Archivo | 4:37 PM

Todos los manuscritos de la biblia serán fotografiados y conservados

21 Jul
Anuncios

Diálogo: ¿Cuál es el mayor mandamiento? ¿Qué implica?

21 Jul

Diálogo: ¿Cuál es el mayor mandamiento? ¿Qué implica?

AMARAS AL SEÑOR CON TODO TU CORAZON

1.       El pueblo que Dios libera no puede ser como los demás y hacerse un dios a su imagen, proyección de sus propios deseos. Por ello ya el Decálogo marca un estilo de vida distinto. Lo hace en el contexto de un diálogo: Escucha, Israel (Dt 5,1), cuida de practicar lo que te hará feliz (6,3), yo soy el Señor, tu Dios, el que te sacó de Egipto (5,6).

2.       Los profetas denuncian la ilusión de una religión convencional e hipócrita, que olvida la palabra de Dios y sigue a otros dioses: Vosotros os fiáis de palabras  engañosas que no sirven de nada. ¿De modo que robáis, matáis, adulteráis, juráis en falso, quemáis incienso a Baal, seguís a dioses extranjeros y desconocidos, y después entráis a presentaros ante mí en este templo, que lleva mi nombre, y decís: Estamos salvos, para seguir cometiendo estas abominaciones? ¿Creéis que es una cueva de bandidos este templo que lleva mi nombre? (Jr 7, 8-11).

3.       Ahora bien, el Evangelio hace un barrido de leyes. La tradición judía tiene 613 leyes positivas, 365 prohibiciones y 248 prescripciones; en total, 1226. Y el Código de Derecho Canónico tiene más: 1752. Entonces surge la pregunta: ¿viene el Evangelio a destruir el Decálogo? La sospecha está en el ambiente y Jesús se ve obligado a precisar: No penséis que he venido a abolir la Ley y los profetas. No he venido a abolir sino a dar cumplimiento (Mt 5, 17). Subiendo al monte, como un nuevo Moisés, Jesús se explica. No se trata de una conversación informal, sino de una catequesis básica, fundamental. Va dirigida a sus discípulos, a la muchedumbre, a todos aquellos que quieran escuchar su palabra: Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo… Es el proyecto del hombre nuevo, del hombre que nace de la palabra de Dios y vive conforme a ella.

4.       Cuando el joven rico le pregunta qué ha de hacer para tener en herencia vida eterna, responde Jesús: Ya sabes los mandamientos: No cometas adulterio, no mates, no robes, no levantes falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre  (Lc 18, 20). Todos, los cinco, se centran en el amor al prójimo. Los fariseos no lo ven claro y le preguntan: ¿Cuál es el mayor mandamiento de la Ley? Responde Jesús: Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Por el segundo no preguntan, pero añade Jesús: El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los profetas (Mt 22, 34-40; ver 1 Jn 4, 20).

5.       Pues bien, Jesús les enseñaba diciendo: Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los no violentos, porque ellos poseerán la tierra. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos (Mt 5, 3-10). ¡Dichosos! Jesús anuncia una dicha que los discípulos ya experimentan: ¡Dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! (13, 16). Los discípulos perciben las señales del reino de Dios (Lc 10, 17). Y esto pasa a ser el centro de la vida. Por tanto, no sólo no tendrás otros dioses, sino que buscarás por encima de todo el reino de Dios y su justicia (Mt 6, 33). Lo demás se os dará por añadidura.

6.       En el Decálogo, los mandamientos que se refieren directamente a Dios son tres. El primero es: No tendrás otros dioses (Ex 20, 3). El Dios vivo es un Dios celoso (20, 5), que no tolera los ídolos. Los dioses de las naciones no son ni siquiera dioses (Jr 2, 11), no existen (5,7). Este es el credo fundamental de Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu fuerza (Dt 6, 4-5). El Señor es el primero y el último: Antes de mí no hubo dios alguno, y ninguno habrá después de mí; yo, yo soy el Señor, y fuera de mí no hay salvador (Is 43, 10-11). El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob es el Señor de la historia. Es un Dios presente, que abre un camino de liberación y revela su nombre: Estoy con vosotros (Ex 3, 15).

