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Lucas 18:15-17 apoya el bautismo de infantes?

10 Ene

Veamos el pasaje clásico que los niños tienen fe, como lo encontramos en:
Cita:
Lucas 18:
15 Traían a él los niños para que los tocase; lo cual viendo los discípulos, les reprendieron.
16 Mas Jesús, llamándolos, dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios.
17 De cierto os digo, que el que no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
Algo de historia, y luego diré porque puse en negritas y cursivas ciertas palabras.

Esto texto ha servido desde bien temprano en la historia de la iglesia para responder a las dudas sobre el bautismo de infantes. Este texto es ligado a Mat. 3:14, Hechos 8:36, 10:47, 11:17, donde solo vemos adultos siendo bautizados.

Ahora, el contexto del texto resalta algunas cosas que los que proponen el bautismo de infantes no toman en cuenta. Primero, Lucas es el evangelio que enseña de como los que no son contados en la sociedad, son contados en Jesús, entre ellos mujeres, esclavos, niños, recaudadores de impuesto, cf. Lucas 18:9-14 exactamente antes de nuestro texto. Los niños no tenían vos ni voto en su existencia, y el padre podía decidir deshacerse de ellos en cualquier momento. Los niños eran considerados con muy poco valor en el primer siglo, por “no ser adultos”. Por su dependencia, el termino “niños” se aplicaba en el primer siglo a niños como también a esclavos. 

Mas en forma del contexto, vemos que en Lucas 18:15-17 Jesús eleva el status de aquellos que no tienen casi nada de potestad sobre sus vidas, mientras que en Lucas 18:18-30, vemos a no que es de alta posición, pero que para poder entrar al reino, debe de humillarse. Un gran contraste. Y eso es tomando la narrativa de Jesús en serio, y no imponiéndole una doctrina que el jamás tubo en mente por lo visto. Ósea, tomemos a Jesús por lo que el dice (este es mi mismo problema con la institución de la Santa Cena en la tradición Luterana, pero eso es otra entrada).

Finalmente, y tomando en cuenta el transfondo del texto, vallamos al texto de nuevo:
Cita:
Lucas 18:
15 Traían a él los niños para que los tocase; lo cual viendo los discípulos, les reprendieron.
Esto era una costumbre judía de traer los niños al rabí, escribas o ancianos para ser bendecidos por el, en el día del Perdón, o Yom Kippur. Jesús, siendo un rabí, seguiría la misma costumbre durante su ministerio, aunque acá no es la fecha de hacerlo.
Cita:
Lucas 18: 
16 Mas Jesús, llamándolos, dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios.
Dado que al parecer había un hombre rico esperando hablar con Jesús, cf. Lucas 18:18, no es sorprendente que los discípulos preferían que Jesús estuviera con el que tenia estatus, que con niños que no lo tenían. 

Acá todo esta en la expresión, los tales. ¿A quien se refería Jesús?? A los niños?? Pues creo que Jesús mismo define lo que el dice en el siguiente versículo, y lo remacha con su expresión “amen amen” en griego.
Cita:
Lucas 18: 
17 De cierto os digo, que el que no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
Es el que , no a los niños que se esta refiriendo Jesús. Es recibir el reino como un niño, y no como el fariseo de la historia anterior, que se creía que por sus buenas obras iba a entrar al reino, o como el joven rico, que creía que por guardar los mandamientos .

El punto es claro, y Jesús no es ambiguo, como los que toman este pasaje para defender el bautismo de infantes pretenden hacerlo. Jesús no esta diciendo acá, o en los pasajes paralelos, Mateo 19:13-15 (donde se lee “El reino de los cielos es de quienes son como ellos”) y Marcos 10:13-16 (usando la misma terminología como en Mateo). 

