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Los homosexuales podrán casarse por la Iglesia en Suecia

23 Oct

Los homosexuales podrán casarse por la Iglesia en Suecia

Los homosexuales podrán casarse por la Iglesia en Suecia

En España, los homosexuales sólo pueden contraer matrimonio civil

CARMEN VILLAR MIR | ESTOCOLMO Actualizado Jueves, 22-10-09 a las 18:22

Tal y como se esperaba, la Iglesia Luterana Sueca dió esta mañana un «sí» a las uniones entre parejas del mismo sexo. La decisión fue precedida por una gran discusión de los 249 participantes del encuentro, aunque el resultado final, votado por una amplia mayoría (176 votos a favor y 62 en contra) fue recibido con aplausos.

Se ha calificado esta toma de posiciones de los clérigos suecos de «histórica» por ser la Iglesa de este reino la primera del mundo en abandonar la visión tradicional del matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, y dar la bienvenida en el Altar Mayor a las personas del mismo sexo que deséen recibir la bendición religiosa al unir sus vidas.

El arzobispo Andres Wejryd, cabeza visible de la Iglesia Luterana Sueca, aseguró que es importante que las sociedades sigan el ritmo de los tiempos. También comentó que «aunque la cuestión es controversial y el debate ha sido lento, hemos llegado a un resultado bien discutido y motivado, propio de una sociedad tan moderna como la nuestra». La nueva norma, que entrará en vigor el 1 de noviembre de este año, fue precedida en mayo por una larga y encendida discusión en el «Riksdags» o Parlamento. Entonces, la mayoria parlamentaria estuvo también a favor de la unión religiosa entre gays y lesbianas. Veintiún democrata-cristianos y un centrista votaron en contra y 15 conservadores, se abstuvieron.

fuente: http://www.abc.es/20091022/sociedad-/suecia-homosexuales-podran-casarse-200910221614.html

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Mi marido y el sindrome de la avestruz

23 Oct

Mensajes de Exito
Isaías 54 :1
«Tú, mujer estéril que nunca has dado a luz,¡grita de alegría!Tú, que nunca tuviste dolores de parto, ¡prorrumpe en canciones y grita con júbilo!Porque más hijos que la casadatendrá la desamparada–dice el Señor–.

Ensancha el espacio de tu carpa,y despliega las cortinas de tu morada.¡No te limites!Alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas.Porque a derecha y a izquierda te extenderás; tu descendencia desalojará naciones,y poblará ciudades desoladas.»

Cuando el avestruz esconde la cabeza en realidad no se está escondiendo, pero se usa esta expresión para hablar de aquellas personas que -cuando viene una dificultad, un problema o un enemigo-, para no ver ese problema lo que hacen es meter la cabeza en la arena, y de esa manera creen que la dificultad, el enemigo o el problema no existen. Por ejemplo, hombres que cuando hay que hacer arreglos en la casa no están, desaparecen; y vos decís: “pero ya tenemos el dinero” y ellos no contestan, no responden. Cuando hay que decidir algo con respecto a los hijos nunca están presentes, o no te contestan. Si hay una crisis de pareja y le decís: “vamos a hacer una terapia; o vamos a la iglesia y que nos ayude un pastor, un consejero”, ellos no te responden; es como si no hubiese ningún problema matrimonial. Y vos le decís: “¿pero no te das cuenta que la estamos pasando mal, que tenemos un conflicto?” y es como si oyera llover. Y así con distintas situaciones: esconden la cabeza.

¿Qué es esconder la cabeza? Esconder la cabeza es negar, negar la situación. Vos vas con un planteo a tu marido o a tu pareja -con respecto a la casa, a los hijos, a una deuda- y él niega la situacion. Parece que cuando vos le planteás una situacion, un problema, o si hay que tomar una decisión, lo que hace es activar el modo de ahorro de energía. Él dice: “me desconecto, ahorro energía, porque no quiero malgastar mis emociones”. Ustedes saben que una de las áreas que más le cuesta a los hombres es el área emocional; las mujeres somos más de expresar nuestras emociones; los hombres no. Ellos sienten que tienen pocas emociones, poca energía emocional, y cada vez que vos le vas a decir algo que él tiene que resolver o tomar una decisión, se le activa el modo de ahorro de energía y dice: “yo mejor no me meto, porque se me va a ir mucha energia, entonces me desconecto” y ese hombre se desconecta.

Otra de las cosas que hace al negar una situacion es anestesiarse. “Yo no siento nada, no veo que haya problemas, a mí no me conmueve lo que me estás diciendo, a mí no me molesta lo que a vos te molesta, estoy en un estado de anestesia total”. Porque eso que tiene que enfrentar para él es muy dificil ó muy doloroso; y como es difícil ó doloroso se anestesian. Ahorra energía, se desconecta, y se anestesia.

Otros hombres lo que hacen es ponerse anteojeras, como los caballos. El hombre corre, sigue haciendo lo de todos los días, trabaja mucho, llega a la noche cansado, sigue para adelante, pero no ve problemas, no mira para los costados, no ve los problemas de los hijos, de la casa, de la esposa, no ve los problemas de nada, porque él está enfocado solamente en su trabajo, que nadie lo interrumpa con otro problema. Dice: “si no veo problemas, los problemas no existen”. Pero vos le decís: “mirá que al nene le está yendo mal en la escuela”; como no está todo el día y está enfocado en su trabajo, para él el problema no existe.

