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Por usar velo la FIFA les prohibió jugar

14 Jun

El equipo femenino de fútbol de Irán fue reemplazado por Tailandia en los primeros Juegos Olímpicos Juveniles, ya que una regla de la entidad les impide competir con el tradicional velo islámico.

Por usar velo la FIFA les prohibió jugarLas chicas demandarán a la FIFA.

martes, 06 de abril de 2010El equipo femenino de fútbol de Irán no podrá participar en los primeros Juegos Olímpicos Juveniles que se realizarán este año debido a una regla de la FIFA que prohibe jugar usando el tradicional velo islámico.

El Comité Olímpico Nacional de Irán se había negado a permitir que el equipo participara en los Juegos, que se disputarán del 14 al 26 de agosto en Singapur, sin el velo conocido como hiyab.
El equipo será reemplazado por Tailandia, de acuerdo al sitio web de la Confederación Asiática de Fútbol (http://www.the-afc.com/en/home/).

“El comité ejecutivo de la FIFA no tuvo otra opción que decidir que Irán no podrá participar en el Torneo inaugural de Fútbol Olímpico Juvenil”, dijo en una carta el secretario general de la FIFA a la Federación Iraní de Fútbol, según una cita difundida por la AFC.

El torneo de fútbol en los Juegos Juveniles es organizado por el organismo rector de ese deporte, cuyas reglas sólo permiten el uso de una camiseta o camisa, pantaloncillos, calcetines y calzado para jugar.

Unos 3.500 atletas de entre 14 y 18 años tomarán parte en competencias que abarcarán 26 deportes en los Juegos Juveniles.

http://www.losandes.com.ar/notas/2010/4/6/un-482392.asp

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EL MAYOR SUFRIMIENTO DE CRISTO ES CUANDO AQUELLOS QUE ÉL AMA DESCONFÍAN DE ÉL

14 Jun
David Wilkerson Today

MONDAY, JUNE 14, 2010

EL MAYOR SUFRIMIENTO DE CRISTO ES CUANDO AQUELLOS QUE ÉL AMA DESCONFÍAN DE ÉL

Jesús amó a Lázaro y a sus hermanas María y Marta con mucho cariño. La
casa de ellos era un oasis para el Maestro. Sabemos que Lázaro y su familia
amaron a Jesús, pero las Escrituras son más enfáticas en mostrar el amor que
Cristo les tenía: "el que amas está enfermo" (Juan 11:3).

Cuando Jesús escuchó eso, él les envió un mensaje: "Esta enfermedad no es
para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea
glorificado por ella" (v. 4).

¡Jesús sabía que su Padre tenía la intención de que este milagro fuese
para darle a él gloria y darle a ellos confianza y fe! Pero qué experiencia
de profundo sufrimiento llegó a ser esto para Jesús. Los discípulos dudaron
de él, María y Marta dudaron de él, y también los amigos de Lázaro que lo
lloraban.

¿Supo María cuán profundamente lo hirió cuando ella locusó de ser
despreocupado y desinteresado con su problema? "Señor, si hubieras llegado
aquí a tiempo – pero ahora es tarde, el daño ha sido hecho" (ver v. 21).

¿Supo Marta cuánto hirió a su Maestro cuando ella cuestionó su poder de
resurrección? Él le había dicho plenamente, "tu hermano resucitará," pero
su palabra no fue suficiente. Ella respondió en esencia, "Oh, sí, en el día
de la resurrección él se levantará, pero eso no nos ayuda hoy día" (ver v.
24).

Cuán doloroso debe haber sido para Cristo que sus amigos más amados dudaren
que él tuviera todo el poder que ellos necesitaran. "¿No saben todavía
quién soy yo?" es lo que el Señor parece decir. "Yo soy la resurrección y la
vida. Crean en mí. Yo tengo el poder, la vida" (ver v. 25).

Yo no creo que sepamos cuán profundo su dolor era en ese momento. Sus propios
discípulos no podían alcanzar a entender el concepto de quién era él. Era
suficientemente doloroso que su propio pueblo no lo conociera, pero ¿podrían
aquellos a los que amaba entrañablemente no reconocer su poder? ¿Pudo él
haberse dicho a sí mismo, "Ni aún mis amados amigos creen – quién podrá
entonces creer?"

¡Lo que le causa tanto dolor y pena a nuestro Señor es que dudemos de su
poder! Si nosotros, sus amados amigos, no confiamos en su poder y fidelidad,
entonces ¿quién lo hará? Lo llamamos amigo y Señor, pero no vivimos
nuestras vidas como si él tuviera el poder necesario para mantenernos
victoriosos y gozosos – en todos nuestros dolores y dificultades.

Lo que verdaderamente satisface el corazón de nuestro Señor es aquél hijo
suyo que descansa completamente en su amor y en su tierno cuidado.



Read this devotion online: http://www.worldchallenge.org/es/node/8655

SIRVIENDO A DIOS SINTIENDONOS INADECUADOS

14 Jun

SIRVIENDO A DIOS SINTIENDONOS INADECUADOS

SIRVIENDO A DIOS SINTIENDONOS INADECUADOS

Por A. Velez

Facebook: cristianos-unidos@hotmail.com

¿Cuál es mi fortaleza para esperar aún? ¿Y cuál mi fin para extender mi vida? ¿Es mi fortaleza la de las piedras? ¿O mi carne, es de acero? ¿No me ayudo cuanto puedo, Y el poder me falta del todo? Job 6:11-13

Muchos de nosotros podríamos decirle a Job: Te entiendo, yo me siento igual que tu. Cuando las pruebas se suceden una tras otra, y escuchamos una voz que nos dice: Consejera, aconséjate a ti misma…El todo poderoso te ha abandonado. No sirves para nada.  Entonces comenzamos a sentir lástima de nosotros mismos, nos sentimos víctimas, abandonados, solos.  Nos sentimos inadecuados. Según el diccionario, ser inadecuado significa no ser apropiado a las condiciones, circunstancias u objeto de algo. Nos sentimos inconvenientes, impropios, inoportunos, incorrectos, desproporcionados, pequeñitos. La palabra nos trae el consuelo que necesitamos, primero para reconocer que los susurros del diablo nos quieren hacer sentir víctimas. El objetivo del diablo es que RENEGEMOS de Dios, y nos apartemos de su cobertura, y así el diablo poder terminar con nosotros.  Todos los siervos de Dios se han sentido así, y la Biblia abunda en casos de siervos que son llamados y se sienten peor que un insecto extraterrestre delante de Dios. Sienten,  sentimos, saben, sabemos  que no podemos con el paquete.

