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UN PEQUEÑO SABOR DE CIELO

30 Jul
David Wilkerson Today
FRIDAY, JULY 30, 2010

UN PEQUEÑO SABOR DE CIELO

Un bocado de anticipo es un adelanto del sabor real. La Biblia lo llama arras – “Es las arras de nuestra herencia” (Efesios 1:14).

Significa que nos dan a probar un bocado antes de que venga todo el festín. Nuestra herencia es Cristo mismo – y el Espíritu Santo nos trae a su propia presencia como un anticipo de sabor a lo que será ser recibido como su novia, disfrutando de un amor y una comunión eterna con él. Pablo describe a unas personas de Dios que están “sellados con el Espíritu Santo” (Efesios 1:13).

Esto se refiere a personas especialmente marcadas por el trabajo del Espíritu Santo. El Espíritu Santo ha producido en ellos una marca distintiva, un trabajo interior glorioso – algo sobrenatural que los ha cambiado para siempre. Ya no son creyentes ordinarios. Ya no son más “de este mundo” desde que han colocado sus afectos en cosas de arriba, y no en las de esta tierra. No son movidos por los eventos mundiales.

En lugar de eso, son inamovibles. Ya no son tibios ni a medias ganas. En lugar de eso, sus corazones claman día y noche, “Ven pronto, Señor Jesús…” ¿Qué sucedió en ellos? ¿Qué hizo el Espíritu Santo en estos creyentes? ¿Qué los marcó y los selló para siempre como propiedad del Señor? Simplemente esto: ¡El Espíritu Santo les dio un bocado de la gloria de su presencia! El vino a ellos, les abrió el cielo – ¡y ellos experimentaron una manifestación sobrenatural de su grandeza sublime! El nos da “un poquito de cielo” para llegar al cielo con eso – para afilar nuestro apetito.

¿Qué clase de novia usted cree que el Espíritu Santo le presentará a Jesucristo en ese día de revelación? ¿Una que está sin mucho ánimo? ¿Una cuyo amor es tibio o frío? ¿Una que no es devota a Jesús? ¿Una que no quiere intimidad con Cristo? Si usted verdaderamente ama a Cristo, él nunca está fuera de la mente suya. El está presente en cada momento que usted esté despierto.

Algunos Cristianos piensan, “Eso sucederá después de que yo muera. Cuando llegue al cielo, todo cambiará. Yo seré la novia especial del Señor recién entonces”. No, ¡la muerte no santifica a nadie! El Espíritu Santo está aquí hoy día.

El está vivo y trabajando dentro de usted – ¡para producir un amor apasionado por Cristo en este lado de nuestra muerte! Romanos 8:26 describe uno de los trabajos más poderosos del Espíritu Santo en el corazón del creyente.

“Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.”

La palabra traducida como “gemidos” en el Griego significa “un anhelo” – un deseo vivo de tener más de Cristo. Usted puede anhelar tanto a Cristo, que usted puede sentarse en su presencia y nada saldrá de la boca suya sino un gemido profundo – algo que no puede ser pronunciado.

Dice, “Jesús, tú eres la única felicidad en este mundo. Yo he probado y he visto que tú eres bueno – y quiero todo de ti.”

Esta es la marca de aquél que está caminando en el Espíritu. El tiene un apetito insaciable por Jesús. Como Pablo, ¡ésta persona está ansiosa de partir y estar con el Señor!

Read this devotion online: http://www.worldchallenge.org/es/node/9338

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Cuando llega la afliccion..

30 Jul

Cuando llega la afliccion..

  • Mas luego que fue puesto en angustias, oró a Jehová su Dios, humillado grandemente en la presencia del Dios de sus padres. (2 Crón. 33: 12).
  • “En el mundo tendréis aflicción” (Juan 16: 33), dice Cristo, pero en mí tendréis paz.

Las pruebas a las cuales son sometidos los cristianos en la tristeza, la adversidad y el oprobio, son los medios designados por Dios para separar el tamo del trigo. Nuestro orgullo, egoísmo, malas pasiones y amor de los placeres mundanales, deben ser todos vencidos; por lo tanto Dios nos manda aflicciones para probarnos, y mostramos que existen estos males en nuestro carácter.