Negar es estar ciego; una persona que niega los conflictos es una persona que está ciega. Son esos hombres que dicen: “No sé de qué te preocupás”, “Mañana lo vemos”, y mañana no llega nunca; para él siempre es mañana. Vos lo querés hablar ahora y él te dice: “mañana lo vemos”; es como ese cartel que dice: “Hoy no se fia; mañana sí”. “No exageres”. “Ya te escuché”, …y las mujeres somos de repetir. “Dáme tiempo”, la famosa frase; vos le decís: “pero hace tres años que venimos con la gotera en el techo”, “dejá vieja, yo lo voy a hacer”. Hace cinco años que pusiste un cartón porque él no te arregló el vidrio roto. Cuando él te dice: “yo lo voy a hacer” y se hace el experto, cuando un marido te dice: “dejá que yo lo arreglo” andá buscando otra solución. “No empieces otra vez con eso”, le vas con el problema y él cierra la puerta, pero no quiere tratar el tema porque está negando. Negación, esconder la cabeza, le trae como cierta tranquilidad momentanea. Él siente que si no resuelve, si lo manda para más adelante, está como en un refugio momentaneo; él sabe que el problema sigue estando pero siente como cierta paz: “ahora no vieja, ahora no; lo vemos otro día que hoy quiero estar en mi casa en paz, un día que quiero estar tranquilo y vos me venís siempre con el mismo tema, me hacés acordar a mi vieja”. Son así, y van evadiendo la situacion.

O sea los hombre suelen esconder la cabeza cuando hay un problema que no saben cómo resolver. Este es el gran conflicto: hay que tomar una decision y no sabemos cómo resolver ese problema, o qué decisión tomar. Porque si él supiera qué decisión tomar, te lo diría en el momento. Cuando no te lo puede decir en el momento es porque no sabe, y nosotras creemos que el hombre tiene que saber todo y tienen que ser experto en todo. Pero él no sabe y no puede admitir que no sabe no puede decirte la verdad: “no sé qué podemos hacer, no sé donde podemos ir, la verdad es que yo nunca en mi vida cambie un cuerito de la canilla”. El hombre lo tiene que hacer para demostrar que es macho, que él sabe; y cuando vos conseguís que otro lo venga a arreglar, dice: “yo lo hubiese hecho mejor, éste te robó, mirá lo que te cobró, te vio la cara de tonta”.

Los hombres no quieren hablar con nosotras de los problemas… ¡quieren resolverlos! En cambio a las mujeres nos gusta hablar de una situación; aún si no la resolvemos, nos sentimos tranquilas cuando hablamos de la situación: “mirá, yo creo que tendríamos que hacer una terapia porque no estamos bien” y él no te habla, pero los hombres no quieren hablar, los hombres quieren resolver. Y cuando no encuentran una solución esconden la cabeza. En vez de decir: “no sé… busquemos a alguien que nos ayude”, dicen: “más adelante, depués vemos”, hacen silencio, se van, escapan. Los hombres huyen para atrás, las mujeres huimos para adelante; a veces nos mandamos y terminamos mal, porque nos mandamos sin pensar, nos hicimos las valientes, las fuertes; pero el hombre huye para atrás, se repliega, porque como no tiene una respuesta siente temor. Los hombres si no tienen una respuesta sienten que van a ser ‘menos machos’; ellos tienen que tener la respuesta justa y clara. Lo que hay que hacer es explicarle a ese hombre que vos no estás esperando la gran respuesta justa y clara, estás esperando que compartan cómo van a resolver algo, nada más. Que no estás esperando que él tenga la palabra de autoridad, la palabra que va a cerrar el caso, sino que vos estás queriendo compartir, ver juntos cómo pueden buscar una solución; pero eso a los hombres esto les cuesta muchisimo.

¿Cómo reacciona una mujer cuando el marido esconde la cabeza y no quiere resolver el problema cuando ya pasaron años o meses y está en la misma situación, sin una respuesta? Se enoja, se pone mal, se siente cansada, se pone insistente, toma soluciones ella sola, dice: “¡salí de acá, no te quiero ver más!”, toma decisiones ella sola.

La mayoría de las veces lo que hacemos las mujeres es explotar, el modo explosión.
Así como al hombre se le activa el modo de ahorro de energía, a nosotras la energía se nos potencia y parece que vamos a explotar en cualquier momento. Como ya venimos diciéndole lo mismo, hablando siempre el mismo tema, (“el nene no tiene zapatillas, no tenemos plata, tenemos que comprarle zapatillas al nene, no tenemos plata”), tenemos que tomar la decisión. Llega un momento que se te activa el modo explosión, y cuando se te activa ese modo podés hacer dos cosas: no hacer nada y decir: “bueno, él no toma decisiones yo tampoco”, entonces las cosas siguen así hasta que él se digne a tomar una decisión. La otra es: “hago todo sola. Si yo puedo tomar una decisión sola ¿para qué le pregunto a él?” Si vos viste que compartirlo no te da resultado y está a tu alcance tomar la decisión sola, tomála. No estoy diciendo que tomes una decisión vos sola y lo dejes a él a un costado, sino que vos le compartas; si él no decide, porque no sabe cómo, vos le decís: “¿me permitís tomar esta decisión a mí?, vos no querés hablar de este tema, ¿me permitis tomarla a mí?”. Él te va a decir: “sí, hacé como quieras” o te va a decir: “no, vení que hablamos”, porque te conoce.

