Archivo | 9:45 PM

Conectados y vigilados: lo que la tecnología controla de nosotros

20 Abr

Conectados y vigilados: lo que la tecnología controla de nosotros
, 20/04/2010 PC World. Edición ProtestanteDigital.com
El «Gran Hermano» ya forma parte de nuestro día a día, aunque no nos lo parezca a simple vista. La tecnología que utilizamos a diario, desde los móviles al GPS, pasando por la simple navegación en Internet, revela a las compañías muchos más datos de los que nos enteramos.

Google, los fabricantes de gadgets, las ´telecos´, tu jefe… Todos o algunos de ellos quizá no tengan mucho interés en que tu sepas algunos de sus «secretos». Desde la posibilidad de que te espíen hasta el hecho de que te cobran más de lo que deberían. La famosa revista de tecnología PC World habla del tema y se refiere a 21 diferentes cosas que «ellos» esconden del usuario.

Comienza la lista destacando que el proveedor de acceso a Internet podría ser «un policía del Copyright», ya que tiene los datos y el tráfico de archivos que produce cada usuario. Es decir, no les es nada difícil detectar si se ha descargado una película usando el «eMule» o si se han bajado canciones o series en descarga directa.

El uso que hacemos de Internet también deja huella en el navegador. De hecho, la opción de ´Privado´ o ´Incógnito´ del navegador no es tal: lo único que hace esta opción es decir a tu navegador que no registre cookies ni tus búsquedas en Google, pero eso no significa que las webs no puedan seguir registrando tu dirección IP.

Siguiendo con la red de redes, la revista cuenta cómo Google «podría delatarte»: la gran ´G´ tiene mucha, pero que mucha información. Si el gobierno de EEUU le pidiera algunos datos, Google no tendría muchas salidas para negarse.

Ante tanta falta de protección y privacidad, el usuario deposita su confianza en los antivirus. Pero estos tampoco son infalibles: los programas de seguridad para PC suelen detectar pequeños virus y vulnerabilidades, pero poco pueden hacer ante grandes ataques. Así, la mejor forma es prevenir encriptando los datos más valiosos y haciendo copias de seguridad.

Las redes sociales son otras de las herramientas de moda y que dejan mucha información privada a disposición de las compañías. Además, nunca olvidan: si quieres borrar la información de tu ordenador no tienes más que formatearlo, pero si quieres eliminar una conversación en Facebook, quizá no puedas. Todo queda registrado en la Red. Las aplicaciones de Facebook también espían, ya que cada vez que se acepta utilizar una aplicación en Facebook, ésta recibe el acceso total a tus datos personales.

No es extraño que, ante el flujo de información, los gobiernos se interesen por la informática. La CIA y otras agencias similares espían lo que hace cada uno en Internet: en el correo electrónico, chat, etc. Esto ha ocurrido especialmente en EEUU, donde se han interceptado conversaciones y correos de supuestos terroristas. Pero eso no quiere decir que Europa esté al margen.

Así que la «ciberguerra» está creciendo: China, Estados Unidos, Corea del Norte, Rusia son los actores más importantes y así lo demuestra su apuesta por la creación de ejércitos de hackers.

EL MÓVIL: NUESTRO ESPÍA CONTINUO
Los móviles (que según la revista no provocan accidentes en los aviones) es un delator constante.
Ni siquiera hace falta que el teléfono tenga GPS para que pueda conocer la localización del usuario. Las coordenadas de la última torre a la que se conectó el gadget bastarán para poder localizar la posición. La información de geolocalización además no es privada: las compañías telefónicas podrían venderla a terceras empresas.

Pero hay más espías cotidianos. La webcam, a veces activada por defecto en los portátiles, pueden estar funcionando sin que nos demos cuenta y no son difíciles de hackear.

Los pasaportes que llevan chip pueden ser también objetivo de hackers. De hecho, algunos pasaportes como los estadounidenses llevan chip incorporado para traspasar la información de forma remota a un ordenador, lo que puede ser un peligro para la privacidad de las personas.

Pero un espía más cotidiano y, probablemente, el más peligroso, es sin duda el jefe. Existe diferente software que permite conocer el uso que un trabajador hace en su ordenador de oficina, sobre todo en las compañías medianas y grandes.

