¡PADRES QUE BENDICEN!

23 Ago

¡PADRES QUE BENDICEN!

El hecho de que los seres humanos puedan engendrar hijos no significa que los padres sean automáticamente capaces de criar a esos hijos correctamente.

La sociedad está viviendo hoy las consecuencias de esta afirmación. La crianza incorrecta de los hijos es un factor que erosiona la unidad familiar, y el desmoronamiento de la familia es la causa principal de la descomposición social que nos rodea. La delincuencia juvenil, el auge de las drogas, problemas psicológicos y aun el suicidio, van en aumento.

¿Dónde encontrar la solución? Naturalmente, padre y madre deben trabajar en conjunto para educar a sus hijos a la manera de Dios, ya que Dios es el creador de la familia. En realidad, ¡el ejemplo más importante que un padre puede tener es el de Dios Padre! Pues Él es el modelo del padre perfecto.

Una cualidad esencial que necesita todo padre y toda madre es la capacidad de dirigir correctamente. Dios dice: “Y ustedes padres, no provoquen a ira a sus hijos, sino críenlos en disciplina y amonestación del Señor” (la Biblia)

Esta tarea requiere que los hijos guarden el respeto debido a su padre. En esta época, cuando la moda es “dejar que los niños decidan”, el verdadero respeto por el padre parece anticuado. Pero esta es la relación que debe existir para que los podamos guiar correctamente.

Para que haya respeto, el ser humano tiene que manifestar compasión, valor, entendimiento y firmeza. Sí, nuestras decisiones deben ser firmes, pero serán decisiones tomadas con sabiduría y amor.

En el otro extremo, algunos padres creen que deben convertirse en los “amigos” de sus hijos. Lo último que necesita un niño normal es un “compañero” de edad madura. Nuestros hijos no tienen los años de experiencia que tenemos nosotros. Al bajar al nivel de ellos, debilitamos nuestra posición y destruimos es respecto que deben tenernos. Ellos necesitan urgentemente que les brindemos nuestra guía como personas maduras y cariñosas.

Los padres deben ser los proveedores. Es decir, suplir las necesidades de sus familias. La responsabilidad del padre de proveer para su familia se extiende más allá de las necesidades materiales. El padre tiene que dar también de sí mismo. Esto significa dedicar tiempo a sus hijos. ¿Cuándo fue la última vez que usted sacó a su familia a un paseo especial? Debe ser un proveedor de amor, comprensión, orientación, disciplina y protección.

El padre es un educador. La educación de los hijos en este mundo caótico es un verdadero desafío. Dios asigna gran parte de la responsabilidad a los padres. Y usted puede salir airoso de esa prueba.

Podemos ayudar a nuestros hijos a comprender el valor de seguir el camino de la vida de Dios. Solo inculcando los valores morales y espirituales que Dios presenta en la Biblia podremos formar a nuestros hijos como jóvenes excelentes y futuros líderes en el mundo del mañana.

Dios mismo es nuestro modelo. Si permanecemos cerca de Él y practicamos lo que nos enseña en su Palabra, seremos buenos cristianos y mejores padres.

¡Vivamos una vida al 100%!

Pastor Rubén Kassabián

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