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Las iglesias evangélicas crecen en número con las “campañas”

22 Ago

Las iglesias evangélicas crecen en número con las “campañas”

Un fenómeno bastante evidente en Venezuela,y del cual el Puerto Salitrero no está al margen,
lo constituye el aumento del porcentaje de evangélicos, cuestión que queda en evidencia
tras las llamadas “campañas evangelísticas”, al término de las cuales cientos de personas
“aceptan a Cristo como su salvador personal”.
Es lo que ocurrió con la presencia en Chile del niño predicador peruano Nazareth Casti Rey.
Cifras Según cifras del Censo del año 2002 el 15,14 por ciento de la población chilena es
evangélica, sin embargo considerando que no se incluyeron a los menores de 15 años, por el
grado de dependencia familiar que estos manifestaron, y que además muchas encuestas fueron mal clasificadas, pasando a la alternativa “otras religiones”, el número de evangélicos en Chile se ubica en el 17 por ciento, aún cuando grupos más optimistas lo sitúan en el 22 por ciento.
En la país son más de 1.500 las denominaciones, 17 de las cuales están presentes en Tocopilla, aún cuando sólo 13 están agrupadas en la organización denominada Unión de Pastores, y los fieles, según las cifras oficiales del Censo, serían cerca de cuatro mil.
Algunas de estas denominaciones, las llamadas históricas o tradicionales se mantienen o crecen muy lentamente, en tanto las Pentecostales, que como todos saben crecen por división, se quedan con el 80 por ciento de los fieles y además saben incorporar nuevos miembros.
Métodos
El pastor Luis Lima Rojas, tocopillano y coordinador de eventos evangélicos señala que terminada la prédica del evangelista, los ujieres se acercan a las personas que aceptaron la invitación y pasaron al altar para “recibir a Jesús”, les toman los datos personales y antes de 72 horas se contactan con ellos: “con mucho amor ya que casi siempre se trata de gente muy herida, por una u otra razón, y se les invita a congregarse en una iglesia para su discipulado”.
Así las iglesias evangélicas crecen cada día aumentando las cifras que, si nos ceñimos sólo a las oficiales, de 11 millones 226 mil 304 personas mayores de 15 años, esto es cerca de dos millones, pertenecen al mundo evangélico y de estos el 80 por ciento al movimiento Pentecostal.
Un fenómeno que según el pastor Lima Rojas tiene mucho que ver con los tiempos agitados en que vivimos, al aumento en el consumo de drogas y alcohol así como de la promiscuidad, cuestiones que hacen que muchas madres busquen en el cielo la ayuda que no han podido encontrar en la tierra.

gospelnews,Nº 42

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La influencia de la velocidad en los accidentes de tráfico

22 Ago

La influencia de la velocidad en los accidentes de tráfico

Posted: 21 Aug 2009 12:27 AM PDT

Accidente de tráfico

En esta época de verano, especialmente propicia a los accidentes de tráfico, se insiste más que nunca en controlar la velocidad. Parece lógico que cuanto mayor sea la velocidad del vehículo, más grave será el accidente de tráfico.

Sin embargo, las percepciones intuitivas a veces fallan. Tendemos a pensar que yendo a 100 kilómetros por hora, un impacto será el doble de violento que a 50. Pero en realidad será cuatro veces más violento. Esto se debe a que la energía cinética del vehículo no depende linealmente de la velocidad, sino cuadráticamente. Seguramente muchos recordéis del instituto la fórmula de la energía cinética: E = 0,5·m·v².

Por otro lado, la energía no se crea ni se destruye. La energía cinética es la que posee el vehículo por el simple hecho de estar en movimiento. Si ese movimiento se detiene bruscamente (por ejemplo, por un impacto), esa energía se tiene que convertir en ‘algo’. Gran parte de esa energía se ‘gasta’ en convertir el coche en un amasijo de hierros.

Por el hecho de ir dentro del vehículo, los pasajeros también tienen energía cinética. Evidentemente, cuanto mayor sea la energía a disipar, más violentas serán las consecuencias. Al doble de velocidad le corresponden cuatro veces más de energía. Al triple, nueve veces más, y así sucesivamente.

Esto también tiene su influencia en la distancia de seguridad. Al frenar el coche, estamos disipando la energía cinética (fundamentalmente, a través del rozamiento con los discos de freno). Lógicamente, cuanta más energía cinética posea el vehículo, más cuesta disiparla.

Velocidad / distancia de seguridad

En este caso, la percepción intuitiva vuelve a fallar. Como muestra el gráfico, si a 50 kilómetros por hora necesitamos una distancia de 25 metros para frenar (esto depende de muchos factores, fundamentalmente de la masa de nuestro vehículo), a 100 por hora no necesitaremos 50 metros, sino 100 (cuatro veces más), y a 150 por hora necesitaríamos la friolera de 225 metros para detener el coche.

Por tanto, antes de acelerar hay que recordar esta lección básica de física. Un pequeño aumento de la velocidad puede suponer un gran aumento de la distancia de seguridad necesaria para frenar, o de la violencia de un hipotético impacto.

Imagen | Shuets Udono
En Genciencia | Accidentes de tráfico

Una manera de organizar la reunión de mujeres de tu iglesia local

22 Ago

Líderes del grupo femenil- agosto 2009
Una manera de organizar la reunión de mujeres de tu iglesia local

Para escuchar este artículo en formato mp3 ir a este enlace

Artículo escrito por: Elsa Amezcua de Balderas
ObreroFiel.com usa este artículo con permiso del autor

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Estimada(o) lector/a:

Existen muchas maneras de organizar y dar forma a una reunión para mujeres en la iglesia local. Mucho de ello depende la cultura evangélica de tu iglesia, su forma de gobierno y de las características que la conforman.

Lo siguiente es una breve y general sugerencia de lo que puedes hacer para comenzar una reunión entre mujeres.

¿Por qué una reunión de mujeres? ¿Por qué y para qué tenerla? El propósito es sumamente importante, es la brújula de las reuniones. Debe existir una razón claramente definida, ya que ésta será la pauta para dar forma al nuevo ministerio. Una reunión no debe existir por el sólo hecho de tener un ministerio más, o porque todas las iglesias tienen su reunión femenil. Hay que saber porqué estamos haciendo lo que hacemos (o lo que queremos hacer) y tener metas y objetivos.

¿Quiénes estarán involucradas en la organización y planeación de este ministerio? El número de personas involucradas en la organización de este ministerio variará según el tamaño mismo del grupo de mujeres de la iglesia, así como de la disposición e interés de las mujeres que deseen involucrarse en este ministerio. Como mencioné anteriormente, también mucho depende del tipo de gobierno de la iglesia y en base a éste, se definirá el equipo de trabajo y quiénes colaboraran en él. En algunas iglesias es la esposa del líder, o pastor, o anciano, etc., el que organiza y lleva a cabo este ministerio, en otras iglesias no, son otras mujeres las que son las encargadas. Un trabajo en equipo puede ser más complicado pero es más saludable y redituable, además de ser un modelo natural del cuerpo de Cristo. Los dones dados a cada creyente y en este caso a las mujeres, es un aspecto muy importante a considerar, ya que más allá de la posición eclesiástica, debe considerarse el don espiritual, la habilidad y las distintas capacidades para llevar a cabo esta labor. La relación y comunicación del grupo organizador con el liderazgo de la iglesia es básico para llevar a cabo este ministerio.

¿Cómo trabajar? Después de definir el propósito por el cual existir, y quienes participarán en la organización, hay que planear cómo lograr ese propósito. Definir primeramente, cómo se trabajará en el equipo organizador, qué responsabilidades tendrá cada quién y quién coordinará tal grupo. Posteriormente trabajar en la planeación de las reuniones para mujeres, con qué frecuencia se llevarán a cabo las reuniones (semanal, quincenal mensual, bimestralmente, etc) el horario, duración, el lugar, si incluirá algún tipo de refrigerio, cómo se sufragarán los gastos, etc. Considerar además, qué necesidades existen entre las mujeres, definir el contenido y programa de las reuniones entre otras cosas. (Recomiendo el artículo de “Enseñando la Biblia a Mujeres” por nuestra hermana Ester de Nuñez, que se encuentra en este mismo sitio WEB). Es importante planear la publicidad del ministerio, cuándo y cómo se dará a conocer y mantener los avisos constantes de las reuniones, ya que una o dos veces no será suficiente.

Entre muchos, un elemento importante: Creatividad. Es bueno tomar modelos de otras iglesias para realizar nuestras reuniones de mujeres, pero no hay que quedarse ahí. No hay como la creatividad y frescura de cada grupo. Esto tanto en la organización, planeación como en la difusión constante del ministerio.

Y, como todo en la vida, en este proceso de organizar y llevar a cabo el ministerio con las mujeres, la dependencia y búsqueda de la voluntad de Dios es lo principal. Cada persona involucrada en este ministerio necesita permanecer en Dios para poder ayudar a sus hermanas a crecer y para ayudar a sus amigas a conocer al Dios verdadero. El Señor dirigirá al grupo organizador a realizar su mejor papel en su entorno. Sigamos buscando Su rostro cada día para qué Él nos guíe y dirija.

Seamos fieles buscando la dirección de Dios en nuestro ministerio,

Scott Yingling
Director General de ObreroFiel.com
Para más recursos sobre este y otros temas, visítenos en: http://www.ObreroFiel.com

Utilidad…

22 Ago

Utilidad…

Mucha gente dice a cerca de sí misma: ¡No sirvo para nada! Algunos viven sus vidas miserablemente, sumidos en angustias y depresiones, disminuyéndose y confundiendo sus mentes con aquello que no tienen o no pueden alcanzar.

Si bien vimos que cada uno de nosotros éramos lo último de la tierra, lo vil y menospreciado, como leemos en 1 Corintios 1:26-29…

“Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte, y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia”
Sin embargo, todo eso es pasado en nuestros presentes. La Biblia dice precisamente que eso “éramos”, no que eso “somos”

¿Qué somos hoy, entonces?

“Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular” (1 Corintios 12:27)
Y, como miembros de Su cuerpo:

Tenemos dones que nos fueron otorgados por El…

“No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales” ( 1 Corintios 12:1)
Tenemos el Espíritu Santo de Dios…

“Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo” (1 Corintios 12:4)
Tenemos la Obra de Dios en nosotros…

“Y hay diversidad de operaciones, peor Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo” (1 Corintios 1:6)
Tenemos vidas provechosas….

“Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho” (1 Corintios 12:7)
¡Tenemos un futuro útil!

“Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. ¿Son todos apóstoles? ¿Son todos profetas? ¿todos maestros? ¿hacen todos milagros? ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿hablan todos lenguas? ¿interpretan todos? Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino aun más excelente” (1 Corintios 12:28-31)
Recordemos: Ya no somos viles y menospreciados. No opaquemos nuestro futuro de provecho por el pasado que Dios mismo quitó de nosotros…

TBS
tbs@daresperanza.com.ar

Mail: info@daresperanza.com.ar
Teléfono: (Exterior) 54-11-4464-4583
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A VECES EL LEÓN SÍ ES COMO LO PINTAN

22 Ago

22 ago 09

A VECES EL LEÓN SÍ ES COMO LO PINTAN
por Carlos Rey

Cuentan que una viuda pobre, que tenía un hijo de ocho años, le debía dinero a un avaro prestamista que llegaba cada semana a cobrarle. A la desdichada mujer se le hacía cada vez más difícil pagar aquella cuenta.

Un día el prestamista entró en la casa, tomó por el cabello a la pobre mujer y la emprendió a golpes con ella mientras el asustado muchachito temblaba de miedo en un rincón de la sala mirando impotente la escena.

Pasaron los años, y aquel muchacho los aprovechó cultivando el talento que Dios le había dado. Estudió dibujo y pintura, y llegó a ser un pintor de reconocida fama en la ciudad.

Un día el joven, recordando aquella ominosa escena de su infancia, describió en un lienzo al usurero que golpeaba a su mamá. La escena era real, vívida, inconfundible; los personajes fueron dibujados con mano maestra. A ese cuadro, sin duda una de sus mejores obras debido a que la llevaba en el alma antes de plasmarla en el lienzo, le puso un precio mucho más alto que a los demás cuadros. ¿Acaso no representaba lo mucho que criarlo a él le había costado a su mamá?