Debemos vencer por su fuerza y su gracia, a fin de participar de la naturaleza divina, habiendo escapado de la corrupción que está en el mundo por la concupiscencia. “Porque lo que al presente es momentáneo y leve de nuestra tribulación -dice Pablo-, nos obra un sobremanera alto y eterno peso de gloria; no mirando nosotros a las cosas que se ven, sino a las que no se ven: porque las cosas que se ven son temporales, mas las que no se ven son eternas” (2 Cor. 4: 17, 18).

Las aflicciones, las cruces, las tentaciones, la adversidad y nuestras variadas pruebas, son los medios que emplea Dios para refinamos, santificamos y hacernos dignos de su alfolí celestial.

Muchas de vuestras aflicciones han recaído sobre vosotros, en la sabiduría de Dios, para acercamos al trono de la gracia. Suaviza y subyuga a sus hijos mediante dolores y dificultades. Este mundo es el taller de Dios, donde nos amolda para las cortes celestiales. Emplea el cincel en nuestro tembloroso corazón, hasta que desaparecen las asperezas e irregularidades, y estamos en condiciones de ocupar el lugar que nos corresponde en el edificio celestial. Por medio de la tribulación y el pesar el cristiano se purifica y fortalece, y desarrolla un carácter de acuerdo con el modelo dado por Cristo.-

Permitamos que las aflicciones que tanto nos apenan y agravian sean lecciones instructivas, que nos enseñen a avanzar hacia el blanco del premio de nuestra alta vocación en Cristo. Sintámonos alentados por el pensamiento de que el Señor vendrá pronto. Alegre nuestro corazón esta esperanza.
John J Alvarado DJuly 30, 2010 at 11:42am

Don Gossett: La unción clave de la alegría

30 Jul

¡Esta Boca Mía! (Joyce Meyer)

30 Jul

La extraña historia del judío llamado Adolf Hitler

30 Jul

La extraña historia del judío llamado Adolf Hitler

BUCAREST, 29/07/2010 (EFE/ ProtestanteDigital.com)

“Aquí descansan los restos mortales de ADOLF HITLER. Fallecido el 26 de octubre de 1892 a la edad de 60 años. Rueguen por su alma”, se lee en rumano y hebreo en una tumba del cementerio judío “Filantropía” de Bucarest.

No se frote los ojos, es cierto. La historia de este bucarestino de fe mosaica la cuenta el cronista de la judería rumana Marius Mircu en un libro titulado “Filantropía, un cementerio lleno de vida”. Sorprendido por esta insólita coincidencia digna del más irreverente humor negro, Mircu rastreó en los archivos y descubrió que nuestro Adolf Hitler de Bucarest tenía un taller y una tienda de sombreros en la calle Real de la capital y era originario de Rumanía.

El sombrerero Adolf Hitler se fue de este mundo antes de que el nazismo se abatiera como un monstruo sobre el continente europeo. Pero tener el mismo nombre que el “Führer” perturbaría por décadas la paz de su memoria.

El sombrerero Hitler, que como está documentado por Mircu hizo publicidad de su negocio en un periódico yidish de su tiempo, jamás habría pensado que regresaría a la prensa mundial por razones tan distintas a su oficio.

LA RUMANÍA DEL NAZISMO
El primer paso fue cuando en plena II Guerra Mundial un empleado del cementerio reparó por casualidad en la inscripción de aquella piedra funeraria que aparentemente no tenía nada de especial entre las muchas que se levantan en el recinto funerario.

Con la Rumanía del Mariscal Ion Antonescu de parte de Alemania en la guerra y en medio de la efervescencia del movimiento fascista legionario, los judíos eran en esos momentos despojados de sus derechos civiles -cuando no asesinados- en brutales pogromos más o menos organizados u oficiales.

Sirva como ejemplo de los riesgos que corrían los judíos de Bucarest de aquel tiempo la matanza de la Rebelión legionaria de enero de 1941, cuando decenas de hebreos fueron llevados a un matadero, colgados de los ganchos para los animales y bárbaramente mutilados.