7.       Ahora bien ¿qué significa no tener otros dioses? En el fondo, dios es el interés más incondicionado, lo que es absoluto, lo que se pone por encima de todo: familia, dinero, poder… Dice C.G. Jung (1874-1961) en su libro Psicología y religión: “Rara vez se encuentran personas que no estén amplia y preponderantemente dominadas por sus inclinaciones, hábitos, impulsos, prejuicios, resentimientos y toda clase de complejos. La suma de estos hechos naturales funciona exactamente a la manera de un Olimpo poblado de dioses que reclaman ser propiciados, servidos, temidos y venerados, no sólo por el propietario particular de esa compañía de dioses, sino también por quienes les rodean. Falta de libertad y posesión son sinónimos”.

8.       El Catecismo de la Iglesia Católica lo presenta así: “El primer mandamiento llama al hombre para que crea en Dios, espere en El y lo ame sobre todas las cosas”; llama también a “adorar a Dios, orar a El, ofrecerle el culto que le corresponde, cumplir las promesas y los votos que se le han hecho”. La superstición, la idolatría, las distintas formas de adivinación y de magia, la acción de tentar a Dios, el sacrilegio y la simonía son pecados contra el primer mandamiento; también el ateísmo “en cuanto niega o rechaza la existencia de Dios” (2134-2140).

9.       Ahora bien, ¿qué entendemos por reino de Dios? Dios reina sobre el mundo porque (a pesar de todo) dirige la historia, actúa en medio de los acontecimientos y los juzga, reina sobre el pueblo creyente que observa el cumplimiento de su voluntad. El reino trascendente de Dios se instaura sobre las ruinas de los imperios humanos (Dn 2, 44). Jesús anuncia el reino de Dios. Es una realidad misteriosa que no viene de modo aparatoso y fulgurante: está en medio de nosotros (Lc 17, 21). Lo descubren los pequeños (Mt 11, 25).  El reino viene cuando se dirige a los hombres la palabra de Dios (13,19). Debe crecer como una semilla sembrada en el campo (13,3-9). Crecerá por su propio poder, como un grano de mostaza (13, 31-32). Levantará al mundo, como la levadura levanta la masa (13, 33).

10.  Es algo que escandaliza a los sabios de este mundo. El Dios vivo se manifiesta en la historia humana. Con plena conciencia lo podemos descubrir y anunciar. Es el corazón del Evangelio. Dice el teólogo Romano Guardini (1885-1968) que a Dios se le descubre no sólo en la naturaleza, sino en la historia: “Parece como si hubiéramos tenido ante nosotros únicamente las estrellas, relacionadas entre sí de modo severo y frío, o el mar, del que, contemplamos sus olas nunca comprendidas y de pronto surgiera de ellas un rostro vivo y claro. Permanece intacto todo lo que había antes; pero estos conceptos se completan con la idea de que Dios es una persona. Ya no es el Dios de los filósofos, ni tampoco el Dios de los poetas, sino el Dios vivo, del cual nos habla la Sagrada Escritura”.

11.  Es una realidad que cualquiera puede vivir: “¿Cómo se podría expresar esto? Precisamente en este momento te llega una noticia: Ha ocurrido tal cosa. Las cosas han ocurrido de esta manera y de esta otra. Alrededor de ti se está cerrando un círculo, el conjunto de estas cosas y hechos y exigencias. Y todo este círculo te está mirando. Esto, la situación, pero ¡si no es un Esto! ¡Despierta tu más profunda comprensión! ¡Es El! No te hace falta fingirte una conciencia de algo, sino afirmarte en la verdad. No tienes más que mantenerte despierto y alerta, y algún día se te revelará que Dios está aquí y que te está mirando, y tú te sentirás guiado por su palabra y exhortado. Entonces entrarás dentro de esta unidad, como ser vivo, y obrarás, en su virtud, impulsado por aquellas palabras y exhortaciones” (R. GUARDINI, El espíritu del Dios viviente, Ed. Paulinas, Madrid, 1976, 20-25). Entonces dirás: Heme aquí que vengo para hacer tu voluntad (Sal 40, 8-9).

