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Relativismo Cognitivo

4 Ago
Por Matt Slick
El relativismo cognitivo afirma que toda la verdad es relativa. Esto significaría que ningún sistema para determinar la verdad es más válido que otro sistema, y de que ningún objetivo estándar de la verdad sería encontrado o afirmado. Naturalmente, esto negaría que existiera un Dios de absoluta verdad. También negaría la creencia de que el pensamiento racional puede descubrir y verificar la verdad. Pero el relativismo cognitivo no niega que existen diferencias en perspectiva en las diferentes culturas. De hecho, afirma estas diferencias. El tema con el relativismo cognitivo es que ningún sistema epistemológico que sea inherentemente superior a otro. El sistema epistemológico es el método de conocer algo)- Claro está, esto parece ser refutado en sí mismo ya que afirma que su propio principio de la verdad relativa es totalmente verdadero y lo usa para determinar que el relativismo cognitivo es verdadero.
Muchos creen que este relativismo es contradictorio. Si es así, ¿por qué el relativismo ha ganado un punto de apoyo en la sociedad moderna? Yo creo que existen muchos factores que contribuyen a que sea aceptado.
Primero, el éxito de la ciencia ha promovido cada vez más la idea de que las respuestas verdaderas se encuentran dentro de la ciencia. Muchas personas creen que cualquier cosas que los “científicos” dicen son hechos. Cuando la ciencia no puede responder algo, esta declara simplemente que la verdad será conocida posteriormente. Con esto, las personas tienen fe en la ciencia y que el único absoluto es que lo que sabemos ahora no puede ser verdadero más tarde. Por lo tanto, esto, mina la verdad absoluta.
Segundo, con la amplia aceptación de la teoría de la evolución, Dios es sacado más y más del cuadro. Sin Dios como determinador de lo que es y no es verdad, se nos deja hacer y creer en lo “que es correcto o incorrecto ante nuestros ojos”.
Tercero, estamos encontrando más y más culturas diversas en el mundo. Esto tiende a hacernos sentir más cómodos con la idea de que existe más de una forma para hacer algo, más de una forma para que una cultura funcione, más de una forma para que algo sea verdadero o correcto. Esto no es necesariamente equivocado, pero sí contribuye a una negación de absolutos.
Cuarto, el aumento en el contenido de las películas, del mundo académico y de la literatura se está alejando de la noción de los absolutos hacia el relativismo. Estos medios de comunicación ayudan a moldear nuestra cultura.
Quinto, hay un aumento en las filosóficas relativistas, particularmente las que se encuentran en el movimiento de la Nueva Era las cuales enseñan que no existe la verdad absoluta y que cada persona puede crear su propia realidad. Aun cuando éste movimiento es parte del “problema” relativista, ha permeado muy bien en la sociedad.
Sexto, los filósofos del pasado tales como Wittgenstein, Kant, Marx y Nietzsche, han influido el pensamiento de muchos con sus principios relativos atacando las verdades absolutas.
El problema que veo con el relativismo cognitivo es que niega la posibilidad de la verdad absoluta. Aún más, creo que el relativismo cognitivo es fácilmente refutable con el siguiente ejemplo de un absoluto lógico:
Algo no puede traerse a sí mismo a existencia.
Mi absoluto lógico propuesto es de hecho, lógico y siempre verdadero. Vamos a mirar. Para que algo se traiga a existencia primer, debe existir. Si primero existe, entonces, no puede traerse a sí mismo a existencia porque ya existe. De igual manera, si algo no existe entonces, no es posible que se traiga a existencia, ya que no existe nada más que hacer.
Esta es una verdad absoluta y es conocible. Debido a que es absolutamente verdadera, el relativismo cognitivo, el cual afirma que toda verdad es relativa, es falso.

http://www.verdadypalabra.com/2010/08/relativismo-cognitivo.html

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El Relativismo parte 1

2 Ago

El Relativismo parte 1

Posted: 01 Aug 2010 02:31 PM PDT

Acabo de toparme con una serie de artículos sobre el relativismo y el impacto social de esta forma de pensamiento. Me pareció fascinante el tema y la forma sencilla en la que están escritos estos artículos. Espero que sean como luz a nuestro entendimiento y nos sirvan como base para refutar las inconsistencias y absurdos de esta filosofía.

Por Matt Slick

El relativismo es la posición filosófica de que todos los puntos de vista son igualmente válidos, y de que toda la verdad es relativa al individuo. Esto significa que todas las posiciones morales, todos los sistemas religiosos, todas las formas de arte, todos los movimientos políticos, etc., son verdades que son relativas a los individuos. Bajo la sombrilla del relativismo, todos los grupos de perspectivas son categorizados. En términos obvios, algunos son:
Relativismo cognitivo (Verdad): El relativismo cognitivo afirma que toda la verdad es relativa. Esto significaría que ningún sistema de verdad es más válido que otro, y que no existe ningún objetivo estándar de verdad. Naturalmente, esto negaría la existencia de un Dios de verdad absoluta.
Relativismo moral/ético: Toda moral es relativa al grupo social dentro del cual ésta se construye.
Relativismo situacional: Las éticas (correctas y equivocadas) son dependientes de la situación.
Desafortunadamente, la filosofía del relativismo es dominante en nuestra cultura actual. Con el rechazo de Dios, y el Cristianismo en particular, la verdad absoluta está siendo abandonada. Nuestra sociedad pluralista quiere evitar la idea de que realmente existe un bien y un mal. Esto se evidencia en nuestro sistema judicial deteriorado que tiene más y más problemas para castigar a los criminales, en nuestros medios de entretenimiento el cual continúa empujando el sobre de la moralidad y la decencia, en nuestros colegios los cuales enseñan la evolución y la “tolerancia social”, etc. Además, la plaga del relativismo moral está animando a las personas a aceptar la homosexualidad, la pornografía en la televisión, la fornicación, y una serie de otros “pecados” que una vez fueron considerados equivocados pero que ahora están siendo aceptados, penetrando en nuestra sociedad. Cada vez es tan penetrante que si Usted habla en contra de los relativismos morales y su filosofía de que “todo vale”, Usted es señalado como un fanático intolerante. Claro está, esto es increíblemente hipócrita por parte de aquellos que profesan que todos los puntos de vista son ciertos, rechazando aún aquellos que profesan los absolutos en moralidad. Parece ser que lo que significa realidad para los relativistas morales es que todos los puntos de vista son verdaderos, excepto los puntos de vista que enseña los absolutos morales, un Dios absoluto, o lo absoluto de lo correcto y de lo equivocado.
Algunas expresiones típicas que revelan una presuposición subyacente del relativismo son comentarios tales como: “Esa es su verdad, no la mía.” “Esto es verdad para Usted, pero no para mí.” “No existen las verdades absolutas.” Claro está, estas declaraciones son ilógicas, lo cual demostré en el artículo “Refutando el relativismo”. El relativismo está invadiendo nuestra sociedad, nuestra economía, nuestros colegios y nuestros hogares. La sociedad no puede florecer ni sobrevivir en un ambiente donde todo lo que una persona hace es correcto ante sus propios ojos, donde la situación determina las acciones, y si la situación cambia por mentir o engañar es aceptable—en la medida en que Usted no sea capturado. Sin un fundamento común de la verdad y de los absolutos, nuestra cultura será débil y se quebrará.
Sin embargo, debo admitir que existen algunos aspectos del relativismo válidos. Por ejemplo, lo que una sociedad considera correcto—manejar al lado izquierdo de la carretera—otra, la considera equivocada. Estas son costumbres a las cuales un “bueno y malo” está agregado, pero estos son puramente relativos y no universales ya que estos son basados en la cultura. El principio de la crianza de los hijos varía en las diferentes sociedades, como las prácticas en los funerales y en las ceremonias matrimoniales. Estas “formas buenas y malas” no están establecidas cósmicamente en una piedra ni tampoco se derivan de algunas reglas absolutas de conducta por algo dios desconocido. Estas son relativas y con razón. Pero el relativismo de éstas está afirmado como tal. No importa en qué lado de la carretera manejamos en la medida en que todos lo hagamos en la misma vía.
De igual forma existen experiencias que son válidas sólo para los individuos. Yo podría estar irritado por cierto sonido mientras que otra persona no. En este sentido, lo que para mí es verdad no es necesariamente verdadero para alguien más. No es una verdad absoluta que el sonido idéntico cause molestias a todas las personas. Esta es una forma de mostrar que ciertos aspectos con el relativismo son ciertos. Pero es válido decir que debido a que existe un tipo de relativismo personal que puede entonces aplicar ese principio a todas las áreas de la experiencia y el conocimiento, se podría decir, ¿que estos son relativos también? No. No es una suposición válida. Primero que todo, hacerlo sería declarar un juicio absoluto el cual sería contrario al relativismo.
Aún más, si todas las cosas son relativas, entonces no puede haber algo que sea absolutamente cierto entre los individuos. En otras palabras: si todas las personas niegan la verdad absoluta y establecen la verdad relativa a partir de sus propias experiencias, entonces, todo sería relativo al individuo. ¿Cómo podría haber un terreno común del cual juzgar lo que bueno y malo o lo que es verdadero? Parecería que esto no puede ser.
Claro está, que el tema que es importante aquí es si hay o no verdades absolutas. También, ¿podrían existir diferentes clases de verdades absolutas si es que en efecto existen verdades absolutas? Podríamos preguntarnos si el mentir siempre es equivocado. ¿O si 1+1 es siempre igual a 2? ¿Es siempre verdad que algo no puede existir y no existir al mismo tiempo? ¿Es siempre verdad que algo no puede traerse a sí mismo a existencia si primero no existe? Si alguna de estas respuestas puede ser respondida en forma afirmativa entonces el relativismo es refutado; por lo menos, en algún grado.
Mas preguntas se levantan. Si todos los puntos de vista son igualmente válidos, entonces, ¿tenemos el derecho de castigar a alguien? ¿Podemos alguna vez decir que alto está equivocado? Para poder decir que algo está equivocado, primero, debemos tener un estándar por el cual pesar lo que está bien y lo que está mal para poder así hacer un juicio. Si ese estándar de lo correcto y equivocado se basa en el relativismo, entonces, no es, después de todo un estándar. En el relativismo, los estándares de lo bueno y malo se derivan de las normas sociales. Debido a que la sociedad cambia, las normas cambiarían, cambiando también lo que es bueno o malo. Si estos cambian, entonces, ¿cómo puede alguien ser juzgado rectamente por algo que hizo mal si ese mal podría en el futuro convertirse en algo bueno?
Finalmente: ¿Es justo aplicar el análisis lógico a los principios relativos? Muchos relativistas dirán que no, pero yo, particularmente no veo por qué no. Si un relativista me fuera a convencer que la lógica no es necesaria al examinar el relativismo, él tendría que convencerme usando la lógica, lo cual sería contraproducente. Si un relativista usa el relativismo—el punto subjetivo de sus propias opiniones—para validar su posición, estaría usando un razonamiento circular vicioso; es decir, él está utilizando el relativismo para establecer el relativismo. Así que de todas formas, habrá perdido el argumento.
Para concluir, si el relativismo es verdadero y todos los puntos de vista son verdaderos, entonces, ¿es mi punto de vista acerca del relativismo es falso y también verdadero? ¿Se contradice la verdad a sí misma? No. No se contradice.

http://www.verdadypalabra.com/2010/08/el-relativismo-parte-1.html

Relativismo Etico.

