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¿CÓMO PUEDE USTED OBTENER UN ANDAR EN EL ESPÍRITU?

9 Ago

David Wilkerson Today

MONDAY, AUGUST 9, 2010

¿CÓMO PUEDE USTED OBTENER UN ANDAR EN EL ESPÍRITU?

El mandato de andar en el Espíritu es dado para todos – ¡no sólo para

algunos súper-santos! Aquí está cómo obtener este andar: “Digo pues:

Andad en el Espíritu…” (Gálatas 5:16).

1. ¡Usted debe de ir tras de este caminar con todo lo que hay en usted!

Primero, pídale al Espíritu Santo que sea su guía y su amigo.

“Pedid y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá” (Lucas

11:9).

Si usted es salvo, el Espíritu Santo ya le ha sido dado. Ahora pídale que él

lo tome todo – ¡ríndase a él! Usted tiene que determinar en su corazón que

quiere que él lo guíe y lo dirija. Moisés al hablar de los últimos días,

dijo, “Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo

buscares de todo tu corazón y de toda tu alma” (Deuteronomio 4:29).

2. Enfóquese en conocer y en escuchar al Espíritu – y deje de mirar sus

problemas y tentaciones. Pablo, Silas y Timoteo pudieron haberse revolcado en

miedo y depresión, si se hubiesen enfocado en sus problemas. En lugar de eso,

se enfocaron en Dios – alabándolo y adorándolo.

La mayoría del tiempo cuando oramos, nos enfocamos en nuestras fallas pasadas.

Repasamos nuestras derrotas una y otra vez, diciendo, “Oh, cuánto podría ya

haber recorrido si no le hubiese fallado a Dios y si no hubiese errado en mi

pasado.”

¡Olvídese de todo en su pasado! ¡Todo está bajo la sangre! Y olvídese del

futuro también, por que sólo el Señor conoce lo que está adelante. En lugar

de eso, enfóquese sólo en el Espíritu Santo, con toda su mente y corazón.

3. Dele mucho tiempo de calidad a la comunión con el Espíritu Santo. El no le

hablará a nadie que está de prisa. Espere pacientemente. Busque al Señor y

minístrele alabanzas a él. Tome autoridad sobre cualquier otra voz que le

susurre pensamientos. Crea que el Espíritu es más grande que estos otros, y

que él no le dejará ser engañado o enceguecido.

“Mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo” (1 de

Juan 4:4).

Read this devotion online: http://www.worldchallenge.org/es/node/9542

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Unión homosexual es intrínsicamente inmoral, explica Cardenal Rivera

9 Ago

Unión homosexual es intrínsicamente inmoral, explica Cardenal Rivera

Cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo de México

MÉXICO D.F., 09 Ago. 10 / 09:19 am (ACI)

El Arzobispo de México, Cardenal Norberto Rivera, emitió ayer un pronunciamiento ante la declaración de constitucionalidad de la Suprema Corte de Justicia de la Nación con relación a las uniones entre personas del mismo sexo, en el que explicó que éstas son “intrínsicamente inmorales pues contradicen el proyecto divino”. Dijo también que el fallo del citado tribunal es una aberración y resulta abusivo llamar matrimonio a este tipo de unión.

A continuación el pronunciamiento completo:

“Entonces éste exclamó: ‘Esta vez sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Ésta será llamada mujer, porque del varón ha sido tomada’. Por eso deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne” (Cfr. Gen 2,23-24)”.

Estas palabras, tomadas del libro del Génesis, nos colocan de frente al designio de Dios que creó la humanidad en la diferencia y complementariedad del hombre y la mujer. Es, pues, el primer himno de amor pronunciado hacia la mujer en el que se reconoce la igualdad y la diversidad, la identidad y la unidad; es el reconocerse dos y uno a la vez, simbolizando un contexto de alianza, de unión esponsal.

La comunión entre el hombre y la mujer, efectuada en el amor conyugal, lleva la realización del hacerse “una sola carne”, que permite, incluso, hacerse otra carne. En efecto, la generación de los hijos revela que es carne de la madre y carne del padre, exaltando con ello que la unión matrimonial es unidad fecunda porque se acoge la diferencia y se reconoce la diversidad en el amor auténtico y no egoísta.

La doctrina cristiana del matrimonio, que hunde sus raíces en el libro del Génesis, aporta los presupuestos fundamentales para la comprensión adecuada del hombre y de la mujer, cuyos cuerpos poseen su “significado nupcial”, que desafortunadamente a causa del pecado, de perversas ideologías modernas, es ensombrecido, manipulado y degenerado.

Por eso, ante el aberrante juicio de constitucionalidad que avala la inmoral reforma de ley que permite las uniones entre personas del mismo sexo –abusivamente llamado matrimonio– por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la Iglesia no puede dejar de llamar mal al mal. Las uniones de facto o legaloides de personas del mismo sexo son intrínsecamente inmorales, pues contradicen el proyecto divino, desvirtúan la naturaleza del matrimonio elevado por Cristo a la dignidad de sacramento (cfr. Mt 19,3-9).

Tal actividad inmoral jamás podrá ser equivalente a la expresión sexual del amor conyugal, pues pone en peligro la dignidad y los derechos de la familia que constituyen el bien común de la sociedad. Las injusticias cometidas contra las personas homosexuales nunca serán una justificación para conceder falsos derechos que, por si fuera poco, afectarán a niños inocentes, a quienes se les negará el derecho de tener un padre y una madre para su adecuado desarrollo moral y psico-afectivo.

