INFORME SOBRE LA ACTUALIDAD DEL SATANISMO EN ESPAÑA

18 Jun

INFORME SOBRE LA ACTUALIDAD DEL SATANISMO EN ESPAÑA

Autor: Vicente Jara Vera

La RIES («Red Iberoamericana de estudio de las Sectas-Rede Ibero-americana de Estudo das Seitas»), por autoría de uno de sus miembros, el dominico seglar Vicente Jara Vera, licenciado en Estudios Eclesiásticos y miembro también del SAES («Servicio de Ayuda y Estudio del Sectarismo») quien viene siguiendo el fenómeno diabólico, luciferino y satánico durante casi veinte años, ha actualizado el listado de grupos presentes en España (año 2010).

¿Cuántos grupos satánicos hay en España?

La pregunta no es fácil y tampoco pretendemos resolverla, los datos son precarios, insuficientes, deficientes, no fácilmente cotejables. Los grupos satánicos, en su mayoría, no operan a la luz del día, no se dan a conocer, no reclutan con publicidad a sus miembros ni se hacen pasar por grupos practicantes de cualquier otra actividad distinta a la real y verdadera mostrándose atrayentes –de ahí que para este autor, no puedan ser considerados estrictamente como “sectas”, como explica en su propia página web, en su cuestión número XII, siguiendo su propia definición–; tampoco se componen de muchos miembros, rondando la decena, la docena, no más de veinte o treinta personas.

Muchos de estos grupos no son conocidos y los especialistas no sabemos de ellos más que cuando algún suceso ha sido filtrado al exterior, cosa que casi nunca ocurre, ya sea por rituales de los que se tiene constancia una vez acaecidos, por deserción de alguno de sus miembros que rompe el pacto de silencio –cosa sumamente rara-, o por los propios miembros del grupo satánico que desean puntualizar su marca de existencia sin más. Algunos están implantados desde hace mucho tiempo en nuestro país, incluso manteniéndose generación tras generación, y otros no cuentan con más de diez años de existencia.

Sin ser exhaustivos en las referencias indiquemos que a principios de los años 90, en el 1991, Pilar Salarrullana (+2009), entonces senadora y exdiputada de La Rioja así como promotora de la Comisión Interministerial del Parlamento español para el Estudio de las Sectas, hacía referencia a 35 grupos en su obra Las sectas satánicas. A finales de esa misma década, en el año 1997, el sacerdote Francisco Azcona, director de la Oficina de Estadística y Sociología de la Conferencia Episcopal Española, quien realizó siempre un seguimiento muy exhaustivo de todo tipo de sectas en nuestro país, hablaba en un Encuentro de Estudio sobre las Sectas y los Nuevos Movimientos Religiosos celebrado ese año en la Universidad de Navarra, de al menos 40 grupos.

Un año antes, 1996, la Congregación para la Doctrina de la Fe de la que era Prefecto el cardenal Joseph A. Ratzinger, pedía a las Conferencias Episcopales de todo el mundo la elaboración de un informe en todas sus diócesis de la existencia y penetración de los grupos esotéricos, espiritistas y satánicos. El resultado para el caso de España arrojaba la cifra de 41 centros o grupos organizados, como indicaba en el 2001 el entonces director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Relaciones Interconfesionales, el sacerdote Julián García Hernando (+2008), director del SAES.

El sacerdote Manuel Guerra, consultor sobre el fenómeno sectario del mismo Secretariado de la Comisión Episcopal de Relaciones Interconfesionales de la Conferencia Episcopal Española, miembro también de la RIES, y quien mejor ha realizado el seguimiento de estos grupos en nuestro país, venía hablando de una cifra de 54 ó 55 grupos satánicos en distintas entrevistas y artículos de investigación a lo largo de los años 2002 y 2005, fecha ésta de la última corrección y ampliación de su Diccionario enciclopédico de las sectas donde recoge extensa información de todos estos grupos.

