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UN ENTENDIMIENTO BÍBLICO DE LAS BUENAS NUEVAS

11 Mar

UN ENTENDIMIENTO BÍBLICO DE LAS BUENAS NUEVAS

Fidel Ernesto Franchi Paredes Pastor

Primera Iglesia Bautista de Cabudare.

March 11 at 11:09am Reply
Es particularmente importante tener una teología bíblica en un área especial en la vida de la iglesia, esto es el entendimiento del evangelio o de las buenas nuevas de Jesucristo. El evangelio es el corazón del Cristianismo de forma que debe ser el corazón de nuestra fe.

Como cristianos deberíamos orar para que pudié¬ramos estar más interesados acerca de las maravillosas noticias de salvación a través de Cristo que de cualquier otra cosa en la vida de la iglesia. Una iglesia saludable está llena de personas que tienen un corazón por el evangelio, y tener un corazón por el evangelio es tener un corazón por la verdad, es decir, la pre¬sentación de Dios mismo para nuestra necesidad, la provisión de Cristo y nuestra responsabilidad.

Cuando presento el evangelio a una persona, trato de recor¬dar cuatro puntos—Dios, el hombre, Cristo y la respuesta. ¿He compartido con una persona la verdad acerca del Dios Santo y Creador Soberano? ¿He explicado claramente que nosotros, como humanos, somos una mezcla rara, ya que somos criaturas hechas a la imagen de Dios pero caídas, pecadoras y separadas de Él?

¿Puede comprender la persona con quién estoy hablando que Cristo es Dios y hombre, que es el único mediador entre Dios y el hombre, y que es nuestro sustituto y Señor resucita¬do? Y finalmente, aunque hubiera compartido todo esto con él ¿puede comprender que debe responder al evangelio, y creer este mensaje de manera que se convierta de su vida de pecado y centrada en él mismo?

Presentar el evangelio como un aditivo que puede propor¬cionar a los no cristianos algo que ellos naturalmente desean (gozo, paz, felicidad, satisfacción, auto estima, amor) es parcial¬mente una verdad, pero definitivamente solo una verdad parcial.

Como J. I. Parker menciona “una verdad a medias que se presenta como la verdad total viene a ser una mentira total.”

Fundamentalmente cada persona necesita el perdón. Necesitamos vida espiritual. Presentar un evangelio menos radical que esto, es obtener conversiones falsas y un incremento sin significado de la membresía de la iglesia, llevándonos ambos a desarrollar la tarea de evangelización al mundo alrededor de nosotros con mucha más dificultad.

Los miembros de nuestra iglesia diseminados en nuestras casas, oficinas, y vecindario verán, este mismo día, muchas más personas no cristianas, por mucho más tiempo, de lo que podrán compartir con cristianos un domingo en la iglesia.

Cada uno de nosotros tiene tremendas nuevas de salvación en Cristo. No cambiemos esta oportunidad de compartirlas por otra cosa diferente. ¡Y compartámoslas ahora!

George W. Truett, un gran líder Cristiano de la generación pasada y pastor de la Primera Iglesia Bautista en Dallas, Texas, dijo lo siguiente:
“La máxima acusación que usted puede hacer en contra de una iglesia… es que tal iglesia carezca de pasión y compasión por las almas de las personas.

Una iglesia no será mejor que un club ético si su identificación por las almas perdidas no se hace notar y no cumple la comisión de ir afuera a buscar las almas perdidas y traerlas al conocimiento del Señor Jesucristo.”
Una iglesia saludable conoce el evangelio, y asimismo, esta iglesia saludable lo comparte.

Tomado del Libro: 9 Marcas de Una Iglesia Saludable, escrito por:
“MARK E. DEVER.

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Origenes de la iglesia de Roma

11 Mar
“Nos son desconocidos los origenes de la iglesia romana” (BNC) [0]
Roma era una ciudad portuaria y capital del imperio Romano. En la época del NT Roma se encontraba en pleno apogeo de su crecimiento con una población de más de un millón de personas procedentes de todas partes.

En tiempos del apóstol Pablo todos los caminos llevaban  Roma. Esta ciudad dominaba todo el Mediterráneo y era la urbe más importante y poderosa durante el primer siglo.

Albergaba una importante población judía, casi tan numerosa como la de Jerusalén. Hasta la fecha, los arqueólogos han desenterrado seis catacumbas judías (cementerios subterráneos). Por las inscripciones que aparecen en esas catacumbas sabemos que al menos había once sinagogas en Roma.
La población cristiana de la ciudad era mucho menor, pero era lo suficientemente numerosa como para que el emperador romano Nerón los culpara y martirizara por el incendio que destruyó gran parte de la ciudad en el año 64 d.C y los sometiera al martirio. La tradición cristiana reconoce que los apóstoles Pablo y Pedro fueron víctimas de Nerón.
No se sabe como inicio la iglesia en Roma, ni cuales eran sus características. Aunque parece que muchos de los fundadores de la iglesia en Roma eran judíos Cristianos (Hch. 2:10). En el tiempo de Pablo, estaba formada por judíos y gentiles.

