V. LA CREDIBILIDAD DE LA BIBLIA

29 Abr

V. LA CREDIBILIDAD DE LA BIBLIA

Vimos hasta ahora lo que la Biblia misma dice de sí, la inspiración y la formación del Canon. En este capítulo se tratará de demostrar la credibilidad de la Biblia por los hallazgos hechos por la investigación de los textos y los descubrimientos arqueológicos. Esto no es lo mismo que inspiración, pero nos confirma aún más la veracidad de la Biblia.

1.  COMPARACIÓN CON OTROS TEXTOS ANTIGUOS

Todos los textos antiguos han sido copiados y vueltos a copiar infinidad de veces. De algunos de ellos se han hecho traducciones. Esto íambién incluye las difereníes porciones de la Biblia. Como es de suponer, por el largo íranscurso eníre el original y la copia que se encuenlra en nuestras manos, fácilmente se podrían haber filtrado errores de copiado, omisiones o añadiduras. Pero los estudiosos Geisler y Nix al comparar los documentos del N.T. y las obras antiguas, concluyeron que el N.T. sólo contiene un 0,2% de texto en duda. En/;ontraposición, oíros íextos antiguos como “La Ilíada o el poema épico de la India el Mahabharaía, han sufrido una corrupción textual de 5% y 10% respectivamente.

F.F.Bruce dice al respecto de este tema: “No existe un cuerpo de literatura antigua en el mundo que goce de tal riqueza de buena atestación textual como el N.T”. Podemos añadir también las palabras de J.Harold Greenlee quien sostiene que “…el número de manuscritos del N.T. que tenemos a nuestra disposición es abrumadoramente mayor que los que hay de cualquier otra obra de literatura aníigua.

F.J.Hort, el cual estudió el texto del N.T. durante 28 años afirma con toda justicia: “en la variedad y plenitud de la evidencia sobre la cual descansa el texto del N.T., éste queda como un caso excepcional y ventajosamente único entre los escritos en prosa de la antigüedad.”

En cuanto a la transmisión del A.T. a nuestro tiempo, los especialistas están asombrados acerca de la prodigiosa exactitud de las copias a lo largo de miles de años. Tomando el tema de los reyes de Israel como ejemplo, el especialista Robert Dick Wilson afirma: “Hay alrededor de cuarenta de estos reyes que vivieron desde el 2.000 a.C hasta el 400 a.C. Cada uno aparece en orden cronológico… con referencia a los reyes del mismo país y con respecto a otros reyes de oíros países… posiblemeníe no podría caber en la imaginación una evidencia más fuerte de la precisión substancial del A. T. que esta colección de reyes”. Matemáticamente, es de una posibilidad en 750.000.000.000.000.000.000.000 que esta precisión fuese una mera circunsíancia. Añade también: “La prueba de que las copias de los documentos originales han sido transmitidas con substancial corrección durante más de 2.000 años no puede ser negada.”

2.  LA CONFIRMACIÓN ARQUEOLÓGICA

El muy reconocido arqueólogo judío Nelson Glueck escribió: “Puede declararse categóricameníe que ningún descubrimiento arqueológico ha contradicho alguna referencia bíblica”. Declara que el registro histórico de la Biblia es de una “casi increíble precisión” por ser respaldado por los hallazgos arqueológicos.

La crítica bíblica siempre ha cuestionado la veracidad de los hechos históricos y lugares de los cuales habla la Biblia. Una y otra vez arqueólogos ateos se han propuesto demostrar que los detalles históricos o geográficos de los relatos bíblicos eran incorrectos. Pero otras tantas veces tuvieron que reconocer el error de sus suposiciones y la veracidad de los detalles históricos de la Biblia. Cada vez más, la Biblia es tomada en serio como fuente histórica.

Merrill Unger llega a la conclusión de que “la arqueología del A.T. ha redescubierto naciones enteras, ha resucitado pueblos importantes, y de la manera más asombrosa ha llenado las lagunas históricas, haciendo inmensurables añadiduras al conocimiento de los contextos bíblicos.”

Bastan algunos ejemplos del relato bíblico comprobados por la arqueología:

La arqueología demostró que los antecesores de Israel vinieron de la Mesopotamia.

Varios especialistas en lenguas (filólogos) llegan a la conclusión del origen común de todas las lenguas.

Se comprobó que los muros de Jericó cayeron para fuera, en contra de lo que sucedía usualmente, facilitando la conquista de la ciudad por el ejército israelí (Jos.6:20).

Existe evidencia sobrada acerca de la existencia de los reinos de Asiría, Egipto, Edom, Moab, Amón, Babilonia, Medo-Persa, Griego, Romano, etc.

Infinidad de detalles, nombres, lugares, situaciones, oficios e inclusive construcciones que aparecen en los relatos del N.T., han sido comprobados como veraces. Por ejemplo en Romanos 16:23, Pablo hace mención del tesorero de la ciudad llamado Erasto. Se ha encontrado un embaldosado en la ciudad de Corinto con la inscripción que Erasto había donado estas lozas. Casi todas las ciudades que aparecen en el libro de Hechos se han encontrado. Inclusive el Enlosado donde fue juzgado Jesús, por muchos años una incógnita, ha sido hallado.

Habría una cantidad impresionante de ejemplos más. La realidad es que la Biblia está históricamente probada.

Instituto Bíblico Jorge Múller Esteban Beítze

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