En mi deber, como Pastor de la Arquidiócesis Primada de México, hacer un llamado al Pueblo de Dios, a que dé muestras de bondad y misericordia hacia las personas homosexuales, teniendo claro el ejemplo del mismo Señor que no vino para condenar sino para salvar: “Él fue intransigente con el mal, pero misericordioso con las personas” (Humanae Vitae, 29). Si bien estamos llamados a ser respetuosos de las leyes civiles, tenemos el deber moral de no hacer vanos los mandamientos de Dios y evitar caer en permisivismos que lesionan los principios fundamentales de nuestra fe y el valor precioso de la familia, hoy tan atacada y banalizada como si hubiera la intención perversa de intereses oscuros por destruirla y con ello orillar a nuestro país, herido por la violencia y la descomposición social, a su ruina.

Que la aprobación absurda de esta ley, que podrá ser legal pero nunca moral, nos permita ser conscientes del valor inigualable de la familia, “fundamento de la vida y del amor”; y a la vez, sea la ocasión para continuar elevando nuestras oraciones a Dios por nuestros gobernantes, para que a ejemplo de Santo Tomás Moro, sepan servir no al poder, sino al supremo ideal de justicia, tutelando la familia, el derecho a la vida desde su gestación hasta su fin natural, la dignidad de la persona, la justicia social y la paz para nuestro atribulado país.

Que la ley de Cristo, mandamiento del amor, sea la ley suprema de nuestros corazones, que nos libre del poder del Maligno presente en la violencia exacerbada que inicia con la eliminación de los más desprotegidos en el vientre de sus propias madres, y que se multiplica en el crimen organizado y en legislaciones inmorales que sirven como su instrumento….

Aristóteles y el Objeto del Conocimiento Científico

9 Ago
Aristóteles y el Objeto del Conocimiento Científico
Publicado por Malena el 17 de Septiembre de 2009

Tanto Platón como Aristóteles afirmaban que el objeto del conocimiento científico es el universal, de modo que si el universal no tiene realidad objetiva tampoco puede haber conocimiento científico, porque no puede haber ciencia de lo individual.

El universal tiene realidad en la mente y en las cosas, aunque en las cosas no tenga la misma universalidad formal que tiene en la mente.

Los seres vivientes que participan de una misma especie son sustancias reales, pero no forman parte de un objeto universal real y la similitud objetiva de cada especie es la base del universal abstracto.

De modo que Platón y Aristóteles coinciden en lo que se refiere al objeto de la verdadera ciencia, o sea lo universal que tienen todas las cosas y no lo particular.

Los individuos particulares son verdaderas sustancias primarias, pero los universales merecen el nombre de sustancia en un sentido secundario, por eso Aristóteles denominó a las especies sustancias segundas y a los individuos sustancias primeras.

Debido a esta afirmación Aristóteles fue acusado de ser contradictorio, ya que si el individuo es sustancia primera debería ser el verdadero objeto de la ciencia, mientras él está enseñando lo contrario.

Pero esta contradicción no es tal, porque lo que Aristóteles quiere decir es que lo que hace que un individuo sea sustancia es su elemento universal, la forma de la cosa que la inteligencia entiende como una universalidad formal.

Lo universal es real en el individuo, es uno de sus elementos que lo constituyen, o sea que el universal no es trascendente sino inmanente.

La sustancia primera, el individuo particular, está compuesta de materia y forma y la sustancia segunda, o sea la especie universal, es el elemento formal o la esencia específica.

Esta distinción entre sustancia primera y segunda significa en relación a nosotros y no significa diferencias de naturaleza, dignidad o tiempo.

El universal es el verdadero objeto de la ciencia, pero sólo se puede aprehender mediante la aprehensión del individuo particular.

Aristóteles no admite que los objetos abstractos de las matemáticas o los universales sean sustancias; sólo es verdaderamente sustancia el individuo.

La sustancia es principalmente forma, en si misma, inmaterial; y la única sustancia verdadera y primera es la forma pura, independiente de la materia, Dios, las inteligencias de las esferas y el entendimiento agente en el hombre.

Vemos entonces, que Aristóteles, a pesar de no estar de acuerdo con la teoría de las ideas de Platón sigue considerando a la materia como elemento ininteligible y a la forma pura como inteligible.

El cambio de la materia es la actualización de una potencia o sea un ser existente que todavía no es lo que podría ser.

Por ejemplo, una vez que el mármol tiene la forma de la estatua, cambia en forma accidental, ya que su sustancia todavía es mármol aunque su figura sea diferente.

El escultor trabaja el mármol que es su materia, el substrato de la transformación que él produce, él no puede cambiar esta materia prima, sólo puede transformar su forma.

Aristóteles postula que hay tres factores en el cambio, la materia, la forma y la privación.

El acto es primero que la potencia temporalmente puesto que el acto es el fin, aquello para lo cual existe.

Lo que es eterno, imperecedero es actual en el sentido más alto como eterna fuente de movimiento, del pasar de la potencia al acto. Dios tiene que ser plenamente y totalmente actualidad, el Primer Motor Inmóvil.

http://filosofia.laguia2000.com/filosofia-griega/aristoteles-y-el-objeto-del-conocimiento-cientifico

Los Mitos del Fin del Mundo

9 Ago
Los Mitos del Fin del Mundo
Es un símbolo muy profundo el mito del fin del mundo


La Mitología sobre el tema del fin de la vida y el fin del mundo tiene distintas respuestas para enfrentar o evitar la muerte y sobrevivir de alguna manera.

En algunos mitos algunos dioses vuelven a la vida, ciertos héroes son capaces de internarse en el mundo de los muertos, y otros se atreven a relatar las vidas de las almas en el más allá o su reencarnación en otro cuerpo.

Muchos mitos sobre el fin de la vida tienen en común el viaje del alma a otro mundo después de la muerte física. Por lo general, interpretado como un viaje difícil, cargado de dificultades, una prueba peligrosa que aseguraba la bienvenida al mundo subterráneo.

Poblaciones primitivas ofrecían a sus muertos armas y alimentos para la travesía y graves castigos les esperaban a todos aquellos que habían actuado mal en sus vidas.