¡Cuál no sería el asombro del prestamista al pasar frente a la galería en que se exhibían aquellas obras de arte y verse fielmente retratado en aquella repugnante conducta! Avergonzado, le dijo a uno de sus empleados que fuera a comprar el costoso cuadro. En cuanto lo tuvo en las manos, lo hizo pedazos y lo lanzó a las llamas, tratando de destruir así ese clamor de su conciencia.

El joven pintor, al enterarse de lo ocurrido, le llevó el dinero a su mamá y le dijo: «¡Aquel malvado compró su propia imagen para destruirla, pero jamás podrá deshacer la que yo llevo grabada en los ojos desde niño!»

En la actualidad hay muchos que tratan su pecado del mismo modo en que aquel prestamista trató el suyo. Maltratan a Dios de palabra y con su conducta, y luego tratan de comprarlo con sus buenas obras y sus limosnas. Algunos de los que tienen con qué hacerlo hasta dan grandes sumas de dinero a la Iglesia a fin de acallar la voz de su conciencia, como si esa fuera la moneda con que se salda la cuenta del pecado. ¿Acaso no comprenden que la única moneda que puede saldar esa cuenta es la sangre de Jesucristo, el Hijo de Dios, que dio su vida por nosotros?

Cristo pagó el alto precio de nuestra redención para que nosotros no tuviéramos que pagarlo. De ahí que el único modo de deshacernos de nuestros pecados es confesándoselos directamente a Dios y pidiéndole perdón. Basta con que hagamos eso para que Él nos perdone y borre todos los pecados que aparecen en el lienzo que representa nuestra vida pasada.


www.conciencia.net

¿DE QUIEN DEPENDES?

22 Ago

¿DE QUIEN DEPENDES?

Posted: 20 Aug 2009 08:38 PM PDT

Jeremías 2:13
Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.

Significado
1. Vivir de la protección de alguien, o estar atenido a un recurso solo.

2. Estar subordinado a una autoridad o jurisdicción.
3. Colgar o pender de alguna cosa.

Estando viendo y analizado mi vida me eh dado cuenta que en numerosas ocasiones eh dependido mas de otras personas mas que de Dios!!!

En ocasiones eh dependido mas de una palabra de un amigo que de Dios mismo, en ocasiones eh buscado que Dios me de una palabra por medio de uno de sus siervos en vez de buscar directamente a Dios.

Hay veces que buscamos lo que Dios le a dado a sus siervos y esta bien no digo que este mal, yo por ejemplo busco continuamente ciertos mensajes de ciertos predicadores que son una bendición para mi vida, pero en una ocasión, Dios me dio una palabra y me dijo que ya no lo estaba escuchando a el, que buscaba mas a sus siervos que a El y era cierto, muy cierto.

Cuantas veces no salimos a buscar la ultima predicación de cierto predicador favorito o su libro y sin darnos cuenta nos hemos hecho dependientes de ellos.

Hemos dejado de buscar a Dios por buscar a sus siervos!!

Hay veces que eh sido un atenido espiritual.

Atenido
1. Dicho de una persona: Que gusta de vivir a costa de los demás.


Debemos vivir y depender de la palabra de Dios, recuerdo a uno de mis pastores que nos decía que a muchos nos gustan los Licuados Espirituales, es decir, que esperamos que Dios le hable a una persona para que esa persona nos hable a nosotros, pero nosotros debemos de buscar a Dios para que nos de personalmente esa palabra ese alimento.

Hay muy buenos predicadores (gracias a Dios) pero me eh dado cuenta que muchos de nuestros blogs están llenos de predicaciones, palabras y videos de muchos siervos de Dios y ¿lo que Dios nos habla a nosotros que? O ¿acaso no lo buscamos?

¿De quien dependes tú?

Te recomiendo que leas este articulo ¿Qué es lo que Dios quiere hacer en ti?

Dios te bendice.

SOLO LA OPINION DE DIOS ES LA QUE CUENTA

Verdad Y Luz Hoy

EL AMOR EN EL CANTAR DE LOS CANTARES

22 Ago

EL AMOR EN EL CANTAR DE LOS CANTARES
por JAIME STUNT
“Qué hermosa eres, y cuán suave, oh amor deleitoso!” Cantares 7.6.