* Diálogo: ¿Cuál es el mayor mandamiento? ¿Qué implica?

http://www.comayala.es/Proyecto/espa/pc3/22diosesno.htm

Batallando la Incredulidad del Desánimo

21 Jul

Batallando la Incredulidad del Desánimo

Por John Piper. Traducción por Luz Bordenkircher Y Daniel Buckley.
Una Parte de la serie Battling Unbelief
Compartir esta:

Salmos 73:21-26
Cuando mi corazón se llenó de amargura
y en mi interior sentía punzadas, entonces era yo torpe y sin entendimiento;
era como una bestia delante de ti. Sin embargo, yo siempre estoy contigo;
tú me has tomado de la mano derecha. Con tu consejo me guiarás,
y después me recibirás en gloria. ¿A quién tengo yo en los cielos, sino a ti?
Y fuera de ti, nada deseo en la tierra. Mi carne y mi corazón pueden desfallecer,
pero Dios es la fortaleza de mi corazón
y mi porción para siempre.
(La siguiente es una transcripción de audio del sermón.)
Quiero que por tan sólo unos minutos centren su atención en el versículo 26 – “Mi carne y mi corazón pueden desfallecer” – porque esa es la definición de desánimo con la que quiero que trabajemos. ¿Ven las tres partes de esa frasecita “mi carne y mi corazón desfallecen”?
“Mi carne” – que significa que hay un componente físico en el desánimo. ¿No es la verdad? El cuerpo se debilita, hay fatiga, hay un sentimiento de apatía y letargo.
En segundo lugar, “y mi corazón” – que significa que hay una dimensión espiritual emocional del desánimo. Nuestros corazones están desalentados, desanimados, tristes, consumidos.
En tercer lugar, “desfallecen.” La palabra significa llegar a un fin, estar agotado, carecer de recursos. Es como si tu vida fuera un tanque, dentro del cual esta el agua que tú necesitas para refrescarte. Y alguien removiera el tapón en la parte inferior y esta se escapara en su totalidad. Esta palabra en hebreo (Kala) significa llegar a una final, estar agotado, carecer de los recursos para enfrentar los problemas y la vida.
¿Es el Pecado Fuente del Desánimo?
La pregunta ahora es, ¿es la incredulidad la raíz de esa experiencia de desánimo? Y con diez minutos para predicar aquí, estoy pasando mucho por alto. La respuesta es sí y no.
En otras palabras, no es simple. Pero yo voy a escoger una frase simple, una que viene de las Escrituras, porque necesitamos guías claras y sencillas de acuerdo a las cuales debemos vivir. Creo que esta frase es sencilla y cierta: la incredulidad es la raíz de haberle dado paso al desánimo.
No voy a entrar a discutir el origen del desánimo, porque es muy complejo. Dondequiera que sea su origen, la resignación, la aceptación, el no dar la batalla espiritual para combatirla, y la negligencia en colocarnos la armadura de Dios, se fundamentan en la incredulidad. Ahora, quiero ilustrar esto brevemente mirando el Salmo y luego a Jesús.
“Pero Dios …”
El Salmo 73:26 contiene esta verdad: “Mi carne y mi corazón pueden desfallecer.” Dice literalmente, “desfallecen”, no “pueden desfallecer”. No hay un “pueden” implicado en este verbo hebreo. Dice sencillamente, “Mi carne y mi corazón desfallecen, estoy desalentado, estoy desanimado, estoy a punto de perder la razón”. Y luego viene el contraataque espiritual en la siguiente frase: “pero Dios”.
Así que aquí tenemos a este hombre. Le removieron el tapón de la parte inferior del tanque de su vida. Su corazón y su carne están casi agotados, y él dice- quizás con su último aliento-“pero Dios es la roca (o fortaleza), en mi debilidad, en mi desfallecimiento y mi porción es para siempre.”
Por lo tanto mi punto es, que de dondequiera que provenga este desánimo, es la incredulidad la que no dice “pero Dios.” Es la incredulidad la que no pone resistencia. Es la incredulidad la que no tiene el escudo de la fe y la espada del Espíritu y batalla. Esto podemos decirlo con claridad basados en la Escritura. “Mi cuerpo esta herido, mi corazón es casi muerto, y por por la razón que sea no voy a ceder. Voy a confiar en Dios a pesar de que carezco de fortaleza.”
Salmo 19:7, “La ley del SEÑOR es perfecta, que restaura el alma.” La palabra de Dios es dada para reactivar las almas. Las almas de los santos necesitan ser restauradas y revividas. Esto significa la palabra de Dios ha sido dada para restaurar el ánimo cuando el desánimo llega.