Decir que los niños tienen fe, es muy especulativo, y no es algo que ni Jesús al parecer creyó. También, esto chocaría con la data que tenemos en pasajes como en Hechos 2:37, 8:35-36, 16:30-33, 19:1-5. Todos estos pasajes vemos el intelecto humano percatándose del mensaje del evangelio. Pero antes que se diga que entonces existe un sinergismo, les recuerdo lo que Pablo habla en Efesios 2:8-10. 

Y como veo que se usa mucho el texto de I Pedro 3:21 para justificar que el pasar por agua por alguna forma salva, entonces Pedro estuviera muy en contra de lo dicho por el mismo Pablo en Romanos 10:9-10. 

Por lo visto, ni Pablo ni Jesús eran paedo-bautistas, y por lo tanto, se tiene que entender que es lo que I Pedro esta hablando. Pero eso, es para otra ocasión.

Dios les bendiga.

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Prisioneros…

10 Ene

Prisioneros…

El titular de un periódico decía así: “La ciudad de Cisjordania emblema del cristianismo. Belén, un imán para el turismo y una carcel para sus habitantes. Hubo record de turistas este fin de año, pero los palestinos aún viven encerrados”

Belén y todos sus alrededores, libres en teoría, no gozan en realidad de libertad a causa de guerras y enemistades milenarias.

La Biblia nos habla de ello desde los comienzos de su historia:

“Sarai, mujer de Abram no le daba hijos; y ella tenía una sierva egipcia, que se llamaba Agar. Dijo entonces Sarai a Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al ruego de Sarai… Y Agar dio a luz un hijo a Abram, y llamó Abram el nombre del hijo que le dio Agar, Ismael” (Génesis 16:1-2,15)
“Visitó Jehová a Sara, como había dicho, e hizo Jehová con Sara como había hablado. Y Sara concibió y dio a Abraham un hijo en su vejez… y llamó… el nombre de su hijo que le nació, que le dio a luz Sara, Isaac… Y creció el niño y fue destetado… Y vio Sara que el hijo de Agar la egipcia… se burlaba de su hijo Isaac. Por tanto, dijo a Abraham: Echa a esa sierva y a su hijo… Entonces Abraham se levantó muy de mañana… y la despidió… Entonces dijo Dios a Abraham… del hijo de la sierva haré una nación, porque es tu descendiente…” (Génesis 21:1-13)
Aunque, más allá de estas enemistades sin fin, la razón principal de la falta de libertad se encuentra en lo que dice Juan 1:9-11:

“Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho, pero el mundo no le conoció. A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron”
En la persona del Señor Jesucristo se cumplen más de 300 profecías referidas al Mesías de Israel. Todos y cada uno de los seres humanos podemos encontrar verdadera libertad en nuestro Dios…

“Y andaré en libertad, porque busqué tus mandamientos” (Salmos 119:45)
“… Jehová liberta a los cautivos” (Salmos 146:7)
“El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel” (Isaías 61:1)
En Juan 1:12 dice:

“Mas a todos los que le recibieron, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”
Recordemos: La verdadera libertad, física y espiritual la hallaremos solamente en nuestro Dios.

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10 Ene

¿Cómo obtengo consuelo durante mi vida y después en mi muerte?

Posted: 07 Jan 2011 05:44 AM PST

Por Kim Riddlebarger:

De todos los catecismos de la era de la reforma, quizás ninguno es tan amado como el Catecismo de Heidelberg. En la pregunta y respuesta de apertura, se vuelve evidente el tono personal y distintivo del catecismo. “¿Cuál es tu único consuelo en la vida y en la muerte?” Ésta no es una pregunta teórica. “¿Qué sería necesario si Dios fuera a consolar a los pecadores?” Más bien, es una pregunta muy práctica. “¿Cómo obtengo consuelo durante mi vida y después en mi muerte?”.