El descubrimiento de la tumba ocurrió en este clima de terror, relata Mircu, lo que produjo un gran nerviosismo entre los conocedores del hecho. Lo primero que hicieron fue apresurarse a destruir el texto en rumano con el nombre de Hitler en la piedra.

Temían –no sin razón- que caso de llegar a oídos de las autoridades filonazis rumanas, de los legionarios o de la representación alemana en Rumanía, bien podrían considerarlo una provocación.

40 AÑOS DESPUÉS
Tuvieron que pasar más de cuarenta años para que el recuerdo del sombrerero hebreo Adolf Hitler volviera a ser honrado públicamente a la vista de todos.

“La reparación se produjo en 1987, por iniciativa del Jefe Rabino Moses Rozen”, cuenta el ingeniero judío Iosif Cotnareanu, que trabajó en el equipo que reconstruyó el monumento. “Fue un acto de justicia, porque este hombre no tenía ninguna culpa de tener el nombre que tenía”, recuerda. Cotnareanu llevaba entonces dos años jubilado, y contribuía a la buena salud de la comunidad aportando su experiencia como especialista en trabajos sobre piedra.

“El monumento (funerario) no fue reconstruido exactamente como estaba, sino en otro estilo más habitual en los años 80. Sin embargo se respetó fielmente la inscripción”, dice el ingeniero que coordinó los trabajos.

Como casi todos los cientos de miles de judíos que hicieron de las comunidades rumanas unas de las más vibrantes y numerosas del mundo, los herederos del comerciante de la calle Real ya no viven en Rumanía.

O bien murieron bajo la bota del antisemitismo en la década de 1930 a 1940, o bien emigraron a Israel, a EEUU, a Francia o Alemania, Australia, incluso a Hong Kong, porque han llegado a venir de Hong Kong a dejar flores en la tumba, comenta con tristeza un empleado judío del cementerio.

Nadie lleva flores hoy a la tumba de Adolf Hitler en el cementerio de la Filantropía, dónde sólo unos cuantos curiosos y algún periodista interrumpen su sueño eterno entre el verde apacible del camposanto.

Fuente: EFE. Edición: ProtestanteDigital.com

¿Es bíblico el sacerdocio de todos los creyentes?

30 Jul

¿Es bíblico el sacerdocio de todos los creyentes?


Pregunta: “¿Es bíblico el sacerdocio de todos los creyentes?”

Respuesta: Hay un pasaje principal que trata del sacerdocio de todos los creyentes. Es como sigue: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de Aquel que os llamó de las tinieblas a Su luz admirable” (1 Pedro 2:5-9).

Los sacerdotes del Antiguo Testamento fueron elegidos por Dios, no por auto-elección; y ellos fueron escogidos para un propósito: servir a Dios con sus vidas por medio de la ofrenda de sacrificios. El sacerdocio servía como una ilustración o “tipo” del futuro ministerio de Jesucristo… ilustración que después ya no fue necesaria, una vez que Su sacrificio en la cruz fue consumado. Cuando el grueso velo del templo que cubría la entrada al Lugar Santísimo fue partido en dos por Dios, al momento de la muerte de Cristo (Mateo 27:51), Dios estaba indicando que el sacerdocio del Antiguo Testamento ya no era necesario. Ahora los creyentes podrían venir directamente a Dios a través del gran Sumo Sacerdote, Jesucristo (Hebreos 4:14-16). Ahora ya no hay mediadores terrenales entre Dios y el hombre, como existieron en el sacerdocio del Antiguo Testamento (1 Timoteo 2:5)

