Archivo | 4:36 PM

El silbo apacible

6 Abr

El silbo apacible
Fecha: 30/04/2006 | Autor: Eduardo Gavilán |

1 – Viento grande y poderoso

1 Reyes 19:11
El le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas…

Las veces que yo había leido este pasaje, nunca me había detenido en que no solamente era un viento grande y poderoso, sino que al mismo tiempo este viento rompía los montes y quebraba las peñas. Había una manifestación tan poderosa del mover de Dios que los montes eran destruidos.

El mover del viento poderoso tiene que ver con el proceso en el cual Dios nos introduce para quitar la dureza de nuestros corazones. Ezequiel 36:26 dice: “Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne”.

Es necesario que el viento del Espíritu de Dios destruya las rocas de tu corazón; que quite la dureza de tu corazón. Muchas veces Dios se ve en la necesidad de quitar la dureza que brota en nuestros corazones por la incredulidad, por el pecado, por la rebeldía y la desobediencia.

El viento violento del Espíritu viene a transformar tu corazón, derrumbando y quitando las piedras que en ti se forman. Por eso muchas veces Dios nos habla o trata con nosotros de una manera tan violenta, y es para destruir la dureza de nuestro interior y para cambiar tu interior.

Este viento grande y poderoso es el mismo que se describe en Hechos 2:2 en el original griego; cuando el Espíritu Santo llega en pentecostés con un estruendo y viento recio. Ese día el Espíritu Santo llegó arrebatando violentamente a los presentes aquel dia, para destruir sus viejas naturalezas, y para reedificar una vida nueva en ellos.

Sin embargo, Elías no sale de la cueva. A mi no me gusta especular, pero yo pienso que Elías no salió porque identificó en su espíritu el mover de Dios, y dijo: “No, yo no tengo dureza en mi corazón. Aún no debo salir, ese no es mi proceso”. Y Elías permanece en la cueva aún.

2 – Terremoto

1 Reyes 19:11
“Y tras el viento un terremoto…”

Luego que el viento poderoso pasara, vino un terremoto. El mover del terremoto de Dios tiene 3 apliaciones.

Hechos 16:26
“Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron”.

Pablo y Silas estaban encarcelados, y de repente, Dios envia un terremoto que abre las puertas de la cárcel, y soltando sus cadenas. El mover del terremoto tiene que ver con sacudir los cimientos y con traer libertad. Tiene que ver con producir liberación en una vida que se encuentra cautiva almática o espiritualmente.

La segunda aplicación del terremoto se encuentra en Mateo 27:54, en donce dice: “El centurión, y los que estaban con él guardando a Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, y dijeron: Verdaderamente éste era Hijo de Dios”.

Luego de que el centurión viera el terremoto y las otras señales, entendió que Cristo era el Hijo de Dios; ya que el mover del terremoto también tiene que ver con quitar las fortalezas y las lagunas mentales. El terremoto de Dios te quita las vendas de los ojos, para que tu visión se amplifique.

Hay personas que no ven mas allá por los prejuicios y fortalezas que tienen en sus mentes, y Dios tiene que traer un terremoto a sus vidas para darles a entender que las cosas no son como ellos la ven, sino como los cieloa las están viendo.

Hasta que el centurión no experimentó el terremoto de Dios en su vida, no entendió que Jesús era el Cristo. Hasta que no experimentemos el terremoto de Dios en nosotros, muchas fortalezas y errores no serán quitadas de nuestras mentes.

Y la tercera aplicación se encuentra descrita en Amós 1:1 y Zacarías 14:5

Amós 1:1
“Las palabras de Amós, que fue uno de los pastores de Tecoa, que profetizó acerca de Israel en días de Uzías rey de Judá y en días de Jeroboam hijo de Joás, rey de Israel, dos años antes del terremoto”.