Tú, Jehová, no apartes de mí tus misericordias: Tu misericordia y tu verdad me guarden siempre. Porque me han cercado males hasta no haber cuento: He comprendido mis maldades, y no puedo levantar la vista: Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falta. Quieras, oh Jehová, librarme; Jehová, apresúrate á socorrerme. Salmos 40:11-13

Sin embargo, el sentirnos así es natural, pues somos criaturas de carne y estar delante de Dios nos hace comprender la magnitud de nuestra pequeñez. Pero también nos hace ver nuestra maldad, nuestro propio corazón, la causa por la cual el diablo ha venido a acusarnos. Hay algo en nosotros que estorba para la obra, y por eso nos sentimos culpables. La palabra dice que Dios es como jabón de lavadores, como hisopo purificador. De vez en vez, El viene a recordarnos que somos criaturas, que LO NECESITAMOS si queremos seguir adelante en nuestro servicio al Señor. Algunos de nosotros sentimos que no podemos seguir adelante con la vida misma. He escuchado al menos 7 veces en los pasados 7 días a cristianos decirme: “Me odio por lo que hice, me quiero morir, no quiero seguir adelante”.

YO soy el hombre que ha visto aflicción en la vara de su enojo. Me guió y me llevó en tinieblas, mas no en luz. Ciertamente contra mí volvió y revolvió su mano todo el día. Lamentaciones 3:1-3

Jeremías supo describir a la perfección como puede llegar a sentirse un hijo de Dios. Jeremías se lamentó por la destrucción de Jerusalén y escribió ese pequeño libro de 5 capítulos, incluido en el antiguo testamento. En el, describe el estado más negro del hombre cuando su danza se convierte en luto y cesa el gozo del corazón. Es el estado en el que ningún siervo de Dios quiere estar jamás y sin embargo es el estado que trae balance a la vida de los creyentes. Es ahí donde somos forzados a recapitularlo todo, a escudriñar nuestro corazón y descubrir porqué hemos dado lugar al chanclas, el cual se ríe de nosotros a carcajadas y sigue susurrándonos: ¿Dónde está el Dios altísimo al que sirves? Jeremías, también conocido como el “Profeta Mayor”, quien tuvo a su cargo la nada agradable tarea de enfrentar al pueblo de Dios con su propio pecado, vivió en carne propia la persecución propia y la de su pueblo. Jeremías lloró por su gente, pero también se dio permiso de llorar por sí mismo. Jeremías se sintió inadecuado para el llamado desde el principio, y Dios desde el principio le dijo quién era él.

Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te santifiqué, te di por profeta á las gentes. Y yo dije: ¡Ah! ¡Ah! ¡Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño. Y me dijo Jehová: No digas, soy niño; porque á todo lo que te enviaré irás tú, y dirás todo lo que te mandaré. No temas delante de ellos, porque contigo soy para librarte, dice Jehová. Jeremías 1:5-8

Desde antes de nacer, Dios nos conoce. El nos formó en el vientre y nos llamó, y si nos llamó también nos equipó con los Dones necesarios para servirle. Sin embargo, el sufrimiento, las penas y aflicciones son necesarias para adquirir la Compasión del altísimo, la humildad y mansedumbre de Jesucristo. Escúchame bien: Que bueno que te sientes inadecuado. Que bueno que estas sintiendo que tú por tus propias fuerzas no puedes. Estas llegando a la comprensión de que necesitas a Dios más que ayer, y que mañana lo volverás a necesitar. Y ése es precisamente el estado perfecto del creyente.

Diciendo: Es necesario que el Hijo del hombre padezca muchas cosas, y sea desechado de los ancianos, y de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas, y que sea muerto, y resucite al tercer día. Y decía á todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz cada día, y sígame. Lucas 9:22-23

Basta comparar nuestros sufrimientos, y pruebas con las de Jesús para arrepentirnos por sentir lástima de nosotros mismos: Dios no te está pidiendo que vayas a una cruz, JESUS YA PAGO EL PRECIO. Dios no te está pidiendo que seas atravesado con una lanza en el corazón, JESUS YA PAGO EL PRECIO, Dios no te está pidiendo que derrames toda tu sangre por El, JESUS YA LO HIZO precisamente para que tú no tengas que hacerlo. ¿No son tus sufrimientos NADA comparados con lo que el Hijo de Dios tuvo que padecer por ti? Dios a quien ama corrige, y si estas sufriendo corrección es por amor, porque si no te ha bastado el Sacrificio de Jesucristo, Dios hará lo que sea necesario para devolverte a ese lugar de alabanza y adoración, de gratitud y de santificación, y para eso, Dios usa la corrección.

¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual por el Espíritu eterno se ofreció á sí mismo sin mancha á Dios, limpiará vuestras conciencias de las obras de muerte para que sirváis al Dios vivo? Hebreos 9:14

Es verdad, no somos adecuados para servir a Dios, somos verdaderamente inadecuados, llenos de defectos, seres de carne tratando de servir al Dios eterno, creador de los cielos y la tierra… EL NO NOS NECESITA, nosotros LO NECESITAMOS A EL para vivir, para respirar, para movernos, para actuar, para hablar, para servirle… Hoy, otra vez, NECESITAMOS SER LIMPIADOS CON SU PRECIOSISIMA SANGRE, derramada para que precisamente podamos servirle llevando el mensaje, la esperanza, la palabra de vida a otros que no tienen esperanza, que no lo conocen, que ni siquiera saben que Jesús ya lo hizo todo por ellos. El Ya pagó el precio y su regalo es accesible a todos los que claman su nombre, y nosotros somos súper inadecuados para predicar el mensaje, pero grande es Dios quien nos esfuerza y nos levanta las manos cuando no podemos seguir adelante.

