Archivo | 11:40 PM

El Poder de la Palabra

22 Jun

¿Qué pensaríamos acerca de una medicina que proclamara ser el tónico contra la ansiedad, la tristeza, la decepción, la ira, el desánimo, la depresión, el orgullo, la arrogancia, la hipocresía, la inseguridad, la maldad, la insensibilidad y una lista que sigue y sigue? Si en verdad existiera y se comprobara que es eficaz, creo que la valoraríamos por encima de casi todas las cosas.

Esta es la realidad de la Palabra de Dios, la Biblia, el Libro de libros donde Él se ha revelado tal y como es. Ella dice de sí misma que “vive y permanece para siempre” (1 Pedro 1:23), que “es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12). Al Señor le plació revelar su Persona y Su voluntad por escrito a través de la Biblia ¡Cuánto deberíamos valorar y apreciar ese libro en el cual el mismo Dios Creador se ha manifestado! Es la antorcha encendida que Él ha dejado para guiar a Sus Hijos a través de la vida terrenal, una antorcha que, con toda seguridad, nos guiará por el camino de la Verdad.

Sin embargo, debido a nuestra debilidad y pecaminosidad a menudo no valoramos las Escrituras como debiéramos. Sí, nos esforzamos en leerla todos los días y a veces vamos un paso más allá estudiándola o aun todavía más lejos meditando en ella, pero somos inconstantes y fácilmente nos desalentamos ¿Por qué? Porque no tenemos sed, hambre de ella. En palabras de D.A. Carson: “Si me dices que estudiar la Biblia es aburrido, sólo puedo suponer que lo has hecho muy poco[1]”.

Desde hace algunas semanas, me propuse retomar con seriedad una práctica que pienso que en nuestros días ha sido más olvidada y desatendida que nunca: La memorización de las Escrituras. Ésta no es un fin en sí misma, sino que es un medio para conocer más a Dios, meditar en Él, fortalecer nuestra fe, vencer la tentación, testificar a los inconversos e incontables beneficios más. Creo que sería imposible enumerar de manera exhaustiva todas las bendiciones que un creyente puede extraer cuando guarda la Palabra en su corazón; no cuando simplemente la memoriza, sino cuando piensa en ella constantemente, haciéndola suya.

Y es que ella posee una característica importante que no debemos olvidar: La Palabra de Dios es viva y eficaz. Es una palabra que tiene poder, vida y la capacidad de lograr el efecto para el cual su Autor la envió. Cuando guardamos esa Palabra en nuestros corazones a través de la memorización, el Señor la irá usando para transformarnos, obrar en nosotros, doblegar nuestras almas a Su voluntad y grabar en nosotros la imagen de Cristo. No obstante, es importante aclarar que el poder de las Escrituras no radica en la mera repetición de versículos y capítulos un sin número de veces, como un mantra, para llegar a un plano espiritual superior. El poder no está en la repetición, el poder está en la palabra porque es la Palabra de Dios que a medida que la atesoramos, le prestamos atención y oramos con ella, ésta penetrará en nuestros corazones rompiendo y poniendo en orden lo necesario.

Podemos ver que el salmista lo entendía así:

¡Cuánto amo tu ley!

Todo el día es ella mi meditación.

Jamás me olvidaré de tus preceptos,

porque por ellos me has vivificado.

Mis ojos se anticipan a las vigilias de la noche,

para meditar en tu palabra.

Me regocijo en tu palabra,

como quien halla un gran botín.

Mucha paz tienen los que aman tu ley,

y nada los hace tropezar (Salmos 119:93, 97, 148, 162, 165, LBLA).

Uno de los pasajes que memoricé recientemente fue el Salmo 131. Mientras pensaba en el texto, me preguntaba cómo David podía afirmar delante del Señor que su corazón no se había envanecido y que había acallado su alma como un niño recién nacido. Si había algo que yo no podía asegurar delante de Dios era eso. Así que decidí hacer de ese salmo una oración, una petición al Todopoderoso para que me diera ese corazón acallado como un niño en el regazo de su madre.

Dios respondió esa oración sin que yo me diera cuenta. Fue trabajando en mi corazón poco a poco hasta que pude ver cambios que no pueden ser explicados de otra manera que por la obra del Señor, a través de Su Palabra. Es una realidad el hecho de que mientras más nos sumergimos en la Biblia, más la desearemos, más estaremos —como el salmista—, anticipando las vigilias de la noche para meditar en ella y nos gozaremos en ella como un preciado tesoro. Entonces el Señor nos dará de esa paz que sobrepasa todo entendimiento.

Que esta petición de John Wesley sea nuestra oración, que el Señor Todopoderoso ponga una verdadera sed por Su Palabra que nos lleve a memorizarla y a que permanezca en nosotros de tal modo que experimentemos, en nuestras vidas, el poder transformador de Dios a través de la Biblia.

Pienso que no soy sino una criatura de un sólo día, que pasa

por la vida como una flecha que surca el aire.  Soy un espíritu

que viene de Dios y regresa a Dios, y que entre tanto flota

sobre el gran abismo, hasta que en breve ya no se me verá más.

¡Soy como una gota que cae en la eternidad inmutable!

Sólo una cosa deseo saber: cómo llegar a salvo a esa costa

feliz. Dios mismo se ha dignado a enseñar el camino: Puesto

que a ésto bajó del Cielo ¡Él lo ha escrito en un libro! ¡Oh,

dadme ese libro! A cualquier precio, ¡Dadme el libro de Dios!

Lo tengo: Aquí hay conocimiento suficiente para mí. Concededme

ser un hombre de un solo libro[2].

Recursos Recomendados:

  • Piper, John. “Si mis palabras permanecen en vosotros”. © Desiring God. Website: desiringGod.org

Sermón predicado por John Piper para motivar a su congregación a la memorización de las Escrituras. Puede leer una transcripción traducida al español o descargar el audio en inglés.

Tres programas de radio de 24 minutos en los cuales la autora Janet Pope comparte cómo ha memorizado catorce libros de la Biblia. Puede leer la transcripción en inglés o descargar el audio.