Tampoco se conoce bien dónde se escribió Romanos, en gran medida porque la carta misma no lo dice. Pero muchos estudiosos del Nuevo Testamento piensan que Corinto es el sitio más probable donde Pablo tomó la pluma y elaboró la carta a los Romanos. Febe, la portadora de la carta (Ro 16.1, 2), era de Cencrea, lugar muy próximo a Corinto. Además, Pablo menciona a Gayo como su anfitrión (16.23), que fue uno de los conversos más destacados durante el ministerio de Pablo en Corinto (1 Co 1.14). Esto significa que probablemente Pablo pasó el tiempo suficiente en Corinto como para elaborar la carta.
Hay buenas razones para creerlo. La mayoría de los eruditos bíblicos concuerda en que Pablo vivió en Corinto durante tres meses hacia el final de su tercer viaje misionero (Hch 20.3).
Cuando se fue de ahí, se dirigió a Flipos y participó allí de la Pascua y la Fiesta de los Panes sin Levadura (v. 6), que se celebraban en abril. Así que Pablo debió haber pasado los meses del invierno en Corinto, lo que le dio la oportunidad de escribir Romanos.Es probable que la carta haya sido escrita alrededor del 56 d.C., algún tiempo antes de que Pablo llevara la ofrenda a los cristianos necesitados de Jerusalén (cf. Ro 15.25–28, 31; 2 Co 8; 9).
Después que el dinero estuvo seguro en Jerusalén, Pablo planeó visitar a Roma a predicar y enseñar, además de encontrar refrigerio para sí y luego avanzar hacia España para predicar el evangelio (Ro 1.10, 11; 15.22–24).
Aunque ciertos manuscritos posteriores omiten la frase «en Roma» (1.7, 15), los mejores unciales respaldan aquí la tradición externa: Pablo escribió a los cristianos, en su mayoría todavía desconocidos por él, que vivían en la ciudad más importante del mundo (Roma). No se sabe quién llevó el evangelio a Roma en 15.20. Es probable que ningún apóstol la había visitado en el momento del despacho de la carta. Pablo mismo no la visitaría sino tres años después (61, Hch 28.14ss).
La expulsión de los judíos de Roma (que seguramente había incluido a judíos cristianos, Lc.18:2) muestra que ser cristiano en Roma significaba persecución y luchar con la idea de una liberación del yugo de los romanos. Al respecto Pablo habla en 13:1-7 de la importancia de someterse a las autoridades ya que ellas han sido establecidas por Dios en un contexto de que esa es la voluntad de Dios (12:2b) y que se debe hacer lo bueno delante de los hombres (12:17b).
Notas
[0] Biblia Nacar Colunga, pág 1222
[1] DOUGLAS, J. D., Nuevo Diccionario Bíblico Certeza. Barcelona : Certeza 2000. p.1982., cit en http://www.recursosteologicos.org/Documents/Romanos.htm
Bibliografia:
  • Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.
  • Editor General: Hayford, Jack W.; Autor: Watkins, William D., Vida en el reino: Para un crecimiento constante en la fe [Estudio de Romanos], (Nashville, TN: Editorial Caribe) 1995.
  • Biblia Nacar Colunga, pág 1222
  • http://www.recursosteologicos.org/Documents/Romanos.htm

LA SECTA DE LOS NAZARENOS

11 Mar

LA SECTA DE LOS NAZARENOS

SECTA:

Término que se usa cinco veces en la Reina Valera 1960 para traducir la palabra griega haéresis, que en ocasiones también se traduce «herejía». Originalmente la voz griega significaba secta, escuela o partido, pero en la época helenística llegó a denotar una escuela o doctrina filosófica de enseñanzas particulares. No tenía todavía el sentido especial de desviación u oposición a la ortodoxia que le da el Nuevo Testamento. Significaba más bien una dirección o tendencia dentro de la ortodoxia, y por tanto los «sectarios» no merecían reprobación.

Este sentido se mantuvo dentro del judaísmo, el cual estaba dividido en varias sectas.
Lucas, quien escribió bajo la influencia de la terminología helenística y judía, usa haéresis particularmente en el contexto de la iglesia naciente. En Hch 5.17 se refiere a los saduceos; en 15.5 y 26.5 a los fariseos. En forma análoga en 24.5 habla de la «secta de los nazarenos», al referirse a los cristianos.

En un principio los enemigos del cristianismo, tanto judíos como gentiles (y aun algunos cristianos sobre todo al principio en Jerusalén), vieron en este una secta más dentro de la ortodoxia judía, y el término adquirió así los primeros sobretonos peyorativos (cf. Hch 28.22) que advierten la pronta ruptura entre iglesia y sinagoga.

Más allá del uso explícito de secta o haŒiresis, el Nuevo Testamento refleja la tensión que aún existe en el cristianismo como movimiento centrífugo y centrípeto. Los Evangelios y las Epístolas advierten contra el sectarismo excluyente (Mc 9.5, 7; 38–41; Mt 17.4–7; Lc 9.33, 34; 49.5; 1 Co 3.1–9; 3 Jn 9–10), al mismo tiempo que reclaman una lealtad incondicional hacia el Señor hasta el punto de excluir a los que se apartan de la verdad apostólica (Mt 12.30; 11.23; 1 Ti 1.20; 2 Ti 1.17–19).

Cuando la integridad de la fe cristiana es amenazada seriamente por movimientos sectarios, durante los siglos I y II de nuestra era, la misma dinámica se hace evidente en el intenso debate y análisis textual sobre la autenticidad de los numerosos evangelios y epístolas que circulaban, hasta llegar a un consenso sobre el canon. Posteriormente, cuando el cristianismo se proclamó la religión oficial del Imperio Romano, abundaron los movimientos disidentes hasta desembocar en la Reforma Protestante.

La iglesia oficial los excomulgó por sectarios y herejes. Si lo fueron no se sabe, porque lo poco que conocemos acerca de la mayoría de estas sectas fue escrito por representantes de la iglesia dominante y mucho de lo que se dice de ellos es tendencioso. Resulta evidente, sin embargo, que la mayoría de los disidentes rechazaron a una iglesia rica y poderosa que se había apartado de la experiencia religiosa a la que ellos aspiraban.

En el mundo de habla castellana, hasta no hace mucho, los protestantes eran considerados herejes. Aún hoy, algunas personas mal informadas siguen llamando sectas a las iglesias de mayor crecimiento.
En términos sociológicos, una secta es un grupo minoritario que se aparta de una institución reconocida con el fin de preservar la pureza de sus creencias fundamentales. La secta suele ser una primera etapa en el proceso de institucionalización de un movimiento eclesial, como ha ocurrido desde el Nuevo Testamento hasta hoy.