Porque te tomé de los extremos de la tierra, y de sus principales te llamé, y te dije: Mi siervo eres tú, te escogí, y no te deseché. No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Isaías 41:9-10

Acuérdate pues, de dónde y cómo te sacó el Señor. Si te sientes inadecuado(a) para la obra, detente ahora mismo, toma un papel y una pluma y comienza a hacer un inventario de las GRANDES Y MARAVILLOSAS obras que Dios ha hecho en tu vida desde que le conociste. Reconoce que El te ha usado así como eres, sin nada que ofrecerle, lleno(a) de defectos, carne. Haz un recuento de sus maravillas en tu vida, y en las vidas y testimonios de los que conoces, y alábale porque El es el que hace la obra a través de ti, y no tú. Piensa que cada vez que abres la boca y dices ALABADO SEA DIOS por las grandes cosas que hace conmigo, aunque yo soy carne, haces que Satanás se coma sus palabras de acusador… Alaba a Dios cuando te sientes inadecuado, alabalo porque El es Dios y Reina sobre tu vida. No dejes que las mentiras del diablo te hagan sentirte que no vales nada, que no puedes seguir adelante, que tu vida no tiene sentido, porque él es el padre de mentiras, y no hay verdad en él y todo lo que te dice es para engañarte, para que reniegues de Dios y por tu propia voluntad te salgas de Su voluntad. Dale gracias a Dios por que eres pequeño(a), porque le necesitas. Y con cada voz de alabanza, ponle un ojo morado al chanclas. ¡Esa es nuestra victoria, reconocer que es verdad que somos inadecuados, y por eso lo alabamos, porque lo necesitamos hoy más que ayer!

Apartaos de mí, malignos; Pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios. Susténtame conforme á tu palabra, y viviré: Y no me avergüences de mi esperanza. Sostenme, y seré salvo; Y me deleitaré siempre en tus estatutos. Salmos 119:115-117

Cuando sientes que todo sale mal, SIRVE A DIOS. Cuando te sientas inadecuado, ve a la palabra y léela y date cuenta que todos los siervos, incluyendo al mismísimo hijo de Dios, nuestro amado Salvador Jesucristo el que Vive y Reina, se han sentido así y lo dejaron escrito para que tu no sientas lástima de ti mismo(a), autocompasión, pena, sino para que veas que es NATURAL, es NORMAL sentirse así porque en realidad sí somos inadecuados, somos polvo y ceniza delante de Dios Altísimo, el creador de los cielos y la tierra, el que desde el vientre nos formó y conoce todos nuestros defectos, porque El nos hizo. Y así nos amó, y así, sabiendo exactamente como somos, dio a Su Hijo, porque para Dios su creación vale tanto, que pagó con lo más precioso que tenía: sacrificó a su Hijo por nosotros. Esto nos dice que no sólo somos capaces de servir a Dios, sino que valemos mucho para Dios, por eso el diablo quiere destruírnos usándonos a nosotros mismos. Esa vieja serpiente, no cambia. Siempre usa las mismas artimañas pero la Palabra lo expone abiertamente para que nosotros nos sacudamos de su influencia y sigamos adelante, alabando a Dios en las buenas y en las malas. ¡Dios Reina en nosotros!

Temed en su presencia, toda la tierra: El mundo será aún establecido, para que no se conmueva. Alégrense los cielos, y gócese la tierra, Y digan en las naciones: Reina Jehová. I de Crónicas 16:30-31

“..Para que des el galardón á tus siervos los profetas, y á los santos, y á los que temen tu nombre, á los pequeñitos y á los grandes, y para que destruyas los que destruyen la tierra.” Apocalipsis  11:18b

Teología básica del Espíritu Santo

14 Jun

Teología básica del Espíritu Santo
Francis Chan Boletines – Boletín Ministerial

He oído describir al Padre, el Hijo y el Espíritu Santo como las tres partes de un huevo: el cascarón, la materia blanca, y la yema. También he oído a personas decir que Dios es como un trébol de tres hojas: tres “brazos” y, sin embargo, todos son parte del único tallo del trébol. Otra comparación popular es con los tres estados del agua: líquido, sólido y gaseoso. Aunque sirven como bonitas metáforas para un misterio inexplicable, el hecho es que Dios no es como un huevo, un trébol de tres hojas, o los tres estados del agua. Él es incomprensible, incomparable, y distinto a cualquier otro ser. Él está fuera de nuestra esfera de existencia y, así, fuera de nuestra capacidad de categorizarlo. Aunque las analogías pueden ser útiles para entender ciertos aspectos de Él, tengamos cuidado de no pensar que nuestras analogías de alguna manera encierran su naturaleza.
Al comenzar a estudiar las verdades básicas del Espíritu Santo podríamos comenzar remontándonos a Génesis, donde vemos que el Espíritu estaba presente y activo en la creación, y después rastrear sus actos a lo largo de todo el Antiguo Testamento. Pero comenzaremos nuestro repaso en el libro de Hechos, cuando el Espíritu descendió y comenzó a morar en los discípulos. Ahora bien, aquellos son los mismos discípulos que estaban dedicados a seguir a Jesús a pesar de todo, pero que se dispersaron en cuanto Jesús fue arrestado. Y aquí están reunidos juntos, sin duda confundidos en cuanto a cómo deberían proceder ahora que Jesús había ascendido. Sin embargo, cuando descendió el Espíritu Santo y moró en ellos, se produjo un cambio radical. Desde ese momento en adelante, ninguno de los discípulos volvió a ser el mismo.

El libro de Hechos es un testamento de este hecho. Leemos de Esteban, el primer mártir. Vemos a Pedro, un hombre cambiado y valiente. Vemos a Pablo (anteriormente Saulo) pasar de matar a seguidores de Cristo a convertirse en uno de ellos y mostrar a muchos otros cómo hacerlo también. Ellos ya no eran tímidos ni estaban confundidos; eran valientes e inspirados, y comenzaron a declarar y a vivir el evangelio de Jesús mediante el poder del Espíritu Santo. Piense en qué momento tan importante fue este en las vidas de los discípulos.