DESLUMBRADA por el tema, la versión Reina-Valera de 1960 se olvida aquí momentáneamente de la gramática. No obstante, ningún error comete. Precisamente está delante el amor deleitoso, encarnado según la gramática en forma masculina, pero de hecho, palpable y deliciosamente encarnado en forma de mujer de cuerpo entero.

Sí, el amor en el Cantar es este amor, amor erótico en el buen sentido, sensual y sexual, íntima expresión de dos seres que se aman. Siendo don de Dios, inspiración del Creador y cumbre de la experiencia humana (exceptuando la de la salvación) el amor conyugal recibe aquí el ferviente aplauso de la Biblia.

Vamos por parte. Por mal que les pese a muchos intérpretes del Cantar; el mismo texto no dice nada ni de Jehová e Israel, ni de Cristo y su Iglesia. Menos aún del Espíritu Santo y de la Virgen María. Con el Cantar sucede lo que nos ocurre respecto a algunas casas de campo, casas de payés como se dice en Cataluña.

Desde fuera parece más bien una casa sencilla y con entrada única. Pero si pasamos por esa única puerta que nos ofrece la fachada, nos encontraremos con una sorpresa: ¡la casa es enorme! El Cantar no nos ofrece más que una puerta, la del amor erótico. Algunos de los que desprecian este amor, tachándolo de antiespiritual, no sólo se han negado a entrar por la puerta única: han terminado subiéndose por las paredes.

¿Qué queremos decir? Que es necesario que comprendamos y disfrutemos del Cantar tal como es, poesía inspirada por Dios que canta la belleza del amor conyugal. El que pasa humilde pero confiadamente por esta puerta única encontrará luego grandes salas con magníficas vistas de otros campos de amor, también bellos, sublimes y divinos.

Hallaremos,  desde  luego,  una rica base de ilustración para comprender el amor de Cristo hacia su Iglesia cuando hayamos comprendido a fondo lo que es el amor del esposo para la esposa en la realidad de la vida y en su más pura expresión; tal como Dios lo creó y deseó que fuera.

La comparación, por ejemplo, de Efesios capítulo 5 adquiere su justo valor cuando hemos comprendido lo sublime que pueden ser las relaciones entre esposos. Ciertamente, el Cantar provee una buena base para la ilustración del amor divino, pero no habla de esto en primer término.

En primer término es una descripción del amor erótico (en su mejor sentido) entre cónyuges, y lo máximo que podemos hacer después para sacar ilustraciones espirituales es usarlo como eso: como ilustración; y ya se sabe que ilustración no es alegoría, ni símbolo ni tipo.

Está diciendo algo muy sublime respecto del amor humano. Sólo habiendo entrado a fondo en la comprensión de la belleza de este puro amor humano tal como Dios lo concibió comprenderemos bien el por qué de la comparación de Efesios cap. 5 o de determinados pasajes proféticos que usan de la misma figura.

Entremos, pues, en la “casa”. Hallamos que todo es sensual pero -¡oh grata sorpresa!- sensual y bueno, no sensual y malo. Naturalmente este paraíso del amor conyugal está delimitado como cualquier otra cosa creada, pero dentro de él -y para la pareja legítimanete colocada allí- “todo árbol es delicioso a la vista y bueno para comer” Génesis 2.9. El fruto apetecido no les es vedado. A este libro no le incumbe el señalar quiénes pueden entregarse al amor físico. Esto lo hacen otros pasajes de la escritura.
El horrible desliz y toda la pérdida que suponen las relaciones sexuales previas al matrimonio, por ejemplo, no quedan denunciados aquí. Y paradójicamente esta no-mención ha de mencionarse, porque si no muchos lectores del Cantar se preguntarán -extrañados cuando menos- si los dos seres que se quieren tanto son meramente amigos, o si son novios, casados o hasta exponentes del mal llamado “amor libre”.

No se asuste el lector. Lea los ocho capítulos enteros, quitanto todo lo que otras personas han metido entre líneas, y verá que sus emociones quedan sensibilizadas, su mente purificada y su corazón alegre. El amor en el Cantar no promueve la suciedad, la despeja.

