¿POR QUÉ NO ES BÍBLICA LA PROHIBICIÓN DE RECIBIR TRANSFUSIONES DE SANGRE?

1 Mar

¿POR QUÉ NO ES BÍBLICA LA PROHIBICIÓN DE RECIBIR TRANSFUSIONES DE SANGRE?

22:24 19/02/2010,

Como usted ya sabrá, el tema de la prohibición de aceptar transfusiones de sangre es uno de los aspectos más conocidos a nivel mundial de la secta de los Testigos de Jehová, con la empresa de la Watch Tower a la cabeza. Hablar en la calle de Testigos de Jehová es sinónimo de “personas que dejan morir a niños por no aceptar transfusiones de sangre”. Sin embargo, ¿en qué se basan los miembros de la Watch Tower para prohibir las transfusiones de sangre según la interpretación que hacen de la Biblia?, no en vano, hay que partir de que la palabra “Transfusión de sangre” no aparece ni una sola vez en toda la Biblia, ni ninguna otra palabra que se le parezca, no hay, por tanto ni una sola alusión a este tema en la Biblia de forma directa y abierta, ¿En qué se basan entonces para prohibirlas?

¿En qué se basa la Watch Tower para justificar la negativa a las transfusiones?
La cuestión de la sangre en la Biblia tiene un considerable peso, de hecho hay aproximadamente unas cuatrocientas referencias a este tema. Veamos algunas de las referencias más significativas:

Génesis 9:3,4: “Todo animal moviente que está vivo puede servirles de alimento. Como en el caso de la vegetación verde, de veras lo doy todo a ustedes. 4 Solo carne con su alma -su sangre- no deben comer”

Génesis 9:5,6: “Y, además de eso, su sangre de sus almas la reclamaré. De la mano de toda criatura viviente la reclamaré; y de la mano del hombre, de la mano de cada uno que es su hermano, reclamaré el alma del hombre. 6 Cualquiera que derrame la sangre del hombre, por el hombre será derramada su propia sangre, porque a la imagen de Dios hizo él al hombre”

Levítico 17:10-12: “En cuanto a cualquier hombre de la casa de Israel o algún residente forastero que esté residiendo como forastero en medio de ustedes que coma cualquier clase de sangre, ciertamente fijaré mi rostro contra el alma que esté comiendo la sangre, y verdaderamente la cortaré de entre su pueblo. 11 Porque el alma de la carne está en la sangre, y yo mismo la he puesto sobre el altar para ustedes para hacer expiación por sus almas, porque la sangre es lo que hace expiación en virtud del alma [en ella]. 12 Por eso he dicho a los hijos de Israel: “Ninguna alma de ustedes debe comer sangre, y ningún residente forastero que esté residiendo como forastero en medio de ustedes debe comer sangre”.

Levítico 17: 15,16: “En cuanto a cualquier alma que coma un cuerpo [ya] muerto o algo desgarrado por fiera, sea un natural o un residente forastero, en tal caso tiene que lavar sus prendas de vestir y bañarse en agua y ser inmundo hasta el atardecer; y tendrá que ser limpio. 16 Pero si no las lava y no baña su carne, entonces tendrá que responder por su error”

Hechos 15: 28,29: “Porque al espíritu santo y a nosotros mismos nos ha parecido bien no añadirles ninguna otra carga, salvo estas cosas necesarias: 29 que sigan absteniéndose de cosas sacrificadas a ídolos, y de sangre, y de cosas estranguladas, y de fornicación. Si se guardan cuidadosamente de estas cosas, prosperarán. ¡Buena salud a ustedes!””

Hechos 21: 25: “En cuanto a los creyentes de entre las naciones, hemos enviado [aviso], habiendo dictado nuestra decisión de que se guarden de lo sacrificado a los ídolos así como también de la sangre y de lo estrangulado y de la fornicación”

Esas son las principales citas bíblicas en las que se basa la Watch Tower para justificar su negativa a las transfusiones de sangre. Parece más que evidente que está claro que según la Biblia hay que abstenerse de la sangre, sin ninguna duda. Entonces, ¿ha fundamento bíblico para no aceptar una transfusión?

¡¡DE NINGUNA MANERA!!

Analicemos las siguientes cuestiones:

1) La llegada del Cristo supone el fin de la Ley Mosaica, tal y como dice Romanos 10:4: “Porque Cristo es el fin de la Ley, para que todo el que ejerza fe tenga justicia.”; o se corrobora en Romanos 6:14: ” Porque el pecado no debe ser amo sobre ustedes, puesto que no están bajo ley, sino bajo bondad inmerecida”, y de nuevo se menciona en Colocenses 2:14: “borró el documento manuscrito contra nosotros, que consistía en decretos y que estaba en oposición a nosotros; y Él lo ha quitado del camino clavándolo al madero de tormento” Esto significa que todo lo citado sobre la sangre en el antiguo testamento, como son los textos anteriormente citados de Génesis o Levítico quedan anulados tras la llegada del Cristo y su nueva ley.