2 Ago
Por Matt Slick
El relativismo ético es la posición de que no existen los absolutos morales, ni moral en lo bueno y malo. Más bien, lo bueno y lo malo están basados en las normas sociales. Algunos de Ustedes han escuchado del término “ética situacional” el cual es una categoría del relativismo ético. En cualquier caso, el relativismo ético significaría que nuestra moral ha evolucionado, que ha cambiado con el tiempo y que ésta, no es absoluta. Una ventaja del relativismo ético es que permite una amplia variedad de culturas y prácticas. También les permite a las personas adaptarse éticamente a los cambios de la cultura, el conocimiento y la tecnología en la sociedad.
Esto es una forma buena y valida del relativismo.
La desventaja del relativismo ético es que la verdad, lo bueno y lo malo, e inclusive la justicia son todas relativas. Sólo porque un grupo de personas piense que algo es correcto no lo hace correcto. La esclavitud es un buen ejemplo de esto. En Estados Unidos hace doscientos años la esclavitud era normal y moralmente aceptable. Ahora, no lo es.
El relativismo tampoco permite la existencia de un grupo de ética absoluto. Lógicamente, si no existe ese grupo, entonces, tampoco existiría un Dador Divino de la Ética Absoluta el cual puede ser fácilmente extrapolado como Dios. (Nota del Traductor: Extrapolar: Aplicar un criterio conocido a otros casos similares para extraer conclusiones o hipótesis). Esto sería opuesto al relativismo ético. Por lo tanto, el relativismo ético no apoyaría la idea de un Dios absoluto y excluiría los sistemas religiosos basados en absolutos morales; esto es, sería absoluto en su condenación de la ética absoluta. El relativismo en esto, sería inconsistente, ya que negaría las creencias de los valores absolutos.
Aún más, si la ética ha cambiado con el tiempo, existiría un problema de contradicción dentro de la perspectiva relativista. Hace 200 años la esclavitud era socialmente aceptable y correcta. Ahora, no la es. Ha habido un cambio en la ética social en los Estados Unidos con relación a este tema. El problema es que si la esclavitud es aceptable nuevamente en los próximos 200 años, ¿quién dirá que es correcta o incorrecta? Tendríamos un grupo contradictorio de lo que es correcto e incorrecto con relación a este tema. A esto, pregunto: ¿Se contradice la verdad?
Dentro del relativismo ético, lo correcto e incorrecto no son absolutos y deben ser determinados en la sociedad por una combinación de observación, lógica, preferencias sociales y modelos, experiencia, emociones y “reglas” que parece que trajeran el mejor beneficio. Claro está, aquí no se dice que una sociedad involucrada en un conflicto moral constante no sería capaz de sobrevivir por mucho tiempo. La moral es, por así decirlo, el pegante que mantiene a la sociedad unida. Debe haber un consenso de lo correcto e incorrecto para que una sociedad funcione bien. El relativismo ético mina ese “pegante” haciendo que la sociedad no esté unida.
Parece ser que universalmente entre las culturas es incorrecto asesinar, robar y mentir. Vemos que cuando los individuos practican esta ética contraproducente, pronto, se encontrarán en prisión y/o castigados. Debido a que la ética es conceptual en naturaleza, y que dentro de esa ética existen conductas morales que parece que trasciende todas las culturas—se aplica a todas las sociedades, concluyo que hay un Dios transcendente el cual es el autor de la ética. Pero este es tema para otra discusión.
Yo no creo que los mejores modelos éticos descubiertos y por los cuales opera la sociedad—honestidad, fidelidad, verdad, no robar, no asesinar, etc., son el producto de nuestro carácter o ensayo y error. Como Cristiano, veo estos modelos como un mismo reflejo del carácter de Dios. Estas son un descubrimiento de las reglas que Dios ha establecido y por las cuales las personas interactúan mejor con las personas, ya que Él sabe cómo las ha diseñado. Los 10 mandamientos son un perfecto ejemplo de los absolutos morales y tienen que ser mejorados. Estos son transcendentes; o sea, transcienden las normas sociales y son siempre verdaderos.
Una vez fui retado para probar que los absolutos morales si existían. Acepté el reto con el siguiente argumento. Le pregunté al caballero si habían o no absolutos lógicos. Por ejemplo: Le pregunté si había un absoluto lógico de que algo pudiera existir y no existir al mismo tiempo. Él dijo que no; que esto, no era posible. Otro ejemplo es que algo no puede traerse a sí mismo a existencia. A esto él estuvo de acuerdo; de que de hecho, existían absolutos lógicos. Después le pedí que me explicara cómo los absolutos lógicos pueden existir si no existe Dios. Le continúe preguntando que me dijera cómo en un universo puramente físico los absolutos lógicos, los cuales son por naturaleza, conceptuales, pueden existir. Le expliqué que estos no pueden ser medidos, colocados en un tubo de ensayo, pesados ni capturados, y sin embargo, estos existen. Así que le pedí por favor, que me explicara cómo estas verdades absolutas conceptuales pueden existir en un universo puramente físico… sin un Dios. Él no me pudo responder. Continúe diciendo que estos absolutos conceptuales deben existir, lógicamente, en la mente de un Dios absoluto, porque estos, no pueden simplemente residir en las propiedades de la materia en un universo puramente naturalista. Y debido a que los absolutos lógicos son ciertos en todo lugar en todo tiempo y que son conceptuales, parecería lógico que estos existieran dentro un ser transcendente, omnipresente. Si hay un Dios absoluto con una mente absoluta, entonces, Él es el estándar de todas las cosas; así como también de todo lo moral. Por lo tanto, habría absolutos morales. Ante este argumento el caballero se rió diciendo que él nunca había escuchado y admitió que es posible que existan los absolutos morales.
Claro está que como Cristiano, como en quien cree en la autoridad e inspiración de la Biblia, considero que los absolutos morales son muy reales ya que estos vienen de Dios y no porque estos, de alguna forma, residen en el universo naturalista.
Los principios éticos son importantes en la sociedad, en el hogar, y todo lugar donde interactuamos. ¿Me creería Usted si le mintiera con relación a este artículo? No. Usted espera que yo sea justo, honesto, lógico y sincero y franco. ¿Podría ser esa persona si creo que toda ética es relativa? ¡Caray! si lo hiciera, trataría y lo engañaría en todo en lo que quisiera que Usted creyera.

EOSPHOROS & HESPEROS

15 Jul

EOSPHOROS & HESPEROS

Greek Name Transliteration Latin Name Translation
EwsforoV Eôsphoros Luciferus, Lucifer Dawn-Bringer
`EsperoV Hesperos, Hesperus Vesperus, Vesper Evening
Nyx & Hesperus | Athenian red-figure krater C4th B.C. | State Hermitage Museum, St Petersburg
Nyx (Night) & Hesperus (Evening Star), Athenian red-figure
krater C4th B.C., State Hermitage Museum, St Petersburg

EOSPHOROS and HESPEROS were the gods of the star (astron planeta) Venus. They were originally regarded as two quite distinct divinities–the first, whose name means “dawn bringer,” was the god of the dawn-star, while the second, “Evening,” was the star of dusk. The two star-gods were later combined.

In Greek vase-painting Eosphoros-Hesperos was as a youthful man, either in the form of a bust surrounded by the shining orb of his star, or as a winged god holding a torch and crowned with a starry aureole.

PARENTS
[1.1] ASTRAIOSEOS (Hesiod Theogony 378, Apollodorus 1.8, Nonnus Dionysiaca 6.18 & 37.70)
[1.2] KEPHALOS & EOS (Hyginus Astronomica 2.42)
OFFSPRING
[1.1] KEYX (Apollodorus 1.52, Hyginus Fabulae 60)
[1.2] KEYX, DAIDALION (Ovid Metamorphoses 11.270)
[2.1] HESPERIS (Diodorus Sicululs 4.26.2)
[2.2] THE HESPERIDES (Scholiast on Euripides Hippolytus)
[3.1] LEUKONOE (Hyginus Fabulae 61)

ENCYCLOPEDIA

PHO′SPHORUS (Phôsphoros),or as the poets call him Heôsphoros or Phaesphoros (Lat. Lucfer), that is, the bringer of light or of Eos, is the name of the planet Venus, when seen in the morning before sunrise (Hom. Il. xxiii. 226; Virg. Gerg. i. 288; Ov. Met. ii. 115, Trist. i. 3. 72.) The same planet was called Hesperus (Vesperugo, Vesper, Noctif or Nocturnus) when it appeared in the heavens after sunset. (Hom.Il. xxii. 318 ; Plin. H. N. ii. 8; Cic. De Nat. Deor. ii. 20; Catull. 62, 64; Horat. Carm.ii. 9. 10.) Phosphorus as a personification is called a son of Astraeus and Eos (Hes.Theog. 381), of Cephalus and Eos (Hygin. Poet. Astr. ii. 42), or of Atlas (Tzetz. ad Lyc. 879). By Philonis he is said to have been the father of Ceyx (Hygin. Fab. 65; Ov. Met. xi. 271), and he is also called the father of Daedalion (Ov. Met. xi. 295), of the Hesperides (Serv. ad Aen. iv. 484), or of Hesperis, who became by his brother Atlas the mother of the Hesperides. (Diod. iv. 27; Serv. ad Aen. i. 530.) Phosphorus also occurs as a surname of several goddesses of light, as Artemis (Diana Lucifera, Paus. iv. 31. § 8; Serv. ad Aen. ii. 116), Eos (Eurip. Ion. 1157) and Hecate. (Eurip. Helen. 569.)

HE′SPERUS (Hesperos), the evening-star, is called by Hesiod a son of Astraeus and Eos, and was regarded, even by the ancients, as the same as the morning star, whence both Homer and Hesiod call him the bringer of light, heôsphoros (Il.H. N.ii. 8; Mart. Capell. viii. § 882, &c., ed. Kopp.) Diodorus (iii. 60) calls him a son of Atlas, who was fond of astronomy, and once, after having ascended Mount Atlas to observe the stars, he disappeared. He was worshipped with divine honours, and regarded as the fairest star in the heavens. (Eratosth. Catast. 24.) Hyginus (de Sign. Coel. 2) says that some called him a son of Eos and Cephalus. The Romans designated him by the names Lucifer and Hesperus, to characterise him as the morning or evening star. xxii. 317, xxiii. 226; comp. Plin.

Source: Dictionary of Greek and Roman Biography and Mythology.


PARENTAGE OF EOSPHORUS

Hesiod, Theogony 378 ff (trans. Evelyn-White) (Greek epic C8th or C7th B.C.) :
“Erigeneia (the Early Born) [i.e. Eos the Dawn] bare [to Astraios the Starry] the star Eosphorus (Dawn-bringer), and the other gleaming Astra (Stars) with which heaven is crowned.”

Pseudo-Hyginus, Astronomica 2. 42 (trans. Grant) (Roman mythographer C2nd A.D.) :
“Some have said it [the star Eosphoros] represents the son of Aurora [Eos] and Cephalus, who surpassed many in beauty, so that he even vied with Venus [Aphrodite].”


CHILDREN OF EOSPHORUS

Pseudo-Apollodorus, Bibliotheca 1. 52 (trans. Aldrich) (Greek mythographer C2nd A.D.) :
“Ceyx [King of Trakhis, was] a son of Eosphoros.”

Pseudo-Hyginus, Fabulae 65 (trans. Grant) (Roman mythographer C2nd A.D.) :
“Ceyx, son of Hesperus (also called Luciferus).”

Pseudo-Hyginus, Fabulae 161 :
“Sons of Apollo . . . Philammon by Leuconoe, daughter of Luciferus [Eosphoros].”

Ovid, Metamorphoses 11. 270 ff (trans. Melville) (Roman epic C1st B.C. to C1st A.D.) :
“Here [in Trakhis] the son of Lucifer [Eosphoros], King Ceyx, reigned without bloodshed or force and in his royal face his father’s brightness shone, though at that time, unlike himself, he mourned in sorrow for his brother’s loss . . .
[Keyx addresses Peleus :] `His name Daedalion. We two were brothers, children of the Star that wakes the dawn [Eosphoros] and leaves the heavens last [Hesperos]. My path was peace and peace was my pursuit, and care for my dear wife. My brother’s choice was cruel war.'”

Ovid, Metamorphoses 11. 452 ff :
“[Ceyx addresses his wife Alkyone :] By my father‘s [Eosphoros’] radiance I sear, if only the Fata [Moirai or Fates] let me, I‘ll return before the moon twice fills her silver orb.”

Ovid, Metamorphoses 11. 560 ff :
“Ceyx [his ship destroyed in a violent storm] in his hand, that once had held the sceptre, clutched a plank, and prayed to his wife’s father [Aiolos] and his own [Eosphoros] for help in vain [and drowned] . . . That dawn Lucifer [Eosphoros, the morning star] shone faint and strange; the heavens he might not leave, but veiled his grief in a dense canopy of weeping clouds.”


HESPERUS & THE HESPERIDES

Diodorus Siculus, Library of History 4. 26. 2 (trans. Oldfather) (Greek historian C1st B.C.) :
“[A late Greek rationalisation of the Hesperides myth :] But we must not fail to mention what the myths relate about Atlas and about the race of the Hesperides. The account runs like this: In the country known as Hesperitis there were two brothers whose fame was known abroad, Hesperos and Atlas. These brothers possessed flocks of sheep which excelled in beauty and were in colour of a golden yellow, this being the reason why the poets, in speaking of these sheep as mela, called them golden mela. Now Hesperos begat a daughter named Hesperis, who he gave in marriage to his brother and after whom the land was given the name Hesperitis; and Atlas begat by her seven daughters, who were named after their father Atlantides, and after their mother Hesperides.”