Satanás vs el Hijo de Dios
Vayamos a Jesús. Veamos Mateo 26:36 y siguientes. Quedémonos con Jesús durante unos minutos en Getsemaní. Acabamos de celebrar la Cena del Señor. Unas horas más tarde Jesús está en Getsemaní y lo que esta pasando allí, es quizás la lucha espiritual mas grande en la que un alma humana haya podido incurrir o podría incurrir.
Satanás, sin duda, se ha acercado. ¿Recuerdan lo que dice después de que Jesús fue tentado en el desierto? “Se aparto de él hasta un momento más oportuno.” ¿Cuándo creen ustedes que fue ese momento? Yo creo que en ahora. Y creo que él no solo se acercó. Puedo apostar a que reunió a todos los miembros más poderosos de su malvado ejército. Pueden estar seguros de que los dardos de fuego que Pablo menciona en Efesios 6 salieron despedidos en descargas en contra del alma del Hijo de Dios en tanto que él se arrodillaba luchando por su fidelidad.
Observe el versículo 36: Entonces Jesús fue con ellos a un lugar llamado Getsemaní, y dijo a sus discípulos, “Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro.” Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera. Entonces él les dijo: “Mi alma esta muy triste, hasta la muerte.”
¿Qué está pasando aquí?, ¿Por qué Jesús es tan afligido, atribulado y triste?
Juan 12:27 dice “Ahora mi alma se ha angustiado; y ¿qué diré: ‘Padre, sálvame de esta hora’? Pero para esto he llegado a esta hora.” Yo creo que el texto nos indica cual era la naturaleza de la tentación. Satanás estaba disparando descarga, tras descarga a la mente de Jesucristo. Y llegaron a su mente pensamientos de Satanás, tal y como, “Este es un callejón sin salida. El calvario no es más que un agujero negro. Va a doler como jamás le ha dolido a ningún ser humano, y estas granujas no valen la pena, etc.” Estos pensamientos provenían del malvado corazón de Satanás e iban a la mente del Hijo de Dios.
Satanás quiere crear en Jesús un espíritu de desánimo que se hunda en una resignación sin ninguna oposición y dice “No va a funcionar, no hay razón para avanzar nunca más.” Ahora quiero que pensemos por un minuto acerca de esta batalla, y la comparemos con los discípulos.
No Se Turbe Vuestro Corazón
Jesús es un hombre sin pecado. De acuerdo con Hebreos 4:15 y 2 Corintios 5:20 él nunca pecó, ni en pensamiento, emoción, u obra. No tuvo pecado. Esto significa que la agitación emocional que estaba experimentando en este momento, es la respuesta adecuada para el tipo de tentación extraordinaria que estaba experimentando. El pensamiento demoníaco de que el Calvario es un agujero negro sin sentido, vacío y sin propósito, es tan horrendo que debería provocar un gran shock, en el alma del Hijo de Dios, así como en la de ustedes y la mía.
Es como una bomba. Satanás deja caer bombas en el mar tranquilo de nuestras vidas. Y si se trata de una bomba atómica, en el momento en que esta explota, crea una onda masiva de shock que golpea antes de que las ráfagas mortíferas comiencen a abrirse paso en la vida de las personas. Esto es lo que yo diría que en la vida de Jesús no es pecado. La onda de shock de la tentación satánica de que la muerte del Hijo de Dios sería inútil es tan poderosa que lo golpea, lo tumba.
Ahora, lo increíble acerca de esto es que la palabra utilizada aquí, que él estaba turbado, es la misma que se utiliza para los discípulos. Sin embargo Jesús les dice a los discípulos, “No se turbe.” Juan 14:1, “No se turbe vuestro corazón; creed en Dios, creed también en mí.”
O en Juan 14:27, “La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” Cuando lo leí ayer, me dije, “Espera un minuto. Hay algo que tengo que entender. Estoy diciendo que el Hijo de Dios, que no tiene pecado puede turbarse—misma palabra—pero él le dice a los discípulos que no se turben.” Es como si Satanás estuviera dejando caer una bomba, la misma bomba sobre la experiencia que tuvieron Jesús y los discípulos.
Ellos estaban a punto de desanimarse porque Jesús se iba a ir y parecía que ellos iban a volver a pescar de nuevo. Aquí no hay Reino. Esto es algo inútil. Nada bueno ha sucedido y ahora quien pensábamos era nuestro mejor amigo y Señor se ha ido. Y Jesús dice, “No, no se turben,” y, sin embargo, él estaba turbado.