El listado que recogemos a continuación deja en 61 el número de grupos satánicos presentes en el año 2010 en España:

— Adoradores de Seth

— Amigos de Lucifer

— Ángeles del Infierno

— Barón Rojo

— Los Caballeros

— Caballeros del Fuego o Caballeros de la Orden del Fuego (auto-disuelta)

— Caballeros del Anticristo

— Círculo Luciferino Club Lucifer

— Coelifer

— Colmenar Viejo, Grupo Satánico de

— Comandos de lo Oculto

— Comunidad de Brujas Ibéricas

— Comunidad del Espíritu del Gran Águila

— Corriente 93 (es una Confederación de otras sectas satánicas)

— Discordianos

— Los Doce

— Diablo Vanidad 69 (DV69)

— El Escorial, Grupo Satánico de

— Fraternitas Satanicus Valentia

— Fundación del Gen Sagrado

— La Gomera, Grupo Satánico de

— Grupo Astaroth

— Hermanas del Halo de Belcebú

— Hermandad de Satán

— Los Hermanos

— Hermanos de Changó

— Hijas de Isis

— Hijas de las Tinieblas

— Hijos de Adonais

— Hijos de Belcebú

— Hijos del Diablo

— Hijos de Egón

— Hijos de Lucifer

— Hijos de Oxalá

— La Iglesia de Satán (Church of Satan)

— Juicio Nera

— Luna Negra (auto-disuelta)

— Macho Cabrío

— Mano Negra

— Movimiento de Adoradores de Lucifer

— Movimiento Radical del País de las Hadas

— Mujeres de Satán Hispanis

— Nuevo Orden Dragano

— Ocinatas Otluc

— Orden Religiosa de Brujería

— Orden Thelémica del Alba Dorada

— Orden Verde

— Oscura Cofradía

— Los Oschos

— Papa Satánico

— Pirámide de Seth

— Portadores de la Antorcha

— Redención Satánica

— Samarkanda

— Satan Nogard Etreum

— Satan Spanish (Satan Hispanis o Satan Española)

— Seguidores de Satán

— Señores del Abismo

— Septen Nash

— Templo de Seth (Temple of Set)

— Tercer Ojo

— Thelemitas de la Nueva Era (Culebra Negra o Club Horizon)

— Toro-Vaca

La primera observación que podríamos hacernos es que desde 35 (año 1991), 40 (1997), 41 (2001), 55 (2005), hasta el actual número de 61 (2010), “parece” darse un crecimiento en el número de grupos satánicos en nuestro país. Si bien la progresión así lo indica no creemos que se deba tanto al surgimiento de grupos nuevos cuanto al hecho de un mejor conocimiento en la existencia de los mismos, aunque creemos necesario un mayor estudio y mejores datos para poder decantarse hacia una valoración en algún sentido.

Sí podemos afirmar que en los últimos 2 ó 3 años se constata una calma en la proliferación de actividades de las sectas satánicas en nuestro país como todas las fuentes que manejamos afirman, por lo que podemos corroborar como un dato de certeza que converge desde todas las fuentes.

No haremos desde la RIES, ni por parte de este autor en este estudio, en este momento ninguna valoración de si son muchas o pocas la cantidad de grupos satánicos ofrecidos en este elenco, resaltando solamente que en general cualquier persona ajena a este fenómeno podrá coincidir conmigo en afirmar de primeras que no le parecería que hubiera tantas. Ciertamente, pues sí.

Tampoco pretendemos ahora profundizar en las causas, motivaciones, aspectos antropológicos, sociológicos, psicológicos, culturales, económicos y políticos, así como obviamente religiosos y de otra índole del mapa español, que quedará para otro momento y otros especialistas, aparte de los estudios ya existentes. Solamente y como final, un par de consideraciones.

Nota importante 1: Se encuentran tendencias luciferinas e incluso satánicas en algunas ramificaciones, extensiones y desgajamientos de grupos ligados a la Masonería, los Illuminati, los Martinistas y a los grupos Rosacruces y esotéricos en general, así como en las diferentes OTO, SOTO, etc. que no recogemos en este listado. Tampoco recogemos en la lista los distintos grupos neo-paganos y de Nueva Era («New Age») que practican brujería en su acepción más amplia.

