El Judaísmo – Segunda Parte

6 Jul

El Judaísmo – Segunda Parte
Publicado por Malena el 5 de Julio de 2010

El Judaísmo es una religión revelada y su contenido se encuentra en La Torá, libro sagrado revelado a los hombres por Dios.

La Biblia de los judíos es un conjunto de libros compuesto por tres partes fundamentales:
1) La Torá o Pentateuco, que incluye El Génesis, El Éxodo, El Levítico, Los Números y El Deuteronomio.
2) Los libros de los Profetas. Los Anteriores y los Posteriores. Los Anteriores contienen la historia de Josué, Jueces, Samuel I y II y Reyes I y II. Los Posteriores contienen las visiones de Isaías, Jeremías, Ezequiel y los doce.
3) Los Escritos, que contienen los Himnos, Oraciones, Salmos, Proverbios y otros.

Los libros sagrados judíos incluyen además muchas colecciones y tratados que reúnen obras teológicas y de contenido legal como El Talmud.

El Talmud se compone de dos conjuntos de libros denominados La Mishná y La Guemará.

La Mishna contiene las leyes para la vida cotidiana y los preceptos de La Torá.

La Guemará explica La Mishna y codifica las leyes.

La forma de entender a Dios de los judíos les dio la posibilidad de comprender el significado de la vida. Un Dios que la mente del hombre jamás podrá imaginarse por completo, creador de la existencia que por provenir de Dios es buena.

Dado que el hombre está hecho a su imagen y semejanza, los judíos pudieron comprender profundamente a la realidad, de una manera diferente a los pueblos que los rodeaban, que endiosaban cada uno de los poderes de la naturaleza.

La cultura occidental tiene la misma visión de la naturaleza del Judaísmo, sin aspectos negativos, ni defectos.

Este aspecto positivo de la naturaleza, que niega su opuesto, y el papel del hombre en ella son los conceptos más relevantes que contrastan con las religiones orientales.

El hombre, según la Biblia está hecho de polvo y divinidad y su principal atributo es el libre albedrío y su derecho a dudar.

Actualmente, el Judaísmo está compuesto por varias corrientes:
La Ortodoxa
La Conservadora y
La Liberal

El día de descanso y celebración de los judís es el Sabat, que es cuando la familia se reúne alrededor de la mesa, donde encienden velas y comen.

En el Sabat, todos tienen que estar aseados, prolijos y lucir sus mejores vestimentas; abandonar toda actividad laboral, descansar y practicar el culto.

El destino de grandeza de los judíos fue obra de Dios, Quien los eligió como mensajeros de Su Palabra, para sembrar en sus descendientes esa Verdad.

Los judíos adquirieron, gracias a su responsabilidad como pueblo, el privilegio de haber sido elegidos, ya que fue una comunidad que nunca se sometió ni retrocedió y que siguió buscando el significado de sus males sin reparar en lo difícil de su situación.

La vida para los judíos es un desafío y posee un patrón significativo que no es fácil ver, pero sí se puede hallar el camino para enfrentar la angustia y las dificultades, de una manera que nos lleve a encontrar nuevos horizontes.

Para los judíos, la conciencia surge de la experiencia con Dios, que les permite resolver el conflicto entre el propósito de la historia y el modo de comportarnos en el mundo.

Los judíos insisten en la importancia de la justicia, porque donde existe injusticia no puede perdurar ninguna sociedad.

El Judaísmo es una religión étnica, o sea que se nace judío.

El Cristianismo surge por la necesidad de que esas verdades pertenecieran al mundo y no permanecieran privativas de un solo pueblo.

Fuente: “Religiones del Mundo”, Houston Smith. “Historia de las Religiones”, E.O.James.

http://filosofia.laguia2000.com/filosofia-y-religion/el-judaismo-segunda-parte

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