¿Es esto una contradicción? ¿Está bien que Jesús se turbe y no está bien que los discípulos se turben? No creo que haya contradicción alguna. A continuación A continuación les explico como lo relaciono.
A los discípulos Jesús les está diciendo, “Cuando una bomba caiga en su vida y Satanás le de un pincelada de color a la onda de shock con el negro de la desesperanza, no se rindan. Crean.” En otras palabras, él les dice,”contraataquen, no dejen que se turbe vuestro corazón, ataquen, crean en Dios, crean también en mí”. Él no esta diciendo que esta primera onda de shock que puede golpearle o halar el tapón de su vida, no va a llegar. Él esta diciendo, “contraataquen, crean, tomen mi paz, escuchen lo que yo he dicho, consulten la palabra de Dios. Yo les mostraré el camino a la vida.”
Ahora, con respecto a Jesús, nadie sabía mejor que el Hijo de Dios que si no contra atacaba inmediatamente la onda de shock de tentación satánica de Satanás, acabaría con él. Es así, que para terminar quiero que miremos cuidadosamente como respondió Jesús a la tribulación de su alma y al ataque satánico a su paz con Dios. Es aquí-cinco pasos.
Combata la Incredulidad Como Cristo
A medida que menciono estos cinco pasos de Mateo 26:37 y siguientes, quiero que traigan a su mente qué es lo que más amenaza su tranquilidad, qué es lo que con más frecuencia provoca en su propia vida sentimientos de desánimo o desaliento. ¿Cuál es la bomba que Satanás deja caer con más frecuencia en su vida? Luego a medida que menciono estos cinco pasos que el Señor Jesús tomó cuando le cayó la bomba en su vida, quiero que ustedes los trasladen inmediatamente a su experiencia, porque son todos relevantes. ¿Bien? Hay cinco de ellos.
Jesús escogió algunos amigos cercanos para estar con él. Versículo 37: “Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse.” Pues, no se retire. Él tomó el círculo interno, sus amigos más preciados y de más confianza, y se aparto con ellos.
Él abrió su alma a ellos. Versículo 38: “Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte.” Me imagino que se quedaron con sus bocas abiertas, su Rey les había confesando su debilidad. Él abrió su alma a ellos.
Él pidió su ayuda para la batalla espiritual. Versículo 38, segunda parte: “Quedaos aquí y velad conmigo.” Otro texto dice que “orad,” y otro, “No os dejéis entrar en tentación; permaneced aquí y luchad conmigo. Luchad conmigo.”
Él abrió su corazón al Padre en oración. Versículo 39: “Padre mío, si es posible, pase de mi esta copa.” Esta bien orar para que la bomba que ha caído sobre su vida sea retirada. Es lo correcto. Sea lo que sea que Satanás le haya arrojado, esta bien decir, “Quítamelo, Padre. Tu eres más fuerte que él.”
Finalmente, su alma descanso en la soberana sabiduría de Dios. Segunda mitad del versículo 39: “Pero no sea conforme a mi voluntad, sino la tuya”.
Entonces, Así que aquí está la lección. Cuando Satanás deje caer una bomba sobre la paz de su vida, las ondas del shock inicial que significan la respuesta emocional, no son necesariamente pecado. Lo que es pecado es no hacer lo que hizo Jesús cuando le cayó la bomba en el Huerto de Getsemaní. El pecado es ceder a la depresión. El pecado es no tomar la armadura de Dios. El pecado es no librar la batalla espiritual.
Pero Jesús nos muestra otra manera. No es indolora, ni pasiva. Y quiero que lo sigamos en la misma.
Una Imagen y un Plan
Permítanme resumir para cerrar.
Busque tus amigos de confianza. ¿Quiénes son? ¿Quiénes son tu anillo interior.
Ábrate tu alma a ellos.
Pídales que luchen contigo, que declaren la guerra, que te apoyen, que velen y oren contigo.
Vierta tu alma al Padre.
Y descansa en la soberanía de su sabiduría, pase lo que pase. “Pero Dios es la fuerza de mi corazón y mi porción por siempre”.
Concluyo con esta imagen. Manténganla en sus mentes. La lección de la vida de Jesús y la lección de los Salmos es la siguiente: cada cueva en la que ustedes se encuentren—deambulando, sintiendo rocas, cayendo, pisando, golpeando la cabeza—cada cueva en la que ustedes se encuentren, es un túnel que se abre en gloria. Se abre en un día como hoy en el cielo, con el sol brillando, y la hierba verde, y las aguas fluyen—siempre y cuando no sienten en la cueva y apaguen la vela de la fe.

