región era uno de los paraísos hippies. De Culiacán, la capital de Sinaloa, salieron todos los grandes capos que se apoderaron del negocio del traspaso de la cocaína al otro lado de la frontera tras la decadencia de los carteles colombianos. Es ahí donde se forja la amistad entre los hermanos Beltrán Leyva y el actual hombre más buscado por narcotraficante, Joaquín “El Chapo” (petiso) Guzmán. Este grupo manejaba hasta fines del 2007 unos 10.000 millones de dólares al año. El Chapo llegó la semana pasada -para escándalo del gobierno mexicano– a la lista de los más ricos de la revista Forbes “con una fortuna personal de al menos 1.000 millones de dólares”.

En enero del 2008, un comando conjunto del Ejército y la policía, logró detener a uno de los más poderosos jefes narcos: Alfredo “El Mochomo” Beltrán Leyva. “Con una fija mirada, hombre de barba cerrada, con un acento de orden, así le habla a su plebada, caballero y buen amigo, Alfredo Beltrán se llama”, dice uno de los narcocorridos (canciones populares dedicadas a los grandes traficantes) que interpretan “Los Canelos de Durango”. Conocido por su sadismo, obtiene el sobrenombre de un plato sinaloense elaborado con pescado seco muy machacado. Dicen que precisamente “machacaba” a sus enemigos con palos y hierros especialmente acondicionados. Su hermano Arturo, alias “El Barbas”, culpó de la detención a una venganza del Chapo Guzmán y su socio Ismael “El Mayo” Zambada — su hijo Vicente Zambada Niebla alias “Vicentico”, que estaba a cargo de la seguridad del cartel, cayó el miércoles en el DF– con los que formaba hasta ese momento la denominada “Federación” de carteles que habían logrado convivir por años. A partir de ese momento los Beltrán Leyva se aliaron con el Cartel del Golfo liderado por Osiel Cárdenas Guillén y comenzaron una guerra contra el Chapo y sus compadres de Sinaloa. Las batallas más sangrientas las protagonizaron los hombres de “Los Zetas”, el grupo ejecutor del cartel del Golfo. Los Zetas son excomandos especiales de las Fuerzas Armadas entrenados por agentes israelíes, estadounidenses y franceses que hace unos años se pasaron de bando. El jefe de Los Zetas es Heriberto “El Lazca” Lazcano, sanguinario como ninguno, es quien impone la decapitación y la mutilación de los genitales como castigo a cualquier enemigo que encuentre en el camino. 

El día en que aparecen cinco cabezas guardadas en unas pequeñas heladeras portátiles en Jalisco, que se suman a los tres cuerpos decapitados de la semana pasada en Tijuana y las dos mujeres desmembradas en el DF hace diez días, busco a Sergio González Rodríguez, el autor de “El hombre sin cabeza”, que contabilizó 170 decapitados en el 2008 y 41 en lo que va del 2009. “Los narcotraficantes están buscando crear el mayor efecto de temor en la sociedad, y desde luego en las instituciones. Es un funcionamiento expansivo, que se ha hecho a partir de crear miedo y corrupción. Las decapitaciones son realizadas y mostradas para coaccionar a algún funcionario, pero también tienen una onda expansiva y aterrorizan al resto de los mexicanos”, explica González Rodríguez. Claro que estos cuerpos aparecen -aunque muy pocos se atreven a reclamarlos; el 60% son enterrados como NN porque hay muchos otros miles de desaparecidos. La detención de Santiago Meza López más conocido como “El Pozolero” en enero reveló otro aspecto atroz de la violencia del narco. Este hombre, que toma su sobrenombre del pozole, un popular guiso de fuerte consistencia, confesó haber diluido en ácido más de 300 cuerpos que le entregaron los hombres de Teodoro García Simental, “El Teo”, jefe del cartel de Tijuana. Cuando tenían un cuerpo que los podía comprometer, los sicarios lo llamaban y le daban un punto de encuentro. Hasta allí iba el Pozolero con unos barrilles de 200 litros en los que “cocinaba” a las víctimas hasta que sólo quedaban la dentadura y las uñas.