NAZARENO

Nativo de  Nazaret o perteneciente a esta ciudad. En Mateo, Juan y Hechos, a Jesús se le llama nadzoraios, mientras Marcos prefiere nadzarenos y Lucas vacila entre las dos formas, que son entonces equivalentes. El que le llamaran así se interpreta como un cumplimiento profético (Mt 2.23), ya que los hombres despreciarían al Mesías (en Is 11.1 se le llama «el vástago neser que retoñará de las raíces de Isaí», término hebreo que Mateo relaciona con nazerat que significa nazareno). Los jerosolimitanos menospreciaban a los nazarenos.
No solo el pueblo (Mt 21.11; Mc 10.47) y los demonios (Mc 1.24) reconocieron a Jesús como nazareno, sino también el ángel que anunció su resurrección (Mc 16.6). Inclusive, después de su resurrección, Jesús mismo se presentó a Saulo como «Jesús de Nazaret» (Hch 22.28). Después de la ascensión, a los cristianos también se les conocieron como nazarenos (Hch 24.5), principalmente en Siria. Algunos creen con Epifanio, padre eclesiástico, que el nombre nazareno se aplicó a una secta bautista precristiana que rechazaba los sacrificios, la Ley y la carne como alimento, pero la existencia de tal secta es hipotética.

LA SECTA DE LOS NAZARENOS: LA PRIMERA IGLESIA JUDÍA
Los primeros discípulos no creían pertenecer a una nueva religión. Ellos hablan sido judíos toda su vida, y continuaban siéndolo. Esto es cierto, no sólo de Pedro y los doce, sino también de los siete, y del mismo Pablo.

En palabras de André Chouraqui, rabino judío ortodoxo francés, traductor de la Biblia (Antiguo y Nuevo Testamento) en versión judía: “(Iéshoua): Portador de un anuncio de redención, aspira a cumplir la Torá, no a suprimirla: la verdadera piedad exige una absoluta sinceridad, un amor infinito hacia ADONAY y hacia el prójimo. La oración que enseña a sus discípulos, el “Padre Nuestro” (Matyah 6:9-13 – Mateo 6:9-13) une dos textos que los judíos recitan cotidianamente en las liturgias, el Qadish y los Semonei ´Esrei o “Dieciocho bendiciones”. (La Bible Chouraqui, Liminaire pour un Pacte neuf; pág. 1870) Hablando de Pablo, este mismo autor, que se dice a si mismo “al parecer, el primero en Israel en haber traducido y comentado el conjunto de los textos del Nuevo Testamento”, nos dice: “A diferencia de una importante facción del judaísmo helenizado, Pablo jamás rompió con sus raíces hebraicas y rabínicas, y permanecerá inquebrantablemente fiel hasta la muerte a Elohim y al Pueblo de Israel: Como en el caso de Iéoshua, fue condenado a muerte por los romanos en tanto que judío rebelde. A pesar de su antilegalismo (…) Pablo fue toda su vida un judío ferviente y practicante. Encontraba en las comunidades judías de la Diáspora una acogida generalmente abierta. La cronología de sus viajes se fija en función de las fiestas judías. La resistencia que los fariseos, cuando pueden, oponen a su acción, era normal en el enfrentamiento general entre sectas (judías) de su tiempo (…) En nuestros días todavía un rabino, de la obediencia que sea, ortodoxo, conservador o liberal, jamás es acogido sin reservas ni riesgos en la sinagoga de una tendencia que no sea la suya” (La Bible Chouraqui, Lettres de Paulos; Pág. 2182)

La fe de estos hombres no consistía en una negación del judaísmo, sino que consistía más bien en la convicción de que la edad mesiánica, tan esperada por el pueblo hebreo, habla llegado. Según Pablo lo expresa a los judíos en Roma hacia el final de su carrera, “por la esperanza de Israel estoy sujeto con esta cadena” (Hechos 28:20). Es decir, que la razón por la que Pablo y los demás discípulos son perseguidos no es porque se opongan al judaísmo, sino porque creen y predican que en Jesús se han cumplido las promesas hechas a Israel.

Por esta razón, los discípulos de la iglesia de Jerusalén seguían guardando el Sábado y asistiendo al culto del Templo. Pero además, porque el primer día de la semana (Domingo) era el día de la resurrección del Señor, se reunían en ese día para “partir el pan” en conmemoración de esa resurrección. Aquellos primeros servicios de comunión no se centraban sobre la pasión del Señor, sino sobre su resurrección y sobre el hecho de que con ella se habla abierto una nueva edad. Fue sólo mucho más tarde que el culto comenzó a centrar su atención sobre la crucifixión más bien que sobre la resurrección. En aquella primitiva iglesia el partimiento del pan se celebraba “con alegría y sencillez de corazón” (Hechos 2:46). Sí había, naturalmente, otros momentos de recogimiento. Estos eran principalmente los dos días de ayuno semanales. Era costumbre entre los judíos más devotos ayunar dos días a la semana, y los primeros discípulos seguían la misma costumbre, aunque muy temprano comenzaron a observar dos días distintos. Mientras los judíos ayunaban los lunes y jueves, los discípulos ayunaban los miércoles y viernes, probablemente en memoria de la traición de Judas y la crucifixión de Jesús.

En aquella primitiva iglesia, los dirigentes eran los doce, aunque todo parece indicar que eran Pedro y Juan los principales. Al menos, es sobre ellos que se centra la atención en Hechos, y Pedro y Juan son dos de los “pilares” a quienes se refiere Pablo en Gálatas 2: 9. Además de los doce, sin embargo, Jacobo el “hermano del Señor” también gozaba de gran autoridad. Aunque Jacobo no era uno de los doce, Jesús se le habla manifestado poco después de la resurrección (I Corintios 15:7), y Jacobo se había unido al número de los discípulos, donde pronto gozó de gran prestigio y autoridad. Según Pablo, él era el tercer “pilar” de la iglesia de Jerusalén, y por tanto en cierto sentido parece haber estado por encima de algunos de los doce. Por esta razón, cuando más tarde se pensó que la iglesia estuvo gobernada por obispos desde sus mismos inicios, surgió la tradición según la cual el primer obispo de Jerusalén fue Jacobo el hermano del Señor. Esta tradición, errónea por cuanto le da a Jacobo el titulo de obispo, si parece acertar al afirmar que fue él el primer jefe de la iglesia de Jerusalén. Pronto, sin embargo, arreció la persecución contra todos los discípulos en Jerusalén.

