Morales pide al Papa abolir el celibato y abrir el sacerdocio a las mujeres

18 May

Morales pide al Papa abolir el celibato y abrir el sacerdocio a las mujeres
La Razón
Evo Morales se las ve y se las desea para gobernar en Bolivia, pero se permite ya dar consejos a otros líderes mundiales. Hoy le tocó el turno nada más y nada menos que a Benedicto XVI. En el encuentro privado que mantuvieron esta mañana en el Vaticano, Morales trasladó al Papa su “preocupación” por las “dificultades” que atraviesa la Iglesia y le pidió tomar algunas medidas, tales como “abolir el celibato” y permitir que las mujeres puedan optar por el sacerdocio.
No contento con hacerlo en privado, Morales lo explicó con todo lujo de detalles posteriormente durante una rueda de prensa, en la que remarcó reiteradas veces que había trasladado al Papa sus propuestas “como miembro de base” de la Iglesia católica y no como presidente.
En su primera entrevista privada con Benedicto XVI, Morales le entregó una carta en la que expresa sus principales preocupaciones por la Iglesia y avanza algunas propuestas. “Fue mi madre quien cuando yo era muy niño, me decía que rezara cerrando los ojos y agachando la cabeza, pensando en las enseñanzas de vida del ‘Padre Nuestro’ y del ‘Dios te salve María'”, relata al inicio de la misiva, tras lo que emplaza al Papa a hacer todo lo necesario por “superar la crisis de la Iglesia, que como usted dijo, está herida y en pecado”.
“Para ello, es imprescindible democratizar y humanizar su estructura clerical”, haciendo que “las mujeres puedan tener las mismas oportunidades que los hombres para ejercer plenamente el sacerdocio”.
Asimismo, “como Jesús”, que “se humanizó para estar entre nosotros y entendernos mejor, la Iglesia no tiene que negar una parte fundamental de nuestra naturaleza como seres humanos y debe abolir el celibato”. Según Morales, “así habrá menos hijas e hijos no reconocidos por sus padres, así podremos sincerarnos ante la realidad”. “Del mismo modo”, prosigue, “y con mucha decisión debemos proteger a nuestros niños de quienes valiéndose de la confianza que debe inspirar un sacerdote abusan de ellos”.
Al final de la carta, Morales se dice “seguro de que Su Santidad valorará con sabiduría estas propuestas que quieren humildemente aportar a cerrar las heridas de nuestra Iglesia”.
Además de estas propuestas, el presidente boliviano trasladó al Papa sus quejas por el comportamiento de la jerarquía católica boliviana, a quienes acusa de “hacer política” y con quien dice haber tenido “algunas diferencias” a pesar de ser “católico”.
Por lo demás, subrayó que la intención de su carta es ofrecer al Pontífice su “aportación muy humilde como católico de base”, al tiempo que destacó las “enormes coincidencias” con Benedicto XVI a la hora de “defender el planeta y a los migrantes”.
De hecho, éste fue el tercer tema que abordó con el Pontífice, ante quien denunció las políticas de expulsión y devolución de inmigrantes que están llevando a cabo Estados Unidos y Europa.
Por último, invitó al Papa a visitar Bolivia, recordando que el país ha recibido la visita de un Pontífice “sólo una vez” y remarcando que un evento de estas características “fortalecería” en la fe a los creyentes.
“Fructuoso encuentro”
Tras la entrevista con el Papa, que duró unos 25 minutos, Morales se reunió con el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, con quien mantuvo una conversación “muy interesante, rica y fluida”, aseguró el embajador de Bolivia cerca de la Santa Sede, Carlos de la Riva, que también estuvo presente.
Tanto es así que en lugar de hablar durante media hora, tal y como inicialmente estaba previsto, la entrevista duró “unos 50 minutos” y “no había sensación de que acabara, añadió De la Riva. En este segundo encuentro también participó el secretario para las Relaciones con los Estados, monseñor Dominique Mamberti.
Aunque fue Bolivia la que presentó una petición formal para mantener un encuentro con el Papa, el Vaticano también estaba interesado por conocer de cerca lo que pasa en Bolivia, país donde “está sucediendo algo insólito”, como es el hecho de que “hoy estén gobernando los pobres, los marginados históricamente”, explicó De la Riva.
Por su parte, en un escueto comunicado, el Vaticano informó de que el encuentro se había desarrollado “en un clima de cordialidad”, concretando que había dado pie a “un fructuoso intercambio de opiniones sobre temas relativos a la actual coyuntura internacional y regional y sobre la necesidad de fomentar una mayor sensibilidad social para la tutela del ambiente”.
Asimismo, “se han analizado algunos aspectos de la situación del país sudamericano, en particular la colaboración entre la Iglesia y el Estado en materia de educación, sanidad y políticas sociales en defensa de los derechos de los más débiles”, concluye la nota.
Tras pasar por el Vaticano, el presidente boliviano prosiguió su gira europea en España, donde participa en la Cumbre de presidentes de América Latina, Caribe y Unión Europea (ALC-UE), que se realizará en Madrid, antes de visitar Noruega el día 20 y Finlandia un día más tarde.

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