Bota-Tango-591, dice el piloto y el helicóptero MI-8T de fabricación rusa de la Fuerza Aérea mexicana comienza a elevarse por encima del aeropuerto de Culiacán. Vamos hacia el corazón de la sierra de Sinaloa, el epicentro de la producción de narcóticos en México y escenario principal de la guerra lanzada por el gobierno del presidente Calderón contra los carteles. Sobrevolamos el río Humaya por encima de la represa El Batamota y llegamos a lo que los militares denominan Área 94-J. El teniente coronel Raúl Nahon Gopar me señala un monte de árboles más verdes que los del resto en la ladera de una de las elevaciones. Por debajo de esos árboles hay una plantación de marihuana de la mejor calidad pero sólo la puede ver un ojo entrenado. Desde el aire se ve un bosque seco sin mayores detalles. Pero el Ejército acaba de encontrar varias hectáreas de un sembradío muy bien acondicionado con un sistema perfecto de riego. Cuando el helicóptero aterriza entre unos matorrales, cerca del río, ya se pueden ver las columnas de humo de las hogueras donde se están quemando las plantas. “Acá hay una gran inversión en el sistema de riego. Pero es que el negocio es magnífico. De una hectárea se puede obtener hasta una tonelada de marihuana de primera calidad. Y por un cigarrillo de dos gramos pueden conseguir hasta cinco dólares en las calles de Nueva York”, explica el teniente coronel Nahon. 

De regreso al aeropuerto de Culiacán, en un sobrevuelo puedo ver una enorme cantidad de avionetas casi todas flamantes y de colores brillantes. Son las que les confiscaron a los narcos. Fueron 129 en los últimos seis meses. Cada avioneta puede costar medio millón de dólares. Al otro lado de la ciudad, en el cuartel del Batallón de Infantería, tienen los autos que les quitaron. Hay centenares. Se destacan los Hummer, enormes como camionetas adoradas por los raperos estadounidenses –la concesionaria de Culiacán es la que más Hummers vende en el mundo–. Pero también hay camiones especialmente equipados y transformados en vehículos de guerra con una torreta desde la que asoma una ametralladora de 50 milímetros capaz de perforar un tanque. Varios autos de colección y hasta un Chevrolet 46 con placas de la policía de Chicago que tenía un narco en su rancho cerca de Durango. En otro patio del cuartel está desplegado el armamento confiscado. Hay centenares de “cuernos de chivo”, los AK-47. Sofisticados rifles de precisión y el último modelo de fusil del ejército estadounidense. Pero se destacan por su brillo las pistolas con incrustaciones de oro y diamantes. Hay una con los colores de la bandera mexicana armada con brillantes rojos, verdes y blancos y la inscripción en el cañon de “El Rey”. Era de uno de los hermanos Arellano Félix del Cartel de Tijuana que aparece retratado en la película “Trafic” de Steven Soderbergh. 

Después de observar el poder bélico de los carteles voy al lugar donde se encuentra su principal soporte espiritual: la capilla del narcosanto Jesús Malverde. Una construcción caótica en pleno centro de Culiacán que guarda un altar con el busto de un hombre joven, de fino bigote y camisa de charro. Parece mas bien la imagen de uno de esos cantantes de rancheras de los años 40. La leyenda cuenta que Malverde fue un bandido que vivió a finales del XIX en la sierra de Sinaloa. Su cabeza tenía precio. Un cazador de recompensas lo hirió en una pierna pero Malverde consiguió refugiarse en las montañas. La herida se gangrenó y, cuando ya no tenía esperanzas de salvarse, pidió a uno de sus compañeros que lo entregara al gobernador, cobrara la recompensa y utilizara el dinero para ayudar a los pobres. Desde entonces, este Robin Hood sinalolense, es el favorito de los narcos que llenan su altar con plaquetas del tipo: “Gracias por tu ayuda en Barranquita” o “Gracias por salvarme la vida”. “En la madrugada, a veces, aparecen muchachos que, tal vez, vuelven de alguna labor difícil y agradecen al santo”, cuenta Guadal Sánchez Salazar, el cuidador de la capilla.

Regreso a la redacción de La I y El Debate para ver cómo terminó el día. Me entero que “El Dorado” Rentería había perdido a un hijo en un enfrentamiento similar apenas una semana antes. “Lo rafaguearon de carro a carro”, cuenta el joven reportero Martín Durán. “Pero parece ser un ajuste de cuentas local aunque ocurrió en la puerta del lugar donde vive la madre de los Carrillo Fuentes, un lugar sagrado para los jefes narcos de la zona”. De todos modos, es sólo uno de los casos. En las últimas 24 horas, aquí en Culiacán, se encontraron nueve cadáveres. En el resto del país hubo 25 muertes por la misma violencia. Apenas un día más en esta narcoguerra que se libra en las calles y en las mentes de México.