Es por ello que, sin enredarnos entre el satanismo explícito o intelectual y el satanismo implícito o inconsciente, entendemos que los expertos echarán de menos diferenciar entre grupos, y definir mejor los términos demonismo, satanismo, luciferismo, luciferianismo, caoísmo, crowlerianismo, lavelyanismo, orientaciones thelemitas, así como los términos magia, brujería, wicca, paganismo, paganismo-hitleriano, dark-gothic luciferino, y en definitiva el esoterismo, el ocultismo, etc.

No es este el lugar para estas distinciones que dejamos para otra ocasión. Entendemos que los especialistas en este tipo de grupos podrán diferenciar las creencias y prácticas de los distintos grupos aquí recogidos en la lista anterior o ponerse en contacto con el autor ((about-sects-and-cult@hotmail.com) o con la propia RIES (ries.secr@gmail.com) para clarificaciones y comentarios, así como añadidos y modificaciones en la lista anterior.

Nota importante 2: La RIES (Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas) y el autor de dicha actualización no son una entidad o persona con capacidad judicial para decir por sí mismas cuáles de estos grupos son grupos delictivos o no, tarea que no recae sobre ellos, limitándose a realizar y a mantener actualizado un listado de grupos en base a sus fuentes y conocimiento propio.
Las sectas satánicas: entre tinieblas.
FUENTE: Alba

Reproducimos a continuación el adelanto que hacía el Semanario Alba del reportaje publicado en sus páginas esta semana por su director, Gonzalo Altozano, sobre el culto demoníaco en España. Ha contado con la colaboración de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), que hace unos días publicaba un informe sobre la actualidad del satanismo en este país.

Emplazada en el madrileño parque del Retiro, la estatua ha sido punto de encuentro de los cronistas de sucesos. No era raro que el lugar amaneciese con restos de animales sacrificados desparramados alrededor. Entrando por la puerta de Alfonso XII, un paseo conduce hasta la fuente del Ángel Caído, uno de los pocos monumentos del mundo levantados a Luzbel.

Puede aventurarse que los asistentes a la primera reunión de la Internacional Luciferina, celebrada en Madrid en 1975, hicieran de la estatua un destino de peregrinación. No cabe descartar visitadores en fecha distinta adscritos a otras corrientes. Porque el demonismo es categoría propia que, como género, abarca dos especies, satanismo y luciferismo, que, a su vez, se subdividen en otras, y éstas en otras, y éstas en otras…

Para dibujar los rasgos que diferencian a satanistas de luciferinos, haría falta un pliego extra de ocho páginas. Lo mismo para dar cuenta de cada una de las sectas demoniacas que se mueven por los subsuelos de la sociedad. El dominico seglar Vicente Jara, veinte años estudiando el fenómeno, acaba de publicar un informe sobre el asunto. En él cifra en sesenta y uno el número de grupos operativos en España. Son todos los que están, pero no están todos los que son.

Liga para la Libertad Sexual

A la hora de hacer su trabajo, los investigadores como Jara pinchan en los mismos huesos: la aversión a la luz del sol de las milicias del Mal y el secretismo de sus miembros. En resumen: la dificultad para obtener datos fuera de atestados policiales, crónicas periodísticas, filtraciones interesadas o, caso excepcional, rupturas del pacto de silencio.

Pero no todos los satanistas excluyen la publicidad de sus métodos de captación. El 30 de abril de 1966, el gitano Anton Szandor LaVey inscribía en el registro de California la Iglesia de Satanás. Nacido en Oakland (1930), LaVey dio sus primeros pasos profesionales, siendo un muchacho, en el mundo del circo y del cabaré. Tras cursar estudios de criminología, fue contratado como fotógrafo por la Policía de San Francisco, trabajo que despertó su interés por lo macabro.

Se equivoca quien piense que LaVey reclutó a sus adeptos sólo en las cloacas. En 1967 casó por el rito satánico al periodista John Raymond y a Judith Case, la pareja de moda del momento. Años después, llamaría a las puertas de la Iglesia de Satanás un diplomático español destinado en San Francisco: Julián Moreno Sandoval.

La infancia de nuestro compatriota no se desarrolló entre carpas y carromatos, que se diga. Licenciado en Derecho, Políticas y Sociología, Moreno Sandoval se hizo satanista por tres motivos: sexo, drogas y poder. Debió de ver sus aspiraciones colmadas, y en qué medida, pues en 1976 abrió sucursal en España de la Iglesia de Satanás, que abandonaría años después. “Lo dejé porque ya no me interesaba”, confesaría el diplomático a una periodista de ABC.

