Archivo | 10:32 PM

Descargar Ares

25 Ene

Los programas de descargas p2p se han vuelto verdaderamente populares ya que con ellos podeos descargar casi cualquier tipo de archivo y de forma completamente gratuita, pero con los beneficios adicionales de que si la descarga es interrumpida, se reanudará desde donde haya quedado la descarga.

descargar-ares

Dentro de este tipo de aplicaciones, el Ares es sin duda alguna la mas buscada ya que gracias a su simplicidad de uso se ha vuelto una aplicación de uso masivo, lo que hace que sus redes P2P sean mayores y con ello, una mayor velocidad de descarga, una mayor cantidad de archivos y una constancia de descarga casi asegurada.

La tecnología peer-to-peer (P2P) se basa en descargar un archivo desde varias fuentes compartidas, que suelen ser carpetas que los demás usuarios del programa comparten con la red del mismo, lo que acelera en gran medida la velocidad de descarga.

Posee un motor de búsqueda muy bueno integrado, y con varias opciones para refinar las búsquedas y con ello filtrar lo que no queremos, pero por si las dudas, también cuenta con un reproductor integrado para previsualizar las descargas de audio y de video para evitar confusiones.

A diferencia de otros programas de este estilo, Ares es el único asegurado de que no contiene ningún tipo de SpywareRootkitsVirus o cualquier otro tipo de Malware.

Desde aquí puedes descargar la ultima version de Ares.

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¿De qué está compuesta la leche materna?

25 Ene

Es, sin duda, el alimento más completo, pues cuenta con todos los nutrimentos que el bebé necesita: agua, hidratos de carbón, grasas, proteínas y vitaminas. A través de las proteínas de la leche materna el recién nacido obtiene dos beneficios: alimentación y protección de su salud.

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Católicos y evangélicos argentinos se unen a favor de verdadero matrimonio

25 Ene

BUENOS AIRES, 25 Ene. 10 / 12:45 am (ACI)

A través de un comunicado titulado “Declaración Unida”, el Obispo de Río Gallegos, Mons. Juan Carlos Romanín; y líderes de la Iglesia Evangélica de Tierra del Fuego, expresaron su rechazo al mal llamado “matrimonio” homosexual y afirmaron que “todo el pueblo cristiano de Tierra del Fuego” resalta “el valor de todafamilia constituida por un hombre y una mujer“.

“Para dar conocimiento de la igualdad de criterios, los diferentes credos que sustentan la fe desde la Santa Palabra de Dios, una vez más nos manifestamos; esta vez ‘juntos’, contra el intento de igualar el matrimonio con las uniones civiles entre personas de un mismo sexo”, expresa el texto.

Los líderes religiosos indicaron que no es su intención oponerse al gobierno local “sea cual fuese su lineamiento político, ya que la política de los gobiernos cambian en democracia, mientras que la Iglesia permanece trabajando siempre y velando por los valores que sustentan una sociedad sana”.

Sin embargo, dejaron en claro que tampoco dejarán “de denunciar el pecado, Dios es digno, la verdad es clara, la predicaremos“.

En ese sentido, reafirmaron que el principio del matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer es innegociable, porque se trata de una verdad existente “desde el comienzo de la vida misma sobre la Tierra”.

Advirtieron que violentar las leyes dadas por Dios hará que la sociedad se deslice “hacia el desenfreno y el caos”. “Por eso volvemos a resaltar el valor de toda familia constituida por un hombre y una mujer, abiertos a la vida, que es escuela de paz, amor y fraternidad”, finaliza el comunicado.

Entre la tierra y el cielo

25 Ene

El Sermón Dominical
Domingo 24 de Enero del 2010

Entre la tierra y el cielo
Pastor Tony Hancock

Una manada de ovejas se alimentaba tranquilamente en su verde
pastizal. El sol brillaba, las aves cantaban, y por todas partes
se oía el be-be-be de las ovejas contentas. De repente, otro
sonido irrumpió en la tranquila escena: muuuuuuuuuuuu. Las
ovejas levantaron la cabeza para ver dónde estaba la vaca que
oían, pero sólo había ovejas en el pastizal.

Bajaron las cabezas y siguieron comiendo, balando
tranquilamente, cuando de repente se oyó otro muuuuuuuuuuu.
Volvieron a levantar la cabeza para buscar inútilmente la vaca
que se había metido a su pastizal, pero ahora una de las ovejas
se había percatado de dónde provenía aquel sonido. ¡Era la
ovejita que tenía al lado!

Volviendo la cabeza, le preguntó: ¿Qué te pasa? ¡Eres oveja!
¿Por qué emites mugidos? Su compañero le respondió: Es que estoy
aprendiendo otro idioma. ¡Quiero ser bilingüe! Como esta
ovejita, hay muchas personas hoy en día que desean ser
bilingües, y con buena razón. El hablar más de un idioma abre
muchas puertas en el mundo actual.