La otra opción es desdramatizar la escena; si vos no querés tomar sola las decisiones, no le digas: “esto es de vida o muerte”; a veces las mujeres exageramos un poco, decimos que es de vida o muerte, que lo tenemos que decidir hoy sí o sí. Decile: “hay un pequeño problemita, mañana se nos vence la luz y no tenemos plata… ¿se te ocurre algo?”. Desdramatizar. “Mirá, nuestro hijo se está drogando con todos los chicos de la esquina, y está mal… ¿te parece que es un tema para que charlemos ahora?”. Porque cuando nosotros se lo hacemos más grande, él se acobarda más, no tiene la respuesta y vuelve a meter la cabeza en la arena. Tenemos que desdramatizar, hacer que la situación no sea tan grave. Nosotras sabemos que es grave, pero tratemos de desdramatizar la situación para que él pueda sacar la cabeza y pueda decidir algo: “mirá, hay un asunto pero, ¿para qué lo vamos a charlar ahora si recién llegás del trabajo, estás cansado ¿no mi amor?, no tiene sentido que lo hablemos ahora…”, y los hombres ¡hacen lo contrario de lo que le decís! Te va a decir: “sí, esto es importante”. Tenés que desdramatizar.

Hay decisiones que son menores y no necesitamos consultar, así como nuestra pareja no tiene por qué venir a consultar todas las cosas con nosotros. Hay decisiones que se toman y se toman, no tiene que ser todo compartido; hay cosas que sí y hay cosas que no.

Y hay otras mujeres: las que explotan pero de alegría. Cuando el marido esconde la cabeza como el avestruz dicen: “¡esta es mi oportunidad!” Son las que aprovechan estas situaciones donde el otro deja un vacío. Es tu oportunidad para ocupar ese espacio, porque cuando hay un espacio vacío no se lo tenés que dejar a otro, lo tenés que ocupar vos y reclamar la recompensa de ese lugar. Cada lugar tiene recompensa, cada territorio tiene recompensa; pero si alguien deja ese territorio lo vas a ocupar vos. Como hizo Débora: resulta que Barac -el general del ejército- dice: “tengo que ir a la guerra pero no voy sino venís conmigo; vos me diste la palabra profética; solito no voy… venite conmigo”, entonces Débora aprovecha y dice: “vos querés ir conmigo, pero la recomensa es mía”. Cada terreno tiene su recompensa y tenés que atreverte a reclamarla.

Queridas mujeres tenemos que tener mentalidad de abundancia y no mentalidad de queja. Hay mujeres que esperan hasta que el marido decida en lugar de tener mentalidad de abundancia. Hay una oportunidad que alguien no está tomando, y esa oportunidad la voy a tomar yo y voy a tomar la recompensa que viene con ella.

¿Cómo es una mujer con mentalidad de abundancia?

Es productiva. Si yo sé que hay esterilidad en un área de mi vida, tengo que dejar de ser esteril. ¿Cuál es el área de tu vida en donde todavía no hay fruto, donde todavía no estás viendo resultados, que estás esperando que otro tome una decisión? Vos decís: “mi matrimonio anda mal, tenemos que hacer una terapia de pareja, y él no toma la decisión de empezar la terapia de pareja…” ¿qué estás haciendo vos?, ¿qué estás decidiendo vos? Hay cualquier cantidad de mujeres que frente a la no-decisión de los hombres se quedan cruzadas de brazos, porque todavía siguen en estado de dependencia, están esperando: “es que mi marido no decide, él no quiere” y esa es una gran mentira; si él no quiere, no quiere él, pero yo no soy él. Yo tengo capacidad de decisión, Dios me ha dado capacidad para tomar la autoridad sobre mi vida y tomar las mejores decisiones para mí. Si tiene que ver con los hijos, tomá las mejores decisiones para tus hijos, tomá las mejores decisiones para tu casa, tomá ese terreno libre ¿qué estás esperando? Buscá otro modo de conseguir la plata, siempre que sea de manera honrada. Tenés que tener mentalidad de abundancia y ser productiva. “Pero así es muy fácil: le dejo todo servido y le hago todo muy facil a él”, es un problema de él, porque la bendicion se la pierde él, porque hay una recompensa detrás de cada decisión que vos tomás.

En Isaías 54 dice ‘regocijate, alegrate’; ¿cómo puede ser que una persona esteril se alegre? Si conocés a una mujer esteril lo que tiene es angustia, no alegría. ¿Cómo puede ser que tenés que alegrarte en medio de un sufrimiento, que lo que querés no viene, que no hay fruto en esa área de su vida? El profeta dice: “porque el problema de la esteril es un problema de las emociones, porque la esterilidad te cambia las emociones, te vuelve una mujer triste, te vueleve una mujer deprimida, angustiada, sin esperanza. Le dice: “regocijate, lo que tenés que hacer es un cambio emocional frente a la esterilidad”. Hasta ahora dijiste: “mi marido no toma una decisión y entonces mi casa se viene abajo; mi marido no toma una decisión y mis hijos andan sin lo que necesitan; mi marido no toma la decisión y nuestro matrimonio no se arregla; mi marido no toma la decisión y ese negocio que hay que hacer no se hace”, y esas áreas son esteriles. El profeta le dice: “alegrate, regocijate mujer esteril, cambia tu actitud emocional, tu actitud es lo que te va a traer abundancia”. Mi actitud me traerá abundancia. Comenzá a saborear el sabor de la victoria. Tu actitud es la que te va a traer la abundancia.

Lo primero que tenés que tener para ser una mujer abundante en todas las áreas de la vida es una actitud emocional nueva. ¿Cómo respondés a tus áreas que todavía no tienen fruto?, ¿con angustia, dolor, depresión, tristeza? Decir: “estoy mal y no tengo plata, y mi marido no se hace cargo de los hijos, esa es la situacion de siempre”; es decir, vivís tus estados de debilidad con una tremenda angustia. Y el profeta te está dando la clave: “regocijate, alegrate empezá a saborea la victoria”.

Queridas mujeres, no se pierdan más los terrenos vacíos, hay tesoros escondidos en terrenos que están sin dueño, porque los dueños no ha querido hacerse cargo. Andá, ocupá ese lugar, remové la tierra y encontrá la recompensa para tu vida.

La abundancia viene por la decisión; es tu oportunidad. Tenés que aprovechar toda situación de tu vida como una oportunidad. No leas negativamente las cosas de tu vida, sino como una oportunidad. Si el otro no hace nada, no se mueve, esa es tu oportunidad. Cuando ves que alguien no se mueva es porque es tu oportunidad; cuando ves que alguien no toma una decisión, metete vos, porque esa es tu oportunidad. Cuando ves que alguien no hace algo metete vos a hacerlo porque esa es tu oportunidad.

Cada situación de tu vida es porque Dios te la está dando. Hay cosas que van a venir a tu vida por cambios de actitud: “eso no es un problema para mí, es mi oportunidad”; “esta situación que mi marido no sabe cómo resolver, no sabe, no es que ‘es una persona mala’, no sabe qué respuesta darme; voy a decidir, y si se enoja es un problema de él, porque yo cuando tomé la decisión yo pedí recompensa”.

Tenemos que aprender a pedir recompensa; a veces ofrendamos y cuando lo hacemos no sabemos que tenemos derecho de reclamar la recompensa por esa ofrenda; ofrendamos como si fuera un acto simple, sencillo, sin darnos cuenta que cuando estamos ofrendando estamos sembrando y tenemos todo el derecho de pedir la cosecha. Pero no lo hacemos, ponemos el dinero y no reclamamos, y por eso las cosechas se pierden y se van, porque no nos atrevemos a tomar lo que es nuestro. “Pero pastora, yo no trabajo…”, bueno trabajá; “pero de verdad no puedo”, bueno: de la parte que obtenés de los ingresos de tu casa -porque tal vez no tenés otra manera de ganar- ofrendá; “pero él no quiere…”, ¡ofrendá por él y por vos!, no le digas nada y ofrendá; eso sí: la recompensa es para vos, (aunque si querés después la podés compartir con él, porque las mujeres somos así, nos encanta compartir todo).

Siempre vamos a encontrar excusas, razones para explicar todo, porque siempre en algún area de nuestra vida somos estériles. Si yo te preguntara, ¿por qué en el área económica no tenés fruto? Vos me darías una razon: “y, porque no puedo trabajar; tengo hijos pequeños; mi marido no me ayuda; estoy sola; estoy enferma”, siempre vamos a encontar razones para defender nuestra esterilidad. Pero las mujeres tenemos que buscar razones para fructificar.

Cada situación de nuestra vida es una oportunidad para fructificar; cada crisis que estás viviendo es tu oportunidad para ser fructífera en un área de tu vida, no es para seguir siendo esteril. No sigas justificando tu esterilidad: “y, no me va bien porque llueve; y no me va bien porque mi marido fue malo; y no me va bien porque mis hijos tal cosa”, siempre puedo dar excusas de por qué no soy fructífera, de por qué soy esteril. Pero la de al lado tuyo no está pensando cómo se va a justificar, está pensando cómo va a dar fruto en medio de esa crisis, porque sabe que todo terreno tiene recompensa.

Alguien dijo: “conoce tus límites y luego ignóralos”. “Yo sé que mi marido no va a resolver esta situación, yo sé que hace años estoy insistiendo que mi marido determine algo sobre la vida ecónomica, o sobre la relación con su ex-mujer, o su relación con su madre; ese es mi límite, yo sé que es mi límite, pero yo voy en busca de mi bendición”. No podés deternerte en el límite, no podés deternerte y decir: “ya está, esto es así y va a ser así para siempre”; tenés que extenderte, no vivas la vida con cara de necesidad porque vas a recibir migajas; si vivís la vida detrás de ese hombre queriendo que te dé una respuesta para algo, vas a vivir de migajas, cuando él te la quiera dar y la cantidad que te quiera dar.

Tenés que atreverte a conquistar terrenos y a buscar la bendicion que hay detrás de ese terreno. Cada terreno, cada tierra tiene una bendición; tenés que cambiar tu actitud emocional, tenés que decir: “yo voy a fructificar en mi tierra de aflicción, voy a salir en victoria”; tenés que salir en victoria, que la victoria la va a vivir tu familia, claro que sí; pero vos sos la que vas a tener la recompensa, por mano de mujer vendrá la victoria, por mano de mujer, por boca de mujer, por actitud de mujer, por inteligencia de mujer, por sabiduría de mujer.

La abundancia llama a la abundancia. Y la abundancia se ve primero en tu rostro y en tus palabras. ¿Cómo estás hablando, qué sale de tu boca? ¿Qué estás llamando con tu boca, con tu rostro?, ¿tenés cara de necesidad? Hay mujeres que se ponen a la mañana la careta de la necesidad, “a ver a quién le voy a pedir hoy, quién me va a ayudar, a ver quién me va a dar para mis hijos”, se ponen la cara de necesidad y en el día reciben migajas. En cambio, hay mujeres que son fuertes y valientes, que se levantan cada mañana decretando abundancia, decretan: “este es el día que hizo el Señor, me gozaré y me alegrare en él”; “este día yo sé que lloverá bendicion sobre mi vida, yo sé que soy una mujer rica, yo sé que todas las cosas están a mi favor, yo sé que tendré más, yo sé que creceré, yo sé que maduraré, yo sé que hay más para mi vida…¡ésta es mi oportunidad!

Podés levantarte hablando abundancia y la vas a vivir, porque la abundancia trae la abundancia; la miseria -el decir: “qué pobre mujer que soy, a ver si me pasa algo bueno”-no trae abundancia. Hay gente que le encanta hablar negativamente porque creen que hablando negativamente le va a venir lo bueno, acostumbrados a dar lástima. Con su marido, con sus hijos, con sus padres, con sus vecinos, dan lástima. “Mirá lo que me pasó, mirá cómo estoy, mirá esto, mirá el marido que me tocó…” y dan lástima. No des lástima porque la miseria trae miseria. La gente te va a dar por lástima, y lo que vas a recibir son migajas de lástima. Vos no tenés un Dios que te tenga lástima, vos tenés un Dios que te ama y te ve como hija prosperada. Todas sabemos poner carita de lástima porque la hemos usado muchas veces; ahora poné carita y cuerpito de abundancia.

Podés quejarte de viajar en subte o en colectivo; yo viajé muchos años en el colectivo ochenta y seis, por la calle Laguna; iba a trabajar y era experta en colgarme de los pasamanos, viajaba embarazada de mi primera hija y nadie me daba el asiento; pero yo iba a trabajar. Hoy manejo mi auto, ¿saben por qué? Nunca hice carita de necesidad, yo dije: “un día voy a estar sentada en mi auto, un día será mi oportunidad, un día yo sé que voy a tomar mi oportunidad, un día vendrá eso que estoy deseando, un día vendrá por mí, no por otro, porque la abundancia llama a la abundancia”. ¡Somos mujeres de abundancia!
He determinado que todas las mujeres fuertes seamos prosperadas económicamente; yo me he determinado a que no tengamos que depender de nadie económicamente, porque es hermoso dar, y a las mujeres nos encanta dar, pero no podemos dar sino tenemos.

¡Yo no fui!

23 Oct

DIA 23 – ¡Yo no fui!

El relato del libro de Génesis nos muestra el trabajo en equipo de la Trinidad en la creación del hombre. ¿Le parece raro? Dios dijo: “hagamos”

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…” (Génesis 1:26)
Luego de ser creado y caer en pecado, el ser humano también realiza un trabajo en equipo, pero para deslindar responsabilidades…

“Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tu? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mande no comieses? Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó y comí” (Génesis 3:9-13)
¡Cómo nos gusta eludir culpas y que éstas recaigan sobre otros!

Si hoy, luego de todo lo que hemos leído en la Palabra de Dios a través del tiempo, aún creemos en la posibilidad de echarle la culpa a otro de nuestros pecados, leamos Santiago 1:13…

“Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie”
¿De quien es, entonces la culpa?

“Sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte” (Santiago 1:14-15)
Se imagina, estando en la presencia de Dios que alguien le diga: “Yo no tengo la culpa de mi pecado, es culpa de mi naturaleza pecaminosa… y si lo pensamos bien, aunque no sé exactamente qué es, sí estoy seguro que nací con ella… así que posiblemente la culpa sea de quien me la dio, o sea… de Dios”

Si, seríamos capaces de echarle la culpa, aunque incurrieramos en el error, con tal que no recaiga sobre nosotros…

Pero en Santiago 1:16 leemos:

“Amados hermanos míos, no erréis”
Y luego nos dice lo que sí proviene de Dios, y la forma de librarnos de nuestros pecados:

“Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas” (Santiago 1:17-18)
Deberíamos hacer caso del consejo de Santiago 1:19:

“Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse”
Esto puede significar: Si escuchamos con atención, no hablaremos de más culpando a otros y no tendremos necesidad de enojarnos al sufrir las consecuencias de nuestra conducta.

Si recibimos la Palabra de Dios, evitaremos la condenación…

“Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas” (Santiago 1:21)
La palabra de Dios es efectiva si le permitimos actuar en nosotros…

“Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace. Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana” (Santiago 1:23-26)
Recordemos: No hay posibilidad de descargar culpas en otros. Debemos asumirlas como propias y encontrar en Dios la solución.

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El Evangelio de la Prosperidad da resultados

23 Oct

El Evangelio de la Prosperidad da resultados

(para Kenneth Copeland, sus familiares y amigos)

Se ha escrito tanto sobre el Evangelio de la Prosperidad mostrándolo en forma negativa, que he sido motivado a escribir sobre sus ventajas o beneficios. Veamos el ejemplo de Kenneth Copeland. Este televangelista, por llamarlo de alguna manera (eso de llamarle falso maestro, lobo con piel de cordero, o “cara de diablo” como algunos lo hacen, ya cansa), ha levantado un imperio religioso en Newark, en el norte de Texas, con sólo predicar que Dios quiere que sus seguidores naden en la abundancia.

Con el paso del tiempo, si bien la edad promedio de los coches en el estacionamiento de su iglesia en un domingo es de 10 años, al menos un número de parientes y amigos de Copeland ha prosperado notablemente, de acuerdo con Associated Press [1]. Entre ellos tenemos al cuñado de Copeland, quien maneja el lucrativo negocio de adquirir tiempo en los canales de televisión, a su hijo, que ha comprado tierras que pertenecían a la iglesia para anexarla a su hacienda y ha visto cuadruplicar su valor en poco tiempo, y a los miembros de su directorio, que han recibido miles de dólares cada vez que se les invita a dar una conferencia en los eventos de la iglesia.

Expertos en leyes impositivas opinan que los Copeland son dueños de muchas corporaciones que operan al amparo del rubro de organizaciones sin fines de lucro. Frances Hill, un professor de ley de la Universidad de Miami que se especializa en leyes de impuestos , dice que “hay demasiado dinero chapoteando en el charco y el chapoteo sucede alrededor de gente asociada con varias compañías relacionadas con el ministerio de los Copeland, ya sea por lazos sanguíneos o amistades forjadas a través de los años. Hay banderas rojas de alerta alrededor de todas estas relaciones”.

Kenneth Copeland, de 71 años, es  una de las figuras pioneras del Evangelio de la Prosperidad, una artimaña inventada por carteristas espirituales para extraer dinero de los “fieles” mediante la distorsión de ciertos pasajes bíblicos prometiendo que Dios les multiplicará con creces lo donado a estos televangelistas. Hoy por hoy, el ministerio de Copeland (Believer’s Voice of Victory) con un predio de aproximadamente 750 hectáreas, un aeropuerto privado con un jet de U$ 17.5 millones y otros aviones, y una mansión palaciega con un lago al frente valorada en U$ 6 millones, es testimonio de que el Evangelio de la Prosperidad trae prosperidad, aunque solamente a los granujas que lo promueven (Copeland, Hinn, Meyer, Savelle, Crouch, Duplantis, etc.).

En los últimos tiempos, Copeland ha estado bajo el escrutinio del gobierno y se ha creado una comisión en el senado para investigar sus actividades cuestionables en materia de responsabilidad financiera, junto con las de otros cinco ministerios que predican la teología de la prosperidad y la sanidad. De todos ellos, Copeland ha sido el que ha venido resistiendo con mayor enjundia, negándose a contestar la mayoría de las preguntas enviadas por el líder del comité senatorial, Charles Grassley. De continuar en su resistencia, Copeland puede ser emplazado judicialmente.

El senador Grassley ya ha dicho que el principal objetivo del comité no es penalizar a estos televangelistas, sino evaluar si las leyes vigentes en materia de impuestos para las iglesias es adecuada. Esto puede tener repercusiones perjudiciales para todas las iglesias en el país. Es lamentable que por unas pocas comadrejas todo el cuerpo de Cristo pueda ser afectado.

Como aquello de que “hecha la ley, hecha la trampa”, es muy probable que los cargos de fraude y evasión de impuestos contra los Copeland no prosperen ya que ellos cuentan con abogados muy sagaces. Una vez que los procedimientos legales queden en la nada como ha sucedido antes con algunos pájaros de cuenta de la televisión “cristiana”, los adulones de turno (y que los hay los hay, aun en el mundo hispano) saldrán alborozados a anunciar la inocencia de sus ídolos carismáticos. ¿Pero son inocentes en realidad? Que la justicia no los pueda procesar no significa que carezcan de culpa ni que no sean gente de la peor ralea.

La ley terrenal no podrá tocarlos, pero tarde o temprano tendrán que responder ante el tribunal más alto que existe. Me refiero al juicio del Gran Trono Blanco (Ap. 20:11-15). Su destino está ya sellado, como bien lo dijo el apóstol Pedro:

1 Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. 2 Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, 3 y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme. (2 P. 2:1-3)

Uno diría que ante tanto despliegue de riqueza exhibido por los Copeland y las sombras que arrojan las investigaciones por parte de las autoridades, la popularidad de los Copeland debería menguar considerablemente, pero no es así. El pasado mes de agosto se llevó a cabo la Convención Anual de los Copeland (Southwest Believers’ Convention) y varios miles de adoradores (de los Copeland y del dinero) se dieron cita.

Según el New York Times [2], Gloria Copeland  no demoró en decir que así como Dios les dio a ellos aviones y barcos privados, una motocicleta enviada por un donador anónimo, vacaciones en Hawaii y cruceros en Alaska, bolsas de mano de lujo y un anillo de esmeraldas y diamantes, también lo haría con la concurrencia. “Dios sabe donde está el dinero y él sabe como dirigir ese dinero hacia ustedes”, le dijo a los congregantes.

Uno de los predicadores de la conferencia fue el conocido Jerry Savelle. También estuvo presente Jesse Duplantis. Estos repitieron sus famosos sermones salpicados con pasajes de la Biblia tomados fuera de contexto para convencer a los incautos presentes de que a pesar de la crisis económica del país, Dios seguirá dándole a su pueblo lo mejor de lo mejor.

Jerry Savelle dijo que “cada vez que usted se preocupe acerca de dinero, lo que usted tiene que hacer de inmediato es plantar. Deje caer el dinero como semillas en buena tierra” (los ministerios de los predicadores, por supuesto). “Deje de preocuparse, comience a sembrar”, agregó, “Dios tiene un paquete estímulo para usted”. En ese momento, cientos comenzaron a desfilar hacia el frente a dejar dinero en efectivo y sobres en los escalones del escenario.

3 Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, 4 está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, 5 disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales.6 Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; 7 porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. 8 Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. 9 Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición10 porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. (1 Ti. 6:3-10) <>

Pablo Santomauro

1) http://www.religionnewsblog.com/21870/kenneth-copeland-prosperity-gospel

2) http://www.nytimes.com/2009/08/16/us/16gospel.html?_r=3&hp

EL PODER SUTIL DEL ABUSO DE AUTORIDAD

23 Oct

EL PODER SUTIL DEL ABUSO DE AUTORIDAD

Introducción
Este estudio nos ayudará a abrir los ojos y observar lo que dice la Biblia con respecto a la sujeción a las autoridades y entonces jamás ser las victimas del abuso de poder y tampoco ser los victimarios.