2) Si la Watch Tower se empeña en respetar esta ley sobre la sangre, ¿por qué no respetan las palabras del capítulo 11 de Levítico que prohibe a los judíos comer ya no la sangre sino la grasa de animales, e incluso la carne de animales como el camello, la liebre, el cerdo, o no comer animales acuáticos sin aletas ni escamas (¿las almejas?, ¿los mejillones?,…) entre otras recomendaciones más en cuanto a qué comer o no comer.?. También en esas escrituras estaba el mandato de “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra” de Génesis 1:28, y sin embargo muchas familias de los testigos de Jehová no tienen hijos e incluso la propia Watch Tower recomienda no tener hijos a sus feligreses. También en Génesis 3:19 se castigaba al hombre “con el sudor de tu rostro comerás pan hasta que vuelvas al suelo”, y sin embargo, los testigos de Jehová puede aceptar trabajos en los que no se suda y además, comen algo mas que pan. También en Génesis 3:16 se decía “Aumentaré en gran manera el dolor de tu preñez; con dolores de parto darás a luz hijos”, y sin embargo, las mujeres testigos de Jehová aceptan el parto sin dolor, y aceptan la epidural. ¿No es eso una contradicción?

3) No obstante, en el libro de Hechos se vuelve a hablar de “absteniéndose de sangre”, que es un libro del nuevo testamento, ¿significa eso que sigue siendo válida la orden de rechazar la sangre?. Pues sí, obviamente.

4)Sin embargo, debe observarse que en la nueva orden del libro de Hechos, no se amplia el concepto que ya teníamos del antiguo testamento, sino que simplemente se manda “absténganse de sangre y de animales sacrificados a ídolos y de animales estrangulados”, pero en ningún caso se encuentra una referencia directa mínimamente relacionable con una transfusión de sangre, sino que sigue manteniendo la referencia a mandatos referidos a cuestiones de higiene y alimentación.

5) Realmente la sangre es uno de los componentes de un organismo vivo que pueden ser más contagiosos, pues en la sangre es donde se encuentran la gran mayoría de virus, bacterias y microorganismos que pueden contagiar enfermedades, por lo que es un consejo útil el desangrar completamente un animal antes de comérselo. De hecho esa práctica está muy extendida en la actualidad, pues todos los animales que son sacrificados con fines alimentarios son correctamente desangrados antes de que sus componentes sean destinados al consumo humano. ¿El motivo?, pues sobre todo porque una carne animal sin sangre es más duradera, pues la sangre es un componente que fácilmente se corrompe y con ella pudre la carne. Por tanto, el consejo de comer animales desangrados y no estrangulados es un consejo útil, nadie dice lo contrario.

6) Pero, más allá de la prohibición de no comer sangre y de respetar la sangre como un símbolo del alma y de lo sagrado para Jehová, seguimos sin poder dar una respuesta a por qué no la podemos usar para salvar vidas a través de una transfusión. ¿Cómo lo justifica la Watch Tower?. En el folleto “La cuestión de la sangre” publicado por la Watch Tower en 1977, nos dice lo siguiente:

“Los doctores saben que a una persona se le puede alimentar por la boca o intravenosamente. De manera similar, ciertas medicinas pueden administrarse por diferentes vías. Por ejemplo, hay antibióticos que pueden tomarse oralmente en forma de tabletas o pueden ser inyectados en los músculos de la persona o su sistema circulatorio (intravenosamente). ¿Qué hay si usted hubiese tomado cierta tableta de antibiótico y, por haber tenido una peligrosa reacción alérgica, se le hubiese advertido que se abstuviera de esa droga en el futuro? ¿Sería razonable considerar que esa advertencia médica significaría que usted no podría tomar la droga en forma de tableta, pero que podría inyectársela sin riesgo en la corriente sanguínea? ¡Difícilmente! El punto principal no sería la vía de administración, sino que era necesario que usted se abstuviera por completo de ese antibiótico. De manera similar, el decreto de que los cristianos deben ‘abstenerse de sangre’ claramente abarca introducir sangre en el cuerpo, ya sea por la boca o metiéndola directamente en la corriente sanguínea”

Como puede usted ver, cuando entramos en la aplicación del principio de “absténganse de sangre” a la cuestión médica, ya no aparece ni un solo texto bíblico, sino que ya se trata de una mera interpretación propia de la Watch Tower. Ahora bien, ¿tiene razón la Watch Tower en esa interpretación de la relación entre la sangre y su uso médico?
En cuanto al razonamiento que se ha hecho en la anterior cita del folleto “Los testigos de Jehová y la cuestión de la sangre”, es un razonamiento totalmente erróneo. En ese folleto nos dicen que si nos dice nuestro médico que no tomemos un determinada sustancia que nos genera alergia, sería iluso por nuestra parte en vez de tomar esa sustancia por vía oral, comiéndola, nos la inyectáramos. Y es cierto. Por ejemplo, yo tengo unos amigos que tienen una hija que tiene celiaquía, es decir, no puede comer nada que contenga gluten, de manera que la chiquilla no puede comer ni pan, ni galletas ni magdalenas, ni bollycaos,…. y por supuesto, sería bastante absurdo “inyectar un bollycao”, porque la alergia no es al Bollycao, sino a una sustancia llamada gliadina, que estará igualmente presente tanto si nos comemos el Bollycao a bocaos como si nos lo inyectamos en vena.
De manera que si el médico nos dice no consumas gluten, o no consumas alcohol, por cuestiones alergénicas o hepáticas, dará igual si nos lo comemos que si nos lo inyectamos.
Ahora bien, ¿significa eso que no puedo vender Bollycaos en una tienda de alimentación?, ¿significa eso que no puedo usar el alcohol para otros fines como desinfectante o para limpiar un cristal, por ejemplo?. Obviamente, es ridículo.
El mandato de la Biblia de “abstenerse de sangre” estaba claramente ligado a su uso como alimentación, por lo que no tiene nada que ver con que se haga un uso médico de la sangre. Siguiendo esa misma lógica, ¿podría un testigo de Jehová tocar su propia sangre cuando se hace una herida?, ¿podría un testigo de Jehová limpiar unas gotas de sangre que hayan caído por ejemplo en el suelo de su propia casa?
Obviamente, en la Biblia no se dice “no limpies la sangre de tu suelo”, pero, ¿tiene algún sentido decir que no se podría limpiar? Obviamente es ridículo, tan ridículo que decir que no se pueden hacer transfusiones basándose en los textos anteriormente citados.