[1] “If you tell me Bible study is a bore, I can only guess that you have done precious little of it.” Carson, D.A. Citado por Robin Boisvert en “The Life, Word, and Love of God”. Traducción libre. Dominio: http://www.covlife.org/resources/3633133-The_Life_Word_and_Love_of_God

[2] Wesley, John. Citado por Robin Boisvert en “Salvation Appreciation”. Covenant Life Church. Dominio: http://www.covlife.org/resources/3623213-Salvation_Appreciation

©Trastornando al Mundo. Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

Visto aca

Anuncios

Líderes debaten sobre la nueva Ley de Libertad religiosa en España

22 Jun

Líderes debaten sobre la nueva Ley de Libertad religiosa en España
Ante el cambio sociológico que se ha producido en España desde 1980, se debatió por la laicidad y neutralidad del Estado, condición que no beneficia a la Iglesia Católica en la que el Rey de España ya no sería Rey Católico sino Rey de los españoles.
España | Martes 22 de Junio, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña

(NoticiaCristiana.com).


“¿Qué debe incluir la nueva Ley Orgánica de Libertad Religiosa?”; el debate propuesto por el programa “59 segundos” de TV Española en el que participaron siete expertos representando a Europa laica, la Iglesia Católica, con arraigo en España, los judíos, musulmanes y evangélicos. Sin faltar la presencia de Mariano Blázquez, secretario ejecutivo de FEREDE (Federación de Entidades Religiosas Evangélicas).

En el inicio del programa se mostraron algunas unas imágenes de archivo, en las que el Ministro de Justicia, Francisco Caamaño, justificaba la necesidad de una nueva ley debido al cambio sociológico que se había producido en España desde 1980, año en que se promulgara la ley actual, con la multiplicación de entidades religiosas y lugares de culto lo que, a su juicio, hace «imprescindible» la reforma de la ley.
Mariano Blázquez se manifestó que con estos cambios el Estado debe declararse laico, también el Rey de España que “así como renunció a su privilegio en la designación de obispos, ahora debería renunciar al título de Rey católico (…) debe ser el rey de todos los españoles”.
Sin embargo, Francisco Delgado, presidente de Europa Laica, opinó que España necesita no una nueva ley de libertad religiosa, sino una ley de libertad de conciencia. Mientras que el teólogo e historiador del Opus Dei, José Carlos Martín de la Hoz, dijo que la Iglesia Católica lo que pide es una ley de libertad de culto, libertad para rezar y libertad absoluta a la dignidad humana.
Sin embargo, Juan José Tamayo, -teólogo- enfatizó «los principios», más que los contenidos de la ley señalando que la ley debería llamarse «Ley de Libertad de Conciencia y Religiosa». También opinó que la nueva ley debería garantizar una verdadera igualdad entre las religiones, la neutralidad del Estado, y la no discriminación por razones religiosas.
Aunque se debatió sobre porque el Estado sea laico y neutral, Francisco Delgado (Europa laica) se pronunció: «Ustedes no quieren que se cambie la ley porque la situación actual les favorece», les acusó a los representantes católicos. «Habría que derogar los acuerdos con el Vaticano y el Estado debiera amparar los derechos de los ciudadanos que a veces son vulnerados por las religiones», comentó.
Fuente: FEREDE Edición: Protestante Digital

Odio teológico contra Saramago

22 Jun

Odio teológico contra Saramago

EL PAÍS / PAOLO FLORES D’ARCAIS

José Saramago ha dejado la isla de Lanzarote. Sus restos mortales han ido a Portugal, donde serán incinerados después de la capilla ardiente. Una parte de sus cenizas regresará a la isla para ser sepultada al pie de un olivo”. Las agencias de noticias que transmitían estas informaciones añadían otra más: el gran escritor desaparecido era objeto de un reconocimiento extraordinario, el ataque furioso del diario de la Santa Sede, L’Osservatore Romano, tan dominado por la pulsión del anatema que daba salida a una prosa desquiciada y torcida. Pero ya se sabe que la caridad cristiana, en manos de la Iglesia jerárquica, puede hacer milagros.

Es evidente que las inolvidables novelas del Nobel portugués tienen la capacidad de absorber al lector “en cuerpo y alma”, despiertan su espíritu crítico y, al mismo tiempo, las emociones y la fantasía, incluso ante temas sobre los que la Iglesia jerárquica pretende ejercer un monopolio vigilante, si el órgano oficial del presunto Vicario de Cristo en la Tierra ha sentido la necesidad irrefrenable de vomitar a tambor batiente un vade retro! de injurias incoherentes, con el cuerpo aún caliente, en vez del requiescat in pacem canónico.

Comienza con que “aunque haya fallecido a la respetable edad de 87 años, no podrá decirse de José Saramago que el destino le mantuvo con vida a toda costa”, una expresión que tal vez pretende ser una utilización irónica de una frase de su novela Todos los nombres pero que, por el contrario, no despide más que odio y vulgaridad.

A continuación inicia el rosario de acusaciones contra sus novelas, su contenido, su estilo, todo: “La Historia con mayúscula en filigrana con la del pueblo” (solo faltaría, en alguien que era novelista y no historiador), “una estructura autoritaria totalmente sometida al autor, más que a la voz narradora” (a la “pluma” del Papa se le escapa que, independientemente de que el relato lo conduzca la voz narradora o el autor, “Madame Bovary c’est moi”, como explicaba Flaubert y como sucede con cualquier escritor), “una técnica de diálogo completamente deudora de la oralidad” (no se sabe cuál es el problema, porque la fusión entre narración y oralidad es uno de los elementos estilísticos que hacen que las obras de Saramago sean memorables), “un intento imaginativo que no se molesta en encubrir con la fantasía la impronta ideológica de eterno marxista”; ya está, aquí estamos, eso es lo que saca de quicio al periódico del Papa. Y sobre todo, “un tono de inevitable apocalipsis con un presagio perturbador que pretende celebrar el fracaso de un Creador y su creación”.

En resumen, la grandeza literaria es lo de menos. L’Osservatore Romano resulta patético cuando trata de reevaluar bajo el perfil de la creatividad una obra que hizo de José Saramago el mayor escritor vivo y lo único que consigue es delinear un proceso exactamente al estilo del Santo Oficio. Primera imputación: “respecto a la religión, dado que siempre tuvo la mente enganchada en una banalización desestabilizadora de lo sagrado (…), Saramago no dejó nunca de apoyar un descorazonador simplismo teológico”. En italiano, lo primero que evoca siempre la palabra uncinata (enganchada) es la croce uncinata, la cruz gamada, una asonancia hitleriana, un lapsus con el que se perjudican a sí mismos, porque es un adjetivo que más valdría haber evitado en el periódico de un Papa que en su juventud lució la enseña de las Hitlerjugend. Pero cuando se es esclavo furioso del odio teológico ya no se controla lo que se dice.