Una multitud de personas se había reunido. Pedro predicó un convincente sermón, y cuando ellos oyeron sus palabras, quedaron “profundamente conmovidos” y preguntaron cómo deberían responder. Pedro contestó: “Arrepiéntase y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados -les contestó Pedro-, y recibirán el don del Espíritu Santo. En efecto, la promesa es para ustedes, para sus hijos y para todos los extranjeros, es decir, para todos aquellos a quienes el Señor nuestro Dios quiera llamar” (Hechos 2:38-39). El texto dice que aquel día unas tres mil personas pasaron a ser parte del reino de Dios y aceptaron el don del Espíritu Santo.

Podemos fácilmente pasar por alto lo fundamental del mensaje de Pedro. Cuando yo estaba predicando sobre este pasaje en mi iglesia, mi hija de siete años, Mercy, lo entendió. Se acercó a mí después y dijo: “Papi, quiero arrepentirme de mis pecados y ser bautizada y recibir el don del Espíritu Santo”. Me encantó la simplicidad y la grandeza de su fe. Ella no necesitaba debatir los puntos más detallados de cómo y cuándo, exactamente, llegaría el Espíritu Santo; ella sencillamente quería obedecer el pasaje lo mejor que sabía. Entiendo que Mercy no tiene el conocimiento bíblico que muchos de nosotros tenemos, pero me pregunto cuántos de nosotros tenemos la fe que ella tiene. ¿Es esa su respuesta a la Palabra? ¿Está claro para usted que debe arrepentirse, ser bautizado, y recibir el Espíritu Santo? ¿Por qué a veces sentimos que necesitamos debatir esto sin fin, pasando por todas las situaciones hipotéticas y respondiendo antes a todas las preguntas teológicas? ¿Cuándo responderemos sencillamente a la verdad que hemos oído y después desde ahí trabajaremos en las preguntas que tengamos?

Verdades prácticas sobre el Espíritu Santo

Ahora que tenemos un contexto en cuanto a cómo vino el Espíritu Santo a los primeros discípulos y lo que se nos dice que hagamos como respuesta, cambiaremos el enfoque a algunas verdades prácticas sobre quién es el Espíritu y lo que Él hace en nuestras vidas.

1. El Espíritu Santo es una Persona. Él no es un borroso “poder” o “cosa”. Con frecuencia oigo a personas referirse al Espíritu como un “ello”, como si el Espíritu fuese una cosa o una fuerza que nosotros podemos controlar o utilizar. Esta distinción puede parecer sutil o trivial, pero en realidad es un mal entendimiento muy grave del Espíritu y de su papel en nuestras vidas. En Juan 14:17 leemos que el Espíritu “vive con ustedes y estará en ustedes”. Esto nos llama a una relación con el Espíritu, en lugar de permitirnos pensar que podemos tratar al Espíritu como un poder que agarrar a fin de lograr nuestros propios propósitos. El Espíritu Santo es una Persona que tiene relaciones personales no sólo con creyentes, como hemos visto, sino también con el Padre y el Hijo. Vemos al Espíritu obrando en conjunción con el Padre y el Hijo en múltiples ocasiones a lo largo de las Escrituras (Mateo 28:19; 2 Corintios 13:14).

2. El Espíritu Santo es Dios. Él no es un tipo de Ser menor o diferente de Dios Padre o Dios Hijo. El Espíritu es Dios. Las palabras Espíritu y Dios se utilizan de forma intercambiable en el Nuevo Testamento. En Hechos leemos del desafío de Pedro a Ananías: “¿cómo es posible que Satanás haya llenado tu corazón para que le mintieras al Espíritu Santo y te quedaras con parte del dinero que recibiste por el terreno?… ¿Cómo se te ocurrió hacer esto? ¡No has mentido a los hombres sino a Dios!” (5:3-4). En estos versículos vemos que Pedro explícitamente se refiere al Espíritu Santo como Dios. Es vital que recordemos esto. Cuando olvidamos al Espíritu, realmente estamos olvidando a Dios.

3. El Espíritu Santo es eterno y santo. Leemos en el Evangelio de Juan sobre la promesa de Jesús a sus discípulos de que el Espíritu estará con ellos para siempre (14:16). Y en Hebreos leemos que fue mediante “el Espíritu eterno” que Jesús “se ofreció sin mancha a Dios” (9:14). El Espíritu no es sólo un espíritu volátil y caprichoso que viene y va como el viento. Él es un ser eterno. El Espíritu es también santo. Obviamente, comúnmente le llamamos “Espíritu Santo”, y esto se refuerza en todo el Nuevo Testamento (Romanos 1:4 y 5:5 son dos ejemplos). Pero consideremos este hecho increíble: debido a que el Espíritu es santo y vive en nosotros, nuestros cuerpos son santuarios santos desde el punto de vista de Dios. Con demasiada frecuencia despreciamos nuestros cuerpos como fuente de pecado y de nuestro estado caído; sin embargo, ¡ellos son precisamente el lugar donde Dios Espíritu escoge vivir!

4. El Espíritu Santo tiene su propia mente, y Él ora por nosotros. Romanos 8:27 dice: “Y Dios, que examina los corazones, sabe cuál es la intención del Espíritu, porque el Espíritu intercede por los creyentes conforme a la voluntad de Dios”. No sé de usted, pero a mí me resulta muy consolador el pensamiento de que el Espíritu de Dios ora por mí según la voluntad de Dios. Muchas veces en mi vida no he sabido qué orar, ya fuese por mí mismo o por otros. Otras veces oro cosas estúpidas. Por ejemplo, hace tiempo estaba yo jugando al golf con algunos amigos y decidí que realmente quería golpear en los setenta (generalmente estoy en los noventa). Así que, en un momento de superficialidad, oré que Dios me capacitase para jugar mi mejor partido. Supongo que el Espíritu Santo también estaba orando, porque aquel día tuve 115 golpes (posiblemente mi peor marcador). El Espíritu sabía que yo necesitaba trabajar en mi enojo y mi humildad, en lugar de añadir a mi orgullo.
En cualquier situación dada, puede que no sepamos exactamente cómo deberíamos orar o qué deberíamos hacer; pero podemos tener confianza en el hecho de que el Espíritu Santo conoce nuestro corazón y la voluntad de Dios, y Él siempre intercede por nosotros.