Zacarías 14:5
“Y huiréis al valle de los montes, porque el valle de los montes llegará hasta Azal; huiréis de la manera que huisteis por causa del terremoto en los días de Uzías rey de Judá…”

La Biblia no ofrece más datos sobre este terremoto, pero la historia dice que ocurrió entre los años 763-760 antes de Cristo. Este terremoto marcó un “antes” y un “después” en la Biblia. El mover de Dios viene para marcar tu vida. Viene para hacer una diferencia clara, de modo que en tu vida haya un “antes” del mover de Dios y un “después” del mover de Dios en tu vida.

Pero Elías no sale de la cueva aún. Imagino a Elías diciendo: “Señor, es que yo no necesito que me liberes de una cárcel de mi alma o de mi espíritu. No necesito que quites ningún prejuicio de mi mente o venda de mis ojos; y mucho menos necesito una marca, porque ya la tengo. Ese no es mi mover aún…”.

3 – Fuego

1 Reyes 19:12
“Y tras el terremoto un fuego…”

El mover del fuego tiene diferente dimensiones y maneras de operar. La primera la encontramos en Salmos 78:14, donde dice: “Les guió de día con nube, y toda la noche con resplandor de fuego”. El fuego tiene que ver con la guía de Dios en tu vida. Tiene que ver con un trato íntimo de Dios que produzca dirección en tus caminos.

Un ejemplo de esto es cuando Dios se le manifestó a Moisés en el fuego de la zarza ardiente. A través de esa señal, Dios le ministró guía y dirección a Moisés. Muchas veces nos encontramos en procesos en donde es necesario que venga la mano de Dios para dirigirnos y terminemos con bien el camino por donde transitamos.

La segunda operación del mover del fuego está en 1 Pedro 4:12, donde dice: “Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido”. La prueba sirve para purificarnos, así como el fuego purifica al oro. Sirve para llevarnos a parecernos mas a Cristo, y menos a nosotros.

La tercera operación la encontramos en Jeremías 23:29, y dice así: “¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?”. El fuego de Dios moldear nuestro caracter, sirve para quitar las asperezas de nuestro corazón, y confronta lo que somos y lo que hacemos.

Otra operación de este mover está en Marcos 9:49, en la Nueva Versión Internacional: “La sal con que todos serán sazonados es el fuego”. La sal se usa para preservar. El mover del fuego sirve para preservar la identidad de Dios en nosotros. Muchas veces el Señor nos procesa, y queremos volver atrás. Entonces Dios deja caer fuego del cielo para que actúe como sal en nosotros, y preserve su caracter en nosotros.

Por último, el fuego de Dios sirve para corregirnos y reprendernos (Isaías 66:15). Muchas veces Dios no aprueba nuestras conductas y se ve en la necesidad, como Padre nuestro que es, de corregirnos y hasta castigarnos. Esta es una parte dificil de entender del corazón de Dios, pero no debemos olvidar que como todo padre que ama a su hijo y lo corrige por amor, Dios hace lo mismo con nosotros.

Y la corrección de Dios duele muchas veces, de la misma manera que el fuego quema y duele. Pero debemos comprender que Dios lo hace por amor de nosotros.

Aún así, Elías no sale de la cueva. Elías no necesitaba que se le corrigiese nada malo. Tampoco necesitaba purificación porque no estaba en pecado. Ya él era un profeta fino, y no necesitaba ser afinado más.

4 – Silbo apacible y delicado

1 Reyes 19:12-13
“Y tras el fuego un silbo apacible y delicado. Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva…”

Cuando Elías escucha este silbo apacible, cubre su rostro y sale de la cueva. Este era el mover de Dios que Elías estaba esperando. La operación del silbo apacible y sus características se encuentran en los siguientes versículos.

1 Reyes 19:13,15-18
“Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías? Y le dio Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria. A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar. Y el que escapare de la espada de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare de la espada de Jehú, Eliseo lo matará. Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron”.