Además, no es lo mismo comer sangre que transfundir sangre. Si yo me como una morcilla con sangre de cerdo, lo que hago es digerir esa sangre a través del sistema digestivo, y lo que hago es descomponer esa sustancia llamada sangre en una serie de nutrientes, de manera que lo que pasa a nuestro flujo sanguíneo no es sangre de cerdo, sino una serie de nutrientes (hierro, proteínas, vitaminas,…). Ahora bien, por el contrario, si yo cojo y me inyecto la sangre de la morcilla, sangre de cerdo, directamente a mi flujo sanguíneo, el efecto puede ser letal para mi organismo, pues me estaría inyectando una serie de plaquetas, leucocitos, glóbulos rojos, glóbulos blancos,…. que no son humanos y su efecto con la sangre humana podría ser muy perjudicial. Por tanto, no tiene nada de comparación. Comer y transfundir son dos actos totalmente diferentes, por lo que no tiene sentido generalizar de uno a otro.

En conclusión, la doctrina de la prohibición de las transfusiones es precisamente eso, una doctrina, propia de la Watch Tower, sin ningún fundamento bíblico, siendo una simple interpretación impuesta por la Watch Tower. Una interpretación que ha manchado las manos de sangre de la Watch Tower, y además es un cumplimiento mas de porqué la Watch Tower, y por ende, los Testigos de Jehová no pueden ser nunca la religión verdadera, porque esta cuestión de la sangre es una carga que la Watch Tower ha impuesto a sus seguidores, muy lejos de ser una carga del propio Jesucristo, y el mismo Jesús advirtió de ello en Mateo 23:4, 5 cuando avisaba de los esribas y fariseos: “Atan cargas pesadas y las ponen sobre los hombros de los hombres, pero ellos mismos ni con el dedo quieren moverlas. 5 Todas las obras que hacen, las hacen para ser vistos por los hombres; porque ensanchan las cajitas [que contienen escrituras] que llevan puestas como resguardos, y agrandan los flecos [de sus prendas de vestir]”, eso mismo hace la Watch Tower, imponen cargas ellos mismos a sus seguidores (como la prohibición de transfusiones de sangre, o la no celebración de cumpleaños, entre otros), y encima lo que hacen es vanagloriarse por ello, creyéndose más sagrados que las demás religiones, que aceptan las transfusiones, o creyéndose incluso más inteligentes que los propios médicos o biólogos.

Si usted está pensando en hacer un comentario crítico sobre este post, antes de hacerlo, tenga en cuenta los siguientes aspectos, mas que nada, para evitar repetir otra vez las mismas respuestas:

a) En ningún momento me he opuesto a que el consejo de no comer sangre sea negativo, de hecho, he mencionado que me parece acertado, y por ello, hoy toda la carne que podemos encontrar en la carnicería está convenientemente desangrada.

b) No he entrado en temas como los riesgos del uso de la sangre en transfusiones, uno de los temas más usados por la Watch Tower, prácticamente diciendo que si alguien acepta una transfusión, será infectado de sida, o de cualquier otra enfermedad. Evidentemente transfundir sangre conlleva un riesgo, pero para ello cada vez se hacen análisis más finos de la salubridad y compatibilidad de la sangre antes de ser transfundida, de manera que a día de hoy la probabilidad de adquirir una enfermedad o de tener un rechazo por una transfusión es mínima. También tiene riesgos operar de apendicitis, no sería el primero que se muere por una operación de apendicitis, pero la probabilidad es mínima, y el beneficio es máximo.

c) También he evitado entrar en si se deben aceptar o no tranfusiones de determinados componentes de la sangre, porque eso ya me parece un cachondeo absoluto. Si en la Biblia ni se menciona la sangre como uso médico, mucho menos se hace referencia a transfusiones, ¿cómo alguien puede interpretar con la Biblia en la mano qué componentes se pueden transfundir y cuáles no?

Teniendo en cuenta estas consideraciones, ahora, si quiere puede plantear su cuestionamiento sobre este tema.

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7 comentarios to “¿POR QUÉ NO ES BÍBLICA LA PROHIBICIÓN DE RECIBIR TRANSFUSIONES DE SANGRE?”

  1. Dario 3 marzo 2010 a 2:56 PM #

    Hola amigo aparte de estas averiguacione tambien ultima mente hay base cientificas para no hacerce transfuciones de sangre, como que la sanggre la clasifican hombre y ello tienen errores a modo de un ejemplo muy doloro para mi una tia murio por que la sangre que le pusisero estaba mal clasificada nesesitaba a+ y le pusiero a- otro ejemplo es el de mi mama que ahora tiene que cargar con una enfermeda critica por ponerse sangre como es el chaga y yo no me puse sangre y nosolo me recupere mas rapido que otros pasientes sino que estoy mejor asi apresi muchisimo el prinbcipio Hechos 21: 25: “En cuanto a los creyentes de entre las naciones, hemos enviado [aviso], habiendo dictado nuestra decisión de que se guarden de lo sacrificado a los ídolos así como también de la sangre y de lo estrangulado y de la fornicación” Y respetar la amorosa provision de Jehova y como nos cuida al tomar deciciones para una mejor vida, Como yo se que no voy a poder cambiar tu pocision encuanto a La organizacion te aconsejo que Antes te averigues Bien De que avaces hay en la ciencia sobre este tema que hay muy nuevas tecnicas muchos trtamientos que uno puede escoger. Escomo si tu en lugar de usar un tratamiento prefirias otro que fuera mejor y no afectara tu salud de nigun modo. Me despido diciendo que a mi parecer todos los hospitales deverian manejar esas tecnicas, Y por ultimo ante te instaban a que te sacaras sangre ahora la ciencia cambio y quizas en el futura la ciencia de la razon a lo Testigo De Jehova diciendo que hay otros tratamientos enlugar de ponerse sangre

  2. Ricardo Paulo Javier 3 marzo 2010 a 3:31 PM #

    El problema es que estas interpretando mal la biblia. Miles de personas han salvado sus vidas a causa de las transfusiones de sangre,propias o ajenas. Por ahora sigue siendo un recurso valido.
    Pero usar pasajes bíblicos sacados de contexto para impedir las transfusiones de sangre es una animalada.
    Ahora bien, mejor que aparezcan otros métodos que usar transfusiones, no hay problemas con eso, y ojala que la ciencia avance aun mas.
    Pero no es licito usar la biblia sacada del contexto de los pasajes para impedir que se den transfusiones de sangre las personas a riesgo de su propia vida. Eso no es bíblico.
    saludos

  3. Ricardo Paulo Javier 3 marzo 2010 a 4:57 PM #

    OBSERVEN DÓNDE SE FUNDAMENTA LA DOCTRINA DE LA WATCH TOWER DE PROHIBIR LAS TRANSFUSIONES DE SANGRE

    12:14 23/02/2010

    Siguiendo con el debate de la no fundamentación bíblica de la prohibición de la Watch Tower de aceptar transfusiones de sangre, he encontrado la siguiente referencia a la cuestión del “uso médico de la sangre”, se trata de la Atalaya del 15 de junio de 2004,en las páginas 19-24, donde encontramos un artículo titulado “Aceptemos la guía del dios vivo”, donde encontramos una serie de fundamentaciones de la cuestión de la sangre. No voy a transcribir todo el artículo, pues lo que muestra es ya bien conocido por todos los blogueros que están interviniendo en el debate.

    Pero a lo que quiero hacer referencia es a que cuando se está tratando el tema de la sangre muestran numerosas referencias bíblicas, sin embargo, cuando se disponen a fundamentar la prohibición del “uso médico de la sangre”, observe qué referencias utilizan:

    8 ¿Cómo entendían los primeros cristianos el mandato de Dios tocante a la sangre, y cómo lo cumplían? Recordemos el comentario de Clarke: “Bajo el Evangelio tampoco debía comerse, pues siempre debía considerarse una representación de la sangre que fue derramada para remisión de los pecados”. La historia confirma que los primeros cristianos tomaban este asunto muy en serio. Tertuliano escribió: “Están aquellos que, para curarse de la enfermedad comicial [la epilepsia], beben con avidez en los espectáculos del circo la sangre fresca que mana de las gargantas degolladas”. Mientras que los paganos consumían sangre, Tertuliano dijo lo siguiente de los cristianos: “Ni siquiera la sangre de los animales tomamos en los convites”. Y añadió: “Uno de los medios que usáis también para someter a prueba a los cristianos es presentarles unas morcillas de sangre, convencidos de que eso les está vedado”. En efecto, aunque los amenazaran de muerte, los cristianos no consumían sangre. Así de importante era para ellos acatar el mandato de Dios.

    9 Algunos pudieran pensar que el cuerpo gobernante solo se refería a que los cristianos no debían comer o beber sangre directamente ni comer carne sin desangrar o alimentos mezclados con sangre. Ese era el primer significado del mandato que Dios dio a Noé, cierto. Y el decreto apostólico ordenaba a los cristianos que ‘se guardaran de lo estrangulado’, es decir, carne que tuviera sangre (Génesis 9:3, 4; Hechos 21:25). Pero los primeros cristianos sabían que eso no era todo. Había quienes consumían sangre por razones médicas. Tertuliano indicó que algunos paganos bebían sangre fresca para curarse de la epilepsia. Y tal vez se empleaba la sangre de otras maneras con el afán de curar enfermedades o mejorar la salud. Por consiguiente, para los cristianos, abstenerse de sangre abarcaba no consumirla por razones supuestamente médicas. Y mantuvieron su postura aunque por ello corriera peligro su vida.

    La sangre como medicina

    10 Hoy día es común el empleo de sangre con propósitos médicos. Las primeras transfusiones eran de sangre completa que se extraía del donante, se almacenaba y luego se administraba al paciente, tal vez un herido de guerra. Con el tiempo se aprendió a dividir la sangre en sus componentes principales. Las transfusiones de componentes permitieron utilizar la sangre donada para más pacientes, pues, por ejemplo, se podía administrar plasma a un herido y glóbulos rojos a otro. Posteriormente se descubrió que podía procesarse un componente, como el plasma, para extraer de él numerosas fracciones, las cuales podían administrarse a todavía más pacientes. Las investigaciones continúan, y se están documentando nuevos usos de las fracciones de sangre. ¿Cómo debe ver este asunto el cristiano que ha tomado la firme decisión de jamás aceptar una transfusión de sangre? Puede que el médico lo inste a aceptar un componente principal, quizás unidades de concentrado de eritrocitos (glóbulos rojos). O tal vez le quiera administrar una fracción pequeña extraída de uno de los componentes principales. ¿Qué debería decidir en esos casos el siervo de Dios, teniendo presente que la sangre es sagrada y que la sangre de Cristo salva vidas en el sentido más amplio de la palabra?

    11 Los testigos de Jehová manifestaron claramente su postura hace ya décadas. Por ejemplo, la expusieron en un artículo que se publicó en The Journal of the American Medical Association (del 27 de noviembre de 1981, y que se reimprimió en el folleto ¿Cómo puede salvarle la vida la sangre?, págs. 27-29). El artículo citaba de Génesis, Levítico y Hechos, y explicaba: “Aunque lo declarado en estos versículos no se expresa en términos médicos, los Testigos consideran que estos textos bíblicos excluyen transfusiones de sangre, de glóbulos rojos empaquetados [unidades de concentrado de eritrocitos] y de plasma, así como también la administración de glóbulos blancos y de plaquetas”. El libro de texto Emergency Care (Atención de emergencias), en su edición de 2001 y bajo “Composición de la sangre”, dice: “La sangre consta de varios componentes: plasma, glóbulos rojos y blancos, y plaquetas”. De ahí que los Testigos rechacen no solo las transfusiones de sangre completa, sino también de cualquiera de sus cuatro componentes principales.

    12 El citado artículo médico añadía: “El entendimiento religioso que los Testigos tienen no prohíbe de modo absoluto el uso de [fracciones] como la albúmina, globulinas inmunológicas y preparaciones para los hemofílicos; cada Testigo tiene que decidir individualmente si puede aceptarl[a]s”. Desde 1981 se han aislado muchas fracciones (elementos obtenidos de la degradación de uno de los cuatro componentes principales) para emplearlas en la medicina. Por ello, La Atalaya del 15 de junio de 2000 publicó información útil sobre el tema en la sección “Preguntas de los lectores”. Para el beneficio de millones de lectores actuales, en las páginas 29 a 31 de esta revista reimprimimos la respuesta. Aunque aporta algunos detalles y argumentos lógicos adicionales, la información concuerda con las ideas esenciales presentadas en 1981.

    ___________________________________________________________________

    Estos párrafos (8 al 12) explican el por qué, según la Watch Tower el mandato de “abstenerse de sangre” también aplica al uso de la sangre para cuestiones médicas, y si usted se fija bien, ¿dónde se basan para hacer tal afirmación?, deberia ser en diversos textos bíblicos, pero no, a estos señores de Nueva York se les ha olvidado citar ni un solo texto bíblico para fundamentar tal postura, postura, que además es la más importante, conflictiva y peligrosa, pues es la que pone en peligro la vida de miles de personas.

    Así que señores seguidores de la Watch Tower, TODAVÍA ESTAMOS ESPERANDO A ENCONTRAR UNA EXPLICACIÓN DE SU NEGATIVA A ACEPTAR TRANSFUSIONES DE SANGRE, PERO UNA EXPLICACIÓN CON LA BIBLIA EN MANO, NO CON CITAS A PUBLICACIONES PAGANAS.

    DE MOMENTO, SIGUEN SIENDO CULPABLES DE DERRAMAMIENTO DE SANGRE Y E PONER CARGAS A LOS CRISTIANOS QUE EL CRISTO Y LA BIBLIA NO HA CONTEMPLADO, TAL Y COMO NOS ADVIRTIÓ LA PROPIA BIBLIA.

    fuente bibl:
    http://lacomunidad.elpais.com/sectas/2010/2/23/observen-donde-se-fundamenta-doctrina-la-watch-tower-de

  4. edgar tapia 4 marzo 2010 a 6:46 AM #

    Yo opino que hay que dejar a los testigos de Jehova, ya que ni ellos mismos se entienden, es claro que en las sagradas escrituras no se refiere a la sangre con la denotacion con que ellos la terjiversan, y asi se la han pasado “profetizando” mentiras desde su fundación, que cabe recordar que fué por un hombre(Russell) NO por el Dios hombre (Jesucristo, le duela a quien le duela) así también han dado diferentes fechas en que volvería Cristo (recordemos que en la palabra dice que cuando Xto vuelva lo verá toda la tierra) y después, al ver que no pasó nada se cubrieron arreglando la mentira con que “su seguna venida (de Xto) fue invisible”, esto en 1914.
    otra tontería de esta secta es que YA NO SON CRISTIANOS, puesto que cuando se niega la divinidad de Xto, el DIOS-HOMBRE, rebajandolo a la dignidad UN ARCÁNGEL, (QUE ESTUPIDEZ), no puede seguir llamandote seguidor de Xto!!

    Así, después de una gran depresión por parte de los miembros de la secta de los testigos de Jehova, por sus “preofesias” no cumplidas, se les quitó la “maña” de estar fijando fechas.

    “Pero de aquel día y de la hora nadie sabe…” (Mr. 13:32).

    “Si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, …no lo creáis. Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas… que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos”
    (Mt. 24:23-24).

  5. Ricardo Paulo Javier 6 marzo 2010 a 3:15 PM #

    Los testigos de Jehová no aceptan las transfusiones de sangre

    Por Juan P. Valles

    Los domingos, a eso de las once de la mañana, se organizan, se preparan y se reparten por zonas predeterminadas… Tocan a la puerta de las casas y sacan una revista llamada “La Atalaya”… ¡Son los Testigos de Jehová!

