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EL NAUFRAGIO

4 Oct

EL NAUFRAGIO

El único sobreviviente de un naufragio fue visto sobre una pequeña e inhabitada isla, el estaba orando fervientemente, pidiendo a Dios que lo rescatara, y todos los días revisaba el horizonte buscando ayuda, pero ésta nunca llegaba.
Cansado, eventualmente empezó a construir una pequeña cabañita para protegerse, y proteger sus pocas posesiones. Pero entonces un día, después de andar buscando comida, él regresó y encontró la pequeña choza en llamas, el humo subía hacia el cielo. Lo peor que había pasado, es que todas las cosas las había perdido.
El estaba confundido y enojado con Dios y llorando le decía “¿Como pudiste hacerme ésto?” Y se quedó dormido sobre la arena.
Temprano de la mañana del siguiente día, el escuchó asombrado el sonido de un barco que se acercaba a la isla. Venían a rescatarlo, y les preguntó, ¿Cómo sabían que yo estaba aquí?. Y sus rescatadores le contestaron, Vimos las señales de humo que nos hiciste…..

Es fácil enojarse cuando las cosas van mal, pero no debemos de perder el corazón, porque Dios esta trabajando en nuestras vidas, en medio de las penas y el sufrimiento.

Recuerda la próxima vez que tu pequeña choza se queme…. puede ser simplemente una señal de humo que surge de la GRACIA de Dios.

Por todas las cosas negativas que nos pasan, debemos decirnos a nosotros mismos, DIOS TIENE UNA RESPUESTA POSITIVA A ESTO.

Tu dices: Es Imposible
Dios dice: Nada es imposible (Lucas 18:27)

Tu dices: Nadie me ama realmente
Dios dice: Yo te amo (Juan 3:16 y Juan 13:34)

Tu dices: No puedo continuar
Dios dice: Mi gracia es suficiente (2 Corintios 12:9 y salmos 1:15)

Tu dices: No me salen bien las cosas
Dios dice: Yo dirigiré tus pasos (proverbios 3:5-6)

Tu dices: No puedo hacerlo
Dios dice: Tu puedes hacerlo todo (filipenses 4:13)

Tu dices: No estoy disponible
Dios dice: Yo estoy disponible (2 Corintios 9:8)

Tu dices: No puedo perdonarme a mi mismo
Dios dice: Yo te perdono (1 Juan 1:9 y Romanos 8:1)

Tu dices: “no vale la pena.”
Dios dice: “valdrá la pena”. (Romanos 8:28)

Tu dices: “No puedo arreglármelas”
Dios dice: Yo proveeré todas tus necesidades. (Filipenses 4:19)

Tu dices: “Estoy asustado”.”
Dios dice: “No te di espíritu de miedo” (II Timoteo 1:7)

Tu dices: “Siempre estoy aburrido y frustrado.”
Dios dice: “Hechas tus penas a mi”. (I Pedro 5:7)

Tu dices: “No tengo suficiente fe”
Dios dice: “Le he dado a cada quien una medida de fe” (Romanos 12:3)

Tú dices: “No soy lo suficientemente inteligente”
Dios dice: “Yo te dí sabiduría”. (I Corintios 1:30)

Tu dices: “Me siento solo”
Dios dice: “Nunca te abandonaré”(Hebreos 1:5)

Diana®

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España: se legalizará por primera vez la figura del capellán protestante de hospital

4 Oct

España: se legalizará por primera vez la figura del capellán protestante de hospital

MADRID, 29/09/2010 (CEM/ ProtestanteDigital.com)

La Comunidad de Madrid será la primera autonomía española que legalizará la figura del capellán protestante de hospital. El primer paso será mediante la firma de un Protocolo que se realizará este próximo viernes 1 de octubre en Madrid, y que irá seguido de la firma de un Convenio específico.

La Comunidad Autonóma de Madrid fue la primera autonomía en firmar un Convenio de colaboración con las iglesias protestantes de su región, en 1995. Ahora da un nuevo paso pionero e histórico al anunciar oficialmente la firma de un Convenio este viernes 1 de octubre, en el que reconocerá y dará cobertura legal a la figura de los capellanes protestantes en los hospitales públicos madrileños, algo que se produce por primera vez en España.

