Los ángeles en la Biblia y en la vida del Señor Jesús

22 Jul

Los ángeles en la Biblia y en la vida del Señor  Jesús

Autor:Paulo Arieu

I – Los Ángeles

“Guardaos de menospreciar a uno de estos pequeños, porque yo os digo que  sus ángeles ven continuamente el rostro de mi Padre que está en los cielos” (Mateo, 18:10).
San Jerónimo comenta las palabras de Nuestro Señor citadas anteriormente al decir que “la dignidad de cada alma es tan grande, que cada una recibe un ángel guardián desde su nacimiento”.(0)

El Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia nos define la palabra ángeles (1):

«Traducción de un término hebreo (malak) y un término griego (angelos) que significan “mensajero” Se aplica a seres humanos (Job 1.14; 1 R 19.2; Hag 1.13;Luc 7.24; 9.52, etc.), pero de manera muy especial a un orden de seres sobrenaturales y celestiales cuyo ministerio es actuar como mensajeros y agentes de Dios en la realización de la voluntad divina.Los ángeles se mencionan muchas veces en ambos testamentos y Cristo mismo afirmó que hay un orden de seres angélicos en el universo (Mat. 18.10; 24.31, 36; Luc 15.10). Los ángeles fueron creados (Col 1.16) en estado de santidad (Jud 6) antes de la creación del mundo (Job 38.6, 7).

Son seres espirituales (Heb 1.14) que pueden tomar forma corpórea, aunque no tienen cualidades físicas como los humanos. Su apariencia es masculina (Gen 18.2, 16; Mar 16.5, etc.). No pueden reproducirse ni tampoco morir (Mat. 22.30; Luc 20.36). Existen en gran número (Heb 12.22; Ap 19.1). Poseen inteligencia (1 P 1.12), sensibilidad (Luc 15.10) y voluntad (Jud 6). Se les llama “santos” (Mat. 25.31), “escogidos” (1 Ti 5.21) e “hijos de Dios” (Job 1.6), y se dice que están en el cielo» (Mat. 18.10).

Las Escrituras hablan de ángeles que pecaron (Jud 6; 2 P 2.4).  Aquí se trata solamente de los que no han caído de su estado original. Pablo menciona “principados y potestades en los lugares celestiales” (Ef 3.10).

Dos ángeles se mencionan por nombre: Gabriel (Luc 1.26) y Miguel (el arcángel, «uno de los principales príncipes», Dan 10.13, Jud 9). Se habla también de serafines (Is 6.1–3) y querubines (Gen 3.22–24). Los ángeles alaban a Dios (Ap 4–5), cuyo rostro contemplan siempre en el Cielo (Mat. 18.10), y ejecutan su palabra (Sal 103.20).

En cuanto a Cristo, se dice que fue “visto de los ángeles” (1 Ti 3.16). Predicen (Luc 1.26–33) y anuncian su nacimiento (Luc 2.13), le protegen en su infancia (Mat. 2.13), le asisten en la tentación (Mat. 4.11), están listos para defenderle (Mat. 26.53), le confortan en Getsemaní (Luc 22.43), remueven la piedra del sepulcro (Mat. 28.2), anuncian la resurrección (Mat. 28.6) y la Segunda Venida (Hch 1.10, 11).

Hay varios ministerios que los ángeles cumplen en relación con la experiencia del creyente (Luc 15.10; 16.22; Hch 8.26; 12.7; 27.23, 24; I Tes. 4.16; 1 Ti 5.21; Heb 1.14). Intervienen también en la vida de las naciones (Dan 10.21; 12.1; Ap 8:9; 16) y de los individuos no salvos (Gen 19.13; Mat. 13.39; Hch 12.23; Ap 14.6, 7). El hombre ha sido hecho “poco menor que los ángeles” (Sal 8.5), pero al unirse con Cristo por medio de la fe es exaltado sobre ellos (Heb 1–2). Los ángeles le sirven (Heb 1.14), pero Él les excede en conocimiento espiritual respecto a la manifestación de la gracia de Dios en Cristo (I Pe. 1.10–12), y un día los juzgará (I Cor. 6.3).

La Biblia prohíbe que se rinda adoración a los ángeles (Col 2:18; Ap 19:10; 22.8-9

En el portal de “Ministerios El Buen Pastor Internacional”,un comentarista editó una nota bajo el titulo “Ángeles y demonios en la vida de Jesús”, de la cual yo extraigo la parte correspondiente a los ángeles: (2)

«Cuando no conocemos a Cristo no podemos hablar de demonios, porque si no conocemos a Cristo, que los ángeles hablaron en su venida y glorificaron en su nacimiento la preciosa simiente de Dios en su Hijo, nosotros los Pastores no podemos hablar de demonios. Los que anduvieron con Cristo en la tierra, los apóstoles, El les enseñó que había demonios y que había que reprenderlos.

