Cultura de la Muerte: Británico en coma evitó que lo desconectaran con un parpadeo

15 Jul

de Devoción Católica de Marcelino

Su familia estaba a punto de retirarle el respirador. Los médicos se dieron cuenta de que Richard Rudd movía sus ojos: le preguntaron si quería seguir viviendo y asintió.

Su caso conmovió a los británicos.

Richard Rudd llevaba un año en coma, postrado en una cama y su familia ya había autorizado desconectarlo.

Sin embargo, este inglés de 43 años logró comunicarse con parpadeos e impidió que le retiraran la asistencia ventilatoria.

Un documental de la BBC de Londres mostró anoche su conmovedora historia: desde que sufrió un accidente en moto el 23 de octubre de 2009 y luego su larga hospitalización en Addenbrooke donde no respondía a los estímulos externos.

Rudd sufrió una grave neumonía y una severa falla renal, por lo que fue necesario conectarlo a distintas máquinas para que siguiera con vida. Su señora y dos hijas no sabían qué hacer, ya que antes del accidente -y a raíz de un caso similar cercano- Rudd les había manifestado que preferiría morir antes que depender de una máquina. Sin embargo, la familia no se atrevía a tomar esa decisión.

Con sus ojos, dijo tres veces “Sí”

Al ver que la situación no evolucionaba, el padre de Rudd finalmente autorizó la desconexión de los aparatos, pero, en el último momento, los médicos se dieron cuenta de que el paciente estaba parpadeando e intentaba comunicarse a través de dichos gestos.

Asombrados, los doctores entendieron que estaba consciente y establecieron un lenguaje no verbal con Rudd.

Le dijeron que si movía los ojos hacia la derecha significaba “No”. Y que si lo hacía a la izquierda, era un “Sí”.

Le preguntaron tres veces si quería seguir viviendo: en las tres ocasiones Rudd -entre lágrimas- movió sus ojos a la izquierda.

El momento fue visto anoche en el documental “Between life and death” (Entre la vida y la muerte) de la BBC, que también mostró la evolución que ha tenido Rudd en los nueve meses siguientes.

Hoy es asistido por máquinas de baja dependencia, es capaz de sonreír, mover su cabeza y se le está enseñando a comunicarse con sus ojos, lengua y gestos musculares.

“Estoy muy contento de que haya podido sobrevivir y decidir sobre su vida. Decidir uno mismo sobre la vida de un hijo es casi imposible”, declaró su padre a los productores de la cadena británica de TV.

Fuente :Diario La Segunda

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