DFe hecho, se firmará este viernes un protocolo de intenciones para impulsar próximamente un Convenio de colaboración que haga efectiva la asistencia religiosa evangélica de los pacientes de esta confesión en los hospitales dependientes del Servicio Madrileño de Salud.” (SERMAS). El acto estará a cargo del propio Consejero de Sanidad Javier Fernández-Lasquetty Blanc, coincidiendo con la I Conferencia de Asistencia Evangélica en hospitales, que servirá como formación a los pastores y sus colaboradores que vayan a realizar esta labor, así como para cualquier persona interesada en el tema. Será a las 18.00 horas del viernes 1 de octubre, y el lugar elegido es de un gran simbolismo para el protestantismo madrileño y español: el Instituto Internacional, en la C/ Miguel Ángel nº 8.

EL INSTITUTO INTERNACIONAL
La constitución de 1869 proclamó la libertad de cultos para España, que animó a misioneros protestantes a venir a España. Entre ellos estaba Alice Gordon Gulick. Observando la situación en que se encontraba la mujer española, y su dificultad para acceder a la educación, decidió dedicarse activamente a este área. Fundó un pequeño internado para chicas en su propia casa, y así sembró la semilla que más tarde fructificaría en el Instituto Internacional de Señoritas, hoy conocido con el nombre de Instituto Internacional. Como anécdota importante, ella preparó -superando todo tipo de obstáculos- a las tres primeras mujeres universitarias españolas licenciadas por libre, las tres de fe evangélica (una de ellas madrileña).

EL CONVENIO
La firma de este Convenio supone la primera vez en la historia de España que se reconoce la figura de los capellanes de hospitales de fe evangélica, una figura por otro lado muy conocida en una amplia mayoría de países europeos y en Estados Unidos, de hecho su presencia es familiar por su frecuente aparición en películas. Ahora los madrileños podrán verles de manera personal.

Sin duda ha servido para llegar a esta firma la “prueba piloto” realizada en el Hospital 12 de Octubre de Madrid, donde con normalidad y satisfacción de todas las partes han tenido capellanes evangélicos desde hace cerca de dos años.

En el contenido del Convenio, las iglesias evangélicas madrileñas asumen la financiación de los capellanes, en la tradición de la separación Iglesia-Estado de la fe protestante, y se da cobertura legal a la figura del capellán evangélico de manera que los hospitales la reconozcan y pueda atender a los pacientes de fe evangélica o aquellos que lo soliciten, en condiciones similares a las que tienen los capellanes católicos. También se establece que dispongan de despacho para atender a pacientes o sus familiares, lugar para depósito de Biblias y literatura evangélica, y si es posible de su propia capilla o lugar de culto.

Por una parte este Convenio ayudará a solucionar situaciones que impedían una adecuada atención espiritual de pacientes de fe protestante en los momentos en los que más la necesitaban, como es durante su ingreso en UCI o en Urgencias. Por otra, supone un trato equitativo y justo con una confesión, como es la evangélica, que está cada vez más presente en la Comunidad de Madrid y en nuestro país.

Entiende el CEM que los capellanes evangélicos, que han de tener la acreditación de ministros de culto, ayudarán como puentes de apoyo y diálogo con colectivos como los inmigrantes, y de la misma forma con el colectivo gitano, con enorme implantación de la fe evangélica y en el que los pastores evangélicos gitanos hacen ya esta labor, que ahora se verá reforzada.

Por último, el CEM entiende que este Convenio y su aplicación y desarrollo servirán para una normalidad del hecho pluriconfesional, de una sociedad que de esta forma es acogedora con el que antes se veía diferente, y en definitiva un paso para lograr una convivencia mejor. Y sin duda, quiere manifestar su agradecimiento a la Comunidad de Madrid y a su Consejero de Sanidad por haber dado este paso.

Por parte del CEM firman el Comunicado de prensa que anuncia la firma de este Convenio Manuel Cerezo (Secretario ejecutivo), Pablo González (Presidente) y Juan José Román (Consejero de Asistencia Religiosa).

Fuente: CEM. Edición: ProtestanteDigital.com

¿Quién soy en Cristo?