El emperador Caligula le habla dado el titulo de rey a Herodes Agripa, nieto de Herodes el Grande. Según Hechos 12:1-3, Herodes hizo matar a Jacobo, hermano de Juan -quien no ha de confundirse con Jacobo el hermano de Jesús- y al ver que esto agradó a sus súbditos hizo encarcelar también a Pedro, quien escapó milagrosamente. En el año 62 Jacobo, el jefe de la iglesia, fue muerto por iniciativa del sumo sacerdote, y aun contra la oposición de algunos fariseos. Ante tales circunstancias, los jefes de la iglesia de Jerusalén decidieron trasladarse a Pela, una ciudad mayormente gentil al otro lado del Jordán. Al parecer parte de su propósito en este traslado era, no sólo huir de la persecución por parte de los judíos, sino también evitar las sospechas por parte de los romanos.

En efecto, en esa época el nacionalismo judío estaba en ebullición, y pronto se desataría la rebelión que culminaría en la destrucción de Jerusalén por los romanos en el año 70. Los discípulos se confesaban seguidores de uno que había muerto crucificado por los romanos, y que pertenecía al linaje de David. Aún más, tras la muerte de Jacobo el hermano del Señor aquella antigua iglesia siguió siendo dirigida por los parientes de Jesús, y la jefatura pasó a Simeón, que pertenecía al mismo linaje. Frente al nacionalismo que florecía en Palestina, los romanos sospechaban de cualquier judío que pretendiera ser descendiente de David. Por tanto, este movimiento judío, que seguía a un hombre condenado como malhechor, y dirigido por gentes del linaje de David, tenía que parecer sospechoso ante los ojos de los romanos. Poco tiempo después alguien acusó a Simeón como descendiente de David y como cristiano, y este nuevo dirigente de la iglesia judía sufrió el martirio. Dados los escasos datos que han sobrevivido al paso de los siglos, nos es imposible saber hasta qué punto los romanos condenaron a Simeón por cristiano, y hasta qué punto le condenaron por pretender pertenecer a la casa de David. Pero en todo caso el resultado de todo esto fue que la vieja iglesia de origen judío, rechazada tanto por judíos como por gentiles, se vio relegada cada vez más hacia regiones recónditas y desoladas.

En aquellos lejanos parajes el cristianismo judío entró en contacto con varios otros grupos que en fechas anteriores hablan abandonado el judaísmo ortodoxo, y se hablan refugiado allende el Jordán. Carente de relaciones con el resto del cristianismo, aquella iglesia de origen judío siguió su propio curso (Ver estudio sobre los Ebionitas), y en muchos casos sufrió el influjo de las diversas sectas entre las cuales existía -particularmente delgnosticismo-. Cuando, en ocasiones posteriores, los discípulos de origen gentil nos ofrezcan algún atisbo de aquella comunidad olvidada, nos hablarán de sus (para ellos) heréticas y extrañas costumbres, pero rara vez nos ofrecerán datos de valor positivo sobre la fe y la vida de aquella iglesia que perduró por lo menos hasta el siglo V.

La Iglesia del Nazareno

El termino Nazareno era para designar a una ramificación del judaísmo. Era usado de un modo despectivo, por lo consiguiente la iglesia primitiva no podía identificarse con ese nombre. La organización no estaba completa faltaba un pilar importantísimo, la obra misionera. Dios utilizo al apóstol Pablo para difundir su palabra fuera de Jerusalén.

Cuando empezaron a crecer, entonces en Antioquia apareció el verdadero nombre de cómo debería de llamarse la iglesia fundada por Jesucristo. Los cristianos tuvieron siempre un enemigo, El imperio Romano.

El Edicto de Milán hizo que la comunidad dejara de ser perseguida. A través de los concilios manejados por emperadores romanos y por perversos lideres religiosos se fue perdiendo los mandamientos instaurados por Jesucristo y sus apóstoles. La iglesia primitiva, la única y verdadera fundada por los evangelios; desapareció, en su lugar quedo una iglesia maquillada de corrupción, que servía a intereses políticos.

Una Iglesia con perfume de ramera y que sigue causando estragos en nuestra sociedad. La Reforma luterana y sus ramificaciones intentaron liberarse del yugo pagano impuesto por aquella falsa iglesia. Pero no fue posible. Los metodistas aparecieron dentro de los subgrupos que decían ser la iglesia fundada por Jesús.

Cada movimiento purificaba más al protestantismo, pero todavía había elementos paganos en la adoración. De estos movimientos aparecen los Nazarenos. Los nazarenos desde su fundación promueven la santidad, sin la cual nadie vera al Padre. Su régimen duro y difícil de llevar, no les hace ver que nadie puede ser santo. Porque todos somos seres humanos y cometemos errores y por eso es preciso humillarnos ante Dios, en lugar de actuar farisaicamente.

Los nazarenos están bien mal. En primer lugar el nombre de su denominación es prueba palpable de su escaso conocimiento de las escrituras. En uno de los evangelios dice que Jesús nació en Nazaret, pero en otro argumenta que fue en Belén de Judea. Ponerle un gentilicios a su denominación, es decir literalmente que esa iglesia no fue fundada por Jesucristo.

Como ya vimos los primeros cristianos eran llamados así por los judíos, pero ellos sabían que ese no era su verdadero nombre. Entonces porque la necedad de ponerle a su grupito un nombre que no fue aprobado por Dios. Entonces interpretándolo bien, los Nazarenos es una secta. Nosotros sabemos que la secta no viene de Dios.

La secta hace que el hombre se divida y todo lo que divide no es de Dios. Los Nazarenos no fue fundada sobre la roca de los evangelios, sino sobre ideas de hombres y aún conserva tintes paganos; heredados de la religión falsa, que sustituyo a la verdadera iglesia fundada por Jesús. La forma como se maneja también hace pensar que es otra abominación de la gran Babilonia.

La enc. Wikipedia, se refiere a Los Nazarenos, como “secta Judeo-cristiana de la antigüedad a veces asociado a los Ebionitas pero con una cristología diferente a estos.”

