Rendimiento…

24 Sep

Rendimiento…

El Diccionario define la palabra “provecho” como “beneficio, fruto, ganancia, utilidad que se saca de algo” y “provechoso” como “benéfico”

Su Antónimo es: “pérdida, perjuicio”

Leamos lo que dice 1 Corintios 12:1-7…

“No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales. Sabéis que cuando erais gentiles, se os extraviaba llevándoos como se os llevaba, a los ídolos mudos… Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho”
“Para Provecho”

Luego Pablo describe el cuerpo y su funcionamiento para dejar en claro que cada miembro por su lado no puede ser útil ni rendir provechosamente:

“Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo ¿por eso no será del cuerpo? Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿Dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato? Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso. Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? Pero ahora son muchos miembros, pero el cuerpo es uno solo. Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros. Antes bien los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios” (1 Corintios 12:14-22)
También los exhorta a que ese cuerpo funcione como es debido:

“Porque los que en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba, para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros. De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelan con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan. Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular” (1 Corintios 12:24-27)
Haciendo cada parte lo que es su función:

“Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas…” (1 Corintios 12:28-29)
¿Estamos funcionando solos en el lugar donde estamos? ¿Estamos permitiendo que otros se arreglen solos? ¿Estamos olvidando que “YO” sin los demás y los demás sin “MI” no pueden funcionar correctamente?

Debemos saber con exactitud qué parte del Cuerpo que es la Iglesia somos, y cumplir nuestra función para que el resto del Cuerpo lo pueda hacer también.

La Iglesia del Señor no debe estar postrada o lisiada. Y nosotros, como parte de ella, aunque nuestros cuerpos físicos estuvieran quebrantados, debemos estar completos y activos en ella.

Recordemos: Funcionar bien es responsabilidad de cada uno porque Dios ya nos dio los dones que necesitamos para hacerlo.

TBS
tbs@daresperanza.com.ar

Mail: info@daresperanza.com.ar
Teléfono: (Exterior) 54-11-4464-4583
Teléfono: (Argentina) (011) 4464-4583

http://www.daresperanza.com.ar

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: