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DIOS NO ACEPTA SER PAGADO

7 Mar

NAMAAN

DIOS NO ACEPTA SER PAGADO

SE LE RECIBE

Naaman general del ejército Sirio entra en la historia de la Biblia en un relato que resalta cómo las enfermedades no escatiman rango o persona. Vemos entonces como el poder y su prestigio no pudieron darle inmunidad contra la lepra que lo marcaba. Este entra en la acción divina gracias a una mujer israelita que le comenta a su esposa el poder de curación que tenía un profeta llamado Eliseo. Al parecer este caballero había probado todas las magias de los dioses de la poderosa Siria sin obtener resultado alguno. La escena estaba preparada y el general sirio salió en busca del profeta, todo se programó a los esfuerzos del monarca de Israel y el rey de Siria. El militar no sabía que se encontraría con diversas circunstancias don-de el uso de su autoridad quedaría doblegado. En el camino hacia Israel Namaan no cesaba de pensar en su sanación, llevaba consigo grandes regalos que supuestamente pagaría el trabajo del profeta.

Ya cerca de Israel dio las órdenes finales para el tan ansiado encuentro, pero, al llegar al aposento de Eliseo el profeta no salió a la puerta ni comprobó el estado del general. Me imagino la cara del general que estaba acostumbrado a que le brindaran pleitesías o sencillamente creía que el profeta tenía la lámpara de Aladino y que con solo tocarlo quedaría sano. Gran asombro se llevó cuando es-cuchó las instrucciones que Eliseo le había enviado a través de un mensa-jero, eran estas: “Anda y lávate siete veces en el Jordán y tu carne sanará y quedarás limpio”, Namaan pensó en voz alta y dijo, tras que no me recibe también me tengo que sumergir en el Jordán, ¿no podía escoger los ríos de Abana y Farfar que tienen las aguas más limpias de todo Israel? al.

El enojo del militante se podía notar, pero sus esclavos lo convencieron y el hombre se sumergió las siete veces requeridas quedando limpio de su enfermedad a. Su asombro dejó plasmado el poder de Dios: 2 Reyes 15 “-Y volvió al varón de Dios, él y toda su compañía y se puso delante de él y dijo: He aquí ahora conozco que no hay Dios en toda la tierra, sino en Israel, te ruego que recibas algún presente de tu siervo”. No obstante, el profeta se negó a recibir los presentes, el general no insistió, pero le hizo una petición, quería regresar a Siria con tierra de Israel para edificar un altar a Jehová y ofrecerle sacrificios. Eliseo afirmó la petición y lo despidió en paz, peroooo, Giezi el mensajero de Eliseo no podía creer lo que veía, waooooo dijo, tengo que hacer algo para quedarme con algunos de los regalos que Naaman regresará a Siria.

2 Reyes 2: 20 “-Entonces Giezi, cria-do de Eliseo el varón de Dios dijo entre sí: He aquí mí señor estorbó a este sirio Naaman, no tomando de su mano las cosas que había traído. Alcanzó replicándole: “El profeta ha cambiado de parecer y desea algunos de sus regalos”. Calladamente tomó los regalos, dos talentos de plata, dos vestidos nuevos y lo puso todo a cuestas de dos de sus criados para que lo llevasen delante de él. Entonces llegó a un lugar secreto y se quedó con el botín diciendo a los criados que se fueran. Posterior-mente no le comentó nada a Eli-seo, que sabía de antemano que eso pasaría y de la misma manera que tenía poder para curar así mismo también podía juzgar y castigar por lo que condenó a su siervo y a su descendencia a padecer de la misma enfermedad para siempre.

Hermano que me lees, en este tiempo existen muchos Naamanes que viven en su mundo de cartulina tomándose en cuenta ellos mismos de que son los más importantes y que merecen toda la atención del mundo. Estos se arropan con una sábana llamada egocentrismo no teniendo ni el más mínimo respeto por la gente que lo rodea. Toda su arrogancia y altivez los invita a que el mundo gire a través de ellos, algo completamente erróneo porque siempre vendrán problemas y tendrán que en algún momento que depender de otros. Muchas veces la solución a nuestro problema es tan fácil, que ni siquiera la tomamos en con-sideración, y no siempre proveerse de bienes materiales es lo más importante, pues recordemos que el amor, la amistad, la lealtad, la dignidad, etc., no tienen precio. Y lo más importante es que el Eterno utiliza a las personas indica-das, para guiarte en tu vida, para aconsejarte, incluso para reprenderte.