Bibliografía:

LA ESCUELA DE DEMETRIO

11 Mar

LA ESCUELA DE DEMETRIO

En este estudio, vamos a escudriñar una carta antigua en lo literal, pero moderna en lo espiritual. Una carta de esas que, como es muy breve, a muchos les puede parecer que no trae gran cosa digna de ser compartida, como si sólo las largas exposiciones pudieran encerrar riquezas aptas para ser comidas, bebidas, asimiladas, experimentadas, creídas y practicadas por el pueblo de Dios: la tercera carta del apóstol Juan.

Primero deberé formularle una pregunta: ¿Cuántas veces oyó usted una predicación, un mensaje, con bases en la Tercera Carta de Juan? ¿Pocas? ¿Ninguna? Son principios, entienda.

Porque en principio, deberemos matar dos verdaderas “vacas sagradas” evangélicas, aún a sabiendas que eso puede dislocar un poco su teología particular y privada:

1) No es una carta familiar, aunque lo parezca. No es una carta particular y doméstica, tampoco. Es válida para su tiempo, pero también para hoy, y va dirigida a la iglesia; a su iglesia, a la mía, a la de todos. Extensivo, asimismo, para su denominación, para la de su vecino, para todos. Y también para su propia vida espiritual de creyente fiel y sincero.

2) La escribe Juan, lo que le demuestra que el evangelio, muy lejos de ser un refugio para la ignorancia de la marginalidad como se nos ha querido hacer creer, es un canal apto para todos, incluso para la clase más instruida, intelectual y formada. Saber leer y escribir, en aquella época, era una marca que identificaba a los que estaban un poco más arriba de las masas. ¡Gloria a Dios por tantos analfabetos que han bendecido y bendicen a la iglesia del Señor! Pero Dios llamó a hombres sólidos, no a tontos, ignorantes o supersticiosos.

  • “(3 Juan) El anciano a Gayo, el amado, a quien amo en la verdad.Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.Pues mucho me regocijé cuando vinieron los hermanos y dieron testimonio de tu verdad, de cómo andas en la verdad.No tengo yo mayor gozo que este, el oír que mis hijos andan en la verdad: amado, fielmente te conduces cuando prestas algún servicio a los hermanos, especialmente a los desconocidos, los cuales han dado ante la iglesia testimonio de tu amor; y harás bien en encaminarlos como es digno de su servicio a Dios, para que continúen su viaje.Porque ellos salieron por amor del nombre de él, sin aceptar nada de los gentiles.Nosotros, pues, debemos acoger a tales personas, para que cooperemos con la verdad.Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe.Por esta causa, si yo fuere, recordaré las obras que hace parloteando con palabras malignas contra nosotros; y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, y a los que quieren recibirlos se lo prohibe, y los expulsa de la iglesia.Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios.Todos dan testimonio de Demetrio, y aún la verdad misma; y también nosotros damos testimonio, y vosotros sabéis que nuestro testimonio es verdadero.Yo tenía muchas cosas que escribirte, pero no quiero escribírtelas con tinta y pluma, porque espero verte en breve, y hablaremos cara a cara.La paz sea contigo. Los amigos te saludan. Saluda tú a los amigos, a cada uno en particular.”

Hay diez principios encerrados en esta carta. Son las diez materias que se cursan en esta escuela de Demetrio. La carta en sí está dirigida a Gayo, un hombre del cual no hay demasiadas referencias, ya que es nombrado solamente en este texto.

Algunos estudiosos han evaluado, -por diversas pistas informativas-, tres aspectos de este Gayo que, si bien son meramente especulativos, sirven al menos para dar una medida más de su personalidad.

1) Era un hijo espiritual de Juan;

2) Era una persona pudiente y de excelente reputación;

3) Vivió en alguna ciudad cercana a Efeso, después del año 90 después de Cristo.

Los deseos de buena salud que Juan le obsequia, y si se tiene en cuenta que la palabra allí usada, donde dice SALUD, es la palabra HUGIAINO, que es de donde derivan las nuestras y más conocidas HIGIENE o HIGIENICO, nos da la pauta que tenían vinculación con el cuerpo, con estar sano. Era una práctica común en la antigüedad desear al lector de una carta buena salud, costumbre que se extendió hasta no hace mucho tiempo, aún entre nosotros en este sector de Latinoamérica. Pero metafóricamente, también se refería a la sana doctrina, ya que tanto 1 Timoteo 1:10, 2 Timoteo 4:3 y Tito 2:1, aluden en ella a palabras sanas y también a la sanidad de la fe, como se ve en 1 Timoteo 6:3 y 2 Timoteo 1:13. Esto lo puede confirmar usted, por ejemplo, en Tito 1:13, cuando dice: Este testimonio es verdadero; por tanto, repréndelos duramente, para que sean sanos en la fe.

Primer Materia: PROSPERIDAD
La primera clave, tal como ya habrá visto, la encontramos en la palabra PROSPERIDAD. Que en contra de lo que tanto se ha venido difundiendo, no tiene que ver necesariamente con una doctrina en sí misma, sino con LA doctrina propiamente dicha. Está suficientemente claro que Dios quiere que sus hijos prosperen EN TODO. ¿Quién y bajo qué interpretación bíblica podría atreverse a negar esto? Sin embargo, salta a la vista que no puede ser un fin en sí mismo, sino el resultado obvio de una calidad de vida, entrega y dedicación que esté alineado con la palabra y la voluntad de Dios.

En este versículo, la palabra PROSPERADO, es la palabra EUODOO, y significa: “Ayudar sobre la marcha” o “Tener éxito en alcanzar”.

Esto implica que la prosperidad divina no es un fenómeno momentáneo o pasajero, sino más bien un estado continuo y progresivo, aplicable a todas las áreas de la vida, no meramente a su billetera.

De allí que Juan añade: “Así como prospera tu alma.”

Dios no desea que pongamos énfasis indebido en ninguna de estas esferas, sino que mantengamos un suave y delicado equilibrio.

Es como si dijera: Prospera tu alma; comprende que la salud y la prosperidad tienen que ver con tu espíritu.

Segunda Materia: SALUD

Aquí prácticamente no nos queda demasiado margen para acotaciones innecesarias. La palabra SALUD conlleva tanto en sí misma, que la materia o la clave en este estudio, no puede ser mirada ni observada desde ningún ángulo que no la abarque por completo: salud física, salud anímica y salud espiritual. Es decir que, visto desde nuestra óptica de creyentes: Espíritu sano, alma sana, cuerpo sano.

Tercera Materia: ANDAR EN LA VERDAD

A esta materia le dedica Juan los versos 3 y 4. Dice que se regocijó cuando escuchó el testimonio de los hermanos que le dieron noticias sobre la verdad en la que andaba Gayo, y que él considera como LA verdad, no como UNA verdad. Como un viejo apóstol, Juan se refiere, en el verso 4, a los creyentes como a sus hijos. Juan aclara, en su segunda carta, dirigida a la iglesia a la que allí llama SEÑORA ELEGIDA, que la verdad es la Palabra y la subordina a mandamiento de Dios y al amor de unos para con los otros, causa principal de su gozo. Dios se regocija de los hijos que ponen en práctica su palabra.

Cuarta Materia: FIDELIDAD

El verso 5 nos da la cuarta materia a rendir en esta singular escuela: LA FIDELIDAD. En este caso específico, para servir a los hermanos, los miembros de su congregación y, especialmente a los desconocidos, esto es: a los que vinieron hoy, a los que nos visitan, a los que vienen aquí a buscar un sosiego que afuera no encuentran o han perdido.

(Romanos 12: 12-13)= Gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración; compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad.

(Hebreos 13: 1)= Permanezca el amor fraternal. No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.

Es notorio que esto se relaciona con los discípulos, primeros misioneros, quienes desprovistos de bienes, no porque no tuvieran sino porque habían recibido mandato de no llevar nada propio, debían confiar en la provisión de Dios a través de la fidelidad y hospitalidad de otros.

Quinta Materia: AMOR

(Verso 6) Los cuales han dado ante la iglesia testimonio de tu amor; y harás bien en encaminarlos como es digno de su servicio a Dios, para que continúen su viaje.

Juan le sugiere a Gayo que debe tratar a los predicadores itinerantes como es digno de su servicio a Dios. Como sus mensajeros, ellos representan a Dios y deben recibir la generosidad correspondiente a su sagrado llamado. De los primeros, da referencia el Libro de los Hechos.

(Hechos 15: 3)= Ellos, pues, habiendo sido encaminados por la iglesia, pasaron por Fenicia y Samaria, contando la conversión de los gentiles; y causaban gran gozo a todos los hermanos.

(Tito 3: 12)= Cuando envíe a ti a Artemas o a Tíquico, apresúrate a venir a mí a Nicópolis, porque allí he determinando pasar el invierno.
A Zenas, intérprete de la ley, y a Apolos, encamínales con solicitud, de modo que nada les falte.

Sexta Materia: NO ACEPTAR CACHET

Creo que todos saben muy bien lo que significa la palabra CACHET. Es el monto, el valor o el precio que cada actor, actriz, cantante o cualquier persona del espectáculo, las artes, las ciencias y hasta el mismísimo periodismo, cobran o perciben por su trabajo, algo así como los honorarios. La iglesia, mi querido hermano, en muchas de estas cosas, no es la excepción. Caminan por la vida y por allí unos cuantos de distinto prestigio, que también presentan su ministerio en donde los convoquen, siempre y cuando se les abone una determinada suma antes pactada, se los aloje en hoteles de determinada categoría y todo lo demás que usted –supongo- conoce tan bien como yo. Todo amparado por aquello de: El obrero es digno de su salario. El problema es que CACHET, pertenece al sistema del mundo y, como otros tantos, algunos no han dudado en incorporarlo a la iglesia. Podrá ser muy beneficioso, no lo dudo, pero no es Dios.

Séptima Materia: NO AMBICIONAR EL PRIMER LUGAR

(Verso 9)= Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, el cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe.

Diversos comentaristas dicen que Diótrefes, cuyo nombre significa “Alimentado por Zeus”, (Le recuerdo que Zeus era un dios de la mitología griega; Júpiter para los romanos, padre y rey, -según sus creencias-, de todos los dioses y de los hombres, manejador de las leyes de la naturaleza y apoyo de todos los guerreros), era un arrogante y ambicioso dirigente (Quizás obispo) de la iglesia (Seguramente cerca de Efeso) de la cual era miembro Gayo. Era opositor del “anciano” que escribe Tercera de Juan y, probablemente, partidario del gnosticismo, (Culto a la ciencia y la naturaleza) naciente. Esta carta a la que Juan se refiere, se perdió; posiblemente pudo haber sido destruida por Diótrefes. Le recuerdo una máxima: toda prohibición fuera de la Biblia, es síntoma de autoritarismo humano, búsqueda de un primer lugar, concepción netamente humanística y, obviamente, muestra de infantilismo espiritual. Ningún líder que pretenda ser de Dios tiene necesidad de prohibir nada. Es suficiente conque enseñe las pautas.

Octava Materia: NO PROHIBIR LO QUE DIOS NO PROHIBE

(Verso 10)= Por esta causa, si yo fuere, recordaré las obras que hace parloteando con palabras malignas contra nosotros; y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, y a los que quieren recibirlos se lo prohíbe, y los expulsa de la iglesia.

Fíjese como sería la actitud de Diótrefes que Juan, (Lo dice en su segunda carta y lo reitera en la tercera), prefiere ir personalmente y no escribir, ante el riesgo de perder otra epístola debido a la censura “postal” que se ejercía en aquellos tiempos.

El caso es que a este líder le faltaba el ingrediente fundamental par su función: discernimiento. Un líder sin discernimiento puede cometer, en el nombre de Dios, la máxima de las barbaridades o prohibir la difusión del evangelio real, el del reino, el de Cristo.

Porque en la segunda carta de Juan, se alude a los maestros itinerantes que propagaban herejías y perturbaban la fe de los cristianos, pero en esta carta se habla de los genuinos maestros de la verdad que recorrían las iglesias. Juan prohíbe los primeros (Corresponde); Diótrefes prohíbe los segundos; (¡No corresponde!)