5. El Espíritu tiene emociones. Por mucho tiempo, siempre que leía que no hemos de entristecer al Espíritu Santo (Isaías 63:10; Efesios 4:30), pensaba que eso era un poco exagerado. Casi parece un sacrilegio decir que yo podría entristecer a Dios. ¿Quién soy yo para tener tal poder sobre el Espíritu? Eso no parece correcto. De hecho, hasta parecía incorrecto decir que Dios tiene sentimientos; por alguna razón, yo sentía que eso le menospreciaba. Batallé con esos pensamientos durante un tiempo hasta que finalmente comprendí de dónde provenían. En nuestra cultura, tener sentimientos o emociones se equipara con debilidad. Eso es una mentira que está profundamente arraigada en muchos de nosotros.

Dios creó los sentimientos. Sin duda, como cualquier otra cosa, se pueden malentender y abusar de ellos; pero la intención y el propósito de los sentimientos vino de Dios. Ya que Él creó las emociones, ¿por qué es difícil creer que Él mismo tenga emociones? El Espíritu se entristece cuando se produce una brecha en la relación, ya sea en la relación con Dios o en la relación con otras personas. Cuando no estamos unidos, somos desagradables, odiamos, tenemos celos, murmuramos, etc., es cuando entristecemos al Espíritu de Dios. Y ya que Él es el creador de las emociones, yo creo que el Espíritu se entristece más profundamente de lo que nunca podremos entender.

¿Cómo responde usted cuando oye esto? ¿Le molesta? ¿Cuándo fue la última vez que usted sintió tristeza porque su pecado causó dolor al Espíritu Santo? Hace algún tiempo, dos mujeres de mi iglesia se enojaron cada vez más una con la otra. Los tres nos sentamos en mi oficina, y yo les escuché expresar apasionadamente las razones de su frustración. Yo carecía de sabiduría para decidir quién “estaba más equivocada”. Simplemente lloré mientras ellas hablaban. Les dije que estaba profundamente entristecido porque sabía lo que mucho que nuestro Padre aborrecía eso. Aunque es raro que me hagan llorar, ha habido numerosas ocasiones en que soy abrumado por la tristeza que miembros de la iglesia Cornerstone han amontonado sobre el Espíritu Santo mediante la terquedad y la falta de perdón.

Creo que si verdaderamente nos preocupásemos por la tristeza del Espíritu Santo, habría menos peleas, divorcios y divisiones en nuestras iglesias. Quizá no se deba a una falta de fe sino a más bien a una falta de preocupación. Oro por el día en que los creyentes se preocupen más por la tristeza del Espíritu Santo que por la suya propia. De hecho, oro para que algunos de ustedes, lectores, sean quebrantados por la tristeza que han causado al Espíritu Santo. Tan quebrantados que realmente dejen a un lado este libro y trabajen para resolver cualquier conflicto que tengan con otros creyentes (Romanos 12:18).

6. El Espíritu Santo tiene sus propios deseos y voluntad. En 1 Corintios leemos que los dones del Espíritu “lo hace un mismo y único Espíritu, quien reparte a cada uno según él lo determina” (12:11). Este es un importante recordatorio de quién tiene el control. Al igual que nosotros no somos quienes escogemos los dones que se dan, tampoco escogemos lo que Dios quiere para nosotros o para la iglesia. El Espíritu tiene un plan para nuestras vidas, para cada uno de nosotros. Y Él tiene un plan para la iglesia, incluyendo su congregación local individual y el cuerpo global de Cristo.
Si es usted como yo, probablemente tenga un plan para su propia vida, para su iglesia, y quizá para el cuerpo de Cristo en general. Por eso necesitamos desesperadamente orar, como hizo Cristo: “No se haga mi voluntad, sino la tuya”.

7. El Espíritu Santo es omnipotente, omnipresente y omnisciente. Estas son palabras teológicas que esencialmente significan que el Espíritu todo lo puede (por ej., Zacarías 4:6), está presente en todas partes (por ej., Salmo 139:7-8), y todo lo sabe (por ej., 1 Corintios 2:10b), respectivamente. Estos son algunos de sus atributos que nunca comprenderemos totalmente como seres humanos finitos. En Isaías leemos: “¿Quién puede medir el alcance del espíritu del Señor, o quién puede servirle de consejero?” (40:13).

Aunque nunca seremos capaces de articular perfectamente o completamente estos atributos, que estos aspectos del Espíritu nos guíen a alabar, ¡aun con palabras imperfectas y un entendimiento incompleto!

— Extracto tomado del libro El Dios olvidado de Francis Chan. Una publicación de Casa Creación. Usado con permiso.

http://www.vidacristiana.com/index.php/boletines/boletin-ministerial/19154

La Dama Libertad

14 Jun

La Dama Libertad
Sammy Rodríguez Boletines – Boletín Ministerial

La Dama Libertad tiene una interrogante. ¿Qué debemos hacer con aquellos que le han prestado atención a su llamado, ilegalmente? ¿Qué hacemos con los ilegales que están aquí? ¿Los deportamos? ¿Estamos moralmente obligados a acogerlos? ¿Verdaderamente somos guarda de nuestros hermanos? Para responder estas antes mencionadas preguntas primero debemos presentar dos hipótesis.
Primero, los seres humanos nunca deben describirse como ilegales. Uno puede cometer un acto ilegal, pero la existencia de uno nunca es, ante los ojos de Dios, ilegal. Este proceso de clasificación ha facilitado históricamente la legitimidad de atrocidades horribles que van desde el Holocausto hasta Ruanda, Camboya y Serbia. Los seres humanos han sido hechos a imagen y semejanza de Dios, por tanto no pueden ser ilegales. Como defensor a favor de la vida, personalmente encuentro hipócrita que los mismos votantes a favor de los valores familiares y de la vida que tan a gritos defienden la vida en el vientre, están tan inclinados a catalogar a otro ser humano de ilegal.