¿Te has preguntado alguna vez por qué hay tantos idiomas? La
Biblia nos da una explicación desde la perspectiva de Dios. No
es sólo una explicación para satisfacer nuestra curiosidad, sino
que nos enseña mucho acerca de nuestra situación – y su
solución.

Lectura: Génesis 11:1-9

11:1 Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas
palabras.
11:2 Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una
llanura en la tierra de Sinar, y se estabecieron allí.
11:3 Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y
cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo en lugar de
piedra, y el asfalto en lugar de mezcla.
11:4 Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre,
cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si
fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra.
11:5 Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que
edificaban los hijos de los hombres.
11:6 Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos
tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada
les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer.
11:7 Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua,
para que ninguno entienda el habla de su compañero.
11:8 Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la
tierra, y dejaron de edificar la ciudad.
11:9 Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, porque allí
confundió Jehová el lenguaje de toda la tierra, y desde
allí los esparció sobre la faz de toda la tierra.

La semana pasada estudiamos la historia de la caída del hombre,
y los capítulos que intervienen en Génesis relatan la forma en
que la situación humana fue de mal en peor. Nos cuentan del
primer homicidio, con Caín y Abel; nos hablan de la maldad que
cubrió la tierra, a tal grado que Dios la tuvo que destruir con
un diluvio, salvando sólo a Noé y su familia.

Aun Noé, el hombre más justo de su tiempo, tuvo su defecto. Al
desembarcar del arca que Dios usó para salvarlo, sembró un
viñedo. Después de que crecieran las vides, cosechó las uvas y
las exprimió para hacer vino. Como resultado de su borrachera,
se desnudó dentro de su carpa, y uno de sus hijos lo vio.
Interesantemente, es la primera mención bíblica del alcohol, y
demuestra la forma en que el consumo del alcohol lleva al ser
humano a hacer el ridículo y perder el control.

Ahora vemos a la humanidad todavía en su plan de rebelión contra
Dios. La historia de Babel nos prepara para lo que viene en el
capítulo siguiente, lo que veremos la semana entrante. Por esto,
es importante que comprendamos lo que el Señor nos quiere
enseñar aquí.

La primera cosa que notamos en este pasaje es que comienza con
un movimiento hacia el este. Dentro del libro de Génesis, cuando
la gente va al este, representa la rebelión contra Dios y sus
consecuencias. Por ejemplo, Adán y Eva salieron del jardín del
Edén – donde habían vivido en comunión con Dios – y se fueron
hacia el este. De igual modo, Caín – después de matar a Abel –
se fue a vivir al este.

Obviamente, ésta no es una regla general de la vida humana. Por
ejemplo, cuando me mudé a este estado, vine hacia el este; mi
residencia anterior había sido al oeste. Estuve dentro del plan
de Dios para mi vida al hacerlo; no era un acto de rebelión. Más
bien, dentro del libro de Génesis, el movimiento hacia el este
representa rebelión y castigo.

Cuando leemos, entonces, que la humanidad en masa se movió hacia
el oriente, entendemos ya que lo están haciendo en rebelión
contra Dios. Luego notamos que su tecnología avanzó. Antes,
habían construido con piedras y mezcla, pero ahora empezaron a
usar ladrillos y asfalto. Esto les permitiría realizar
construcciones más rápidas y de mayor elevación. Sin embargo,
notamos que usaron su conocimiento tecnológico en rebelión
contra Dios; el avance tecnológico no representaba un avance
espiritual.

Hay un mensaje muy importante aquí para nosotros. La tecnología
por sí sola es neutra; los hombres podrían haber usado su
conocimiento de nuevas formas de construcción para construir
casas para los pobres o un templo para Dios. Sin embargo, la
maldad humana muchas veces aprovecha la tecnología para lograr
cosas más pecaminosas y aumentar su rebelión contra Dios.

Como creyentes, no podemos simplemente adorar el progreso
tecnológico, como mucha gente en el mundo lo hace. ¿Cuántas
veces hemos visto anuncios que nos tratan de vender algún
aparato, simplemente diciéndonos que es lo más nuevo o más
moderno, como si esto fuera todo? Más bien, tenemos que
preguntarnos acerca del uso de la tecnología. ¿Para que la vamos
a usar?

Si vas a instalar en tu casa una línea de Internet de alta
velocidad, ¿para qué la vas a usar? Si tienes satélite, ¿para
qué la usas? Tu celular, ¿te acerca a las demás personas y a
Dios? No compres algo simplemente porque es el último grito de
la tecnología. Considera cómo lo vas a usar, y si te va a
acercar o alejar de Dios.

En este caso, la tecnología nueva de construcción resultó en un
mayor alejamiento de Dios. Los hombres tuvieron un doble
propósito en construir su tremenda torre. Querían evitar ser
esparcidos sobre la tierra, aunque Dios le había dicho a Adán
que la llenaran. También querían hacerse famosos, o en
traducción más literal, “hacerse un nombre”.