Fíjese usted que Diótrefes, un líder importante en una de las iglesias, se oponía a la autoridad de Juan. Además rehusaba la hospitalidad a los misioneros que pasaban por allí y prohibía a otros que los atendieran, excomulgándolos cuando lo hacían. Por eso Juan escribió a Gayo alentándolo por su generosidad y para rechazar a Diótrefes por su falta de visión, discernimiento, conocimiento, unción, amor y caridad.

El verso 11, como una antesala a la ansiada graduación, rescata elementos que podrán parecerle primarios, elementales, pero que no siempre fueron cumplimentados por la iglesia, tanto en la masividad de sus miembros como en la exclusiva jerarquía de muchos de sus líderes.

(Verso 11)= Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios.

Si usted presta atención al desarrollo de estas materias, ya se habrá dado cuenta que hacer lo malo no siempre es esa cosa aborrecible hasta para los ojos mundanos, sino una serie de aspectos muy sutiles que, por diversas razones, a muchos pueden confundir –aun dentro de su mayor sinceridad- y llevarlos a hacer lo malo sin proponérselo, cosa que a la hora del juicio, no servirá como atenuante. Dios es Espíritu, no buenos sentimientos. De otro modo, muchos ateos que los tienen, accederían a la salvación, cosa que no es así, porque sí así funcionara, Cristo habría ido innecesariamente a la cruz.

(Salmo 37: 27)= Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre.

(1 Juan 2: 29)= Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de él.

(1 Juan 3: 6-9)= Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido.

Hijitos, nadie es engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo.

El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

Esto, naturalmente, no puede ser considerado materia en esta escuela. Hacerlo sería lo mismo que si en un colegio cualquiera se toman como materia saber leer y escribir. Obviamente, es elemental. Bien; es exactamente lo mismo hacer el bien.

Debemos cuidarnos de quienes buscan preeminencia en la iglesia; rechazar al murmurador malicioso y reprobar a los que se oponen a un ministerio justo por envidia y celos.

Novena Materia: TESTIMONIO: LA ESCUELA DE DEMETRIO

Aquí empieza a cerrarse el círculo de este estudio. La escuela de Demetrio no es un “hacer como qué”, ni aparentar, ni simular, ni demagogia, ni hipocresía ni carisma personal. La escuela gradúa a usted cuando tiene un testimonio acorde con todo lo que hemos venido viendo: PROSPERIDAD, tanto en salud como en el alma; ANDAR EN LA VERDAD, cosa que sólo se consigue con la Palabra, no por el respeto a leyes y reglamentos congregacionales internos. Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres, ha sido dicho; FIDELIDAD, tanto en el servicio como en la conducta; AMOR, en todos sus órdenes, pero especialmente el Ágape; NO COMERCIALIZAR CON EL EVANGELIO, aunque muchos “asesores” bien intencionados digan lo contrario; NO AMBICIONAR POSICIONES DE PRIVILEGIO, tanto en la iglesia, como en la denominación, como en cualquier ámbito evangélico; NO PROHIBIR ANTOJADIZAMENTE, aunque haya muchas cosas que aún usted no entiende.

(Verso 12)= Todos dan testimonio de Demetrio, y aún la verdad misma; y también nosotros damos testimonio, y vosotros sabéis que nuestro testimonio es verdadero.

Indudable: Demetrio es la escuela, el epicentro, el modelo bíblico y real ciento por ciento de esta carta. Así es el Hijo de Dios, ocupe el lugar que ocupe en la organización. Su vida es el ministerio a la vista, no el ministerio y la importancia jerárquica que éste tenga.

(1 Timoteo 3: 79= También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.

Usted fíjese que, para llevar a cabo su propósito, Juan describe la actitud de tres personas: la primera es Gayo, quien ha demostrado su fe cristiana con su generosa hospitalidad, aún hacia los extranjeros. El segundo es Diótrefes, cuyo orgullo egoísta estaba perturbando la armonía de la comunidad. El tercero es Demetrio, cuya vida es ejemplo de fidelidad y modelo para ser imitado. Esas tres personas eran portadoras de los testimonios positivos y negativos en torno a las relaciones entre cristianos.

Última Materia: LA AMISTAD

(Verso 15)= La paz sea contigo. Los amigos te saludan. Saluda tú a los amigos, a cada uno en particular.

La Amistad es una palabra, un término muy prolífico para todo aquel que desee teorizar al respecto.

Se han escrito decenas de libros y poemas que aluden a ese sent9imiento, a esa expresión que no reconoce fronteras creyentes o seculares.

Sin embargo, desde el punto de vista bíblico, la conclusión es bastante concreta y, quien quiera que escudriñe debidamente las escrituras, se encontrará con tres elementos que la identifican:

UNO: Las amistades bíblicas casi inmortales: David-Jonatan, Rut-Noemí, etc.

DOS: El tratamiento formal y protocolar que en muchas de nuestras congregaciones se les da a aquellos que sin ser hermanos en la fe, visitan periódicamente nuestros templos por simpatía, curiosidad, necesidad, invitación o asistencia a eventos especiales.

TRES: A lo que indudablemente se refiere Juan: algo más que siervos y algo menos que hijos de Dios. AMIGOS.

Durante el pontificado de Víctor I se sentaron las bases para la celebración de los concilios al ordenar a los obispos del orbe cristiano que se reunieran en sínodos para considerar –confiaba él– la condena de la celebración de la Pascua según la costumbre judía que la celebraba el día 14 del mes de Nisán aunque no coincidiera en domingo.
Los obispos de Asia Menor, encabezados por Polícrates obispo de Éfeso, rehusaron abandonar la práctica que, según ellos y tal y como le expresó Polícrates al papa en una carta que le envió hacia 190 D.C., esta práctica, conocida como cuartodecimal fue la de los apóstoles Felipe y Juan, y la de Policarpo de Esmirna y Melitón de Sardes.
Como respuesta, Victor I envió una carta a los obispos declarando excluidos de la comunión a las iglesias de Asia. Esta decisión trajo un gran revuelo entre los obispos. Entonces intervino Ireneo y, después de afirmar que él personalmente mantenía el domingo para la celebración de la Pascua, le rogaba al Papa Víctor a seguir la posición de sus predecesores y que aceptara la duplicidad de costumbre.
Parece ser que Víctor I quiso imponer su voluntad sobre la celebración dominical de la Pascua, al igual que lo hizo Diótrefes, pues Blasto, que era un fuerte defensor de la práctica cuartodecimal se separó de la Iglesia creando un cisma.