Cristo, nuestro Sumo Sacerdote ofreció un solo sacrificio por el pecado de todos los tiempos (Hebreos 10:12), y ya no queda más sacrificio por los pecados que pueda ser hecho (Hebreos 10:26) Pero así como los sacerdotes ofrecían otras clases de sacrificios en el templo, está claro en 1 Pedro 2:5,9, que Dios ha elegido a los cristianos “…para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.” 1 Pedro 2:5-9 habla de dos aspectos del sacerdocio del creyente. El primero es que los creyentes son privilegiados. El ser elegido por Dios para ser un sacerdote era un privilegio. Todos los creyentes han sido elegidos por Dios: un “linaje escogido…pueblo adquirido por Dios” (verso 9). En el tabernáculo y el templo del Antiguo Testamento, había lugares donde solo los sacerdotes podían ir. Detrás del grueso velo, en el Lugar Santísimo, solo el Sumo Sacerdote podía entrar, y únicamente una vez al año en el Día de la Expiación, cuando hacía ofrenda por el pecado a favor de todo el pueblo. Pero como mencionamos anteriormente, por la muerte de Jesucristo en la cruz del Calvario, ahora todos los creyentes tenemos un acceso directo al trono de Dios a través de Jesucristo, nuestros Sumo Sacerdote (Hebreos 4:14-16). Qué privilegio el poder entrar directamente al mismo trono de Dios, no a través de algún sacerdote terrenal. Cuando Cristo regrese y la Nueva Jerusalén baje a la tierra (Apocalipsis 21), los creyentes verán a Dios cara a cara, y le servirán ahí (Apocalipsis 22:3-4) Nuevamente, qué privilegio especial para nosotros que antes no éramos “su pueblo”…. “sin esperanza” …. destinados a la destrucción por nuestro pecado.

El segundo aspecto del sacerdocio de los creyentes es que somos elegidos para un propósito: para ofrecer sacrificios espirituales (ver Hebreos 13:15-16 por ejemplo), y para anunciar las virtudes de Aquel que nos llamó de las tinieblas a Su luz admirable. Por lo cual, tanto por la vida (1 Pedro 2:5; Tito 2:11-14; Efesios 2:10) como por la palabra (1 Pedro 2:9; 3:15), nuestro propósito es servir a Dios. Así como el cuerpo de creyentes es el templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19-20), así Dios nos ha llamado a servirle de todo corazón, por medio de la ofrenda de nuestras vidas como sacrificios vivos (Romanos 12:1-2). Un día estaremos sirviendo a Dios en la eternidad (Apocalipsis 22:3-4), pero no en cualquier templo, “… porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ellos…” (Apocalipsis 21:22). Así como el sacerdocio del Antiguo Testamento debía estar libre de contaminación, como se simbolizaba al ser ceremonialmente limpiado, así Cristo nos ha hecho santos posicionalmente ante el Padre. El nos llama a vivir vidas santas para que también podamos ser un “sacerdocio santo” (1 Pedro 2:5).

En resumen, los creyentes son llamados “reyes y sacerdotes” y un “real sacerdocio” como un reflejo de su posición privilegiada como herederos del reino del Dios Todopoderosos y el Cordero. Por este privilegio de cercanía con Dios, ningún otro mediador terrenal es necesario. Secundariamente, los creyentes son llamados sacerdotes, porque la salvación no es solo un “seguro contra incendios” para escapar del infierno. Más bien, los creyentes son llamados por Dios para servirle a Él por medio de la ofrenda de sacrificios espirituales, p.ej. siendo personas celosas de buenas obras. Como sacerdotes del Dios viviente, todos debemos alabar a Aquel que nos ha dado el gran regalo de sacrificar a Su Hijo por nosotros, y como respuesta, el compartir esta maravillosa gracia con otros.

NACION SANTA

30 Jul

NACION SANTA

Domingo 22 de febrero de 2009

1ª. Pedro 2:9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;

Cuando Dios nos habla por medio de su palabra él ve las cosas de otra forma que nosotros las vemos, tenemos que entender que Dios obra de maneras diferentes y ve de forma diferente. El hombre ve las cosas desde afuera para dentro ve primero el cuerpo o físico de una persona, luego su alma y por último su espíritu, pero Dios ve desde adentro hacia fuera.
Cuando andamos con Cristo lo llevamos a cada lugar a donde nosotros queremos ir, pero cuando andamos en Cristo el nos guía a donde tenemos que ir.

