Un vocero especial

16 Sep

15 de septiembre 2010

Un vocero especial
Charles R. Swindoll

Vea 1 Reyes 16:29; 17:1

Los métodos de Dios son muchas veces sorprendentes. El Señor no levantó un éjercito para destruir a Acab y Jezabel. Tampoco envió a un radiante príncipe para que argumentara su caso ni para que tratara de impresionar a sus majestades reales. Dios hizo lo inimaginable: escogió a alguien como . . . bueno, como Elías.
¿Está usted pensando ahora mismo que alguien más está mejor calificado que usted para ese trabajo misionero a corto plazo? ¿Para ser parte de ese grupo que se está capacitando en el liderazgo? ¿Para ese servicio de la comunidad?
¿Es usted una esposa y ama de casa que siente que su contribución al servicio de Dios no es valiosa? ¿Ve a otras personas como especiales, llamadas o más calificadas?
Es posible que esté desaprovechando la oportunidad que tiene frente a usted. Puede ser que esté en medio de un ministerio y no se haya percatado de ello. (¿Que mayor ministerio puede haber, por ejemplo, que el de una fiel esposa y el de una madre amorosa?). Su ministerio puede ser para sólo dos o tres personas. No le reste importancia a esto. Los métodos de Dios son muchas veces sorprendentes.
Cuando estamos solos en la brecha, básicamente estamos delante de Dios. Cuando venga el llamamiento, ¿nos encontrará Dios listos y dispuestos a dar la cara por Él? ¿Hallará en nosotros corazones completamente entregados a Él? ¿Podrá Él decir: “Sí, hay un corazón que me pertenece totalmente. Sí, allí hay suficiente entrega para mí, para que utilice esa vida con un Acab. esa es la clase de devoción que estoy buscando?”
No importa cuál sea su papel en la vida, usted es importante cuando se trata de dar la cara sólo por la verdad.
¿Que lugar especifico le ha dado Dios? Cualquiera que sea, Dios le dice: “Estás delante de mí, y quiero usarte como mi vocero especial en tu época, en este momento y en este tiempo.”
Elías, este figura delgada, de caracter fuerte sale de no se sabe dónde, aparece de pronto en las páginas de la historia, es un claro testigo del valor de una vida totalmente consagrada a Dios. A pesar de ser un hombre desconocido y venir de un lugar atrasado, fue llamado a levantarse contra el mal en la más turbulenta, violenta y depravada época.

Buenos Días con Buenos Amigos

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2010 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

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