    La sangre es, como todos sabemos, una sustancia que circula por nuestro organismo y que es esencial para la vida. Los testigos han dicho y aceptado, además de sus muchas herejías, el de no aceptar ni ofrecer transfusiones de sangre, esto debido a una mala comprensión de las Escrituras.

    En una publicación titulada “¿Cómo puede salvarle la vida la sangre?”, la organización Watchtower cita algunos pasajes aduciendo que éstos se refieren al comer sangre.

    Dicen:

    “En la Ley se declaró vez tras vez la prohibición del Creador sobre el ingerir sangre para sostenerse la vida. La sangre es la vida; así que no deben comer la vida junto con la carne. Lo que deben hacer es derramarla en la tierra como agua. No la coman, y les irá bien a ustedes y a sus hijos por hacer lo recto. (Deuteronomio 12:23-35, VP; 15:23; Levítico 7:26, 27; Ezequiel 33:25)”[i]

    La razón por la cual los testigos de Jehová no aceptan las transfusiones es que aducen que recibir sangre es como ingerirla, comerla. Y como ciertamente existen versículos que expresan que comer sangre es comer la vida o el alma, ellos creen tener motivo para no aceptar estas prácticas.

    Ahora bien, ¿qué dice la Escritura exactamente?

    En Levítico 17:10 se nos declara: “Si cualquier varón de la casa de Israel, o de los extranjeros que moran entre ellos, comiere alguna sangre, yo pondré mi rostro contra la persona que comiere sangre, y la cortaré de entre su pueblo”. Y en el capítulo tres, verso diecisiete del mismo libro dice: “Estatuto perpetuo será por vuestras edades, dondequiera que habitéis, que ninguna grosura ni ninguna sangre comeréis.”

    Ahora bien, pudiéramos seguir citando versos aquí que hablen de la sangre y encontraremos que todos hablan de lo mismo: no comer sangre. Si el testigo de Jehová señala que la prohibición es porque no puede beberse la sangre, habrá que especificarle que la Biblia nada habla al respecto. ¿Dice la Biblia que no se beba sangre? En lo absoluto. En las prohibiciones que hay respecto a la sangre lo que se nos dice es que no comamos la sangre, queriendo especificar con ello que no comamos carne con sangre:

    Dice la Palabra de Dios: “… decidles que me traigan cada uno su vaca, y cada cual su oveja, y degolladlas aquí, y comed; y no pequéis contra Jehová comiendo la carne con la sangre”. (1Samuel 14:34) En otro texto dice: “No comeréis cosa alguna con sangre.” (Lev 19:26) Y en Deuteronomio habla: “Solamente que no comas su sangre; sobre la tierra la derramarás como agua.” (15:23)

    Es común que el testigo cite el Nuevo Testamento para apoyar su teoría con respecto a la sangre, y específicamente citará hechos 15:28 y 29. Como ya se dijo antes, el capítulo 15 de hechos presenta a los principales líderes de la iglesia primitiva acordando sobre las leyes judías y los gentiles. Ahora bien, qué dice exactamente el texto?

    “que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien.” (Hechos 15:29)

    Este verso, como muchos otros más, no habla de beber sangre como puede querer inferir el testigo, sino de “comer” la carne con la sangre. Tal prohibición se recalcó el concilio de Jerusalén. Lo que no se explica es qué relación pueda tener todas estas cosas con las transfusiones, y puede verse que ninguna. Tal vez por razones de salud Dios quiso que así fuera, pero no habla nada de las transfusiones.

    La Biblia admite en un pasaje muy bien conocido el hecho de beber sangre, y aunque no lo establezca de manera literal, ¿permitirá el Señor alguna contradicción en su Palabra?

    “…Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto…” (Mateo 26: 27,28)

    De por sí, Dios no nos acepta por lo que comamos, como dice: “Si bien la vianda no nos hace más aceptos ante Dios; pues ni porque comamos, seremos más, ni porque no comamos, seremos menos.” (1Corintios 8:8).

    De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia; porque del Señor es la tierra y su plenitud. Si algún incrédulo os invita, y queréis ir, de todo lo que se os ponga delante comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia. (1Corintios 10:25-27)

    ¿Es cuestión de interpretación? Evidentemente. Aunque el texto no infiere nada de eso, el testigo de Jehová no salvará la vida a alguien que la necesite por cuestiones de interpretación bíblica. Jesús estuvo contra gente de esta clase:

    “Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios. Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo. Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?” (Lucas 13:10-16).

    En este caso no se toca el tema de la sangre, pero es semejante, ya que por cuestiones de interpretación y legalismo unas personas no permitían que se sanara a otra que estaba enferma. Nadie puede utilizar la Ley de Dios para dañar a otra persona; ese no es el ejemplo dado por el Señor que pidió que nos amáramos los unos a los otros. Y si alguien quiere tocar el tema de la Ley no quedará más que decir con el apóstol: “Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Gálatas 5:14). Así que si alguien necesita de sangre para sanar, ¿por qué no ayudarle? O, como dijera el Señor Jesús: “Os preguntaré una cosa: ¿Es lícito en día de reposo hacer bien, o hacer mal? ¿salvar la vida, o quitarla?” (Lucas 6:9). “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.” (Juan 15:13)

    [i] Watchtower Bible and tract Society. ¿Cómo puede salvarle la vida la sangre. 1990. Pág. 4

    http://mipagina.cantv.net/juanpvalles/juanpvalles/

    Los Testigos de Jehová y las transfusiones de sangre

    Por Ferney Yesyd Rodríguez

    El 3 de junio de 2000, el diario nicaragüense “La Prensa”, narró la polémica entre los médicos del Hospital Berta Calderón y los representantes de la Watch Tower, por la muerte de la señora Mayra Beteta, por la negativa de ella y sus familiares a realizarse un transfusión sanguínea.