El de Moreno Sandoval no es un caso suelto, en absoluto. El lema de Aleister Crowley, padre del demonismo moderno, era “do as you will”. En román paladino: haz lo que te dé la gana. Y antes de proclamarse sumo sacerdote del satanismo, Anton LaVey militó en la Liga para la Libertad Sexual. Es decir, hay adeptos para los que el Demonio no es un ser antropomórfico, sino un símbolo de la satisfacción de todo deseo, sexual a ser posible.

La capital mundial del demonismo

La necesidad de sentir algo explicaría, por tanto, la pertenencia de muchos a los ejércitos de las tinieblas. Lo cuenta el sacerdote Manuel Guerra en su Diccionario enciclopédico de las sectas. En una ocasión le preguntaron a un satanista por qué participaba en misas negras. La respuesta hiela la sangre: “Para experimentar sensaciones nunca vividas”.

Otra clave: el laicismo feroz. Es Turín la capital mundial del demonismo. Hay quien cifra en 40.000 el número de adeptos. ¿Acaso porque la ciudad italiana es sede de la Sábana Santa, el lienzo que supuestamente envolvió a Jesús tras su muerte y hasta su resurrección? El padre José Antonio Sayés, autor de un breve pero completo estudio sobre el demonio, lo niega y apunta a Turín como campo de pruebas del secularismo.

Sin embargo, no habría que descartar la Síndone como polo de atracción fatal de los seguidores del príncipe de este mundo. Uno de los denominadores comunes a todos los grupos demoniacos, ya sean satánicos o luciféricos, es el odio a la cruz de Cristo. No pueden soportar verla erguida, triunfante. De ahí que ponerla cabeza abajo sea signo de sumisión a Satanás.

En esta línea, las misas negras son una parodia de la misa católica. Basta decir que arrancan con la fórmula “In nomine dei nostri Satanas”. Manuel Guerra habla de seminarios negros para la formación de los ministros de Satán. Y, hablando de sacerdotes, se ha detectado la presencia en ritos satánicos de curas católicos, quienes se habrían ordenado con la idea de profanar hostias. Y, si no hubiera sacerdotes dispuestos al sacrilegio, los adeptos robarían las formas en las parroquias.

La Iglesia sigue con ardiente preocupación el fenómeno. En 2001, Julián García Hernando, sacerdote y director del Servicio de Ayuda y Estudio del Sectarismo, cifraba en 41 el número de los que operaban en España. De los 41 de 2001 a los 61 de 2010, según consigna Vicente Jara en su reciente documento sobre satanismo en España (documento que lleva el sello de la Red Iberoamericana del Estudio de las Sectas). El incremento es evidente. O no. Habla el autor del estudio: “No creemos que el crecimiento se deba tanto al surgimiento de nuevos grupos cuanto a un mejor conocimiento de los ya existentes”.

Ahora dejemos que la realidad nos estropee un buen reportaje: “En los últimos años se constata en España una calma en la proliferación de actividades de las sectas satánicas”. Pero estas palabras de Jara no buscan enmendar las pronunciadas por Ratzinger en 1985: “Existen signos del retorno de fuerzas oscuras, mientras crecen en el mundo secularizado los cultos satánicos”.

Tráfico de drogas, secuestro o compra de niños, fetos arrancados del vientre de sus madres, violaciones seguidas de asesinatos, animales mutilados, crematorios portátiles, suicidios, crímenes rituales, orgías, misas negras, hostias pisoteadas, cementerios profanados, crucifijos del revés, pactos satánicos… ¿Leyenda urbana o sucia realidad?

Vicente Jara habla de ocho estadios. La primera estación sería la creencia en la Iglesia y la última, en lo diabólico. El trayecto puede recorrerse parada por parada o saltándose alguna, varias incluso. Hay quien lo ha iniciado en el punto de arranque y quien se ha subido en marcha al tren a mitad de camino. Es un viaje tumultuoso, no recomendado, que, por fuerza, acaba mal, pero en el que es posible el billete de vuelta.

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