El concepto de infierno se encuentra tanto en religiones de occidente como en antiguas tradiciones japonesas; mientras el Paraíso o el mejor tratamiento lo recibían los héroes.

Para nórdicos y germanos las almas de los héroes se reunían con Odin en el Valhalla y para los griegos la morada después de muertos era la de los Campos Eliseos.

En culturas africanas el otro mundo era un lugar de espera para volver a renacer en la tierra con otra forma.

El fin del mundo significa el fin de la vida para una persona individual; pero existe también el mito del fin del mundo representado por un cataclismo universal que sólo provocaría el fin del mundo pero no el fin de la vida en la tierra.

En todo el mundo existe el mito del diluvio universal. En el Antiguo Testamento tenemos la Historia del Arca de Noé y también cuentan con mitos de diluvio las regiones que rodean el Mediterráneo, India, China, México y Australia.

En casi todos los casos el fin del mundo se produce como una respuesta de Dios o dioses hacia el comportamiento malvado de los hombres y sólo contempla la supervivencia de algunos pocos seres que son advertidos y pueden tomar recaudos para salvarse, generalmente por medio de una embarcación.

Pero este cataclismo no sólo puede ser producido por el agua sino también por el fuego o por terremotos; como algunos mitos chinos, indios y norteamericanos que mencionan fuegos cósmicos; que simbolizan la purificación y la erradicación de la corrupción y el mal de la tierra, permitiendo una renovación.

Un ejemplo de la muerte y renacimiento del cosmos se encuentra en la mitología nórdica. Luego de la última gran batalla, la mayoría de los viejos dioses eran aniquilados surgiendo un nuevo mundo, repitiéndose este patrón eternamente.

Los aztecas decían estar en la Quinta Era, o sea la actual y creían que el mundo había sido destruido anteriormente en forma sucesiva por distintas catástrofes para volver a renacer.

La tradición hinduista también propone la idea de ciclos de creación y destrucción a través de un extenso período de tiempo.

Estos mitos tratan de explicar las catástrofes naturales entendiéndolas como parte de un plan superior con el propósito de fomentar la esperanza de un mundo mejor.

La imagen del infierno budista posee un espejo donde se reflejan las malas acciones y balanzas para pesar los pecados; y a los mentirosos se les arranca la lengua.

El infierno de Dante Alighiere está representado como un cono invertido. El lugar más tenebroso y profundo sería el destino de las almas más impuras y malvadas, como las de los traidores y de los indiferentes, que son aquellos que en sus vidas no tomaron partido. Más arriba sería el lugar para los lujuriosos, violentos, falsos y herejes; mientras que al borde del abismo del infierno estarían las almas de los no bautizados como Adán, los ladrones, hipócritas, usureros y suicidas.

Las llamas del infierno tienen en común que son eternas, sin punto de retorno, un abismo insondable sin perdón ni salida.
http://filosofia.laguia2000.com/mitologia/los-mitos-del-fin-del-mundo

LAS TESIS DE FUKUYAMA SOBRE EL FIN DE LA HISTORIA.

9 Ago
LAS TESIS DE FUKUYAMA SOBRE EL FIN DE LA HISTORIA.

Andrés HUGUET POLO.

“El principal efecto de 1989 es que el capitalismo y la riqueza han dejado, por el momento, de tener miedo”. (Eric HOBSBAWN: El día después del fin del siglo).

“La república democrática es la mejor envoltura política de que puede revestirse el capitalismo” (V.I. LENIN: El Estado y la Revolución.)

La teoría de Francis Fukuyama, director delegado del Cuerpo de Planeamiento de Política del Departamento de Estado de los Estados Unidos, acerca del fin de la historia, a partir de su publicación en l989 (acompañando los procesos de desmoronamiento de los regímenes de Europa Oriental y la perestroika de Gorbachov) viene teniendo particular difusión, dado el contexto de predominio ideológico liberal y particularmente neoconservador que caracteriza la producción intelectual en la presente etapa del capitalismo.

No solamente por el tono triunfalista e inocultablemente hegemónico del documento, sino particularmente por la lógica de razonamiento y las tesis e interpretaciones que comporta, es que se hace importante analizarlo. Sobre todo cuando están comprometidos en sus análisis conceptos relacionados a la ideología, al papel de ésta en el conjunto de la sociedad y en el desarrollo de los acontecimientos humanos, a la historia y particularmente -en un tono predictivo- a las perspectivas de la historia. Todo ello además está indisolublemente ligado al análisis político y al uso de determinadas categorías al respecto.

Otra razón importante es que la tesis que comentaremos está construida para, desde el terreno ideológico y al decir del mismo Fukuyama, poner ” el clavo final en el ataúd de la alternativa marxista-leninista a la democracia liberal”. Dada la importancia del marxismo en la reflexión social de los últimos 150 años, la pretensión anotada redobla el interés por el análisis y la crítica.

LAS TESIS CENTRALES.

El pensamiento de Fukuyama tiene un marco histórico bastante preciso: se trata de la coyuntura desarrollada a partir de 1989 en Occidente que ha estado signada por el inicio del desmoronamiento de los regímenes del “socialismo real” en Europa del Este. A la pregunta de qué es lo que significa este momento para occidente y el mundo, el autor responde que se trata ya no de una simple coexistencia entre capitalismo y socialismo, sino de la derrota de este último y de la victoria -para Fukuyama final- del capitalismo y del liberalismo como sistema político.

Se trata no solamente de que ya no existan alternativas viables al capitalismo como sistema económico, y ello estaría demostrado por el restablecimiento de relaciones de producción capitalista en Rusia, China y Europa del Este y su inclusión en la economía de mercado, sino que además se trata del triunfo de la idea occidental, que para Fukuyama es principalmente la cultura occidental de consumo.

“Podríamos resumir el contenido del estado homogéneo universal como democracia liberal en la esfera política combinada con un fácil acceso a video caseteras y estéreos en lo económico”.