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ABRAHAM…CON EL, DIOS COMENZO A CONSTRUIR LA HUMANIDAD

7 Mar
ABRAHAM…CON EL, DIOS COMENZO A CONSTRUIR LA HUMANIDAD

El nómada Abraham no se imaginaba que Dios lo escogería para reconstruir a la humanidad. De esta manera la voz del Creador tronaría de manera prometedora en los oídos de aquel individuo que no era un gran rey y menos un hacendado con muchas tierras. Sencillamente era un nómada que iba de un lugar a otro con sus rebaños por el árido desierto. Debió ser un hombre fuerte para sobrevivir a todos embates que se le presentaron en este duro caminar. Pero la promesa de Dios estaba ahí parpadeando intensamente ¨Y hare de ti una nación grande y te bendeciré y engrandeceré tu nombre y serás de bendición¨ Genesis 12: 2

Si hacemos una retrospección encontramos que el padre de Abraham fue Teraj, que tuvo dos hermanos y que su esposa se llamaba Saray. Su familia era oriunda de la tierra de Ur en Mesopotamia y emigraron hacia el oeste. Se dice que durante su infancia y adolescencia Abraham repudiaba la idolatría que practicaba su padre. Durante años se esforzó para que su familia renunciara al fanatismo, en una ocasión incendio donde se albergaban los ídolos mientras su familia corrían de un lado para el otro afanados en salvar a los dioses falsos, su hermano Aram murrio en el incendio.

Como un rompecabezas Abraham se convirtió en la pieza que Dios monto luego del diluvio universal porque necesitaba un cimiento que codificara nuevamente a la humanidad. Si buscamos tras los bastidores vemos el parlamento directo entre Dios y Abraham conteniendo una promesa que lo convertiría en un hombre completamente bendecido. No obstante, había una disyuntiva que caminaba en la mentalidad de Abraham y su esposa, ella era estéril y el estaba viejo para tener hijos, pero Dios le pidió que confiara en El.

Abraham no era perfecto, Dios le hablaba y el escuchaba, no obstante, surgieron momentos difíciles que trataron de alejarlo del camino estipulado. El mintió en ocasiones y trato de hacer que las promesas que Dios le había hecho se cumplieran su propio modo. La mesa estaba servida y a pesar de todo en los momentos decisivos de su vida su oído fue sabio escuchando la palabra de Dios y obedeciendo su mandato. Abraham estaba dispuesto a sacrificarlo todo por Dios, inclusive su hijo, prueba que lo llevo santificarse ante el creador.

La vida de Abraham estuvo llena de momentos malos y buenos, su historia es fascinante conteniendo facetas de la vida que llevamos hoy día. Sin embargo, llegamos a la conclusión que su fe es la raíz de judaísmo y también del cristianismo. Sus encuentros con Dios fueron crudos y sin censura, no algo inventado por alguien, sino una verdad que surge cuando Dios se encuentra con el hombre. La vida de Abraham comenzó a desplegar la historia de los planes amplios de Dios y dos mil anos después, Jesús, el descendiente de Abraham vino a cumplir las promesas hechas a Abraham y sus descendientes.

¨DIOS LE PUSO SU MARCA A ABRAHAM, LA MARCA DE CIRCUNSICION Y APARTIR DE ENTONCES SUS DESCEDENDIENTE SERIAN CONOCIDOS COMO EL PUEBLO DE DIOS.¨

EDWIN VAZQUEZ

EL PODER DE LA FE EN LA PALABRA DE DIOS

7 Mar

EL PODER DE LA FE EN LA PALABRA DE DIOS

(NUMEROS 21: 4-9)

Un mes después de la muerte de Aarón, Moisés ordenó levantar el campamento y enfilar nuevamanrte rumbo a la tierra prometida. El sabía que no faltaba mucho para llegar, los cuarentas años de peregrinación por el árido desierto habían terminado. Desde la gran rebelión de Coré, Datan y Abiram miles de niños se habían convertidos en hombre y niñas en mujeres en esa tierra ardiente, seca, desolada en la cual se habían visto obligados a vivir.

Estos hombres y mujeres se habían casado y tenían sus propios hijos, esperando que los años pasaran y anhelaban el día cuando se les permitiera entrar en Canaán. Luego que la caravana se pusiera en camino el pueblo israelita noto algo raro, en vez de dirigirse al norte estaban yendo hacia el sur en dirección al Mar Rojo, rodeando la tierra de Edom. Este movimiento quebrantó el corazón y la moral del pueblo israelita que comenzó a murmurar de Moisés y de Dios.