En un momento del ministerio de Jesús, Jesús deja a los apóstoles que realicen cierta labor sin él, como hace el Pastor en el rebaño, que les de ministerios para que se desarrollen dentro de la iglesia. […] Jesucristo, después de haber enseñado, después de haber corregido y después de darles la doctrina del ayuno los dejó y un día se fueron a ciertos lugares y tenían que ejercer el poder, pero no estaba el poder, porque habían dejado de orar y de ayunar. Se fueron por los campos llenos de trigo, comieron trigo, jugaron, caminaron, se pasearon, se regocijaron pero no oraron. Cuando llegó el momento de trabajar para la viña del Señor estaban fuera del viñador y no tuvieron poder para reprender demonios. Es cuando Jesús les dijo: “Este género no sale sino es con ayuno y oración.”

II. ¿Para que fueron creados los ángeles?

Cuando uno investiga, en el conocimiento de la Palabra, los ángeles fueron creados por medio de él y para él. O sea que Cristo tuvo que crearse él mismo como Creador, porque dice que el Padre y El uno son, como el Espíritu Santo. El mismo crea a los ángeles para él y para que estén con él. “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.” (Col. 1:16)

III. ¿Que pasó después de que creó a los ángeles?

Cristo creó a los ángeles para que le adoren. Si los ángeles existen no es por la creación de Dios, los ángeles existen por la creación de Jesucristo. Colosenses 1:16 nos lo explica.

¿Qué nos indica que él crea a los ángeles para que lo adoren? “Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo dice: Adórenle todos los ángeles de Dios.” (Heb. 1:6)

Aparte de que los ángeles fueron creados por Jesucristo y para que le adoraran, Dios controla a los ángeles y hace que los ángeles sean los que predijeron el nacimiento de su Hijo. O sea que está la intervención divina del Padre.

El evangelio de Lucas es el que narra a los ángeles cuando predijeron este grande acontecimiento. “Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor. Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo; que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre. Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: ¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!” (Luc. 2:9-14) Cuántos ángulos de la vida de fe nosotros perdemos por no entrar en la eterna sabiduría del Espíritu, porque el Espíritu es quien revela esto. Teológicamente puedes dar varias, pero espiritualmente vas al meollo del Creador de los ángeles.

Los ángeles no se adoran. El siglo que dejamos atrás fue de tantas maldiciones de adoración que hasta una flor que pareciera un ángel la estaban adorando. Tuve que dejar de usar prendas de cruces y demás para evitar confusión, males entendidos. Se quitó la cruz del altar para que el pueblo no adorara la cruz, sino dependiera de la presencia de Dios, como tuvo que depender Moisés cuando sacó al pueblo de Israel y dependía de ir al Monte Sinaí a orar y a decirle al pueblo: “es necesario ayunar y orar”.

IV. ¿Que labor hicieron los ángeles después que el Mesías había nacido?

Lo protegieron de Herodes. O sea que los ángeles tienen su misión. Yo estoy conciente de la labor angélica de los ángeles. Hay tantas maravillas de Dios que no tenemos que ir al cielo para verlas, tenemos que estar en la tierra para recibirlas ya, pero necesitamos el don de fe. Todos creemos, por eso estamos en la iglesia, pero no todos tenemos el don de fe. […] “Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate, y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo.” (Mat. 2:13)

V. Análisis bíblico de Jesús y los ángeles

a. La Concepción de Jesús es anunciada a María por un Ángel”Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María. Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta. Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús.  Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin. Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón. Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril; porque nada hay imposible para Dios. Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.” (Luc. 1:26-38 RV60)

b. Un Ángel anunció a José, en un sueño, el Plan de Dios para él “El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo. José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente. Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.” (Mat. 1:18-21 RV60)

c. Los Ángeles estuvieron presentes en el nacimiento de Jesús “Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David; para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta. Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor.  Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre. Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: ¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres! Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros:  Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado.” (Luc. 2:4-15 RV60)

“Cumplidos los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre JESÚS, el cual le había sido puesto por el ángel antes que fuese concebido.” (Luc. 2:21 RV60)

d. De nuevo,  un ángel visita a José  y le advierte de la persecución de Herodes, por lo que la familia huye a Egipto y permanece allí hasta la muerte del monarca “Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo. Pero después de muerto Herodes, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José en Egipto, diciendo: Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a tierra de Israel, porque han muerto los que procuraban la muerte del niño. Entonces él se levantó, y tomó al niño y a su madre, y vino a tierra de Israel.” (Mat. 2:13,19-21)

e. Los Ángeles sirvieron a Jesús en el desierto, después de su bautismo en el Jordán “Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre él. Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia. Y luego el Espíritu le impulsó al desierto.13 Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado por Satanás, y estaba con las fieras; y los ángeles le servían.” (Mar.1:10-13)

“Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre. Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan. Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios. Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos. Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás. Y le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo:  Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden;  y, En las manos te sostendrán, Para que no tropieces con tu pie en piedra. Respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios. Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo.”(Luc. 4:1-13 RV60) “El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.” (Mat. 4:11 RV60)

Un Ángel confortó a Jesús en su agonía en el Monte de los Olivos, antes de comenzar su dolorosa Pasión “Y saliendo, se fue, como solía, al monte de los Olivos; y sus discípulos también le siguieron. Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación. Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle.” (Luc. 22:39-43 RV60)

g. El ángel removió la piedra del santo sepulcro y los ángeles anuncian a los apóstoles la resurrección de Jesucristo: “Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro. Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella. Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. Y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron como muertos. Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor.”  (Mat. 28:1-6 RV60)

”Pero María estaba fuera llorando junto al sepulcro; y mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro; y vio a dos ángeles con vestiduras blancas, que estaban sentados el uno a la cabecera, y el otro a los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto.” (Jn 20:11-12 RV60)

“Pero cuando miraron, vieron removida la piedra, que era muy grande. Y cuando entraron en el sepulcro, vieron a un joven sentado al lado derecho, cubierto de una larga ropa blanca; y se espantaron. Mas él les dijo: No os asustéis; buscáis a Jesús nazareno, el que fue crucificado; ha resucitado, no está aquí; mirad el lugar en donde le pusieron. Pero id, decid a sus discípulos, y a Pedro, que él va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis, como os dijo.” (Mar. 16:4-7)

g. Dos ángeles estuvieron presentes en la ascensión de Jesucristo al cielo: “Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.”  (Hch. 1:9-11 RV60)

h. Y estarán presentes también, con Cristo en su segunda venida

“Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas.Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro. De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca” (Mat. 24:4-5,29-32 RV 60)

“Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.” (Mat.25:31-33 RV60)

“Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.” (Mateo 16:26-27)

“Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará. Pues ¿qué aprovecha al hombre, si gana todo el mundo, y se destruye o se pierde a sí mismo? Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras, de éste se avergonzará el Hijo del Hombre cuando venga en su gloria, y en la del Padre, y de los santos ángeles. Pero os digo en verdad, que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que vean el reino de Dios.” (Luc. 9:23-27)

“Mas vosotros mirad; os lo he dicho todo antes. Pero en aquellos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias que están en los cielos serán conmovidas. Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en las nubes con gran poder y gloria. Y entonces enviará sus ángeles, y juntará a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo “.(Mar 13:23-27 RV60)

“Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará. Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.”

“Entonces si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo; o, mirad, allí está, no le creáis. Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán señales y prodigios, para engañar, si fuese posible, aun a los escogidos. Mas vosotros mirad; os lo he dicho todo antes. Pero en aquellos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias que están en los cielos serán conmovidas. Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en las nubes con gran poder y gloria. Y entonces enviará sus ángeles, y juntará a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.” (Mar. 13:21-27 RV60)

Conclución:

El ministerio de los ángeles es una realdidad; asi lo afirma la biblia, tanto para la vida del creyente temeroso de Dios, para el destino eterno de Israel, en la vida de Jesucristo, y en la vida de la iglesia.

San Ambrosio:escribió entendiendo erradamente que se podian realizar oraciones a los ángeles “Debemos rezar a los ángeles que nos son dados como nuestros guardias” (De Viduis, ix); (cf. St. Aug., Contra Faustum, xx, 21).(3) Algunos credos religiosos de la actualidad también le rinden culto a los ángeles

Pero esto es un inadecuado culto y fue una doctrina reprobada por San Pablo a los cristianos de Colosas,  afectados por influencias gnósticas (Colosenses 2:18).

El conocer de la existencia de los ángeles, no nos autoriza a poner nuestra esperanza en ellos ni mantener conversaciones o realizarles peticiones a ellos. Nuestra fe y nuestra confianza debe estar puesta en Jesús, Dios hecho hombre. La Palabra de Dios es clara “Puesto los ojos en Jesús, el autor y consumador de nuestra fe”

Notas:

0-http://www.luiscordero.com/angeles/angel_de_la_guarda/

1Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, Edit. Clie, Vila-Scuain

2- http://www.mebpi.org/article331.html

3 -http://www.luiscordero.com/angeles/guardianes_personales/

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