Políticamente este desarrollo significa -y en ello Fukuyama utiliza a Kojéve- la existencia del liberalismo como estado homogéneo universal. Se trata de que, al no existir regímenes políticos superiores, y al haber fracasado los modelos que se pretendían alternativos, la democracia capitalista aparece como el régimen político absoluto e ideal. Este habría resuelto todas las inquietudes ideológicas planteadas y el país representativo de aquél, los Estados Unidos de Norteamérica, habría satisfecho incluso los máximos y extremos ideales de igualdad y libertad:

“Como Kojeve advirtió, el igualitarismo de los Estados Unidos de hoy representa el logro esencial de la sociedad sin clases previsto por Marx ”

Por encima del triunfalismo y la confusión de conceptos explícita en la afirmación de Fukuyama, lo que trata de sustentar es que, después del advenimiento del estado democrático liberal en Europa del siglo XIX, no habría surgido ni podido aparecer, con real éxito y vigencia importante, ningún régimen político alternativo. ! La cuestión de clase habría sido resuelta por el capitalismo y el liberalismo!. La decadencia del socialismo sería demostración precisamente de esta tendencia.

1989, para Fukuyama, al igual que lo fue 1806 después de la batalla de Jena para Hegel, muestra el fin de la historia, en el sentido del fin de los regímenes políticos.

He ahí el sentido del fin de la historia para Fukuyama: es el término de la historia ideológica, la universalización de la democracia liberal como forma final de gobierno humano. Se trata, siguiendo un esquema que se autodenomina hegeliano, del triunfo de la idea, de la razón universal concretizada en el Estado capitalista. No importa que este régimen no esté vigente en todo el planeta, ni tampoco que se manifieste con “imperfecciones”. Para Fukuyama la victoria del fin de la historia es suficiente es en el plano de las ideas y no todavía en el plano material.

“(…)en el fin de la historia no es necesario que todas las sociedades se conviertan en exitosas sociedades liberales sino que terminen sus pretensiones ideológicas de representar diferentes y más altas formas de la sociedad humana”

Es, pues, el fin de las ideologías y de la historia. Paradójicamente, después de todo, un triunfo ideológico. Es el ajuste de cuentas, en este plano, que el capitalismo y el liberalismo hacen al “socialismo realmente existente” en retirada mundial. Después de que el mismo capitalismo había vivido, como señala Hobsbawn, en todo el siglo XX frente al fantasma de sus propias limitaciones y debilidades como sistema y con el temor de la posibilidad de un sistema alternativo.

La primera tesis, pues, de Fukuyama tiene que hacer con la afirmación que absolutiza como definitivo, a partir de la consideración de la situación de los regímenes socialistas, el triunfo en la historia del liberalismo como sistema político. Las criticas, por ello mismo han estado orientadas a este respecto, a considerar el carácter arbitrario de tal deducción. Ya no solo desde el punto de vista de la realidad material de los regímenes liberales que en su historia real se hallan lejos de los modelos teóricos remisibles a los ideólogos de la Ilustración, sino porque en realidad nada descarta la posibilidad de emergencia de teorías y prácticas políticas nuevas. Probablemente es aquí donde se ve el franco carácter apologético de las tesis de Fukuyama.

Ello resulta más claro cuando se sigue su razonamiento. La preeminencia del liberalismo en lo político y del capitalismo en lo económico -y de la cultura del consumismo en lo cultural- estará segura si se descartan lo que, a juicio del funcionario del departamento de Estado, son las dos principales posibles amenazas de magnitud atendible: la presencia de movimientos religiosos en política y el papel de los nacionalismos.

En efecto, para Fukuyama, ambos fenómenos no constituyen tampoco un peligro alternativo que realmente compita con la democracia liberal triunfante. Después de haber descartado el análisis de cualquier régimen pequeño -es evidente que busca comunicarnos que regímenes como el de Cuba no tienen para su discurso mayor importancia, como no la tienen tampoco los países del tercer mundo- afirma que el islamismo no ha constituido mayor alternativa, sobre todo por que la afiliación religiosa no es generalizable y se limita a los países musulmanes. Mas aún, la religión no es generalizable a la política.

Los nacionalismos resultan siendo otro fenómeno que podría ser entendido como de posibilidades alternativas o que, en todo caso, genera conflictos en el seno del propio mundo occidental capitalista. Fukuyama lo descarta por las siguientes razones:

a) el nacionalismo no es un fenómeno único, sino plural. Son demasiado diversas las alternativas y luchas nacionalistas y sus modelos para constituir una opción homogénea a la democracia liberal.

b) hay que distinguir entre nacionalismos sistemáticos con pretensiones políticas definidas (el nacionalsocialismo fascista, por ejemplo) de lo que podrían ser los nacionalismos tradicionales o espontáneos. Sólo los primeros pueden ser considerados como posible alternativa – y en realidad lo fueron, según Fukuyama,- a la idea liberal, pero fueron derrotados ideológica y materialmente.

c) mientras el liberalismo como ideología cuenta además con un programa comprensivo para la reorganización socioeconómica de la sociedad, los nacionalismos tradicionales no, y más bien muchos de ellos se compatibilizan con el capitalismo.

d) en realidad para Fukuyama los nacionalismos son fuente de conflictos sólo en las condiciones en que la democracia liberal es imperfecta, cuando el liberalismo es incompleto. El perfeccionamiento de la práctica liberal debería subsumir los movimientos nacionales.

) Cuál es el resultado del fin de la historia desde el punto de vista de las relaciones internacionales ?. Para Fukuyama se trata de una situación que aminora o desaparece los conflictos internacionales. La hegemonía capitalista y el predominio absoluto del liberalismo harán que en la sociedad post-histórica las luchas en gran escala entre estados desaparezcan. Se trata de la “mercadización-común” de las relaciones internacionales.

Sin embargo, quizás en términos más concretos y precisos, la consecuencia internacional es la división de la humanidad y los países y naciones en sociedades históricas y post-históricas. Por cierto esta última situación le corresponde a los países de Europa occidental y particularmente al régimen político norteamericano. La segunda es la de la gran mayoría de países, particularmente los del tercer mundo, limitados a condiciones que no les permiten entrar en la modernidad de la sociedad post-histórica. También podrán existir situaciones en las que las sociedades se estanquen en la historia, como la que se puede presentar en la evolución de la URSS, según el autor que comentamos, ante las amenazas del nacionalismo eslavófilo.

La descripción que el propio Fukuyama hace del tiempo post-histórico no puede ser mas patética: una sociedad unipolar, sin conflictos, incluso poco atractiva hasta para el mismo Fukuyama:

“El fin de la historia será un tiempo muy triste. La lucha por el reconocimiento, la voluntad de arriesgar la vida de uno por un fin puramente abstracto, la lucha ideológica mundial que pone de manifiesto bravura, coraje, imaginación e idealismo serán reemplazados por cálculos económicos, la eterna solución de problemas técnicos, las preocupaciones acerca del medio ambiente y la satisfacción de demandas refinadas de los consumidores. En el período post-histórico no habrá arte ni filosofía, simplemente la perpetua vigilancia del museo de la historia humana.Puedo sentir en mí mismo y ver en otros que me rodean una profunda nostalgia por el tiempo en el cual existía la historia. Tal nostalgia de hecho continuará alimentando la competición y el conflicto incluso en el mundo post-histórico por algún tiempo. Aunque reconozco su inevitabilidad, tengo los sentimientos mas ambivalentes para la civilización que ha sido creada en Europa desde 1945 con ramales en el Atlántico Norte y en Asia. Quizás esta misma perspectiva de siglos de aburrimiento en el fin de la historia servirá para hacer que la historia comience una vez más.”

COMENTARIOS.

1. Es inocultable la naturaleza conservadora del pensamiento de Fukuyama -en el sentido de concentrarse en la defensa del sistema establecido-. Pero además de ello se trata de una teoría que propicia el estatismo, la inamovilidad de la historia, aunque paradójicamente se reclame hegeliana. El substrato esencial de lo que sostiene Fukuyama pretende limitar la evolución política y económica de la humanidad a los limites del capitalismo -formulado además en términos totalmente ideales y ficticios, en función del libre mercado, dejando de lado en el análisis la acción imperial y de los monopolios-. Igualmente reduce las posibilidades políticas de la humanidad a los marcos, también ideales, de la democracia liberal. A contraparte de lo señalado por Fukuyama, es posible asumir una perspectiva más coherente con los cambios a que se asiste al final del siglo XX, en donde tiene lugar el surgimiento de nuevos actores históricos y la posibilidad de nuevos modelos al capitalismo en crisis y a la bancarrota del”socialismo realmente existente”. Coincidimos con la siguiente afirmación, por cierto no de Fukuyama, al respecto:

“Junto al ocaso de este universo “campista” -el de los “campos” o polos: USA vs. URSS- está emergiendo con celeridad inusitada un nuevo mundo de personajes inéditos, de “nacionalidades sin historia” -hasta ayer ignoradas y discriminadas-, de sectores y de clases sociales, viejos y nuevos, que en distintos niveles y escenarios pugnan por el derecho a ser considerados ciudadanos con plenitud de derechos. En este propicio caldo de cultivo se incuban múltiples y originales ideologías en un proceso que aparece ante nuestros ojos como un caos de partes inconexas, mezcla original de nuevas y

viejas visiones del mundo”. (Alberto DI FRANCO: Hacia dónde vamos ?).

La defensa abstracta e ideal del liberalismo que hace Fukuyama -sin diferenciar los modelos de los ideólogos de la Ilustración de la practica concreta de la democracia capitalista- no puede ser suficiente para sostener su preeminencia no solamente frente al fracaso del “socialismo realmente existente” (efectivamente no democrático) sino frente a cualquier concepción posible que se manifieste o se haya manifestado temporalmente en la historia social; o lo que es mas grave, que esté en proceso de incubamiento y ebullición. En términos concretos, pretender la superioridad política de manera definitiva del sistema de sufragio norteamericano -por señalar lo más resaltante- no resiste el menor análisis. En todo caso, el argumento de Fukuyama que se basa en tachar de marginal a cualquier forma política diferente no resulta suficiente.

2. El eje de la preocupación de Fukuyama es el descarte del marxismo leninismo como alternativa a la democracia capitalista. Sin embargo su generalización resulta apresurada al desechar, en base a lo sucedido en URSS y Europa del Este, experiencias de otros países, que no por sus particularidades pueden ser descartadas de plano (China, Cuba. p. ej). Sobre todo si puede contemplarse la posibilidad, incluso en los marcos relativamente marginales a las mayorías mundiales, de modificaciones de esas experiencias socialistas, adaptándose a los cambios que la coyuntura mundial presiona.

3. La concepción que maneja Fukuyama acerca del papel que el marxismo otorga a la ideología adolece del conocido recurso de deformar la teoría que se critica, en este caso la teoría marxista. Sólo una interpretación totalmente mecánica del materialismo histórico, que no se remite ni a Marx ni a quienes con posterioridad lo han desarrollado, puede sostener que según el marxismo las ideologías cumplen un papel secundario en el desarrollo de la historia. Textos como la carta de Engels a Bloch (21/9/1890) -por citar el más recurrido- contestan de plano sus observaciones.

4. A su turno más bien el propio Fukuyama hace gala de un idealismo en algunos momentos ingenuo o insostenible, de carácter francamente apologético, al sobreestimar el papel de la ideología y de las opciones valorativas y culturales en casos como el del gasto militar en su país o en los países capitalistas centrales en general, dejando de lado el inocultable peso económico y la misma rentabilidad de los sectores dedicados a la producción de armas que dirigen dichas economías.

5. El mismo tipo de idealismo apologético se nota cuando se idealiza el liberalismo y su supuesto igualitarismo, incluso ignorando la existencia dentro de los regímenes que lo asumen de condiciones de pobreza. de explotación y de segregación. Para Fukuyama !la cuestión de clase ha sido resuelta por el capitalismo liberal! y así no tiene mayor problema en sostener que:

“Las causas fundamentales de la desigualdad económica no tienen que ver con el substrato legal ni la estructura social de nuestra sociedad. (…) La pobreza negra en USA no es el producto inherente del liberalismo, sino más bien el legado de la esclavitud y el racismo que ha persistido mucho después de la abolición formal de la esclavitud”.

Como si la desigualdad y creciente miseria dentro del norte rico y la miseria del sur frente al norte no tuvieran que hacer solamente con las condiciones de producción capitalista a nivel mundial, sino también con las bases políticas y jurídicas que permiten la reproducción de esas mismas relaciones, es decir “el substrato legal” propio precisamente del liberalismo.

6. Finalmente, el mundo relativamente estable que plantea Fukuyama para la situación post-histórica, no escapa tampoco, a pesar de sus propias vacilaciones, al marco idealista y apologético que venimos anotando. Se trata para Fukuyama de un mundo en donde los datos de la miseria, desocupación, apartheid, mortalidad creciente, desequilibrio ecológico, creciente pobreza de continentes enteros, etc., resultan de segundo orden en el camino del fin de la historia, de la preeminencia del liberalismo como sistema y del capitalismo como forma económica. En ese mundo, en el campo post-histórico, sin ideologías, pero sí con la ideología del fin de las ideologías, sólo puede tener sentido lo que Fukuyama reconoce como la “tristeza” del “aburrimiento” o la “eterna vigilancia del museo de la historia”. Esto último, ) puede interpretarse, quizás, como el control, no precisamente liberal, que el centro debe ejercer en la sociedad post-histórica sobre los países y sectores sociales que no hallándose en el vértice del imperio tienen que resignarse a los límites de la historia, es decir a la condición colonial o semicolonial ?.

(Lima, diciembre de 1991)
http://huguet.tripod.com/fukuyama.htm

Exprimiendo el evangelio

9 Ago

El Sermón Dominical
Domingo 27 de Junio del 2010

Exprimiendo el evangelio
Pastor Tony Hancock

Introducción

En un día fresco de la primavera, estamos en la larga cola que
se acerca lentamente a la frontera entre las provincias de
Galilea y Gaulanitis. En frente de nosotros está un grupo de
hombres; parece que uno de ellos es el líder del grupo. Los
demás prestan cuidadosa atención a todo lo que El dice.

Poco a poco nos vamos acercando al puesto del que cobra los
impuestos de aduana a los que llevan mercancía de una provincia
a otra. El cobrador se ve muy cómodo en su asiento. Se nota que
a nadie le cae bien este tipo que exige pagos para un gobierno
lejano, pero nadie se atreve a insultarlo en la presencia de los
soldados que guardan la frontera.

Finalmente el grupo que nos precede llega frente al puesto del
cobrador. Veremos si este grupo tiene algo que declarar, o si
pasarán rápidamente para que nosotros también podamos seguir.
Pero – ¡qué sorpresa! En vez de que el colector les exija algo a
ellos, el hombre que está al centro del grupo le exige algo a
él. ¿Qué es lo que le está diciendo? ¿Sígueme?

¡El hombre tiene que estar loco! Pero ¡espera! ¡Esto sí que es
increíble! ¡El recaudador se levanta de su asiento, deja atrás
todo lo que ha recibido, y se va con el grupo de hombres! Nunca
había visto nada parecido. Bueno, ¡qué suerte que ahora no
tendré que pagar impuestos sobre estas telas que me estoy
llevando!

Ese cobrador de impuestos se llamaba Mateo. Llegó a escribir el
primer evangelio. Su presencia en el grupo de los seguidores de
Jesús llevó a unos roses con los fariseos. Al analizar estas
confrontaciones, podemos aprender mucho acerca de la salvación
que Jesús vino a traernos – y entender mejor cómo vivir en la
plenitud de esa salvación.

Lectura: Mateo 9:9-17

9:9 Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que
estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le
dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió.
9:10 Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he
aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido,
se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus
discípulos.
9:11 Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos:
¿Porqué come vuestro Maestro con los publicanos y
pecadores?
9:12 Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad
de médico, sino los enfermos.
9:13 Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero,
y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos,
sino a pecadores, al arrepentimiento.
9:14 Entonces vinieron a él los discípulos de Juan, diciendo:
¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos muchas veces, y
tus discípulos no ayunan?
9:15 Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas tener
luto entre tanto que el esposo está con ellos? Pero vendrán
días cuando el esposo les será quitado, y entonces
ayunarán.
9:16 Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; porque
tal remiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura.
9:17 Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los
odres se rompen, y el vino se derrama, y los odres se
pierden; pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno
y lo otro se conservan juntamente.

Después de empezar a seguir a Jesús, Mateo hizo la cosa más
normal del mundo. Dio una fiesta en su casa e invitó a todos sus
amigos para que conocieran a Jesús. De esta sencilla cena
surgieron dos acusaciones diferentes hacia Jesús.

Las respuestas que El dio a estas acusaciones son muy
importantes para nosotros. Es que nosotros también podemos
cometer los mismos errores que cometieron los del día de Jesús.
Podemos cometer errores que exprimen el evangelio, que no le dan
cabida en nuestra vida.

Miremos estas conversaciones, entonces, para aprender lo que
Dios quiere enseñarnos, y para evitar estos errores tocantes a
la salvación.

