La píldora del día después desbanca al preservativo y dispara las enfermedades sexuales

10 Ago

La píldora del día después desbanca al preservativo y dispara las enfermedades sexuales
MADRID, La Razón – Edición ProtestanteDigital.com
Las cifras revelan que pese a contabilizarse un aumento de 1.545.070 personas en España entre 2007 y 2009, las ventas de preservativos han caído durante el mismo periodo en 4,1 millones de unidades. Esta sería consecuencia de la eclosión de la píldora del día después y su extensión por el mercado español. Y sin preservativos, aumenta el índice de las enfermedades de trasmisión sexual.

Como se recordará, la píldora del día después fue introducida en España y autorizada bajo prescripción en la época de Celia Villalobos como titular del Ministerio de Sanidad, en el año 2001. Sin embargo, empezó a comercializarse en las farmacias de nuestro país de forma totalmente libre y sin necesidad de receta médica el pasado 28 de septiembre de 2009, desatando una agria polémica.

El Ejecutivo socialista anunció su decisión cinco meses antes, a principios de mayo, a través de las titulares de Igualdad y de Sanidad, Bibiana Aído y Trinidad Jiménez, que comparecieron de forma conjunta para comunicar la decisión. Mientras esto sucedía, las cifras de ventas de preservativos en nuestro país cayeron en picado, lo que confirmaría las predicciones de los que apuntaban que el acceso sin ningún tipo de traba al controvertido cóctel de estrógenos por parte de las mujeres dispararía los actos sexuales sin protección, lo que aumentaría a su vez la prevalencia de las enfermedades de transmisión sexual y de las patologías venéreas.

Los datos en poder de la consultora Nielsen, a los que ha tenido acceso el periódico La Razón, revelan que en 2009, año de la desaparición de todo tipo de obstáculos para la adquisición de la polémica píldora en sus dos presentaciones comerciales –Norlevo (Chiesi) y Postinor (Bayer)–, se comercializaron en España un total de 124,795 millones de unidades de preservativos, una cifra que, a priori, parece muy elevada, pero que, no obstante, resulta bastante inferior a la alcanzada en 2008, año en el que ascendió a los 126,734 millones.

USO EXTENDIDO
Las empresas fabricantes de estos productos vendieron en total casi dos millones menos de unidades en el año de la liberalización del fármaco. La cifra de venta de preservativos en 2008 es también ligeramente inferior a la de 2007, año en el que se comercializaron 128,965 millones de dosis, aunque fuentes del sector sanitario lo achacan a que en ese período de agilizó de forma indirecta la dispensación de este polémico fármaco, al extenderse su uso en los centros de planificación familiar adscritos a las diferentes comunidades autónomas y a los consistorios municipales.

Se da la circunstancia de que el drástico descenso en la venta de preservativos en 2009 no puede vincularse en forma alguna a una bajada correlativa de la población española. De hecho, de acuerdo con los datos sobre la evolución demográfica que recopila el Instituto Nacional de Estadística (INE), nuestro país registraba 46.745.807 millones de habitantes en 2009. En 2008, la cifra era de 46.063.511 millones de ciudadanos. En total, el aumento fue de 682.296 personas. En 2007, el INE registraba una población de 45.200.737 de habitantes.

MÁS ENFERMEDADES DE TRASMISIÓN SEXUAL
El descenso del empleo del preservativo también tiene consecuencias sobre la evolución de las enfermedades de transmisión sexual (ETS). De acuerdo con datos del Instituto de Salud Carlos III, dependiente de los ministerios de Sanidad y Política Social y Ciencia, la incidencia de algunas ETS ha aumentado a partir del año 2001.

En concreto, el incremento es bastante notorio en los casos de sífilis y en la infección gonocócica o gonorrea. Si en 2001 la cifra de diagnósticos de gonorrea no sobrepasaba los 800 casos, en el año 2009 el número de infectados se elevó a 1.954. Lo mismo ocurre con la sífilis, que en el año 2000 se situaba en torno a 700 y en 2009 alcanzó a 2.496 españoles.

Con esta tendencia, España se sitúa entre los países de Europa con mayor tasa de estas dos infecciones de transmisión sexual, ocupando el sexto puesto en contagios por gonorrea y el cuarto por transmisión de sífilis. Y es que la sífilis, que en el año 1995 ocupaba un porcentaje del 2,57 por ciento por cada 100.000 habitantes, ha duplicado su presencia hasta alcanzar al 5,70 por ciento. Una realidad todavía más alarmante si se tiene en cuenta que en 2008 sobrepasó, por primera vez, a los casos de infección gonocócica.

Lo mismo ocurre con otras enfermedades originadas en la práctica sexual sin protección. Este el caso de la hepatitis B, una patología, a día de hoy, sin posibilidad de curación y con graves consecuencias sobre la salud. Así, mientras que la infección por VIH de transmisión sexual ha logrado apaciguarse –aunque todavía sigue infectando a cerca de 800 personas al año–, el contagio de hepatits B se ha disparado de forma notable. Hasta hace unos años, la hepatitis de tipo B era prácticamente inexistente en España y, ahora, los datos de los últimos años revelan que afecta, cada año, a casi un millar de personas.

La dispensación sin receta de la píldora del día después no sólo trivializa el acto sexual, poniendo en peligro la salud de la mujer, sino que, podría seguir engordando las dramáticas cifras de las ETS.

MEDIDA POLÉMICA
La liberalización de la píldora ha estado rodeada de polémica desde el anuncio de la misma. Como informó este periódico, el Ministerio de Sanidad y Política Social tuvo que conferirle un “estatus singular”, calificándola de “medicamento ético”, algo inédito en este tipo de fármacos. El motivo es que dicho estatus era el único posible para permitir la comercialización libre del producto en farmacias, sin necesidad de receta médica, pero sin posibilidad de anunciarse en los medios de comunicación, dados sus potenciales riesgos.

Sería así una “especialidad farmacéutica publicitaria anómala”, sin parangón en el mercado español. Además, la polémica se recrudeció después de que se conociera un informe de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios en el que se alertaba del riesgo de tromboembolismo venoso y otros trastornos, asociados a la ingesta continuada del fármaco, sobre todo cuando la usuaria es una mujer joven.

NEFASTAS CONSECUENCIAS
Cuando el Gobierno anunció la libre dispensación de la píldora del día después, uno de los motivos aducidos fue seguir el ejemplo de otros países europeos y de EE UU, donde ya se vendía sin necesidad de receta médica.

Sin embargo, la experiencia de otros países no ha sido positiva. En Francia, un reciente estudio del Gobierno que analiza la Ley del Aborto de 2001 concluye que entre esta fecha y el año 2005, la venta de píldoras postcoitales aumentó un 72 por ciento. Sin embargo, esta subida no se tradujo en un descenso de los abortos.

Y a todo esto se añade que el preservativo es un anticonceptivo, mientras que la píldora del día después es un método que actúa por dos vías, una de las cuales es expulsando el embrión humano.

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