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El Objetivo de Dios

20 Sep

El Objetivo de Dios

Leamos 1 Corintios 1:5-7…

“Porque en todas las cosas fuisteis enriquecidos en él, en toda palabra y en toda ciencia; así como el testimonio acerca de Cristo ha sido confirmado en vosotros, de tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo”
Cada una de nuestras congregaciones necesita que todos nosotros desarrollemos en plenitud los dones que Dios nos ha dado para usar en su Iglesia.

Pero diferentes circunstancias pueden hacer que esto no se logre…

El objetivo divino se encuentra en 1 Corintios 1:8-9

“El cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor”
La realidad humana puede ser la que se describe en 1 Corintios 1:10-13

“Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer. Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay entre vosotros contiendas. Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo, y yo de Apolos, y yo de Cefas, y yo de Cristo. ¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?”
Si nuestra realidad oculta el Objetivo de Dios para nosotros, tampoco lograremos resultados a nuestro alrededor, entre quienes no conocen al Señor.

“Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo” (1 Corintios 1:17)
Para lograr ambos resultados, tenemos que tomar conciencia de quienes somos:

“Pues mirad hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles, sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención, para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor” (1 Corintios 1:26-31)
Recordemos: Si tenemos en mente el panorama completo, nos someteremos más fácilmente al Plan de Dios para nosotros.

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Discípulos de Cristo

20 Sep

Discípulos de Cristo

“Y (Jesús) decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.” (Lucas 9:23)

¿Alguna vez te has preguntado qué quiso decir Jesús con estas palabras? ¿A qué se refería cuando hablaba de cargar nuestra propia cruz? Si analizamos este versículo podemos observar que la finalidad es seguir al Maestro y el primer paso para ello es querer hacerlo.

Los judíos en el tiempo de Jesús utilizaban la palabra “seguir” (en griego akaloutheo) para referir a los jóvenes que dejando su familia seguían a un rabí (maestro). A ese rabí daban toda devoción y lealtad, el rabí era en cierto modo como un amo, a quien servían y a quien escuchaban con atención. Su mayor deseo era aprender de él e imitarlo fielmente. Los seguidores estaban tan involucrados con su rabí que compartí an todo: tiempo, alimento, alojamiento, incluso el propio destino, sea de pena o de gloria.

Cuando Jesús dijo las palabras de Lucas 9:23, los discípulos ya sabían que su Maestro era el Mesías y cómo terminaría, pues Pedro lo había confirmado y Jesús acababa de anunciarles su muerte.

En estas circunstancias Jesús invita a sus discípulos a renovar su compromiso individual de seguirlo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”

¿Qué significa esto para nosotros hoy? Seguir al maestro implica negarse a sí mismo, dejar de lado el yo, subordinar al Maestro y su causa cualquier tipo de interés personal, incluso los más profundos y ocultos anidados en el interior de nuestro propio inconsciente humano. El tomar la cruz no es un hecho aislado en la vida del discípulo de Cristo, pues el versículo ya lo indica claramente: “Si alguno quiere venir en pos de mí… tome su cruz cada día”.

Este es un desafío cotidiano, que todo cristiano debe enfrentar a diario, cada vez que comienza un nuevo día, sin importar el resultado de la batalla del día anterior deberá alistarse para negarse a sí mismo una vez más.

La negación del yo y la carga de la cruz van de la mano y difícilmente pueden separarse. Lo primero implica un cambio de actitud frente a la vida, y como estamos dispuestos a vivirla (¿para mí mismo o para Cristo?), lo segundo implica pasar a la acción, con la actitud correcta poder llevar a la práctica lo que he decidido en mi corazón. Los cristianos nos quedamos muchas veces en lo primero. Racionalmente negamos el yo, deseamos subordinarlo a Cristo y dejarnos llevar, pero cuando llega el momento de actuar, nos resulta difícil pasar de la comodidad de la teoría de la negación a la acción de cargar la cruz.

Internalizar la negación del yo es todo un proceso que comienza con la conversión de la persona y necesita tiempo de madu ración y puesta en práctica, no es posible de lograr sin la asistencia del Espíritu Santo. El grado de compromiso con la causa y su Maestro se ven claramente reflejadas en cuántas veces a diario, dejamos de lado lo que nos ocupa y dedicamos nuestro tiempo, esfuerzo y energías a cargar una cruz en beneficio de otro y en pos de la causa de aquél que la cargó primero.

Si esto nos pesa, no podemos decir que somos verdaderos discípulos de Cristo. Pues podríamos tal vez con nuestras propias fuerzas y duro empeño “soportar” algún tiempo todo esto de la negación y la carga de la cruz, pero llegará un punto en donde ciertamente dejaremos de seguir al Maestro. Nadie que siga a Cristo por obligación puede ser apto para el reino de Dios.

El verdadero discípulo es aquél que enfrenta con gozo el diario desafío de vivir con y para Cristo, es aquél que tiene convicción de que no hay nada por lo que valga la pena vivir y morir que no sea la causa de su Maestro. A un discípulo así no hay tormenta que lo asuste ni trabajo que lo canse, pues de todas las ofertas que hace el mundo y de todas las causas nobles por las que podría luchar, ha elegido una que trasciende su propia existencia humana y tiene implicancia eterna: la causa de Jesucristo: reconciliar al hombre con Dios.

Equipo de colaboradores del Portal de la Iglesia Latina
http://www.iglesialatina.org
EricaE

Declaran semana de la Biblia en el centro comercial más importante de Colombia

20 Sep

Declaran semana de la Biblia en el centro comercial más importante de Colombia
Declaran semana de la Biblia, en el centro comercial más importante de los Llanos Orientales en Colombia. Alexánder Baquero, es el creador del proyecto, él dijo que “el propósito no es imponer la palabra de Dios, sino leer la biblia como un referente histórico de la humanidad”.
Colombia | Lunes 20 de Septiembre, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña |

(NoticiaCristiana.com).


Villavicencio ciudad colombiana, capital del departamento del Meta, es el centro comercial más importante de los Llanos Orientales y ahora se ha declarado -por el Gobierno- que se realice la semana de la Biblia, durante los últimos 7 días de septiembre.
Aunque la medida no es de obligatoria para el cumplimiento, este próximo viernes empezará la conmemoración de la semana de la Biblia en Villavicencio y el Meta, donde Alexánder Baquero, es el creador del proyecto, él dijo que “el propósito no es imponer la palabra de Dios, sino leer la biblia como un referente histórico de la humanidad”.

Sin embargo, por el momento no se ha notificado a la iglesia católica, para que participe conjuntamente con las congregaciones evangélicas que están promoviendo el acuerdo municipal que se realizará con marchas, conciertos y actividades promotoras en los colegios.
Villavicencio se encuentra a 90 km al sur de la capital de Colombia, Bogotá, a dos horas y media por la Autopista al Llano, tiene una población urbana de 384.131 habitantes (Censo 2005). Está situada en el Piedemonte de la Cordillera Oriental, al occidente del departamento del Meta, en la margen izquierda del río Guatiquía. Su clima es cálido y muy húmedo, con temperaturas medias de 27 °C.
F: rcnradio.com