Leyendo, percibimos que el amor en los amantes les despierta sensaciones de placer más agudas que las hasta entonces conocidas. Que festeje el buen vino al paladar, o el perfume al olfato: tal placer quedará por debajo de aquel que es suscitado por “tus amores”: “¡Oh si él me besara con beso de su boca!” Cantares 1.2-3.

El lenguaje es francamente sensual y sensual erótico. Al mismo tiempo está claro que las experiencias cumbres del amor permiten que ambos componentes de la pareja vivan la vida en mayor profundidad. Su conversación amorosa demuestra hasta qué punto se fijan en las cosas normales de la vida. Huelga una relación detallada de las referencias directas a la naturaleza que se encuentran en el libro: está lleno de ellas.

También los cielos, la joyería, la arquitectura, la vida militar, el comercio; todos ellos rinden su tributo y se prestan al servicio del amor. De ello se deduce que la bondad de estas mismas cosas a los enamorados no les ha pasado inadvertida. La experiencia del amor les ha aumentado su capacidad de vivir.

Si hoy en el mundo occidental nos encontramos bajo fuertes presiones deshumanizadoras, sepamos discernir como creyentes lo que puede el verdadero amor y no quedemos cortos en nuestra expectación a la hora de poner todos nuestros asuntos delante del Señor, incluso el del amor conyugal y sus concomitancias.

Observemos cómo se pasea ansioso por el libro el afán de la compañía: la del amado, la de la amada. “Hazme saber, oh tú a quien ama mi alma, dónde apacientas”, pues ¿por qué he de estar yo metida en otra compañía ajena? Cantares 1.7-8. No es otro el tema de 2.8-14. En poesía lírica de insuperable belleza se oye la voz del amado -avalada por la naturaleza primaveral- implorando a su amada que le conceda su presencia, su compañía. “Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven”. La soledad en la noche resulta insoportable; la cama matrimonial es para dos, es para compañía, es para entrega (3.1-5; 5.6-9 con 6.1-3).

No faltan en el Cantar las pinceladas necesarias para subrayar lo digno y majetuoso del amor, lo suntuoso y real. Véanse 1.4; 1.12; 3.6-11, etc. Hoy en día el verdadero matrimonio diseñado por Dios para el hombre y la mujer ha llegado a ser el blanco de despiadados ataques de parte del mundo y de parte del príncipe de este mundo. En el Cantar, por el contrario, recibe el homenaje que verdaderamente le corresponde.

En vista de que el tema todo del Cantar es, precisamente, el amor, alguien podría esperar que el presente artículo supusiera un comentario del libro bíblico. De hecho no es éste el propósito, pero no se puede evitar alguna referencia a cuestiones de la interpretación del texto, por muy breve que sea.

Para quien escribe hay varios versos que apuntan momentos cumbres del abrazo conyugal, por ejemplo, 2.16; 2.16-17; 3.4; 4.16 con 5.1, etcétera. De la misma manera se entiende que el “estribillo” de no despertar ni hacer velar al amor hasta que quiera se hace con referencia al dulce sueño de los esposos enlazados ya en el abrazo amoroso. Su privilegiada soledad y su mutuo disfrute han de ser respetados absolutamente. El desarrollo del amor erótico en el Cantar, bello y puro, es para un hombre y una mujer con exclusión de cualquier otro.

Conviene  que  conste: En  algunas  universidades en el extranjero ya existen dormitorios comunes para ambos sexos, trayendo su triste retahila de consecuencias lógicas. Algunos lectores pueden discrepar -naturalmente- en cuanto a los detalles de la interpretación del texto, aun dentro del campo literalista y sensual que nos ocupa.

Lo que no se puede negar es esto: que el recuento de los encantos físicos y eróticos del hombre y de la mujer proporciona gran parte de la fuerza de la poesía; y esto porque supone una parte grande en el amor conyugal. Esto a la vez nos lleva a otra consideración: aun en la parte más altamente sensual del cap. 7 no se hace mención alguna de la procreación.