Pastor Marco Tulio Noriega

Hay cuatro niveles para llegar a estar en Cristo:

Pueblo Adquirido por Dios: tenemos que declarar y creer que somos hijos de Dios comprados con su sangre para que cuando el enemigo nos quiera acusar o tentar tenemos que estar firmes y creyendo que somos hijos verdaderos de un Dios poderoso y que tenemos armas poderosas para derrotarlo. Ahora bien si somos pueblo adquirido de Dios tenemos que avanzar al otro nivel y no quedarnos solo como salvos.

Nación Santa: (2ª Crónicas 29:15), tenemos que limpiarnos para ser aceptos delante de Dios, por lo tanto tenemos que buscar una iglesia en donde realmente nos edifiquemos y buscar a nuestro pastor para ministrarnos, pero tenemos que decir y sacar todo lo que realmente nos afecta tanto pecados, áreas en el alma para que nos conozca el ministro tal como somos y así poder llegar a ser verdaderamente limpios.
(2ª Crónicas 29:16-17), Si queremos ser limpios tenemos que permitir que en la ministración salgan cosas desde el interior de nuestras vidas, que el ministro examine nuestra alma y saque todo lo malo, sacar y hacer morir al hombre viejo de nuestras vidas.
Hay una lucha interna en nosotros donde el hombre viejo pelea con el espíritu para ganar nuestra alma, por eso es importante escuchar y leer la palabra pues nos habla y saca a la luz toda inmundicia la cual es como un espejo de nuestra vida y nos confronta a reconocer nuestros defectos, arrepentirnos y confesar nuestros pecados, la palabra saca la inmundicia al atrio, pero es el ministro quien recoge y tira la inmundicia de nuestras vidas por medio de la ministración.

Hay dos procesos para ser limpios: venir y reconocer lo que somos y el segundo proceso ir con un levita = ministro a confesar nuestros pecados y dejarlo ver quien somos.
Lo que hay dentro de nosotros es lo que contamina nuestra vida y nos destruye (Marcos 7:20-23). El ladrón vino a robar, matar y destruir todo lo que hay en nosotros y tenemos que saber que el ladrón está dentro de nuestra vida y lo tenemos que sacar.

Las 7 degradaciones de la fornicación:

  1. La pornografía: tenemos que saber cómo cuidar a nuestra familia de la fornicación pues por medio de la televisión se nos muestra de muchas formas sutiles que contaminan nuestra mente y alma.
  2. La masturbación: en esto se cae cuando nuestra mente ya está demasiado entenebrecida con la pornografía.
  3. La prostitución: no es precisamente estar en un centro de prostitución sino tener relaciones con otra persona que no sea nuestro esposo (adulterio), los jóvenes y señoritas que tienen relaciones sexuales con cuantas personas quieren solo por el deseo o por algún pago. (Levítico 21:9)
  4. El homosexualismo: esto viene cuando ya no se sacian los deseos sexuales con personas del otro sexo y entonces viene el enemigo a torcer la mente y poner deseos de estar con personas del mismo género sexual. (Levítico 20:13)
  5. Tener sexo con animales (bestialismo): a causa de esto es que un hombre tuvo relaciones sexuales con un mono provocando el SIDA y luego vino y contaminó a los demás hombre y por lo tanto contaminaron a las mujeres y ha sido propagada esta enfermedad ha toda la humanidad hasta los niños. (Levítico 20:15-16)
  6. Relaciones con los muertos (necrofilia): relaciones sexuales con cadáveres y gerontofilia relaciones sexuales con ancianos.
  7. Relaciones con el mundo espiritual: ángeles caídos y demonios.

Real Sacerdocio: luego de limpiarnos y regenerar nuestra vida, el Señor nos pasa al otro nivel y nos permite ser sacerdotes llamados a ministrar en su presencia.

Linaje Escogido: que nuestra meta sea llegar a ser parte del linaje escogido de Dios luego de haber avanzando y salir victoriosos de los otros niveles, tenemos que desearlo de todo corazón y sacrificar muchas cosas que nos impidan llegar a este nivel. No tenemos que imitar a los demás sino imitar a Cristo.

El fruto del espíritu es llegar a tener el carácter de Cristo y estar En Cristo.

http://www.mielsanmarcos.org/Temas_2/113.html