HESPERUS & THE WANDERINGS OF DEMETER

Callimachus, Hymn 6 to Demeter 8 ff (trans. Mair) (Greek poet C3rd B.C.) :
“Hesperos from the clouds marks the time of its coming [the festival of Demeter called the Thesmophoria] : Hesperos, who alone persuaded Demeter to drink, what time she pursued the unknown tracks of her stolen daughter [Persephone].”


EOSPHORUS GOD OF THE MORNING STAR

Homer, Iliad 23. 226 ff (trans. Lattimore) (Greek epic C8th B.C.) :
“At that time when Eosphoros (Dawn Star) passes across earth, harbinger of light, and after him Eos (Dawn) of the saffron mantle is scattered across the sea.”

Pindar, Isthmian Ode 4. 43 ff (trans. Conway) (Greek lyric C5th B.C.) :
“Her beauty shines forth in gleaming splendour like Eosphoros (the dawn-star), beyond all other lights of heaven.”

Ibycus, Fragment 331 (from Scholiast on Basil, Genesis) (trans. Campbell, Vol. Greek Lyric III) (Greek lyric C6th B.C.) :
“Eosphoros (Dawn-Bringer) and Hesperos (Evening-star) are one and the same, although in ancient times they were thought to be different. Ibycus of Rhegium was the first to equate the titles.”

Ion of Chios, Fragment 745 (trans. Campbell, Vol. Greek Lyric IV) (Greek C5th B.C.) :
“We waited for the Dawn-Star (aster meinamen), air-roaming (aerophoitas), white-winged (leukopteryga) fore-runner of the sun.”

Aesop, Fables 211 (from Babrius 114) (trans. Gibbs) (Greek fable C6th B.C.) :
“There was a lamp drunk on his own oil who boasted one evening to everyone present that he was brighter than Eosphoros (the Morning Star) and that his splendour shone more conspicuously than anything else in the world. A sudden puff of wind blew in the lamp’s direction, and its breath extinguished his light. A man lit the lamp once again and said to him, `Shine, lamp, and be silent! The splendour of the stars is not ever extinguished.'”

Quintus Smyrnaeus, Fall of Troy 2. 182 ff (trans. Way) (Greek epic C4th A.D.) :
“O’er precipitous crests of mountain-walls leapt up broad heaven bright Eosphoros (the morning-star) who rouseth to their toils from slumber sweet he binders of the sheaf.”

Pseudo-Hyginus, Astronomica 2. 42 (trans. Grant) (Roman mythographer C2nd A.D.) :
“Planets. It remains for us to speak of the five stars which many have called wandering, and which the Greeks call Planeta . . . The fourth star is that of Venus [Aphrodite], Luciferus [Eosphoros] by name. Some say it is Juno’s [Hera’s]. In many tales it is recorded that it is called Hesperus, too. It seems to be the largest of all stars. Some have said it represents the son of Aurora [Eos] and Cephalus, who surpassed many in beauty, so that he even vied with Venus [Aphrodite], and, as Eratosthenes [Greek poet C3rd B.C.] says, for this reason it is called the star of Venus. It is visible both at dawn and sunset, and so properly has been called both Lucifer [Eosphoros] and Hesperus.”

Ovid, Metamorphoses 2. 112 ff (trans. Melville) (Roman epic C1st B.C. to C1st A.D.) :
“Aurora [Eos the dawn], watchful in the reddening dawn, threw wide her crimson doors and rose-filled halls; the Stellae (Stars) took flight, in marshalled order set by Lucifer [Eosphoros the morning star] who left his station last. Then, when Titan [Helios the sun] perceived the Lucifer [Eosphoros] setting [he rose into the sky].”

Ovid, Metamorphoses 2. 273 ff :
“As Lucifer (the morning star) more brilliant shines than all the stars, or as golden Phoebe (the Moon) outshines Lucifer (the morning star).”

Ovid, Metamorphoses 4. 627 ff :
“Until Lucifer (the morning star) hould wake Aurora [Eos the dawn], and Aurora call forth the chariot of the day [of Helios the sun].”

Ovid, Metamorphoses 4. 665 ff :
“Brilliant in the dawn Lucifer (Morning-Star) had mounted high, the star that wakes the world to work.”

Ovid, Metamorphoses 8. 1 ff :
“Lucifer (the Morning Star) revealed the shining day and night fled.”

Ovid, Metamorphoses 11. 97 ff :
“[In the] morning Lucifer (the Morning Star) marshalled the starry host to leave the sky.”

Ovid, Metamorphoses 11. 270 ff :
“The Star that wakes the dawn [Lucifer] and leaves the heavens last.”

Ovid, Fasti 2. 149 ff (trans.Boyle) (Roman poetry C1st B.C. to C1st A.D.) :
“Lucifer (the Morning Star) has lifted his fifth shimmering light from ocean’s waves.”

Ovid, Fasti 3. 877 ff :
“Lucifer (the Morning Star) heralds rising Aurora [Eos the dawn].”

Ovid, Fasti 6. 473 ff :
“[Aurora or Eos the dawn] departs, and watchful Luciferus (the Morning Star) leaves the eastern waves.”

Ovid, Heroides 18. 111 ff (trans. Showerman) (Roman poetry C1st B.C. to C1st A.D.) :
“And now Aurora [Eos], the bride of Tithonus, was making ready to chase the night away, and Lucifer [Eosphorus] had risen, forerunner of the dawn.”

Virgil, Georgics 1. 288 ff (trans. Fairclough) (Roman bucolic C1st B.C.) :
“At early sunrise the day star (Eous) bedews the earth.”

Virgil, Georgics 3. 324 ff :
“Let us haste to the cool fields, as Lucifer (the Morning Star) begins to rise, while the day is young, while the grass is hoar, and the dew on the tender blade most sweet to the cattle.”

Cicero, De Natura Deorum 3. 19 (trans. Rackham) (Roman rhetorician C1st B.C.) :
“If Luna [Selene the moon] is a goddess, then Lucifer (the Morning Star) also and the rest of the Wandering Stars (Stellae Errantes) will have to be counted gods as well.”

Cicero, De Natura Deorum 2. 20 :
“Most marvellous [of all the stars of heaven] are the motions of the five Stellae, falsely called planets or Stellae Errantes (Wandering Stars) . . . Lowest of the five Stellae and nearest to the earth is the star of Venus, called in Greek Phosphoros (the light-bringer) and in Latin Lucifer when it precedes the sun, but when it follows it Hesperos; this planet completes its orbit in a year, traversing the zodiac with a zigzag movement as do the Stellae above it, and never distant more than the space of two signs from the sun, though sometimes in front of it and sometimes behind it . . .
This regularity therefore in the Stellae, this exact punctuality throughout all eternity notwithstanding the great variety of their courses, is to me incomprehensible without rational intelligence and purpose. And if we observe these attributes in the Stellae, we cannot fail to enrol even them among the number of the gods.”

Seneca, Hercules Furens 125 ff (trans. Miller) (Roman tragedy C1st A.D.) :
“Now stars shine few and faint in the sinking sky; vanquished night draws in her wandering fires as the new day is born, and Phosphorus brings up the rear of the shining host; the icy sign high in the north, the Bears of Arcas, with their seven stars, with wheeling pole summons the dawn. Now, upborne by his azure steeds, Titan [Helios the sun] peeps forth from Oeta’s crest; now the rough brakes, made famous by Theban Bacchants, touched by the dawn, flush red, and Phoebus’ sister [Selene the moon] flees away, to return again. Hard toil arises, sets all cares astir, opens all doors.”

Seneca, Oedipus 504 ff :
“While the bright stars of the ancient heavens shall run in their courses; while Oceanus shall encircle the imprisoned earth with its waters; while full Luna [Selene the moon] gather again her lost radiance; while Lucifer (the Morning Star) shall herald the dawn of the morning.”

Seneca, Oedipus 739 ff :
“[The Spartoi] measured their life by a single day; born after the passing of Lucifer (the Dawn Star), they perished ere Hesperus (the Evening Star) arose.”

Valerius Flaccus, Argonautica 6. 527 ff (trans. Mozley) (Roman epic C1st A.D.) :
“Lucifer (the Dawn Star) sails upon roseate wings, whom Venus [Aphrodite] rejoices to lead forth in a glorious sky.”

Statius, Thebaid 2. 134 ff (trans. Mozley) (Roman epic C1st A.D.) :
“Toward her [Aurora or Eos the dawn] through the clouds rosy Lucifer (the Morning Star) turns his late fires, and with slow steed leaves an alien world.”

Statius, Thebaid 6. 237 ff :
“Now nine times had Lucifer (the Dawn Star) chased the dewy Astra (Stars) from heaven, and as often changed his steed and nightly heralded the lunar fires [i.e. when he becomes Hesperos, the evening star]–yet he deceived not the conscious Astra, but is found the same in his alternate risings.”

Statius, Silvae 2. 6. 79 (trans. Mozley) (Roman poetry C1st A.D.) :
“Phosphoros (the Morning Star) at the fifth rising saddling his dewy steed.”

Nonnus, Dionysiaca 38. 287 ff (trans. Rouse) (Greek epic C5th A.D.) :
“[Helios instructs his son Phaethon on the driving of the sun-chariot :] `When you begin your course, pass close by the side of Kerne, and take Phosphoros (the Morning Star) as guide to lead the way for your car, and you will not go astray; twelve circling Horai in turn will direct your way.’ . . . The Horai (Hours) brought the fiery horses of Helios from their eastern manger; Eosphoros (the Dawn-Bringer) came boldly to the yoke, and fastened the horses’ necks in the bright yokestraps for their service.”

Nonnus, Dionysiaca 37. 70 ff :
“[Dionysos] called upon Euros the eastern wind to bring him a breeze to blow on his pure and help. As Bromios [Dionysos] called, Eosphoros the Morning Star hard by heard his appeal, and sent his brother [Euros the East Wind] to Lyaios [Dionysos], to make the pure burn up by his brisker breath.”

Nonnus, Dionysiaca 6. 18 ff :
“She [Demeter] hastened with quick foot to the house of Astraios the god of prophecy [specifically astrology]; her hair flowed behind her unbraided and the clusters were shaking the fitful winds. Eosphoros saw her and brought the news . . . He [Astraios] rose and came towards the door to meet Demeter. As they hastened through the hall, Hesperos led Deo to a chair beside his father’s seat; with equal affection the Aetai (Winds), the sons of Astraios, welcomed the goddess with refreshing cups of nectar which was ready mixt in the bowl . . . Then the ancient [Astraios] prepared a great spread, that he might dispel Demeter’s heart-piercing cares by his tables . . . Eosphoros plaited garlands of flowers in posies yet proud with the morning dew; Hesperos held aloft the torch which is ownt to give light in the night, and spun about with dancing leg while he tossed high his curving foot–for he is the escort of the Erotes (Loves), well practised in the skipping tracery of the bridal dance.”


Eosphorus, Eos, Helius | Greek vase painting
T19.12 EOSPHORUS,
EOS, HELIUS
Eosphorus | Greek vase painting
T31.1 EOSPHORUS
AUREOLE
Hesperus, Nyx & Selene | Greek vase painting
N1.1 HESPERUS,
NYX, SELENE

HESPERUS GOD OF THE EVENING STAR

Homer, Iliad 22. 317 ff (trans. Lattimore) (Greek epic C8th B.C.) :
“And as a star moves among stars in the night’s darkening, Hesperos, who is the fairest star who stands in the sky.”

Sappho, Fragment 104 (trans. Campbell, Vol. Greek Lyric I) (Greek lyric C6th B.C.) :
“Hesperos, bringing everything that shining Eos scattered, you bring the sheep, you bring the goat, you bring back the child to its mother. [Hesperos] the fairest of all Asteres (Stars).”

Ibycus, Fragment 331 (from Scholiast on Basil, Genesis) (trans. Campbell, Vol. Greek Lyric III) (Greek lyric C6th B.C.) :
“Eosphoros (Dawn-Bringer) and Hesperos (Evening-star) are one and the same, although in ancient times they were thought to be different. Ibycus of Rhegium was the first to equate the titles.”

Callimachus, Hymn 4 to Delos 303 ff (trans. Mair) (Greek poet C3rd B.C.) :
“Hesperos of the curling locks looks down upon thee.”

Anonymous, Hero and Leander Fragment (trans. Page, Vol. Select Papyri III, No. 126) (Greek poetry C3rd to 1st B.C.) :
“`Stars (asteres), bow to my prayer, and become sightless; Moon (mênê), suffer your light to sink swiftly and depart!’ So she [Hero] spoke, for to see Laandros was all her heart’s desire. Then did he too make supplication : `Back, Hesperos, to hiding!’ (thus prayed Laandros). `Ride backward, all the stars, that night and heaven and sun and earth may grow dark!'”