Con este estudio no se pretende “atacar” en absoluto al liderazgo de la iglesia, ni al líder en particular ni a ningún pastor genuinamente llamado, sino solo mostrar enfáticamente un fenómeno que ya esta implantado dentro de nuestras iglesias y que está hiriendo a muchos mas de lo que Ud. se imagina.

Se Ha podido observar vez tras vez que hay abuso espiritual, cuando se emplea la espiritualidad para hacer que otras personas vivan según cierta “norma espiritual” conforme a los parámetros de los abusadores.

Cualquiera sea el abuso espiritual o de autoridad, los resultados suelen ser los mismos: La persona queda con el peso de la culpa del juicio o la condena, y aun la vergüenza y queda confusa respecto a la posición como cristiano.

Cuando un pastor le dice a su congregación que aquellos que dejan su iglesia o le desobedecen su autoridad están en peligro de la furia de Dios, usted puede estar seguro que en este hombre está operando un espíritu de control. El está intentando sembrar temor como medio carnal de mantener a las personas dentro de su iglesia. ¡Cuidado! comienza a verse algunas señales.
Definición de Abuso de autoridad = Extralimitación de funciones por parte de las autoridades o funcionarios públicos en el desempeño de un determinado cargo u oficio. (R.A.E.)

El abuso espiritual consiste, en maltratar a una persona que necesita ayuda, apoyo o mayor crecimiento espiritual, lo cual debilita, sabotea o disminuye el desarrollo espiritual de esa persona, para poder manipular los sentimientos. (David Johnson)

I. El Síndrome de “Diotrefismo”.
Vemos un ejemplo bíblico de esto en 3ra. Juan 9-10.

Elitismo espiritual no es algo nuevo en la iglesia, pero el apóstol Pablo le llama correctamente “malvado”.

El abuso espiritual mayormente ocurre cuando un líder usa su posición espiritual para controlar o dominar a los demás (a sabiendas o no); cuando las opiniones de los demás son ignoradas o pasadas por alto, atropellando así los sentimientos de otras personas.

Algunos líderes religiosos, inseguros de sí mismos, abusan del poder que tienen para reforzar su posición. El uso del poder en esta manera es lo que llamamos abuso espiritual, ya que no se considera el bienestar de vida, emociones y sentimientos de los demás en la congregación.

Lamentablemente esto ocurre con mucha frecuencia en el pueblo de Dios. Una vez más, no todo el tiempo es intencional, pero sucede.

Otra forma en que se manifiesta el abuso espiritual es cuando se emplea la espiritualidad para obligar a las personas a que vivan según cierto “criterio” o “norma” espiritual, que muchas veces muy poco o nada tiene que ver con la vida espiritual de la persona. Por ejemplo: “Si quieres estar bien con Dios tienes que hacer esto o aquello…”

Cuando estos líderes encuentran cierta resistencia a sus demandas, comienzan a emplear este tipo de espiritualidad, y lo que realmente están haciendo es atropellar a los demás con sus actitudes y palabras.

II. El Hedonismo, el placebo, la droga del placer.
Observemos el pasaje de Jeremías 5:26; 30-31.

Notemos claramente que siempre el maltrato proviene de una “posición de autoridad espiritual o religiosa” o sea se puede ser abusado por alguien que no tiene verdadera autoridad espiritual pero quiere ser percibido como quien tiene poder y autoridad y asi tener el lugar de influencia.

La idea es siempre tener entretenidas a las personas, Jeremías 6:13-14, para que ignore las necesidades reales, y así se les puede dar los “placebos” en forma de respuestas rápidas y fáciles. (formulas para prosperar, confesar, etc.)

III. “Jerarquicismo Góspel” Obediencia, Sometimiento, Sujeción (Yo soy el manda Más, entendido)
En los sistemas abusivos, los líderes estarán preocupados acerca de lo que la gente hace, bajo una fórmula que se lee: “lo que haces = lo que mereces”.

Cuando los líderes preguntan al miembro qué hace, en qué trabaja, cómo gasta su tiempo, no es porque quieren considerarlos y tratar de ayudarlos, sino para decirles frases como: “No trabaje tanto, Dios va a proveerle si sirve a la iglesia (y a la casa del pastor) más de lo que sirve a su trabajo secular”.

Comienza entonces un “estira-y-afloja” con el propósito de convencer a la oveja a que dedique tiempo a “servir en el ministerio”. Si esto no funciona por las buenas se echa mano del concepto de obediencia, sumisión, sujeción, con el apoyo que emana del punto

No. 1: “Tienes que obedecer al varón que Dios nos puso como líder en todo lo que él te diga, sin preguntar.” Esta idea de obediencia, cuando no es bajo el concepto bíblico, se ejerce de forma humillante, deshonesta y con un sentido de explotación a la “oveja”, que muchas veces llega a la ignominia (afrenta pública).

El sistema abusivo ha perdido, bajo el sistema piramidal, el verdadero concepto de la obediencia.

Los pasajes en los que se basa este tipo de control a la obediencia se hallan en Romanos 13:1; 1 Pedro 5:5 y Hebreos 13:17.

Sin duda que son de suma importancia y hay que ponerlos en práctica en nuestra vida cristiana, sólo que los líderes abusivos los leen mal y sin el equilibrio debido.