Arzobispo Argentino: “Matrimonio” homosexual es fruto de negación de Dios

21 Jul

Amigos, esto de acuerdo a ACIPrensa:

BUENOS AIRES, 20 Jul. 10 / 06:42 am (ACI)

El Arzobispo de Mercedes Luján, Mons. Agustín Radrizzani, llamó a formar a las nuevas generaciones en la fe para que cuando sean legisladores reviertan leyes como la del “matrimonio” homosexual, porque son el fruto de un mundo donde Dios está ausente.

“Lo aprobado por los Legisladores es reflejo de este ateísmo práctico en el cual estamos sumergidos y del cual ni nosotros podemos librarnos totalmente. Ciertamente, hubo presiones muy fuertes para lograr la aprobación de algo que por estar contra la naturaleza, está en última instancia, contra el plan de Dios”, expresó en una carta a los fieles.

El Prelado indicó que ahora el desafío de los creyentes es “pedir a Dios la gracia de amar a todos sin excluir a nadie”, vivir coherentemente el Evangelio de Jesús, “formar a nuestros niños y jóvenes en la opción definitiva por Jesucristo con todas sus consecuencias” y “formar comunidades dónde la ley fundamental sea conocer, amar, hacer conocer y amar a Jesús y su Evangelio”.

Mons. Radrizzani dijo que cuanto más avancen los principios que ignoran a Dios, mayor debe ser el empeño en formar cristianamente a los niños para que cuando sean legisladores “no se dejen presionar en sus conciencias por ningún tipo de poder y sepan ordenar nuestra Nación para una sana convivencia a la luz de la fe y respetando a la naturaleza que Dios nos ha dado”.

El Arzobispo recordó que se debe “amar a todas las personas y mucho más a los que están en una situación especial o de marginalidad pero no por ello podemos ocultar la verdad de la cual no somos dueños sino simples servidores”.

Comentario. Monseñor Radrizzani dice la verdad: para proponer, aprobar, reconocer, proteger y aplaudir los apareamientos entre personas del mismo sexo hay que negar a Dios, negar sus atributos, y añado yo, negar la misma naturaleza humana. Tristemente, esto es lo que el Congreso argentino decidió recientemente. Las consecuencias ya las veremos.

Dios posiciona…

21 Jul

Dios posiciona…

Leer Salmo 52

Cuando David huía de Saúl fue bien recibido en Nob por Ahimelec, el sacerdote, quién le proveyó de alimentos y la espada de Goliat (1 Samuel 21:1-9). Esto fue observado por Doeg un edomita que era siervo de Saúl y le dio un informe de lo acontecido. Finalmente Saúl decidió matar a Ahimelec y otros ochenta y cinco sacerdotes y herir a espada a los habitantes de Nob. El brazo ejecutor de esta masacre fue el mismo Doeg a quien David dedica el Salmo 52.

Abiatar, el hijo de Ahimelec dio las tristes noticias a David quien asumió con tristeza su responsabilidad al decir: “Yo he ocasionado la muerte a todas las personas de la casa de tu padre” (1 Samuel 22:23)

En este contexto de angustia y decepción se escribió el Salmo 52. Es descripto como un “masquil” es decir un “cántico de instrucción”. Es interesante que incluso la maldad de un Doeg pueda traer instrucción a un David…

Comienza expresando una Descripción del carácter de los malos…

“¿Por qué te jactas de maldad, oh poderoso?… Agravios maquina tu lengua… Amaste el mal más que el bien… Has amado toda suerte de palabras perniciosas…” (Salmos 52:1-4)
Enfrenta a Doeg y lo acusa de:

Maldad: “Agravios maquina tu lengua”. También asegura que su lengua corta como “navaja afilada”. Como dijera Santiago, “la lengua es un fuego, un mundo de maldad” (Santiago 3:6)
Falsedad: Obra el mal con “lengua engañosa”, ama la “mentira” y “trama engaños”
Mala Voluntad: Los engaños que expresa a través de su lengua son la expresión de su corazón.
Amor al pecado: “Amaste el mal más que el bien”
Luego explica cual es el Destino de los malos…

“Por tanto, Dios te destruirá para siempre; te asolará y te arrancará de tu morada, y te desarraigará de la tierra de los vivientes…” (Salmos 52:5-7)
Describe el destino de los malos bajo la Justicia de Dios y expresa que en esta vida sufrirán pérdidas, incluso el destierro (lo cual implicaba perder los beneficios nacionales por pertenecer al Pueblo de Dios) y la muerte con la separación eterna de Dios como consecuencia final. De manera similar al Salmo 1 se asegura que los malos son “como el tamo que arrebata el viento” (Salmos 1:4-5).

