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¿El cielo en la tierra?

23 Nov

¿El cielo en la tierra?

El promotor inmobiliario en Singapur de un extravagante condominio anunció su nuevo proyecto de la siguiente manera: «Redescubra el cielo en la tierra». Supongo que lo que quería transmitir a los posibles compradores era que su adquisición era tan lujosa que sería como vivir en el cielo mientras se estaba aquí en la tierra.

Salomón, el autor de Eclesiastés, era un hombre extremadamente rico (Eclesiastés 1:12). Él trató de encontrar el cielo en la tierra y tuvo los medios para vivir con todo el lujo que podría haber deseado (2:1-10). Pero no estaba satisfecho. Tan desilusionado estaba de la vida que la describió con tan sólo una palabra: «vanidad». Y tan sólo en el capítulo dos repitió la palabra ocho veces.

Mientras veía la vida «debajo del sol» (2:18), se sentía vacío e insatisfecho. Todo su esfuerzo era inútil a la larga. Llegaría un día cuando tendría que renunciar a todas sus posesiones y dejarlas a otra persona (v.18).

Si eres cristiano, puedes esperar la promesa de Cristo de un hogar celestial que Él ha ido a preparar (Juan 14:2). Esa es la razón por la que Pablo aconsejó a los que disfrutan de lo que Dios ha dado: «Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra» (Colosenses 3:2). No trates de encontrar el cielo en la tierra. No lo lograrás; ¡no importa cuánto te esfuerces en buscar!

Tomado de Nuestro Pan Diario 2009

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Actitud

23 Nov
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Asunto: Actitud

19 de noviembre

"Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo." Lucas 7:6 (RV 60)
Actitud

Cristo quedó admirado por la actitud de este centurión romano. Era un oficial del ejército invasor que había conquistado al pueblo de Israel. Y seguramente por su posición social tendría varios siervos. En aquellos días, los siervos eran herramientas vivas. Los amos tenían absoluto derecho sobre ellos. Podían hacerlos trabajar hasta morir, venderlos, o torturarlos solo por diversión.

Este centurión tenía a un siervo enfermo. Y su preocupación por su salud, lo hizo ir a buscar a los ancianos judíos de su pueblo, para que le pidan a Jesucristo que lo sane. El enemigo le estaba pidiendo ayuda a sus sometidos. Solo por una cuestión de orgullo el centurión debería haber evitado ese pedido. Además lo ponía en una situación de desventaja ya que les debía un favor a esos hombres. Y era seguro que se lo iban a cobrar.

Es posible que sus superiores estuvieran en desacuerdo con esa decisión. Era una situación políticamente delicada. Pero al centurión no le importó. Él quería salvarle la vida a su siervo. A diferencia de lo que habrían hecho muchos en su lugar, que era dejar morir al enfermo y reemplazarlo por otro, este hombre forzó que busquen a Cristo.

Y cuando todavía estaba lejos, sabiendo que las costumbres judías impedían a tales personas entrar en la casa de un gentil, le manda unos emisarios a Jesucristo para que a la distancia, haga el milagro de la sanación. Su fe alcanzaba para pedir un milagro a lo lejos. Y su respeto por la persona de Cristo le hace tomar esta decisión. ¡Como no iba a admirarse Jesucristo por la actitud de este soldado romano!

Sabía que si el milagro fallaba todo lo que había hecho no serviría para nada y su situación personal y política quedaría muy debilitada. Pero lo hizo igual. Cuando llegó la comitiva a la casa el siervo ya estaba sano.

¿Qué haces vos en su lugar? ¿Qué actitud tendrías? Aplicá la virtud del centurión quien conociendo a Cristo supo confiar en Él. Que la duda o las presiones no te hagan cambiar. Que puedas valorar la grandeza de Cristo, reconocer quien es, para admirarlo y respetarlo.

REFLEXIÓN - Es cuestión de actitud.



Un gran abrazo y bendiciones

Dany


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La explicación al inquietante tamaño de los escorpiones marinos

23 Nov

La explicación al inquietante tamaño de los escorpiones marinos

(NC&T) Una teoría, propuesta originalmente en la década de 1930, sostiene que los euriptéridos evolucionaron en una “carrera armamentista” contra los placodermos, un grupo de peces antiguos con una coraza muy resistente, lo cual les llevó a progresar hacia esos tamaños tan grandes.

Posteriormente, se pensó que los euriptéridos evolucionaron hasta su enorme tamaño debido a niveles de oxígeno más altos en la atmósfera en el pasado, y a otros factores ambientales de su época.

La nueva investigación muestra que ambas teorías son correctas, debido a que los dos linajes principales de euriptéridos se enfrentaron a presiones diferentes.

Los del primer grupo, los euriptéridos depredadores gigantes que crecían hasta 2,5 metros de largo y tenían aletas natatorias, se volvieron grandes debido a la competencia con los placodermos, lo que concuerda con la vieja teoría.