Seguían con lo que había empezado Eva, decidiendo por su propia
cuenta lo que era bueno y siguiendo su propia sabiduría. Dios
sabe lo que es bueno para el ser humano, y sabe lo que nos trae
realización y satisfacción; pero nosotros una y otra vez
tratamos de encontrar nuestro propio camino a la importancia.

Con su rascacielos los hombres pensaban que serían vistos desde
todas partes, pero ahora sus nombres han sido olvidados.
Trataron de subir al cielo, pero el resultado fue inesperado.
Resulta que sí se hicieron un nombre – el nombre de Babel, que
la Biblia relaciona con la palabra hebrea que significa
confusión.

En otras palabras, el esfuerzo humano por hacerse famosos sin
Dios sólo trajo confusión. Ellos no querían ser esparcidos sobre
la tierra, pero Dios los esparció como castigo. Desde entonces,
los idiomas proliferan sobre la tierra, y todavía hay mucha
confusión en la comunicación.

Sin embargo, llegó el momento en el que Dios revocó lo que se
había hecho en Babel.

Lectura: Hechos 2:1-11

2:1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes
juntos.
2:2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento
recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban
sentados;
2:3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego,
asentándose sobre cada uno de ellos.
2:4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a
hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que
hablasen.
2:5 Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de
todas las naciones bajo el cielo.
2:6 Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban
confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia
lengua.
2:7 Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son
galileos todos estos que hablan?
2:8 ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra
lengua en la que hemos nacido?
2:9 Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en
Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia,
2:10 en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa
más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos
como prosélitos,
2:11 cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas
las maravillas de Dios.

El día de Pentecostés tuvo lugar cincuenta días después de la
Pascua judía, el día en que Jesús murió, y siete u ocho días
después de que El fue trasladado al cielo. Jesús les había
prometido a sus discípulos que enviaría al Espíritu Santo, y que
en el poder del Espíritu ellos serían sus testigos.

En aquel día, miles de años después de los sucesos de la torre
de Babel, Dios obró para reunir a los esparcidos. En ese día
había en Jerusalén representantes de todas las naciones
conocidas en aquel tiempo, y milagrosamente, ¡cada uno de ellos
oía a los apóstoles predicar el mensaje en su propio idioma! El
mismo Dios que había confundido los idiomas, ahora traía unión
en Cristo por medio de su Espíritu.

Antes, Dios castigó a la humanidad trayendo confusión como
consecuencia de la soberbia humana. Ahora, El reunía a la
humanidad que humildemente creería su mensaje para formar un
nuevo cuerpo, el cuerpo de Cristo. Pentecostés es el cumpleaños
de la iglesia, el cuerpo de Cristo; y Dios nos muestra algo muy
especial acerca de ese cuerpo.

Nos muestra que será un cuerpo unido de todas las naciones de la
tierra. Por esto, cuando llegamos al libro que nos relata el fin
de la historia, leemos: “Después de esto miré, y apareció una
multitud tomada de todas las naciones, tribus, pueblos y
lenguas; era tan grande que nadie podía contarla. Estaban de pie
delante del trono y del Cordero, vestidos de túnicas blancas y
con ramas de palma en la mano. Gritaban a gran voz: La salvación
viene de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del
Cordero.” (Apocalipsis 7:9-10)

En Babel, el hombre trató orgullosamente de ascender al cielo;
en Jerusalén, el día de Pentecostés, el cielo bajó humildemente
a la tierra. Por eso, el desastre que crea el orgullo humano se
corrige cuando nos humillamos y esperamos el mover del Espíritu.
Si nos movemos en nuestra soberbia, traemos división y derrota;
si nos humillamos y nos unimos a lo que Dios quiere, El trae
restauración.

Quiero preguntarte: ¿Dónde estás viviendo? ¿Vives en Babel, o en
Jerusalén? Seguramente responderás: ¡No vivo en ninguno de esos
lugares! Claro está que no me refiero a tu lugar geográfico,
sino más bien a tu actitud hacia Dios y los demás. ¿Vives en
orgullo, o en humildad? ¿Vives en soberbia, o en sumisión?

Acuérdate de que el plan de Dios es unir a todas las lenguas,
naciones y tribus en un cuerpo, el cuerpo de Cristo. ¿Cómo
responderías si una persona de otra raza y lenguaje llegara a
nuestra iglesia de visita? ¿Le darías la bienvenida, haciendo un
esfuerzo por comunicarte aunque no hablen el mismo idioma? ¿O
reaccionarías con sospecha y rechazo?

Dios ya obró para deshacer la división que se creó en Babel. ¿Te
has unido a su plan de reconciliación? ¿Estás preparado para
alabar con creyentes de muchos pueblos en aquel día? Dios te
invita a unirte a El en su movimiento de reconciliación.
Prepárate para aceptar a las personas de otras naciones y
lenguas que El pone en tu camino e invitarlos a ser parte del
pueblo de Cristo.

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– ¡Visita la página web del Pastor Tony Hancock!
http://www.pastortony.net