En otras palabras hermanos el pueblo se desalentó y temían que luego de haber pasado por tantas dificultades perdieran la oportunidad de entrar a la tierra prometida. Tanto fue el enojo que el pueblo murmuró: “Por que nos habéis sacado de Egipto a morir en el desierto, no hay pan ni agua y estamos ya cansados de un tan ligero manjar como este”. Ellos se quejaban de que no había agua, tenían fastidio del pan liviano, la palabra fastidio es odiar, en otras palabras estaban diciendo que aborrecían el pan, las cosas eran malas, si, pero habían sido peores antes y Dios los había librado. De esta manera el gallinero se alboroto y todo parecía indicar que se formaría una nueva rebelión.

Pero, los israelitas no se imaginaban lo que iba a acontecer gracias a su descontento, por todas partes del desierto comenzaron a llegar serpientes venenosas, miles y miles. Estaban por todas partes, en las tiendas, en las camas, en las provisiones y para colmo mordieron a miles de ellos y morían. Los israelitas a ver la situación trataban de matar las serpientes, pero mientras más mataban, mas serpientes aparecían.

No había manera de librarse de las serpientes y los israelitas fueron a hablar con Moisés y le pidieron que los ayudara diciendo: “Hemos pecado, murmurando contra Dios y contra ti, pide a Jehová que aleje de nosotros las serpientes”. De esta manera Moisés intercedió por el pueblo. Dios no le explicó cómo libarse de las serpientes, sino como curar a las personas que habían sido mordidas, le dijo:

“Hazte una serpiente ardiente y ponla sobre un asta y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella vivirá”. Y Moisés hizo una serpiente de bronce y procedió según las indicaciones de Jehová.De momento de todas partes del campamento comenzaron a oírse gritos de alegría proveniente de los que solo poco antes yacían moribundos, porque al mirar la serpiente de bronce se curaban al momento. Por todo el campamento se repetía la escena y los hijos de Israel aprendieron una lección que mucho necesitaban:

“¨El poder de la fe en la palabra de Dios”

Los hijos de Israel guardaron la serpiente de bronce durante mucho tiempo. Pero en el transcurso de los años se olvidaron de su verdadero significado y la convirtieron en un ídolo. Esta le quemaba incienso como si fuera su dios. Siglos más tarde, el rey Esquías la destruyo llamándola “Nehustan”, que significa cosa de bronce. Y el nombre era acertado, porque solo se trataba de un pedazo de bronce, un simple objeto de metal, que no podía ayudar ni sanar. Siglos más tarde Jesús le dijo a Nicodemo:

“A la manera que Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es preciso que sea levantado el Hijo del hombre, para que todo el creyere en el tenga vida eterna”.

REFLEXION

No era la serpiente de bronce lo que los sanaba, no hermanos, una serpiente de bronce no podía ayudar a nadie, más de lo que podría hacerlo un elefante o una cabra de bronce. Sin embargo, cuando ellos hicieron exactamente como Dios indicó y miraron la serpiente, su fe le impartió poder en su vida y fueron sanados de sus mordeduras.

Jesús fue levantado sobre la cruz de Calvario y desde entonces miles de personas de todo el mundo lo han mirado con fe y han sido salvadas de la maldición del pecado y de la muerte eterna que esta conlleva.

Su promesa todavía tiene valor, es para ti y para mí, es para cada niño y para cada niña de este mundo. Hermano si has sido mordido por la antigua serpiente, llamada Diablo y Satanás, mira a Jesús, piensa en su cruz, recuerda su promesa de que todo el que cree en El no perecerá sino que tendrá la vida eterna. Y la vida de Dios fluirá en tu vida con todo su poder sanador, purificador y perdonador.

EDWIN KAKO VAZQUEZ

ESCRITOR E HISTORIADOR

LO QUE DIOS HA PROMETIDO, CIERTAMENTE LO HARÁ

7 Mar

LO QUE DIOS HA PROMETIDO, CIERTAMENTE LO HARÁ

“Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está delante del Jordán; y beberás del arroyo; y Yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer” (I Reyes 17:3,4).

El suceso del monte Carmelo fue una dulce victoria, no obstante, había una persona incrédula ante este milagro acaecido en la montaña, la reina Jezabel, esposa de Ajab. Le ejecución de los profetas de Baal no quitaron en absoluto la lealtad de la reina hacia su dioses y decide entonces darle muerte al profeta de Dios, no sin antes enviarle un mensaje que decía “-Que los dioses me castiguen, si mañana a esta hora no estás tú tan muerto como ellos”. Elías al enterarse que su cabeza corría peligro decide escapar hacia el sur, al desierto de Neguev.