– La salvación que Cristo trae no es una nueva lista de reglas

Los fariseos se percataron de lo que estaba pasando en la casa
de Mateo. Según la manera de ver de ellos, Jesús estaba
cometiendo un grave error. La pregunta que ellos hacen no es
para solicitar información, sino que más bien es una acusación.
¿Por qué come su maestro con recaudadores de impuestos y con
pecadores?

La inferencia es, ¿no será El uno de ellos también? Los fariseos
tenían una opinión muy exteriorizada de lo que era mantenerse
puro como un miembro del pueblo de Dios. Estaban en lo correcto
en esto: se esforzaban en mantenerse puros y santos. Era una
meta admirable.

Pero el error que cometían estaba en su forma de lograr esta
meta. Ellos lo estaban tratando de lograr de una manera
exterior, con su sistema de lavamientos, de evitar el contacto
con ciertas personas, de purificación exterior.

Jesús les manda a examinar nuevamente un pasaje que debían de
conocer ya. La frase vayan y aprendan era usada por los rabinos
con sus estudiantes. Cuando había algún estudiante algo torpe
que no entendía bien la lección, ellos decían ve y aprende. Aquí
Jesús les dice a los maestros, Vayan y aprendan. Ellos mismos no
habían aprendido la lección de la misma Palabra de Dios que
enseñaban a sus estudiantes.

¿Qué era lo que debían de aprender? Se trata de un versículo del
Antiguo Testamento, cuando Dios le dice a su pueblo que sus
prácticas religiosas se habían vuelto huecas, y que El deseaba
la misericordia, el amor, y la justicia mucho más que el simple
cumplimiento de sus normas para el sacrificio.

Ellos se habían olvidado del centro. Como algún sacerdote
incaico, habían cortado el corazón vivo de su fe y se habían
quedado con un cadáver muerto de costumbres.

Me pregunto: ¿cuántas veces hacemos nosotros lo mismo? En vez de
darnos cuenta de que Dios nos ha salvado para que vivamos
amándole a El y a los demás, para que vivamos en santidad de
corazón y sinceridad de carácter, le cortamos el corazón a
nuestra fe y nos enfocamos en lo exterior.

Esto se demuestra cuando – consciente o inconscientemente –
empezamos a enumerar listas de cosas que tenemos que hacer para
ser buenos creyentes. Tengo que leer mi Biblia, tengo que ir a
la iglesia, tengo que dejar de decir groserías, tengo que, tengo
que, tengo que…

Dios no está interesado en que simplemente nos esforcemos en
cumplir con ciertos requisitos. Por supuesto, hay muchas cosas
que debemos de hacer. Pero Cristo vino al mundo para que
tuviéramos un nuevo corazón, no simplemente una lista más
completa de lo que Dios desea.

El problema surge cuando dejas de leer la Biblia porque quieres
conocer más de Dios, porque quieres leer esta carta de amor que
Dios te ha escrito, y lo empiezas a leer por obligación. La
respuesta no está en dejar de leerla; está en recordar por qué
la lees.

También surge cuando vienes a la iglesia porque se vería mal si
no vinieras, o porque sientes que un creyente debe de ir a la
iglesia, en vez de venir con el deseo de adorar a Dios y con la
expectativa de que Dios te va a hablar. La respuesta no está en
dejar de venir; está en recordar por qué vienes.

Cuando te encuentras, como los fariseos, con tu lista de reglas
de lo que Dios quiere de ti, vuelve a considerar el corazón de
la fe que has aceptado. Medita sobre el gran amor que Dios ha
mostrado por ti. Considera el perdón que El te ha entregado.
Piensa en el gran privilegio de ser su hijo, y aprende que Dios
no quiere tener un pueblo de fariseos que se saben todas las
reglas de memoria, sino que desea un pueblo de seguidores que lo
aman de todo corazón.

Había un segundo error que se presentó en base a la fiesta en la
casa de Mateo. Se trata de esta idea:

– La salvación que Cristo trae no cabe dentro de las formas
viejas

Llega otro grupo de personas para hacerle una pregunta a Jesús.
Esta vez, son los discípulos de Juan el Bautista. Algunos de los
discípulos de Juan se habían hecho seguidores de Jesús; otros
aún seguían a Juan.

El grupo de personas que siguió a Juan existió por muchas
décadas después de la muerte de Juan. De alguna manera, ellos no
llegaron a entender lo que Juan mismo decía, que él era
simplemente un precursor.

En esta ocasión, se presentan para pedir una explicación del
hecho de que Jesús y sus discípulos no guardaban los días de
ayuno que acostumbraban ellos y los fariseos. Jesús les responde
con algunos ejemplos.

Con el ejemplo del novio, pone la comparación de una fiesta de
bodas. Nadie se viste de luto para una boda; no es apropiado. De
igual modo, su venida era algo nuevo, que merecía una
celebración.

Los siguientes dos ejemplos nos presentan una explicación mayor.
Enfoquemos el segundo. En los días de Jesús, era común hacer
odres para almacenar el vino y otros líquidos. Se usaba el cuero
de algún animal, cosiendo todas las aperturas menos una.

Cuando la piel era nueva, tenía cierta elasticidad. Al
envejecer, se endurecía y se ponía tiesa. Era lógico, entonces,
que se pusiera vino nuevo en odres nuevos. Los gases que emite
el vino durante el proceso de la fermentación harían explotar un
odre viejo y tieso, pero la piel nueva se ajustaría.

Las costumbres de la religión judía eran como un odre viejo. No
que la revelación de Dios en el Antiguo Testamento haya sido una
equivocación; más bien, la revelación que trajo Jesús era algo
tan novedoso y mejor que no podía caber dentro de las viejas
maneras de pensar que tenían los judíos de su día.