La palabra principal en la pregunta de apertura es consuelo (en alemán trost). La palabra se refiere a nuestra seguridad y confianza en el trabajo terminado de Cristo. Este consuelo se extiende a toda la vida y hasta la hora de la muerte. Como uno de los autores del catecismo (Zacharius Ursinus) pone en su comentario sobre el catecismo, este consuelo supone “la seguridad de la libre remisión del pecado y de la reconciliación con Dios por y a causa de Cristo y una segura esperanza de vida eterna; impreso en el corazón por el Espíritu Santo por medio del evangelio, de tal manera que no dudamos sino que somos salvos para siempre, de acuerdo a la declaración del apóstol Pablo: ¿Quién nos separará del amor de Cristo?” Nota que el catecismo habla de nuestro “único” consuelo. No existe ningún otro consuelo y seguridad que se pueda encontrar aparte de Cristo.

Como respuesta a la pregunta de apertura, el catecismo declara que “Yo, con mi alma y cuerpo, tanto en la vida como en la muerte”, tendré este consuelo. En un parafraseo de Romanos 14:7-8, se nos recuerda que el cuidado de Dios se extiende a nosotros durante el curso de nuestras vidas. Cristo ha eliminado la maldición; existe la seguridad de la salvación en esta vida y la resurrección de nuestros cuerpos al final de la era (ver Q&A 57-58). Este conocimiento nos consuela ahora y nos prepara para cualquier cosa que nos espere en el futuro.

Nuestro consuelo se deriva del hecho que “Yo no me pertenezco”. Estas palabras se tomaron de 1 Corintios 6:19-20: “No sois vuestros. Pues por precio habéis sido comprados; por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo.” Somos de Cristo y Él hará con nosotros lo que desee. Este consuelo se basa en el hecho de que Dios es soberano y tiene le poder de hacer lo que ha prometido.

Este hecho maravilloso se explica mejor en la siguiente parte de la respuesta. “Pero [yo] pertenezco a mi fiel Salvador Jesucristo”. El catecismo nos lleva lejos de nuestra fe (lo subjetivo) a la obediencia de Cristo, mi “fiel” Salvador (lo objetivo). Cristo cumplió toda rectitud y murió por nuestro pecado en la cruz por mí. Los detalles de la obediencia de Cristo se describen más detalladamente en la siguiente parte de la respuesta: “quien con Su sangre preciosa”. Estas palabras vienen de 1 Pedro 1:18-19 “sabiendo que no fuisteis redimidos de vuestra vana manera de vivir heredada de vuestros padres con cosas perecederas como oro o plata, sino con sangre preciosa, como de un cordero sin tacha y sin mancha, la sangre de Cristo.” La muerte de Cristo es la única manera por la cual la culpa del pecado humano se puede eliminar (expiación) y la ira de Dios se apartó (propiciación). El catecismo nos recuerda que la base de nuestra salvación es el trabajo de Cristo por nosotros, no nuestra fe ni nuestras propias buenas obras.

Después, la primera respuesta del catecismo nos dice que la muerte de Jesús radica en el corazón de esta salvación prometida porque Él “ha satisfecho completamente por todos mis pecados”. Solamente la muerte de Cristo satisface la justicia del Dios santo (Rom. 3:21–26). Ninguna obra humana ni ceremonia religiosa puede hacerlo. No solo eso, sino que Su muerte “me ha redimido de todo poder del diablo”. Este es un eco de 1 Juan 3:8: “El Hijo de Dios se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo.”. Satanás ha sido expulsado del cielo para que ya no pueda acusarnos ante el juicio divino. La victoria de Cristo sobre él es evidente en la cruz (Co. 2:13-15).

El catecismo entonces declara la preciosa verdad de que nuestra seguridad de salvación y nuestra perseverancia en la fe son también el trabajo de Cristo. “[Cristo] me preserva de tal forma que sin la voluntad de mi Padre en el cielo ningún cabello puede caer de mi cabeza”. Esto se tomó de Mateo 10:29-30: “¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Y sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin permitirlo vuestro Padre. Y hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados.” Para poseer el consuelo prometido en el Evangelio, necesito saber que el cuidado soberano de Dios se extiende a todos los aspectos de mi vida. Nada me pasa lejos de la voluntad de Dios. De hecho, “todas las cosas deben cooperar para mi salvación” (ver Rom. 8:28). Dios ha ordenado todas las cosas. Nos redime del pecado. Y al final, Dios lo tornará para mi bien.