Pseudo-Hyginus, Astronomica 2. 42 (trans. Grant) (Roman mythographer C2nd A.D.) :
“The fourth star is that of Venus [Aphrodite], Luciferus [Hesperos] by name . . . In many tales it is recorded that it is called Hesperus, too. It seems to be the largest of all stars . . . It is visible both at dawn and sunset, and so properly has been called both Lucifer [Eosphoros] and Hesperus.”

Virgil, Georgics 1. 246 ff (trans. Fairclough) (Roman bucolic C1st B.C.) :
“There [beneath the earth], men say, is either the silence of lifeless night, and gloom ever thickening beneath night’s pall; Aurora [Eos the dawn] returns from us and brings them back the day, and when on us the rising Sun [Helios] first breathes with panting steeds, there glowing Vesper [Hesperos] is kindling his evening rays [i.e. when dawn arrives in the upper world, evening comes to netherworld Elysium, and vice versa].”

Virgil, Georgics 4. 434 ff :
“As at times the warder of a sheepfold on the hills, when Vesper [Hesperos the evening star] brings the steers home from pasture.”

Cicero, De Natura Deorum 2. 20 (trans. Rackham) (Roman rhetorician C1st B.C.) :
“The star of Venus, called in Greek Phosphoros (the light-bringer) and in Latin Lucifer when it precedes the sun, but when it follows it Hesperos.”

Seneca, Hercules Furens 882 ff (trans. Miller) (Roman tragedy C1st A.D.) :
“From the land of Aurora (the Dawn) [i.e. the far East] to Hesperus (the evening star) [the far West], and where the sun, holding mid-heaven, gives to shapes no shadows.”

Seneca, Medea 874 ff :
“Now, O Phoebus [Helios the sun], speed thy chariot with no check of rein; let friendly darkness veil the light and let Hesperus, vanguard of the night, plunge deep this fearful day.”

Seneca, Oedipus 739 ff :
“[The Spartoi] measured their life by a single day; born after the passing of Lucifer (the Morning Star), they perished ere Hesperus (the Evening Star) arose.”

Seneca, Phaedra 749 ff :
“Such as he is the messenger of night, who brings the first shadows back, Hesperus (the Evening Star), fresh bathed in ocean; and when the shadows have been driven away again, Luciferus (the Morning Star) also.”

Statius, Thebaid 6. 237 ff (trans. Mozley) (Roman epic C1st A.D.) :
“Now nine times had Lucifer [(the Morning Star) chased the dewy Astra (Stars) from heaven, and as often changed his steed and nightly heralded the lunar fires [i.e. when he becomes Hesperos, the evening star]–yet he deceived not the conscious Astra, but is found the same in his alternate risings.”

Statius, Thebaid 6. 580 ff :
“When the star-light glitters on a tranquil sea, and the spangled heaven is mirrored tremulous in the deep. Brilliant is every star, but more brilliant than the rest does Hesperus shoot his beams, and brightly as he flames in the high heavens, so bright is his reflection in the dark-blue waves.”

Statius, Thebaid 8. 159 ff :
“Dark Vesper [Hesperos the evening star] is already leading forth the horses of the moon.”

Nonnus, Dionysiaca 7. 280 ff (trans. Rouse) (Greek epic C5th A.D.) :
“[Zeus] resolved to mount Semele’s nightly couch, and turned his eye to the west, to see when sweet Hesperos (Evening) would come : `. . . I will make rising Hesperos, instead of setting Hesperos, the regular usher of the loves. Come now [Helios the sun], draw your own forerunner Phosphoros (Light-Bringer) to his setting . . . give light to my desire with the star of the Kyprian [Eosphoros], make long the sweet darkness for the wooing of Zeus.'”

Nonnus, Dionysiaca 12. 3 ff :
“These [the Horai, goddesses of the Seasons] by the brows of western Okeanos took ship for the mansion of Helios their father. As they approached, Hesperos the Evening Star leapt up and went out of the hall to meet them. Selene (the Moon) herself also darted out newrisen, showing her light as she drove her cattle. The Sisters at the sight of the lifegiving Charioteer [Helios the Sun] stayed their fruitful step. He had just finished his course and come down from the sky. Bright Phosphoros [Hesperos] was ready for the fire-eyed driver, near his chariot and four. He put away the hot yokestraps and starry whip, and washed in the neighbouring Okeanos stream the bodies of the firefed horses wet with sweat. The colts shook the dripping manes on their necks, and stamped with sparkling hooves the shining mangertrough.”

Nonnus, Dionsyiaca 26. 144 ff :
“Hesperos shines amid the stars and brightens the sky, Hesperos, harbringer of the murky gloom which follows when light fails.”

Nonnus, Dionysiaca 6. 18 ff :
“She [Demeter] hastened with quick foot to the house of Astraios . . . Eosphoros saw her and brought the news . . . Hesperos led Deo to a chair beside his father’s seat . . . Eosphoros plaited garlands of flowers in posies yet proud with the morning dew; Hesperos held aloft the torch which is ownt to give light in the night, and spun about with dancing leg while he tossed high his curving foot–for he is the escort of the Erotes (Loves), well practised in the skipping tracery of the bridal dance.”


EOSPHOROS-HESPEROS, THE WEDDING GOD

Eosphoros-Hesperos, the planet Venus, was the star of the goddesses Aphrodite and Hera, and as such was sometimes numbered amongst the Theoi Gamelioi (gods of marriage). Seneca includes him in a marriage hymn.

Seneca, Medea 56 ff (trans. Miller) (Roman tragedy C1st A.D.) :
“[A wedding hymn, or epithalamium :] May the high gods who rule over heaven, and thy who rule the sea, with gracious divinity attend on our princes’ marriage, amid the people’s solemn applause. First to the sceptre-bearing Thunderers [Zeus] let the bull with white-shining hide offer his high-raised neck. Lucina [Hera] let a heifer appease, snow-white, untouched by the yoke; and let her [Aphrodite] . . . be given a tender victim. And do thou [Hymenaeus] . . . hither come . . . And thou star [Hesperos], forerunner of twilight, who returnest ever slowly for lovers–thee, mothers, thee, brides eagerly await, to see the full soon thy bright beams scattering.”

Nonnus, Dionysiaca 38. 135 ff (trans. Rouse) (Greek epic C5th A.D.) :
“The light that shone on that bridal bed [of Helios and Klymene] come from the starry train; and the star of Kypris [Aphrodite], Eosphoros, herald of the union wove a bridal song. Instead of the wedding torch, Selene sent her beams to attend the wedding.”


CULT OF HESPEROS

Strabo, Geography 9. 3. 1 (trans. Jones) (Greek geographer C1st B.C. to C1st A.D.) :
“The Westerners [of the two lands called Lokris] are called Lokrians and Ozolai; and they have the star Hesperos engraved on their public seal.”


NAMES OF THE GOD OF THE STAR VENUS

Greek Name Transliteration Latin Name Translation
EwsforoV Eôsphoros Luciferus, Lucifer Dawn-Bringer
(eôs, phoros)
FwsforoV Phôsphoros Luciferus, Lucifer Light-Bringer
(phôs, phoros)
`EsperoV Hesperos, Hesperus Vesperus, Vesper Evening, Dusk
(hesperos)

N.B. The Greeks also named the star itself Aster Aphrodition or Star of the goddess Aphrodite. The Romans followed suit when they called it the Star of Venus, Venus being the Roman counterpart of Aphrodite.


Sources:

  • Homer, The Iliad – Greek Epic 8th B.C.
  • Hesiod, Theogony – Greek Epic C8th-7th B.C.
  • The Homeric Hymns – Greek Epic C8th-4th B.C.
  • Pindar, Odes – Greek Lyric C5th B.C.
  • Greek Lyric I Sappho, Fragments – Greek Lyric C6th B.C.
  • Greek Lyric III Ibycus, Fragments – Greek Lyric C6th B.C.
  • Greek Lyric IV Ion of Chios, Fragments – Greek Lyric C5th B.C.
  • Aesop, Fables – Greek Fables C6th B.C.
  • Apollodorus, The Library – Greek Mythography C2nd A.D.
  • Callimachus, Hymns – Greek Poetry C3rd B.C.
  • Greek Papyri III Anonymous, Fragments – Greek Poetry C3rd-1st B.C.
  • Quintus Smyrnaeus, Fall of Troy – Greek Epic C4th A.D.
  • Strabo, Geography – Greek Geography C1st B.C. – C1st A.D.
  • Hyginus, Fabulae – Latin Mythography C2nd A.D.
  • Hyginus, Astronomica – Latin Mythography C2nd A.D.
  • Ovid, Metamorphoses – Latin Epic C1st B.C. – C1st A.D.
  • Ovid, Fasti – Latin Poetry C1st B.C. – C1st A.D.
  • Ovid, Heroides – Latin Poetry C1st B.C. – C1st A.D.
  • Virgil, Georgics – Latin Bucolic C1st B.C.
  • Cicero, De Natura Deorum – Latin Rhetoric C1st B.C.
  • Seneca, Hercules Furens – Latin Tragedy C1st A.D.
  • Seneca, Medea – Latin Tragedy C1st A.D.
  • Seneca, Oedipus – Latin Tragedy C1st A.D.
  • Seneca, Phaedra – Latin Tragedy C1st A.D.
  • Valerius Flaccus, The Argonautica – Latin Epic C1st A.D.
  • Statius, Thebaid – Latin Epic C1st A.D.
  • Statius, Silvae – Latin Poetry C1st A.D.
  • Nonnos, Dionysiaca – Greek Epic C5th A.D.

Other references not currently quoted here : Eratosthenes Catast. 24; Diodorus Siculus 3.60

http://www.theoi.com/Titan/AsterEosphoros.html

Admirar, temer o detestar al capitalismo

14 Jun

Admirar, temer o detestar al capitalismo

Por Mariano Grondona

Domingo 21 de setiembre de 2008

Esta semana, cuando anunció la destrucción de la “burbuja” capitalista de Wall Street, comparando su fragilidad con la supuesta fortaleza de la economía argentina, la presidenta Kirchner se aventuró por un territorio que le es desconocido. De haber tenido que defender su tesis ante una mesa examinadora en lugar de la claque de funcionarios que invariablemente la aplauden, quizá Cristina habría conocido el sinsabor de un severo interrogatorio porque ni el capitalismo es lo que ella sostiene ni la economía argentina está en la situación que ella proclama.

Ha habido y habrá burbujas, por cierto, en el capitalismo, pero éste no consiste en sus burbujas, sino que es, al contrario, el único movimiento económico revolucionario de la historia. Eso no quiere decir que el capitalismo sea, por definición, benévolo o solidario. Como toda obra humana, tiene su lado sombrío. Por eso me atrevería a recomendar a todos aquellos que lo demonizan alegremente, como acaba de hacerlo Cristina, la definición que propuso el economista austríaco Joseph Schumpeter cuando sostuvo que el capitalismo es, en el fondo, un despiadado proceso de destrucción creativa.

Esta noción se acerca a la ley de la evolución de las especies que formuló Charles Darwin. En su lucha por la supervivencia, unas especies progresan y otras sucumben, de modo tal que sólo algunas de ellas, las más aptas, prevalecen finalmente. Es cruel, pero es real. En forma comparable, cuando las empresas son sometidas a la dura ley de la competencia, sólo algunas de ellas crecen y se multiplican mientras otras quiebran. Que algunas empresas quiebren es, sin duda, doloroso. Pero si quisiéramos salvarlas a todas de la ley de selección de la competencia, todavía viviríamos en la Edad Media. Nadie quebraría. Nadie, tampoco, progresaría. Lo ideal sería, por supuesto, que ninguna empresa quebrara y que todas progresaran, pero esta visión es sólo una rosada utopía. Una Argentina que insistiera en subsidiar a casi todas las empresas como hoy lo hace el Estado kirchnerista quizá salvaría su alma, pero condenaría al mismo tiempo a la economía, dejándola al margen del único movimiento revolucionario que ha traído consigo la Edad Moderna: precisamente, el capitalismo.

Audacia y cautela

Para refinar este argumento, podríamos traer a la memoria lo que acaba de escribir quien fue hasta hace poco el presidente de la Reserva Federal norteamericana, Alan Greenspan, en su libro Una edad de turbulencia . Siendo como es un schumpeteriano, Greenspan sostiene que sólo la ley de la competencia capitalista trae consigo el progreso, pero reconoce que ella genera al mismo tiempo un estrés a veces insoportable. ¿Qué ha de hacer entonces el verdadero estadista? Combinar sabiamente los rigores del progreso económico con su atenuación en situaciones límite, de modo tal que el precio que los empresarios, los profesionales y los obreros pagan por progresar no los hunda en una ansiedad insoportable.