La deleitosa exploración del cuerpo del otro -de la otra-, el proceso de la entrega, existe en primer término por y para los esposos en sí. El Cantar llama y provoca a los matrimonios a buscar un alto nivel de entrega y placer. Por otra parte la epístola a los Hebreos nos recuerda que el lecho es sin mancilla Hebreos 13.4.

Como muchos sabrán por observación de la vida, el amor tiende a exprimir las posibilidades para bien, allá donde existan. Agudiza la mente, suelta las ataduras de la emoción y embellece la personalidad toda.

Ello se ve también en el Cantar y algo se ha dicho ya en un párrafo anterior con referencia al despertar a la vida que el amor produce en los enamorados. Aquí ahora pensamos en los piropos. ¡Vaya piropos que salen! Por supuesto, siendo poesía oriental y de época lejana, los hay que nos chocan.

Uno tal se encuentra en 1.9 y otro en 4.4, pero esas son cuestiones de detalle para el exégeta. Lo importante es escuchar el alegre repiqueteo de las campanillas de amor. Los piropos callejeros no son para los redimidos. En cambio los dulces intercambios de esposos sí, legítimos, buenos y necesarios. Y como estas palabras llevarán la música del alma al otro, siendo luego respaldadas por la entrega total, el asunto tendrá beneficios más allá de la bondad del momento.

El matrimonio que conlleva estas experiencias con plenitud, con sinceridad y franqueza, cuidará luego de emplear frases altisonantes que carecen de respaldo. A tal tentación estamos expuestos los creyentes en las reuniones para la adoración. Posiblemente esta porción de la Palabra de Dios nos podrá enseñar cosas de gran valor cuyos resultados sean mucho más amplios que lo que parece a primera vista.

“De tal manera amó Dios que dio…” Juan 3.16. La yuxtaposición de los dos verbos no fortuita: indica exactamente la naturaleza misma del amor. El amor conyugal que admiramos en toda su belleza pristina en las páginas del Cantar, parte también del Creador, de la Fuente del Amor.

Es natural, pues, que encontremos en hermanable relación el amar y el dar en este libro; y así es. La poesía del amor sabe cotizar sus valores en monedas muy diferentes entre sí; lo que le permite comparar la belleza de la amada en términos de una yegua de los carros de Faraón, pensando -qué duda cabe- en el imponente aspecto de la caballería real adornada de gala y revestida de jaeces brillantes, 1.9-10. El símil es audaz, más no suficiente: el amor tiene que dar, por lo que leemos a continuación, “zarcillos de oro te haremos, tachonados de plata”.

El corazón amante es también corazón generoso. En el camino real del amor los obsequios y los regalos van delante, pregonando la próxima llegada de la entrega total y encontrando en ella su razón de ser. “Te daré mis amores.

Las mandrágoras han dado olor, y a nuestras puertas hay toda suerte de dulces frutas, nuevas y añejas, que para ti, oh amado mío, he guardado” Cantares 7.12b-12. Con triste frecuencia se oye de matrimonios donde se ha apagado el amor del todo. Habrá muchos más, aunque sean menos comentados, donde el amor arde humeando sin que se le vea llama alguna. Una lástima. ¡Sáquense las dulces frutas, nuevas y añejas… dar y entregar, amar y dar! Así es el amor en el Cantar.

Regalos, sí; compra, no. El amor no se compra, únicamente se da. Es tan imposible comprar el amor como lo es freír hielo. “Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, de cierto lo menospreciarían” Cantares 8.7.

Porque el verdadero amor es “fuerte llama”, o como lo dice la Versión Moderna, “llama de Jehová”. De él procede en último término. Por ello persevera; por ello no es negociable. Por ello también es intensamente personal. “Yo soy de mi amado, y mi amado es mío”. “Ponme como un sello sobre tu corazón…”. Permítase que los renglones de más hondo significado del libro traigan a su fin estas líneas meditativas sobre el amor en el Cantar:

“Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo, porque fuerte es como la muerte el amor; brasas, brasas de fuego, fuerte llama. Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, de cierto lo menospreciarían” Cantares 8.6-7.

Jaime Stunt y su esposa Carmen, residen en Madrid, estando comprometidos con la literatura evangélica. Nos complace publicar este trabajo sobre el amor en el Cantar de los Cantares.

http://www.compromisocristiano.com/