Por otra parte, dado que la otra imagen que evoca uncinato es la de los ganchos en los que cuelgan los cuartos de la res los carniceros, las palabras “una mente uncinata da una banalizzazione”, “una mente enganchada en una banalización”, o las ha escrito un genio de la ficción barata, o las han firmado con tinta azul en cualquier gimnasio. Y ahora viene la pregunta: ¿el autor de la necrológica cristiana quiere decir que el cerebro de Saramago estaba desestabilizado por la banalización de lo sagrado (es decir, que estaba loco o era un gilipollas), o que dicha banalización, unida a su materialismo libertario, desestabilizaba la fe de los lectores? Porque, si se trata de este último caso, eso sería un elogio.

¿Y en qué consistiría el “descorazonador simplismo teológico” de que le acusa Claudio Toscani? En haber sostenido (la síntesis es de Carneade) que, “si Dios está en el origen de todo, Él es la causa de todo efecto y el efecto de toda causa” y, por consiguiente, por haberse enojado con “un Dios en el que nunca había creído, por Su omnipotencia, Su omnisciencia, Su omnividencia”. Es decir, por haber ilustrado con un talento narrativo espectacular las antinomias de la teodicea, que los doctores de la Iglesia no han sabido nunca resolver pese a siglos de sutilezas teológicas y de agarrarse a clavos ardiendo. Además, Toscani, en su papel de filósofo improvisado, olvida que la característica de Dios que es incompatible con la omnipotencia no es la omnisciencia, sino la bondad y la justicia infinitas, vistos los horrores de los que está llena “Su” creación.

Pero la obra que hizo que las jerarquías de la Iglesia vertieran auténtica bilis, una bilis que aún perdura 20 años después, fue, por supuesto, El Evangelio según Jesucristo, “un desafío a las memorias del cristianismo del que no se sabe qué salvar”. No lo sabe el amanuense del Papa, porque sí lo saben muy bien los millones de lectores apasionados y los historiadores del cristianismo primitivo, que dan por sentado que el profeta judío itinerante de Galilea llamado Jesús no se consideró jamás el Mesías (para una minoría, como mucho, “Cristo no sabe nada de Sí hasta cuando está a un paso de la cruz”, precisamente lo que Toscani reprocha a Saramago), y que, en efecto, “María fue para él una madre ocasional”, hasta el punto de que no sabemos nada de ella aparte de que opinaba que su hijo estaba “fuera de sí” (Marcos, 3:21). Cuando el paladín del Evangelio según Ratzinger concluye, con la lanza en ristre pero la prosa un poco retorcida, que “la esterilidad lógica, antes que teológica, de esos asuntos narrativos, no produce la deconstrucción ontológica buscada, sino que se enrosca en una parcialidad dialéctica tan evidente que es preciso negarle toda credibilidad”, solo se puede decir: “de te fabula narratur”.

Por otra parte, el odio teológico impide el respeto a la lógica e incluso a los hechos: como golpe final, L’Osservatore Romano reprocha al gran escritor que “un populista extremista como él, que se había hecho cargo del porqué de los males del mundo, debería haber vinculado el problema a las estructuras humanas pervertidas, desde las histórico-políticas hasta las histórico-económicas”, exactamente lo que hizo Saramago, con su empeño inagotable “en nombre de los últimos”, de los pobres, los marginados, que debería recordar algo a quien pretende predicar el Evangelio todos los domingos. El escritor llamaba a todo esto “comunismo”, pero, como ha recordado Luis Sepúlveda, para Saramago, “ser comunista en el confuso siglo XXI” era sencillamente “una cuestión de ética frente a la historia”, no era ideología sino entender “la solidaridad como algo unido al hecho de vivir. Nadie se había sacrificado tanto por tantas causas justas y en tan poco tiempo”.

Saramago, el agnóstico místico

EL PAÍS / ENRIQUE BARÓN CRESPO

Precedido por su leyenda, conocí a Saramago con motivo de un encuentro que organicé en el Parlamento Europeo en noviembre de 1991 sobre Europa y lo universal. Llegó con su porte de hidalgo de planta quijotesca y su leve altivez en la mirada, con una ironía suavizada por esa cortesía lusa tan de agradecer.

Precedido por su leyenda, conocí a Saramago con motivo de un encuentro que organicé en el Parlamento Europeo en noviembre de 1991 sobre Europa y lo universal. Llegó con su porte de hidalgo de planta quijotesca y su leve altivez en la mirada, con una ironía suavizada por esa cortesía lusa tan de agradecer. Iniciamos un camino -adecuado nombre de su editorial de referencia- común, de la mano y la guía de nuestras esposas y compañeras, Pilar y Sofía.

Desde aquel día, mantuvimos un debate permanente entre mi visión más reformista y su enfoque más revolucionario de Europa y todos los acontecimientos de un mundo que hervía, hierve de aspiraciones en la lucha contra la injusticia, la explotación y el cinismo. Sucesivamente, pasaron todos los grandes temas, desde el sentido y orientación de la construcción europea, la superación de nuestro aislamiento ibérico y nuestro futuro común, a América Latina -Chiapas, Lula- la tragedia africana, el conflicto judío-árabe y los grandes desafíos del milenio. En su obra, se trenzaba una narrativa recitada de estilo y ritmo casi bíblico con una atención continua a la condición humana y la trascendencia que seguramente llego a su culmen en su apocalíptico Ensayo sobre la ceguera.

Dos anécdotas de José me parecen relevantes para situar el personaje en su justa medida. Cuando Sofía hizo en 1995 la exposición Pela Tolerancia en el bello Palacio das Galveias de Lisboa, más bello aún desde que edificaron a su lado la mastodóntica Caixa Geral, José grabó una larga entrevista sobre su obra pictórica. Entró en el lugar, sede de la Biblioteca Municipal de Lisboa, con un recogimiento propio de un lugar sacro. Después nos explicó que era allí donde pudo acceder a la lectura de niño, tras atravesar la ciudad a pie desde la casa familiar carente de luz eléctrica y de libros. A pesar de su voluntario y fructífero exilio en Lanzarote y de sus raíces campesinas alentejanas era un auténtico alfacinha, un lisboeta de pro.

El año pasado ayudamos al Real Instituto de España en Roma la celebración de la primavera de los Nobel. José felicitó a Rita Levi Montalcini por su centenario en un emocionante y tierno encuentro con un sonoro “cuando sea mayor, quiero ser como tú”.

El mejor homenaje que podemos rendir a la vida y la obra de este gran escritor que también fue vecino de Madrid sería traer por fin la gran exposición La consistencia de los sueños, diseñada con mano maestra por la Fundación César Manrique y comprometida hace tiempo tras sus éxitos en Lisboa y São Paulo. Sería por fin una muestra de lucidez entre tanta ceguera.

Jesús del Gran Poder será repuesto al culto el viernes

22 Jun

Jesús del Gran Poder será repuesto al culto el viernes

ABC

Será el viernes próximo cuando la imagen del Gran Poder, con toda probabilidad, vuelva al culto tras la restauración a la que está siendo sometida por parte del imaginero Luis Álvarez Duarte. Ésa es la fecha que manejan tanto el restaurador como la Junta de Gobierno de la corporación de la Madrugada a tenor de cómo se desarrollarán los trabajos para reimplantarle al Señor de Sevilla el brazo derecho, arrancado de cuajo el pasado domingo tras el ataque del pertubado tras la misa de 20.30 horas.Los trabajos, que Álvarez Duarte estimó duren en torno a «dos o tres días», consistirán en hacerle una espiga nueva que une la articulación del brazo derecho a la altura del hombro. El principal problema es que «esa espiga está dentro de otra, con la que hizo palanca cuando se tiró del brazo, por lo que habrá que realizar unas radiografías a la zona afectada por la agresión».
Luis C.O., natural de la localidad de Guadalcanal y que ha sido detenido como autor del ataque al Señor del Gran Poder, es funcionario de prisiones y trabaja actualmente en la cárcel de Huelva. Corpulento, con barba y de algo más de 1.80 metros de altura, podría ser imputado por un delito de atentado contra el patrimonio artístico, por el que podría recaerle una pena pena de entre uno y tres años de prisión.

Hasta tres años de cárcel por mutilar al Jesús del Gran Poder

LA RAZÓN

Luis C.O., el hombre de 37 años de edad que fue detenido en la noche de ayer domingo tras abalanzarse sobre la imagen de Jesús del Gran Poder y arrancar uno de los brazos de la talla al término de la misa en San Lorenzo, está imputado por un delito de atentado contra el patrimonio histórico-artístico, por lo que podría ser castigado con una pena de hasta tres años de prisión.

El artículo 323 del Código Penal indica que “será castigado con la pena de prisión de uno a tres años y multa de 12 a 24 meses el que cause daños en un archivo, registro, museo, biblioteca, centro docente, gabinete científico, institución análoga o bienes de valor histórico, artístico, científico, cultural o monumental, así como en yacimientos arqueológicos”.

Por el momento, el detenido sigue en dependencias policiales en espera de pasar a disposición judicial, algo que podría ocurrir en las próximas horas, informaron a Europa Press fuentes de la investigación. Por su parte, y según indicó el delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón, la Policía Nacional se encuentra analizando el contenido de un macuto incautado el domingo a este hombre para “sacar las consecuencias que procedan”.

Aparte de los daños causados en uno de sus brazos, el individuo rasgó la túnica y propinó varios golpes en el pecho de la talla que reproduce al Jesús del Gran Poder, una de las imágenes más veneradas de Sevilla. Poco después fue reducido por un agente de la Policía que se encontraba libre de servicio en la basílica.

El detenido aprovechó el besapiés del Gran Poder al término de la misa para abalanzarse sobre la imagen, generando un revuelo entre el resto de personas que esperaban su turno. El agente de paisano que lo redujo resultó herido a consecuencia de la resistencia del detenido.

El Templo se cerró al público
Varias patrullas de la Policía Nacional se desplazaron hasta la Plaza de San Lorenzo, lugar donde se encuentra la basílica y la Casa Hermandad del Gran Poder, para trasladar al detenido a dependencias policiales. El templo se cerró al público tras la agresión sufrida por el Gran Poder.

Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, también conocido como ‘El Señor de Sevilla’, es una de las imágenes religiosas más universales, dando nombre también a una de las Hermandades con mayor devoción de la Semana Santa de la ciudad hispalense.

La imagen, fechada en 1620, se atribuye a Juan de Mesa y, según la web de la Hermandad, está completamente tallada, “con los brazos articulados para disponerlos entorno a la cruz o maniatarlos para traslados y su anual besamanos”.

Más de 15 mil personas por la familia y matrimonio en Argentina

22 Jun

Más de 15 mil personas por la familia y matrimonio en Argentina

MENDOZA, 21 Jun. 10 / 02:03 pm (ACI)

Más de 15 mil personas de la provincia de Mendoza, Argentina, se dieron cita este 19 de junio para exigir a los senadores nacionales su voto “a favor del matrimonio entre un hombre y una mujer” y rechazar la ley que “permitiría adoptar a parejas del mismo sexo”.

Según señala la nota de prensa, los casi 15 mil manifestantes convocados también a través de Facebook se reunieron en el centro de la ciudad en la marcha que llevó como lema “Queremos un papá y una mama” y que contó con la presencia del Arzobispo de Mendoza, Mons. José María Arancibia, y de sacerdotes de la diócesis.

Los miles de personas se dirigieron rumbo a la legislatura provincial para pedir a los senadores que reconozcan a “la familia, basada en el matrimonio entre un varón y una mujer, la forma natural en que los niños vienen al mundo” y el espacio auténtico donde son “acogidos, criados y educados”.

Asimismo, los manifestantes exigieron que “las leyes en relación a los temas familiares respondan a las necesidades reales de los más débiles y de las familias socialmente comprometidas; y no a intereses particulares que reclaman grupos sectoriales de Buenos Aires, como se ha corroborado”.

“Los niños necesitan el apoyo y la guía de un padre varón y una madre mujer que le otorguen desde su psicología, desde sus roles y desde sus naturalezas todo lo necesario para estimularlos en su crecimiento”, señaló el psicólogo Andrés Gottfried, en los debates previos a la marcha en la Universidad Nacional de Cuyo.

Alejandra Giunta, una de las asistentes de la marcha, señaló que “no es posible ni conveniente la equiparación en nombre y derechos de realidades diferentes. Se deben resguardar los derechos de aquellos que realizan un compromiso abierto y desinteresado con la sociedad, colaborando con el nacimiento y la educación de nuevos ciudadanos, que aportarán la necesaria renovación generacional de Argentina”.

A pesar de que los medios locales afirman que “la marcha superó escasamente las 6 mil personas, la policía de a ciudad de Mendoza, encargada de la seguridad, estimó la concurrencia en alrededor de 15 mil personas”.

AL SERVICIO DE LA JUSTICIA

22 Jun

AL SERVICIO DE LA JUSTICIA
21:54:00 | Publicado por RubenZiKo

  • “Una vez libres de la esclavitud del pecado, ustedes han entrado al servicio de la justicia” Romanos 6:18 D.H.H.

Dios nos muestra en su Santa Palabra que hemos sido justificados con Él por la fe en Cristo Jesús. Es decir, la deuda que por nuestros pecados teníamos con Dios y que merecía la muerte, fue cancelada por la muerte de Cristo Jesús y recibimos ese beneficio cuando tenemos fe en su sacrificio redentor.

Él nos ha liberado de la esclavitud del pecado que está al acecho, pero ya no tiene dominio sobre nosotros.

En la nueva vida que tenemos en Jesús el Señor, debemos recordar que ahora somos libres del pecado de la injusticia y la maldad, pero también debemos estar al servicio de la justicia divina que es restauradora y renovadora.

Somos siervos de la justicia de Dios y debemos obedecer de corazón a la enseñanza evangélica y salvadora que hemos recibido. Dios nos necesita, este mundo moribundo necesita urgente y desesperadamente a los siervos de Dios y de su justicia para liberarlo de la esclavitud del pecado y de la muerte con la proclamación, con el anuncio del mensaje de salvación, con el amor divino, liberador de la muerte eterna.

La Biblia dice: “de modo que, así como antes entregaron su cuerpo al servicio de la impureza y la maldad para hacer lo malo, entreguen también su cuerpo al servicio de la justicia, con el fin de llevar una vida santa” Romanos 6:19 D.H.H.

Es necesario obedecer a Dios para vivir en la justicia. Es un deleite y un privilegio estar a su servicio; es algo provechoso y recompensante, “pero ahora libres de la esclavitud del pecado, han entrado al servicio de Dios, esto sí les es provechoso, pues el resultado es la vida santa y, finalmente, la vida eterna” Romanos 6:22 D.H.H.

Dediquemos aquí y ahora nuestras fuerzas y talentos, nuestra vida entera al servicio de Dios y de nuestro prójimo.

Batallando la Incredulidad de la Envidia

22 Jun

Batallando la Incredulidad de la Envidia
Jun 22, 2010 01:27 am
Por John Piper (Desiring God)
Libros y Sermones Bíblicos

  • Salmo 37:1-7 “No te irrites a causa de los malhechores; no tengas envidia de los que practican la iniquidad. Porque como la hierba pronto se secarán, y se marchitarán como la hierba verde. Confía en el SEÑOR, y haz el bien; habita en la tierra, y cultiva la fidelidad. Pon tu delicia en el SEÑOR, y El te dará las peticiones de tu corazón. Encomienda al SEÑOR tu camino, confía en El, que El actuará; hará resplandecer tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía.Confía callado en el SEÑOR y espérale con paciencia; no te irrites a causa del que prospera en su camino, por el hombre que lleva a cabo sus intrigas.”

(A continuación se encuentra la transcripción del audio.)

Una Definición de Envidia

Una de las barreras de cuidar para otras personas es que les envidiamos. Esta noche vamos a hablar de cómo librar la batalla contra la incredulidad de la envidia. Aquí está la definición.

Hoy por la tarde, mientras analizaba lo que es la envidia—y al revisar mi pensamiento contra la definición del diccionario Webster—dos cosas resultaron evidentes.

1) La envidia conlleva un elemento de deseo. Alguien ha experimentado una ventaja o beneficio en la vida y tú lo quieres para ti. Eso no necesariamente te convierte en envidioso, porque esa clase de deseo está bien cuando su deseo es imitar a quienes viven en santidad.

2) El otro elemento—y éste es el que hace que la envidia sea mala—es cuando el deseo está marcado por el resentimiento de que las cosas salgan bien para otros pero no para ti. Eso lo convierte en envidia.

Entonces, en breve, la envidia es una mezcla de deseo de algo con resentimiento hacia otra persona que lo disfruta pero que tú no lo tienes. Las cosas no van muy bien contigo pero las cosas van bien para otros y eso es lo que te corroe algunas veces. ¿Por qué le va tan bien a aquella persona cuando mí no me va igual de bien?

Las Oportunidades para la Envidia Abundan

Lo siguiente que hice esta tarde fue tratar de encontrar ejemplos reales. Traté de encontrar ejemplos de envidia dentro de mi propia vida, en mi imaginación y en las vidas de otras personas.

¿Cuáles son algunas ilustraciones de la envidia? Veamos si tú podrías encontrarte en estos escenarios:

Pensé en el Sr. Dukakis y en el Sr. Bush, y pensé que ésta podría ser una oportunidad de envidia. Si un hombre dedica un año de su vida, muchísimo dinero y muchísimo esfuerzo para convertirse en el siguiente presidente pero pierde la carrera—aún cuando piensa que es el candidato idóneo, tiene mejores políticas y tiene un mejor compañero de fórmula—pienso que fácilmente podría quitarle el sueño y corroerle por dentro que las cosas no hayan salido como esperaba. Podría sentir que dedicó muchísimo tiempo y energías que no le llevaron a ninguna parte.

¿Y si su amigo o amiga se casa y tú no? Quizás tú has conocido a este amigo o amiga desde hace mucho tiempo y esta persona se está casando y tú no. Tú podrías resentirte un poco de que esto le esté sucediendo a él o a ella y a ti todavía no.

O digamos que uno de tus hijos sufre de una enfermedad crónica mientras que las demás familias a tu alrededor siempre se ven saludables. Podrías tú pensar, mi hijo siempre está enfermo. Mi hijo se encuentra enfermo semana tras semana y sufre de problemas extraordinarios, pero esas otras familias, que no son mejores que nosotros, siempre se encuentran bien.

Y si tú sólo eres suplente en el equipo de la escuela secundaria. Todo lo que haces es calentar la banca mientras que el muchacho titular, aunque sea un sabelotodo, está siempre en los juegos.

O supongamos que tienes un amigo que juega a la lotería. Es un sinvergüenza pero gana un millón de dólares. Tú podrías pensar que mereces ese dinero más que tu amigo.

O eres un pastor y observas el crecimiento de otras iglesias mientras que la tuya fluctúa entre permanecer igual o crecer un mínimo. Tú piensas que esto no debería ser así.

O quizás tú piensas que otros son más atractivos o atractivas, o que están más a la moda que tú. Dios te dio tus características personales, pero qué fácil es caminar por la vida, ver a otros que son más atractivos o atractivas y sentir envidia de ellos.

Una Prohibición y una Advertencia en Contra de la Envidia

Hay tantas oportunidades para la envidia. Es una amenaza universal para nuestro gozo y nuestro cuidado por los demás. Entonces, ahora quiero analizar un texto donde la envidia está prohibida en las Escrituras, ver las consecuencias de caer en ella, y luego hablaremos de cómo combatirla. Y considerando nuestro tiempo, solamente vamos a asumir casi solo esas dos primeras.

En principio, yo asumo que ustedes estan de acuerdo conmigo en lo que dice la Biblia, No seas envidioso. ¿Podríamos comenzar sólo con eso? Aquí tengo cuatro textos. El Salmo 37:1, Proverbios 23:17, Gálatas 5:26, I Pedro 2:1. Todos dicen, No seas envidioso. Entonces ser envidioso no es bíblico. Ceder a la envidia va contra la voluntad de Dios.

Y luego podríamos hablar acerca de las advertencias. Examinemos aquí un pasaje. Gálatas 5:21 es el pasaje que habla de los deseos de la carne y de los frutos del Espíritu, y uno de los deseos de la carne es la envidia.

Gálatas 5:19,- “Ahora bien, las obras de la carne son evidentes, las cuales son: inmoralidad, impureza, sensualidad, idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos”—lo cual, a propósito, creo que es una subespecie de la envidia.

Traté de pensar, ¿Debería predicar sobre los celos? Esto lo pensaba en agosto pasado. Y mientras lo pensaba y pensaba, llegué a la conclusión de que los celos son una especie de envidia. Lo que quiero decir es que los celos son una especie de envidia dirigida hacia otra persona, quien recibe afecto que tú crees que deberías tener. Tú sientes celos de otra persona cuando ésta recibe afecto de alguien que según tú, debería de dar su afecto a ti.

Ahora bien, los celos podrían ser saludables. Dios siente celos del amor que debería brindársele a Él. Y un esposo o esposa debería tener derecho a sentir celos en una mala relación que ve desarrollarse entre su cónyuge y otra persona. Pero también están los celos enfermizos. La razón por la cual no nos enfocamos en los celos es porque yo creo que lo que diré acerca de la envidia también aplica a los celos, porque éstos son una sub-categoría de la envidia.

“enojos, rivalidades, disensiones, sectarismos,envidias”— ése es el inicio del versículo 21—”borracheras, orgías y cosas semejantes, contra las cuales os advierto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.”

Entonces, aquí está la advertencia. Esto es un asunto muy serio. Todo lo que estoy predicando en estos sermones del otoño son cosas muy serias. En otras palabras, si tú das rienda a este estado de incredulidad de la envidia, ésta podría tomar tu vida y causar un naufragio en tu fe y como resultado, te verá perdido.

Luche Contra la Envidia Como lo Hizo el Rey David

Muy bien. Hemos visto lo que es; hemos visto que la Biblia la condena y hemos visto que hay consecuencias negativas si tú te deja llevar por ella indefinidamente. Ahora hablemos sobre cómo luchar contra ella. Esa es la parte más seria y el Salmo 37 es donde comenzaremos.

Este es un gran Salmo para hablar de cómo luchar contra la envidia porque comienza con el punto principal de “No tengas envidia.” Luego, en los primeros 11 primeros versículos, puedo contar que hay seis razones sólidas de por qué no ser envidioso. Lo que estoy tratando de hacer esta noche es darte un ejemplo de cómo librar una batalla de fe dentro de tu devoción.

Cuando te despiertas por la mañana y sientes por dentro envidia hacia alguien en el trabajo, un miembro de la familia o alguien más y tú dice, “Esto no debe suceder. ¿Qué puedo hacer al respecto?” Aquí está lo que puedes hacer. Saca su Biblia, arrodíllate en oración y comienza a leer. Busca las promesas bíblicas que matan la envidia. Pero para hacerlo, deberás reflexionar, antes que nada, que la envidia es una forma de incredulidad.

Veamos entonces el Salmo 37:

  • “No te irrites a causa de los malhechores; no tengas envidia de los que practican la iniquidad.”

Allí está. La afirmación básica: no tengas envidia de los que practican la iniquidad, no te irrites a causa de ellos.

  • “Porque como la hierba pronto se secarán, y se marchitarán como la hierba verde.”

Y luego, yo creo que el versículo 3 nos dice lo que debemos hacer en su lugar. Esto es lo opuesto a la envidia:

  • “Confía en el Señor, y haz el bien.”

Y luego en la frase siguiente hay un mandato o una promesa. Yo pienso que se trata de ambos. La Versión Revisada dice,

  • “Habita en la tierra, y cultiva la fidelidad.”

Podría ser “disfruta la seguridad,” pero, literalmente dice “cultiva la fidelidad.” De cualquier manera, yo creo que se trata de la fidelidad de Dios y por lo tanto la idea de la seguridad es correcta y buena.

“Pon tu delicia en el Señor y Él te dará las peticiones de tu corazón.” “Encomienda al Señor tu camino, confía en Él, que Él actuará.”
Observa que esas cosas positivas son lo que tú deberías poner en tus emociones en lugar de la envidia. “Confianza” (versículo 3), “Deleite” (versículo 4), “Encomendarse” (versículo 5) y “Confianza” de nuevo en la segunda mitad del versículo 5. Entonces, la razón por la que escogí el Salmo 37 esta noche es porque nos enseña que la envidia es una incredulidad, o tiene sus raíces en la incredulidad. Y el opuesto de la envida que vemos es la fe, o la confianza, o el deleite en Dios, o pasar tus cargas al Señor.

Entonces espero que quede claro que cuando se esté empezando a envidiar—cuando estemos empezando a ver a alguien y a resentir que alguien más tenga algo que nosotros no tenemos—y estemos empezando a perder nuestra paz y la tranquilidad en Dios debido a ello, el tema es la fe. ¿Bien? Hasta aquí eso es el punto.

Seis Razones del Salmo 37 de Por qué es Mejor Creer

Ahora bien, la otra razón por la cual este salmo es tan maravilloso es porque nos da muchas razonas por las cuales no deberíamos ser faltos de fe. Nos dice por qué deberíamos encomendarnos y tener confianza en que Dios está con nosotros. Nos dice que Él obró de una forma que, aún cuando algo se vea muy bien para los demás, las cosas serán mejores para nosotros. Ahora analicemos esto. Escribí seis razones que veo en este capítulo para no dejarnos atrapar por la incredulidad de la envidia.

1)Versículo 2: “Porque como la hierba pronto se secarán, y se marchitarán como la hierba verde.” Entonces, si usted empieza a sentir envidia de un malhechor, como el sinvergüenza que recién ganó un millón de dólares, Dios dice, “Un momento, tú no querrías estar en su lugar. Él se secará como la hierba pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre” (1 Juan 2:17). Por lo tanto ese es el argumento número uno.

Se repite en el versículo 9: “Porque los malhechores serán exterminados, mas los que esperan en el Señor poseerán la tierra.” Y en el versículo 10: “Un poco más y no existirá el impío.” Por lo tanto, la primera razón por la cual tú no debes permitir que la envidia te domine cuando te sientas inclinado o inclinada hacia un incrédulo o a alguien que no hace el bien, es el pensamiento, “Un momento. Dios ha dicho en su palabra que esta persona se marchitará como las flores, muy rápidamente. Desaparecerá y entonces, ¿quién disfrutará de su prosperidad?

2) Versículo 3: “Confía en el SEÑOR y haz el bien; habita en la tierra, y cultiva la fidelidad.” En otras palabras, esa es la recompensa que viene de confiar en Dios. Confía en Dios y haz el bien y pastarás en pastos verdes. Tus deseos serán cumplidos, lo cual nos lleva a lo siguiente.

3) Versículo 4: “Pon tu delicia en el SEÑOR” (eso significa “confía en el Señor,”), “y Él te dará las peticiones de tu corazón.” Ahora, esa sí que es una promesa asombrosa, porque la envidia usualmente surge cuando no tiene lo que el corazón desea. Ustedes verán a alguien que le pertenece algo que ustedes desearían para sí, y ese será el deseo que falta en su vida. Entonces, la mejor forma de luchar es ir a esta promesa y decir: “Ahora Señor, tú has hecho un pacto conmigo en el versículo 4. Tú dices que si yo pongo mi delicia en ti, me darás las peticiones de mi corazón. Entonces voy a poner mi delicia en ti.”

Ahora bien, eso es un paso principal: confiar en Dios suficientemente de manera en que tú descanses en lo que Él es para ti. También puede tener un efecto profundo en la clase de deseos que tú deberías obtener para quedar satisfecho. Pero todos los deseos que tú tengas serán eventualmente satisfechos. Esa es la esencia de esas asombrosas promesas en Romanos 8:32 (“Él que no eximió ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos concederá también con Él todas las cosas?”) O bien, en I Corintios 3:21-23 (“Todo es vuestro: ya sea Pablo, o Apolos, o Cefas, o el mundo, o la vida, o la muerte, o lo presente, o lo por venir, todo es vuestro, y vosotros de Cristo, y Cristo de Dios.”). La Biblia hace promesas asombrosas a las personas cuyo deleite se encuentra en Dios y no en las cosas.

4) Versículos 5 y 6. “Encomienda al Señor tu camino, confía en Él, que Él actuará; hará resplandecer tu justicia como la luz y tu derecho como el mediodía.” Puedo recordar hace varios años cuando Steve y Susan Roy vivían frente a nuestra casa en la Avenida Elliot. Steve recién había renunciado de InterVarsity. Estaba desempleado. No sabíamos si sería contratado por Bethlehem, y se dedicaba a pintar durante los fines de semana. Y para Steve Roy, un teólogo ciento por ciento, dedicarse a pintar no era lo que quería en la vida.

Un día cuando cruzábamos la calle dijo: “Realmente necesitamos un poco de ánimo.” Puedo recordar estar de pie allí en la banqueta. Dije, “Aquí tienes tu promesa para este día: Isaías 64:4: ‘Desde la antigüedad no habían escuchado ni dado oídos, ni el ojo había visto a un Dios fuera de ti que obrara a favor del que esperaba en Él.'” Y ellos comentaron muchas veces en los años siguientes que podían recordar también ese encuentro aquella tarde. “Dios trabaja para aquellos que esperan en Él.” Eso dice la palabra. Y esa palabra “trabaja” (en hebreo) se encuentra allí en el versículo 5: “Él actuará para ti. Él te reivindicará.” Y esa palabra “reivindicación” también es preciosa, porque una de las cosas que se encuentra detrás de la envidia es el sentimiento de que las cosas no están yendo tan bien para usted como debería ser. Estamos recibiendo un trato sin refinar mientras que, para alguien más, alguien que no lo merece, las cosas van mucho mejor. Lo que queremos es una reivindicación, y eso es exactamente lo que nos ha sido prometido aquí. La reivindicación vendrá.

5) Versículos 9 y 11: “Porque los malhechores serán exterminados, mas los que esperan en el SEÑOR poseerán la tierra.” Y “mas los humildes poseerán la tierra.” Ahora si tú dices, “Muy bien, pero un momento. Yo no soy judío y no espero ser heredero de Palestina,” ten cuidado. Todas las promesas hechas en el Antiguo Testamento a los judíos le serán cumplidas a ti totalmente así como a los judíos y quizás mejor.

¿En qué parte del Nuevo Testamento existe una mejor promesa con casi exactamente las mismas palabras del versículo 11? En Las Bienaventuranzas, “Bienaventurados los humildes, pues ellos heredarán la tierra.” Muy bien, entonces no heredaré Palestina, solamente la tierra. En realidad, en Romanos 4:13, aquellos como Abraham que son creyentes son los llamados herederos del mundo. I Corintios 6 dice que vas a juzgar a los ángeles. A los discípulos Él les dijo que se sentarían en tronos a juzgar a las doce tribus de Israel. Nosotros, los que no somos discípulos ni apóstoles, juzgaremos a los ángeles. La Biblia está llena de las más estupendas promesas que pueden eliminar cualquier resentimiento que hay detrás de la envidia.

6) Versículo 11: “Mas los humildes poseerán la tierra, y se deleitarán en abundante shalom.” Esta palabra se traduce como “prosperidad”, lo cual en nuestros días no parece actual. En hebreo esto refiere al bienestar total que reciben aquellos que confían.

Entonces, aquí hay un pequeño ejemplo de cómo librar la batalla por la mañana si la envidia comienza a surgir en tu corazón. Tú recibes un texto como este donde dice, “No seas envidioso,” y luego tú dices, “Señor, si voy a superar esta envidia, necesito argumentos poderosos para saber por qué voy a descansar en tí. ¿Podrías darme algunos?” Y luego sólo leas paso por paso. Y cuando llegues a uno, detente y ora, “Señor, por favor abre mis ojos para que vea la maravilla de esta promesa. Y concédeme a través de tu espíritu la capacidad para saborearla, descansar en ella, creer en ella, guiarme por ella, vivir en ella y actuar de acuerdo con tu promesa el día de hoy.” Y pasa al siguiente versículo y repite estos pasos hasta que sientas que el Señor está contigo y le retira este feo sentimiento de envidia.

Municiones Adicionales Contra la Incredulidad

Muy bien, tomemos algunos textos adicionales que puedes utilizar contra la envidia.

  • Proverbios 23:17: “No envidie tu corazón a los pecadores, antes vive siempre en el temor del Señor.”

Y aquí viene esta inmensa promesa:

  • “Porque ciertamente hay un futuro, y tu esperanza no será cortada.”

Entonces tenemos una persona que ve a un pecador y observa cómo ésta prospera. Entonces esa persona empieza a sentir que su esperanza no prosperará. Trata de vivir para Cristo pero las cosas no parecen estar saliendo tan bien como le salen al pecador. La Biblia está al tanto de ese problema. El Salmo 37 fue escrito para tratar este asunto y también el Salmo 73.

Algunas veces las historias ayudan más que los textos, especialmente las historias bíblicas. Éstas llegan a donde no llega la literatura expositora. Bien, tenemos aquí una historia que he usado con frecuencia para superar mis tentaciones de envidia. Esta es la historia de un muchacho con cinco hogazas de pan y dos peces, así como está escrito en Juan 6.

En Juan 6, Jesús tiene compasión de la multitud y dice a sus discípulos, “Aliméntenlos.” A lo que ellos responden, “Envíalos a casa. Doscientos denarios de pan no les bastarán para que cada uno reciba un pedazo y ya es muy tarde.” Él responde, “¿Cuántos panes tenéis?” Y ellos responden “Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados; pero ¿qué es esto para tantos?” Ahora, deténgase allí y podría imaginar al muchacho viendo hacia arriba y diciendo, “Así, Eso es todo lo que tengo. No me hagan sentir mal.” Y aún así, eso es todo lo que nosotros somos. Somos niñitos con escasas cinco hogazas de pan y dos peces como regalos, personalidad, dinero—cualquier cosa por la que tú puedas sentirte inferior. Tú miras a su alrededor aquellas personas, fuertes, hermosas, ricas, que tienen todo y tú lo único que tienes son cinco hogazas de pan y dos peces para una labor que necesitas doscientos denarios de pan. Y Jesús dice, “Dámelos.” Los toma y—esto lo aprendimos en la escuela dominical, ¿verdad? Es una gran historia—y Él ora y alimenta 5000 hombres, más mujeres y niños. Yo lo veo y digo. “Bien, quizás entonces hay esperanza para mis cinco hogazas de pan y dos peces.”

¿Y cuántas canastas sobraron? Doce. ¿Por qué? Una para cada apóstol que no creyó que había suficiente. Por eso exactamente: para demostrar que cuando tú das de lo que tú crees que no tener suficiente, recibes mucho más de lo que nunca soñó que tenías en primer lugar. Esta es una historia que siempre dará un golpe a la cara de la envidia.

Si tú piensas que tus dones son muy pequeños, que no te alcanzas ni para vivir la hora presente, Jesús sí te sustentará la necesidad de la hora presente. Él puede tomar lo más pequeño que hay en ti y multiplicarlo. Tengo sobre la puerta de mi hogar una pequeña placa que me dio Virginia Maderis en Maryland hace como 15 años. Dice así,

“El mundo está aún por ver lo que puede lograr un hombre totalmente consagrado al Señor. Por el poder de Dios, yo aspirar ser ese hombre” – D. L. Moody.

“Amar es Dejar de Compararse”

Una última ilustración: veamos Juan 21. Tú conoces esta historia, pero yo dudo que alguna vez hayas pensado en ella en términos de la envidia. Yo no lo hice hasta que lo leí en un libro hace algún tiempo. Entonces, esto no es original pero me encanta, así que lo compartiré contigo. La situación es que Pedro ha sido restaurado por Jesús a causa de su negación, habiendo afirmado tres veces que él ama al Señor. En el versículo 18 dice: “En verdad, en verdad te digo: cuando eras más joven te vestías y andabas por donde querías; pero cuando seas viejo extenderás las manos y otro te vestirá y te llevará adonde no quieras.” Este es Jesús hablando a Pedro. “Esto dijo, dando a entender la clase de muerte con que Pedro glorificaría a Dios.” En otras palabras, él va a ser mártir. Y habiendo dicho esto, le dijo: “Sígueme.”

“Pedro, volviéndose, vio que les seguía el discípulo a quien Jesús amaba—que era Juan, el que en la cena se había recostado sobre el pecho de Jesús y había dicho: “Señor, ¿quién es el que te va a entregar?” Entonces Pedro, al verlo, dijo a Jesús: “Señor, ¿y éste, qué?” ¿Qué está sucediendo aquí? ¿Por qué está diciendo eso? El dijo, “tú me dijiste que voy a ser matado. ¿Qué sucederá con Juan?” Y tú puedes ver, bajo la superficie, que hay envidia en el corazón de Pedro. “¡Si no es así, entonces no es justo!” Bien, y ¿Cómo lo resuelve Jesús?

“Jesús le dijo: Si yo quiero que él se quede hasta que yo venga, ¿a tí, qué? Tú, sígueme ” ¿Qué dice Jesús con esto? Yo creo que Él dice que es muy peligroso comparar las circunstancias. Es muy peligroso comparar los dones. Recuerdo en Wheaton College, en el dormitorio, Martin Noel, mi compañero en la época, tenía un pequeño papel en la puerta que decía “Amar es dejar de comparar.” Esas son buenas noticias. Correcto. Jesús dice aquí, “Mira, no te involucres en comparaciones con este otro discípulo. Lo que yo tengo para él, es para él. Aquí está lo que tengo para tí: Yo. ¿Es suficiente?”

Y esa es la solución para la envidia. Así como fue la solución a la lujuria, de la cual hablamos esta mañana. Es Jesús. “Sígueme. Si vas en pos de mí, si me tienes, ¿por qué te preocupas por aquel?” Y por lo tanto esa es la respuesta: necesitamos más a Jesús. Tenemos que darnos cuenta de que es privilegio increíble de conocer a Jesús. Jesús dijo en otro lugar, “Sin embargo, no os regocijéis en esto, de que los espíritus se os sometan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.”

Es tan enorme el privilegio de ser discípulo de Jesucristo, que lo que suceda a otros discípulos no es aquí ni ahora. Es por esa razón que la envidia desaparece.