Misterios con cara

31 May

Misterios con cara

Uno de los capítulos más importantes del mundillo paranormal del siglo XX está escrito en un pueblecito de Jaén llamado Bélmez de la Moraleda. En agosto de 1971, en el suelo de la cocina de una de las casitas de esta localidad andaluza comenzaba a aparecer una extraña mancha que iría tomando forma de rostro humano. Quienes allí vivían, ante el desagrado producido por aquella inquietante figura que no se borraba con nada, decidieron arrancar aquella cara a golpes de pico, pero poco tiempo después, dicen que otro rostro surgió en el mismo lugar. A partir de entonces, otras caras fueron apareciendo tanto en el suelo como en las paredes de aquel hogar. Desde entonces, y hasta hoy mismo, miles demisteriólogos, científicos y curiosos de todo el mundo se acercan hasta Bélmez para observar las fantasmales caras que todavía perduran. Sea fraude, manifestación del más allá o del más acá, puedo intuir que el hecho de observar in sito aquellos caretos habrá producido más de un escalofrío.

Pues algo así me ocurrió días atrás cuando trataba de recabar información acerca de conocidos músicos evangélicos de habla castellana. Al visitar el sitio Web oficial de uno de los artistas cristianos más conocidos del momento me pareció hallarme en Bélmez. La cara del músico y su nombre aparecían por todos lados. Y mientras a golpes de lúgubre ratón visitaba los recovecos de aquel rincón cibernético o mientras contemplaba las portadas de sus discos… ¡zas!, otra cara del artista bien maquillado y su nombre vuelven a tomar protagonismo… ¡Y otra cara! Mientras contemplaba tan magno espectáculo facial reparé en que me encontraba sólo en casa, motivo por el que la intranquilidad y el sudor frío me obligaron a abandonar aquel sitio en Internet para pasar página web y visitar el official site de otro superventas de música para cristianos ¡Ingenuo de mí!… Cuando había calificado el marketing del anterior director de alabanza como caso de expediente X… ¡¡zaaas!!, ¡¡zaaas!! y ¡zaszaszás! Nuevas manifestaciones teleplásticas: este otro músicopastortambién opta por mostrar su cara y nombre por todos los lados.

Quizás fuese mi falta de sueño o el factor casualidad lo que me llevó hasta allí, pero a la tercera Web visitada tampoco fue la vencida y fui yo el que me di por eso, por vencido. Sabía que existen telepredicadores y pastores que acostumbran a dar la cara con mucho rostro. Había visto campañas evangelísticas en grandes ciudades en dónde se lanzaban paracaidistas con el nombre y apellido del predicador inscrito en grandes letras sobre la lona salvadora de caídas humanas. Había visto cómo dos enormes fotografías y -otra vez- un gigantesco nombre y apellido copaban un gran escenario evangelizador en mi propia ciudad, pero lo cierto es que no había tenido ninguna experiencia con algunos de los músicos eclesiásticos más conocidos de habla castellana. Como Mulder y Scully, me encontraba ante una experiencia de otro mundo, pues ni siquiera la mayoría de los grupos de música mundanísima se ofrecen a este festín de autobombo en sus campañas promocionales. Pero lo más increíble de esta espeluznante experiencia es que, ante tal sofocón, mi propio rostro comenzaba a mutar y a deformarse al estilo belmesiano.

Lo verdaderamente paranormal de estos sucesos es que tras esos rostros de iglesia se presupone un mensaje fundamentado en aquel Evangelio en el que Cristo es el centro de todo protagonismo y el hombre sólo un adorador. Y como si fuese un testigo más de estas mismas extrañezas, Pablo afirma que existen otros misterios imborrables muy diferentes a las caras de Bélmez: No quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos” (Romanos 11, 25). Claro que el apóstol no se refiere a los enigmas de la Atlántida, ni a los manuscritos de Gandhara, ni a los OVNIS del área 51, ni a los fenómenos de Nazca. Más bien nos habla de una revelación única para los terráqueos, de aquella que afirma queindiscutiblemente grande es el misterio de la piedad: que Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria” (1ª Timoteo 3, 16). Esto significa que la aprehensión de los auténticos misterios de Dios es aquello que nos libra de permanecer “arrogantes en cuanto a nosotros mismos(Romanos 11, 25). Pero lo más fascinantes de este poder sobrenatural que no viene de nosotros no es lo oculto sino lo revelado, aquello que se presenta como la mayor de las grandezas para susurrarnos el secreto de que en aquel Gólgota ya alguien dio la cara por nosotros. Y aunque no lo comprendamos del todo, sabemos que es para siempre.

  • Tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios; no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios, el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica. Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, la cual había de perecer, ¿cómo no será más bien con gloria el ministerio del espíritu?” (2ª Corintios 3, 4-8).

Luis Marián es documentalista en la Universidad Carlos III, pastor en Madrid y cofundador del portal juvenil cristiano Delirante.org

© L. Marián, ProtestanteDigital.com (España, 2006).

http://www.protestantedigital.com/new/dlirios.php?698

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2 comentarios to “Misterios con cara”

  1. misterios 1 junio 2010 a 1:04 AM #

    Muy buen post, no lo sabia esto de los misterios con cara

  2. Ricardo Paulo Javier 1 junio 2010 a 1:39 AM #

    Siempre se aprende algo nuevo.
    saludos

Los comentarios están cerrados.

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