En segundo lugar, la respuesta es sí. Sí tenemos la obligación espiritual y moral de ayudar a aquellos que han llegado a nuestro país ilegalmente. Nuestra herencia judeocristiana lo exige, nuestra historia lo apoya, nuestros valores lo endosan y nuestro futuro lo requiere. Déjeme explicarle. Levítico 19 y Mateo 25 proveen el marco teológico para la obligación moral que requiere que miremos a estas personas indocumentadas a través del prisma de la gracia y la compasión. Como cristiano, estoy obligado a ayudar a aquellos en necesidad con el mismo espíritu del Buen Samaritano. El problema se centra en los lentes que usamos para ver el mundo. Si veo el asunto de la inmigración a través del lente de la ideología política, entonces veremos a aquellos alrededor nuestro, ya sea a través de los lentes de Glen Beck o Rachel Maddow.

No obstante, si yo me levanto por la mañana y comienzo a ver el mundo no como republicano, conservador, demócrata, liberal, blanco, negro o latino, sino como hijo de Dios, entonces el mundo a mi alrededor surge como un escenario de oportunidad para la misericordia, la compasión, la renovación y la esperanza. La tolerancia se convierte en mi apodo, la caridad en mi faro y la justicia en mi aspiración.

Déjeme ser claro. Debemos detener toda inmigración ilegal. Necesitamos legislación que proteja nuestras fronteras y que termine con la inmigración ilegal, que creen un programa para los trabajadores visitantes y facilite que las que millones de familias ya establecidas en EE.UU. que carecen de estatus legal lo ganen de una manera que refleje el valor judeocristiano bajo el cual fue fundado nuestra nación.

Aquí descansa el reto, ¿podemos reconciliar Levítico 19 y Romanos 13? ¿Podemos repudiar la retórica xenofóbica y nativista, echar a un lado los extremos tanto del lado derecho como el izquierdo y convergir alrededor del nexo del centro de la cruz donde la rectitud se encuentra con la justicia, la seguridad en la frontera se encuentra con la compasión y el sentido común se encuentra con puntos en común?

Sí, y así es cómo. Debemos permitir que los millones de indocumentados y que se someten a la ley que viven entre nosotros, salgan de la sombra. El camino para obtener la ciudadanía legal o residencia temporera debe envolver un programa de legalización para indocumentados en EE.UU., sujeto a las penalidades apropiadas, periodos de espera, verificación de antecedentes, evidencia de carácter moral, compromiso para participar plenamente en la sociedad estadounidense a través de un entendimiento del idioma inglés, los derechos y las obligaciones de los ciudadanos, de la estructura del gobierno de EE.UU. y abrazar los valores estadounidenses.

Debemos regresar a una política de inmigración racional que reconoce que somos tanto una nación de inmigrantes como una nación de leyes. Es nuestra obligación proveer una solución justa para aquellas personas que actualmente están indocumentadas bajo la política actual. Esa solución no es ni amnistía ni deportación en masa. Una política justa pondría a los indocumentados que cumplen con la ley en tres caminos: Uno lleva a buscar obtener la ciudadanía legalmente o la residencia legal, otra lleva a obtener el estatus legal de trabajador visitante y uno lleva de nuevo a la frontera incluyendo un proceso rápido de deportación para delincuentes indocumentados.

Porque al final del día, la Dama Libertad aún está parada con un mensaje al mundo que dice: “Dadme a los hastiados, a los pobres, a las muchedumbres que ansían respirar la libertad”. El momento que dejemos de ser los guardas de nuestros hermanos, dejaremos de ser EE.UU.

Rev. Sammy Rodríguez es el presidente de la Conferencia Nacional de Liderazgo Hispano Cristiano (NHCLC, por sus siglas en inglés) que sirve a más de 25,000 iglesias hispanas en los Estados Unidos

http://vidacristiana.com/index.php/boletines/boletin-ministerial/19155

Job y su asombroso conocimiento de los cielos

14 Jun

Job y su asombroso conocimiento de los cielos

Un versículo bíblico que nos resulta sumamente relevante aquí es Job 38.32. Nos dice la Sagrada Escritura: “¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones de los cielos, o guiarás a la Osa Mayor con sus hijos??” La respuesta de Job por supuesto debió ser “no”. Pero lo interesante de esta pregunta es la palabra que usa el texto original para “constelaciones”, que es la palabra Mazzroth. Mazzroth no solamente significa “constelaciones”, sino que se refiere a las constelaciones zodiacales, las doce que hoy conocemos como los símbolos zodiacales.

Note que al ser Dios quien aborda a Job con la pregunta, y ser Él el único que puede hacer las cosas que retóricamente le ha preguntado a Job, la conclusión lógica es que ¡fue Dios quién diseñó las constelaciones con su forma original y significado!

Si es así, el Enemigo ha variado grandemente su significado e intención inicial. Decimos esto basándonos en cuán enfáticamente la Biblia nos prohíbe el uso de estas interpretaciones astrológicas.

¿Pero debería sorprendernos, que el “mentiroso y el padre de toda mentira…” pervierta la creación de Dios para sus propios usos malévolos? Por supuesto que no. Juan nos dice que Satanás “engaña al mundo” en todo lo que hace.

Revelación divina cambiada por engaño atractivo

Cada vez que una persona recurre a estas señales en los cielos para intentar adivinar su suerte y futuro, primeramente está desobedeciendo a Dios, y segundo se está aliando al Diablo en su obra maquiavélica contra la creación divina.

Advierto al lector que aunque estemos tratando de dilucidar este asunto, la verdad es que el Nuevo Testamento tiene todo el mensaje de salvación que necesitamos hoy día. Sin embargo, es sumamente gratificante para mí poder intentar entender cuál pudo haber sido el plan original de Dios en esta pasmosa creación.

¿Tuvo el hombre siempre a su disposición el Nuevo Testamento para saber los planes de Dios en el futuro?

Por supuesto que no. Entre Adám y Abraham, solamente contaba la humanidad con las versiones verbales y tal vez escritas de las contadas veces en que Dios habló a alguien o cuando esgrimía profecías, tal como las dadas a Noé, Enoc o al mismo Adán. Todo este cuerpo histórico es hoy preservado en los primeros libros bíblicos, gracias al esfuerzo de principalmente Moisés, quien se encargó de ordenarlos, prepararlos y ponerlos por escrito.