Lo estén haciendo bien o torpemente, este difícil equilibrio es el que buscan ahora las autoridades que hoy monitorean la crisis de los mercados capitalistas. Pero hay matices que debemos tener en cuenta. Los norteamericanos son, hoy por hoy, la nación más capitalista del planeta, la que más acepta la lógica de la competencia. Por eso es de lejos la que más ha progresado. Puestos sin embargo ante una de las previsibles crisis que atraviesa necesariamente el capitalismo por su propia naturaleza, sus autoridades dejan caer a veces gigantes como Lehman Brothers porque no desean que, por complacencia con las empresas que están peor, las autoridades de los Estados Unidos les prometan que, de algún modo, finalmente las van a salvar a todas.

Desde el punto de vista de la cultura económica norteamericana, si se difundiera una actitud benevolente hacia todos los que arriesgan, hacia todos los que han apostado al llamado moral hazard , esto es, a la esperanza de que alguien, finalmente, los salvará, las empresas terminarían por caer en la idea irracional de un subsidio universal que anularía no sólo los riesgos, sino también los beneficios creativos , “schumpeterianos”, de la competencia.

Hasta donde pueden, pues, los norteamericanos apuestan a la competencia. En otras culturas capitalistas como Europa y Japón, en cambio, la apuesta a la competencia se morigera por temor a sus posibles excesos. Por eso Europa y Japón, siendo más cautelosos que los Estados Unidos, no se han puesto como ellos a la cabeza de la revolución capitalista.

Entre el amor y el odio

El pensador más original en esta materia fue Carlos Marx porque si bien odiaba el capitalismo, al que deseaba destruir en nombre del socialismo, reconoció al mismo tiempo su papel revolucionario. Desde el momento en que ha revolucionado las fuerzas y las relaciones de producción, según Marx el capitalismo es una etapa necesaria para el progreso de los pueblos. Una vez que el capitalismo difundiera su enérgica visión de la economía, sin embargo, sólo entonces llegaría la hora del socialismo, su necesario sucesor. La relación de Marx con el capitalismo es, pues, una de amor-odio . Amor por el cambio necesario que va a traer. Odio porque, una vez que termine de traer lo que va a traer, será prioritario destruirlo.

Tanto el capitalismo como el socialismo son para Marx, entonces, etapas necesarias del progreso moderno. Pero la mentalidad del populismo que enarbola nuestra Presidenta no apunta a superar en algún momento esta lógica revolucionaria de la modernidad, sino a esquivarla, negándose a ella.

Por eso el verbo que más emplea el populismo, hoy, es desacoplar . No hay que incorporarse a la revolución de la modernidad para, eventualmente, superarla, como piensan, cada uno a su manera, Schumpeter y Marx. Hay que refugiarse, en cambio, lejos de su energía revolucionaria, para salvarse de ella.

El autor chileno Claudio Véliz sostiene que hay dos mentalidades económicas predominantes en el mundo actual. Según la primera, a la que llama la cultura del zorro, los empresarios compiten abiertamente entre ellos porque aman como el zorro los espacios abiertos en los cuales viven y compiten a sabiendas de que pueden sobrevenir el éxito o la quiebra. Temerosa de los espacios abiertos, otra cultura, a la que Véliz denomina del puercoespín , protege a los empresarios desde el Estado contra todo riesgo, invitándolos a envolverse como en una bolita. De este modo, ellos quedan a salvo de los riesgos de la competencia, pero al precio de no aprovechar tampoco sus enormes posibilidades. Los zorros ganan o pierden pero, cuando ganan, no hay quien los alcance. Por evitar perder, los puercoespines nunca ganan.

En América latina, algunos países como Brasil, Chile, Perú, Uruguay y México están adoptando la cultura del zorro. Cuando el andar se les haga difícil, atravesarán momentos de zozobra. Cuando el andar se vuelva llano y expedito, en cambio, terminarán por alcanzar el nivel de los países capitalistas de avanzada. Aquellos otros países que se están acogiendo a la cultura del puercoespín, como la Argentina, Venezuela, Ecuador y Bolivia, los criticarán entonces, sin darse cuenta de que, en estos tiempos de acelerado cambio, la vanguardia se les va alejando.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1052069

Fundamentos filosóficos y teológicos de la bioética (III)

7 Jun

Fundamentos filosóficos y teológicos de la bioética (III)

III. Algunas aplicaciones prácticas de estos principios[11]:

1. Inseminación homóloga

“No se proscribe necesariamente el uso de algunos medios artificiales destinados únicamente ya sea a facilitar el acto natural, ya sea a procurar el logro del propio fin normalmente realizado” (Pio XII, A los participantes al IV Congreso internacional de médicos católicos. 30.9.49, AAS 41 (1949) 560. Es el caso de la inseminación artificial homóloga, o sea, al interno del matrimonio con el semen del cónyuge, cuando ése es obtenido a través del acto conyugal normal.

En cambio es ilícita la fecundación “in vitro”, la FIVET, pues el hijo no nacería como don del amor sino como fruto de laboratorio[12].

2. Clonación humana

En los últimos años ha adquirido importancia la investigación sobre clonación por transferencia nuclear. Ella se realiza extrayendo quirúrgicamente el núcleo de un óvulo y reemplazándolo por el núcleo de una célula somática, generalmente obtenida de un cultivo celular. Los embriones que se desarrollan tienen una dotación de genes idéntica a la de la célula dadora del núcleo (con la excepción del ADN mitocondrial). En varias especies de mamíferos se ha conseguido que algunos de estos embriones, luego de ser implantado en útero, completen su desarrollo embrionario y fetal.Este procedimiento aplicado al ser humano es radicalmente distinto de la procreación, involucra una riesgosa manipulación del embrión y evidencia una inaceptable determinación de generar embriones con características genéticas predeterminadas. La gran pérdida de embriones que se produce, la disociación parental que se opera, así como la interferencia antinatural con el proceso de descendencia humana, han hecho que el procedimiento haya sido de modo casi unánime rechazado en su aplicación al hombre. La Santa Sede lo ha reprobado enérgicamente.”También los intentos y las hipótesis de obtener un ser humano sin conexión alguna con la sexualidad mediante “fisión gemelar”, clonación, partenogénesis, deben ser considerados contrarios a la moral, en cuanto están en contraste con la dignidad tanto de la procreación humana como de la unión conyugal” (CDF, Donum Vitae I,6).La clonación humana se incluye en el proyecto del eugenismo y, por tanto, está expuesta a todas las observaciones éticas y jurídicas que lo han considerado ampliamente… En el proceso de clonación se pervierten las relaciones fundamentales de la persona humana: la filiación, la consaguinidad, el parentesco y la paternidad o maternidad… Se alimenta la idea de que algunos hombres puedan tener un dominio total sobre la existencia de los más, hasta el punto de programar su identidad biológica” (Pontificia Academia para la Vida, Reflexiones sobre la clonación, n.3, en L’Osservatore Romano”, 25.6.1997, p.7).No es lícita porque se opone a la dignidad de la persona humana, a la igualdad de derechos para todos, favorece la discriminación y principalmente porque se opone a la dignidad de la procreación ya que la generación de un nuevo hombre debe ser fruto del mutuo amor de la pareja y no de un proceder asexual y agámico.

Se debe subrayar en especial el empobrecimiento que significa para la especie humana la clonación, ya que al privarle de 42 nuevos cromosomas, priva al hipotético nuevo ser de todo un patrimonio genético que no se remonta sólo al padre o a la madre, sino que se enlaza con la entera especie humana. Si tenemos en cuenta que en cada cromosoma hay alrededor de 50,000 genes y que en la herencia genética, muchos de estos genes son genes quizá incluso inéditos en generaciones anteriores, se entiende por qué la clonación sea un gran robo a la humanidad, pues atenta de lleno contra su patrimonio genético de acuerdo a las leyes de Mendel.

3. Células madres

Entre las amenazas reciente a la vida y dignidad de los embriones figura el uso indiscriminado de las “células madres” o “células estaminales” (“stem cells”). Estas son células muy indiferenciadas y pluripotenciales que están presentes desde el estado de blastocisto (cuarto día del desarrollo embrionario) y que dan origen por diferenciación a todos los tipos de células del embrión. En el laboratorio ellas puedes ser cultivadas e inducidas a diferenciarse en cualquier tipo de células, (como por ejemplo, epidermis, células cardíacas, neuronas, etc.) Las células así diferenciadas, podrían ser utilizadas para la reparación de órganos o tejidos o incluso para evitar el recurso al transplante de tejidos u órganos.Se ha propuesto obtenerlas a partir de embriones no utilizados en el proceso de fertilización “in vitro”, y conservados a temperaturas muy bajas (-180º C). Este procedimiento involucra la necesidad de darle muerte al embrión y debe ser absolutamente rechazado. Tampoco es lícito obtener células estaminales a partir de un embrión generado por clonación. “Todo tipo de clonación terapéutica, que implique la producción de embriones humanos y la subsiguiente destrucción de los embriones producidos, con el fin de obtener células estaminales, es ilícita” (Pontificia Academia para la Vida, Declaración sobre la producción y uso científico y terapéutico de las células estaminales embrionarias humanas, III, en “L’Osservatore Romano”, 25.8.2000, p.6). En los últimos años ha crecido la demanda de células estaminales, aun prescindiendo de las series objeciones morales que se suscitan por la destrucción de embriones. Los agentes y profesionistas de la salud deben estar en guardia porque puede ocurrir que células obtenidas por destrucción de embriones o productos biológicos derivados de ellas, sean ofrecidos comercialmente para la investigación o la terapia. Es claro que quien recurre a esas células se hace partícipe de la grave inmoralidad en la que se incurrió para obtenerlas: “Mas allá de compartir, de manera más o menos formal, la intención moralmente ilícita del agente principal, en el caso que nos ocupa, hay una cooperación material próxima en la producción y manipulación de embriones humanos por parte del productor o del proveedor” (Pontificia Academia para la Vida, Declaración sobre la producción y uso… , III). Debe señalarse como signo alentador, que se están desarrollando numerosas investigaciones destinadas a obtener células estaminales –o al menos muy indiferenciadas- a partir del cordón umbilical, o aun de tejidos adultos. A pesar de que se trata de resultados preliminares es indudable que aquí se ofrece un campo interesante para la investigación bio médica que busque beneficiar a receptores de implantes de tejidos, sin atentar contra la vida d los embriones. “En consecuencia, todos estos progresos y los resultados ya obtenidos en el campo de las células estaminales del adulto, dejan entrever no solamente su gran plasticidad, sino también su amplia posibilidad de prestaciones, que probablemente, no es diferente de la que poseen las células estaminales embrionarias, dado que la plasticidad depende en gran parte de la información genética, la cual puede ser reprogramada” (Pontificia Academia para la Vida, Declaración sobre la producción y uso…, III). Sin embargo, hay que notar que una persona puede donar solamente aquello de lo cual puede privarse sin peligro serio para la propia vida o la identidad personal, y por una justa y proporcionada razón. Este principio debe ser tenido en cuenta frente a la insistente pretensión de recurrir a la clonación para obtener “células madres” (o estaminales) que tengan la misma estructura genética que el dador del núcleo, y que puedan entonces ser utilizadas para generar poblaciones celulares diferenciadas (células de la sangre, de la piel, etc.) aptas para ser implantadas en el organismo de aquel sin temor a rechazo inmunológico. Tal procedimiento es presentado con el nombre engañoso de “clonación terapéutica”. En tanto cuanto él involucra la destrucción de embriones vivos para extraer sus “células madres”, debe ser terminantemente rechazado. En conclusión: el estudio y empleo de las células totipotenciales o multipotenciales humanas, obtenidas con intención terapéutica sin causar daño grave irreparable al sujeto humano posesor originario, son lícitos. La obtención de las mismas que causen la muerte o un daño grave irreparable al sujeto humano posesor originario, no es lícita.

4. El pre-embrión

El desarrollo de un organismo humano empieza con la fecundación y sigue una trayectoria continua de procesos de diferenciación y crecimiento. Cada etapa de su vida está marcada por rasgos morfológicos y funcionales distintivos. Tales son por ejemplo, la primera división de segmentación (30 horas post-fecundación); la formación del blastocisto (día 4º aproximadamente); la implantación en la mucosa uterina (día 6º a 7º ); la aparición de la circulación sanguínea utero-placentaria primitiva (día 13 aproximadamente); Desde el punto de vista del desarrollo del embrión son también importantes el comienzo de la actividad cardíaca o la formación de las primeras redes neuronales. El mismo fenómeno del nacimiento (9º mes) marca cambios biológicos decisivos. Por importantes que sean estos y otros signos de etapas cumplidas que se quiera considerar, ellos no revelan ninguna discontinuidad en un proceso que se desenvuelve ininterrumpidamente, de acuerdo a un programa que está incorporado al propio embrión o feto.

Se ha hecho muy habitual sostener que algunas de estas etapas significan el inicio de la “vida humana” del embrión y que por ende marcan el momento en el que este empezaría a merecer el respeto que es debido a un ser humano. Así se suele hablar de “pre-embrión” para designar un embrión de menos de 14 días de desarrollo y en el cual no ha hecho aun su aparición el fenómeno de la gastrulación. También se ha afirmado que con anterioridad a su implantación (día 7º más o menos), el embrión no tiene la individualidad que es nota característica de un ser humano. Estas afirmaciones son interpretaciones enteramente arbitrarias de la realidad biológica y antropológica, porque les dan significados especiales a momentos que no son sino puntos en un continuo. No puede desconocerse sin embargo que con esta fragmentación artificial de la vida embrionaria lo que se pretende es hacer permisible una manipulación inaceptable de los embriones precoces. “La Iglesia siempre ha enseñado y sigue enseñando que al fruto de la generación humana, desde el primer momento de su existencia, se ha de garantizar el respeto incondicional que moralmente se debe al ser humano en su totalidad y unidad corporal y espiritual: el ser humano debe ser respetado y tratado como persona desde el instante de su concepción, y, por eso a partir de ese mismo momento se le deben reconocer los derechos de la persona, principalmente el derecho inviolable de todo ser humano inocente a la vida” (CDF, Donum Vitae I,1).

El embrión, aunque se le llame en un período “pre-embrión”, siempre es una persona humana, por tanto, no es manipulable. Cualquier procedimiento que entrañe la muerte de un embrión o “pre-embrión” es un asesinato. Extraer células madres del embrión o pre-embrión entraña su muerte, por tanto es gravemente ilícito.

5. Donación y Transplante de Órganos

Se dan tres clases de transplantes: autoplásticos, homoplásticos y heteroplásitocs. Los autoplásticos se realizar de partes de la misma persona; los homoplásticos, del mismo género de personas; los heteroplásticos, de distinto genero, de animales; y artificiales. El principio es la conservación de la vida y la identidad de la persona, tanto del recipiente como del donante. Son lícitos los autoplásticos; en cuanto a los heteroplásticos, no se aceptan donaciones de órganos que pongan en peligro la vida del donante, o que interfieran con la identidad del recipiente como fuera en transplantes de encéfalo o gonadas. Asegurado lo anterior, la donación de órganos es una gran muestra de caridad hacia el prójimo. No se acepta en ello la ganancia económica. En cuanto a la donación de órganos humanos después de la muerte, es obvio que primero tiene que constar de la muerte del posesor originario. El Santo Padre Juan Pablo II, con ocasión del XVIII Congreso Internacional de la Sociedad de Transplantes (Vers. Ital., “L’Osservatore Romano” del 30.8.2000, p.2-4) dice así: “Los órganos vitales singulares sólo pueden ser extraídos después de la muerte…Conviene recordar que existe una sola muerte de la persona, que consiste en latotal desintegración de ese conjunto unitario e integrado que es la persona misma, como consecuencia de la separación del principio vital, o alma, de la realidad corporal de la persona. La muerte de la persona, entendida en este sentido primario, es una acontecimiento que ninguna técnica científica o método empírico puede identificar directamente.

Pero la experiencia humana enseña también que la muerte de una persona produce inevitablemente signos biológicos ciertos, que la medicina ha aprendido a reconocer cada vez con mayor precisión. En este sentido, los criterios para certificar la muerte, que la medicina utiliza hoy, no se han de entender como la determinación técnico científica del momento exacto de la muerte de una persona, sino como un modo seguro, brindado por la ciencia, para identificar los signos biológicos de que la persona ya ha muerto realmente. Es bien sabido que, desde hace tiempo, diversas motivaciones científicas para la certificación de la muerte han desplazado el acento de los tradicionales signos cardio-respiratorios al así llamado criterio “neurológico”, es decir, a la comprobación según parámetros claramente determinados y compartidos por la comunidad científica internacional, del cese total e irreversible de toda actividad cerebral (en el cerebro, el cerebelo y el tronco encefálico)…La Iglesia no hace opciones científicas. Se limita a cumplir con su deber evangélico de confrontar los datos que brinda la ciencia médica con la concepción cristiana de la unidad de la persona, poniendo de relieve las semejanzas y los posibles conflictos, que podrían poner en peligro el respeto a la dignidad de la persona humana… (Cuando se dan los signos anteriores, quien deba dar la certificación de la muerte) puede tener la certeza moral …necesaria y suficiente para poder actuar de manera éticamente correcta.

6. Xenotransplantes

En caso de utilidad el hombre puede servirse de los órganos de los animales para posibles transplantes. En este caso como en los demás transplantes se debe respetar la plena identidad psicológica y genética del hombre. Y será lícito emplearlos siempre y cuando se haya probado la posibilidad biológica de realizar con éxito el transplante, sin exponer al recipiente a riesgos excesivos.El xenotransplante se halla en etapa principalmente experimental. De los resultados de estos trabajos dependerá la evaluación de la magnitud y aceptabilidad del riesgo al que se haya de someter a los pacientes. De este riesgo depende principalmente del peligro de rechazo de injertos procedentes de otra especie biológica, y del peligro de infecciones virales (zoonosis) que puedan ser introducidas en el acto del implante.

Un aspecto que también es importante es que el xenotransplante demanda la preparación de animales transgénicos. Este proceso debería ser siempre evaluado cuidadosamente por expertos para controlar el eventual sufrimiento exagerado de los animales, así como el posible impacto genético sobre su especie y sobre el medio ambiente.

7. Conservación de la vida en enfermos terminales

Entre los tratamientos que se han de suministrar al enfermo terminal se encuentran los analgésicos. Estos, favoreciendo un transcurso menos dramático, contribuyen a la humanización y a la aceptación del morir. Muchas veces el dolor disminuye la fuerza moral en la persona; los sufrimientos agravan el estado de debilidad y de agotamiento físico, obstaculizan el ascenso del alma y consumen las fuerzas morales en lugar de sostenerlas. En cambio, la supresión del dolor procura una distensión orgánica y psíquica, facilita la oración, y hace posible una donación de sí mismo más generosa. La prudencia humana y cristiana sugiere para la mayoría de los enfermos el uso de medicamentos apropiados para aliviar o suprimir el dolor, aunque de estos puedan derivarse entorpecimiento o menor lucidez mental.Puede ser que a veces el empleo, aun moderado, de analgésicos pueda traer como efecto, además del alivio del sufrimiento, también la anticipación de la muerte. Hay que notar que en tal caso la muerte no es querida o buscada en ningún modo, aunque se corre este riesgo por una causa justificable: simplemente se tiene la intención de mitigar el dolor de manera eficaz, usando para tal fin aquellos analgésicos de los cuales dispone la medicina.Sucede además la eventualidad de causar con los analgésicos la supresión de la conciencia en el agonizante. A este respecto hay que notar que no se le debe privar de la conciencia si no es por motivos graves, pues además de que puede haber intenciones inmorales de parte de quienes rodean al enfermo al hacerlo, se priva a quien está próximo a morir de la posibilidad de vivir su propia muerte, introduciéndolo en una inconsciencia indigna de un ser humano. Sin embargo, es diversa la situación cuando existe una seria indicación clínica del uso de analgésicos supresores de la conciencia, como es el caso de la presencia de dolores violentos e insoportables. Entonces la anestesia es lícita, pero bajo condiciones previas: que el agonizante haya satisfecho o pueda todavía satisfacer sus deberes morales, familiares y religiosos.

El derecho a la vida se precisa en el enfermo terminal como derecho a morir con toda serenidad, con dignidad humana y cristiana. Esto no significa procurarse o hacerse procurar la propia muerte, como tampoco evitarla a toda costa. La medicina moderna dispone de medios con capacidad de retardar artificialmente la muerte, sin que el paciente reciba un real beneficio. Simplemente se le mantiene la vida o se logra prolongar por algún tiempo la vida, a precio de ulteriores y duros sufrimientos. Este es el caso definido como “obstinación terapéutica”, consistente en el uso de medios particularmente extenuantes y pesados para el enfermo, condenándolo de hecho a una agonía prolongada artificialmente. Ante la inminencia de una muerte inevitable no obstante los medios usados, es lícito en conciencia tomar la decisión de renunciar a tratamientos que procurarían solamente un prolongamiento precario y penoso de la vida, pero sin interrumpir el tratamiento normal correspondiente al enfermo en casos similares. La alimentación y la hidratación, aún artificialmente administradas, son parte de los tratamientos normales que siempre se han de proporcionar al enfermo, cuando no resultan gravosos para él; su indebida suspensión significaría una verdadera y propia eutanasia[13].

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Estos son sólo algunos ejemplos en esta materia, en la cual, como se decía al principio, se debe proceder siempre en diálogo con el conjunto de ciencias de la vida y sus relacionadas, como por ejemplo, sociológicas, del medio ambiente, económicas, etc.. Hay estudios muy detallados sobre cada uno de los puntos de estas aplicaciones prácticas, que aquí se aducen sólo como un apéndice muy resumido sólo como a manera de ejemplo de aplicación de los principios de una Bioética abierta al Trascendente y pensada dentro de la Iglesia católica. La intención del presente ensayo es no propiamente abundar en procedimientos en cada caso que se presente, sino intentar una reflexión sobre los principios y en el fundamento de los principios de una Bioética aceptable para el católico y comprender lo que subyace en ciertas corrientes de Bioética ajenas al pensamiento católico y que con frecuencia se proponen.

Ciudad del Vaticano, Febrero de 2004

S. E. Javier Cardenal Lozano Barragán
Presidente del Pontificio Consejo
para la Pastoral de la Salud.

NOTAS

[1] Cfr. I Sanna, L’Antropologia cristiana tra modernità e postmodernità, Brescia, 2001, 160-161.

[2] Cfr. F. Nietzche, Ecce homo, Wie man wird was man ist, Trad. italiana: Come si diventa cio che si è, Milano 1965, 80-117.

[3] Cfr. M. Heidegger, Aus der Erfahrung des Denkens, Pfullingen 1953, 76. Essere e tempo, Milano 1976, 168-178.

[4] Cfr. L. Wittgenstein, Tractatus lógico-philosphicus, Torino, 1964, prop. 6,52, 521, 41, 42, 4311; Ricerche filosofiche, Torino, 1967I, 124, 130-132.Tractatus Logico-philosophicus e Quaderni, 1914-1916, prop. 8,7,16.

[5] J-F Lyotard, il postmoderno spiegato ai bambini, Milano 1987, 28: La condizione postmoderna, Milano 1981, 6,20-24, 69-76, 98-122:Postmoderno e filosofia, 410.

[6] Para los obras de Vatimo, véase: G. Fornero, Postmoderno e filosofia. 411-420; Il Postmoderno e le sue filosofie, en Le Filosofie del novecento, ed. G. Fronero-Tassinari, Milano 2002, 1204-1214. Cfr. G. Vatimo, La fine della Modernità,.Nichilismo ed ermeneutica nella cultura postmoderna, Milano 1985, 9-30, 189; Credere di credere, È possibile essere cristiano non ostante la Chiesa?, Milano 1996, 25-26; Dopo la cristianità, Per un Cristianesimo non religioso, Milano 2002, 57-58; Filosofia al presente, 26; La società trasparente, Milano 1989, 11-17.

[7] G. Morra, II quarto uomo, Roma 1992, 11-23.

[8] I. Sanna, L’Antropologia cristiana tra modernità e postmodernitá, Brescia 2001, 337.