Una de las curiosidades que destaca la lista es que los marcapasos y otros implantes pueden ser hackeados, modificando el ritmo de éstos en aquellos implantes que se pueden ajustar de forma remota mediante un ordenador.

Anuncios

Devocional Diario – El Infierno Existe

20 Abr

andes_por_el_fuego3

Devocional Diario – El infierno existe



“Lo que les digo en la oscuridad, díganlo ustedes a plena luz; lo que se les susurra al oído, proclámenlo desde las azoteas. No teman a los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma. Teman más bien al que puede destruir alma y cuerpo en el infierno” Mateo 10:27-29

He oído muchos mensajes acerca de la preparación que antecede a los que quieren ir al cielo, pero, ¿Has escuchado como prepararte para ir al infierno? Si quieres estar dispuesto para el infierno entonces, vive como te de la gana, has lo que se te antoja, búrlate de Dios, ignora Su Palabra.

Hablar del infierno ha pasado de moda. Uno de los últimos predicadores del infierno fue para mi, Billy Graham, y sus poderosos mensajes en aquellos estadios repletos de gente, para mí el momento más impactante era (y lo recuerdo como si fuera ayer sentada muy cerca a la TV, veía aquel predicador con la camisa blanca remangada y la Biblia sacudida en su mano derecha) cuando llamaba a los pecadores para que sean liberados del fuego del infierno, salían por cientos caminando hacia el altar para escapar así del castigo eterno.

Estas conferencias eran acompañadas de más de 20 mil personas presentes en cada reunión y cientos de millones de personas que seguían a las transmisiones en vivo por televisión. El Reverendo Billy Graham, hacía en sus sermones, un firme llamamiento al arrepentimiento, cuando hablaba del pecado no lo excusaba en nada y de paso hacia una descripción vívida del fuego del castigo eterno en el infierno. Recuerdo cómo exhortaba a los jóvenes a buscar significado para sus vidas, cómo hablaba sobre el hijo pródigo que regresó para no volver a su misma condición de ignorancia, Billy Graham confirmaba con detalles la existencia del cielo y el infierno en contra de la filosofía materialista, y llamaba la atención a los cristianos del mundo a demostrar a través de su vida una verdadera vida en consonancia con la Palabra de Dios.

Cuando era niña soñaba con algún día ir a uno de esos estadios y recorrer con otros arrepentidos el camino del arrepentimiento hasta el altar, quería pararme con ellos, los que serían perfeccionados, apartados de sus vicios y vidas vacías para ser enrolado en el cristianismo, en el ejército de los cristianos, separados del mundo para vivir para Dios. Ya adolescente me enrolé en el Ministerio de Juventud para Cristo, (ministerio fundado por Billy Graham) y la primera capacitación que recibí fue para ser consejera en una campaña de evangelización. No recuerdo que predicador vino a mi país, pero si me acuerdo todos los preparativos que le antecedieron, vestida con mi polo de JPC, mi banda en el brazo que decía consejera y mi Biblia para ayudar a los que bajarían de sus asientos para recorrer el camino de salida del infierno a la nueva vida en Cristo. ¡Que emoción se sentía en aquellos tiempos cuando un pecador pasaba a las filas del cristianismo! Era como si se hubiese escapado de las garras del infierno para convertirse ahora en un paladín de la pureza. Tiempos aquellos, tiempos en que el cristianismo predicaba un mensaje claro de dos caminos: el cielo o el infierno, la pureza contra el pecado.

El cristianismo parecía el paladín de la pureza, como un caballero armado y la pureza la princesa que debía ser protegida, como si el cristianismo fuera el quijote defensor y la pureza la hermanita menor que necesitaba que alguien se parara al frente de ella para cuidarla. El cristianismo se veía como un soldado, un ángel con arma en mano listo a despedazar a cualquiera que quiera mancillarla, ¿Crees que la pureza todavía tiene a su abogado en el cristianismo? Cuando recuerdo a Predicadores como el reverendo Billy que hacía hincapié en caminar una vida pura, en escapar del infierno de la religiosidad, deseo que mensajes como aquellos se repitan pues muchos cristianos han optado por cada vez un nivel más bajo de santidad.

¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Romanos 6:1-6

Los que vivimos escapando del infierno no tenemos que ceder al pecado como si fuéramos macilla en manos del tentador, somos nuevas criaturas, hemos escapado de las garras del tentador y ahora como parte del ejército de Dios soy vasija en sus manos santas, listos para ser perfeccionados, cada vez más y más: “Por lo demás, hermanos, os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús, que de la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros y agradar a Dios, así abundéis más y más. Porque ya sabéis qué instrucciones os dimos por el Señor Jesús; pues la voluntad de Dios es vuestra santificación” 1 Tesalonicenses 4:1-2. Ustedes saben que cuando un cristiano escoge voluntariamente y deliberadamente andar en impureza, no es el único que sufre las consecuencias, esa decisión trae deshonra al todo el cuerpo al cual pertenece ¿vamos a persistir en el pecado para que la gracia abunde? ¡De ninguna manera!

Antes, el cristianismo parecía el caballero de la pureza, si se buscaba una persona honrada, se buscaba un cristiano, si se buscaba una buena mujer, se buscaba a una creyente en el Señor Jesucristo, si querías ver una familia íntegra, un esposo fiel, una esposa virtuosa y unos hijos modelos, ¡esos eran cristianos! Eran los que predicaban sobre cómo Dios los había salvado del infierno en que vivían y ahora vivían consagrados a la fe. Por supuesto que en la época en que mi abuela era cristiana evangélica, también había corrupción, había hipocresía y liviandad, pero cada vez más el infierno ha perdido notoriedad y con ello se ha perdido no sólo el temor al castigo sino el temor a Dios.

Como pastora hoy me ha tocado atender a creyentes desilusionados porque otro creyente lo estafó, porque un supuesto pastor la invitó a adulterar porque se sentía incomprendido por su mujer, porque su socio cristiano se escapó con toda la inversión de la sociedad, creyentes que tienen tentaciones con la pornografía, creyentes que viven para idolatrar sus cuerpos y pierden su tiempo y dinero en gimnasios y salas de cirugía estética, creyentes que conviven con el vicio del cigarro, creyentes que se sienten tentados por la manera de vestir de las hermanitas que vienen a la iglesia, creyentes que hablan mal de sus pastores y líderes, cristianos que causan conflictos y con chismes dividen a la iglesia; etc.;¿Todavía tendrá la pureza a su defensor en el cristianismo de hoy? “Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación” 1 Tesalonicenses 4:7.

Conversaba con un creyente a quien Dios me encargó exhortar, al hacerlo le hablé con energía que viviese conforme al temor a Dios, después de un rato platicando le pregunté cómo se sentía y él me respondió: “Me siento exigido y quiero decirte Martha que Jesús siempre ha sido un caballero conmigo, él nunca me ha demandado nada, siempre me ha invitado a hacer las cosas con amor”.

Les cuento que no me gustó esa respuesta porque en mi caso personal ocurre todo lo contrario, cada vez que abro la Palabra es para ser reprendida, advertida y orientada a hacer las cosas totalmente diferente a mi gusto y gana, a los cristianos la palabra los constriñe a cambiar, a mudar, a ser transformado a prepararnos para no ir al infierno, a prepararnos para vivir una vida de pureza y santidad. Jesús fue un caballero conmigo cuando me invitó a abrirle la puerta de mi corazón, pero luego de haber escapado de manos de Satanás y ahora en manos de Dios debo de ser perfeccionada para ser un adalid de la pureza, un testigo veraz del evangelio completo.

Otra vez resuena en mi recuerdo la vieja canción de invitación que sonaba tan dulcemente a los oídos de aquellos jóvenes que llenaban esos estadios donde Billy Graham predicaba, “Ya que me llamas acudí cordero de Dios, heme aquí” Dios te lama hoy a ser uno que escapó del infierno, un hijo pródigo que volvió a los brazos del padre para no volver atrás, Dios quiere que seas un cristiano total, un cristiano radical, uno que vive para predicar salvación e integridad.

“Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua, Y aun mi carne descansará en esperanza; Porque no dejarás mi alma en el Hades, Ni permitirás que tu Santo vea corrupción. Me hiciste conocer los caminos de la vida; Me llenarás de gozo con tu presencia” Hechos 2:26-28

¡Prediquemos todos a favor de la santidad!