    Una vez pasada la muerte de la señora Mayra, el representante de los Testigos de Jehová en Nicaragua, el señor Mike Shepherd, explicó las razones religiosas de su negativa a recibir transfusiones de sangre. Según el diario el señor Shepherd afirmó que “Los testigos de Jehová no se están muriendo por falta de sangre, los números reflejan que mueren más personas que reciben sangre que los que rehúsan recibir sangre…”

    El doctor José Antonio Gavarrete, jefe de servicios ginecológicos del Hospital “Bertha Calderón” y quien atendió a la testigo de Jehová fallecida contradijo la explicación que dio Mike Shepherd sobre el tema de las transfusiones de sangre.

    “Es mentira lo que ellos dicen, no tienen razón porque incluso esta paciente la manejamos con los líquidos que supuestamente ellos recomiendan como eritropoyetina (fármaco que estimula la producción de glóbulos rojos), y otras; con esa se manejó porque ellos la consiguen, y definitivamente la paciente no respondió en ningún momento”, afirmó el doctor.

    “Definitivamente la única manera de salvarla, era la transfusión de sangre”. Y agregó que “no se puede ni hacer una comparación entre lo científico y lo religioso, aquí es lo científico contra el fanatismo”.

    ¿Cuál es la posición racionalista sobre la negativa de los Testigos de Jehová a las transfusiones sanguíneas?. A continuación se presentan cuatro razones por las cuales los racionalistas consideramos absurda esta doctrina.

    La prohibición está basada en una concepción errónea de la naturaleza.
    La prohibición es irracional porque pone en peligro la vida humana.
    La prohibición es un invento del Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová.
    La prohibición es una ordenanza dogmática.

    1. La prohibición está basada en una concepción errónea de la naturaleza. En la cosmovisión de los pueblos semitas la vida se infundía (por dios) y residía en alguna parte. Es por está razón que encontramos en la Biblia versículos que dicen cosas como esta: “Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis” Génesis 9:4. Los hebreos colocaron la vida residiendo en la sangre. Bajo la visión bíblica, los hongos, bacterios, protozoos y plantas no tienen vida. Note el antropocentrismo de la Biblia, ya que se le otorga la condición de vivo al ser humano porque tiene sangre y bajo este parámetro se mide al resto de organismos, sin tener en cuenta la gran diversidad de seres vivos que existen.

    La sangre es un tejido animal, de la misma manera que lo es el tejido muscular o el esquelético. Considerar la sangre no como un tejido (grupo de células especializadas en una determinada función) sino como la esencia de lo vivo es una visión que para nada se fundamenta en la evidencia. Al fin de cuentas un cactus es un ser vivo y no tiene sangre.

    El versículo de Génesis 9:4 es utilizado con mucha frecuencia en las revistas de los Testigos de Jehová (Despertad y Atalaya) para objetar el uso de la sangre. Pero aferrarse a este versículo y considerarlo como cierto implica pensar que la vida no es el resultado de una organización particular de la materia que forma a un organismo, sino que es algo aparte de la materia que reside en alguna parte.

    Aunque definir “la vida” es algo muy complejo, me permitiré mencionar una definición dada por el bioquímico Gerald Joyce para la National Geographic: “Un sistema químico que se sostiene a sí mismo y que es susceptible de sufrir evolución darviniana”. Como la sola definición no resulta muy clara para la mayoría de las personas, haré una pequeña explicación: Al decir que la vida es un sistema químico deja ver que todos los seres vivos están compuestos por elementos químicos (C, H, O, P, N, S, etc) que forman moléculas (azúcares, proteínas, aminoácidos, ácidos nucleicos, etc.). Al decir que se mantiene a si mismo, se quiere decir que el sistema puede regular sus funciones, y por último la definición nos dice que “es susceptible de sufrir evolución darviniana”, lo cual significa que tales sistemas químicos cambian con el tiempo como resultado a la reproducción diferencial de unos organismos, con características ventajosas, respecto a otros. Como podemos ver la concepción actual que tenemos de la vida está muy lejos de la que se puede deducir de Génesis 9:4

    Note como a partir de la visión arcaica de Génesis 9:4 los Testigos de Jehová construyen la prohibición de las transfusiones de sangre, con las mortíferas consecuencias que esto ha resultado para cientos de niños inocentes.

    2. La prohibición es irracional porque pone en peligro la vida humana. La principal razón que lleva a los incrédulos a denunciar este tipo de creencias, es la forma absurda como se pone en peligro la vida de las personas. En términos racionales no hay diferencia alguna entre dejar morir a un familiar al negársele una transfusión de sangre por no desagradar a Jehová dios y la de sacrificarlo a algún otro dios para clamar por el fin de un huracán o el apaciguamiento de un volcán, como lo hacían los pueblos primitivos.

    En la siguiente imagen podrá observar la portada de la revista “Despertad” del 22 de mayo de 1994 dedicada a los jóvenes que murieron por seguir a ciegas está absurda enseñanza.

    ¿Lamentable, verdad?

    3. La prohibición es un invento del Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová. La doctrina que establece que este tratamiento médico es “pecado” no fue establecida por el fundador de la denominación religiosa, Charles Russel, sino que fue establecida durante la presidencia del señor Natan Knorr, en un artículo titulado: “La Santidad de la Sangre”.