El silbo apacible contiene las siguientes características:

1 – Guía:
“Ve, vuélvete por tu camino…”

El silbo apacible se caracteriza por la guia de Dios sobre tu vida en esas circunstancias en donde no sabes que decir o que hacer. Esta guía es el rescate de Dios en aquellos momentos en donde la confusión reina en nuestras vidas.

2 – Dirección con ciencia:
“…por el desierto de Damasco…”

La guía de Dios es lo que debes hacer. La dirección de Dios es cómo debes hacer aquello a lo que Dios te manda. En el silbo apacible Dios te revela estrategias de guerra, estrategias para vencer las situaciones por las que estás atravesando, y lo hace de una manera detallada, precisa y concisa.

3 – Acción:
“…y ungirás…”

En el silbo apacible es donde Dios te ministra cuales métodos o acciones utilizar para vencer, para salir de alguna situación, o para orientar a otra persona más.

4 – Propósito:
“…y el que escapare de la espada… lo matará…”

Dios no solamente te dice que ejecutes alguna acción, sino que también te revela el propósito de dicha acción. Lo mismo pasó con Elías, ya que el propósito de todo esto era destronar a Jezabel y continuar la línea profética en Israel.

5 – Descanso:
“Yo haré que queden…”

La carga de Elías era que solo él había quedado fiel en Israel. Dios le ministró que El se habia reservado un remanente fiel a Dios, que no se habian inclinado ante Baal. Muchas veces cuando Dios lleva ese mover de quietud en una iglesia, lo llamamos silbo apacible. Y si bien eso forma parte del silbo apacible, no se queda solamente ahí. Hay muchas características más de un verdadero mover de silbo apacible, a parte del descanso.

6 – Nuevas fuerzas:
“Partiendo él de allí…”

Luego de que Dios se moviera ante Elías de manera apacible, trayendole guia, dirección, acción y propósito, y luego descanso, Elías obtuvo nuevas fuerzas para seguir hacia adelante y hacer todo lo que Dios le habia mandado.

Y por eso es que Dios nos hace una invitación hoy, diciéndonos: “Yo entiendo por lo que estás pasando, aunque tú no entiendas. Por eso ven a mi monte, ven a mí. Yo te haré entender y te haré conocer como yo conozco, y verás que siempre Yo tuve el control”.

¿En qué parte del proceso te encuentras? ¿Necesitas el viento de Dios en tu corazón, el terremoto, el fuego, o el silbo apacible? ¿Cuáles áreas en tu vida necesitan de la mano de Dios? Saber esto puede llevarte a conocer la dimensión del trato del Padre con tu vida.

Dios nos está invitando a Horeb, a un encuentro con El, para recibir el trato directo del Señor en nuestras vidas. Hoy es un dia en donde se producirán cambios en nosotros.

http://aviva.bendicion.net/mensajes_show.php?id=80

Anuncios

¿Qué es la preeclampsia?

6 Abr

La preeclampsia, o toxemia gravídica, es una enfermedad propia del embarazo que puede afectar del 5% al 8% de las mujeres embarazadas. El diagnóstico de preeclampsia se establece cuando aparecen hipertensión arterial, edemas (retención de líquidos) junto a proteínas en la orina luego de las 20 semanas de gestación, en el momento del parto o incluso después del nacimiento. Con menos frecuencia, la preeclampsia aparece antes de las 20 semanas de embarazo, como en los casos de enfermedad trofoblástica gestacional (mola hidatiforme) o síndrome antifosfolipídico (trombofilias).
La preeclampsia puede ser leve, moderada o severa, dependiendo de las cifras de presión arterial y pérdida de proteínas en la orina y su progresión puede ser muy lenta o aparecer bruscamente al final del embarazo. La enfermedad se soluciona con el nacimiento, que deberá programarse basándose en la edad gestacional y el estado de salud materno-fetal.

¿Cuáles son las consecuencias de la preeclampsia en la salud materna y en la del bebé?
Cuanto mas precoz sea la aparición de la preeclampsia, mayores serán los riesgos de la madre y del bebé.
En la mayoría de los casos la preeclampsia aparece en las últimas semanas del embarazo y con un adecuado control médico obstétrico, reposo, dieta sana y supervisión de la salud del bebé, no hay riesgos importantes para la salud de la madre y el bebé.
En los casos de preeclampsia severa, hay riesgos de afectación en órganos importantes maternos y alteraciones placentarias que pueden tener consecuencias importantes tanto en la madre como en la salud del bebé, incluso riesgos en la vida de ambos. Por esta razón, en casos de preeclampsia severa se aconseja el nacimiento lo más pronto posible, incluso corriendo riesgos de prematurez importante en el recién nacido

La preeclampsia se asocia a una vasoconstricción arterial, lo que provoca una disminución en la llegada de sangre a órganos maternos importantes como los riñones, hígado, cerebro y también la placenta. Como consecuencia hay un disminución de la llegada de alimentos y oxígeno al bebé que le impide un crecimiento intrauterino adecuado, favorece una disminución en el volumen de liquido amniótico, y en casos extremos puede ser causa de un desprendimiento prematuro de placenta, asociado a numerosos riesgos en la salud del bebé.

La retención de líquidos o edema asociada a la preeclampsia se debe a la disminución de proteínas en la sangre y a alteraciones en los vasos capilares, que permite la salida de líquidos a los tejidos y también la eliminación de proteínas por la orina.
Afortunadamente muy pocas veces la preeclampsia provoca convulsiones en los casos más severos con altísimo riesgo en la salud de la madre o el bebé. Este último cuadro se denomina eclampsia.
La eclampsia suele ser precedida de síntomas característicos como visión borrosa, cefaleas intensas, dolores intensos en el abdomen superior y vómitos.
Aproximadamente del 15 al 20% de preeclampsias se complican con otra enfermedad llamada Síndrome HELLP (de las siglas en ingles: Hemolysis, Elevated Liver enzymes, and Low Platelets). Este síndrome agrava aún más la enfermedad porque altera mucho el proceso de coagulación sanguínea.

¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas iniciales de la preeclampsia pueden pasar desapercibidos debido a que se confunden con los síntomas propios del embarazo, como el aumento de peso y la retención de líquidos (edema). La forma de detectarla es mediante el control de la presión arterial en todas las consultas prenatales y un estudio en orina para detectar proteínas (proteinuria). Por esta razón es fundamental un buen control obstétrico y asistir a todas las consultas.
Se considera hipertensión arterial cuando tu presión sistólica es mayor de 140 mm. y la diastólica de más de 90mm. hg. Es normal que la presión varíe a lo largo del día, por lo cual se necesitan tres controles de presión arterial por encima de los valores normales para considerar hipertensión arterial.

El test en la orina se realiza con una tira reactiva, similar al test de embarazo casero, que se sumerge en la orina. El resultado también puede variar durante el día, por lo que si se sospecha que puede haber un problema deberás recoger la orina durante 24 hs. para realizar el test nuevamente.
Debes tener en cuenta que la preeclampsia puede aparecer en el intervalo entre tus consultas prenatales, por lo cual debes estar atenta a los síntomas iniciales:

• Aumento de peso de más de 2 kg. en una semana.
• Hinchazón de cara, párpados, manos, pies o tobillos.
• Alteraciones en la visión: Visión borrosa, doble, ver estrellitas luminosas, intolerancia a la luz.
• Dolores abdominales intensos, vómitos o náuseas importantes.
• Cefaleas intensas y persistentes.

¿Por qué se produce?

Se desconoce el mecanismo final de la aparición de esta enfermedad. Se especula que pude existir una predisposición genética hereditaria acerca de una intolerancia inmunológica al embarazo, pero son teorías que todavía no se han confirmado.
Sí se sabe que esta enfermedad es más frecuente en mujeres que padecen de hipertensión arterial, diabetes, en casos de enfermedades de la coagulación previas (trombofilias), enfermedades autoinmunes, como el lupus eritematoso, embarazos múltiples, ser madre primeriza o en los extremos de la vida fértil.
También si en embarazos anteriores has tenido preeclampsia antes de cumplir las 30 semanas de embarazo tendrás un 40% de riesgo de desarrollarla nuevamente en otro embarazo.