Martha Vílchez de Bardales

No puedo perdonar

20 Abr

No puedo perdonar

Éste ha sido un flagelo en mi vida muchas veces. Qué difícil se torna hablar sobre el perdón sin que vengan a nuestra mente frases como “Perdono pero no olvido”, o “cuando me sienta mejor, perdono” o “aunque lo intento, no puedo perdonar…”

Numerosos ejemplos encontramos en la Biblia el acerca del perdón… ¡Cuántas veces perdonó Jehová al pueblo de Israel en el peregrinaje por el desierto! Sin olvidar el padre al hijo pródigo en el Nuevo Testamento. Varios ejemplos de Jesús perdonando pecados, previos a un milagro. Pero no podemos dejar de pensar, al mismo tiempo, “si, pero estamos hablando de Jesús mismo, Dios mismo, y yo nos soy Dios…”

Entonces con cuánta más razón deberíamos poder perdonar, si Dios mismo, en su perfección, en su magnificencia y en su bondad, pu ede hacer a un lado nuestro pecado, nuestra maldad, nuestra iniquidad y nos otorga el perdón, ¿Acaso somos nosotros superiores a Dios, que nuestra medida de valores sobrepasa a la de Dios mismo que no podemos perdonar? Obviamente la respuesta es no, y peor aún, tiene un agregado: es “no puedo”… ¿o no quiero?

Ahora bien, encuentro algo notablemente interesante en los ejemplos bíblicos acerca del perdón, y es que todos, tienen una base que no puede pasar inadvertida, y es el amor. Tanto en los ejemplos de Antiguo, como en los del Nuevo Testamento, observamos que previo al perdón, queda demostrado el amor del perdonador hacia el perdonado, hacia el ofensor. Entonces tengo que remitirme primeramente a mi situación de amor hacia la persona que me ofendió, me agredió, o lo que sea que me haya hecho.

¿Cómo está mi sentimiento hacia esa persona? Seguramente dañado, y el amor, está quebrado. Dos pasajes se vienen al instante a mi cabeza: Levítico 19:18 y 1 Corintios 13.

El 1º expresa: “… y amarás a tu prójimo como a ti mismo”. El 2º, una antología del amor… “el amor todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta… el amor nunca deja de ser…” entonces, comienzo a pensar que el perdón, es casi una consecuencia de mi amor hacia el otro.

“Como a ti mismo”, pide el Señor en Levíticos… “Como a ti mismo”, retumba en mi cabeza… ¿realmente me amo lo suficiente a mi mismo como para poder amar al otro y recién afrontar el perdón? Entonces, encuentro algunas razones por las que vale la pena amarnos a nosotros mismos:

  1. Porque Dios nos hizo únicos y a su imagen y semejanza. (Génesis 1:26-27)
  2. Porque Dios me amó primero. (Juan 3:16)
  3. Porque somos privilegiados de ser escogidos hijos del Dios mismo. (Isaías 41:9)
  4. Porque tenemos un propósito en esta vida. (Efesios 2:10)
  5. Porque Dios mismo nos da el amor. (Gálatas 5:22)
  6. Porque tenemos otros a quienes amar. (1 Juan 4:7)

Cuando tengo en claro el porqué soy importante, el porquédebo amarme a mi mismo, entonces recién puedo comenzar a trabajar sobre la frase “ama a tu prójimo”, y allí entra en juego 1 Corintios 13

“El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser… Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.”

Paso mi amor por el cedazo de este pasaje, ¿Cuánto queda de él? A medida que avanzamos en la lectura, seguramente va cayendo nuestro sentimiento hasta quedar con las manos vacías… Y es en este mome nto, cuando cobra valor la frase: “no puedo perdonarte, porque simplemente no puedo amarte”…

¿Cómo hago para amar? Tengo que mirar a mi hermano, a través de los ojos de Jesús, porque si lo hago a través de los míos, entonces lo más probable es que nunca pueda concretar el perdón.

“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. “ (Filipenses 2:7-9)

Jesús siendo Dios mismo se humilló a sí mismo por amor, por mí y por mi hermano también. Entonces debo mirar a mi hermano a través de la cruz, no puedo ignorar que ambos estamos en igualdad de condiciones ante Dios.