GAYO

Nombre latino muy común y llevado por cuatro personajes del Nuevo Testamento.

1. Macedonio que acompañó a Pablo en sus viajes y cuya vida estuvo en peligro en Éfeso (Hch 19.29).

2. Cristiano de Derbe, uno de los que acompañaron a Pablo desde Corinto en su último viaje a Jerusalén (Hch 20.4).

3. Corintio bautizado por Pablo y conocido por su hospitalidad. Los cristianos acostumbraban reunirse en su casa (1 Co 1.14; Ro 16.23).

4. Destinatario de la tercera Epístola de Juan, reconocido por su rectitud y hospitalidad (3 Jn 5s). Probablemente fue un convertido de Juan, laico pudiente y de buena reputación que vivía en alguna ciudad cerca de Éfeso después de 90 d.C

DEMETRIO:

Nombre común entre los griegos.

1. Jefe del gremio de plateros de Éfeso, fabricantes de diminutos nichos que contenían imágenes de la diosa Artemisa (Diana). Demetrio, alarmado por la amenaza económica que representaba la evangelización, instó a sus colegas a organizar una protesta masiva contra Pablo y sus compañeros. Su discurso (Hch 19.24–28) incluyó también el motivo religioso. El secretario de Éfeso logró evitar el motín y reprendió a Demetrio (v. 38).

2. Cristiano de Asia Menor cuya conducta loable era conocida de muchos: Juan lo recomendó con entusiasmo (3 Jn 11s) a Gayo y su iglesia.

DIÓTREFES
en griego, alimentado por Zeus
Arrogante y ambicioso líder (quizás obispo o pastor) de la iglesia (sin duda cerca de Éfeso) de la cual era miembro ® Gayo. Era opositor del «anciano» que escribió 3 Juan (vv. 9, 10) y tal vez partidario del Gnosticismo naciente.
fuentes bibl. consultadas

Los Haraganes

11 Mar

Los Haraganes
Publicado por Malena el 10 de Marzo de 2010

Los haraganes pueden ser rebeldes encubiertos o hedonistas incurables, pero también pueden ser seres incapaces de enfrentar los desafíos de la vida o pensadores estériles sin ninguna idea productiva.

Debe haber de todo un poco, pero lo que si es casi seguro es que los haraganes no se han reconciliado con la vida y no logran subirse al mundo porque básicamente le temen.

En el fondo todo haragán es un perfeccionista frustrado que no quiere intentar nada por temor al fracaso y porque además él mismo pretende la perfección, cosa que todos sabemos no existe.

También puede ser un depresivo que no desea vivir sino dormir el sueño profundo que le envidia a los muertos.

Al haragán le asusta la competencia, porque si llegara a molestarse en participar quiere ser el primero.

Vivimos en un mundo donde ya no se necesita hacer demasiados esfuerzos para sobrevivir y donde cada día nos volvemos más y más haraganes.

Escaleras mecánicas, ascensores, teléfonos celulares, botones que dan acceso a cualquier parte del mundo sin movernos de una silla, automóviles, aviones, comida hecha y todo lo que a uno se le pueda ocurrir a domicilio.

La mayoría de los trabajos se hacen sentados, apenas algunos se levantan para probar algún bocado, que han comprado antes de entrar a la oficina, para no tener que salir a comer afuera.

La modernidad es el campo propicio para que brote el germen de la haraganería.

Pero el perfecto haragán que no le importa ser así calificado, vive de los demás y por lo general no trabaja, puede hacer alguna changa de vez en cuando para los cigarrillos, pero prefiere no aceptar propuestas de trabajo fijo, porque no quiere perder la libertad de no hacer nada.

Platón le hubiera dado la razón, porque decía que el hombre ocioso era el verdadero hombre libre. A los que se dedicaban a ejercer oficios los consideraba degradados y a toda actividad comercial un mal necesario, calificando del mismo modo a todo aquel que cambiaba su trabajo por dinero.

Tiempo después, el arte de no hacer nada se convirtió en vicio, falta de virtud y pecado.

Al auténtico haragán no le aburre el ocio, al contrario, le aburre el trabajo, porque para él significa esclavitud, obligaciones, compromiso y responsabilidades.

Los budistas por su lado, enaltecen la inacción, imprescindible para alcanzar el Nirvana; y los doce apóstoles tuvieron que dejar sus trabajos concretos para seguirlo a Jesús y dedicarse a tareas trascendentes más abstractas.

Los holgazanes pueden dar cátedra sobre el ocio a todos aquellos que no pueden estar sin hacer nada y viven siempre haciendo cosas. Pero los extremos se tocan y es tan nefasto ser un haragán como un hiperactivo e incansable trabajador.

El justo medio, que es lo más difícil, es una saludable acción intermedia, la moderación en el hacer y el merecido descansar, nunca más del término medio, porque en la vida tiene que haber acción y reposo, trabajo y ocio y el descanso ganado es el que más disfruta una mente equilibrada.

En la antigüedad los vagabundos y mendigos eran los desafortunados o inválidos, no existía el trabajo como lo conocemos ahora y solo había nobles y esclavos.

El esclavo tenía que trabajar a la fuerza o morir, no tenían elección, mientras los nobles, haraganes de cuna, estaban condenados a no hacer nada.

Actualmente hay haraganes que perciben sueldos, como los empleados públicos que solo van a cobrar a fin de mes. Pero hay también haraganes en todos los trabajos, esos que se pasean con un papel en la mano como excusa para desaparecer de su lugar de trabajo.

Hay haraganes en todas las familias, son aquellos que nunca trabajaron, nadie sabe bien por qué, pero que se las ingeniaron para conseguir evadirse de la responsabilidad de hacerse cargo de si mismos.

NO ERA UN SUEÑO

11 Mar