Termina explicando donde hallan Descanso los buenos…

“Pero yo estoy como olivo verde en la casa de Dios; en la misericordia de Dios confío eternamente y para siempre; te alabaré para siempre, porque lo has hecho así; y esperaré en tu nombre, porque es bueno, delante de tus santos” (Salmos 52:8-9)
También pensando en el Salmo 1 que dice en referencia al justo: “Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo y su hoja no cae…” (Salmos 1:3), dice David que en comparación con Doeg él es “como olivo verde en la casa de Dios”.

¿Qué tenemos que hacer nosotros para ser como “olivos verdes”?

Vivir una vida de plena fe y confianza en el Señor: “En la misericordia de Dios confío eternamente y para siempre” (v8b)
Vivir una vida de gratitud y gozo en el Señor: “Te alabaré para siempre porque lo has hecho así” (v9a)
Vivir una vida de esperanza y humilde dependencia en el Señor: “Y esperaré en tu nombre, porque es bueno delante de tus santos” (v9b)
Confiar, gozarnos y esperar en Él es un medio necesario y suficiente para disfrutar de una vida puesta en perspectiva ante las circunstancias pasajeras y la eternidad…

Recordemos: Los malos pasan… la Justicia de Dios permanece…

DECH
boletines@daresperanza.com.ar

Mail: info@daresperanza.com.ar
Teléfono: (Exterior) 54-11-4464-4583
Teléfono: (Argentina) (011) 4464-4583

http://www.daresperanza.com.ar

UN CRECIMIENTO EXPLOSIVO EN LA GRACIA

21 Jul

David Wilkerson Today

WEDNESDAY, JULY 21, 2010

UN CRECIMIENTO EXPLOSIVO EN LA GRACIA

Nuestro crecimiento en la gracia puede ser explosivo cuando intentamos edificar a aquellos que nos mortifican.

“Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios” (Efesios 4:29-30). La raíz griega de la palabra “edificación” que Pablo usa, significa “constructor de casas”. Esa
palabra a la vez, viene de una raíz que significa “construir”. En corto, todo aquél que edifica, está construyendo la casa de Dios, la iglesia.
Pablo nos está diciendo tres cosas importantes sobre las palabras que hablamos:

1. Debemos usar nuestras palabras para edificar al pueblo de Dios

2. Debemos de usar nuestras palabras para ministrar gracia a otros.

3. Es posible entristecer al Espíritu santo con nuestras palabras.

Me siento profundamente conmovido mientras leo las historias de las vidas de los gigantes espirituales del pasado. Estos hombres y mujeres de Dios tenían su mente enfocada en el cielo- estudiosos de la Palabra de Dios, orando a menudo, y preocupados por crecer en gracia. Lo que más me impresiona sobre las vidas de estas personas, no es sólo su devoción a Cristo, o la intensidad de sus oraciones. Es también el fruto divino que estas cosas produjeron en ellos.

Además, yo descubrí algo en común entre estos gigantes espirituales: su mayor inquietud era crecer en la gracia de un corazón puro, del cual una conversación santa pudiera fluir. “Por que de la abundancia del corazón habla la lengua” (Mateo 12:34).

Yo crezco en la gracia cuando elijo vivir para otros y no para mí mismo. Ese crecimiento en la gracia debe de comenzar en mi casa, mostrándole a mi conyugue y a mis hijos que me estoy pareciendo a Cristo, y que esto siempre va en aumento. Mi hogar debe de ser el campo de pruebas donde todos los problemas, todos los malos entendidos son vencidos por mi disposición “a renunciar a mis intentos de tener siempre la razón”.

El haber abandonado mi derecho a “tener la razón” me ha ayudado a disfrutar del poder de la gracia de Dios como nunca antes. Toda discusión, todos nuestros “derechos” se desvanecen cuando buscamos edificarnos el uno al otro en lugar de tratar de ganar una disputa tonta.

Crezcamos – en gracia.

Read this devotion online: http://www.worldchallenge.org/es/node/9250

La Pobreza

21 Jul