Fiabilidad de la Biblia parte 3

22 Sep

3. EL TESTIMONIO DE LOS PADRES APOSTÓLICOS

Los Padres Apostólicos que escribieron entre finales del primer siglo y la primera mitad del segundo hacen numerosas referencias directas o indirectas al Nuevo Testamento; con ellas casi podríamos reconstruir los dichos de Jesús, confirmando así sus hechos y enseñanzas más importantes. Además, estas referencias sugieren ya el uso de los evangelios como documentos escritos que circulaban en las iglesias durante el siglo 1. Algunas de las aportaciones más importantes para nuestro interés son las siguientes:

a. Clemente (murió ca. 102 d.C.). Es, tal vez, el Clemente que Pablo menciona en su Carta a los filipenses (4:3). La carta de Clemente A los Corintios, escrita sobre el año 96, es la única que es aceptada como genuina, y en ella se relata el martirio de Pedro y de Pablo. Pero lo más importante es que Clemente da detalles de la vida de Jesús y de su resurrección (24). Y en ella se citan fuentes de la tradición común de los evangelios sinópticos, así como los Hechos de los apóstoles, Romanos, 1″ Corintios, Efesios, 1″Pedro, Hebreos, Tito y probablemente algunas otras de otros libros del NT. También hace referencias a las enseñanzas recogidas en los evangelios (13,46). Al referirse a materiales que proceden de Cristo o de los apóstoles no utiliza, sin embargo, el término «Escritura» como sí hace con los textos del AT, pero se refiere a dichos de Cristo con la expresión «el Señor dijo».

b. La Epístola de Bernabé, alrededor del año 100 o en los primeros años del siglo H, trata el problema de la tendencia judaizante. En ella hay contenidas referencias acerca de Jesús y su misión, y se hace mención explícita a que le dieron a beber vinagre y hiél. Bernabé hace referencia en su caita a algún material acerca de Cristo (4:14), como en Mateo 22:14 («muchos son los llamados, pero pocos los escogidos») con la expresión típica para referirse al Antiguo Testamento: «como está escrito».

c. La Didaché es un manual de la iglesia escrito hacia fines del siglo I. Hace numerosas referencias al «Sermón del Monte» y al «Padre Nuestro» y da otras instrucciones basadas en los evangelios. Estas informaciones son valiosísimas, puesto que nos muestran que la iglesia primitiva, a 70 años de la crucifixión, creía que los relatos de los evangelios eran descripciones exactas de la vida del Jesús histórico. En dos ocasiones utiliza la expresión «como lo tenéis en el evangelio» (15:3,4) para referirse a enseñanzas de Jesús contenidas en Mateo, expresión que parece implicar el uso de documentos escritos.

d. Papías (ca. 60 ó 70-130 ó 140 d.C.). Fue obispo de Hierápolls, en Frigia y, según Ireneo, fue oyente de Juan y compañero de Policatpo. En sus Exposiciones de Oráculos del Señor se conservan unos comentarios respecto a la formación de los evangelios de Marcos y Mateo (Historia Eclesiástica III; xxxix:14-16). Sus referencias a estos evangelios por nombre del autor son la primera mención específica de cualquiera de ellos. Ignacio (murió ca. 117). Fue obispo de la iglesia de Antioquía. En el camino hacia el martirio en Roma escribió seis cartas a las iglesias y una a Policarpo. La tradición lo considera discípulo de Pedro, Pablo y Juan. En su obra da abundantes detalles históricos respecto a la existencia histórica de Cristo. No menciona a ningún evangelio por nombre ni utiliza el término «Escritura», pero conoce y usa los materiales contenidos en ellos. Encontramos numerosas referencias a libros como Mateo, Juan, Romanos, 1a y 2″ de Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, 1″ y 2″ Timoteo, Tito y posibles alusiones a libros como Marcos, Lucas, Hechos, Colosenses, 1″ Tesalonicenses, Filemón, Hebreos y J” Pedro. En su Carta a Esmirna 1,1 hay una referencia al bautismo de Jesús («bautizado por Juan para que se cumpliera en Él toda justicia») que todo indica que se trata de una cita literal de Mateo 3:15.

e. Policarpo (ca. 69-155). Fue discípulo de Juan. Era presbítero prin¬cipal de la iglesia de Esmirna y fue el maestro de Ireneo de Lyon. En su Carta a los filipenses (120 aprox.) se hace eco de escritos del NT unas 60 veces, incluyendo los evangelios sinópticos. Introduce dichos de Jesús con la fórmula «El Señor dijo».

f. Pastor de Hermas, escrito que también demuestra conocimiento de las enseñanzas de los evangelios y de varias epístolas, aunque no se refiera a ellas corno «Escritura».

Después de esta rápida panorámica, vemos cómo los cristianos de unas décadas posteriores a los apóstoles, algunos incluso contemporáneos de sus últimos días, demuestran un conocimiento perfecto de las enseñanzas, dichos y obras de Jesús tal como están en nuestros evangelios. Aunque en pocas ocasiones se refieren a ellos como citas, tal como lo haríamos nosotros hoy según los modelos convencionales, es evidente que conocían todo lo concerniente a Cristo y que difícilmente podrían hacerlo sin documentos escritos: las numerosas referencias son en muchas ocasiones prácticamente literales, y la conciencia de ser palabra sagrada se muestra con expresiones que quieren poner de manifiesto ese caracter. Con todas estas referencias podríamos reconstruir gran parte del NT, especialmente de los evangelios.

fuente bibl:

David Galcera, ¿Hay alguien ahi?, ed. Clie, pag. 255-257

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