UN MENSAJE PARA CREYENTES ABRUMADOS

23 Feb

David Wilkerson Today

WEDNESDAY, FEBRUARY 16, 2011

UN MENSAJE PARA CREYENTES ABRUMADOS

Hablo ahora a aquellos creyentes que se ven abrumados por un cúmulo de

aflicciones. El salmista David nos cuenta de su propio ser angustiado por

problemas insoportables:

“Mi corazón está muy dolido en mi interior, todos los terrores de muerte

sobre mí han caído. Temor y temblor vinieron sobre mí, y terror me ha

cubierto “(Salmos 55:4-5).

Si busca en las Escrituras, usted no encontrará ningún hombre de Dios que

hable tanto acerca de confiar en Dios como lo hizo David. Nadie habló más

sobre la búsqueda y la espera en el Señor como fortaleza en tiempos de

necesidad. Fue David quien declaró “no temeré… a pesar de que camine por

el valle de la muerte”, porque el Señor estaba con él.

Pero cayeron sobre David una serie de tribulaciones profundas y dolorosas que

sacudieron su fe. En uno de sus momentos más difíciles, cuando se encontraba

sin esperanza, gritó, “¡Todos los hombres son mentirosos!” Él estaba

hablando desde un corazón abrumado por gran pena y tristeza. Todas las

palabras de consuelo y esperanza no se habían cumplido, todo parecía como una

mentira.

David se encontraba bajo un ataque total a su fe. No estaba acusando a Dios de

mentir, pero venían voces contra él desde todos los lados. David estaba

desesperanzado. Él buscó una vía de escape “quien me diera alas como una

paloma, yo volaría lejos de toda esta desesperación y encontrar un lugar de

descanso.”(Salmo 55:6)

Cuando hablo de estar abrumado, sé lo que digo. Mi hija Debi acaba de ser

operada de cáncer. Mi nieto de 29 años de edad, Brandon, está recibiendo

quimioterapia contra cáncer de categoría 4. David estaba en lo cierto: “Temor

y temblor caen sobre nosotros”.

¿Qué hace el hijo de Dios en momentos de insoportable estrés? Hacemos lo que

hizo David.

“En cuanto a mí, voy a invocar a Dios, y el Señor me salvará. En la tarde,

al amanecer y al mediodía oraré y clamaré, y él oirá mi voz. El redimirá

en paz mi alma de la guerra contra mí, aunque muchos estén en mi

contra”(Salmo 55:16-18).

Ore, deje todo aún lado y entre en la presencia del Señor. Incluso si lo hace

en silencio, grite su dolor y pida que la paz llegue a usted. Tenemos que hacer

algo más que confiar, debemos permanecer en la Palabra de Dios y clamar ante

El las promesas que nos ha dado.

Mi familia y yo estamos caminando en fe y confiando en la fidelidad de Dios a

su Palabra. ¡Dios es bueno!

Read this devotion online: http://www.worldchallenge.org/es/node/12350

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