Más crímenes de narcos en México: hallan 5 cabezas en heladeras portátiles

11 Mar

Más crímenes de narcos en México: hallan 5 cabezas en heladeras portátiles

Martes 10, Marzo 2009 17:21 | Clarin.com

Estaban al costado de una ruta de Ixtlahuacán del Río, Jalisco. “Somos Zetas y venimos por la plaza”, decía uno de los mensajes dejados dentro de los recipientes con las cabezas humanas.

PERITOS. El trabajo de los forenses tras el hallazgo. (EFE)

La policía mexicana halló hoy cinco cabezas humanas en heladeras portátiles en una ruta de Ixtlahuacán del Río, un municipio ubicado a unos 600 kilómetros al noroeste de la capital mexicana.

El hallazgo fue esta madrugada en el kilómetro 50 de la ruta. Fue una persona que pasaba por el lugar la que vio las heladeras y luego avisó a las autoridades. Al lugar arribaron policías municipales, que montaron una guardia hasta la llegada de los fiscales. 

Según versiones extraoficiales, los decapitados podrían ser de Zacatecas. Según informó la Procuraduría de Justicia del estado de Jalisco, dentro de las heladeras –debajo de las tapas- había dos mensajes escritos en marcador negro con amenazas dirigidas a una persona sólo identificada como “Goyo”. “Somos Zetas y venimos por la plaza”, decía otra inscripción. 

Las autoridades indicaron que las cabezas, todas de hombres, habían sido cercenadas hace poco tiempo. “De manera preliminar el perito estima unas tres o cuatro horas”, indicó la Procuraduría. 

La policía rastrea el área rural donde se hizo el hallazgo, unos 40 kilómetros al noroeste de la ciudad de Guadalajara, en busca de los cuerpos. En 2008, murieron unas 6.300 personas en México en hechos que las autoridades atribuyen a las mafias y el crimen organizado. 

Dos argentinas fueron condenadas en Jordania por tráfico de drogas

5 Feb

Dos argentinas fueron condenadas en Jordania por tráfico de drogas

Miércoles 04, Febrero 2009 16:13 | Clarin.com

Son madre e hija y provienen de Misiones. Deberán pasar más de 7 años en la cárcel. Intentaron ingresar a Ammán con 50 tabletas de cocaína que habían ingerido. Las descubrieron porque tuvieron fuertes dolores de estómago.

“Las detenidas están en buen estado”, afirmó el embajador argentino en Jordania. (PorKarina Deschamps, de Clarín.com)

Dos mujeres argentinas fueron condenadas hoy a 7 años y 5 meses de cárcel por el Tribunal de Seguridad del Estado de Jordania, después de ser declaradas culpables por intentar introducir de contrabando en ese país tabletas de cocaína.

Según informó a Clarín.com el embajador argentino en Jordania, Hernán Plorutti, se trata de Ameliana López (37), madre de la también condenada Tamara Gisele Gómez (20), quienes fueron detenidas en junio de 2008 y actualmente se encuentran recluidas en en el Centro de Rehabilitación de Al-Yuweide, en Jordania. Además, fueron obligadas por la Justicia a pagar una multa de 5.000 dinares jordanos (7.062 dólares) cada una.

El tribunal inicialmente había condenado a las dos mujeres a 15 años de prisión y al pago de una multa de 10.000 dinares, pero más tarde decidió reducir el castigo. Ambas serían del norte de Misiones.

A su vez, Plorutti le dijo a Clarín.com que el consulado argentino corroboró que las mujeres están en “buen estado” y hasta incluso están tomando clases de árabe para comunicarse mejor con el resto de las reclusas.

De acuerdo con el acta de acusación, cada una de las dos mujeres se tragó 50 tabletas de cocaína antes de volar de Argentina a Ammán. Cuando llegaron al aeropuerto jordano, las argentinas levantaron la sospecha de agentes de seguridad al quejarse de fuertes dolores de estómago. 

Por tal motivo, ambas mujeres fueron llevadas a un hospital, donde los cirujanos que las sometieron a operaciones descubrieron la droga en sus estómagos. De todas maneras, la condena no está firme, ya que las acusadas tienen 30 días de plazo para interponer recurso de apelación contra la sentencia, según una fuente judicial jordana.