[9] Para esta síntesis de la Postmodernidad, cfr, Isaías Dies del Rìo, Postmodernidad y nueva religiosidad, RelCult XXXIX (1993) 59-63. M.P. Gallagher,Parlare di Dio all’uomo postmoderno. Linee di discusione, ed. Poupard, Roma 1994, 5,7; Fede e cultura, Cinisello Balsamo (Milano) 1999, 103-108; 124-125; G. Bruni, Dire Dio agli uomini d’oggi, ed. Pouparad, Roma 1994, 26-27; G. Fornero, Postmoderno e Filosofia, Torino 1994, 411; N. Abagnano-G. Fornero, Ecologia, Torino 1994, 335; I Sanna, oc. 220-236; Ch. Tayllor, Il disagio della modernità, Roma-Bari 1994, 12-14; G. Mucci, La difussione dell’ Individualismo, CivCatIII (1997), 468-477; R. Cesarani, Raccontare il postmoderno, Torino 1997, 140-145; D. Harvey, La crisi della Modernità, Milano 1993, 63; Gatto Troci, Nomadi spirituali, Milano 1998, 17; Ch. Siniscalchi, Il dio della California, Roma 1998, 33-34; G. Filoramo, Il risveglio della gnosi ovvero diventare dio; Roma-Bari 1990; J. Vernette, La nuova era, Roma 1998, 111-123; F. Vollpi, Nichilismo o nihilismo, Dfil 756-758; A. Santucci, Nichilismo, EncFil III, 890-891; V. Posenti, Terza Navigazione, Nichilismo e Metafisica, Roma 1998, 352-353; G. Ardisone, Il postmoderno, Milano 1998, 28-32; Z. Bauman, Postmodern Ethics, Oxfor-Cambridge 1993, 240; Dotolo, Secolarismo e Nichilismo nella Fides et Ratio, Cinisela Balsamo 199, 270; S. Latora, La ripresa del primato dell’Etica, Cinisela Balsamo 1994, 125-126; M. Mckeever, Postmodern with a difference, StMore 37 (1999)185-214; R. Fratallone, L’etica teologica e le istanze della postmodernità, Cinisela Balsamo 1994, 76-77; G. Chiurasi, Il postmoderno, Torino 1999, 18-22; S. Cremaschi, Ecologismo, ENCFSU, 243.

[10] El desarrollo de lo que aquí se engloba en “El “Nuevo Paradigma”” está tomado de Kim Yersu, 1999. A common Framework for Ethics of the Twenty first Century. UNESCO, Division of Phi-losophy and Ethics. Cited November 15, 1999, at www.unesco.org drg philosphyandethics.

[11] A continuación tocamos algunas de las principales cuestiones de Bioética que se ventilan hoy en día. La doctrina que exponemos está principalmente tomada de las actualizaciones de nuestra “Carta de los Agentes Sanitarios” que se están realizando en los números 31, 36, 46, 86, 87, 89 y 129.

[12] Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud, “Carta de los Agentes Sanitarios”, n.23-24.

[13] Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud, Carta de los Agentes Sanitarios, nn. 119-124.

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Fundamentos filosóficos y teológicos de la bioética (II)

7 Jun

Fundamentos filosóficos y teológicos de la bioética (II)

II. La Bioética abierta al Trascendente

1.     Valores del “Nuevo Paradigma”

Es correcto reaccionar contra la degradación ambiental, y también es correcto darse cuenta que el desarrollo tiene límites y que desarrollo que no tenga en cuenta la degradación que causa en la naturaleza, no se debe sostener. Por otro lado, también es correcto que se busque el bienestar y que se procure el mayor bienestar para el mayor número de habitantes del planeta.También es correcto que se procure la calidad de vida, especialmente si esta se entiende como la autoconciencia de la posición que alguien ocupa en su situación plena, tanto ecológica, como cultural en el sentido amplio, que comprende aspectos económicos, sociales, religiosos, políticos y culturales propiamente dichos en el campo de la educación.Es correcto propugnar por los derechos humanos, por el respeto a las minorías sociales, por la democracia, por la equidad de todos los hombres, o sea, su igualdad fundamental, tanto de varones como mujeres, ajustar las relaciones entre el hombre y su ambiente, las relaciones entre el individuo y la comunidad. Es correcto propugnar por la justicia social, y es patente la injusticia económica que está hoy presente en el mundo. Es una exigencia impostergable el exigir salud para todos, al menos en sus cuadros básicos; y es de primera necesidad el lograr también la educación para todos.

2.     Antivalores más importantes.

2.1. Antivalores en el pensamiento post moderno.

Para individuar los antivalores del “Nuevo Paradigma”, la referencia tiene que ser la Post-modernidad, pues de allì se formula la posición ética del “Nuevo Paradigma”.El primer antivalor que anotamos es el escepticismo; esto es, la respuesta negativa al problema crítico: no podemos obtener un conocimiento válido universal, no existen verdades objetivas, los principios en los que se basa el conocimiento no son válidos. No opera el principio de identidad y de contradicción, no son válidos los principios matemáticos ni el principio de verificabilidad; no es válida la razón histórica.A partir de estos enunciados no queda más que un subjetivismo total donde para las relaciones interhumanas sólo quedará en pié la fuerza del contrato, siempre que a quien favorezca tenga a su vez la fuerza suficiente para hacerlo respetar por la contraparte más débil.En el ramo de las ciencias sólo será válida la razón instrumental en cuanto ofrezca utilidad para su presunto beneficiario. El único valor que se acepta es el de la utilidad a favor del más fuerte; y esta utilidad se entiende como saciar todo instinto y el placer resultante. Por tanto no hay obligaciones sino sólo el derecho del más fuerte que es quien lo puede hacer valer. El hombre no se realiza a partir de sus necesidades sino que actúa sólo para satisfacer sus deseos; absurdamente camina así sin rumbo, sin término de llegada. Es un proyecto de nada.Se distingue entre ser humano o individuo y persona. Los derechos en todo caso son sólo para la persona, no para el ser humano o individuo. Se es persona sólo cuando se actúa como tal en el complejo mundo de la Interrelacionalidad, de las operaciones mentales, conscientes, sociales, etc. Si alguien en un momento dado no es capaz de este actuar, deja de ser persona, es un mero ser humano o individuo, privado de cualquier derecho que se pueda alegar como derecho humano. Así salen sobrando las cuestiones sobre el derecho a la vida del óvulo fecundado, del estatuto humano del “pre-embrión” o embrión, de la negación del derecho al aborto, de la prohibición de la eugenesia o de la eutanasia, etc.La profundidad del razonamiento a partir de los primeros principios, de la intuición de esencia, de lo que está más allá de lo experimentable empiricamente, se rechaza así como “fábula metafísica”, catalogada despectivamente como “Pensamiento fuerte” y afirmada como etapa superada por un sucesivo escalonamiento de otros tres pensamientos donde el posterior supera y borra el anterior. Estos tres pensamientos que superan el pensamiento metafísico serían en este modo de pensar el religioso, el científico y ahora la superación de ambos, el pensamiento llamado “estético”.El recurso a la logicidad de los diversos juegos del lenguaje contrastada con al experiencia empírica se acepta en un primer tiempo como único criterio de verdad; misma que después es negada pues dicha logicidad sería un valor que como tal no es verificable empíricamente. De nuevo, total escepticismo.Es cierto que nos encontramos en un mundo dominado por el conocimiento analítico obligado por la incesante información y la inundación electrónica de datos; pero renunciar a la capacidad de síntesis y de unificación y proclamar como “dogma” la “paralogía de la inestabilidad”, la disgregación en sí como norma, es caer en el absurdo de confundir la muerte-disgregación con la vida-unidad.En el pensamiento post-moderno analizado todo esto se pretende mostrar con frases grandilocuentes y afirmaciones apodícticas, pero que no resisten una verdadera criba racional e inteligente.En la formulación de la Bioética abierta al Trascendente trataremos de formular un pensamiento objetivo, que dándole todo su valor al sujeto humano, lo lleve realmente a su plena realización.Ahora examinamos los antivalores encontrados en el enunciado del “Nuevo Paradigma”.

2.2. Antivalores en el “Nuevo Paradigma”

El antivalor más importante es que el “Nuevo Paradigma” se presenta, como dicen, como una nueva espiritualidad que suple a todas las religiones ya que éstas son ineptas para preservar al ecosistema. Prácticamente se trata de una nueva religión secularista, una religión sin Dios, o si se quiere con un dios nuevo que sería la misma tierra, a la que le dan el nombre de Gaia. Esta divinidad tendría como elemento subordinado al hombre.La serie de valores que sostiene el “Nuevo Paradigma” son valores subordinados a esta divinidad que se traduce en el supremo valor ecológico que llama desarrollo sostenible. Y dentro de este desarrollo sostenible, la finalidad ética suprema que sería el bienestar.Por supuesto que se encuentra en total negación del Cristianismo y del hecho histórico fundante del Cristianismo que es la Encarnación del Verbo, la muerte redentora de Cristo y su Resurrección gloriosa. Si se acepta este hecho histórico, el presupuesto del “Nuevo Paradigma” cae por completo.Esto no quiere decir que los valores enunciados en el “Nuevo Paradigma” también caigan, pues se trata de valores que no son ajenos al pensamiento cristiano sino que se exigen en él. Desde el Génesis se habla del “homo sapiens” y el “homo faber”, ambos se deben conciliar, no es el hombre el amo despótico de la naturaleza sino el trabajador sabio que la domina respetando sus leyes. Por lo que no se acepta el “Nuevo Paradigma” es por su negación de Dios y por su negación de la otra vida y en concreto por la negación de Cristo como el único salvador. Se acepta la igualdad de sexos, pero no en el sentido de la homosexualidad y la destrucción de la familia. Se acepta el control de la natalidad, pero no su destrucción como es la que se planea con la cultura de la muerte aplicada en especial al tercer mundo.No es lo mismo bienestar que felicidad. Cristo no nos promete ilusoriamente el bienestar total en este mundo, sino la felicidad. El crisol de cualquier religión, o como dice el “Nuevo Paradigma”, espiritualidad, es la solución al problema de la muerte. Lo que no tiene de ninguna manera el “Nuevo Paradigma”, pues simplemente prescinde de él, y lo que lleva consigo, en especial del sufrimiento, del dolor y de la enfermedad. Cristo es el único que da una respuesta satisfactoria desde su cruz gloriosa en la resurrección.El “Nuevo Paradigma” tiene uno de sus grandes problemas cuando se da cuenta de que todo lo debe fundar en un consenso que no procede de verdades objetivas, sino de pareceres subjetivos y entonces se esfuerza por forjar consensos artificiales. Estos consensos son absolutamente vanos. Por eso es que una Ética o Bioética basada en el “Nuevo Paradigma” no tiene consistencia. Por eso a continuación, frente al “Nuevo Paradigma” exponemos los fundamentos objetivos de una verdadera Ética que construya al hombre. No cabe duda que si se habla de Ética o de Bioética se habla siempre de un camino a recorrer, y que nadie recorre un camino por recorrerlo, sino porque va hacia una meta que pretende. Esta meta no puede ser ni estar en sí mismo, porque si fuera así no habría razón para emprender ningún camino, aun en sentido figurado. Nadie se esfuerza por adquirir lo que ya posee. Esta meta del propio camino, a pesar de lo afirmado gratuitamente por la post-modernidad, no es otra que la enunciada a la vez y de ninguna manera superada, tanto por la Ley Natural como por la Ley de Cristo. Es una meta que se fundamenta a la vez, aunque de diversa manera, tanto en la misma naturaleza del hombre como en la Revelación que hemos recibido de parte de Dios. Es lo que se ha enunciado en la historia del pensamiento como la Ley Natural y como el hecho histórico revelado de Jesucristo Redentor.

3. Ser y Pensar

Partimos ahora como en la exposición de la Bioética cerrada al Trascendente, de la respuesta al eje “Ser y Pensar”, atendiendo también a las connotaciones que nos ofrece la respuesta al otro eje: “Ser y Devenir”. En cuanto a la corriente de pensamiento que da objetividad a la Ética nos encontramos con la posición aristotélico-tomista que es asumida básicamente por el mismo Magisterio de la Iglesia católica, sin descuidar los elementos válidos que se encuentren en el discurrir subjetivista del que hemos hablado y en todos los aportes que la han enriquecido desde la parte católica. En esta corriente de pensamiento, la verdad consiste en la conformidad del pensamiento con el objeto. No es el pensamiento del hombre el que crea la realidad, sino la existencia de la realidad es la que le da la posibilidad de ser pensada. El criterio de moralidad por el cual sabemos si una acción es buena o mala es ciertamente el hombre, la naturaleza humana, pero considerada en su complejidad que implica su apertura al Trascendente. La moralidad consiste en el camino para realizar “el proyecto hombre”, pero este camino no sólo no excluye el modelo trascendente al mismo hombre, sino que necesariamente lo incluye. Alguien no puede al mismo tiempo ser su propio presente y su propio futuro. En esta forma el hombre no crea la moralidad, sino que ésta lo trasciende, está allí y encuentra al hombre, “ob-stat”. No es que no se implique el sujeto, más aun, es el sujeto el que recorre el camino y en cierta forma lo traza, pero no a su arbitrio absoluto, hay normas que lo trascienden. La plena independencia entre las tres sustancias claras y distintas de que habla el pensamiento cartesiano nos lleva a una cerrazón total de cada una de éstas que genera finalmente el auto-encerramiento del ser humano en sí mismo. Sin apertura, sin relaciones, en plena independencia, se vuelve un círculo cerrado que muere en su propia esterilidad.El hombre tiene su autonomía al gozar de su libertad, sin embargo, esta autonomía, este ser norma de sí mismo, no es absoluta, el hombre en su realidad limitada y en continua construcción, tiene necesariamente que estar abierto hacia un modelo que lo trasciende.

4.     Bioética como proyecto

Al hablarse de ciencias de la vida y de preguntarse sobre la conducta humana correcta a observarse en las ciencias experimentales que manipulan la vida, la pregunta entraña los siguientes factores: vida humana, carencia de vida humana, incremento de vida humana, mejoramiento de vida humana, cauces a seguir para lograr este mejoramiento, desviaciones a evitar. En último término nos encontramos frente al binomio necesidad-satisfactor. Esto quiere decir que hay un sujeto vital que pretende mejorarse, y si pretende mejorarse, tiene que recorrer un camino, y si tiene que recorrer un camino, tiene que trazarlo, y si tiene que trazarlo debe saber primero a dónde va para poder trazarlo. En el campo de la vida se debe saber qué es la vida, cuál es la vida mejor que apetece, por qué caminos debe conducirse y cuáles debe evitar, ya que en lugar de dar vida la podrían quitar. La Bioética aparece así como el proyecto de construcción del hombre a través de las ciencias de la vida y de la salud.

5. Técnica y Bioética

En otras palabras, el horizonte de la Ética en sí misma es la finalidad. Para entendernos mejor podríamos fingir una Tecnología neutra, (ya que en efecto no hay ciencias neutras, pues cada ciencia significa análisis y síntesis y la síntesis no puede ser neutra). Si pudiéramos pues hablar de una Tecnología neutra, encerrada en sí misma, deberíamos decir que según las leyes del laboratorio: hipótesis, experimentación, tesis, nuevas hipótesis, nuevas tesis y nuevas experimentaciones, el horizonte de la Técnica en sí misma es la mera posibilidad, en cambio, el horizonte de la Ética es la finalidad. Esto es, la Técnica dejada en sí misma puede construir o destruir al hombre, la Técnica en sí misma es ciega, por más adelantada y maravillosa que aparezca. La Biotecnología es en sí misma ciega y ambivalente.

6. Proyecto inteligente

Por tanto, para que pueda existir una verdadera bioética que nos dé normas para comportarnos en los campos de la salud y de la vida, lo primero que tenemos que preguntarnos es sobre el proyecto de hombre que se tenga en mente en la manipulación de dichos campos de la salud y de la vida. Curiosamente, tener un proyecto a la vez que denota inteligencia denota también debilidad, porque un proyecto significa la intención de mejorar la realidad que aparece deficiente, pues de lo contrario no se tendría proyectos para mejorarla. La Bioética auténtica debe aparecer como el proyecto para mejorar la misma vida humana que engloba todas las ciencias de la vida y la salud como su inteligencia, como aquel “intus legere” (inte-lecto, leído dentro) que en cada análisis tiene siempre presente la síntesis de llegada que no puede ser otra cosa que la construcción de la vida humana.

7. El “yo mejor”

Para que un proyecto vital funcione (como cualquier otro proyecto), necesita comprender lo más exhaustivamente posible la realidad vital que pretende mejorar, y el “yo mejor” al que se aspira llegar. Este “yo mejor”, a la vez que es la meta y finalidad, es el modelo que se intenta reproducir. De acuerdo a estas dos realidades se traza una tendencia, un camino, un “ethos” del “yo” al “yo mejor”. Y este camino es la Ética, en nuestro caso, la Bioética. En ella encontraremos normas, que no pueden ser meramente formulaciones o imperativos externos al “yo”, sino que son construcciones reales del mismo “yo” que poco a poco lo van aproximando a ese “yo mejor”, haciéndolo aumentar en densidad vital.

8. Formulación histórica

Dicen que el que no conoce la historia corre el peligro de repetirla. En el pasado se obtuvieron con mucho esfuerzo grandes logros y si las ciencias y técnicas actuales están tan aventajadas en el campo de la salud y de la vida es porque se han apoyado en esa continuidad creciente de esfuerzos que significa en último término la misma humanidad. Es cierto que a la vez que estos logros hubo también grandes errores y acomodos a épocas pasadas que hoy no es correcto repetir. Pero los logros están allí, como valores que heredamos y que nos hacen más grandes que nuestros antepasados. Vale el aforismo que humildemente dice: “Somos enanos, pero apoyados en espaldas de gigantes”. Esta alusión a la Filosofía de la Historia viene al caso a nuestro respecto pues todo lo anterior, por supuesto que en contextos muy diferentes y muy lejanos a las conquistas actuales de la ciencia y de la técnica actual había sido estudiado y formulado de la manera más precisa. Haciendo una síntesis de lo más apretada podríamos resumir lo dicho con expresiones que hoy en día deben tener plena vigencia: la Ética es una consecuencia de la Metafísica: si la naturaleza tiene una finalidad, entonces fundamenta una Antropología en la cual el hombre se presenta como un ser dotado de finalidad y como tal caminando hacia dicha finalidad. Le Ética nos describe ese caminar hacia la finalidad. Pero si prescindimos de la Metafísica, no hay finalidad y tampoco hay Antropología, ni por consecuencia, Ética.

9. La Naturaleza y la Ley Natural

Se decía no poder admitirse la naturaleza pues su concepto es de algo estático y cerrado y que no concuerda con la significación actual de las ciencias, en especial con las ciencias médicas que no son más de lo observable sino de lo manipulable. Sin embargo, hay un error en esta concepción de naturaleza, no es el concepto estático su verdadero concepto; quizá nos ayudaría a comprender mejor su significación objetiva considerar los conceptos clásicos de “Ley Natural”. Se suelen dar tres definiciones de Ley Natural: una es: “Ratio vel voluntas divina, ordinem naturalem conservari iubens, perturbari vetans” (La razón o la voluntad divina que manda conservar el orden natural y prohíbe perturbarlo). Otra: “Participatio legis aeternae in creatura rationali” (La participación de la ley eterna en la creatura racional). Otra: “Lumen intellectus insitum nobis a Deo per quod cognoscimus quid agendum et quid vetandum” (La luz del entendimiento infundida en nosotros por Dios por la cual conocemos qué hay que hacer y que hay que evitar).

10. Naturaleza como actividad: el orden

En la primera definición podemos encontrar la clave para entender la naturaleza: se nos habla del orden natural. El orden es todo lo contrario a inactividad. Ha sido clásicamente definido como “Parium dispariumque rerum apta dispositio” (La colocación apta de las cosas pares y dispares). Es por tanto una relación que implica la más intensa actividad. Entiende la disparidad y tiende hacia la unidad como convergencia de distintos. Es Parménides y Heráclito juntos. El orden contiene una convicción firme de finalidad y ejemplaridad. Exige una trascendencia porque conlleva un modelo al que dinámicamente siempre se tiende. La época actual se caracteriza por procedimientos analíticos cada vez más complejos. Le falta el procedimiento sintético que precisamente hará converger el análisis hacia un objetivo que no debe ser otro que la construcción del mismo hombre. El resultado del procedimiento sintético se llama orden. Es lo que llamábamos “proyecto hombre”. Este modelo es a la vez que lógico y verdadero, volitivo y bueno: es la profunda verdad y amor del mismo hombre, pero que no se conciben como una multiplicación cuantitativa matemática de los deseos proyectivos del mismo hombre, sino como algo que lo supera a lo vez que lo colma plenamente y que se expresa en la definición como la Razón o la Voluntad divina. Este entrar en el ámbito de la divinidad es entrar en el claro oscuro del misterio, puesto que el cumplimiento de esta ley es ya participar en su plenitud que da la felicidad y es ir llenando vitalmente al hombre, pues al hacerlo, participa de la llamada Ley eterna, (segunda definición), esto es, el modelo trascendente, un modelo trascendente que no es ninguna clase de estaticidad mecánica, sino que se ha hecho inmanente a la vez en la historia irrepetible de la Encarnación del Verbo. Esta es la luz que propicia la claridad de miras en la propia construcción (tercera definición).

11. La libertad

Es la teoría ética y la práctica ética en un conjunto que se abre al verdadero concepto de libertad, que no consiste simplemente en hacer lo que se antoje, sino en ese atributo de la voluntad que la dirige hacia la propia construcción. En este sentido el criterio de moralidad es el mismo hombre en su complejidad total y no en el encerramiento en su propia incapacidad de construirse y en su enorme capacidad de destruirse. Esta complejidad lo lleva a tener conciencia de su propia realidad que significa ser relacional, abierto, y así empezar y caminar, o sea, abrirse libremente hacia el Otro, que en este caso es la plenitud de la Fuerza, de la Verdad y del Amor, que es precisamente Dios. Por la libertad del hombre en su proyecto de construcción se abre siempre a las fuerzas del auténtico progreso de la Biotecnología, para verificar cada vez más su plenitud vital, en armonía constante con Dios, con toda la humanidad, y con el entorno ambiental total.

12. La Revelación

Esta Ética abierta, “objetiva”, real, sin fronteras, en el pensamiento católico se abre a la plena comunicación de Dios Padre Omnipotente que realiza en nosotros la Verdad de su Hijo por su Encarnación, Pasión, Muerte y Resurrección. Colma todas nuestras aspiraciones llevándonos por el Camino que es Cristo, en la plenitud del Amor de su Espíritu. La Ética y Bioética católicas son el caminar en nosotros de Cristo hacia su Padre a través de su muerte y resurrección, por el Amor del Espíritu Santo. La Bioética será así el caminar en nosotros del Espíritu por los caminos de las ciencias de la vida y de la salud. “Los que son conducidos por el Espíritu, esos son los hijos de Dios”. El Espíritu infunde en el hombre la capacidad del caminar hacia la construcción del Cristo total, que son las virtudes, y traza la comprensión de Cristo mismo como camino por el cauce de los Mandamientos y del Sermón de la Montaña. La Bioética católica será así:

“el estudio sistemático y profundo de la conducta que construye al hombre mediante las ciencias de la vida y de la salud, al caminar en Cristo hacia el Padre, plenitud de la vida, por la fuerza del Espíritu Santo”.

Esta visión teológica significa un diálogo profundo y estructural con todas las ciencias y tecnologías implicadas, con todos los pensamientos unificantes de los análisis, efectuados por las diversas corrientes filosóficas o teológicas, en diálogo también con otras religiones, teniendo en cuenta que es un estudio de la conducta, y que por tanto no se puede quedar sólo en la línea de reflexión, sino que debe de concretizarse en luz que guíe en la difícil solución de los problemas que la Ingeniería genética propone.

13. Principios de la Bioética abierta.

Como decíamos, la Bioética abierta al Trascendente es la construcción misma de la vida. En la concepción católica, es una construcción teándrica, donde la acción divina y la humana se entrelazan. Al traducir estas acciones en principios de acción pudiéramos hacer la siguiente formulación:

  1. La vida humana es creada por Dios. La persona humana es creada por Dios, de El ha salido y hacia El debe de tender como a su causa ejemplar y final. La persona es imagen de Dios, miembro del Cuerpo de Cristo, ciudadano del pueblo de Dios.
  2. La vida humana se recibe por la humanidad, no en propiedad, sino en administración. La vida humana es inviolable desde su concepción hasta su fin natural. La dignidad de la persona humana es inviolable. Aquí se funda toda la Antropología y la Bioética.
  3. La vida humana debe originarse sólo en el matrimonio y sólo en el acto conyugal.
  4. Los cónyuges no son la causa de la vida humana sino los instrumentos de Dios en la comunicación de dicha vida
  5. La única explicación de la vida y su única fuente es Cristo muerto y resucitado. Desde Cristo la persona humana es capaz de reflexionar, es en sí misma fin y nunca puede ser tomada como medio El sufrimiento y la muerte si se toman unidos a la muerte de Cristo son la única fuente de vida.
  6. La persona humana tiene su libertad y su responsabilidad que debe ejercer para realizarse a sí misma. No hay libertad sin responsabilidad, lo que implica respetar la libertad de un tercero.
  7. La totalidad está sobre la parte y hay veces que hay que renunciar a la parte en aras de la totalidad.
  8. La persona humana es solidaria y debe tender hacia el bien común.
  9. En este contexto se aceptan y se justifican los tres principios de la posición de la Bioética subjetivista, a saber, la autonomía, la beneficencia y la justicia.
  10. La persona humana es la síntesis del universo y es quien da razón de todo lo que existe. Las ciencias y las técnicas biomédicas actuales deben estar al servicio de la vida humana y no viceversa; son para construir al hombre y nunca para destruirlo.