Si se tratara de hacer caber a Jesús dentro del sistema judío,
su mensaje se perdería, y el judaísmo mismo sería destruido
también. Se necesitaba una nueva manera de pensar para poder
recibir la nueva revelación de Jesús.

Aún es así. Nosotros no podemos hacer que quepa la verdad de
Jesús dentro de nuestras viejas maneras de pensar, de actuar, de
idear las cosas. Nos hace falta algo totalmente nuevo.

No sé si han notado que de vez en cuando los productos cambian
de envase, aunque no cambia el producto. Siempre me da risa ver
lo que se suele poner en el nuevo envase. Generalmente el
fabricante incluye un anuncio que dice algo así en letras
grandes: ¡Envase nuevo! Abajo, en letra pequeña, vemos: ¡El
mismo gran sabor de siempre! Con eso quieren decir lo siguiente:
no hemos querido gastar dinero en mejorar nuestro producto, así
que simplemente le hemos dado otra vista para que la gente crea
que es mejor.

Con Jesús es muy diferente. Se necesita un nuevo envase,
precisamente porque lo que El trae es radicalmente diferente. Si
tú estás tratando de hacer que Jesús quepa dentro de tu sistema,
de tu manera de pensar, de tus costumbres y tu cultura, nunca
puede funcionar. Terminarás en una confusión total, y te darás
cuenta de que no tienes nada.

Tienes que estar listo para que Dios cambie tus categorías, tu
modo de pensar, de actuar, de ver el mundo. No puedes poner el
vino nuevo del evangelio en los odres viejos de tu antigua
religión, de tu filosofía, de tu perspectiva.

No lo trates de hacer. Cuestiona lo que has creído, levantándolo
ante la luz de la revelación de Jesús para verlo en realidad.
Puede ser que eso que siempre has creído sea un odre viejo.
Deséchalo, y deja que Cristo lo reemplace con las Buenas Nuevas.

Conclusión

Constantemente queremos domesticar la verdad de Dios. Queremos
tomar el León de Judá y volverlo un gatito doméstico. Queremos
que Jesús sea nuestro compañero, nuestro amigo, pero jamás
nuestro Juez y Señor.

El nos llama a tirar por la ventana nuestros intentos de
domesticarlo y más bien permitir que El sea Señor. El nos llama
a dejar de reducir nuestro amor a Dios a una lista de
reglamentos. El nos llama a rechazar los moldes viejos de
nuestras ideas para recibir el vino nuevo del evangelio.

Si tú has estado viviendo con una lista de reglas, con un juego
de normas que te parece todo lo necesario, entrégale ahora tu
corazón a Cristo. Deja que El te transforme totalmente, y que te
renueve la mente.

¿Estás dispuesto a tomar esa decisión?

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Nota para los lectores: el pastor Tony se encuentra de viaje,
por lo tanto, en el día de la fecha estamos enviando un sermón
del Pastor de varios años atrás.

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– ¡Visita la página web del Pastor Tony Hancock!
http://www.pastortony.net

– Puedes enviar al Pastor tus preguntas acerca de la Biblia, la
Iglesia, la vida cristiana o cualquier otro tema, por email a
pastortony@iglesiatriunfante.com, o por medio de la sección
Preguntas al Pastor: http://pastortony.net/Preguntas.aspx
Envía tus preguntas incluyendo tus iniciales y tu país de
residencia, y serán respondidas en dicha página.

– El Sermón Dominical, a cargo del Pastor Tony Hancock
http://www.iglesiatriunfante.com/sermon

– Portal Cristiano Evangélico Iglesia Triunfante
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– Participa en los foros Ekklesia Viva
http://www.foroekklesia.com
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Una Historia Verdadera…

9 Ago

Una Historia Verdadera…

El Diccionario define las siguientes palabras:

Leyenda: “Relato de carácter imaginario en el que los hechos históricos están deformados por la mente popular o la invención poética”
Fábula: “Relato alegórico del que se saca una moraleja”
Cuento: “Fábula o relación de un suceso imaginario”
Historia: “Narración verdadera y ordenada de los acontecimientos pasados”
En Lucas 1:1-4 leemos que el escritor habla de una historia sobre eventos que realmente ocurrieron:

“Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo, para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido”
Estas cosas fueron enseñadas por gente que vio los hechos en persona y que luego se encargó de transmitirlas. El escritor las investigó y las acomodó en orden con el propósito de que el receptor conociera bien la verdad de lo ocurrido.

Es la mejor manera de comunicar con veracidad hechos que acontecieron lejos en el tiempo y cuando están ausentes físicamente los relatores en el momento de los sucesos. Es la manera en que la misma Biblia nos dice que debemos proceder:

“Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación” (1 Pedro 1:10)
En la Biblia encontramos alegorías que son claramente identificadas:

“Esta alegoría les dijo Jesús… Estas cosas os he hablado en alegorías…” (Juan 10:6; 16:25)
“Lo cual es una alegoría…” (Gálatas 4:24)
Sin embargo no hay leyendas ni cuentos… Y se nos exhorta a no pestar atención a las fábulas:

“…ni presten atención a fábulas y genealogías interminables… Desecha las fábulas profanas, y de viejas…” (1 Timoteo 1:4, 4:7)
“…y apartarán de la verdad el oído, y se volverán a las fábulas” (2 Timoteo 4:4)
“No atendiendo a fábulas… que apartan de la verdad” (Tito 1:14)
La Biblia es la Historia de lo que Dios quiso que sepamos, conozcamos y obedezcamos acerca de El…

“…dándonos a conocer el misterio de su voluntad…” (Efesios 1:9)
“…hasta alcanzar las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. Y esto lo digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas” (Colosenses 2:2-4)
“Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad” (2 Pedro 1:16)
¿Conocemos la historia que Dios nos relata en la Biblia? ¿Qué haremos con ella?

Recordemos: No podemos permanecer impasibles ni semejantes a como éramos ante esta Historia sin igual…

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