No se vende…

6 Feb

No se vende…

La carta al periódico, de un lector ya jubilado de sus tareas, decía: “Mi voto no está en venta” Y explicaba como a lo largo de su vida fue testigo de numerosos robos a personas indefensas, especialmente ancianos, y que generalmente los ladrones los elegían precisamente por su indefensión. También relataba como en ocasiones los Gobiernos no se ocupan del bienestar de las personas mayores, especulando con el hecho de que no saldrán a reclamar por sus derechos. Asimismo expresa que en los tiempos de elecciones, esos mismos gobiernos tratan de mejorar las condiciones para los jubilados, ofreciéndoles lo que nunca antes les habían dado o directamente les habían quitado, esperando obtener votos seguros. Y ante esas circunstancias es que él exclama: “mi voto no se vende”

Esto me llevó a considerar algunos versículos de la Biblia, en cuanto a la actitud que deberíamos tener hacia lo que sabemos de Dios:

“Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio” (Hebreos 3:14)
“Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y palparon nuestras manos tocante al verbo de Vida… Lo que habéis oído desde el principio, permanezca en vosotros…” (1 Juan 1:1, 2:24)
Este conocimiento del Señor es algo que debemos mantener con fidelidad a lo largo de nuestras vidas, no permitiendo que nada ni nadie nos vuelva atrás:

“Mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar?” (Gálatas 4:9)
En ocasiones oímos acerca de algunos hermanos fieles que en la etapa final de sus vidas modifican sus pensamientos o conductas, tal vez influenciados por necesidades o intereses del momento. Y recordamos a Esaú, a Demas y a otros:

“…como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura” (Hebreos 12:16)
“Porque Demas me ha desamparado, amando este mundo…” (2 Timoteo 4:10)
“…y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas” (2 Timoteo 4:4)
Que nuestros esfuerzos estén dirigidos a mantenernos fieles y firmes en aquellas cosas que hemos aprendido desde el principio de nuestra vida cristiana y que podamos decir con el Apóstol Pablo:

“He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado a fe” (2 Timoteo 4:7)
Recordemos: Terminemos nuestras vidas en la tierra con los mismos principios con los que comenzamos la nueva vida espiritual en Cristo.

TBS
tbs@daresperanza.com.ar

Mail: info@daresperanza.com.ar
Teléfono: (Exterior) 54-11-4464-4583
Teléfono: (Argentina) (011) 4464-4583

http://www.daresperanza.com.ar

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: