Una Elección

20 Jun
  • Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Salmo 14:1.
  • El hombre morirá, y será cortado;perecerá el hombre, ¿y dónde estará él? Job 14:10.
  • Los cielos cuentan la gloria de Dios. Salmo 19:1.


Una Elección

Cierta mañana cada neoyorquino que tomaba el metro en la estación de la calle Manhattan, a la altura del número 110, podía leer sobre un muro un grafiti con esta inscripción:

«Dios ha muerto –Nietzsche».

Días después, otro transeúnte escribió debajo: «

Nietzsche ha muerto –Dios».

Es muy posible que los que leyeron esas dos inscripciones se sintieron obligados a reflexionar sobre su contenido.

La primera frase es la afirmación de un hombre, filósofo renombrado, que rehúsa la existencia de Dios. Aunque sabio en su propia estima y la de sus contemporáneos, figura en la larga lista de todos aquellos a quienes la Biblia llama “necios”.

Su ejemplo confirma lo que leemos en 1 Corintios 1:21: “El mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría”.

Sin embargo, la creación y todas sus maravillas son por sí mismas una prueba de ello.

  • “Porque las cosas invisibles de él (Dios), su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa” (Romanos 1:20).

La segunda frase es la respuesta del Creador, solemne e ineludible. La sentencia de Génesis 2:17: “Ciertamente morirás”, siempre se ha cumplido. ¿Creer a Nietzsche o a Dios? Su eterno porvenir depende de su elección.

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