Finalmente, aprendemos que este consuelo se vuelve mío a través del trabajo del Espíritu Santo. “Por qué, por su Espíritu Santo, Él también me asegura la vida eterna”. El Espíritu Santo es testigo de la verdad de la Palabra de Dios y confirma la promesa que me hizo Dios que Él salvará a todo aquél que confíe en Cristo. Este mismo Espíritu que mora en mi interior “me hace desear con todo mi corazón y estar listo de ahora en adelante para vivir en Él”. Es Dios quien verá Su buen trabajo hasta el final. Aquel que me justifica también me santificará. Él que empezó la buena obra en mí la verá hasta el final.

Saber estas cosas me da un consuelo indescriptible en la vida y en la muerte.

¿MUJER HOMOSEXUAL?

10 Ene

¿MUJER HOMOSEXUAL?

Escrito por: cesar eduardo alvarez rengifo el 20 Jul 2008

Hoy hablaremos sobre un tema hasta hace poco considerado tabú, por muchas sociedades conservadoras, aunque todavía existen ciertos rezagos según veamos si es Oriente o en el Occidente, el homosexualismo femenino, continua siendo tema de discusión, en una próxima entrega, lo haremos en relación al hombre, solo habría que imaginar cómo pudo ser la vida de los primeros homínidos, esos que hace 4 millones de años recorrieron praderas, montes, selvas y ríos, los Australopitecos, también nos siembran dudas el Homo Hábilis, el Erectus, el Sapiens, y finalmente los Sapiens-sapiens.

Las historias y narraciones sobre la isla de Lesbos, actualmente conocida como Mitilene, en Grecia, donde vivía una mujer conocida como Safo, dedicada a escribir poesías apasionadas y dedicadas principalmente a sus amigas, llevando una existencia rodeada exclusivamente de otras mujeres, lo cual valió para que la etiquetaran como homosexual

El sufijo “ismo” dentro de la palabra “Lesbianismo” parece significar “partidario de” Proporcionando la idea de que la organización comunitaria de los homosexuales buscaba la promoción de su conducta; apartada de la sociedad que tiene la creencias según la cual la homosexualidad es voluntaria e indeseable, así se fue imponiendo el concepto de homosexualismo. Existe una historia bíblica que trata del amor familiar, entre Ruth y Noemí. Que también se puede confundir como una verdadera declaración de amor en sentido más explícito, entre dos personas de su mismo sexo, razón por la cual se debe ser cuidadoso al leer sobre estos temas, para no sacar conclusiones prejuiciadas

“No insistas más en que me separe de ti. Donde tú vayas, yo iré; donde tú vivas, yo viviré; tu pueblo es mi pueblo, tú Dios es mi Dios; donde tú mueras, moriré y allí me enterrarán. Juro hoy solemnemente ante Dios que sólo la muerte nos ha de separar.

Muchas personas podrían confundir este relato como una relación lésbica, mas si se lee el contexto de todo el libro de Ruth, nos podemos dar cuenta que se trata de un amor entre madre e hija, sentimiento absolutamente noble y hermoso.

En la mayoría de las culturas antiguas se ha considerado a las lesbianas como inexistentes, a diferencia de la homosexualidad masculina, considerada hasta hace poco como enfermedad además perseguidos y castigados duramente por ello. En Roma y Grecia el lesbianismo era aceptado con normalidad, existían baños públicos para mujeres, quienes a pesar de ser casadas, deseaban en algún momento mantener contacto sexual con otras similares, estos lugares contaban con chicas esclavas que satisfacían sus deseos lésbicos, pero con la expansión del cristianismo, este tipo de relaciones fueron decreciendo lentamente.

Mientras las mujeres han sido perseguidas por adúlteras o prostitutas, nunca lo fueron por su orientación sexual, este tipo de sentimiento siempre era clandestino, un gran secreto, en este aspecto se podría considerar que las lesbianas han sido marginadas por omisión, al no reconocer su propia existencia. El auge en las últimas décadas de los sectores feministas, quienes han luchado durante mucho tiempo por el reconocimiento del lesbianismo, ha permitido que ellas puedan manifestar libremente sus inclinaciones, históricamente siempre han estado involucradas en la lucha por los derechos de las mujeres.

En los años 1970 con el surgimiento del feminismo moderno, el separatismo lésbico logro gran popularidad en Occidente, donde grupos de mujeres vivían juntas en sociedades comunales. Algunas encontraban espacios libres en estos tipos de sociedades liberadoras. Otras como Kathy Rudy, remarcó que los estereotipos que se desarrollaban en la colectividad separatista lésbica fue lo que la hizo dejar el grupo.

En 1949, Simone de Beauvoir afirmó: “Una no nace mujer, sino que se hace”. Su reflexión abrió todo un nuevo campo de indagación intelectual sobre la interpretación de la igualdad y la diferencia de los sexos, que hoy es tema de revistas, libros, debates políticos, políticas de diversidad empresarial y seminarios académicos y movimientos sociales en todo el mundo. Los Estudios sobre “Comportamiento sexual” no sólo estudian la desigualdad hacia las mujeres, sino que han abierto nuevos campos de investigación sobre masculinidad y diversidad sexual.
La Unión Europea, comprendida en sus 27 estados, no tiene una política común que afecte a los derechos del colectivo LGBT, pero si trabaja para evitar la discriminación. LGBT es un término usado para referirse a las personas Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales.

La cultura lésbica ha crecido tradicionalmente incluida dentro de las tradiciones femeninas, y muy ligada a la cultura de las mujeres. Durante muchos años, y en épocas más difíciles que las actuales, la cultura de estas se ha desarrollado en diferentes campos, como la músicas, poesía, siendo escritoras o artistas. Todas ellas se han camuflado dentro de la cultura utilizando sus rasgos combinados con lo femeninos. Dado que las lesbianas son consideradas un grupo social minoritario, se habla muy a menudo de subcultura lesbiana, lo cual no significa una situación de inferioridad presupuesta, sino algo que es parte de la propia esencia de las lesbianas, respecto al mundo heterosexual mayoritario.

A comienzos del siglo XX tanto en Londres como en París, en una atmósfera y un clima intelectual y artístico resplandeciente, se crearon las primeras comunidades de mujeres poetas, escritoras y artistas, con algunas de las damas parisinas más conocidas de la época. Las escritoras de la primera mitad de 1900 utilizaban frecuentemente mensajes cifrados como una forma de enmascarar la temática lésbica; personajes que cambian de sexo como en Orlando de Virginia Woolf, muchas novelas con historias entre hombres gays, como Marguerite Yourcenar; historias abiertamente de sentimientos entre su propio sexo, algunas de ellas escritas bajo seudónimos como el caso de Patricia Highsmith y su libro “Carol” donde perfectamente nos podemos dar cuenta de esta situación.

Finalmente habría una pregunta para hacernos: ¿Quién tiene derecho a decidir lo que sienta, le guste o haga? Un ser humano que llega a este mundo a “Vivir” en pleno uso de sus facultades y con el principio jurídico de que la libertad, es un derecho consagrado e inalienable. El respeto a la convivencia y las normas sociales en lugares públicos, no está en discusión, pero tienen límites en los momentos en los cuales hacemos uso de nuestra intimidad o privacidad.- César Eduardo Álvarez R.-