4 Oct

“¿Quién soy en Cristo?”

Respuesta: De acuerdo a 2 Corintios 5:17, “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” Hay dos palabras griegas que son traducidas como “nuevo” en la Biblia. La primera, neos se refiere a algo que acaba de ser hecho, pero que existen muchos otros iguales a el. La palabra traducida “nueva” en este verso, es la palabra kainos, la cual significa algo recién hecho, el cual no se parece a nada que exista. En Cristo, somos hechos enteramente una nueva creación, al igual que Dios creó originalmente los cielos y la tierra. Él los creó de la nada, y de igual manera lo hace con nosotros. Él no solo nos limpia de nuestro antiguo yo; sino que Él hace de nosotros un ser enteramente nuevo, y ciertamente, este nuevo ser es parte de Cristo Mismo. Cuando estamos en Cristo, somos “participantes de la naturaleza divina” (2 Pedro 1:4). Dios Mismo, en la persona de Su Espíritu Santo, hace Su morada en nuestros corazones. Nosotros estamos en Cristo, y Él está en nosotros.

Cuando estamos en Cristo, y Él en nosotros, somos regenerados, renovados y renacidos, y esta nueva creación es de mentalidad espiritual, mientras que la antigua es de mentalidad carnal. La nueva naturaleza es en compañerismo con Dios, obedientes a Su voluntad y devotos a Su servicio. Estos son aspectos que la antigua naturaleza es incapaz de hacer o aún desear hacerlo. La antigua naturaleza está muerta a las cosas del espíritu y no puede revivirse a sí misma. Está “muerta en sus delitos y pecados” (Efesios 2:1), y solo puede revivirse mediante una resucitación espiritual, la cual sucede cuando venimos a Cristo y somos hechos Su morada. Él nos da una naturaleza totalmente nueva y santa y una vida incorruptible. Nuestra antigua vida, previamente muerta ante Dios por causa del pecado, es sepultada, y somos resucitados “para andar en vida nueva” con Él (Romanos 6:4).

En Cristo, estamos unidos a Él, dejando de ser esclavos del pecado (Romanos 6:5-6); Dios “..nos dio vida juntamente con Cristo..” (Efesios 2:5); “…hechos conforme a la imagen de Su Hijo..” (Romanos 8:29); libres de la condenación y no andando conforme a la carne, sino conforme al Espíritu (Romanos 8:1), y formando parte del cuerpo de Cristo con otros creyentes (Romanos 12:5). El creyente posee ahora un corazón nuevo (Ezequiel 11:19), y ha sido bendecido “con toda bendición espiritual en los lugares celestes en Cristo.” (Efesios 1:3).

Entonces nos gustaría saber, por qué con tanta frecuencia no vivimos de la manera descrita, aún habiéndole entregado nuestras vidas a Cristo y estando seguros de nuestra salvación. Esto sucede porque nuestras nuevas naturalezas residen en nuestros antiguos cuerpos carnales y estos dos están en guerra uno contra el otro. La antigua naturaleza está muerta, pero la nueva naturaleza aún tiene que batallar con la antigua “tienda” en la que aún mora. El mal y el pecado aún están presentes, pero el creyente ahora los ve en una nueva perspectiva, y ellos ya no lo controlan como alguna vez lo hacían. En Cristo, ahora podemos elegir resistir al pecado, mientras que la antigua naturaleza no podía. Ahora tenemos la oportunidad de elegir si alimentamos la nueva naturaleza mediante la Palabra, la oración y la obediencia, o alimentamos la carne, al descuidar esas cosas e involucrarnos con el pecado.

Cuando estamos en Cristo, “somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó.” (Romanos 8:37) y podemos regocijarnos en nuestro Salvador, quien hace posibles todas las cosas. En Cristo somos amados, perdonados y tenemos la promesa de salvación. En Cristo somos adoptados, justificados, redimidos, reconciliados y elegidos. En Cristo somos victoriosos, llenos de gozo y paz, obteniendo un verdadero significado de la vida. ¡Qué maravilloso Salvador es Cristo!

Recomendado libro: El Conocimiento del Dios Santo (J.I. Packer).