    El argumento principal que se presenta para prohibir las trasfusiones sanguíneas es que en la Biblia se prohíbe consumir sangre y según los Testigos, realizarse una transfusión equivale a consumirla. Semejante confusión no es de extrañarnos en un grupo religioso que crea profecías de forma imaginativa.

    Consumir sangre como alimento y realizar una transfusión son cosas totalmente diferentes. Cuando comemos, estamos ingiriendo oralmente materia orgánica (vegetal, animal u hongos), y tras un proceso digestivo queda reducida a componentes simples que pueden ser asimilados, es decir: glucosa, aminoácidos, ácidos grasos y glicerol. Luego, en el proceso de absorción, los nutrientes pasan al sistema circulatorio, el cual los distribuye por todo el organismo. Por otra parte, una transfusión es un procedimiento médico que busca reestablecer el volumen sanguíneo después que un paciente halla perdido mucha sangre como resultado de una grave hemorragia u otra causa. De no realizarse una transfusión a tiempo, el transporte de oxígeno no puede realizarse y por lo tanto el paciente puede sufrir un shock y finalmente morir. Esto precisamente es lo que ha sucedido con muchos niños que se han dejado morir por sus padres, por “no desagradar a Jehová Dios”.

    No quiero concluir mi reflexión sobre este tema sin antes analizar algunos versículos de la Biblia que prohíben la ingesta de sangre (y las transfusiones, según los Testigos):

    Levítico 3: 17. “Estatuto perpetuo será por vuestras edades donde quiera que habitéis, que ninguna grosura ni sangre comeréis”.

    Levítico 7: 27. “Cualquier persona que comiere sangre, la tal persona será cortada de entre su pueblo.”

    Aclaro que el “será cortada” es una forma de decir destierro o pena de muerte.

    Como se puede ver la enseñanza que a Jehová Dios le desagradan las transfusiones de sangre es un invento del señor Natan Knorr y sus colaboradores tras una imaginativa interpretación de la Biblia.

    4. La prohibición es una ordenanza dogmática. Los cristianos de grupos diferentes a los testigos de Jehová no aceptan la particular interpretación que estos hacen de los versículos de la Biblia referentes al uso de la sangre. Sin embargo, grupos como los adventistas del séptimo día no consumen alimentos que contenga sangre. En el punto anterior vimos que la Biblia no prohíbe las transfusiones de sangre, pero aún si lo prohibiera no deberíamos hacerle caso sin antes examinar el asunto de forma racional.

    Los fundamentalistas creen y obedecen ciegamente la Biblia, lo cual es lamentable. Los incrédulos dudamos fuertemente que la Biblia halla sido “revelada” por un ser omnisapiente. Respecto al libro de Levítico (de donde se tomaron los versículos mencionados en el punto anterior) podemos decir que no parece haber sido inspirado por una deidad infinitamente sabia, sino que parecen ser obra de una tribu semita. Para defender este punto de vista mencionare un versículo del mismo libro de Levítico que tiene otra prohibición alimentaría: “Todo insecto alado que tenga cuatro patas, tendréis por abominación” Levítico 11:23. ¿Qué es más factible? ¿Qué estos libros con sus normas hallan sido elaborados por gentes que no eran capaces de darse cuenta que todos los insectos tienen 6 patas? ¿O que el mismo dios que prohibió la ingesta de sangre (y las transfusiones según los T.J) en su “infinita sabiduría” halla dicho que los insectos tienen cuatro patas?

    Ante el dilema de ¿Qué creer y qué no creer? la opción más razonable es la de aceptar solo aquello que está basado en la evidencia y descartar toda idea que esté fundamentada en la autoridad y que rechace el examen crítico, sin importar que tan leídos sean esos libros, que tantas personas crean tal o cual cosa, o la tradición de las instituciones que las promulgan.

    El dogmatismo religioso es peligroso en extremo. Una de las razones que me avalan están justamente en las muertes ocasionadas por los Testigos de Jehová al prohibir las transfusiones de sangre.

    Para concluir le pido al lector que reflexione sobre la perdida del pensamiento crítico patrocinada por los fundamentalistas mientras analiza la frase pronunciada en 1952 por el ex presidente de los Testigos de Jehová, que aceptó la prohibición a las transfusiones de sangre: “Hermanos, pueden argumentar lo que quieran, pero cuando alguna cosa llega al sexto piso (de la sede central en N. Y.), es verdad”.

    Artículo recomendado:

    Los Testigos de Jehová y las transfusiones. Por Javier Garrido

    Es un excelente artículo que contiene una refutación desde la fisiología médica a los tratamientos “alternativos de calidad” que proponen los Testigos de Jehová en su libro ¿Cómo puede la sangre salvarle la vida?

    http://mx.geocities.com/expediente_esceptico/Medicina/Testigos.htm

    http://www.sindioses.org/examenreligiones/transfusiones.html

  6. Anónima 6 marzo 2010 a 9:38 PM #

    Hola barbitas

    Nunca he preguntado ni leído aobre si los transplantes de órganos son antibíblicos o están permitidos

    Alguien sabe algo?

    😐

  7. Ricardo Paulo Javier 7 marzo 2010 a 2:21 AM #

    No esta en la biblia,pero no es antibiblico. Dios esta a favor de la vida. Quizás pronto llegue el tiempo en que se fabriquen órganos sinteticos,pero mientras tanto, si no queda otro remedio y con el transplante de órganos uno puede seguir viviendo,mientras Dios lo permita.
    Es un tema bioetico.
    saludos

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