Ya en su escapada Elías estaba afligido y clamó a Jehová “-Basta Jehová, quítame la vida, que no soy mejor que mis padres”. Elías al parecer había esperado lograr una victoria definitiva para Jehová tras el suceso del monte Carmelo, pero mientras huía comenzaba a sentirse derrotado. Continuó su viaje llegando a una cueva que estaba por los alrededores y pensó “-aquí Ajab nunca podrá encontrarme, era un lugar desolado y ningún sonido rompía el silencio, estaba solo completamente con Dios.

Ya el hambre comenzaba a atacar a Elías y se preguntaba que haría para encontrar comida, no quería abandonar la cueva temiendo que lo encontraran. El tiempo transcurría y llego la tarde, ya dispuesto a descansar apareció un cuervo que voló hacia él dejando caer algo, cuando Elías lo recogió era alimento. Me imagino la cara que habrá puesto, que extraño que un cuervo actuara de esa manera o tal vez era un accidente de ocasión.

Pero su duda se desvaneció cuando otros cuervos venían y dejaban caer algún bocado. Cuando Elías miró hacia arriba y vio el alimento que caía como del cielo, se acordó de la promesa que Dios ordenaría a los cuervos que lo alimentarían. Hermanos aquello debió ser maravilloso, los cuervos llevaban pan por la mañana, carne en la noche y para bajar el alimento nuestro personaje bebía agua de torrente.

Día tras día continúo esta maravilla y Elías se admiraba más de la bondad que Dios le mostraba al cuidarlo con gran fidelidad. Sin embargo, notó que el agua del arroyo donde bebía se estaba secando gradualmente hasta el punto de no quedar nada. Elías entonces decidió que tenía que ir a otro lugar, pero a donde?, entonces Dios le dijo “-Vete a Serepta, de Sidón y mora allí, yo le he dado orden a una viuda para que te mantenga”.

Reflexión:

Notemos bien el orden; primero el mandato divino, y luego la preciosa promesa. Elías habla de cumplir el mandamiento divino para poder ser alimentado sobrenaturalmente. La mayoría de las promesas de Dios son condicionadas. ¿No explica esto la razón de que muchos de nosotros no saquemos ningún bien de Elías, al dejar de cumplir las estipulaciones? Dios nunca premia la incredulidad ni la desobediencia. Nosotros somos nuestros peores enemigos, y nos perdemos mucho por nuestra perversidad.

El requerimiento de Dios, no sólo proporcionaba a Elías una prueba real de su sumisión y su fe, sino que era también una demanda severa a su humildad. Si su orgullo hubiera prevalecido, hubiera dicho: “¿Por qué he de seguir tal línea de conducta? Actuaría como un cobarde si me ‘escondiera’. No tengo miedo a Acab, y por lo tanto no me recluiré”.

Algunos de los mandamientos de Dios son verdaderamente humillantes para la carne, además, el cumplimiento del mandato divino representaba una carga para el aspecto social de la naturaleza de Elías. Pocos hay que puedan soportar la soledad; en verdad, para la mayoría de las personas, ser separado de sus semejantes, seria dura prueba El profeta cumplió el mandato de Dios sin duda ni dilación. La suya era una bendita sujeción a la voluntad divina: estaba preparado tanto a llevar al rey el mensaje de Jehová como a depender de los cuervos.

Ojalá todos fuésemos tan prontos a obedecer la Palabra del Señor como Elías. Bienaventurados somos cuando le obedecemos en circunstancias difíciles, y confiamos en Él en la oscuridad. Pero, ¿por qué no habríamos de poner confianza implícita en Dios y depender en su palabra de promesa? ¿Hay algo demasiado difícil para el Señor? ¿Ha faltado jamás a su palabra de promesa? Así, pues, no abriguemos recelo incrédulo alguno en cuanto a su futuro cuidado. Los cielos y la tierra pasarán, pero jamás sus promesas.

El proceder de Dios para con Elías ha quedado registrado para nuestra instrucción; ojalá, hable a nuestros corazones de manera que reprenda nuestra desconfianza impía y nos lleve a clamar sinceramente: “Señor, auméntanos la fe”. El Dios de Elías vive todavía, y jamás abandona al que confía en su fidelidad. La naturaleza entera cambiará su camino antes de que una sola de sus promesas falte. Qué consuelo para el corazón que confía: lo que Dios ha prometido, ciertamente lo hará.

EDWIN “KAKO” VAZQUEZ

ESCRITOR E HISTORIADOR

LAS SINAGOGAS

7 Mar

Sansón

7 Mar

El Cruce Milagroso Del Jordan

7 Mar

Autor:Edwin Vazquez,Historiador cristiano