¿Ser hipertensa previa al embarazo aumenta el riesgo de padecer preeclampsia?
Si tienes presión arterial elevada previa al embarazo o durante la primera mitad de tu embarazo se te diagnosticará una hipertensión crónica. Si este fuera el caso se te realizarán controles obstétricos más frecuentemente y se controlará muy de cerca tu presión arterial y el crecimiento de tu bebé. Seguramente recibirás una medicación específica y una dieta lo más saludable posible asociada con más horas de reposo del habitual.

¿Cuál es su tratamiento?
El tratamiento dependerá del grado de severidad de la preeclampsia y de la edad gestacional.
En general se indica inicialmente internación para realizar un estudio completo materno-fetal que incluye laboratorio en sangre y orina, electrocardiograma materno, ecografías, doppler obstétrico y monitoreo fetal.
Si la enfermedad es leve y estás en tu semana 37 o más, seguramente se indique una inducción del parto, que es lo único que previene complicaciones más severas.
En casos donde se sospecha que el bebé no va a soportar el parto se indica directamente una cesárea.
Si todavía no has llegado a la semana 37 del embarazo, la enfermedad es leve y no hay afectación del bebé, seguramente se indique reposo, dieta, medicación anti-hipertensiva y un control estricto de la salud fetal.

El reposo es uno de los pocos tratamientos que ha demostrado su eficacia en la mayoría de las preeclampsias leves. No es necesario un reposo en cama 24 hs. porque aumentaría el riesgo de trombosis venosa en miembros inferiores (coágulos de sangre venosos).
Deberás realizar controles de presión arterial frecuentes (al menos una vez al día), estudios de sangre y control de proteinuria, además de los controles del bebé: ecografía, monitoreo, Doppler, etc…
Si la enfermedad avanza, seguramente requieras internación y adelantamiento del parto.
El tratamiento más frecuente para la preeclampsia durante la internación es la administración de sulfato de magnesio endovenoso, asociado con drogas anti-hipertensivas si no se logra normalizar la presión arterial. En casos severos esta medicación debe continuarse después del parto para prevenir complicaciones como la eclampsia post parto (convulsiones).

¿Cómo puedo evitarla?

Al no saberse la causa final de esta enfermedad no se puede realizar un tratamiento preventivo completo.
Algunos estudios indican que bajas dosis de aspirina y la suplementación con calcio podrían ayudar a prevenir e incluso tratar la enfermedad. Otros estudios demostraron que las mujeres que tomaron vitamina C y E tienen una tasa menor de padecerla.
La mejor manera de prevenir esta enfermedad es realizar un adecuado control prenatal y estar alerta ante cualquier síntoma que pudiera aparecer para consultar lo antes posible con tu médico y comenzar el tratamiento adecuado.

¿Cómo se diferencia la preeclampsia de la hipertensión gestacional?
Cuando la hipertensión arterial aparece después de la semana 20 de gestación pero no hay proteinuria (proteínas en la orina) se denomina hipertensión gestacional o hipertensión inducida por el embarazo. Si posteriormente se detectan proteínas en la orina el diagnóstico cambia a preeclampsia. El 25% de las mujeres que fueron diagnosticadas primeramente como hipertensas gestacionales desarrollarán posteriormente preeclampsia.
En general la presión vuelve a la normalidad después del parto pero si no desaparece después del nacimiento, generalmente se debe a que ya existía una enfermedad hipertensiva previa a la gestación no diagnosticada por falta de control médico previo o porque no se detectó durante el embarazo, ya que dentro de la última etapa del primer trimestre y la mayor parte del segundo la presión arterial usualmente disminuye, escondiendo de esta forma la hipertensión crónica de base.

Fuente: babysitio.com