Cuando haya “re parado” mi amor hacia el otro, entonces recién puedo retomar el trabajo del perdón. Tanto amar como perdonar, tienen que ser puestos en oración, imposible lograrlos solos, dependemos si o si de Dios para guiarnos.

No existe “no puedo perdonar” en realidad es “no quieroperdonar”, “cuando me sienta mejor, perdono” debe ser sustituido por “ahora comenzaré el proceso del perdón”, y “perdono pero no olvido”, por “perdono, de igual manera queDios me perdono primero a mí.” Por supuesto que el proceso del perdón es extenso, y demanda mucho de nosotros, a veces no perdonamos porque es más fácil mantenernos igual, bajo la excusa del no poder por plena comodidad.

Tanto el amor, como el perdón, tienen 4 características que los vuelven más importantes y difíciles aún:

  1. No pueden lograrse solos, dependen de un tiempo de oración y búsqueda de Dios para poder llevarlos a cabo.
  2. Si no son logrados provocan lo que conocemos como raíces de amargura que dañan el corazón de múltiples maneras.
  3. Sólo los podemos dar por superados cuando son puestos a prueba.
  4. Una vez superados, son signos de crecimiento y madurez espiritual, y estaremos listos para nuevos desafíos en el camino del Señor.

Y en el punto número III quiero detenerme finalmente: Si tenemos que enfrentar la experiencia del amor y del perdón, el Señor va a ponerlos a prueba en alguna situación, si o si deberemos enfrentar a la persona que nos dañó, y tendremos que demostrarle nuestro amor, y nuestro perdón. No digo que será un momento fácil, pero si de victoria, en dos sentidos, hacia el otro y hacia mi mismo, y el lugar que ocupaba en nuestro corazón el mal sentimiento, será llenado por la bendición de haber perdonado. Es dar sanidad a nuestra propia vida, es dejar de tener el corazón enfermo y herido, es crecer como cristiano, como persona, co mo ejemplo a los demás. Es tener mas para dar y enseñar, es ser, cada día un poquito más parecido a Él, nuestro ejemplo, Jesús. Es morir a nuestra carne para que viva Él en nosotros, es para hacer realidad en nosotros Su Palabra:

“No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús… Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros.”Filipenses 3:12-14,17.

Que este pasaje del Apóstol Pablo, sea una realidad en nosotros, ojala día a día, el Señor nos vaya perfeccionando en amor, para lograr el perdón que tanta sanidad espiritual brindará a nuestras vidas. ¡¡¡Amén!!!

Equipo de colaboradores del Portal de la Iglesia Latina
www.iglesialatina.org

Plaga de langostas en Australia

20 Abr

Una basta zona de Australia ha sido cubierta por una gigantesca plaga de langostas, las cuales están devorando todas las cosechas que encuentren a su paso. Una radio de ABC, informo que varios agricultores están siendo gravemente afectados, ya que muchos de ellos cuidaron sus cultivos durante todo el año, y ahora ven como las langostas devoran sus cosechas.

La cantidad de langostas que esta azotando la región australiana ha sido definida como gigantesca, y los expertos han calculado que es del tamaño de España, lo que ofrece una idea de la gravedad del asunto.

Los medios australianos, afirman que la plaga ya destruyo miles de hectáreas de cultivos y pastos, lo cual ha puesto en peligro al sector agrícola.

“Varios granjeros perdieron hasta 400 hectáreas de cultivos, los cuales tendrán que sembrar nuevamente. Los animales han causado mucho daño”, dijo Graham Falconer, quien es ingeniero agrónomo de Forbes.

Otra fuente informo que la plaga ha logrado cubrir hasta 300 kilómetros cuadrados de terreno, lo que equivale a diez parásitos por metro cuadrado.

Actualmente los expertos se encuentran preocupados, ya que temen que las langostas puedan multiplicarse potencialmente durante los próximos cinco meses.

La plaga inicio en Queensland, y Nueva Gales del Sur, en donde anteriormente padecieron de una gran sequía, y luego fueron sorprendidos por graves inundaciones.

Varios granjeros estiman que las perdidas materiales son de 550 dólares aprox. por kilómetro cuadrado.


Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. 2 C. 7:13-14