Por ejemplo, muy rara vez los líderes mencionan Hechos 5:29, o Jeremias 17:5

Por otro lado, pocos o ninguno de ellos dedica el tiempo suficiente para analizar lo que en la Biblia quiere decir la palabra “obedecer”.

Por ejemplo cuando leen en Hebreos 13:17, creen que ya la hicieron sólo porque así lo dice la Escritura.

Pero veamos más claramente a la luz del significado real de las palabras obedecer y sujetar.
De acuerdo a la Greek-Hebrew Key Word Study Bible, la palabra usada es un verbo que significa: convencer (peithesthe); por analogía, pacificar o reconciliar; también significa confiar en, fiarse de, acuerdo, seguridad, confianza. Finalmente: ser persuadido.

Estos abusadores están empeñados en ser igual a Dios y no captan el concepto de obediencia como se ve, en ningún momento “obedecer” quiere decir que alguien da una orden y el otro la acata sin pensar, sin preguntar, sin analizarla o juzgar si esa orden es correcta desde el punto de vista bíblico.

Eso a los líderes no les interesa; una de las frases más usadas por los sistemas abusivos es aquella que dice: “el pastor dice que esto es una orden, así es que obedezcan y punto”.

La otra frase que usan los abusivos es “someter/sujetar”.

Los autoritarios creen que esto equivale a que la “oveja” tiene que agachar la cabeza y hacer todo lo que se le mande, pues está bajo una cadena de mando que viene desde Dios, pasa por el pastor y termina con un ujier o cosa semejante y termina con “los hermanitos”.

La palabra someter y aparece en griego siete veces en el Nuevo Testamento; dos se refieren a la sujeción de la esposa al marido, una a Dios, una a las autoridades del mundo, y tres a los líderes.

Al examinar estas últimas citas nos damos cuenta que poseen dos partes y no sólo una como algunos líderes abusivos las quieren hacer pasar; es decir, los abusivos toman la parte que les conviene, y desechan la otra.

La primera cita se halla en 1 Corintios 16:16. Pero ¿a quién hay que sujetarse así? ¿Quiénes son ellos?.

Los versículos anteriores son los que se comen los abusivos, 1 Corintios 16:14-15. Estos son dos requisitos, condiciones o señales que indican a quién debe darse obediencia en las cosas de Dios.

No podemos estar obedeciendo ciegamente a quienes se dedican a utilizar a otros para llenar sus expectativas financieras y personales.

Ahora, el final del verso 16 (que también se comen los abusivos), dice: “así también [sujétense] a los que ayudan y trabajan”. Un signo casi equívoco de los abusivos es que, dada su tremenda “autoridad” sobre otros, dedican la mayor parte de su tiempo a “No Hacer Nada” (eso sí, con mucha discreción)

La otra cita es Hebreos 13:17.
La segunda parte del verso habla de una razón por la cual me debo sujetar a mi líder: “porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría” [no groseramente ni con autoritarismo].

La tercera cita es de 1 Pedro 5:5 y va dirigida a los jóvenes. Esta cita es usada muy a menudo para reprender a éstos e irles enseñando el camino de la “obediencia” irreflexiva.

De lo que nunca se habla es que estos líderes, ancianos, pastores, deben mostrar integridad para que sean objeto de respeto y sujeción por parte de los jóvenes.

Los versos 3 y 4 hablan de que los ancianos “deben cuidar la grey, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancias deshonestas, sino con ánimo pronto; No Como Teniendo Señorio de los que están a vuestro cuidado, sino Siendo Ejemplo de la grey”.

IV. Autoritarismo, o declaración de lealtad.
“Nosotros solo tenemos la verdad” esto se proyecta en todo sistema de abuso espiritual, y quien no entienda y acepte esta “visión” no estará a salvo , tienen que quedarse en el sistema, así no serán considerados “rebeldes y descarriados”.

a. Buenas tácticas para asustar – podría llamar de “paranoia espiritualizada” “debemos apartarnos de aquellos que no comparten el sistema nuestro para no ser perjudicado” si te apartas de nosotros Dios te quitara tu bendición, “quedarás expuesto al mismo Satanás” etc., etc.

b. Buenas tácticas para humillar – esto se hace avergonzando en publico, y provoca una actitud de no querer ser expuesto o también de perder algún puesto en la iglesia.

c. Soy el pastor y hay que hacerlo… Cuidado.

d. Nadie cuestione mi autoridad

e. La autoridad se desprende de la Verdad – Tomemos como ejemplo a Moisés, que claramente demostró la autoridad como alguien que había llegado a conocer a Dios, la autoridad no era suya, la autoridad procedía de que el decía al pueblo, en forma veraz y clara, Exactamente lo que Dios le decía a el. Que significa todo esto que la autoridad residía en la verdad y no en Moisés.

V. La gran salida – Renovar la mente.- Romanos 12:1-2.
a. Disfrutar de la libertad. Galatas 5:1; 7-8.
b. Recibiendo la abundancia. Romanos 5:17.
c. Recuperando la credibilidad. (Ud. Puede tener problemas para confiar) el gato que se sienta sobre la tapa de una estufa encendida nunca más volverá a sentarse sobre ella, pero probablemente, tampoco se sentara sobre la tapa de una estufa apagada.

Tal vez muchos tendrán dificultades para volver a confiar en un sistema espiritual, y tal vez cueste el elemento sujeción, pero es Dios que hace la obra en nosotros. Hechos 4:23,29-30

Escrito por Hector Leites

SOLO LA OPINION DE DIOS ES LA QUE CUENTA