Escorpiones marinos
Evolución de los euriptéridos. (Foto: Simon Powell)

Los del segundo grupo, que inicialmente eran más pequeños y deambulaban por el fondo marino, crecieron hasta un tamaño enorme debido a factores ambientales.

Las investigaciones anteriores no habían distinguido entre los dos linajes, ni comprobado ambas teorías estadísticamente, y por tanto pasaron por alto el hecho de que presiones diferentes afectaron a los dos grupos por separado.

El nuevo estudio ha sido realizado por James Lamsdell y Simon Braddy de la Universidad de Bristol.

Esos escorpiones marinos, con sus dos metros y medio de largo, mucho más que la altura promedio de un hombre, constituyen los mayores escorpiones que la evolución ha producido.

Se cree que los euriptéridos son los antepasados acuáticos extintos de los escorpiones terrestres y posiblemente de todos los arácnidos.

http://www.solociencia.com/arqueologia/09112304.htm

IDEOLOGÍA LIBERAL ORTODOXA DISFRAZADA DE PROGRE (SUS HISTÓRICAS Y SUTILES TRAMPAS MORTALES)

23 Nov

 

IDEOLOGÍA LIBERAL ORTODOXA DISFRAZADA DE PROGRE
(SUS HISTÓRICAS Y SUTILES TRAMPAS MORTALES)
Por Nidia G. Osimani

 

Retomando el tema abordado en “¿Malversación de fondos? la insólita trampa del presupuesto 2010” [1], donde analizaba la cuestión relativa (solo por ejemplificar una de las tantas trampas a las que nos tienen acostumbrados), la habilitación lisa y llana que deja el art. 79 del Proyecto de Presupuesto Nacional 2010 al plantear la modificación del art. 42 de la Ley 24.156, de la malversación de fondos públicos, pensaba, que si bien es una aberración (y todavía no hablé de la “contabilidad creativa practicada en este nuevo Proyecto de Presupuesto Nacional 2010” que es mas aberrante todavía), no resulta ser una de las peores en las que han incurrido los Representantes de los respectivos Poderes Ejecutivos de turno a lo largo de los tiempos en nuestro país.
Nótese que digo “a lo largo del tiempo” y no digo “nuestra historia” ya que en realidad carecemos de una propia, como muy bien han advertido algunos autores en diversas disciplinas (pero este tema lo desarrollaré en un futuro).
Como cuestión al pasar, un domingo a la tardecita y quizás en pleno uso del ocio (no es mi caso ni por asomo porque esa palabra ha sido erradicada de mi diccionario por razones de fuerza mayor hace mucho tiempo), pero uno podría ponerse a leer el art. 75 – inc. 8) de la Constitución Nacional referido a las atribuciones del Congreso: “Fijar anualmente, conforme a las pautas establecidas en el tercer párrafo del inciso 2 de este artículo, el presupuesto general de Gastos y cálculo de Recursos de la administración nacional, en base al programa general de gobierno y al plan de inversiones públicas y aprobar o desechar la cuenta de inversión”
Ahora vamos a la Ley Nacional 24.156 de Administración Financiera del Estado y leemos en varios párrafos la expresión “cálculo de Recursos y Gastos”, es decir la inducción al criterio opuesto que primó en la redacción de la norma constitucional que dice “Gastos y recursos”.
Con esto se presume que las Finanzas Públicas, tradicionalmente en nuestro país se llevaron en idéntica consonancia que las de una empresa privada, es decir, que el Presupuesto Nacional se elabora no conforme a la Constitución sino de acuerdo a la Ley 24.156., donde primero se proyectan los “Recursos” para luego imputar o devengar los “Gastos”.
Si analizamos un poco nos damos cuenta que en términos de “Presupuesto Público” esta lógica es imposible ya que mientras los gastos son “rígidos” los recursos, por diversos factores, siempre resultan “flexibles”.
El Estado tiene que satisfacer las necesidades sociales, mientras que la empresa privada procura obtener ganancias, lucrar. Y esto no es ni bueno ni malo, es simplemente la naturaleza de cada uno, es decir que la función natural del Estado ya está distorsionada de entrada.
O sea que lo expresado anteriormente en relación al art. 42 del Proyecto (hoy ya con media sanción) del Presupuesto 2010, viene a “Re-Imputar” recursos a gastos ya devengados.
Perdón pero opino que una vez mas (y van.) se ha “des-interpretado” con toda intencionalidad la norma constitucional, y esto, a la largo o a la corta, como necesariamente los números no cierran, obliga a financiar el gasto público de manera externa. Y ahí vamos de nuevo: La Famosa, interminable y nunca bien ponderada “Deuda Externa”, tema que también expondré con mayor detalle en breve, contándole sobre muchos puntos que solo conocemos los que por cuestiones académicas estamos en contacto cotidianamente con profesionales de otras disciplinas eminentes en su área y de quienes le confieso nunca, pero nunca me canso de aprender.

Nidia G. Osimani

[1] http://www.periodicotribuna.com.ar/Articulo.asp?Articulo=5720