Todo eso es cierto del Pueblo de Dios. Pero ¿qué de las demás naciones, quienes no tuvieron acceso al Pentateuco por los primeros milenios de la historia humana? Es enteramente plausible y coherente que Dios haya colocado estas “lumbreras” como “señales” en los cielos para “declarar la gloria de Dios”, constituyendo así una evidencia inequívoca de la autoría divina de los cielos y la tierra.

Si un indígena precolombino o un bárbaro chino se hubiera puesto de pié y mirado al cielo preguntándose cómo todo eso pudo haber aparecido, debió tener “señales” en estos signos celestiales para saber que un Creador/Diseñador era el responsable.

El Protoevangelio y los signos zodiacales

En Génesis 3.14-19 encontramos un mensaje que ningún padre debió esconder a sus hijos. Dios castigó al hombre, a la mujer y a Satán. Pero a Satán le advirtió la llegada eventual de “la semilla de la mujer” quién lo derrotaría y al hacerlo retornaría a la raza humana a su lugar ante Dios. A esta “semilla” la conoció el mundo pre y post diluviano como el “Redentor” (Job 19.25) o como el “Mesías” (en Hebreo “Escogido/Prometido”). Este mensaje sobrevivió el diluvio, la confusión lingüística de Babel y otras grandes catástrofes subsecuentes al Diluvio de Noé. ¿Por qué? ¡Porque tal vez estaba indeleblemente escrito en los cielos para todos los pueblos de la tierra!

Es extremadamente curioso notar que las más importantes de las constelaciones, las doce que vienen mes tras mes, “a su tiempo”, siguiendo la ruta eclíptica del sol, han sido reconocidas como las mismas por todas las naciones, desde el inicio de la historia humana, hasta hoy día.

Las mismas figuras, con un mensaje distorsionado

Aunque claramente el Diablo ha tergiversado el mensaje, si analizamos bien lo que todavía sobrevive del significado de estos signos zodiacales, podemos notar temas claramente bíblicos en ellos.

Signo Tema
Virgo. La Virgen La semilla prometida a la mujer
Libra. Las balanzas Las balanzas de la justicia divina
Escorpión. El escorpión Herida contra la semilla prometida a la mujer
Sagitario. El arquero Corrupción de la raza humana debida a los demonios
Capricornio. La cabra-pez Maldad total de la raza humana
Acuario. El que vacía el agua Destrucción del mundo original por medio de agua
Piscis. Los peces Aparición del pueblo verdadero de Dios
Aries. El carnero Sacrificio del Sustituto Inocente por los pecados humanos
Tauro. El toro Resurrección del cordero inmolado como un poderoso toro
Géminis. Los mellizos La naturaleza doble (humana/divina) del Rey prometido
Cáncer. El cangrejo Reunión de todos los redimidos de todas las épocas
Leo. El león Destrucción de la serpiente antigua por parte del gran Rey

Aunque las deducciones (o especulaciones, si así usted prefiere juzgarlas) no resulten ser correctas, hoy día no nos afectaría tanto malinterpretar el verdadero significado de estas “señales”, ya que aunque sí fue de vital importancia para el mundo antiguo, hoy ya contamos con una historia sólidamente sometida al escrutinio científico, de la existencia, ministerio, muerte, resurrección y ascensión del “Redentor”… ¡Aleluya!

La Biblia nos dice que el día del juicio nadie, absolutamente nadie tendrá excusa por no haber visto “la gloria de dios”, y al “creador/redentor” en la creación. ¡Es que Dios es tan exquisitamente justo, que no dejó a las naciones de la tierra sin testigo! Ahí siempre estuvo… un testigo gigantesco de la creación y planes de redención del Creador.

¿Qué es la falsa doctrina del G-12?

14 Jun

En Colombia existe actualmente una iglesia neopentecostal ecuménica conocida como Misión Carismática Internacional, esta iglesia fue fundada por el pastor César Castellanos Domínguez, quien tenía una iglesia regular pero no estando conforme con su progreso numérico renunció y se apartó de ella
El señor Castellanos sentía que los métodos tradicionales de fundar una iglesia no tenían éxito. En 1983 considerando que Dios le estaba dando una dirección específica, fundó la Misión Carismática Internacional. En 1986 tuvo la oportunidad de visitar la iglesia de Yonggi Cho en Seúl Corea y quedó tan impresionado por el método de célula utilizado allí, que a su regreso a Colombia adaptó el modelo de Yonggi Cho en su propia iglesia.

La adopción de este principio de células hizo una diferencia para la iglesia del pastor Castellanos y para finales de 1991 contaba ya con 70 grupos efectivos. Sentía que estaba en la vía correcta pero no quedó satisfecho y empezó a concebir un método algo mas acelerado. Mientras oraba acerca de esto, sintió que Dios le estaba mostrando el concepto que ahora se conoce como «G12».
Según él mismo cuenta, en una ocasión en que estaba de vacaciones en una playa colombiana recibió una visión donde supuestamente Dios le mostró el modelo de iglesia que quería, y cuyo prototipo, según Castellanos, es muy superior incluso al de las siete iglesias que se mencionan en Apocalipsis.

El plan general G12 se basa en el número doce, el que supuestamente es el modelo que el propio Jesús impuso cuando escogió a doce hombres como sus apóstoles para que predicaran el evangelio en todo el mundo. Por eso Castellanos se propuso estructurar toda su organización en el número doce, ya que estaba convencido que con esta fórmula su iglesia lograría un crecimiento sobrenatural.
El G12 basa su estructura en dos eventos: las reuniones en células homogéneas, es decir, del mismo sexo y edad, y en los encuentros. Las células se reúnen en las casas y están formadas por doce personas. Cuando obtienen un crecimiento considerable se dividen formándose nuevas células. Los encuentros se llevan a cabo generalmente una vez al mes, y en ellos participan nuevos conversos y también creyentes antiguos de la iglesia que abrazan la visión.

Castellanos dice textualmente, en una porción de su folleto Liderazgo con éxito por medio de grupos de doce: «En 1991, el Señor sacó el velo de mi mente y me dio una revelación profunda acerca del significado del doce. Me había preguntado por qué Jesús enseñó a doce y no a once o trece. También pensé, mientras mayor el número, más rápido el trabajo progresará. ¿Por qué invirtió Jesús Su esfuerzo en simplemente doce personas? Luego oí la voz del Espíritu Santo profundo en mi corazón. Él dijo: ‘Sí, entrené a doce personas, reproduciendo en ellas el carácter de Cristo que hay en mí, y cada una de ellas hizo lo mismo con otros doce, la continuación del proceso, con cada grupo de doce trasfiriendo lo que reciben, resultará en un crecimiento sin precedentes en la iglesia’».

Y escribe en otra parte: «Comencé a ver el ministerio de Jesús con claridad. Las multitudes entendieron, pero Él no entrenó a las multitudes. Él sólo entrenó doce, y todo lo que hizo con las multitudes debió enseñarlo a los doce». A partir de este momento comenzó a estructurar el movimiento G12 cuyas doctrinas principales son:

• Bautismo en el Espíritu
• Hablar en lenguas
• Llenura del Espíritu
• Dones espirituales
• La confesión positiva
• La unción de poder
• Teología de la prosperidad
• La maldición de la pobreza
• La enfermedad, una consecuencia del pecado
• Los profetas y apóstoles hoy
• La guerra espiritual contra los espíritus de ruina, pobreza, miseria y la herencia maligna
• Los milagros y prodigios
• El don de milagros
• El hombre similar a Dios
• El arrepentimiento
• La maldición hereditaria
• La sanidad interior
• Las visiones y revelaciones
• El poder de la fe

Tanto el pastor César Castellanos como su esposa la “pastora” Claudia Rodríguez de Castellanos, fueron políticos dentro del sistema gubernamental colombiano antes de mudarse a su base presente en Miami, Florida. Desde 1992 hasta 1994, la doctora y ahora pastora de Castellanos fue una senadora de la república de Colombia. Hubo un intento serio para asesinarles en mayo de 1997, recibiendo disparos mientras viajaban en su auto quedando ambos heridos. En 1998 el señor Castellanos fue elegido para la cámara de representantes colombiana.

Estos pastores cuentan hoy con la iglesia más grande en Colombia. Ya para 1999 las células habían crecido hasta 20.000 y en las celebraciones se reunían regularmente unas 45.000 personas. El número oficial de células citado por el Movimiento Carismático Internacional actualmente suma alrededor de 28.000. Debido al éxito sin precedentes de esta mega iglesia, las que como todas las de su clase cuenta con grupos “rock y danza cristiana”, “artes y expresión corporal cristianos” y quien sabe cuantas otras cosas más. Otras iglesias en diferentes partes del mundo han adoptado el método G12, permítame a continuación mencionarle algunas.

Gran Bretaña

• En 1999, la Iglesia Hispana Comunidad Cristiana de Londres de la red de iglesias de Kensington dirigida por el pastor Edmundo Ravelo, adoptó el sistema G12. Aumentando rápidamente de 40 hasta 2.000 miembros, contando en el año 2004 con más de 4.000 miembros.
• El pastor Colin Dye, líder de la red de iglesias del Templo de Kensington, en Londres, viendo el resultado del método G12, en el año 2000 llevó a su equipo de líderes a observar la iglesia del pastor Castellanos en Colombia, y según cuenta: «El equipo regresó de Bogotá lleno de alegría y listo para poner en vigor su propia visión G12 en las iglesias de Kensington, la cual comenzó a ser implementada en septiembre del 2001».
• El pastor Jimmie Dowds de la Iglesia Vine en Dunfermline, Escocia, implementó el sistema en 1998, al igual que el pastor Ken Gott de la Iglesia Metro en Tyne, Inglaterra, lo hizo en su congregación en 1999 y algunas otras iglesias en Gran Bretaña están actualmente haciendo la transición a G12.
• Un buen número de pastores de congregaciones numerosas alrededor del mundo, como Larry Stockstill del Centro de Oración Mundial Bethany en Baker, Louisiana, Estados Unidos y Lawrence Khong de la Iglesia Comunidad de Fe Bautista en Singapur se han unido en lo que ahora constituye una pirámide creciente de liderazgo.

Aunque todo en apariencia luce maravilloso y provechoso, además de que se suma el hecho de que este movimiento es promovido por hombres y mujeres destacados, no obstante creemos que hay algunas preguntas legítimas que debemos plantearnos:
Un principio importante que nunca debemos olvidar los cristianos es que una cosa es la enseñanza clara dada en la Biblia, y otra las inferencias aparentemente lógicas que sacan algunos de ella. No dudo que G12 tiene mucho que es recomendable como un método de crecimiento de la iglesia, pero en la Biblia no hay ni un sólo versículo que indique que la iglesia debe construirse bajo este sistema, el cual además lo recibió el señor Castellanos “por revelación personal”.

Por otra parte la posición doctrinal del movimiento es la “Palabra de fe”, esto podemos deducirlo fácilmente con tan sólo leer su panfleto El Liderazgo Efectivo, donde el pastor Castellanos dice: «Una vez que sabes el milagro que quieres y puedes visualizarlo, sólo tienes que dar la palabra de autoridad para ella para producir tal cual usted soñó. Entonces lo que conquistamos en el área espiritual puede ser traído por la fe para el área natural. De este modo el Señor puede transformar lo caótico en algo bello. Él sólo tenía que decidir y luego hablar para ver el milagro de la creación cumplido. Y somos participantes también en esta naturaleza divina».
En otras palabras visualizamos el milagro que queremos y todo lo que tenemos que hacer es expresar nuestra palabra de autoridad, la cual es la misma autoridad de Cristo, para hacer que ocurra.

Mientras que la “pastora” Claudia Castellanos dice en su página de internet: «Que la unción de Dios y la prosperidad económica viene cuando una persona establece su G12, es decir, su concilio de doce discípulos».

Finalmente y como característica distintiva de todas las sectas, para que todo marche bien y la visión tenga éxito, el señor Castellanos, no sólo recomienda, sino que exige que se adopten sus materiales, tal como el Manual del encuentro y Aplicando con eficacia la visión. Usted ahora puede hacer sus propias conclusiones.

Fuente: Radio Iglesia.com